¿Aborto legal para bajar la mortalidad materna?

La sociedad argentina ha demostrado ser sensible ante la muerte de mujeres jóvenes que intentan poner fin a su embarazo. Quizás ello justifique la adhesión a la despenalización del aborto como solución del problema. Así, ha surgido la idea de que las muertes se reducirán una vez legalizado el aborto, y para ello se citan a países con mínima mortalidad materna y aborto legal.

Como temo que bajo esta lineal conclusión causa-efecto subyazca un pensamiento mágico, revisé la evidencia científica sobre la asociación estatus legal del aborto y mortalidad materna. Encontré lo que sintetizo a continuación.

Las estadísticas de países de Europa, Norteamérica y Oceanía dan cuenta de una mortalidad promedio de 17 puntos, justo la mitad de los 34 puntos reportados por el Ministerio de Salud de la Nación en 2016. Si sumamos el hecho de que esos países poseen los ingresos per cápita más abultados del planeta y, además, casi todos tienen aborto legal, se entenderá por qué se citan como ejemplos. Por ende, vale la pena conocer qué acciones implementaron para llegar hasta ahí.

Loudon estudió la mortalidad materna de 70 años (1880-1950) de Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Bélgica, Escocia, Inglaterra, Gales, Suecia, Países Bajos, Noruega y Dinamarca. E identificó que todos pasaron por tres períodos históricos: 1) de 1880 a 1900, cuando reconocieron el problema, eliminaron las causas directas y desarrollaron cuidados obstétricos profesionales y accesibles; 2) de 1900 a 1935-1937, en el que mejoraron la calidad de los cuidados e implementaron estudios de vigilancia; y 3) de 1935-1937 a 1950, cuando se afianzaron los logros alcanzados. Cuando estos países ejemplares comenzaron a legalizar el aborto, desde fines de los 60, llevaban 20 o 30 años de cifras muy parecidas a las de hoy. La serie histórica de Loudon demostró claramente que el 75% de reducción de mortalidad, en promedio 46 puntos, aconteció antes de 1950, aplicando acciones sanitarias y sin cambiar el estatus legal del aborto que se mantuvo penalizado. Luego de 1990, esos Estados ya con aborto legal, poseen una mortalidad que ronda el 25% de los valores de 1880, habiendo decrecido en apenas 1,55 puntos promedio.

En países de Europa oriental, otrora socialistas, que legalizaron el aborto en la década del 50, el análisis de 55 años de estadísticas (1960-2015) expone que en la Unión Soviética el aborto se contabilizó por millones. En 1965 ese país registró 8.551.351 abortos, a razón de dos abortos por cada nacido. Sin embargo, en todos esos países el número de aborto comenzó a disminuir a partir de 1990 sin que mediara algún cambio del estatus legal; salvo Polonia, que ha intercalado liberalizaciones y restricciones. En Rusia el aborto descendió de 206 cada 100 nacidos vivos (1990) a 43 (2015). En Bielorrusia, con leyes muy liberales, las curvas de descenso de mortalidad y aborto no son correlativas una con otras. En Polonia, los abortos bajaron de 10,8 (1990) a 0,04 (2000) para luego ascender en 2014; y, no obstante, la curva de mortalidad materna sigue en descenso.

Países como Irlanda, Malta, Nueva Zelanda, Kuwait y algunos estados de Australia, sin haber despenalizado el aborto, presentan un descenso sostenido de mortalidad que en 2015 promedió 8,9 puntos, lo que los coloca a la par de aquellos con baja mortalidad y aborto legal.

En la región, Chile disminuyó la mortalidad 40 puntos entre 1980 y 2015 sin despenalizar, y la modificación de la causal “aborto terapéutico” no cambió la curva decreciente. También Uruguay redujo la mortalidad en 30 puntos entre 2001 y 2011, período precedente a la despenalización de 2012.

Como se ve, la condición legal del aborto no presenta relación causal con la mortalidad materna, entendiéndose como causa a que un evento sea el resultado de la ocurrencia de otro evento. Tampoco parecería ser correlación, pues la bibliografía revisada no reporta el número que describe el tamaño y la dirección de la relación entre mortalidad y estatus legal.

En cambio, sí está demostrado que la mortalidad baja con la profesionalización y el acceso de la atención del embarazo, parto y puerperio; con la precisión de datos; la inversión en educación de la mujer; el acceso al agua potable y alcantarillado; el control de la tasa de fecundidad y la disminución de la violencia contra la mujer. Esto debemos resolverlo en un contexto en que, según el Banco Mundial, mientras los países europeos a quien nos queremos parecer incrementaron su gasto en salud en un 25% del PBI entre 1994 y 2014, la Argentina desinvirtió el 42 por ciento.

La misma OMS reconoce que la mortalidad materna en el mundo entero está en descenso y no somos la excepción. Por eso, exhorto a los tomadores de decisiones a profundizar los aciertos, y corregir las políticas sanitarias, educativas, de saneamiento y reducción de pobreza. No existe sustento científico para pensar que el cambio del texto de una ley sea el “abracadabra” que evite la muerte de al menos una mujer embarazada.

El autor es magíster en Ética Biomédica, especialista en Medicina Crítica, investigador y docente del Instituto de Bioética de la Universidad Católica Argentina.

Visto en: https://www.infobae.com/opinion/2018/06/12/aborto-legal-para-bajar-la-mortalidad-materna/

En contra del aborto, y sin necesidad de argumentos religiosos

Cómo, a través del lenguaje y de lo cotidiano, el filósofo español Julián Marías desenmascara la monstruosidad de “la interrupción del embarazo”

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El filósofo español Julián Marías (Valladolid, 17 de junio de 1914 – Madrid, 15 de diciembre de 2005), padre del novelista Javier Marías, autor de más de 50 libros y de una monumental Historia de la Filosofía, editada por la mítica Revista de Occidente, tiene un análisis puntual sobre la visión antropológica del aborto que podría ser punta de lanza para extraer el tema religioso del debate sobre lo que eufemísticamente se le llama “interrupción voluntaria del embarazo”.

El pequeño ensayo de Marías está contenido en el libro Sobre el Cristianismo editado por Planeta + Testimonio en 1997. En él, el antiguo alumno de Ortega y Gasset hace un recuento interesantísimo sobre la manera de enfrentar lo que implica “la aceptación social del aborto.” Sin duda, “lo más grave que ha acontecido en este siglo (el siglo XX, por añadidura y aumentado en el siglo XXI) que se va acercando a su final.

Abrir los ojos y no dar la espalda a la realidad

Hasta el momento en que escribía su ensayo Marías –sigue siendo igual—las posiciones irreductibles eran (son) posiciones de fe. Una fe religiosa (todo ser es querido por Dios) y otra fe en la ciencia: los datos mesurables son los únicos que cuentan. Por ello, el filósofo español quiere superar esta discusión mediante una visión antropológica, “fundada en la mera realidad del hombre, tal como se ve, se vive, se comprende a sí mismo”, abriendo los ojos y no volviendo la espalda a la realidad.

Mediante el uso del habla, de la lengua normal y cotidiana, Marías comienza por hacer una distinción elemental, libre de cualquier peso ideológico: no es lo mismo una cosa que una persona. En todos lados, en la isla remota y en el centro de Manhattan, en la selva y en Buenos Aires, el hombre distingue entre qué y quién; entre algo y alguien; entre nada y nadie.

No existe posibilidad de confusión: son conceptos-clave que tenemos arraigados en nuestro lenguaje, por lo tanto, en nuestro pensamiento sobre los esencial.

Con esta distinción, el hijo no es una cosa de sus padres, no es un qué, sino es un quién, alguien al que se le puede nombrar, decirle tú. Alguien que, pasando el tiempo, podrá decir de sí mismo “yo”. Y al decir “yo” se contrapone al universo de las cosas, incluso, al propio creador, si se quiere pensar en Él. El feto no “pertenece a la madre”; está “encajado” en el vientre de la madre. Pero una mujer nunca dirá: “mi cuerpo está embarazado”, sino “estoy (yo, personalmente) embarazada”. Y lo que dice la mujer es “voy a tener un niño” y no “tengo un tumor”.

Eliminados como cosas

Sin pretensiones religiosas, acudiendo a la experiencia cotidiana, constatamos que, como nosotros mismos, el niño, aún no nacido, es una realidad viviente. ¿ Que no está acabada? Bueno, tampoco ninguno de nosotros lo estamos, aunque tengamos la edad que sea. El pequeño que vive ya en el seno de la madre es algo que será. Como nosotros mismos.

La vida personal no basta para decir que ese alguien es un quién. Es decir, la autonomía en el comer, en el andar, en el vivir autónomo. Si eso fuera así, el niño, hasta de varios meses de nacido, el comatoso, el que duerme profundamente, el arterioesclerótico… podrían ser “eliminados” como cosas no autónomas.

Volviendo al lenguaje, Marías “recomienda” que se llame, al ahorcamiento, “interrupción de la respiración”. Basta con dos minutos, y listo. Pero, la verdad –de nuevo, la verdad en la vida cotidiana—debe imperar.

Y cuando se aborta o se ahorca a alguien, “no se interrumpe el embarazo o la respiración, en ambos casos se mata a alguien” (aunque la mayor parte de las veces se enmascara como una especie de muerte “necesaria”: para mejorar la raza, decían los nazis, para evitar la sobrepoblación, para evitarle el sufrimiento… Y con esos fines se encubre la realidad. Sobre todo, “porque esos fines no son el aborto.”

Negar la persona del hombre

Finalmente, Marías llega a la conclusión que el núcleo está en “la negación del carácter personal del hombre”. Desaparece –en el aborto—la paternidad; a la madre se le considera como alguien que sufre en ella el crecimiento de un intruso…, en fin, se elimina el quién para dejar paso al qué. “Tan pronto como aparece toda la producción elevada para justificar el aborto se desploma como una monstruosidad.”

Al eliminar al padre, a la madre, al hijo, al deshumanizar la relación de pareja, ¿qué queda de humano en todo esto? Absolutamente nada. “Por eso –concluye su ensayo Julián Marías—me parece que la aceptación social del aborto es, sin excepción, lo más grave que ha acontecido en este siglo…”.

Y en el nuestro.

Fuente: http://es.aleteia.org/2016/04/14/en-contra-del-aborto-y-sin-necesidad-de-argumentos-religiosos/

Bill Gates da la alarma: esto acabará con 10 millones de personas

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El presidente de la Fundación Bill & Melinda Gates durante una rueda de prensa ofrecida en Berlín el pasado mes de noviembre. (Efe/Bernd von Jutrczenka)

Durante su participación en la Cumbre de Filántropos organizada por Forbes, el cofundador de Microsoft señaló que debemos estar preparados ante una posible emergencia transmitida por el aire.

Los fallos a la hora de contener el ébola han dado unas cuantas lecciones al planeta en general y a Occidente en particular sobre los recursos que destinamos a frenar las epidemias que pueden causar millones de muertes. La respuesta fue demasiado lenta, la falta de sensibilidad cultural provocó que el virus se extendiese sin que los países desarrollados moviesen un dedo, no existía ninguna cura (ni urgencia por buscarla) y, además, no se contaba con equipos médicos especializados.

Durante la Cumbre de la Filantropía organizada por Forbes a comienzos de junio, Bill Gates tocó un punto sensible al recordar que debemos temer una epidemia global durante los próximos 30 años, que ya no será de ébola, sino quizá trasmitida por el aire y difundida por un grupo terrorista. “No hay ninguna necesidad de entrar en pánico por la próxima epidemia de ébola”, afirmó de manera optimista Gates, quien quizá haya olvidado que dicha opinión era muy semejante a la que se tenía hace apenas un par de años. El cofundador de Microsoft recordó que ahora disponemos de más recursos y una mayor conciencia a la hora de hacer frente al virus.

Médicos sin Fronteras o Partners in Health hicieron lo mejor que pudieron para llenar ese vacío. Pero fueron demasiado lentos

No obstante, ello no debería hacernos bajar la guardia ante otras amenazas. “Lo que es más probable que mate a 10 millones de personas durante los próximos 30 años es una epidemia, ya sea causada de forma natural o inducida por el bioterrorismo”, explicó durante el panel. “Así que el hecho de que haya una disparidad tal en lo preparados que estamos contra la guerra (con entrenamientos, reservistas, alistamiento y equipamiento) y contra una epidemia…”, dejaba en el aire Gates, apuntando a una de las grandes discusiones sanitarias de tiempos recientes: ¿necesitamos crear un cuerpo de médicos internacional que funcione de manera semejante a las Fuerzas de Paz de la ONU?

Los Vengadores con bata

“Cuando el ébola golpeó, la gente se preguntó: ¿quién sabe cómo conseguir voluntarios?”, recuerda Gates. “Médicos sin Fronteras o Partners in Health hicieron lo mejor que pudieron para llenar ese vacío. Pero fue demasiado lento en comparación con tener una lista de reservistas militares”. La mayor parte de países occidentales disponían durante la crisis del ébola de equipos capaces de diseñar estrategias de contención de enfermedades y predecir la propagación del virus, pero había muchos menos doctores y enfermas especializados en tratar dicha enfermedad. Además, pasaron cinco meses hasta que se declaró una emergencia de salud pública, cuando ya había muerto un millar de personas.

Ban Ki-Moon.

Ban Ki-Moon.

Ante tal situación, Gates lo tiene claro: crear una reserva de médicos preparados para contener cualquier epidemia, de igual manera que cada país cuenta con un grupo de ciudadanos listos para entrar en acción en caso necesario. No es el único. El Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon apostó por la misma opción el pasado mes de septiembre: “De igual manera que nuestros cascos azules ayudan a que la gente esté a salvo, un ejército de batas blancas podría cuidar a la gente”. El coreano apostó por tal opción ante varios líderes de Estado entre los que se encontraba Barack Obama. “Deberíamos considerar si el mundo necesita una reserva de profesionales médicos, respaldados por la experiencia de la Organización Mundial de la Salud y la capacidad logística de las Naciones Unidas”, señaló en la reunión celebrada el pasado 25 de septiembre. Dicha entente tendría el objetivo no sólo de ayudar a aquellos países menos desarrollados en caso de nueva epidemia, sino también de evitar que se propague a otros países.

Tanto para uno como para otro, la clave está clara. La filantropía, por mucho que lo intente, no puede ocupar por completo el rol de los gobiernos, y esto lo reconoce el que probablemente sea uno de los mayores filántropos del mundo. Gate recuerda que iniciativas altruistas pueden ayudar a la hora de diseñar vacunas experimentales que sean distribuidas por los gobiernos locales a una gran escala, pero no es la panacea: “La filantropía no es lo suficientemente grande como para hacer frente al problema entero. Los gobiernos deben interpretar el papel principal”.

Fuente:

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-06-17/bill-gates-alarma-epidemia-10-millones-muertos_888248/

El lucro de la salud reproductiva en Chile

Hay una serie de políticas en materia de regulación de la fecundidad que se han implementado en nuestro país, existiendo varios estudios que cuestionan su eficacia, porque concurren intereses económicos e ideológicos atrás, siendo difícil separar ambos aspectos.

Desde 1960 órganos como ICMER y APROFA han implementado en nuestro país una serie de políticas en materia de regulación de la fecundidad, generando todo un mercado de intereses económicos e ideológicos. Si bien en algún momento estas instituciones ejercieron presión, lo cierto es que hoy en día los propios reglamentos del Minsal están lejos de condenar el aborto como una práctica delictual y más lejos aún de generar políticas públicas equitativas y efectivas en este tema.

[12 de mayo, 2013]

Polémica generó la controvertida disposición de la ley 20.418, que “Fija normas sobre información, orientación y prestaciones en materia de regulación de la fertilidad”. En el artículo 2° de esta ley se estipula que la llamada Píldora del Día Después (PDD), o Píldora de Emergencia –y todos los demás métodos de anticoncepción–, puede ser adquirida por cualquier niño o adolescente menor de 14 años, en cualquier farmacia –y gratis en el sistema público–, sin consentimiento de los padres. La única condición es que se le avise, a posteriori, a la persona mayor de 18 años a quien este niño señale como responsable.

No hay que ser experto en la materia para comprender que, en muchísimos casos, ese adulto a quien el niño o adolescente señale será algún amigo, primo, u otro mayor de 18 que no tendrá ninguna responsabilidad ni incidencia real sobre lo que está ocurriendo. De esta manera, los menores tienen la posibilidad de acceder a esta pastilla, cuyos efectos abortivos aún no se han podido descartar –precisamente, el último estudio realizado al respecto en España indica que sí es abortiva–, sin que sus padres tengan la menor idea. Por eso existen quienes afirman que en estas circunstancias se atenta contra una condición mínima para lograr una paternidad responsable, y un real involucramiento de los padres en la educación de sus hijos. Es decir, se pasaría a llevar el derecho que, por ley, tienen padres y tutores sobre la crianza y educación de los niños, niñas y adolescentes.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPor otro lado, la entrega de la PDD pasa por alto un hecho fundamental, según informa la ONG Comunidad y Justicia. El Código Penal señala que cualquiera que sostenga relaciones sexuales con un menor de 14 años comete delito de violación –salvo que exista una diferencia de edad de dos años o menos entre ellos–. Esto obliga a los funcionarios de salud a denunciar cuando se evidencia ante ellos esta situación. Más aún tratándose de menores de edad, y dados los numerosos tratados sobre derechos del niño que Chile ha firmado.

Según el abogado y Director de Comunidad y Justicia, Tomás Henríquez, “sólo existen dos alternativas: o se genera el absurdo de que los funcionarios de salud deben informar al Ministerio Público cada vez que un menor de 14 años pida una PDD para que investigue la violación, mientras que queda a su buena voluntad informar a los padres (lo cual, como se mencionó anteriormente, contraría normas constitucionales y de tratados internacional de derechos humanos sobre el derecho de los padres a educar a sus hijos), o bien este reglamento es, como nosotros creemos, contrario a la ley 20.418 y al mismo tiempo posiblemente inconstitucional”.

En este contexto, cabe recordar que, luego de un año de discusión en Tribunales, durante el gobierno de Michelle Bachelet, un grupo de parlamentarios presentó un requerimiento frente al Tribunal Constitucional (TC), para que declararan inconstitucional el decreto que establecía la distribución de la PDD. Esta instancia estableció que efectivamente el decreto era inconstitucional, prohibiendo la venta del medicamento, por no haber pruebas científicas concluyentes de que no fuese abortiva. Se utilizó la presunción pro-dignidad de la persona humana, y se decretó no distribuirla. Considerando que el TC es el organismo que interpreta la Constitución, ¿qué pasó entonces, que no se respetó la disposición del TC? Es lo que se preguntan quienes se oponen a este anticonceptivo de emergencia, que aún no encuentran respuesta.

Algo similar ocurrió con los argumentos que esgrimieron tres de las principales cadenas farmacéuticas que, apelando a la objeción de conciencia, se negaron a vender la píldora. Si bien en un principio se aceptaron estos argumentos, luego se revocó la decisión, y las farmacias que no tenían en stock Píldoras del Día Después fueron sancionadas a pagar una multa de mil UTM ($33 millones de pesos).

Sin embargo, existen estadísticas que muestran que, de las 35 mil dosis adquiridas por el ministerio de Salud (Minsal) en 2001 al laboratorio Grünenthal –actualmente retirado del mercado de las PDD en Chile–, no se entregaron las esperadas. Según el cálculo de entrega por año –no más de mil–, el stock se acabaría el 2016. Claro que, para ese entonces, tendrán 7 años de vencimiento. Hasta el cierre de este reportaje no se pudo obtener respuesta oficial del ministerio de Salud respecto de qué pasó finalmente con esas dosis, pero todo indica que hubo que descartarlas.

Según una investigación que realizó el diario El Mercurio el año 2006, el monto que se pagó por estos medicamentos variaba, según las distintas versiones, entre $65, $130 y $400 millones. Aún si nos quedamos con la cifra más baja, se trata de una cantidad enorme de dinero. Para hacer una comparación, significa el equivalente a 336 veces el sueldo mínimo. Es decir, 28 años de trabajo para alguien que gana ese monto. Quizás esto explica la falta de respuesta de parte del Ministerio de Salud.

Grünenthal se fue del mercado de Chile porque, a diferencia de lo que ocurría en los otros países donde vendía la píldora de emergencia, los envases de sus píldoras no tenían rótulo indicando que el medicamento podía resultar abortivo. Frente a esta situación, grupos que buscaban impedir que se comercializara el fármaco amenazaron con demandar a la empresa por publicidad engañosa. Frente a esta posibilidad, el laboratorio decidió retirarse.
En este mar de irregularidades y situaciones poco transparentes, la gran pregunta que muchos se hacen es: ¿cómo se cuelan este tipo de leyes y políticas en un país como Chile, que no permite ningún tipo de aborto?

Hay una serie de políticas en materia de regulación de la fecundidad que se han implementado en nuestro país, existiendo varios estudios que cuestionan su eficacia, porque concurren intereses económicos e ideológicos atrás, siendo difícil separar ambos aspectos.

La ideología Kissinger aterriza en Chile

El año 1964, el Servicio Nacional de Salud de Chile creó el programa de Control de Regulación de la Fecundidad. Esta iniciativa puso a disposición de la población los métodos anticonceptivos artificiales que hoy conocemos.

En 1965, bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva, se creó en nuestro país la Asociación Chilena de Protección de la Familia (APROFA). Según se explica en su página el “paradigma original fue la Planificación Familiar, concepto acorde a la realidad de la época, cuando vivir y planificar la sexualidad y la reproducción se ligaba a una familia legal o religiosamente constituida”, en una época en que el aborto terapéutico en Chile estaba permitido por ley, en caso de que tres profesionales se pusieran de acuerdo sobre el hecho de que la vida de la madre o el hijo estaban en peligro. Esta ley de aborto terapéutico estuvo en vigencia desde 1931 hasta 1989.

APROFA2En un principio, al menos por parte de las autoridades nacionales de ese entonces, estas medidas tuvieron como objetivo frenar, mediante la entrega de píldoras anticonceptivas, que se cometieran abortos. “El que lideró los estudios en Chile [sobre anticoncepción] fue el doctor Benjamín Viel Vicuña [quien colaboró con APROFA en sus inicios, como se puede ver en la página de la asociación]. Al leer sus estudios, resulta manifiesto que la anticoncepción en Chile se comenzó a hacer con un objetivo y fin muy claro, que era prevenir el aborto, y disminuir las hospitalizaciones por aborto en Chile”, explica el doctor Elard Koch, investigador en ciencias biomédicas de la Universidad de Chile y actual director del Instituto MELISA. Por este mismo motivo, según señala el especialista, los métodos artificiales de control de la natalidad comenzaron a instalarse en Chile sin mayor oposición.

Sin embargo, como se constata en varias investigaciones, y según lo que los mismos protagonistas afirman, la creación de organismos como APROFA –dependiente de la International Planned Parenthood Federation– fue parte de una estrategia para reducir las tasas de natalidad alrededor del mundo.

Es un hecho conocido que en Estados Unidos, durante el gobierno de Gerald Ford –padre de uno de los fundadores de la Fundación Ford, promotora del aborto y el control de la población se tomaron medidas concretas que buscaron disminuir la tasa de natalidad en países tercermundistas, para defender los intereses políticos y económicos de esta nación. Esto se puede leer en el documento –en un principio altamente secreto, pero desclasificado en la década del 90–, “Consecuencias del Crecimiento Mundial de la Población para la Seguridad de los Estados Unidos y sus Intereses de Ultramar”, más conocido como “Informe Kissinger”, que se encuentra completo en internet. Según se explica en el informe, un aumento no controlado de la población en países tercermundistas aumentaba el riesgo de desórdenes e inestabilidad política donde había –hasta el día de hoy– intereses para Estados Unidos.

Los efectos de estas políticas, elaboradas en 1974 por Henry Kissinger, secretario de Estado norteamericano en ese entonces, son estudiadas profundamente hasta el día de hoy, especialmente por agrupaciones que critican la injusticia de las prácticas abortivas, que ven cómo sus consecuencias siguen afectando, más de cuarenta años después, las políticas internas de los diferentes estados.

En el documento se indica que “la estrategia de los EEUU debe apoyar actividades generales capaces de alcanzar éxitos importantes en problemas claves que pueden impedir el alcanzar los objetivos de control de fertilidad. Por ejemplo, el desarrollo de métodos anticonceptivos más sencillos y efectivos”. Se puede leer además, textualmente en el documento: “1. Prácticas mundiales del aborto. Ciertos hechos sobre el aborto necesitan ser considerados: Ningún país ha reducido su crecimiento poblacional sin recurrir al aborto”.

Las consecuencias de estas decisiones no han sido inocuas. Tras cumplirse 49 años desde la entrada en vigencia del Programa de Control de la Regulación de la Fecundidad en nuestro país, los números hablan por sí solos: en el año 1960 el número de hijos por mujer era de 5,39, mientras que el año 2012, según los datos entregados por el INE había descendido a 1,45, causando preocupación en las autoridades por el bajo crecimiento que está experimentando Chile en su población. Según lo que Jorge Pino, Premio Nacional de Historia (2012) y especialista en demografía, explicó al diario La Tercera, el descenso de la tasa de natalidad es una repercusión de las políticas de planificación familiar de 1960. “Esto era previsible, nuestro país está en lo que se llama ‘transición demográfica’, que implica una caída en las tasas de mortalidad, de crecimiento y un aumento de las expectativas de vida”, señaló.

El dudoso negocio de ciertas ONG

Dado el lugar y posición de privilegio que han tenido las instituciones promotoras del aborto en los organismos de salud en nuestro país, durante muchos años nadie preguntó ni investigó lo que se realizaba en dichos organismos gubernamentales, mientras APROFA y otras instituciones se apoderaban o dirigían internamente nuestros organismos de salud.

El poder que han tenido algunas instituciones extragubernamentales como APROFA o ICMER (Instituto Chileno de Medicina Reproductiva), en la elaboración y dirección de las políticas públicas sobre fertilidad y reproducción en Chile, específicamente desde el Minsal, es innegable. A modo de ejemplo, basta con mencionar que los editores de las Normas Nacionales sobre la Regulación de la Fertilidad del Minsal –documento elaborado durante el gobierno de Michelle Bachelet, que sigue disponible en el sitio del ministerio– fueron los doctores René Castro, del Minsal, Soledad Díaz, de ICMER, Guillermo Galán, de APROFA, Carmen López, de Minsal y María Isabel Matamala, de Minsal.

APROFA – filial de la IPPF (International Planned Parenthood Federation), una de las principales promotoras del aborto en el mundo– declara abiertamente, dentro de sus principios, que busca la legalización del aborto en Chile. Según se explica en su Planificación Estratégica 2011-2015, uno de sus objetivos es “participar activamente, en coordinación con otras Instituciones, en todas las instancias de Advocacy [apoyo] que lleven a la reincorporación del aborto terapéutico en la legislación chilena”. Esto, dentro del contexto de las “5 ‘A’” que conducen su planificación estratégica: Acceso, Adolescentes, Aborto, VIH/SIDA y Advocacy. Así mismo, en su página aclaran que “APROFA está a favor de la Interrupción Legal del Embarazo en Chile y desarrolla acciones para la aprobación de leyes que lo permitan, en caso de riesgo para la salud o vida de la mujer, cuando el feto es inviable o cuando el embarazo es producto de una violación o incesto”.

IPPF, por su parte, explica en su página que “la misión de APROFA es trabajar hacia la despenalización total del aborto. APROFA es miembro activo de un grupo de estrategia que trabaja para restablecer el aborto terapéutico y ha publicado el libro ‘Aborto en Chile: Argumentos Y Testimonios para su Despenalización en Situaciones Calificadas’”.

APROFA, además, “ha desarrollado el mercadeo social de Métodos Anticonceptivos, ofertando la más amplia variedad de ellos, incluida la Anticoncepción de Emergencia”, como se explica abiertamente en su página, y cuenta con dos salas de venta, uno en La Florida y otro en Providencia. Junto con esto, APROFA tiene el registro en el ISP del producto “Norlevo” -cuyo componente activo es Levonorgestrel en 1,5mg-, fabricado por Delpharma, y cuya licencia es de HRA Pharma. La Presidenta de HRA Pharma fue premiada con el mismo galardón que el Dr. Horacio Croxatto.

Este último es médico cirujano de la Universidad Católica de Chile, especialista en métodos anticonceptivos y uno de los creadores del implante subcutáneo. En la actualidad dirige el Centro de Investigación de Medicina Integrativa y Ciencia Innovadora de la Facultad de Medicina de la Universidad Andrés Bello y es un férreo defensor de la píldora del día después. El Dr. Croxatto, en una entrevista realizada en el programa de televisión Tolerancia Cero, se declaró a favor de la interrupción del embarazo hasta la octava semana.

APROFA recibe financiamiento directo de IPPF. Sólo entre 2008 y 2011 (según los propios estados financieros de la IPPF) APROFA ha recibido casi 1 millón de dólares de financiamiento. En 2011 recibió $110,388 dólares. En 2010 recibió $292,340. En 2009 $263,692. En 2008 $157,803

Con estos antecedentes, el año 2011, –es decir, bajo el gobierno de Sebastián Piñera– “APROFA fue seleccionado por el Ministerio de Educación y el Servicio Nacional de la Mujer para ser una de las alternativas para ofrecer educación sexual en Chile”, según se estipula en su Planificación.

Otra de las instituciones que ha participado en la creación de documentos promovidos por el Minsal es ICMER (Instituto Chileno de Medicina Reproductiva), una fundación sin fines de lucro que fue fundada por la Dra. Soledad Díaz –actual Presidenta del directorio de ICMER– , Dr. Fernando Zegers – miembro del consejo directivo de ICMER y co-fundador de la Unidad de Medicina Reproductiva en Clínica las Condes– y el Dr. Horacio Croxatto, anteriormente mencionado.

ICMEREn una carta publicada en el sitio web de ICMER, Croxatto relata que los recursos que le permitieron impulsar el instituto fueron donados por organizaciones filantrópicas extranjeras, entre las que destacan: Population Council (promotores del aborto a nivel mundial, fundada por John Rockefeller III), International Development Research Center (IDRC) de Canadá, Bill & Melinda Gates Foundation, quienes realizaron un aporte de US$2.8 millones para implementar un programa de capacitación en salud reproductiva, y con el tiempo se han ido sumando algunas farmacéuticas y otras fundaciones, según se constata en el sitio de Bill & Melinda.

ICMER también obtiene beneficios económicos, ya que a su vez vende una amplia gama de anticonceptivos y otros métodos de regulación de la fertilidad como el Dispositivo Intrauterino, incluyendo, nuevamente, la controvertida PDD.

La Fundación Ford, por su lado, es el principal donante de las instituciones que promueven en Chile la defensa a los derechos sexuales y reproductivos, además de otras instituciones no ligadas necesariamente a estos temas.

Entre las instituciones beneficiadas con sus subvenciones –en diferentes áreas– han estado: ICMER, la Facultad de ciencias sociales de la U. de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile, Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación de la Universidad Alberto Hurtado (CIDE), Iglesia Evangélica Luterana, La Morada –asociación feminista– y el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).

La eficacia de las medidas

Si bien en algún momento estas instituciones ejercieron presión dentro de cada gobierno para imponer su agenda, hoy esto ya no es necesario, pues los propios reglamentos del ministerio de Salud, lejos de condenar el aborto como una práctica delictual, dan por hecho ciertas afirmaciones, que contradicen el discurso pro-vida enarbolado por Sebastián Piñera, quien en carta a El Mercurio en marzo de 2012 se declaró “contrario a la legalización del aborto, por múltiples razones y de diversa naturaleza (…). Soy partidario de proteger la vida y dignidad humana desde su concepción hasta la muerte natural”.

Por ejemplo, en las “Orientaciones técnicas para la atención integral de mujeres que presentan un aborto y otras pérdidas reproductivas”, del año 2011, se afirma con total certeza que “no existen bases suficientes para definir un ‘síndrome post aborto’ ” –un tema que no está en absoluto resuelto–, e incluso se afirma que “las reacciones negativas severas son raras; aunque muchas mujeres pueden experimentar remordimiento, tristeza o culpabilidad, la mayoría de las mujeres siente alivio”. El documento del Minsal va más allá: indica que, de acuerdo a estudios realizados, es más frecuente la depresión post parto que la post aborto.

Esto no se condice para nada con estudios realizados en Finlandia que indican que “el aborto incrementa a más del doble el riesgo de suicidio en mujeres en edad reproductiva, mientras el embarazo llevado a término lo reduce”. Pero sin ir tan lejos, “en el contexto latinoamericano la historia de aborto inducido se asocia significativamente a ideación suicida en mujeres brasileñas”.

Contradice toda lógica que un proceso totalmente natural pueda ser más destructivo para la sicología humana que un acto absolutamente violento. Al menos esto se reconoce en otro documento del Minsal: “Aportes a la elaboración de una guía de práctica clínica para la atención de mujeres que ha sufrido un aborto”, donde se afirma que “Cuando un aborto no es espontáneo, sea éste instrumental o farmacológico, es siempre una violencia contra el propio cuerpo”. Pero aún dejando este argumento de lado, lo menos que se puede decir es que este no es un asunto zanjado, como para presentarlo en un documento público, con el sello del Gobierno.

Por otra parte, y considerando que en Chile cada año nacen cerca de 35 mil niños de madres menores de 20 años, las políticas del Minsal sobre salud sexual y reproductiva, buscan combatir el embarazo adolescente, más que a establecer programas integrales sobre sexualidad y afectividad. Así ocurrió, por ejemplo, con el caso del Implanon, –el implante subcutáneo creado por el dr. Croxatto–, que tiene una duración de tres años.

Consultada sobre este método anticonceptivo en particular por diario La Segunda hace un par de años, la entonces Subsecretaria de Salud Pública (S), Sylvia Santander –quien aún se desempeña al interior de la subsecretaría indicó que “uno de los anticonceptivos que se ofrece es éste, pero como es de alto costo, está priorizado para poblaciones de alto riesgo: chiquillas adictas a la droga, que tengan alcoholismo o dificultad de acceso a los servicios (…) especialmente en menores de quince, ojalá. O drogadictas. Que tengan una familia muy disfuncional o problemas mentales”.

322388_3652De esta manera, se instala este mecanismo para lograr que estas adolescentes –especialmente menores de 15 años– no se embaracen. Como afirma Carmen Croxatto, Coordinadora de la Red por la Vida y la Familia, ”considerando que este es un método de liberación lenta durante 3 años, es altamente peligroso en menores, y el Minsal sólo se preocupa de que evita el embarazo. Es un trato discriminatorio y falto de ética hacia las niñas, que con este implante pueden seguir siendo abusadas; como es en confidencialidad, padres y apoderados no se enteran y el ministerio en vez de buscar las causas de las carencias afectivas y educar a la población, opta por lo más fácil”. Ello explica que se hayan presentado demandas judiciales y denuncias por parte de organismos pro-vida. ¿Hasta qué punto están estas adolescentes en condiciones de tomar una decisión al respecto? A los quince años, escasamente lo estarían si no presentaran los problemas mencionados de drogadicción, alcoholismo, o problemas mentales. ¿Tiene el ministerio de Salud la prerrogativa de tomar unilateralmente una decisión de esa naturaleza sobre otra persona? En este caso se impone a estos jóvenes un método anticonceptivo, simplemente por estar en condiciones de extrema vulnerabilidad y desamparo, y por considerar que en el caso de ellos es “peor” que se produzca un embarazo.

Argumentos similares son los que están detrás de la ley sobre la PDD mencionada anteriormente. Sin embargo, como señala el dr. Elard Koch, este efecto que se busca no se ha logrado, según la experiencia de otros países. “Cuando distribuyes la Píldora [del Día Después] a la población, incluso con anticoncepción facilitada, distribuyéndola gratuitamente, para que las mujeres anden con la píldora en la cartera, no muestra reducir las tasas ni de embarazos no planificados, ni de abortos. (…) Esto no se ha logrado en ninguno de los cinco estudios que evaluaron directamente este tema”. Según explica, esto se debe fundamentalmente a que no se está atacando el problema de raíz, que es conductual, esto es, de educación sexual.

En este sentido, Koch es más radical: “según la evidencia científica, actualmente la distribución de la PDD no tiene un beneficio real desde el punto de vista de la salud pública: no reduce los embarazos no planificados, en general no reduce los embarazos adolescentes, y no tiene efectos contra las tasas o las prácticas de aborto”. Parecería, entonces, que los únicos beneficios de la distribución de la PDD los estarían obteniendo quienes comercializan con ella.

Lo mismo concluye Emilio Jesús Alegre del Rey, farmacéutico especialista en Farmacia Hospitalaria, quien acaba de presentar en París, con ocasión del Congreso Europeo de Farmacia Hospitalaria –realizado del 13 al 15 de marzo–, unacabado estudio donde concluye que, en un 30 y hasta 50% de las ocasiones, la PDD tiene un efecto abortivo precoz, acabando con la vida del embrión no implantado. “La disponibilidad de la PDD atenta contra la vida de los embriones aún no implantados, supone riesgos para las usuarias, carece de beneficios en términos de reducción de la tasa de embarazo imprevisto y aborto provocado, y ocasiona un gasto superfluo”, señalan las conclusiones del estudio.

Diferente es lo que ocurre con otros métodos de control de la natalidad que se han implementado en algunos países de África, y que incluyen una educación afectiva. Se trata de los métodos ABC: Abstinence, Be faithful and use Condom [abstinencia, fidelidad, y uso del condón], que promueven, en primer lugar, la abstinencia. Si no se está dispuesto a abstenerse, la fidelidad. Si no se está dispuesto a ser fiel, el uso de condón.

Estas son, según señala Koch, las únicas medidas que han resultado ser efectivas en la reducción del embarazo precoz –es decir entre 13 y 17 años–, y en el retraso del inicio de la actividad sexual. Más aún cuando se involucra a los padres. “La educación de la sexualidad y la afectividad que logra reducir realmente las tasas de embarazo adolescente, es aquella que involucra al papá y a la mamá. Cuando tú estás promoviendo la distribución de la PDD sin conocimiento de los padres, lo más probable es que lo único que logres es incrementar su uso”, mientras que no resuelve los problemas mencionados de maternidad adolescente, y prácticas abortivas.

Llama la atención que, dados los resultados que han tenido este tipo de iniciativas, su uso no esté más extendido. De hecho, mientras que durante varios años en Estados Unidos se promovieron políticas en esta línea, actualmente es imposible encontrar documentación al respecto en el sitio del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos.

Resulta indiscutible que en todo tratamiento e iniciativa farmacológica hay una industria farmacéutica detrás, con diferentes estrategias de comercialización y marketing, sea influyendo mediante lobby en los gobiernos, o a las distintas agrupaciones profesionales de los países.

Considerando todos los antecedentes presentados, es inevitable preguntarse e indagar cuáles son los reales intereses que hay detrás de estas prácticas y decisiones. Pareciera, dados los antecedentes disponibles, no ser el beneficio de la población, ni tampoco la educación de los niños y jóvenes del país. Dado que estas políticas tienen un impacto gigantesco en nuestra sociedad, lo menos que se puede exigir es que sean efectivas –y no lo son–; que no discriminen injustamente –y lo hacen–; y finalmente, que cumplan la función de toda política pública, que es dar respuesta a un problema público. Con todo, estamos lejos de contar con una política pública de planificación a la altura de nuestra legislación y más bien pareciera que tenemos un cuerpo normativo que ha favorecido el negocio de unos pocos, a costa de la gran mayoría de los chilenos.

por:
Mariana Galaz V. (@galazmari)
Sebastián Huerta G. (@tianhrt)

Fuente: http://www.chileb.cl/reporteros/el-lucro-de-la-salud-reproductiva-en-chile/

El yoga beneficia la salud cardíaca tanto como el ejercicio aeróbico

La práctica del yoga reduce los valores de presión arterial, colesterol, frecuencia cardíaca y otros factores de riesgo cardiovascular tal como lo hace  el ejercicio aeróbico.

Practicar yoga puede traerle los mismos beneficios en torno a su salud cardiovascular que el ejercicio aeróbico.

Practicar yoga puede traerle los mismos beneficios en torno a su salud cardiovascular que el ejercicio aeróbico.

NUEVA YORK – Con la información de 37 ensayos clínicos, un equipo halló que la práctica del yoga reduce los valores de presión arterial, colesterol, frecuencia cardíaca y otros factores de riesgo cardiovascular tal como lo hace  el ejercicio aeróbico.

“Estos efectos positivos facilitarían y complementarían un enfoque para mejorar la salud cardiovascular”, dijo Paula Chu, candidata a doctora en política de salud de Harvard, Massachusetts.

Aun así, con su equipo publica en European Journal of Preventive Cardiology que se necesitan más estudios para comprender cómo el yoga influye en la salud.

A esa disciplina se le atribuyen beneficios desde hace años, según dijo el doctor Larry Phillips, cardiólogo del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York.

“Lo que vemos es que el yoga, la relajación y la modificación de la conducta que acompaña su práctica ayuda a todos los pacientes, especialmente a los cardíacos”, agregó Phillips, quien no participó del estudio. Ahora, pudimos ver que existen beneficios que se pueden medir”.

Se estima que 15 millones de estadounidenses practicaron yoga por lo menos una vez.

El equipo analizó los efectos del yoga en la enfermedad cardiovascular y en los factores de riesgo, como la hipertensión, la glucosa elevada en la sangre, el exceso de grasa abdominal y el colesterol alto, que describían un perfil, llamado síndrome metabólico, que provoca enfermedad cardíaca y diabetes.

Los autores revisaron 37 estudios aleatorizados sobre un total de 2768 personas, realizados hasta 2013 y que se habían ocupado del yoga versus ningún ejercicio o el ejercicio aeróbico.

Los participantes tenían una edad promedio de 50 años y el seguimiento duró entre 12 semanas y un año.

Los que practicaron yoga mejoraron en distintos factores de riesgo: la presión sistólica (el valor máximo) se redujo unos 5,21 mm Hg y la presión diastólica (el valor mínimo) cayó unos 4,9 mm Hg. El colesterol LDL o “malo” disminuyó unos 12,14 mg/dl, mientras que el colesterol HDL o “bueno” aumentó unos 3,20 mg/dl. La frecuencia cardíaca promedio se redujo unos 5 latidos por minuto y los participantes adelgazaron alrededor de 2,5 kilos.

Estos cambios fueron similares a los que registraron los participantes que habían hecho ejercicio aeróbico, aunque no varió la glucosa en ayunas o A1C, que describe el control prolongado del azúcar en sangre en las personas diabéticas.

El equipo señala una debilidad de los resultados: los ensayos clínicos analizados incluían distintos tipos de yoga y diferentes períodos de práctica. Yoga “silver age” (para adultos mayores), yoga Iyengar (Hatha yoga para corregir la postura), Viniyoga y Vinyasa fueron algunas de las escuelas revisadas.

Los estudios también incluían distintas poblaciones, desde jóvenes saludables hasta adultos mayores con cardiopatías, según enumeró Chu. “No estamos recomendando que los pacientes se deshagan de sus medicamentos o reemplacen las consultas médicas o los hábitos físicos. Pueden conversar con sus médicos sobre la viabilidad de practicar yoga”, dijo.

Las clases de yoga hoy son muy comunes, se ofrecen en los clubes, los spa, los centros para adultos mayores, entre otros lugares.

Fuente: http://www.scientificamerican.com/espanol/noticias/reuters/el-yoga-beneficia-la-salud-cardiaca-tanto-como-el-ejercicio-aerobico/

Referencia: http://cpr.sagepub.com/content/early/2014/12/02/2047487314562741.abstract

¿Es verdad que el veganismo es malo?

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El veganismo se define como un movimiento compuesto de personas que se alimentan de vegetales y no hacen uso de productos derivados de los animales. Además los veganos están en contra de la compraventa de animales, de la experimentación con ellos, el uso de sus derivados para vestimenta y finalmente el uso de los animales como objetos en cuanto a ocio y recreación como son por ejemplo las películas.

El veganismo pretende argumentar que no es ético usar de cualquier forma a los animales porque ellos son seres que sienten.

El veganismo miente

El veganismo sostiene que comer carne es malo para la salud y que comer vegetales es bueno. Lamentablemente no existen estudios científicos que avalen que una dieta vegana sea buena para el ser humano. Se han hecho estudios donde se ha comparado a un grupo de veganos con un grupo de personas que consumen carne, y en general el grupo de los veganos tenia mejor salud. Esto se explica porque el grupo de los veganos tenia mejor conciencia acerca del cuidado del cuerpo, es decir no fumaban, no bebían alcohol en exceso y no llevaban una vida sedentaria. Tiempo después se volvió a hacer un estudio similar pero entre veganos y no veganos, estos últimos si tenían conciencia de cuidar el cuerpo. Los resultados fueron que ambos grupos tenían una salud similar, es decir la conclusión  fue que abstenerse de comer carne no suponía ningun riesgo para la salud y que no aportaba absolutamente nada para mejorar la salud de las personas.

Estudios muestran que un 92% de los veganos a pesar de tomar suplementos alimenticios muestran importantes deficiencias de vitamina B12, que solamente se puede encontrar en la carne o en suplementos. Otros estudios demuestran que no solo los veganos eran deficientes en vitamina B12, sino en muchos otros nutrientes. Incluso un estudio demostraba que al evitar el consumo de colesterol, que es un precursor de la testosterona, los veganos presentaban bajos indices de hormona masculina en sus cuerpos.

En el mundo se han reportado numerosas muertes de bebés a causas de anemia por la deficiencia de vitamina B12 asociada a dietas veganas.

Los veganos se basan en un libro llamado “The China Study”, que es como su Biblia, para reafirmar sus tesis de lo malo que es comer carne, pero este estudio que supuestamente avala el consumo de vegetales y la exclusión de productos cárnicos, es un libro basado en una interpretación antojadiza de los datos.  Acá se puede ver como destrozan los argumentos del libro http://rawfoodsos.com/2010/07/07/the-china-study-fact-or-fallac/

Los veganos mienten sistemáticamente, confunden y atemorizan a las personas con el fin de incentivarlos a seguir su ideología, es decir, se comportan como una secta. Muchas veces actúan de manera agresiva al defender a los animales, llegando incluso a agredir o infringir sufrimiento a seres humanos, que por cierto también son animales. Lo importante para un vegano es que el resto del mundo este de acuerdo con sus ideas, de lo contrario poco a poco irán mostrando un lado fascista y fanático.

El veganismo es peligroso

Los veganos son peligrosos, no solo porque actúan como una secta sino porque buscan corromper a los niños introduciéndose en colegios donde exponen la falacia del veganismo bajo el disfraz de la ecología.

Cabe destacar que el veganismo no es un movimiento ecológico. El veganismo está muchas veces en contra de la ecología, no busca estudiar ni promover el equilibrio de ecosistemas porque su objetivo es uno solo. Impedir que el hombre cause sufrimiento real o supuesto a los animales.

Por ejemplo, imagina una isla con un ecosistema único, con especies que solo existen en esa isla y que están en peligro de extinción. Lamentablemente por accidente alguien ha introducido ratas en la isla, y las ratas han comenzado a comer los huevos de las aves en peligro de extinción, las crías de las serpientes y otros animales que solo existen en esta isla. Los expertos señalan que dentro de 5 años se extinguirán todas las especies en peligro a menos que se tomen medidas.

Un gobierno inteligente controlará la población de ratas con diferentes métodos, veneno trampas, etc. y las especies podrán salvarse, recuperarse y volver a ser un paraíso en la Tierra. Pero los veganos, dirán que no hay que hacer nada porque no hay que infringir dolor a las ratas, que no es ético. Por esa razón el veganismo es un movimiento fanático y no un movimiento ecológico.

El veganismo se comporta como una secta porque aquellos que han dejado de ser veganos públicamente dicen haber sido atacados por sus ex correligionarios. Muchos veganos son personas débiles de carácter que poseen muchas carencias afectivas y necesitan pertenecer a un grupo o sociedad que los acoja, solo unos pocos tienen la valentía de salirse de esta secta y hacerlo público.

Trata de evitar el contacto con este tipo de gente fanática y no te dejes engañar.

Para terminar, un estudio de la Universidad de Graz, en Austria, llega a las siguientes conclusiones.

Los resultados del estudio contradicen el estereotipo popular según el cual la dieta libre de carne es beneficiosa para la salud: Los vegetarianos presentaron casi el doble de patologías alérgicas que los consumidores de  carnes (30,6% a 16,7%) y mostraron un 166% más de patologías cancerosas (4,8% a 1,8%). Además, los investigadores constataron un  150% más de patologías cardiovasculares entre los vegetarianos que entre los carnívoros (1,5% a 0,6%). En general, los investigadores estudiaron  18 enfermedades crónicas diferentes. En comparación con los consumidores de carne, los vegetarianos enfermaban con más frecuencia (78%)  en  14 de las 18 enfermedades estudiadas –  que incluyen el asma, la diabetes, la migraña y la osteoporosis.

Fuente: http://esverdad.org/es-verdad-que-el-veganismo-es-malo

Referencias:

http://www.food-monitor.de/2014/02/med-uni-graz-vegetarier-mehr-krankheiten-weniger-lebensqualitaet-als-fleischesser-neue-studie/produkte-und-promotions/hunger-lust/

http://www.plosone.org/article/fetchObject.action?uri=info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0088278&representation=PDF

Queridos padres: os están mintiendo con las vacunas

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A raíz de los últimos brotes de sarampión y otras enfermedades que se pueden prevenir con vacunas, y ante la actitud de los detractores de la vacunación, que se niegan a reconocer el problema, creo que ha llegado el momento de escribir este post.

Queridos padres:

Os están mintiendo. La gente que afirma estar actuando por el bien de vuestros hijos en realidad está poniendo en riesgo su salud e incluso su vida.

Dicen que el sarampión no es una enfermedad mortal.
Pero lo es.

Dicen que la varicela no es para tanto.
Pero puede serlo.

Dicen que la gripe no es peligrosa.
Pero sí lo es.

Dicen que la tos ferina no afecta tanto a los niños.
Pero sí que les afecta.

Dicen que las vacunas no son tan efectivas en la prevención de enfermedades.
Pero cada año se salvan tres millones de vidas infantiles gracias a la vacunación, mientras que dos millones mueren por enfermedades inmunoprevenibles.

Dicen que una infección natural es mejor que la vacunación.
Pero se equivocan.

Dicen que las vacunas no han sido testadas de forma rigurosa y segura.
Pero, las vacunas están sujetas a un nivel de escrutinio superior al de cualquier otro medicamento. Por ejemplo, este estudio demostró la seguridad y la efectividad de la vacuna del neumococo en más de 37.868 niños.

Dirán que los médicos no van a admitir los efectos secundarios de las vacunas.
Pero conocemos perfectamente los efectos secundarios y, excepto en algún caso aislado, son bastante leves.

Dicen que la vacuna triple vírica o MMR (contra sarampión, paperas y rubeola) provoca autismo.
Pero no es verdad. (Esta cuestión de si las vacunas provocan autismo ha sido investigada en numerosos estudioslos cuales demuestran con pruebas convincentes que no es así).

También dicen que el timerosal en las vacunas causa autismo.
No es cierto y, además, desde 2001 la mayoría de las vacunas no lo contiene.

Dicen que el aluminio en las vacunas (un adyuvante, es decir, un componente de la vacuna destinado a potenciar la respuesta inmunitaria del organismo) es peligroso para los niños.
Pero, los niños consumen más aluminio en la leche materna que con las vacunas y, además, se necesitan niveles mucho más elevados de aluminio para causar algún daño.

Dicen que el Vaccine Adverse Events Reporting System (un programa estadounidense para la vigilancia y la seguridad de las vacunas) demuestra que las vacunas son perjudiciales.
No es así.

También afirman que el calendario de vacunación normal no es adecuado para el sistema inmunológico de un niño.
Lo es.

Dicen que si otros niños ya están vacunados, los suyos ya no necesitan vacunarse.
Este es uno de los argumentos más deleznables que he oído nunca. Para empezar, las vacunas no siempre son cien por cien efectivas, por lo que es posible que un niño vacunado se contagie si está expuesto a la enfermedad. Peor aún, hay algunas personas que no pueden vacunarse porque son inmunodeficientes, o porque son alérgicas a algún componente. Esa gente depende de la inmunidad colectiva para su protección. Las personas que deciden no vacunar a sus hijos frente a enfermedades infecciosas no solo están arriesgando la salud de sus hijos, sino también la de otros niños.

Afirman que los remedios naturales o alternativos son mejores que la medicina científica. Y no lo son.
Lo cierto es que las vacunas son uno de nuestros mayores logros en sanidad, y una de las cosas más importantes que puedes hacer para proteger a tu hijo.

Puedo predecir exactamente el tipo de respuesta que me darán los activistas antivacunas. Como no pueden negar las pruebas científicas que respaldan a las vacunas, dirán que trabajo para una gran empresa farmacéutica. (No lo hago y nunca lo he hecho). Dirán que no soy científica (y lo soy), y que soy un Agente 666 (no sé lo que es eso, pero estoy casi segura de que no lo soy).

Ninguna de estas cosas son ciertas, pero son la respuesta refleja de los activistas antivacunas porque no cuentan con datos que respalden su postura. En el fondo, muy en el fondo, deben entender esto, y tienen miedo de las implicaciones, por lo que atacan al mensajero.

¿Por qué te están mintiendo? Algunos lo hacen con el fin de obtener beneficios por la venta de sus remedios alternativos, metiéndote miedo sobre la medicina científica. Estoy convencida de que muchos otros tienen buenas intenciones y de verdad creen que las vacunas son perjudiciales. No obstante, como hace poco dijo un astrofísico: “Lo bueno de la ciencia es que es cierta creas o no en ella“. Pero a los conspiranoicos o los escépticos de las vacunas esto no les viene bien. Las buenas intenciones no evitarán que los microbios lleguen a las personas y les hagan enfermar; el mensaje de que las vacunas son peligrosas está teniendo serias consecuencias. En Estados Unidos se están produciendo brotes de enfermedades que se pueden evitar mediante la vacunación por el número de niños sin vacunar.

Mi mensaje es el mismo que el de los detractores de las vacunas solamente en una frase: Infórmate. Sin embargo, mientras que ellos se refieren a “leer todas las webs que apoyan su postura”, yo te sugiero que te informes sobre lo que dice la comunidad científica. Aprende cómo funciona el sistema inmunológico. Lee sobre la historia de las enfermedades antes de que existieran las vacunas, y habla con personas mayores que crecieron en la época en la que no se podían prevenir enfermedades como la polio o el sarampión. Lee sobre el desarrollo y el funcionamiento de las vacunas. Lee algo sobre Andrew Wastefield, sobre la retirada del artículo en el que afirmaba que hay un vínculo entre la vacuna MMR y el autismo, y sobre la anulación de su licencia médica. Léete todos los estudios que han investigado minuciosamente la posibilidad de que el autismo fuera provocado por una vacuna… esos mismos estudios que no encontraron nada. (Mientras lo haces, también puedes leer algo sobre la última investigación que trata de determinar cuál es la causa –o causas– del autismo, y enterarte de que no sirve de ayuda que la gente siga insistiendo en apuntar a las vacunas como causa de dicha enfermedad).

Puede que parezca demasiado trabajo y que los artículos científicos te intimiden, pero es algo que se puede llegar a dominar. Aquí tienes un buen recurso para evaluar la información médica que hay en internet; también escribí una guía para legos sobre cómo leer y entender la literatura científica. Investiga bien sobre el tema; se lo debes a tus hijos y a ti mismo. No te fíes de lo que cualquier desconocido escriba en internet (¡ni siquiera de mí!). Lee los artículos científicos que he enlazado en este post, y habla con los pediatras. A pesar de lo que te cuente la comunidad contra las vacunas, no tienes por qué tenerles miedo. En su lugar, deberías temer lo que podría ocurrir si no fuera por las vacunas.

Este vídeo (en inglés, como el resto de enlaces en este artículo) resume muy bien muchas de estas cuestiones. Te animo a que lo veas.

https://www.youtube.com/watch?v=o65l1YAVaYc

Los humanos tratan de entender el mundo mediante la observación de patrones. Como ven que una enfermedad o una condición como el autismo suele aparecer cuando el niño tiene más o menos un año, y que es con esa edad con la que se administran ciertas vacunas, tienden a querer relacionar ambos hechos. Los padres están más pendientes de sus hijos cuando les vacunan. A veces, detectan algunos síntomas. Pero solo porque dos cosas ocurran a la vez no quiere decir que una sea causa de la otra. Este es el motivo por el que debemos recurrir a estudios científicos sensatos.

Este post apareció por primera vez en el blog personal de la autora. Haz click aquí si quieres participar en el debate en torno a esta cuestión.

Traducción de Marina Velasco Serrano

Seguir a Jennifer Raff en Twitter: www.twitter.com/JenniferRaff

Fuente: http://www.huffingtonpost.es/