Expertos desmontan las mentiras de los estudios a favor de la adopción homosexual

La página web de la Columbia Law School, que forma parte de la prestigiosa Columbia University de Nueva York, ha publicado los resultados de los 79 estudios llevados a cabo hasta ahora en los Estados Unidos sobre el bienestar de los niños en familias homoparentales.

Sus conclusiones son sorprendentes y parecen definitivas: dicen que no hay ninguna desventaja en ser hijos de una pareja de mujeres o de hombres en lugar de serlo de una pareja formada por un hombre y una mujer.

Los invitados del Centro di Ateneo di Studi e Ricerche sulla Famiglia han desmontado esos estudios, tirando por la borda la conclusión de los mismos

75 de ellos apoyan esta teoría por tan solo cuatro que muestran datos contrarios. Pero he aquí que los invitados del Centro di Ateneo di Studi e Ricerche sulla Famiglia, de la Universidad Católica de Milán, han desmontado esos estudios, tirando por la borda la conclusión de los mismos y sus métodos científicos.

Los responsables de la rectificación han sido Paul Sullins, Elena Canzi, Eugenia Scabini y Vittorio Cigoli, en un seminario internacional titulado “Homogenitorialidad y filiación”, que tuvo lugar el 28 de septiembre pasado.

Dos grandes fallos

La primera crítica de estos expertos hacia estos estudios atañe a la falta de representatividad y a la reducida dimensión de los tipos de población utilizados en los informes favorables al colectivo LGTBI.

“Un detallado recuento por parte de los revisores, tanto favorables como críticos, concuerdan que sólo 5  estudios de todo el grupo han utilizado un tipo casual. Esto significa que 70 de los 75 estudios que sostienen la opinión de que a los niños no les afecta tener padres homosexuales no utilizan un tipo representativo en apoyo de su inferencia”.

Es decir, casi todos los estudios favorables al lobby LGTBI presentados como “investigación” están basados en sondeos de contactos y amigos, y conocidos de los amigos o de los propios investigadores.

“Este procedimiento no es creíble. Intentar valorar lo bien que van las cosas para los niños criados por parejas gays entrevistando a redes receptivas a las peticiones de los gays, es como intentar valorar el índice de religiosidad de una población entrevistando a los participantes a un curso de estudios bíblicos y a sus amigos”.

En cambio, los 5 estudios que revelan desventajas para los hijos de parejas homosexuales están basados todos en tipos casuales y cuantitativamente representativos.

“El 61% de los casos identificado como ‘padres del mismo sexo’ consistía en parejas progenitores de sexo distinto”

El segundo tipo de error es de orden fáctico. Es el caso de tres de estos estudios se incluyeron a parejas heterosexuales erróneamente clasificadas como homosexuales.

Estos errores materiales no son raros y condicionan mucho los resultados porque, al ser el número de las parejas homosexuales muy pequeño comparado con el de las heterosexuales, no refleja las proporciones efectivas en la realidad, según recoge ReL.

En el estudio de J.L. Wainright “el 61% de los casos identificado como ‘padres del mismo sexo’ consistía en parejas progenitores de sexo distinto. En otro reciente estudio basado en datos del censo holandés, casi el 65% del tipo de progenitores del mismo sexo consistía en progenitores heterosexuales asignados erróneamente“.

Al final, los estudios más fiables del total de los 75 son aquellos que contradicen la conclusión que se publica en la página, y es que los hijos en situaciones homoparentales tienen más problemas que los que tienen como progenitores a un hombre y una mujer que viven juntos.

Visto en: www.actuall.com

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La verdad en cifras: salud psíquica y emocional de niños criados por parejas homosexuales

El estudio de Paul Sullins es el mayor realizado hasta ahora y el más completo en el análisis de variables.

Una investigación reciente acaba de lanzar una bomba sobre la cuestión incendiaria de los progenitores del mismo sexo. En su artículo publicado en el British Journal of Education, Society & Behavioural Science, una publicación revisada por pares, el sociólogo estadounidense Paul Sullins concluye que “los problemas emocionales de los niños con progenitores del mismo sexo son más del doble respecto a los que tienen progenitores de sexo opuesto”.

Afirma: “Ya no se puede afirmar que ningún estudio haya concluido que los niños con progenitores del mismo sexo están en desventaja respecto a los que tienen padres de sexo opuesto”.

Sin embargo, algunos podrían cuestionar que el estudio tiene un claro sesgo por el hecho de que Paul Sullins es un reverendo de una universidad católica, para aquellas personas les recuerdo un dato histórico:

El descubridor de la teoría de la inflación cósmica que hoy conocemos como “Big Bang” fue un sacerdote católico que origen belga llamado George Lemaitre.  http://www.bbc.com/mundo/noticias-36469530

Es seguro que esta desafiante refutación de la hipótesis de la “no diferencia” armará mucho revuelo; mientras tanto, el Tribunal Supremo [de Estados Unidos] se prepara a indagar los argumentos en favor y en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo. A los críticos les será imposible ignorarlo, porque se fundamenta en más datos que cualquier otro estudio previo: 512 niños con progenitores del mismo sexo escogidos de la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud de los EEUU. Los problemas emocionales incluyen mala conducta, signos de ansiedad, depresión, mala relación con los coetáneos e incapacidad para concentrarse.

La filiación biológica, factor decisivo

Tras analizar los datos, Sullins concluyó que los progenitores de sexos opuestos proporcionan un ambiente mejor. “La filiación biológica es lo que diferencia de manera excepcional y profunda los resultados infantiles entre los niños con progenitores de sexo opuesto y los que tienen a los progenitores del mismo sexo”, escribe.

Tal como él demuestra, esto tiene inmensas implicaciones para las políticas públicas. El modelo de amor espléndido y edulcorado de Elton John y David Furnish hacia su descendencia, fruto de un vientre de alquiler, no funciona. Lanzando el guante ante los defensores del matrimonio entre personas del mismo sexo, Sullins afirma que “el beneficio principal del matrimonio para los niños, por lo tanto, no es que los presenta como los padres mejores (más estables, más ricos, etc., aunque también lo hace), sino que los presenta como sus propios padres”.

La Última Tule del matrimonio entre personas del mismo sexo [NdT: por Última Tule se entendía, en la geografía romana y medieval, cualquier lugar distante situado más allá de las fronteras del mundo conocido] -el reconocimiento legal y social de las relaciones gays y lesbianas-, no reducirá el riesgo de problemas emocionales. “Las dos formas familiares seguirán teniendo fundamentalmente efectos diferentes, incluso contrastantes, sobre el componente biológico del bienestar del niño, en detrimento de los niños de progenitores del mismo sexo”.

La “homofobia” no es la causa

Sullins analiza también si otros factores pueden explicar la diferencia en el bienestar emocional. Según sus observaciones, ninguno lo hace.

Un factor podría ser la inestabilidad. Los niños no maduran en ambientes inestables. Los progenitores gays y lesbianas tienden a alquilar más que a ser propietarios de la casa donde viven, lo que implica el trauma de mudarse y volver a asentarse. Esto puede indicar también que los progenitores son menos estables en su relación. El sufrimiento psicológico de los progenitores influye también en el aumento del riesgo de que el niño tenga problemas emocionales. Nada de esto explicaba las diferencias.

La explicación más ampliamente aceptada ante los malos resultados emocionales y de conducta entre los niños con progenitores del mismo sexo es la homofobia. Los defensores de los progenitores del mismo sexo atribuyen el escaso bienestar emocional a la estigmatización. Estos niños son dañados, dicen, porque son señalados, son acosados y son objeto de burla. Si sus coetáneos fueran menos homófobos, las cosas serían distintas.

El lobby LGTB alega que el acoso a los hijos de padres del mismo sexo por homofobia sería la causa de su mayor propensión a la inestabilidad emocional. El estudio de Sullins demuestra que no.

Y otros estudios publicados desmienten también dicha afirmación.

“Contrariamente a la suposición que subyace a esta hipótesis, los niños con progenitores de sexo distinto son más perseguidos y acosados que los niños con progenitores del mismo sexo”.

Esto puede parecer sorprendente, pero en otro artículo publicado el año pasado en el British Journal of Medicine and Medical Research y basado en los mismos datos, Sullins concluyó que los niños de progenitores del mismo sexo tienen más riesgo de sufrir TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad). Y si tienen TDAH, son estigmatizados siete veces más a causa de su mermada capacidad de relación interpersonal. En otras palabras, si los niños de hogares con progenitores del mismo sexo son acosados más, esto es debido a que no tienen capacidad de relación interpersonal, no porque sus progenitores sean gays o lesbianas.

Visto en: http://www.religionenlibertad.com/la-prevalencia-de-problemas-emocionales-se-duplica-en-hijos-de-parejas-40697.htm

Referencias:

https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2500537

http://ipr.cua.edu/faculty/sullins.cfm

http://www.sciencedomain.org/abstract/7834