La ideología dominante se atreve a censurar la ciencia

En uno de los artículos más leídos y polémicos de este blog, Lo que dice la ciencia sobre la vida humana, que tuvo 92 comentarios (hasta ahora el récord del blog), expliqué cómo, por razones puramente ideológicas, los partidarios del aborto cierran los ojos a lo que dice la ciencia, que no duda en afirmar (y lo hace desde hace siglo y medio) que la vida de cada ser humano comienza en la fecundación del óvulo por el espermatozoide. Frente a esto, los abortistas se empeñan en hacer afirmaciones falsas como estas: un feto no es más que una parte del cuerpo de la madre; un feto no es un ser humano; un feto no es más que un conjunto de células (¿pues qué son los abortistas?).

Denunciando que se ha dado un paso más hacia el control ideológico de la investigación científica, la revista británica The Lancet, segunda en factor de impacto en el campo de la Medicina, ha publicado un artículo que acusa de injerencia en la investigación científica a ciertas ONG abortistas y al gobierno del Reino Unido. Los científicos firmantes del artículo forman parte de un equipo perteneciente a la London School of Hygiene and Tropical Medicine, que realizó la evaluación de un proyecto destinado a reducir las muertes por embarazos no deseados en 14 países de África y Asia (o sea, el número de muertes causadas por abortos provocados). El proyecto, que tenía asignada una financiación de 140 millones de libras esterlinas, estaba patrocinado por el Departamento para el Desarrollo Internacional del reino Unido (DFID por sus siglas en inglés) y llevado a cabo por dos importantes ONG dedicadas a la salud reproductiva internacional (un eufemismo para ocultar la palabra aborto, aunque esas organizaciones no la ocultan en sus webs). El problema surgió cuando los resultados de la evaluación realizada por el equipo universitario no fueron del agrado de las dos ONG abortistas, que a base de presiones y amenazas consiguieron impedir la publicación de una serie de artículos científicos que detallaban los resultados de la evaluación y que ya estaban aceptados por revistas del ramo. Ante las protestas y acusaciones de las ONG, la universidad abrió una investigación sobre el trabajo del equipo evaluador, llegando a la conclusión de que dicho equipo había trabajado correctamente, aunque le ordenó dejar en el anonimato la participación de las dos grandes ONG abortistas y los países donde habían trabajado, lo que en la práctica concedía a dichas empresas la facultad de decidir qué resultados de la investigación podían publicarse y cuáles no.El equipo investigador recurrió la decisión, porque equivalía a instaurar la censura de las ONG abortistas sobre los resultados de su investigación, pero el departamento gubernamental DFID del Reino Unido desestimó su recurso. Posteriormente se les permitió publicar un solo artículo, pero quedan muchos resultados que no han podido hacerse públicos, lo que ha inducido a dos de los investigadores a escribir el artículo de denuncia para The Lancet. Los autores señalan que no se trata sólo de su caso, sino que muchos otros investigadores se encuentran en la misma situación que ellos, cuando los resultados de sus trabajos chocan con la ideología dominante. Veámoslo con sus palabras:

Numerosos colegas han descrito formas similares de interferencia, en diferentes etapas del proceso de investigación, que dan como resultado una “evaluación…” diseñada para complacer a los donantes; informes “archivados” o “embargados”; y un “regateo” sobre qué resultados pueden publicarse. A menudo, tal interferencia se expresa en el lenguaje de la ética; otras veces los donantes y sus socios atacan el rigor de los métodos de investigación o tratan de desacreditar las interpretaciones de los investigadores llamándolas “ingenuas”, para presionarlos y obligarlos a suprimir hallazgos y análisis que arrojan una luz desfavorable sobre sus estrategias o resultados programáticos.

En otro sitio dicen esto:

“Censura” es una palabra fuerte. ¿Pero qué otra cosa se puede llamar, cuando un donante que encarga una investigación basada en la evaluación de uno de sus principales programas globales de salud ordena a los investigadores que omitan resultados importantes en su informe final? ¿O cuando les presiona para que cambien sus conclusiones? ¿O cuando un miembro del personal de un socio que está siendo evaluado amenaza la reputación de los investigadores y su Universidad si publican resultados negativos?

Fuente: http://divulciencia.blogspot.com/2019/05/ideologia-dominante-censura.html

Una película contra el aborto arrasa en la taquilla de Estados Unidos

UNPLANNED
La historia de Abby Johnson arrasa en la primera semana de estreno en Estados Unidos

La película “Unplanned” (“No planeado”) ha resultado un gran éxito en la primera semana de proyección en los cines de Estados Unidos, no obstante, haya habido una fuerte oposición de los pro abortistas a su proyección.

Basada en una historia real, la de Abby Johnson, quien después de haber sido una de las directoras clínicas más jóvenes de Planned Parenthood en Estados Unidos y de haber participando en más de 22.000 abortos, se unió a “40 Días por la Vida” y se volvió una de la referentes pro-vida de la nación americana.

Johnson, incluso, fue una portavoz de Planned Parenthood en Estados Unidos, luchando para promulgar leyes por la causa en la que ella creía tan profundamente: la de ayudar a las mujeres a abortar. Hasta que un día se enfrentó con la crudeza brutal del aborto.

Una fila de obstáculos

Primero fue el texto y luego la película. La web Catholic Vote ha enumerado algunos de los obstáculos que enfrentó “Unplanned” esta primera semana de proyección en salas estadounidenses:

Primero, casi todas las principales cadenas de medios de Estados Unidos ignoraron el lanzamiento de la película. En segundo lugar, conglomerados de medios como USA o el Canal de Hallmark, rechazaron pasar anuncios pagados del filme.

En tercer lugar, la cuenta de Twitter de la película fue suspendida, sin razón alguna, muchas horas durante el fin de semana de estreno (del 29 al 31 de marzo). Finalmente, el filme fue calificado con la letra “R” (“Restringido” a menores de 17 años sin la compañía de un adulto) por Hollywood.

Esto último, según el ministro cristiano, ex gobernador Republicano de Arkansas y ex candidato a las elecciones primarias para la presidencia de Estados Unidos, Mike Huckabee, es “una ironía”.

“¿Así que una niña de 13 años de edad puede abortar sin que sus padres lo sepan, pero no puede ver una película en la que se muestra la realidad del aborto si no está acompañada por un adulto hasta que cumpla 17 años?, se preguntó Huckabee, por la clasificación “R” de “Unplanned”.

UNPLANNED

Un éxito que puede cambiar a muchos

Enfrentando todos estos escollos, sin embargo, la película logró recaudar 6.1 millones de dólares el pasado fin de semana. Lo que significa estar en quinto lugar entre las películas más taquilleras de la Unión Americana para su primer fin de semana de exhibición.

Y eso contando que solamente fue proyectada en 1.059 salas cinematográficas de Estados Unidos. El éxito inicial ha hecho que, para esta semana, otras 600 salas ya se hayan apuntado para proyectarla.

Y lo más importante: a muchos, como Abby Johnson, les está cambiando la forma en como ven y como sienten el aborto.

El tráiler de la película se puede ver en unplannedfilm.com

Fuente: https://es.aleteia.org/2019/04/03/una-pelicula-contra-el-aborto-arrasa-en-la-taquilla-de-estados-unidos/

Un periodista pone en apuros a una abortista: “Si no es un ser humano, ¿de qué especie es?”

Ocurrió el pasado jueves en la Cámara de Representantes de EEUU, durante una rueda de prensa de la líder de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, conocida partidaria del aborto.

Firma: pide que se investigue la venta de órganos de bebés abortados en EEUU
Escándalo en EEUU: lobby financiado por Obama vende órganos de bebés abortados
EEUU: denuncian 60 casos de abortorios que encubrieron violaciones a menores

“¿Es un bebé por nacer con un corazón humano y un hígado humano un ser humano?”

Con el escándalo de Planned Parenthood de fondo -la venta ilegal de órganos de bebés abortados por un lobby abortista que financió la campaña de Obama, un caso del que ya os hablé aquí-, el reportero Sam Dorman, del medio conservador CNSNews, dirigió la siguiente pregunta a la líder demócrata:

“En referencia a la financiación de Planned Parenthood, ¿es un bebé por nacer con un corazón humano y un hígado humano un ser humano?

Pelosi se puso muy nerviosa, y rechazó contestar lo que calificó como “preguntas ideológicas”. Pero el reportero insistió:

Si no es un ser humano, ¿de qué especie es?

“No, escucha, quiero decirte algo”, contestó Pelosi contrariada. “No sé quién eres, y te invitamos a estar aquí, con libertad en esta rueda prensa. Soy una devota católica practicante, una madre de cinco hijos”, aseguró Pelosi, a pesar de sus reiterados apoyos a políticas abortistas radicalmente anticristianas. “Cuando nació mi bebé, mi quinto hijo, mi hijo mayor tenía seis años de edad. Creo saber más sobre este tema que tú, con el debido respeto, añadió la dirigente demócrata, eludiendo por segunda vez contestar una sencilla pregunta sobre el inicio de la vida humana. Y ante las evasivas de la política abortista, el reportero insistió:

“¿Así que no es un ser humano, entonces?”

Ya molesta, y sin tener qué responder ante una pregunta tan sencilla -la ciencia ya ha demostrado que eso que crece en el vientre de una mujer embarazada es una nueva vida humana-, Pelosi cortó por lo sano al reportero y se negó a contestar: No tengo la intención de responder a tus preguntas, que no tienen ninguna base en lo que la política pública que es lo que hacemos aquí“. Una afirmación sorprendente, desde luego: ¿la verdad sobre inicio de la vida humana no tiene cabida en unas políticas públicas que se orientan a desproteger esa vida? Es el colmo del cinismo.

Un diario afín al Partido Demócrata manipula lo ocurrido

Ese mismo día, el periódico progresista The Washington Post manipulaba lo ocurrido presentando al reportero de CNSNews como un “manifestante del aborto”:

Al día siguiente CNSNews replicó las falsedades del Post, señalando que “la pregunta fue hecha por un reportero CNSNews.com, que está acreditado con el Capitolio”. CNSNews dejó por los suelos la ética periodística de Kelsey Snell, autora de la noticia: “Snell no habló con Sam Dorman de CNSNews.com en la conferencia de prensa. No le preguntó por su nombre o su afiliación periodística; y no le envió un correo electrónico ni, incluso más tarde, llamó por teléfono a CNSNews.com para aclarar su reporte.” Aunque The Washignton Post acabó modificando el titular de su noticia en su edición digital, la manipulación ya se había extendido por la red: cientos de sitios se han hecho eco del falso titular del diario progresista. A su pesar, CNSNews ya había publicado el vídeo de lo ocurrido:

http://www.mrctv.org/embed/139788

Fuente: http://www.outono.net/elentir/2015/10/05/un-periodista-pone-en-apuros-a-una-abortista-si-no-es-un-ser-humano-de-que-especie-es/