Gobierno nacionalista húngaro quiere prohibir estudios de género

El decreto prohibiría este tipo de estudios universitarios por considerarlos incompatibles con la sociedad húngara y una ideología y no una ciencia

El Gobierno nacionalista húngaro liderado por Viktor Orbán quiere prohibir la rama universitaria de los estudios de género por considerarlos una ideología y no una ciencia, informó este viernes Deutsche Welle.

Según medios opositores húgaros, el Gobierno estaría preparando un decreto para prohibir este tipo de estudios universitarios, mientras que el Ejecutivo no se ha pronunciado sobre las informaciones.

La medida afectaría a dos universidades húngaras, la mayor, Eötövs Lóránd (ELTE), con sede en Budapest, y la Universidad Centroeuropea (CEU), fundada por el magnate estadounidense y financista mundial de la ideología de género, George Soros, que también ofrece diplomas sobre estudios de género.

Los estudios de género, nacidos en Estados Unidos con un enfoque feminista, analiza desde una perspectiva interdisciplinar cómo el concepto de género, definido como una construcción social, influye en las relaciones personales, el pensamiento y la idea misma de poder, entre otros aspectos.

El Gobierno de Orbán ha asegurado varias veces que considera que los estudios de género son incompatibles con las ideas conservadoras y tradicionales que tiene sobre la sociedad y que éstos no son nada más que una ideología.

“Los estudios de género, al igual que el marxismo-leninismo, podrían considerarse más como una ideología que como una ciencia, por lo que es cuestionable si alcanza el nivel para la enseñanza universitaria”, aseguró en marzo de 2017 el secretario de Estado de Educación, Bence Rétvári.

http://laresistencia.pe/mundo.php?id=gobierno-nacionalista-hngaro-quiere-prohibir-estudios-de-gnero

Argumentos #científicos en contra del #aborto

Dr. Jorge B. Aquino

“El embrión humano desde el primer momento es un ser humano y una persona”

http://web.austral.edu.ar/uadinamica/Curriculum_Docente.aspx?usuario=am/YCXqsmS7ev9xW8rE40Q==&&unidad=VNZ3Wja7EyM=

Licenciado en ciencias biológicas por la universidad del mar del plata

Doctor en medicina por el instituto karolinska de Suecia

Investigador independiente del CONICET

Áreas de trabajo e investigación:

  • Biología del desarrollo
  • Medicina regenerativa

¿Están sesgados los “estudios de género”?

Desde los años 90 del siglo pasado arrecian críticas académicas a los “estudios de género” y las tendencias asociadas con el posmodernismo, el relativismo y la “teoría crítica”, dentro de lo que se ha denominado a veces “science wars”. Un reproche frecuente contra esta área de las ciencias humanas es que está particularmente afectada de ideología y por una agenda política concreta, lo cual se percibe como una limitación extracientífica que reduce el espacio de las explicaciones consideradas a priori aceptables. 

Uno de los últimos episodios de este conflicto es la publicación de un fraude al estilo Sokal por parte de Peter Boghossian y James Lindsey: “El pene conceptual como construcción social”.

La validez y el alcance de este experimento se han cuestionado, pero se dispone ya de evidencias más sólidas acreditando sesgos en los estudios de género que no son tan comunes en otras áreas de las ciencia, incluso de las ciencias humanas.

Therese Söderlund, de la universidad sueca de Umeå, es la autora principal de un trabajo publicado en la revista Scientometrics (2017) que por primera vez pasa revista a estas acusaciones corrientes e intenta cuantificar el peso de los sesgos ideológicos en la literatura científica sobre género.

Analizar estas limitaciones es relevante, habida cuenta de que los estudios de género reciben una financiación muy generosa por parte del estado, contando con al menos ⅙ de todo el dinero concedido a las humanidades y las ciencias sociales en Suecia. Por otra parte, los resultados de este tipo de estudios no son meras curiosidades intelectuales, sino que influyen en la política gubernamental, ya que sus conclusiones y recomendaciones se incorporan a menudo a las propuestas de legislación tanto a nivel nacional como europeo de forma corriente.

Los autores de este trabajo han analizado los sesgos de los estudios de género mirando artículos indexados en las bases de datos de Web of Science y Scopus –entre 1991 y 2011– examinando “hasta qué punto las afirmaciones de tales publicaciones reflejan sesgos, activismo político y normatividad, en el sentido de que se intente establecer o preescribir una norma”.

Las conclusiones del trabajo dan algún apoyo empírico a las críticas tradicionales que veían sesgos ideológicos en los estudios de género, tanto en términos de objetividad como en la elección de las explicaciones: “Cuánto más fuerte es la perspectiva de género, más se tienden a atribuir explicaciones ambientales o sociales, en lugar de biológicas o psicológicas”. Para poner un ejemplo, la probabilidad de encontrar una explicación psicológica o evolucionista en un estudio de género es 13 veces inferior a la probabilidad de encontrarla en un trabajo perteneciente a otra área de las ciencias sociales.

Como mínimo resulta llamativo que, según este trabajo, los estudios de género sean a la vez los mejor financiados y los más sesgados en el conjunto de las humanidades.

Fuente: http://www.terceracultura.net/tc/estan-sesgados-los-estudios-de-genero/

Cuatro grandes estudios sobre “reasignación de sexo” coinciden: no hay evidencia alguna de beneficio

Cuatro grandes estudios sobre «reasignación de sexo» coinciden: no hay evidencia alguna de beneficio

La presión ideológica está produciendo que se recomienden tratamientos asumiendo que no hay evidencia clínica de su eficacia.

¿Sobre qué base científica se están llevando a cabo las intervenciones de “reasignación de sexo”, ya sean farmacológicas o quirúrgicas? Los cuatro estudios o revisiones de estudios más importantes, por su independencia y amplitud, coinciden en que la evidencia de beneficio para las personas que se someten a ellas es muy baja.

Universidad de Birmingham
En julio de 2004, el Aggresive Research Intelligence Facility, un departamento de la Universidad de Birmingham que evalúa procedimientos sanitarios para asesorar al sistema de salud pública en su área, llevó a cabo una revisión de 100 estudios médicos de todo el mundo sobre transexuales sometidos a intervenciones quirúrgicas de “reasignación”. El resultado, publicado por The Guardian, fue que “no hay evidencia concluyente de que las operaciones de cambio de sexo mejoren la vida de los transexuales… Muchas personas mantuvieron una angustia severa y comportamientos suicidas tras la operación… No se encontró una sólida evidencia científica de que la reasignación de género sea clínicamente eficaz“.

El entonces director del departamento, Chris Hyde, actualmente profesor de Salud Pública y Epidemología Clínica en a Universidad de Exeter, lo sintetizaba así: “Existe una enorme incertidumbre sobre si cambiarle a alguien el sexo es algo bueno o malo. A pesar de que, sin duda, se actúa con mucho cuidado para asegurar que reciben reasignación de género los pacientes adecuados, sigue habiendo un gran número de personas que se someten a la cirugía pero permanecen traumatizados, hasta el punto de cometer suicidio”.

Una de las razones que invalidaban numerosos estudios fue la elevada tasa de abandono en el seguimiento. Por ejemplo, en un estudio de cinco años sobre 727 personas sometidas a cambio de sexo, 495 (el 68%) abandonaron el programa “por razones desconocidas”. “Aunque está claro que a algunas personas la cirugía de reasignación de sexo les va bien”, explicó Hyde, “las investigaciones disponibles no permiten asegurar a cuántos pacientes les va mal y, en tal caso, cómo de mal”.

Instituto Karolinska de Estocolmo
En febrero de 2011 se publicó un estudio sobre seguimiento a largo plazo (treinta años: 1973-2003) de pacientes sometidos a cirugía de “reasignación de sexo” en Suecia: 191 hombres a mujer y 133 mujeres a hombre. El estudio lo firmaron seis investigadores del prestigioso Instituto Karolinska de Estocolmo, y la conclusión fue rotunda: “Las personas con transexualismo, después de la reasignación de sexo, tienen un riesgo considerablemente mayor de mortalidad, comportamiento suicida e incidencia psiquiátrica que la población general”, con una tasa de suicidio veinte veces superior entre los diez y quince años posteriores a la cirugía.

Hayes, Inc., líder en evaluación tecnológica médica
En mayo de 2014, Hayes Inc., una empresa de referencia en la evaluación de tecnología médica, elaboró tres informes sobre el impacto de la terapia hormonal, la cirugía de reasignación de sexo y los procedimientos secundarios (modificaciones faciales o de voz) en el tratamiento de la disforia de género.

La conclusión para los tres procedimientos fue otorgarles el nivel más bajo en cuanto a “calidad de la evidencia” del beneficio para el paciente tal como se desprende de los estudios revisados: “No se ha demostrado consistentemente mejorías estadísticamente significativas… En general los estudios tienen deficiencias asociadas con su realización…”. Entre ellas, “falta de aleatoriedad”, “periodos de seguimiento desconocidos o muy cortos”, “variable duración del seguimiento”, “posible sesgo en la selección”, “falta de una medición objetiva y validable de los resultados”…

Asesoría científica de Medicare
En agosto de 2016, y a pesar de sufrir enormes presiones de la Administración Obama para que la cirugía de reasignación de sexo fuese cubierta por Medicare (el sistema público de salud), los Centers for Medicare & Medicaid Services (CMS) opinaron en contra con una razón contundente: “Actualmente, los contratistas locales de Medicare determinan la cobertura de la cirugía de reasignación de género caso por caso. Hemos recibido una petición completa y formal para que decidamos que las soluciones quirúrgicas para el trastorno de identidad de género, ahora conocido como disforia de género, reciban una cobertura nacional. Los CMS no van a tomar en este momento una decisión de cobertura nacional para la cirugía de reasignación de género para los beneficiarios de Medicare con disforia de género porque la evidencia clínica no es concluyente para la población bajo Medicare”.

En una anterior decisión de junio, ya anticipaban que “sobre la base de una revisión exhaustiva de la evidencia clínica disponible en este momento, no hay suficiente evidencia para determinar si la cirugía de reasignación de género mejora los resultados de salud de los beneficiarios de Medicare con disforia de género. Había estudios con resultados discutidos (inconsistentes), y de los estudios mejor diseñados, unos informaban de beneficios mientras que otros informaban de perjuicios“.

Lo reconocen incluso quienes la apoyan
Esta última decisión de los expertos de Medicare reviste especial importancia por mostrar su independencia de criterio ante la presión política, algo realmente difícil dada la estrategia de intimidación del establishment político, cultural, educativo y mediático para imponer la ideología de género, que tiene en la normalización del cambio de sexo su principal plasmación práctica.

La aceleración e intensificación de ese proceso de coerción sobre los profesionales es patente en los dos últimos años, y dos publicaciones recientes son ejemplo de ello.

En octubre de 2017, un estudio publicado por la JAMA sobre tratamiento de la disforia de género ofrece seis recomendaciones, tres de las cuales incluyen terapia hormonal y cirugía pos-terapia hormonal, al tiempo que reconoce que están apoyadas en “baja” o “muy baja” evidencia.

Un mes antes, la Endocrine Society publicó unas directrices para el tratamiento de la disforia de género, con objeto de “establecer un marco para el tratamiento apropiado de estas personas”, en sentido favorable a la “reasignación de sexo”. Cada una de las 28 recomendaciones va acompañada de una valoración sobre su evidencia clínica. Pues bien: de las 28 recomendaciones, 6 no reciben calificación (por tratarse de pautas generales), 5 tienen una “muy baja” evidencia, 14 una “baja” evidencia y 3 una “moderada” evidencia. Ninguna alcanza el nivel máximo de “alta” evidencia.

No es extraño, pues, que en julio de 2017 tres médicos de primer nivel alertaran contra la supresión hormonal en adolescentes: los doctores Paul W. Hruz, pediatra y profesor de Endocrinología y Fisiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis; Lawrence S. Mayer, psiquiatra en la Facultad de Medicina del hospital Johns Hopkins y de informática biomédica en la Clínica Mayo; y Paul R. McHugh, que fue durante 26 años jefe del departamento de Psiquiatría del Hospital Johns Hopkins.

La intimidación
¿Qué conduce a unos especialistas a recomendar la aplicación de terapias de eficacia no contrastada sobre organismos sanos para resolver un problema psicológico, o incluso a pura petición del interesado?

Una parte de la explicación reside en el temor. Como explica la doctora Michelle Cretella, presidenta del Colegio Americano de Pediatras, “nadie está libre de disentir sin ser castigado. Los castigos abarcan desde no ser tenido en cuenta en los ascensos a ser cesado de puestos de dirección, pasando por sufrir la pérdida de fondos para investigación o un intenso acoso por parte de tus compañeros y amenazas de muerte por parte de activistas”.

Fue el caso del doctor Paul McHugh, durante veinte años jefe del departamento de Psiquiatría en el Johns Hopkins Hospital. Allí empezaron a hacerse las primeras cirugías de reasignación de sexo, hasta que en 1979 decidió suprimirlas ante la evidencia de que no ayudaban a las personas con disforia de género. A partir de entonces cayó en desgracia, existen páginas web creadas exclusivamente para atacarle y fue acusado en diversos medios de comunicación de “poner en peligro la vida de los jóvenes transgénero” (The Huffington Post).

Los presupuestos filosóficos
Pero otra parte de la explicación va más allá de la medicina.

Según Ryan Anderson, autor de When Harry became Sally, también importa la filosofía personal de cada profesional. “Algunos médicos puede considerar que los sentimientos y creencias desconectados de la realidad son parte del funcionamiento normal del ser humano y no deben preocuparnos a no ser que produzcan angustia. Otros médicos peuden considerar que esos sentimientos y creencias son disfuncionales en sí mismos (aun si el paciente no los considere causa de estrés), porque indican un problema en los procesos mentales. Pero las opiniones de unos u otros psiquiatras a efectos de diagnóstico y tratamiento no pueden resolver las cuestiones filosóficas: ¿es bueno o malo o neutral albergar sentimientos y creencias que chocan con la realidad? ¿Debemos aceptarlos como la última palabra, o intentar entender sus causas y corregirlas, o al menos mitigar sus efectos?”.


When Harry became Sally [Cuando Harry se convirtió en Sally. Respondiendo al momento transgénero], de Ryan Anderson, es una obra recién publicada cuyo autor se sintió movido a escribir ante las desagarradoras historias de personas que se han arrepentido de los tratamientos de “reasignación de sexo” sufridos.

Y lo cierto es, subraya Anderson, que, contrariamente a lo que pretenden los ideólogos de género, “el sexo no se ‘asigna’ al nacimiento, y por esa razón no puede ser ‘reasignado’. El sexo es una realidad corporal que puede reconocerse antes del nacimiento… En un organismo el sexo se identifica y define por la forma en la que dicho organismo se organiza para la reproducción sexual“. Y eso permanece más allá de las transformaciones hormonales o quirúrgicas que puedan introducirse artificialmente en él.

“En el corazón de la ideología [de género]”, dice Anderson, “está la pretensión radical de que los sentimientos determinan la realidad”. Eso no es bueno para quien padece disforia de género, pero peor es que se convierta en dogma: “Si la identidad de género se la crea uno mismo, ¿por qué los demás deben aceptarla como una realidad? Si debemos ser libres para elegir nuestra realidad de género, ¿por qué algunas personas pueden imponer a los demás su idea de la realidad solo porque se identifican como transgénero?”.

Son las contradicciones que esa ideología es incapaz de responder, por lo cual, para imponerse, ha de hacerlo, señala el pediatra Andre Van Mol, “como una religión subvencionada por el estado“.

Fuente: https://www.religionenlibertad.com/cuatro-grandes-estudios-sobre-reasignacion-sexo-coinciden-hay-evidencia-63057.htm

Expertos desmontan las mentiras de los estudios a favor de la adopción homosexual

La página web de la Columbia Law School, que forma parte de la prestigiosa Columbia University de Nueva York, ha publicado los resultados de los 79 estudios llevados a cabo hasta ahora en los Estados Unidos sobre el bienestar de los niños en familias homoparentales.

Sus conclusiones son sorprendentes y parecen definitivas: dicen que no hay ninguna desventaja en ser hijos de una pareja de mujeres o de hombres en lugar de serlo de una pareja formada por un hombre y una mujer.

Los invitados del Centro di Ateneo di Studi e Ricerche sulla Famiglia han desmontado esos estudios, tirando por la borda la conclusión de los mismos

75 de ellos apoyan esta teoría por tan solo cuatro que muestran datos contrarios. Pero he aquí que los invitados del Centro di Ateneo di Studi e Ricerche sulla Famiglia, de la Universidad Católica de Milán, han desmontado esos estudios, tirando por la borda la conclusión de los mismos y sus métodos científicos.

Los responsables de la rectificación han sido Paul Sullins, Elena Canzi, Eugenia Scabini y Vittorio Cigoli, en un seminario internacional titulado “Homogenitorialidad y filiación”, que tuvo lugar el 28 de septiembre pasado.

Dos grandes fallos

La primera crítica de estos expertos hacia estos estudios atañe a la falta de representatividad y a la reducida dimensión de los tipos de población utilizados en los informes favorables al colectivo LGTBI.

“Un detallado recuento por parte de los revisores, tanto favorables como críticos, concuerdan que sólo 5  estudios de todo el grupo han utilizado un tipo casual. Esto significa que 70 de los 75 estudios que sostienen la opinión de que a los niños no les afecta tener padres homosexuales no utilizan un tipo representativo en apoyo de su inferencia”.

Es decir, casi todos los estudios favorables al lobby LGTBI presentados como “investigación” están basados en sondeos de contactos y amigos, y conocidos de los amigos o de los propios investigadores.

“Este procedimiento no es creíble. Intentar valorar lo bien que van las cosas para los niños criados por parejas gays entrevistando a redes receptivas a las peticiones de los gays, es como intentar valorar el índice de religiosidad de una población entrevistando a los participantes a un curso de estudios bíblicos y a sus amigos”.

En cambio, los 5 estudios que revelan desventajas para los hijos de parejas homosexuales están basados todos en tipos casuales y cuantitativamente representativos.

“El 61% de los casos identificado como ‘padres del mismo sexo’ consistía en parejas progenitores de sexo distinto”

El segundo tipo de error es de orden fáctico. Es el caso de tres de estos estudios se incluyeron a parejas heterosexuales erróneamente clasificadas como homosexuales.

Estos errores materiales no son raros y condicionan mucho los resultados porque, al ser el número de las parejas homosexuales muy pequeño comparado con el de las heterosexuales, no refleja las proporciones efectivas en la realidad, según recoge ReL.

En el estudio de J.L. Wainright “el 61% de los casos identificado como ‘padres del mismo sexo’ consistía en parejas progenitores de sexo distinto. En otro reciente estudio basado en datos del censo holandés, casi el 65% del tipo de progenitores del mismo sexo consistía en progenitores heterosexuales asignados erróneamente“.

Al final, los estudios más fiables del total de los 75 son aquellos que contradicen la conclusión que se publica en la página, y es que los hijos en situaciones homoparentales tienen más problemas que los que tienen como progenitores a un hombre y una mujer que viven juntos.

Visto en: www.actuall.com

La verdad en cifras: salud psíquica y emocional de niños criados por parejas homosexuales

El estudio de Paul Sullins es el mayor realizado hasta ahora y el más completo en el análisis de variables.

Una investigación reciente acaba de lanzar una bomba sobre la cuestión incendiaria de los progenitores del mismo sexo. En su artículo publicado en el British Journal of Education, Society & Behavioural Science, una publicación revisada por pares, el sociólogo estadounidense Paul Sullins concluye que “los problemas emocionales de los niños con progenitores del mismo sexo son más del doble respecto a los que tienen progenitores de sexo opuesto”.

Afirma: “Ya no se puede afirmar que ningún estudio haya concluido que los niños con progenitores del mismo sexo están en desventaja respecto a los que tienen padres de sexo opuesto”.

Sin embargo, algunos podrían cuestionar que el estudio tiene un claro sesgo por el hecho de que Paul Sullins es un reverendo de una universidad católica, para aquellas personas les recuerdo un dato histórico:

El descubridor de la teoría de la inflación cósmica que hoy conocemos como “Big Bang” fue un sacerdote católico que origen belga llamado George Lemaitre.  http://www.bbc.com/mundo/noticias-36469530

Es seguro que esta desafiante refutación de la hipótesis de la “no diferencia” armará mucho revuelo; mientras tanto, el Tribunal Supremo [de Estados Unidos] se prepara a indagar los argumentos en favor y en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo. A los críticos les será imposible ignorarlo, porque se fundamenta en más datos que cualquier otro estudio previo: 512 niños con progenitores del mismo sexo escogidos de la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud de los EEUU. Los problemas emocionales incluyen mala conducta, signos de ansiedad, depresión, mala relación con los coetáneos e incapacidad para concentrarse.

La filiación biológica, factor decisivo

Tras analizar los datos, Sullins concluyó que los progenitores de sexos opuestos proporcionan un ambiente mejor. “La filiación biológica es lo que diferencia de manera excepcional y profunda los resultados infantiles entre los niños con progenitores de sexo opuesto y los que tienen a los progenitores del mismo sexo”, escribe.

Tal como él demuestra, esto tiene inmensas implicaciones para las políticas públicas. El modelo de amor espléndido y edulcorado de Elton John y David Furnish hacia su descendencia, fruto de un vientre de alquiler, no funciona. Lanzando el guante ante los defensores del matrimonio entre personas del mismo sexo, Sullins afirma que “el beneficio principal del matrimonio para los niños, por lo tanto, no es que los presenta como los padres mejores (más estables, más ricos, etc., aunque también lo hace), sino que los presenta como sus propios padres”.

La Última Tule del matrimonio entre personas del mismo sexo [NdT: por Última Tule se entendía, en la geografía romana y medieval, cualquier lugar distante situado más allá de las fronteras del mundo conocido] -el reconocimiento legal y social de las relaciones gays y lesbianas-, no reducirá el riesgo de problemas emocionales. “Las dos formas familiares seguirán teniendo fundamentalmente efectos diferentes, incluso contrastantes, sobre el componente biológico del bienestar del niño, en detrimento de los niños de progenitores del mismo sexo”.

La “homofobia” no es la causa

Sullins analiza también si otros factores pueden explicar la diferencia en el bienestar emocional. Según sus observaciones, ninguno lo hace.

Un factor podría ser la inestabilidad. Los niños no maduran en ambientes inestables. Los progenitores gays y lesbianas tienden a alquilar más que a ser propietarios de la casa donde viven, lo que implica el trauma de mudarse y volver a asentarse. Esto puede indicar también que los progenitores son menos estables en su relación. El sufrimiento psicológico de los progenitores influye también en el aumento del riesgo de que el niño tenga problemas emocionales. Nada de esto explicaba las diferencias.

La explicación más ampliamente aceptada ante los malos resultados emocionales y de conducta entre los niños con progenitores del mismo sexo es la homofobia. Los defensores de los progenitores del mismo sexo atribuyen el escaso bienestar emocional a la estigmatización. Estos niños son dañados, dicen, porque son señalados, son acosados y son objeto de burla. Si sus coetáneos fueran menos homófobos, las cosas serían distintas.

El lobby LGTB alega que el acoso a los hijos de padres del mismo sexo por homofobia sería la causa de su mayor propensión a la inestabilidad emocional. El estudio de Sullins demuestra que no.

Y otros estudios publicados desmienten también dicha afirmación.

“Contrariamente a la suposición que subyace a esta hipótesis, los niños con progenitores de sexo distinto son más perseguidos y acosados que los niños con progenitores del mismo sexo”.

Esto puede parecer sorprendente, pero en otro artículo publicado el año pasado en el British Journal of Medicine and Medical Research y basado en los mismos datos, Sullins concluyó que los niños de progenitores del mismo sexo tienen más riesgo de sufrir TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad). Y si tienen TDAH, son estigmatizados siete veces más a causa de su mermada capacidad de relación interpersonal. En otras palabras, si los niños de hogares con progenitores del mismo sexo son acosados más, esto es debido a que no tienen capacidad de relación interpersonal, no porque sus progenitores sean gays o lesbianas.

Visto en: http://www.religionenlibertad.com/la-prevalencia-de-problemas-emocionales-se-duplica-en-hijos-de-parejas-40697.htm

Referencias:

https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2500537

http://ipr.cua.edu/faculty/sullins.cfm

http://www.sciencedomain.org/abstract/7834

La verdad en cifras, sobre la vida homosexual

El movimiento LGTB ha sido potenciado permanentemente en el último tiempo, como alternativa valida y equivalente de vida en la sociedad. Pero cual es la situación real, de aquellos que eligen el camino homosexual para sus vidas?

Fuentes:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3093261/
https://www.aerzteblatt.de/archiv/66998/Studie-Gefaehrdung-der-Jungen
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9403987
https://www.researchgate.net/publication/228537060_Comparing_Domestic_Abuse_in_Same_Sex_and_Heterosexual_Relationships
https://www.polizei.bayern.de/content/4/3/7/vergewaltigung_und_sexuelle_n_tigung_in_bayern_bpfi.pdf
http://www.washingtontimes.com/news/2003/jul/11/20030711-121254-3711r/
http://www.emis-project.eu/sites/default/files/public/publications/emis_nationalreport_germany.pdf
2003
Bochow, M./ Marbach, R. (Hg.)
Homosexualität und Islam
Reihe Edition Waldschlösschen
Hamburg: MännerschwarmSkript Verlag 2003
Vogt, H. (2006): Pädophilie. Leipziger Studie zur gesellschaftlichen und psychischen Situation pädophiler Männer