Alister McGrath: “El nuevo ateísmo está cayendo en desgracia”

El biofísico y teólogo considera que el caso Galileo ha sido distorsionado y acusa a Dawkins de “manchar la ciencia”

Alister McGrath. David Levenson (Getty)

Alister McGrath. David Levenson (Getty)

Biofísico y teólogo, profesor de ciencia y religión en la Universidad de Oxford, Alister McGrath (Belfast, 1953) sostiene en La ciencia desde la fe (Espasa) que los investigadores se extralimitan cuando tratan de negar a Dios. La fe y la ciencia son compatibles, afirma, mientras ninguna interfiera en la otra.

PREGUNTA. ¿Acaso no se ha combatido a la ciencia desde el dogmatismo religioso durante siglos?

RESPUESTA. La ciencia siempre ha tenido que luchar contra los prejuicios religiosos, políticos y sociales. En unas ocasiones, el cristianismo ha sido una barrera para el progreso científico; en otras, lo promovió. La revolución científica comenzó en un contexto cristiano y fue alentada, sin duda, por la idea cristiana de un universo ordenado y estructurado. El prejuicio y el dogmatismo no se limitan a la fe religiosa. Algunos científicos ateos, como el cosmólogo Fred Hoyle, se opusieron a la teoría del Big Bang porque ¡sonaba religiosa! Mi propuesta trata de respetar los límites y fomentar el diálogo entre ciencia y fe.

P. Afirma que el caso Galileo ha sido “distorsionado”. Pero hay otros ejemplos históricos: Bruno, Servet, Vanini…

R. La representación mediática del caso Galileo como una cuestión de la ciencia contra la religión es una construcción social de finales del siglo XIX. Galileo fue víctima de una lucha de poder dentro del Vaticano, que se enfrentaba al ascenso del protestantismo. Una facción papal apoyó firmemente a Galileo; a otra no le gustaba. Al final, una de esas facciones se impuso.

“La ciencia no es religiosa o antirreligiosa: es ciencia. Se puede hacer compatible con el ateísmo o con el cristianismo”

P. Acusa al nuevo ateísmo, el de Richard Dawkins, de intolerante. ¿Por qué lo es?

R. Lamentablemente, el nuevo ateísmo es tan dogmático e intolerante como los fundamentalismos religiosos que critica. Esa idea sorprendente de Richard Dawkins de que la creencia religiosa es una “especie de enfermedad mental” es una indicación de su propio prejuicio, en lugar de un análisis fiable de las creencias. Por suerte, el nuevo ateísmo ahora está cayendo en desgracia, y formas más inteligentes y reflexivas de ateísmo están emergiendo. Muchos científicos creen que Dawkins ha manchado la ciencia mediante su uso como arma en su cruzada antirreligiosa. La ciencia no es religiosa o antirreligiosa: es ciencia. Se puede hacer compatible con el ateísmo, igual que con el cristianismo.

P. Usted admite que tanto la religión como la ciencia son “productos de la civilización humana”. Si la religión es una creación humana, ¿cómo creer en ella?

R. Todas nuestras ideas son creaciones humanas. Aparecen en respuesta a la forma en que tratamos de entender el mundo y darle sentido. El hecho de que sean productos de la mente humana no implica invalidarlas. Sólo significa que tenemos que preguntar cuáles son fiables. Existe mucha literatura científica que muestra que los seres humanos buscan un sentido o una perspectiva de la realidad, que se expresa a menudo en las creencias y prácticas religiosas o espirituales. Eso no las hace ciertas o falsas, pero las hace humanas.

P. Dice Dawkins que la teología no es una ciencia, y que no debería tener espacio en las universidades.

R. Parece pensar que una ignorancia de las ideas cristianas es una señal de virtud intelectual. Eso ha llevado a los cristianos a descartarlo como un crítico ignorante, que sabe poco acerca de su fe. Para mí, la virtud intelectual está en estudiar, entender y apreciar una visión del mundo, aun cuando crea que está equivocada. Yo era ateo cuando era joven, y rechacé el cristianismo por razones muy similares a las de Dawkins. Ahora veo que simplemente no entendía el cristianismo. Pero nunca ridiculizaría el ateísmo, a pesar de que ya no comparto sus creencias fundamentales.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2016/03/18/babelia/1458303199_059548.html

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“El cristianismo es la mejor defensa contra el Islam”. Richard Dawkins

A pesar de tener años criticando el cristianismo, el conocido ateo  Richard Dawkins está admitiendo que el cristianismo es mucho mejor que el Islam.

WSJ

WSJ

Dawkins incluso admitió que “el cristianismo en realidad puede ser nuestra mejor defensa contra las formas aberrantes de la religión que amenazan el mundo”, según The Gospel Herald.

Dawkins señaló que el cristianismo, a diferencia del Islam, no hace uso de métodos violentos para cumplir con sus enseñanzas. “No hay cristianos, hasta donde yo sé, volando edificios. No estoy al tanto de algún cristiano suicida. No estoy al tanto de alguna denominación cristiana que cree que el castigo por apostasía es la muerte”, dijo.

Admitió que tiene “sentimientos encontrados” en relación con el declive del cristianismo, porque este grupo basado en la fe podría ser “una fortaleza en contra de algo peor.”

El ateo infirió que constantemente ha atacado al cristianismo en el pasado, simplemente porque es la religión que está más familiarizado, por haber asistido a escuelas cristianas mientras crecía. A pesar de que nació en África, Dawkins y su familia se mudaron a Inglaterra cuando tenía nueve años de edad.

Su desprecio hacia la religión podría tener su origen en el abuso sexual que encontró en la escuela.

A causa de profundo amor a la ciencia de sus padres, Dawkins hizo lo mismo y persiguió el campo de la biología. A pesar de que Dawkins parece ser un científico lógico-pensamiento, el ateo sostiene que él es a menudo mal entendido por los medios de comunicación y el público.

“Me parece que soy percibido como agresivo y estridente y no creo que en realidad soy estridente y agresivo. Lo que creo es que todos nos hemos acostumbrado tanto a ver la religión delimitados por un muro de protección especial que cuando alguien hace una leve crítica de la religión, suena tan agresivo cuando no lo es. Me gusta pensar que soy más pensativo y reflexivo”, dijo.

Traducido y adaptado por Cristianosaldia de Christian Today

El ateo Richard Dawkins admite cristianismo es la mejor defensa contra el Islam

https://richarddawkins.net/2015/11/richard-dawkins-considero-la-verdad-o-la-falsedad-de-las-afirmaciones-sobre-la-existencia-de-dioses-como-una-cuestion-cientifica/

No se considera científico negar la realidad histórica de Jesús

cristianismo

Es un hecho, muchos escépticos sostienen todavía que Jesús de Nazaret es un personaje ficticio, fruto de la siempre fértil y delirante imaginación humana; una entelequia prefabricada situada exactamente al mismo nivel que Zeus, Ra, Don Quijote, Sherlock Holmes y el Pato Donald, sólo que, según ellos, más “dañina” que los citados. No estamos hablando aquí de milagros u otros hechos excepcionales que, según los evangelios, se le atribuyen, todos más o menos aceptados por las distintas nominaciones cristianas y los historiadores no aconfesionales. No, y entendemos que este no es el lugar más indicado para debatir ese asunto. Aquí estamos hablando una vez más de Ciencia, y de lo que ésta ha dictaminado sobre la realidad o no de la existencia histórica de Jesús, de su ubicación material como individuo concreto dentro de unas coordenadas reales de tiempo y espacio. Muchos ateos niegan, no sólo ya los milagros del Galileo (algo que, por otra parte, podemos entender), sino también su historicidad, un tema este sobre el que ya no queda ningún debate abierto, por muchos arietes retóricos que nuestros intrépidos ateos embistan para reabrirlo.

Como supondrán, he tenido que elegir una entre muchas fuentes para documentar esta entrada. Al final me he decidido por la última que he encontrado, la más reciente de las que dispongo, para evitar ser acusada de “no estar al día de los últimos descubrimientos”. Esto también me lo conozco.

Los párrafos que siguen han sido extraídos del artículo “Jesús visto con los ojos de hoy”, aparecido en el número 162 de la revista “Clío Historia”, una publicación a la que se puede acusar de lo que ustedes quieran, menos de ser afín a la religión organizada :-). Está firmado por Antonio Piñero, catedrático de Filología Griega de la Universidad Complutense de Madrid, especializado en lengua y literatura del cristianismo primitivo, un área de estudio a la que ha dedicado las últimas décadas. Piñero se define a sí mismo en estos términos: “historiador independiente, escéptico, racionalista, agnóstico y respetuoso con las creencias de los demás, aunque como ideas que son deben discutirse educadamente. No soy militante”.  Precisamente por no ser un agnóstico militante o proselitista de la línea dura, es invitado en ocasiones a aportar su autorizada opinión sobre la sociedad de la época de Jesús tanto en publicaciones católicas no fundamentalistas como en espacios de contenido escéptico. Pero subrayamos que el doctor Piñero NO es creyente, y esto es una excelente baza a favor del fin que nos proponemos en este post, pues de este modo la objetividad del documento queda garantizada, hasta donde esto es posible. Vayamos, pues, sin más dilación, al meollo del asunto. Como siempre, los incisos en caracteres grises son míos:

La pregunta básica y fundamental, si existió Jesús realmente, no se discute hoy.Aunque sí continúa estudiándose el valor historiográfico de los evangelios, sobre todo el de los tres primeros, Mateo, Marcos y Lucas. Igualmente, ¿cómo deben interpretarse los testimonios externos de autores no cristianos, como Talo (fragmentos recogidos por Jorge Sincelo, historiador bizantino de finales del siglo VIII y principios del IX), Plinio el Joven, Suetonio, Tácito, Flavio Josefo, Mara bar Serapión o Luciano de Samosata?

El último libro importante y serio que cuestionaba la existencia histórica del nazareno es la obra de Hermann Raschke, “La negación de la historicidad de Jesús en el pasado y el presente”, publicado por Bremen en 1926. A partir de ese año, sin embargo, la postura general de la crítica cambió radicalmente. Desde entonces no se considera científico negar la realidad histórica de Jesús, sino que su existencia se acepta como un hecho más del pasado, una existencia sin perfiles definidos, como la de tantos otros personajes de la historia antigua de los que sabemos poco. Negar la historicidad de Jesús supone muchísimos más problemas que afirmar su existencia. En realidad la mera afirmación de su existencia histórica es poco problemática. Lo importante es, como ocurre siempre, la interpretación posterior de su figura.

La investigación está de acuerdo en que la personalidad de Jesús es compleja, como la de todo gran personaje, y difícil de condensar en una sola perspectiva: su teología y su modo de argumentar es afín a la de los fariseos; su Dios y su religión es una profundización de lo que él considera la esencia de las Escrituras judías; y hay un cierto acuerdo -discutido solo por los más fundamentalistas- en que Jesús no propugnó la fundación de ninguna religión nueva, sino una cierta reforma para abrir más el corazón hacia Dios, el prójimo y lo esencial de la ley con vistas a entrar en el Reino.

Se está de acuerdo en que Jesús asumió distintos papeles: profeta y proclamador del Reino futuro, rabino, visionario apocalíptico, exorcista y sanador…

Los evangelios canónicos, aceptados por las iglesias, están escritos desde la fe y para suscitar la fe, son propagandísticos… La historia estricta parece no interesarles. Hoy día es casi un axioma el aserto siguiente: no conservamos ni un solo texto evangélico que nos comunique un dato histórico sobre Jesús por sí mismo, es decir, por el gusto de hacer historia, sin a la vez transmitir la fe de la comunidad primitiva sobre ese posible dato, lo cual lleva a pensar irremediablemente que tal texto pueda no ser objetivo.  Pero, a la vez, no es general, ni mucho menos, una postura escéptica radical sobre el valor testimonial de los tres primeros evangelios, sino que se admite que una sana crítica histórica, literaria y de fuentes puede obtener datos suficientes de ellos para formarse una imagen general de Jesús (…)

Se está de acuerdo también en que a través de las fuentes que poseemos no podemos saber nada o casi nada del ‘Jesús real o de hecho’. Esta expresión se refiere a la serie de detalles de su vida que nos podrían interesar: fecha exacta de su nacimiento y muerte, aspectos más precisos sobre su familia y parientes, cómo se llevaba con ellos antes de su vida pública y cómo creció, cómo y dónde ejerció su oficio, qué aspecto físico tenía, cuáles eran sus preferencias respecto a la comida y la bebida, si se ponía o no enfermo de vez en cuando, qué carácter y humor tenía, y si los habitantes de Nazaret lo consideraban su amigo o hasta qué punto lo apreciaban antes de su vida pública, etc. De eso nada dicen los evangelios ni otras fuentes por lo que en círculos científicos se opina que toda reconstrucción de tales o análogos datos es absolutamente aventurada, y en la casi totalidad de los casos fantasiosas y sin ningún valor.

(A título personal, yo aplicaría también esta conclusión de los estudiosos a esta célebre reconstrucción del rostro de Jesús. No dejen de leer el artículo de la revista Quo que les enlazamos. Por lo que he podido entender, si dentro de dos mil años, un arqueólogo encontrara un cráneo en un yacimiento ubicado en lo que hoy es el madrileño barrio de Lavapiés, a partir de él podrán reconstruir el rostro del actual alcalde de Valdepeñas… Y no se me sulfuren los lectores ateos, esta “reconstrucción” me parecería igualmente arbitraria, aunque la imagen resultante hubiera sido un primitivo clon de Brad Pitt, en lugar del aspirante a Cromañón que nos proponen estos expertos :-).  Es el procedimiento científico seguido lo que me suscita dudas y sospechas de sesgo, no el resultado).

Sí se está de acuerdo en que podemos llegar a saber las líneas generales de la vida, hechos y palabras de ese Jesús como maestro galileo de la Ley carismático, del que hemos afirmado que existió históricamente.

Sobre el estado civil de Jesús hay un cierto consenso entre los estudiosos en proclamar nuestra ignorancia al respecto. Al comienzo de su vida pública, en torno a los treinta años de edad, Jesús pudo haber sido soltero, viudo o casado que había dejado temporalmente a su familia por amor a la propagación del Reino de los cielos inminente. Todas estas posibilidades estaban abiertas en el Israel del siglo I…Todas las especulaciones en torno a María Magdalena son consideradas, por lo general, fantasías, generadas sobre todo a partir de finales el siglo XIX e inicios del XX.

Sobre el motivo de su muerte empieza a haber un cierto acuerdo, incluso entre los católicos no fundamentalistas. La inmensa mayoría de los estudiosos se inclinan a considerar que Jesús fue condenado a la cruz, como mors agravata, por los romanos por considerarlo un pretendiente mesiánico, un sedicioso para el Imperio, como individuo políticamente peligroso en cuanto que -al proclamarse mesías- podría provocar de inmediato un motín contra las fuerzas de ocupación del Imperio (…)

Jesús como fundador del cristianismo no suscita tampoco consenso y se discute, además, cómo puede entenderse el término ‘fundador’. Hay una cierta tendencia a pensar que Jesús es más su causa explicativa, su impulsor y su fundamento, pero no estrictamente su fundador, ya que el cristianismo es la expresión de la cristología y teología neotestamentaria, y ésta solo se forma después de la muerte de Jesús como relectura y reinterpretación de su vida y obra.

El tema ‘Jesús de Nazaret’ no es del todo abarcable y continúa siendo enigmático por falta de fuentes. Los ojos de hoy han proporcionado novedosas perspectivas sobre el Jesús del pasado a base de estudios serios y de comparaciones con textos del pensamiento antiguo, social, histórico, filosófico y religioso, a las que hasta el momento se había prestado poca atención.

Además, Jesús no es solo una realidad histórica, sino también un símbolo. Como tal tiene significados e irisaciones múltiples para quienes creen en él. Y como tal es solo apropiable personalmente, de modo que cada uno puede asimilarlo de un modo distinto. Pienso que este proceso es utilitariamente legítimo”.

Si, como hemos visto, los historiadores más serios han dictaminado que Jesús fue un personaje real, ¿por qué tantos ateos mantienen todavía que nunca existió? Nos cuesta creer que se trate sólo de ignorancia o de la comprensible necesidad de que la realidad se ajuste a sus deseos :-), aunque también haya algo de esto. Esta actitud resulta especialmente insólita cuando se trata de ateos cientifistas quienes, como tantas veces hemos advertido aquí, asumen los dictados de la Ciencia ortodoxa sin “digerir”, yo diría que casi sin masticar, y sin el menor asomo de duda o crítica. Cuando lo que está en juego es la existencia o no de Jesús, sin embargo, muchos no están tan dispuestos a acatar el lema tácito del movimiento “Extra scientiam nulla salus” 🙂 Estamos habituados a las  incoherencias y otros desatinos de algunos nuevos ateos, pero esta actitud nos resulta singularmente llamativa.

Tirando del hilo, hemos encontrado una de las razones que explicaría en parte esta conducta. Pueden consultar un excelente compendio de las claves que dieron origen a esta corriente negativista en esta entrada de Wikipedia.  Por favor, léanla completa, o podrían sufrir el mismo traspiés que el ateo que citábamos en este otro post 🙂 Y este consejo es aplicable a cualquier lectura de fondo teísta o ateo: lean lo que lean, háganlo hasta el final.

***

Ya para acabar, les cuento una anécdota que bien podríamos enmarcar en nuestra exitosa sección “Leído al pasar” :-). He rastreado las obras del doctor Antonio Piñero para estar segura del rigor y objetividad de su trabajo, antes de publicarlo en nuestro sitio. Pues bien, debajo de uno de los artículos que el doctor Piñero dedica a Pablo de Tarso y su relación con las mujeres, encontré este jugoso comentario, donde un anónimo escéptico impone, más que propone, al experto su personal revisión de la vida privada del Apóstol de los Gentiles:

“De acuerdo con la información de que yo dispongo (información cuyas fuentes no facilita, se limita a decir que dispone de ella), Paulo (¿Paulo?) de Tarso tenía dos hijas y un hijo. Una vez que abandonó su familia para dedicarse a la predicación fue cuando sintió las presiones del ‘vientre y del bajo vientre’ que decía Eusebio de Cesarea(obispo del s. III-IV que no cita nunca a esos “hijos” de Pablo o Saulo, y que cuando alude a las “presiones del bajo vientre” se refiere al deseo sexual en general y no al de Pablo en particular, que no dudamos que lo tuviera, como todo hijo de vecino. Pero nuestro escéptico cita a Eusebio como apoyo a su tesis, queda muy erudito, y, oye, a lo mejor cuela).
2 Pedro (suponemos que se refiere a 2 Pedro 3: 16) concluye que no hay quien entienda las epístolas paulinas (todo parece indicar que Pablo experimentó algún tipo de fenómeno místico -dedicaremos una próxima entrada a este polémico tema-, y todos los que han pasado por esta experiencia coinciden en que es inefable, es decir, imposible de describir; a esto se refería Pedro), que es un modo de decir que practicaba el onanismo intelectual”.

 Recordamos una vez más la fábula de la zorra y las uvas, ‘como mi capacidad cognitiva no me alcanza para entender un concepto, ese concepto es irrelevante o absurdo, y el autor un“onanista”‘.
Además, lo dijo Eusebio de Cesarea.
🙂
Lo dicho, “siembra duda, que algo queda”.

El multiverso no resuelve el problema del ajuste fino

spaceLos ateos recurren a las teorías del multiverso para escapar de la necesidad de aceptar la existencia de Dios como causa de un universo que parece diseñado para que sea posible la vida (ajuste fino). Al hacerlo, entran en contradicción con uno de los argumentos más empleados desde el siglo XIX para negar la existencia de Dios. Dicho argumento decía lo siguiente:

La hipótesis teísta ofrece una explicación del origen del mundo basada en dos entidades: Dios y el universo.

La hipótesis atea sólo precisa de una única entidad: el universo.

Luego la navaja de Occam favorece la explicación atea.

Como se sabe, el principio de la parsimonia, también llamado navaja de Occam, una de las bases fundamentales del método científico, afirma que, cuando hay que elegir entre dos teorías, debe preferirse la que necesite recurrir al menor número de entidades.

Pero la situación actual es muy diferente. Ahora la alternativa a la hipótesis teísta no es una única entidad, el universo, sino muchas (entre 10500 e infinitos universos). Es preciso, pues, reescribir el argumento, que ahora queda así:

La hipótesis teísta ofrece una explicación del origen del mundo basada en dos entidades: Dios y el universo.

La hipótesis atea precisa postular la existencia de entre 10500 e infinitas entidades: todos los universos del multiverso.

Luego la navaja de Occam favorece la explicación teísta.

Esto lo reconocen los propios ateos. ¿Cuál es su respuesta? Veámoslo (M.Rees, Just six numbers: the deep forces that shape the universe, pg. 156):

I’m inclined to go easy with Okham’s razor.

Con otras palabras: si la navaja de Occam va a nuestro favor, la utilizamos; si va en contra nuestra, diremos que es posible que la navaja de Occam no se aplique al universo. O sea:si sale cara, gano yo. Si sale cruz, pierdes tú. ¿Esto es jugar limpio? Como diría el filósofo Antony Flew, hay que seguir los argumentos hasta donde nos lleven.

Lo más curioso es que multiverso y Dios no son incompatibles. Si existe Dios y ha creado un universo, nada podría impedirle crear dos, diez, o 10500. Si fuese posible demostrar científicamente la existencia del multiverso (ahora mismo no lo es, y no creo que lo sea en mucho tiempo), eso tampoco demostraría que Dios no exista.

Por otra parte, si existiese el multiverso, aún quedaría pendiente la pregunta más importante que se ha hecho el hombre a lo largo de la historia de la filosofía:

¿Por qué hay algo en lugar de nada?

Por otra parte, las teorías del multiverso no consiguen resolver el problema del ajuste fino. De las seis teorías mencionadas en el artículo anterior, las cinco primeras se basan en la mecánica cuántica. Ahora bien: entre todos los multiversos posibles, los basados en la mecánica cuántica son una minoría. Pues bien, la mecánica cuántica parece ser un requisito indispensable para que sea posible la vida. En un universo clásico, newtoniano, la vida no sería posible, porque no habría estrellas. Terminamos, por tanto, en la misma situación en que empezamos: estos multiversos, si alguno de ellos existe realmente, parecen haber sido diseñados para que sea posible la vida. Con ellos, el problema del ajuste fino no desparece, sólo se traslada del universo al multiverso.

En cuanto al sexto multiverso, el matemático de Tegmark, falla por el otro extremo: es demasiado grande. Aunque en las cinco primeras versiones del multiverso es imposible experimentar con otros universos, es curioso que con éste, el más general de todos, esos experimentos sí son posibles. Un autómata celular (por ejemplo) es una estructura matemática coherente, y por tanto, según Tegmark, debería ser también un universo que existe en algún sitio. Si experimentamos con autómatas celulares, estamos experimentando con otros universos.

Una imagen del Juego de la Vida,  autómata celular de John Horton Conway

Una imagen del Juego de la Vida,
autómata celular de John Horton Conway

Francisco José Soler Gil y yo hemos demostrado que la complejidad de los autómatas celulares computacionalmente completos (los más complejos que existen) se mantiene aunque algunos de sus parámetros no sean constantes. Estableciendo un paralelo con nuestro universo, nuestras constantes fundamentales podrían no ser exactamente constantes, sin que eso afectara a nuestra existencia.

El propio Tegmark afirmó que nuestro universo, si forma parte del multiverso matemático, debería ser lo más normal posible. Sin embargo, no parece que sea así. Los universos posibles con parámetros fundamentales variables serían mucho más abundantes que los que las tienen constantes. Nuestro universo no sería típico. Luego el multiverso matemático tampoco resuelve el problema del ajuste fino.

El mismo artículo en inglés

Fuente: http://divulciencia.blogspot.com/2014/11/el-multiverso-no-resuelve-el-problema.html

¿Dios existe? La ciencia lo defiende cada vez más

cosmoslounge.com

cosmoslounge.com

Muchas personas creían que a medida que la ciencia avanzara, habría menos necesidad de recurrir al argumento de que existe Dios para explicar el universo. Sin embargo, “los rumores de la muerte de Dios eran prematuros “, apunta el escritor estadounidense Eric Metaxas.

En 1966, el astrónomo Carl Sagan afirmó que había dos criterios importantes para que un planeta pudiera sustentar vida: la estrella adecuada y un planeta situado a la distancia correcta de la estrella. No obstante, a medida que nuestro conocimiento sobre el universo aumentó, se hizo evidente que eran necesarios muchos más factores para que la vida fuera posible.

“Las probabilidades indican que ni siquiera nosotros deberíamos estar aquí”, recalca Metaxas en un artículo publicado en ‘The Wall Street Journal‘. De hecho, actualmente hay más de 200 parámetros conocidos que son necesarios para que un planeta pueda sustentar vida. Debe estar presente cada uno de ellos, de lo contrario todo se cae a pedazos.

Sin un planeta masivo como Júpiter cercano, cuya gravedad va a arrastrar a los asteroides, mil veces más asteroides habrían golpeado la superficie de la Tierra. Las probabilidades en contra de la vida en el universo son simplemente asombrosas. Sin embargo, aquí estamos, no sólo existimos , sino hablando de nuestra existencia. ¿Qué puede explicar esto? ¿Puede cada uno de esos muchos parámetros haber sido perfeccionado por alguien o se dieron  por accidente? ¿En qué punto es justo admitir que la ciencia sugiere que no podemos ser el resultado de fuerzas aleatorias? Acaso  no asumir que una inteligencia creó estas condiciones perfectas requiere mucho menos  fe que creer que la vida en la Tierra se genero venciendo probabilidades inconcebibles para llegar a existir? Hay más. La afinación de condiciones necesaria para que exista la vida en un planeta no es nada comparado con la afinación necesaria de condiciones para que el universo exista. Por ejemplo, los astrofísicos saben ahora que los valores de la cuatro fuerzas fundamentales, la gravedad, la fuerza electromagnética, y las fuerzas “fuertes” y “débiles” nucleares fueron determinadas por menos de una millonésima de segundo después del inicio del universo (Big Bang). Con una mínima alteración de cualquier valor y el universo no podría existir. Por ejemplo, si la relación entre la fuerza nuclear fuerte y la fuerza electromagnética hubiera sido diferente por una fracción más pequeña de que la más pequeña fracción de una sola parte en 100,000,000,000,000,000-entonces las estrellas no podrían haberse formado nunca en absoluto. Sorprendente verdad?. Multiplique ese parámetro sencillo de todas las demás condiciones necesarias, y las probabilidades en contra del universo existente son tan sorprendentemente astronómicas que la idea de que todo “pasa al azar” desafía el sentido común.

“¿Es posible que cada uno de esos parámetros haya sido perfecto por accidente? ¿No les parece que asumir que una inteligencia creara estas perfectas condiciones requiere mucha menos fe que creer que la vida en la Tierra superó por casualidad probabilidades inconcebibles para llegar a existir? “, cuestiona el escritor, que añade que la idea de que todo “simplemente ocurrió desafía el sentido común”.

Según Metaxas, puede que el profesor de Matemáticas de la Universidad de Oxford John Lennox tenga razón al decir que “cuanto más conocemos nuestro universo, más credibilidad gana la hipótesis de que hay un creador“.

Visto en: http://actualidad.rt.com/ciencias/161584-ciencia-dios-existe

Comentario de laverdadysololaverdad:

Suelo leer en grupos ateos, grupos escépticos o como suelen auto denominarse: “libre pensadores”, que Carl Sagan era un gran defensor del ateísmo, como lo es hoy en día el pseudo intelectual Richard Dawkins, ampliamente criticado por la comunidad científica.  Pero la verdad es que estas son simplemente un conjunto de mentiras propagadas por fanáticos que en realidad no son ateos, sino que anti-religiosos.  Tal y como se menciona en el siguiente extracto.

De hecho, Sagan tuvo algunas críticas serias del ateísmo.  Dijo:

“… un ateo tiene que saber mucho más que lo que yo sé. Un ateo es alguien que sabe que no existe un dios. Según algunas definiciones, el ateísmo es muy estúpido“.  Según cita en “A tribute to Carl Sagan: A Sagan File” por Joel Achenbach en Skeptic Magazine, Vol 13, No. 1 (2006)

Me quedo con esta reflexión:

“Si encontráramos una palabra escrita en la arena de la playa, la impresión inmediata es reconocer el trabajo de un agente inteligente. ¿Cuánto más probable es, por tanto, que haya un creador inteligente detrás del ADN humano, una colosal base de datos biológica que contiene no menos de tres mil millones de ‘letras’?

“Los nuevos ateos nos quieren hacer creer que no somos más que una colección aleatoria de moléculas, el producto final de un proceso sin guía. Esto, de ser cierto, socavaría la racionalidad que necesitamos para estudiar la Ciencia. Si el cerebro fuera en realidad el resultado de un proceso sin guía, entonces no hay razón para creer en su capacidad de decirnos la verdad

“Cuanto más comprendo la Ciencia, más creo en Dios por la maravilla de la amplitud, sofisticación e integridad de su creación”

No hay que caer en la falsa idea de que no puedes ser una persona inteligente y aún así creer en la existencia de Dios. El ateísmo es el verdadero engaño

John Lennox 

Filósofo de la Ciencia, matemático, conferenciante, divulgador y escritor inglés
Profesor de Matemáticas en la Universidad de Oxford
Autor de “A la caza de Dios. Una crítica al nuevo ateísmo”, 2011

http://frasesdedios.blogspot.com/

Mucho más compleja es la vida que un reloj y, sin embargo, aún hay necios que sostienen que no hay Dios: “Dijo el necio en su corazón: No hay Dios” (Salmos, 53).

Los ateos no existen y todos creemos en Dios de forma innata, aseguran científicos

En un artículo, Vittachi cita los trabajos de varios investigadores, como Graham Lawton y Pascal Boyer, quienes sostienen que la creencia en Dios es inculcada de forma natural en todas las personas.

atheism

Un número de científicos en los últimos años han señalado que podrían no existir realmente los ateos, y que la creencia en Dios es inculcada de forma natural en todas las personas, según un artículo reciente publicado que está provocando el debate en todo el mundo.

La semana pasada, Nury Vittachi publicó un artículo titulado: “Científicos descubren que los ateos podrían no existir, y eso no es una broma”.

En el artículo, Vittachi cita los trabajos de varios investigadores, como Graham Lawton y Pascal Boyer, quienes sostienen que la creencia en Dios es inculcada de forma natural en todas las personas.

“Los científicos cognitivos son cada vez más conscientes de que una perspectiva metafísica puede ser tan profundamente arraigada en los procesos de pensamiento humano que no puede ser borrado”, escribe Vittachi.

“Por supuesto que estos resultados no prueban que es imposible dejar de creer en Dios”, señala Vittachi. “Lo que sí indican, es que podemos estar engañándonos a nosotros mismos si pensamos que estamos haciendo las decisiones claves sobre lo que creemos, y si pensamos que nuestros puntos de vista impregnan nuestras conciencias”.

Incluso los autodenominados “ateos” son incapaces de separarse fácilmente a sí mismos de las creencias en lo sobrenatural, explica, Vittachi.

“La diferencia entre el ateo y el punto de vista no-ateo es mucho más pequeño que probablemente es percibido por cualquier lado”, escribió. “Ambos grupos tienen conciencias que crean por sí mismos realidades que incluyen elementos tangibles e intangibles muy similares. Puede ser simplemente que sus niveles de conciencia y de interpretación de ciertos detalles de superficie difieren”.

“Todos podemos ser un poco más espirituales de lo que pensamos”, concluyó Vittachi.

Aunque los ateos no pueden estar satisfechos con el razonamiento de Vittachi, otros científicos han llegado a conclusiones similares.

“Cuando la gente ya no cree en Dios, eso no quiere decir que no tienen intuiciones que están fuertemente conectadas con lo sobrenatural”, dijo Ara Norenzayan, psicóloga de la Universidad de British Columbia en Vancouver, Canadá, en un artículo para New Scientist.

“Incluso en las sociedades que son ateas la mayoría, encuentran un montón de creencias paranormales”.

Del mismo modo, Pascal Boyer de la Universidad de Washington en St. Louis argumentó que “una gran cantidad de rasgos cognitivos nos predisponen a la fe”.

“Por el momento”, declaró Boyer, “los datos apoyan una conclusión más modesta: Los pensamientos religiosos parecen ser una propiedad emergente de nuestras capacidades cognitivas normales”.

Aunque muchas personas hoy en día niegan que Dios exista, Boyer, dice que esta creencia se opone fundamentalmente a las disposiciones naturales de los humanos.

“Por el contrario, la incredulidad es generalmente el resultado de la deliberación, porque es un esfuerzo contra nuestros recursos naturales cognitivos, la ideología más fácil de propagar”.

El astrónomo cristiano Dr. Jason Lisle argumenta que todo el mundo, incluidos los “ateos”, intuitivamente entienden que Dios existe.

“De acuerdo a Romanos 1:18-20, cada uno tiene un conocimiento innato de Dios y de la creación”.

“El problema no es que la gente carece de pruebas de que Dios exista, el problema es que suprimen la verdad en la injusticia. Niegan lo que saben en su corazón”.

http://www.noticiacristiana.com/ciencia_tecnologia/2014/07/los-ateos-no-existen-y-todos-creemos-en-dios-innatamente-aseguran-cientificos.html

http://www.science20.com/writer_on_the_edge/blog/scientists_discover_that_atheists_might_not_exist_and_thats_not_a_joke-139982

http://www.wnd.com/2014/07/science-writer-atheists-might-not-exist/

http://unsettledchristianity.com/tag/nury-vittachi/

¿Es la religión la raíz de todos los males?

la raiz de todos los males

Las siguientes líneas aparecen en la cabecera de un conocido blog ateo que suelo visitar:

“No encuentro ninguna diferencia entre el Islam y el fundamentalismo islámico. Creo que la religión es la raíz, y de la raíz crece el fundamentalismo como un tallo venenoso. Si quitamos el fundamentalismo y dejamos la religión, en un momento u otro el fundamentalismo volverá a crecer”.

Taslima Nasrin
Médico, escritora y columnista de origen bengalí

Les invito a realizar conmigo un pequeño experimento semántico 🙂

“No encontramos ninguna diferencia entre el sexo y el abuso sexual. Creemos que el sexo es la raíz, y de la raíz crece el abuso sexual como un tallo venenoso. Si quitamos el abuso sexual y dejamos el sexo, en un momento u otro el abuso sexual volverá a crecer”

(Conclusión obvia: hay que eliminar el sexo)

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La conclusión anterior es “obvia”, pero es evidentemente errónea, porque la premisa de partida también lo era. Parece increíble que a estas alturas tengamos que incidir, una vez más, en este aspecto del debate, pero vamos a ello:

Señores ateos: no todos los creyentes somos extremistas ni, por el hecho de ser teístas (o deístas), acabaremos indefectiblemente siendo terroristas, del mismo modo que la gente que practica el sexo no acaba indefectiblemente cometiendo abusos sexuales, ni la gente honrada afiliada al partido comunista acaba enterrando minas antipersonas en Camboya. Esto es así aunque los nuevos ateos insistan en crear alarma en la sociedad con esta supuesta posibilidad. El terrorismo islamista es una degeneración de una idea religiosa, una aberración, no la consecuencia natural de esa idea, y el tallo de la aberración, desgraciadamente, puede surgir de la raíz de cualquier grupo social, religioso o no. Creo que todos podemos captar la diferencia entre ambos conceptos.

Entendemos que las vivencias personales de Taslima Nasrin, el modo brutal en que fue perseguida por los fundamentalistas islámicos, la han llevado a esta postura ideológica, posicionada justo en el “extremo” opuesto al punto ideológico en el que se encuentran sus enemigos. Y aquí usamos el término “extremo” intencionadamente. Comprendemos que este tipo de terribles abusos puede nublar la capacidad de razonar con claridad incluso a una persona inteligente como lo es esta notable escritora. Es una derivación lógica de su traumática experiencia privada, casi una previsible estratagema psicológica. Pero, aunque la entendamos, aunque compartamos su indignación y nos unamos sin dudarlo a su denuncia contra los integrismos religiosos, también comprendemos que, en el fondo, su postura doctrinal anti-teísta resulta tan obcecada, injustamente generalizadora y extremista como lo es la ideología radical que trata de combatir.

Por cierto, ¿cómo pretende esta señora, y cómo pretenden los nuevos ateos en general, “cortar de raíz” la religión? ¿Qué medios usarán para hacerlo? ¿De qué modo se puede cortar de raíz las creencias de la gente sin violar, uno a uno, casi todos los derechos más elementales de las personas recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos? Esos mismos derechos, que por cierto, la señora Nasrin asegura defender a capa y espada.

La inmensa mayoría de los creyentes somos ciudadanos pacíficos y luchamos desde nuestra parcela particular por crear un mundo mejor y menos hostil para todos. Hay una minoría que “hace ruído”, mucho ruído, y es esa minoría la que aparece en los medios porque la mayoría silenciosa casi nunca es noticia. Pero es en la minoría ruidosa donde los nuevos ateos ponen el punto de mira de su rifle de largo alcance y ven reflejado el oscuro rostro del “demonio del teísmo”. Sin embargo, no es necesario realizar ninguna enrevesada pirueta mental para entender que esa minoría, por muy numerosa que parezca y por mucho ruido que haga, no es representativa de todos los creyentes, del mismo modo que Pol Pot y sus Jemeres Rojos no son representativos de todos los comunistas, quienes, en su mayoría, son gente de bien. Juzgar el todo por la parte nunca ha sido precisamente un ejercicio de honestidad intelectual.

Por otra parte, recordemos que el ateísmo militante, llevado a su paroxismo, también puede acabar en agresión y no sólo verbal.

Pregunta:

Cuando, del modo que sea, los nuevos ateos proselitistas por fin acaben con la religión, que es la “causa de todos los males” (Dawkins dixit), ¿qué harán después para acabar también con todas las demás ideologías no religiosas (políticas, económicas, nacionalistas, patrióticas, territoriales, tribales, etc.) que, estadísticamente hablando, han causado la inmensa mayoría de las muertes violentas a lo largo de la Historia? ¿O estas otras causas, a pesar de ser más numerosas, no les importan tanto? Y, si no les importan, ¿por qué?

Unos datos para la reflexión:

Se estima que las Cruzadas causaron la muerte de 1.000.000 de personas a lo largo de dos siglos. La Inquisición cometió 350.000 asesinatos (me niego a llamarlas “ejecuciones”), durante los siglos XVI al XVIII.

Sólo en el siglo XX, en el curso de unas cuantas décadas, entre Josef Stalin y Mao-Tse Tung acabaron con la vida de 120.000.000 de personas. No cito a estos dirigentes porque fueran ateos, -que lo eran- sino porque, precisamente por serlo, sabemos que NO mataban en el nombre de Dios. Stalin incluso asesinó a algunos de sus familiares simplemente por mostrar su disidencia. Este hecho histórico comprobable confirma nuestra tesis de que no es necesario creer en ningún dios para que alguien se convierta en un tirano genocida. Basta una idea, la que sea.

Por tanto, si resulta que la religión no es “la única causa de todos los males”, que cualquier idea, por inocua, inocente o luminosa que pueda parecer en principio, llevada a su extremo por dirigentes corruptos puede acabar en democidio, ¿cuál sería la solución?

Proponemos:

  • No tenga usted ideas religiosas, podría acabar matando.
  • No tenga usted ideas políticas, podría acabar matando.
  • No tenga usted ideas ecológicas, científicas, patrióticas, podría acabar matando.
  • No siga usted con entusiasmo ningún tipo de corriente filosófica, doctrinal, escuela de pensamiento o cualquier otro movimiento social o cultural, podría acabar matando.
  • No tenga usted ideas, en general, podría acabar matando.
  • No tenga usted sexo, podría acabar matando.

Conclusión final:

Sea usted ateo, esa es la solución a “todos los males”.

Aunque suene a guasa, no lo decimos en broma: la mayoría de los nuevos ateos, y he leído a muchos, están seguros de que cuando todos pensemos como ellos, cuando nadie crea en Dios, amanecerá una nueva era de paz, amor y concordia sin precedentes en la Historia del hombre. Compruébenlo por ustedes mismos, mediten estas frases de unmodesto y autocrítico 😉 ateo que participaba en un foro de debate. Los caracteres en gris son añadidos míos:

“Pedir (a los creyentes) que dejen de creer es imposible, necesitamos una generación como yo, 😀  criado en la ciencia crítica, basada en el materialismo dialéctico, carente de metafísica existencial, sí hay un mundo sin bien ni mal, solo que ustedes (los creyentes) jamás lo entenderán”

(Sí, de vez en cuando a los creyentes se nos olvida que somos todos idiotas e ignorantes, es bueno que nos lo recuerden… )

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Y, ya para terminar, ¿en qué evidencia se basan los adalides del empirismo científico para respaldar una afirmación tan categórica como esa de que un mundo ateo sería mejor que el actual? ¿En la “evidencia” histórica? 🙂

Y, si la “evidencia histórica”, como es obvio, no la respalda, ¿qué alimenta, entonces, su pasmosa seguridad en que ese futuro pero inminente mundo ateo será un glorioso paraíso en paz?

¿Su fe, quizás?
🙂

“La violencia, sea cual sea la forma en que se manifieste, es un fracaso”

Jean Paul Sartre

Filósofo, escritor y activista político francés

Fue uno de los máximos exponentes del marxismo humanista

Fuentehttp://frasesdedios.blogspot.com/2014/08/es-la-religion-la-raiz-de-todos-los.html

Y para rematar este artículo:

Polémica por científico que alienta aborto de bebés con síndrome de Down

El científico Richard Dawkins inició una polémica en su cuenta de Twitter tras indicar que “sería inmoral” traer al mundo a un bebé con síndrome de Down.

“Honestamente no sé qué haría si quedara embarazada de un niño con síndrome de Down”, ese fue el mensaje de una usuaria de Twitter que Dawkins decidió responder sin pensar en las repercusiones.

Como consignó Infobae, Dawkins replicó: “Abórtalo y trata de nuevo. Sería inmoral traerlo al mundo si tienes la elección”.

Decenas de personas criticaron su postura. Por ejemplo, Matt Kane respondió: “¿Has conocido alguna vez a alguien con síndrome de Down? A ver si aún piensas que estarían mejor si nunca hubieran nacido”.

Otro usuario, Felix Greene lo increpó comentando que “por favor, dile a la gente con síndrome de Down que no merece vivir porque ‘tú’ piensas que es inmoral y cruel”.

Creo que esto viene de cajón al artículo…   y recuerde:

El materialismo científico no lo hace a usted mas o menos inteligente que el resto (es solo una herramienta), ellos usan sus propias escalas para medir a los que están dentro del “establishment”, pero no son capaces de darse cuenta que fuera del “establishment” hay gente mucho más capaz e inteligente que los que andan proclamando su nivel filosófico en sus cuentas de twitter o facebook.

“Dawkins, en realidad, pertenece al mismo club peculiar de divulgadores científicos en el que militaron Carl Sagan o Isaac Asimov una generación atrás. Estos popularizadores se tenían a sí mismos no por simples escribas, sino por altos prelados. Como Dawkins, tomaron sobre sí la tarea no solo de ilustrar al público sobre los hallazgos de la ciencia, sino también la de establecer lo que les estaba permitido creer a los fieles de la ciencia en el terreno metafísico (o sea, en el terreno de lo que está más allá de la ciencia misma). Pero seamos claros en esto. Muchos de los más grandes científicos vieron una conexión directa entre su trabajo de investigación y su afirmación de una ‘mente superior’, la Mente de Dios. Explíquese esto como se quiera, pero es un hecho innegable, y no se debe permitir que los vulgarizadores -que tienen sus propias agendas- lo oculten. Einstein, de hecho, dijo sobre el positivismo:

‘No soy positivista. El positivismo afirma que lo que no puede ser observado no existe. Esta concepción es científicamente indefendible, ya que es imposible hacer afirmaciones válidas sobre lo que la gente ‘puede’ o ‘no puede’ observar. Equivale a decir que ‘sólo existe lo que observamos’, lo cual, evidentemente, es falso

Si quieren combatir la creencia en Dios, los vulgarizadores deben proporcionar argumentos en apoyo de sus propias opiniones ateas. Los evangelistas ateos de hoy día apenas intentan construir argumentos. En lugar de eso, dirigen su artillería sobre los abusos sobradamente conocidos de la historia de las grandes religiones mundiales. Pero los excesos y atrocidades de la religión organizada no tienen nada que ver con la existencia o inexistencia de Dios, de la misma forma que la amenaza de la proliferación nuclear no tiene nada que ver con si es verdad o no que E=mc2″

Roy Abraham Varghese.  Profesor de Teoría y Práctica de la  Medicina en la Universidad de Stanford. Escritor y editor de obras de divulgación sobre el conflicto ciencia-fe. Extractos del prefacio a “Dios existe“, de Antony Flew, 2007, págs. 33 y 34

“Lo que Dawkins hace con demasiada frecuencia es concentrar su ataque contra los fundamentalistas. Pero hay muchos creyentes que no son los fundamentalistas” (Peter Higgs).  http://www.elmundo.es/elmundo/2012/12/27/ciencia/1356611441.html