La #ideología de #género se cae a pedazos ante la #ciencia

“Investigadores identifican 6.500 genes que se expresan de forma diferente en hombres y mujeres. Los genes que son más activos sobre todo en un sexo o el otro pueden jugar un papel crucial en nuestra evolución y la salud”.

Los hombres y las mujeres difieren en maneras obvias y menos evidentes – por ejemplo, en la prevalencia de ciertas enfermedades o reacciones a las drogas. ¿Cómo están conectados con el sexo? Investigadores del Instituto Weizmann de Ciencia descubrieron recientemente miles de genes humanos que se expresan – copiados para producir proteínas – de manera diferente en los dos sexos. Sus hallazgos mostraron que las mutaciones perjudiciales en estos genes particulares tienden a acumularse en la población en frecuencias relativamente altas, y el estudio explica por qué. El mapa detallado de estos genes, publicado en BMC Biology, proporciona pruebas de que los machos y hembras experimentan una especie de evolución separada, pero interconectada.

“El genoma básico es casi el mismo en todos nosotros, pero se utiliza de forma diferente en todo el cuerpo y entre los individuos”, dice Gershoni. “Por lo tanto, cuando se trata de las diferencias entre los sexos, vemos que la evolución a menudo funciona en el nivel de expresión génica”. Pietrokovski añade: “Paradójicamente, genes vinculados al sexo son aquellos en los que las mutaciones perjudiciales son más propensos a ser transmitido , Incluyendo aquellos que afectan la fertilidad. Desde este punto de vista, hombres y mujeres experimentan diferentes presiones de selección y, al menos en cierta medida, la evolución humana debe ser vista como una co-evolución. Pero el estudio también hace hincapié en la necesidad de una mejor comprensión de las diferencias entre hombres y mujeres en los genes que causan la enfermedad o responden a los tratamientos “.

Comentario de laverdadysololaverdad:

Pero …  todo es un constructo social ¿Cierto? 😀

Fuente: http://wis-wander.weizmann.ac.il/life-sciences/researchers-identify-6500-genes-are-expressed-differently-men-and-women

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¿Desde qué momento hay alma en el embrión humano?

Is soul present since conception
in humans?

Sr. Editor: Alma es la sustancia espiritual e inmortal que informa al cuerpo y constituye la esencia del ser humano. El momento en que el alma informa al cuerpo se denomina “animación”. El debate filosófico y teológico sobre el momento de la animación ha sido uno de los temas más recurrentes en la historia de la Filosofía y de la Iglesia Católica.

Los filósofos y teólogos consideran que este debate es independiente de los conocimientos científicos de la biología y de la reproducción humana. Desde la antigüedad, en las obras de Hipócrates no se aborda este problema. Por tanto no correspondería a la ciencia o a la medicina dilucidar el instante de la animación.

Un breve recuerdo de la historia antigua nos informa que, de acuerdo con la teoría del preexistencialismo, Platón sostenía que las almas existen antes de ser infundidas en el cuerpo. Siglos más tarde, San Agustín propuso que el alma es engendrada por el padre al mismo tiempo que el cuerpo. La teoría de la animación simultánea con el cuerpo fue propuesta formalmente por San Alberto Magno. Otro siglo pasó antes que Santo Tomás de Aquino concluyera que la animación es sucesiva y tardía a la formación del cuerpo de cada ser humano. Estos conceptos, expuestos en su Summa teologica, predominaron en los siglos posteriores.

Hasta el siglo XX los documentos pontificios consensuaron estas discrepancias estatuyendo que el alma de cada ser humano es creada por Dios e infundida en su cuerpo, ya sea en la misma concepción o en el estado embrionario. Sin embargo, este debate no tenía importancia práctica en la ética de la reproducción humana que condenaba el aborto como un crimen, desde la aparición de los documentos paleocristianos del siglo I, tales como el Didaché y la Carta de Bernabé. En efecto, aun suponiendo que la animación es tardía, ya tiene una vida humana biológicamente constatable que prepara y reclama el alma para completar la naturaleza recibida de sus padres. En el siglo II Tertuliano afirmaba: “Ya es un hombre aquel que está en camino de serlo”.

Este debate intelectual y platónico terminó a mediados del siglo XX con la aparición práctica de doctrinas materialistas que violaron todas las normas de protección de la vida humana prenatal.

Fue tarea del Papa Pío XII plantear ante los médicos y los científicos la necesidad de defender los derechos del niño antes de nacer.

En 1949, en el IV Congreso Internacional de Médicos Católicos, en Roma, se abordó a fondo el tema de la animación para aclarar la posición de la filosofía cristiana sobre la defensa de la vida desde el momento de la concepción. A pesar que el debate filosófico no debe basarse en conocimientos científicos, los médicos católicos discutieron los argumentos de los nuevos descubrimientos de la genética ante las alternativas del momento de la animación. Así mismo, se abordó el tema de la reproducción artificial de seres humanos.

Las dudas sobre el momento de la animación se presentan ante la existencia de los gemelos monozigóticos, ante la partenogénesis, ante los abortos espontáneos y sus enfermedades embrionarias, ante la mola hidatiforme, y ante los casos de hemafroditismo. Hay argumentos favorables para una u otra posición de animación simultánea o animación tardía o sucesiva. En este Congreso hubo dudas sobre si la fecundación es el sine qua non de la animación.

Después de la Segunda Guerra Mundial, las organizaciones internacionales comenzaron a tomar acuerdos sobre los derechos del hombre.

En 1948, la Declaración de Ginebra, de las Naciones Unidas sobre la Promesa del Médico, recobró los ideales hipocráticos, y estatuyó que el médico debía velar por el máximo respeto por la vida humana desde el momento de la concepción. Pese a esta Declaración, veinte años después, los países europeos comenzaron a aprobar leyes de despenalización del aborto, para facilitar la introducción de nuevas técnicas para manipular la vida prenatal, violando los códigos clásicos de la ética médica.

La reacción médica a estas leyes del aborto legal fue encabezada por el genetista francés Jerome Lejeune, quien en 1959 había descubierto que la enfermedad de la trisomía 21, el síndrome de Down, se originaba en el momento de la concepción, cuando se redistribuían los cromosomas maternos y paternos para formar un zigoto con un nuevo ser humano, genéticamente independiente de sus progenitores. Este ser ya era un enfermo en el momento de la fecundación. Se demostraba así que la individualidad o enfermedad de un ser humano se originaba en los primeros momentos de su vida. Era un nuevo ser, que desde el momento de ser concebido tenía grabado el mensaje completo de su genoma y la potencialidad individual para desarrollarse por su cuenta y comenzar la maravillosa aventura de su vida humana. Basándose en este descubrimiento, Lejeune impulsó en 1973 la Declaración de los Médicos de Francia contra el aborto legal, que defendía el respeto a la vida humana desde el momento de la concepción.

“En todo momento de su desarrollo el fruto de la concepción es un ser viviente, esencialmente distinto del organismo que lo acoge y lo nutre”.

“Desde la fecundación a la senectud, es el mismo ser viviente que se desarrolla, madura y muere. Sus características individuales lo hacen único, por lo tanto, irreemplazable”.

Al revisar el problema del momento de la animación, Lejeune demostró que las hipótesis de San Agustín y de Alberto Magno, que el alma se inserta en el nuevo cuerpo viviente en el momento de la concepción tenían una base científica. En efecto, si un embrión está enfermo en el momento de su concepción debe ya tener una alma. Por tanto la animación debe ser instantánea, conjuntamente con la formación del cuerpo.

Estas ideas de Lejeune contra el aborto fueron captadas por el Vaticano en su Declaración de 1974 sobre el aborto provocado. Sin embargo, en esa fecha Roma no se pronunció sobre el momento de la animación y dejó la controversia secular sin respuesta. Aún más, en la Encíclica “Evangelium Vitae” de 25 de marzo de 1995, Juan Pablo II tampoco se pronunció sobre esta controversia. Solamente dos años después de la muerte de Lejeune, acaecida en 1994, el Papa aceptó la idea de la animación instantánea, como un apoyo científico a su lucha contra la generalización del aborto legal en la civilización europea. A pesar que el problema del momento de la animación es un tema de orden filosófico, uno de los argumentos esgrimidos por los teólogos para defender el derecho natural a la vida, está basado en el “dogma” de la teología genética mendeliana que estatuye que todo ser humano estructura su genoma en el período de la fecundación, cuando se unen los núcleos de los progenitores para formar un embrión con un genoma distinto. Como la transmisión genética es semiconservadora, el nuevo ser es único en la historia de esta especie. Es en este momento que nacen los derechos humanos a la vida. De este modo, un dogma científico ha entregado a la teología un argumento básico para introducirlo en el verbo. Se ha logrado así una conjugación vital entre la teología y la ciencia experimental para defender los derechos humanos.

Después de dos mil años de controversias podemos dar respuesta fundada a la pregunta formulada al iniciar esta carta. Sí, el alma se infunde en el cuerpo humano en forma instantánea en la fecundación.

Amén.

Dr. Ricardo Cruz-Coke Madrid, 
Servicio de Genética, Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

REFERENCIAS

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2. Cruz-Coke R. Problemas éticos en la transmisión de la vida. Rev Méd Chile 1975; 103: 350-5.        [ Links ]

3. Cruz-Coke R. Fundamentos genéticos del comienzo de la vida humana. Rev Chile Pediat 1980; 51: 121-6.        [ Links ]

4. Cruz-Coke R. Manipulación genética. Rev Católica 1982; 10-4.        [ Links ]

5. Cruz-Coke R. Genética y Teología. El Mercurio A2, 12 de marzo de 1987.        [ Links ]

6. Cruz-Coke R. Lejeune y los ideales de la Medicina. El Mercurio, A2, 3 de septiembre de 1993.        [ Links ]

7. Cruz-Coke R. Obituario: Jerome Lejeune. Rev Méd Chile 1994; 122: 616-8.        [ Links ]

8. Enciclopedia Universal Ilustrada Espasa. Alma, filosofía, Tomo IV Espasa-Calpe. Barcelona, 1923.        [ Links ]

9. Huber S. Los padres apostólicos. Desclee de Brouwer. Buenos Aires, 1949.        [ Links ]

10. Niedermeyer A. La animación fetal humana. Actas del IV Congreso Internacional de Médicos Católicos. Septiembre 1949. Orizonte Médico. Roma, 1950.        [ Links ]

11. Vidal M. Moral de actitudes. Tomo II. Bioética teológica. Editorial PS, Madrid, 1992.

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Fuente: http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0034-98872002000500016&script=sci_arttext

Mitos y realidades de los transgénicos

Daniel Norero, de Chile Skeptic le hizo una entrevista al Dr. Gabriel León, bioquímico y doctor en Biología Celular, sobre los mitos que hay alrededor de los transgénicos.

1.- Se sabe que diversas especies vegetales comestibles en la actualidad (como la papa, el trigo, la cebada, el maíz, el plátano, las coles, entre muchos otros) nunca existieron en estado natural, sino que se obtuvieron por domesticación a lo largo de milenios, mediante cruce sexual y selección de mutantes espontáneos. ¿Cuál sería la diferencia sustancial de estas técnicas con las de la actual ingeniería genética? ¿Qué sería en sí un organismo transgénico?

G.L: Las principales diferencias son: el número de genes involucrados, la metodología empleada y las barreras biológicas que se pueden saltar. En primer lugar, en el caso de las plantas obtenidas por mejoramiento tradicional, existe una enorme incerteza con respecto al número de genes involucrados. Por ejemplo, el trigo con el que se hace el pan es un alohexaploide (tiene tres genomas diploides procedentes de tres padres distintos) y nadie se cuestiona su bioseguridad. En este caso, hay miles de genes que se han mezclado y están interactuando y nadie sabe con certeza la profundidad de los cambios generados. Otro ejemplo es el de las nuevas variedades que se han generado por mutagénesis. El caso de las mandarinas sin pepa es el más típico y nuevamente, nadie sabe cuáles son los cambios que han ocurrido en esos genomas: probablemente se han perdido o recombinado trozos de cromosomas, se han perdido genes y han aparecido otros nuevos. Pero nunca se han estudiado.

En el caso de los transgénicos, la principal distinción es que han sido creados en el laboratorio usando las herramientas de la ingeniería genética. Esto permite, por ejemplo, introducir genes de una especie en otra. Sin embargo, incluso esto ocurre en la naturaleza: hay árboles que llevan genes de bacterias y caracoles de mar que llevan genes de algas. Esto se llama “transferencia horizontal de genes” y ocurre incluso en los humanos: muchos virus, al infectar, introducen sus genes en nuestro genoma. Lo que los científicos han hecho es escoger unos pocos genes de interés (2 o 3) e introducirlos en los cultivos para hacerlos resistentes a insectos o bien a herbicidas. Las principales ventajas de la ingeniería genética para hacer mejoramiento tienen que ver con la velocidad a la que es posible generar nuevas variedades, y con que se introducen pocos genes y conocidos.

rriba se muestran los ancestros silvestres de la lechuga, zanahoria y maíz. Abajo se muestran los cultivos actuales, obtenidos a partir de los cultivos silvestres, mediante mejoramiento genético. (Fuente: Lo Natural [1])

rriba se muestran los ancestros silvestres de la lechuga, zanahoria y maíz. Abajo se muestran los cultivos actuales, obtenidos a partir de los cultivos silvestres, mediante mejoramiento genético. (Fuente: Lo Natural)

2.- Los opositores a los cultivos transgénicos suelen decir que esta tecnología no aumenta la productividad, no genera ningún beneficio económico para los granjeros, y no solucionará la crisis alimentaria. De hecho, se culpa al maíz transgénico Bt de la ruina y suicidio de miles de agricultores en la India. ¿Es esto real, o solo afirmaciones infundadas?

G.L: Desafortunadamente las campañas contra los transgénicos han abusado de la desinformación y tergiversación de los hechos. Por ejemplo, decir “los cultivos transgénicos han fracasado porque no aumentan la productividad” es lo mismo que decir que las bolsas de aire (air bags) de los autos no sirven porque no han ayudado a disminuir el número de accidentes. Evidentemente no podemos evaluar a los air bags bajo este parámetro ya que no fueron pensados para disminuir la tasa de accidentes, si no que para disminuir las muertes y lesiones en los accidentes. De la misma manera ningún cultivo transgénico actual ha sido diseñado para aumentar la productividad: han sido diseñados para que los agricultores usen menos herbicidas y pesticidas. Por lo tanto, hay que evaluarlos según esos parámetros y siempre han salido muy bien evaluados, tanto desde el punto de vista económico, como ambiental y social.

Desde el punto de vista económico, dos claros ejemplos. En 2010, se publicó un estudio en la revista Science que da cuenta del ahorro de los agricultores por el menor uso de pesticidas en USA que ha sido estimado en 7.000 millones de dólares asociado al cultivo de maíz Bt. Y este año, la revista de la Academia de Ciencias de USA publicó un estudio que muestra que en la India, los agricultores que usan algodón Bt tienen mejores cosechas (+24%) y más ganancias (+50%) que quienes crecen algodón convencional. Desde el punto de vista ambiental, el año 2008 se publicó un estudio que muestra que si se comparan campos de maíz transgénico con campos de maíz convencional, en los primeros hay más insectos no blanco que en los segundos. Es decir, el uso de menos pesticidas favorece la proliferación de insectos benéficos. Esto mismo se observó este año con los campos de algodón Bt en el norte de China y ha sido publicado por la revista Nature: debido al menor uso de pesticidas han aumentado las poblaciones de insectos benéficos, los que a la par, han impactado de manera favorable en el biocontrol de plagas. Finalmente, los beneficios sociales: en la India se determinó el año 2011, que el cultivo de algodón Bt había logrado disminuir entre un 50% a un 70% las aplicaciones de pesticidas, haciendo que se evitaran millones de casos de intoxicaciones por pesticidas. Junto con esto, el estado Indio ahorró entre 14 y 51 millónes de dólares por conceptos de atención médica de urgencia.

Finalmente, lo de los suicidios en la india, es sencillamente una mentira. La IFPRI, una agencia internacional sin fines de lucro que estudia políticas alimentarias en países pobres, publicó un estudio de 64 páginas que prueba que esa historia no es más que una leyenda urbana.

Beneficios económicos por 7.000 millones de dólares en 14 años para los agricultores solo en USA por menor uso de pesticidas, incluso entre quienes cultivan maíz convencional.

Beneficios económicos por 7.000 millones de dólares en 14 años para los agricultores solo en USA por menor uso de pesticidas, incluso entre quienes cultivan maíz convencional.

3.- Se dice que el uso de transgénicos ha aumentado el uso de herbicidas, al ser solo el cultivo resistente a dicho producto pero no las malas hierbas. Se afirma lo mismo sobre los pesticidas. ¿No se supone que la aplicación de esta tecnología debería disminuir la aplicación de ambos productos?

G.L: Esto está parcialmente contestado en la pregunta anterior. Como mencioné, gracias al uso de estos cultivos han disminuido las aplicaciones tanto de herbicidas como de pesticidas, los agricultores ganan más dinero y se intoxican menos.

Beneficios sociales: millones de casos de intoxicaciones por pesticidas se han evitado en la India entre pequeños agricultores, con un ahorro para el estado de entre 14 y 51 millones de dólares.

Beneficios sociales: millones de casos de intoxicaciones por pesticidas se han evitado en la India entre pequeños agricultores, con un ahorro para el estado de entre 14 y 51 millones de dólares.

4.- En el ámbito de la agricultura, se plantea que los cultivos transgénicos producirían una serie de efectos negativos, como la pérdida de biodiversidad y el aumento de los monocultivos; organismos con ventajas sobre otras especies; nuevas plagas resistentes a los métodos de control de pestes y malezas; fecundación cruzada con especies silvestres o convencionales (por ejemplo, el maíz de Oaxaca, el lino de Canadá, la canola de Dakota del Norte, y diversos supuestos casos alrededor del mundo); además de toxicidad para animales e insectos que no son plagas (como los controversiales casos de la disminución de la mariposa monarca y las abejas). ¿Existen publicaciones científicas que prueben o desmientan estas afirmaciones?

G.L: En este punto hay que separar las publicaciones científicas de las especulaciones. Por ejemplo, lo de la mariposa monarca NO es una publicación científica: es una carta al director que no pasó por revisión por pares. Ese “estudio” ha sido claramente demostrado como incorrecto a la luz de muchos otros artículos publicados con posterioridad y que sí pasaron por peer review.

La contaminación genética es un problema latente, pero hay que considerar que, hasta ahora, los casos descritos de presencia de cultivos trangénicos donde no debería haberlos, corresponde a pérdida de semillas y no a polinización cruzada. El polen de muchas especies de plantas pierde viabilidad rápidamente y los riesgos de polinización cruzada son bajos. Además, la presencia de un transgen de resistencia a un herbicida, por ejemplo, no le otorga ventaja a una planta que crece en un campo donde no se aplicará ese herbicida. En ausencia de presión selectiva ese gen, pobremente representado en esa población, tenderá a desaparecer de la población. Sin embargo, es un problema real y debe ser enfrentado.

En el caso de los árboles, por ejemplo, no se ha avanzado mucho en el desarrollo de transgénicos ya que el polen del pino, por ejemplo, puede ser viable luego de viajar 40 km por el viento. Recientemente una empresa (ArborGen) acaba de desarrollar una variedad de pino transgénico que es estéril masculino: no produce polen y por lo tanto el riesgo de dispersión de polen está controlado. Este árbol se usará como “base” para hacer transgénicos sin riesgos de dispersión asociados.

Sobre la muerte de las abejas la situación es clara: el CCD se describió antes del uso comercial de cultivos transgénicos y ha sido identificado en lugares donde jamás se han plantado cultivos transgénicos. Además, la última evidencia disponible apunta al uso de pesticidas y a un parásito como los causantes de la muerte de las abejas, y al síndrome de colapso de colonias.

5.- A pesar de que la cocción de alimentos, el proceso de digestión y toda una serie de barreras moleculares hacen casi imposible una “transferencia horizontal de genes” desde un organismo transgénico al ser humano, hay un estudio que cita la penetración de ADN foráneo (M13) en el torrente sanguíneo de ratones, alcanzando el núcleo de leucocitos, células del bazo e hígado, incluso el paso a través de la barrera placentaria a la descendencia; otro cita la sobrevivencia en el intestino humano del gen epsps de soya transgénica. ¿Casos como estos deberían preocuparnos por una posible transferencia de genes de resistencia en la macrobiota del suelo, animales de granja, o incluso en el ser humano generando problemas con antibióticos o patógenos de importancia clínica?

G.L: Hay una serie de imprecisiones en la pregunta. Nunca se ha detectado un gen que haya pasado íntegro desde un alimento transgénico. Se han detectado pedazos de DNA en las bacterias del intestino, lo que es muy diferente. En primer lugar, las bacterias son máquinas de incorporar DNA, por lo que no es un fenómeno que esté asociado a los cultivos trangénicos. En segundo lugar, un trozo de DNA no sirve para nada. Debe estar íntegro y además poseer o adquirir secuencias regulatorias. De hecho, desde el punto de vista molecular, esta preocupación no tiene fundamento: si te comes una ensalada con pollo te comes el genoma de la lechuga, el tomate, el choclo y el pollo. Todo lo que nos comemos tiene genoma y los genes de nuestra comida –que hemos comido por miles de años- nunca han pasado a nuestro genoma. Los transgenes no son diferentes de los genes de la comida ¿Por qué suponer que hay un riesgo mayor a que ocurra transferencia horizontal de genes? No tiene sentido.

6.- Los activistas anti-OGM han listado algunas enfermedades de importancia supuestamente causadas por transgénicos y herbicidas/pesticidas asociados. Se incluye por ejemplo, el aumento explosivo de enfermedades congénitas en Sudamérica; la presencia de pesticidas en la sangre de mujeres embarazadasefectos sobre el control del ciclo celularalergias en ratones y riesgo potencial en humanosalteraciones hepáticas,mayor mortalidadcambios testiculares/espermáticos, y alteraciones embrionales en ratones; entre otros. ¿Qué hay de real en todo esto? ¿Hay estudios que avalen la seguridad de los transgénicos para la salud humana a corto y largo plazo?

G.L: Todos los estudios de bioseguridad se hacen con animales –principalmente ratas y ratones, debido a la similitud con el metabolismo humano – y se hacen ensayos de alimentación, normalmente durante 90 días (un ratón vive dos años). Se ha propuesto que los ensayos sean como los de los fármacos, es decir, con voluntarios humanos pagados.

Los estudios que se mencionan son los únicos que “demuestran” daño, están publicados y existen. Han sido usados extensivamente como pruebas del daño de los cultivos transgénicos y los alimentos derivados de ellos. Sin embargo, hay que leer esos artículos para darse cuenta de los graves problemas que tienen. Por ejemplo, uno de estos trabajos donde se describen “cambios en parámetros hepáticos y renales” (nunca se mostró disfunción renal o hepática) muestra efectivamente cambios en parámetros hepáticos: ratones alimentados con dieta sin transgénicos, con un 11% de transgénicos y con un 33% de transgénicos fueron comparados en varios parámetros fisiológicos. Los autores del trabajo encontraron que a los ratones alimentados con 11% de transgénicos les subía un parámetro fisiológico en un 10%…el mismo parámetro, sin embargo, bajaba un 5% con dieta de un 33% de transgénicos. ¿Se puede atribuir este cambio a la dieta? NO ¿Por qué? Porque no hay correlación: si fuera verdad que la dieta con transgénicos hizo subir x parámetro, entonces al subir la cantidad de agente agresor (transgénico) este parámetro debería subir más, pero nunca caer.

Este tipo de estudios han sido usados para decir que los transgénicos “producen cambios en parámetros fisiológicos” y de ahí para decir que son dañinos, pero se omite el hecho que no existe correlación en los cambios detectados. De hecho, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha desacreditado en varias ocasiones estos trabajos, ya que se han empleado métodos estadísticos poco rigurosos para analizar los resultados. Lo mismo pasa con los estudios de los testículos: en un caso se describe aumento de la densidad de poros nucleares, en el otro, disminución. Además se usó una técnica histológica muy poco apropiada para medir este parámetro.

Lo de la toxina Bt en la sangre de las mujeres en Canadá fue ampliamente comentado en círculos académicos: se usó un test no validado, que no detecta la proteína completa y resulta a lo menos curioso que casi el 100% de las mujeres del estudio dieran positivo para la proteína bt. Lo más curioso es que los valores plasmáticos descritos por los autores están en muchos casos fuera del límite de detección del método usado y si se extrapola la cantidad de toxina hallada en la sangre con el volumen plasmático de las mujeres, supone un consumo de varios kilógramos de hojuelas de maíz transgénico, uno de los pocos productos para consumo humano que podrían contener a la proteína Bt. Y por cierto, más allá de la supuesta detección de la proteína Bt, queda la pregunta: ¿Cuál es el significado biológico de esto? Las proteínas Bt se han usado en los últimos 60 años como biopesticidas, por lo que llevamos 60 años comiéndonos esas proteínas. De hecho, es uno de los productos autorizados para ser usados en la agricultura orgánica.

Algunas aplicaciones médicas en alimentos transgénicos: (Arriba) Trigo apto para enfermos celiacos – CSIC, España 2011. (Abajo) Taliglucerasa alfa producida en zanahorias para enfermedad de gaucher- Protalix, 2011

Algunas aplicaciones médicas en alimentos transgénicos: (Arriba) Trigo apto para enfermos celiacos – CSIC, España 2011. (Abajo) Taliglucerasa alfa producida en zanahorias para enfermedad de gaucher- Protalix, 2011

7.- En Europa existe una oposición social marcada contra los transgénicos; incluso países como Austria, Alemania, Francia y Polonia han prohibido su cultivo. ¿A qué se debe tal rechazo? ¿Tiene relación con algún posible riesgo agrícola o sanitario?

G.L: En 2010 tuve la oportunidad de conversar con varios académicos europeos en un congreso científico realizado en Reino Unido y todos coinciden en dos cosas: la aposición a los transgénicos en Europa tiene un origen político y los científicos han fallado en informar de manera clara a la población. La oposición a los transgénicos tiene profundas raíces ideológicas, que apuntan al rechazo del ala más radical de Greenpeace a las empresas agrícolas y su rol en la agricultura. Resulta difícil ganar adeptos en esta causa cuando las ideologías de la gente no tienen por qué ser similares en cuanto a la participación de empresas en la agricultura. Sin embargo, sí resulta fácil conseguir apoyo cuando convences a la gente de que los trangénicos son dañinos: independientemente de tu posición política, nadie quiere alimentar a su familia con un producto potencialmente peligroso.

8.- Por tu rubro académico e intereses en este tema, me imagino que ya has visto el polémico documental “El Mundo según Monsanto” de Marie Monique Robin, muy difundido por los activistas anti-OMG. A pesar de que las respuestas anteriores se refieren a varias dudas y miedos creados por tal reportaje, en este también se habla de un pasado (y presente) bastante oscuro ligado a la multinacional Monsanto. Por ejemplo, la contaminación de PCB en la zona de Alabama, el agente naranja en la guerra de Vietnam, la producción de hormona de crecimiento bovina (prohibida en Europa y Canadá), la toxicidad del herbicida Roundup, demandas a agricultores por encontrar semillas transgénicas plantadas en sus cultivos, y toda una serie de entrevistas a políticos y científicos que dan a Monsanto un estatus de “corrupta” y “monopólica” por los mecanismos utilizados para lograr la autorización y masificación de sus productos. ¿Qué opinas sobre esta empresa y el controvertido documental?

G.L: Por mi posición de académico, no me informo con documentales: para eso están las publicaciones con peer review. Leo literatura científica que ha pasado por comités editoriales. El peligro de los documentales es que nadie los revisa y yo puedo poner lo que se me dé la gana ¿ejemplos? La famosa historia del pobre agricultor demandado por una empresa por tener “unas pocas plantas transgénicas” que llegaron ahí “por error” es totalmente falsa. Cuando me comentaron esta historia yo hice lo que todo el mundo debería hacer: averiguar más al respecto e ir a las fuentes. Buscando, logré dar con el fallo de la corte suprema de Canadá sobre este caso y la historia no era como se contaba: este agricultor sospechaba que en la parte de su terreno que colindaba con un camino por donde pasaban camiones con semillas del campo vecino –que era transgénico- habían caído semillas y que esas plantas eran transgénicas. Para probarlo, este señor roció el campo de canola en ese sector con glifosato. Efectivamente encontró una franja de plantas resistentes a la orilla del camino, que eran transgénicas. Por lo tanto, este señor mandó a cosechar las semillas de esas plantas por separado, las almacenó y al año siguiente sembró 4 kilómetros cuadrados con esas semillas. Por eso lo demandaron. El juicio lo perdió la empresa, ya que el juez consideró que el agricultor, al no usar el glifosato para el cultivo de la canola (solo le interesaba la semilla de mejor calidad) no hizo uso de la tecnología, por lo que no debía indemnizar a la empresa.

El agente naranja es parte de un plan que fue usado durante la guerra de Vietnam para acabar con la selva: la idea era rociar diferentes herbicidas (cada uno venía en tambores pintados de color, de ahí el nombre del agente naranja) para lograr disminuir la espesura de la selva y permitir a la milicia estadounidense enfrentar mejor al Viet Cong. El agente naranja está formado por la mezcla de dos herbicidas: 2,4D y 2,4,5T. Ambos son muy poco tóxicos en humanos y no causan daño alguno. Sin embargo, durante la síntesis de 2,4,5T se produjeron de manera inadvertida pequeñas cantidades (60 ppm) de una sustancia extremadamente tóxica, llamada 2,3,7,8-tetraclorodibenzodioxina. Ésta se produjo como un contaminante al subir la temperatura en la planta de síntesis del 2,4,5T. Lamentablemente la aplicación del agente naranja –que era un herbicida inocuo para los humanos- produjo la muerte de 500 mil personas y daños en otras 500 mil por la presencia de la sustancia tóxica. Actualmente el 2,4,5T está prohibido en todo el mundo debido al riesgo de síntesis accidental de la sustancia tóxica.

Arriba: Se muestran las estructuras del 2, 4-D (ácido 2, 4-diclorofenoxiacético) y del 2, 4, 5-T (ácido 2, 4, 5-triclorofenoxiacético), ambos componentes por partes iguales del Agente Naranja. Abajo: Se muestran las estructuras del 2, 3, 7, 8-TCDD (2, 3, 7, 8-tetraclorodbenzodioxina) y de la n-fosfonometilglicina (Glifosato). Código de color: Negro=Carbono, Blanco=Hidrógeno, Rojo=Oxígeno, Verde=Cloro, Azul=Nitrógeno, Naranjo=Fósforo. (Fuente: El Agente Naranja)

Arriba: Se muestran las estructuras del 2, 4-D (ácido 2, 4-diclorofenoxiacético) y del 2, 4, 5-T (ácido 2, 4, 5-triclorofenoxiacético), ambos componentes por partes iguales del Agente Naranja. Abajo: Se muestran las estructuras del 2, 3, 7, 8-TCDD (2, 3, 7, 8-tetraclorodbenzodioxina) y de la n-fosfonometilglicina (Glifosato). Código de color: Negro=Carbono, Blanco=Hidrógeno, Rojo=Oxígeno, Verde=Cloro, Azul=Nitrógeno, Naranjo=Fósforo. (Fuente: El Agente Naranja)

9.- La cultura popular tiende cada vez más a dar preferencia a lo “orgánico” como algo más saludable y nutritivo que los cultivos convencionales o transgénicos. Nadie asegura que este tipo de agricultura sea siempre ambientalmente “sustentable”, ya que pueden no haber usado la tierra eficientemente, o los productos pueden haber sido transportados por largas distancias utilizando combustibles fósiles, haciéndolos menos frescos que la producción local y aumentando su precio. Sin embargo, en ausencia de pesticidas las plantas pueden generar niveles más altos de pesticidas naturales para su auto-defensa ¿Puede ser eso nocivo para nosotros? ¿Hay evidencia favorable o contraria de que estos productos son seguros y más nutritivos que los tradicionales?

G.L: La agricultura orgánica o ecológica –al igual que la agricultura convencional y la transgénica– es otra forma de agricultura. Personalmente, y luego de revisar la bibliografía, he llegado a la conclusión que nutricionalmente no son mejores que los cultivos convencionales y rinden en promedio un 25% menos que los cultivos convencionales. Y si fuera por dudas acerca de la seguridad, solo recordemos que el año pasado murieron 40 personas en Europa por comer comida orgánica (brotes de porotos) contaminados con una cepa de E. coli altamente peligrosa. En contraste, no hay reportes de que nadie haya sido dañado por comer alimentos transgénicos o alimentos derivados de transgénicos. No creo que los cultivos orgánicos sean malos, pero la gente debe tener claro que no son mejores y no son más seguros que los cultivos convencionales.

Por otro lado, lo que comentas sobre los pesticidas es bien interesante y casi nadie lo sabe: comemos muchos más pesticidas naturales que sintéticos. Un estudio del año 1990 demostró que el 99,99% de los pesticidas que un estadounidense promedio ingiere en la dieta corresponde a compuestos que las plantas producen de manera natural y que usan como pesticidas.

10.- El año 2011 hubo un gran rechazo social en Chile contra la aprobación de la UPOV-91 (que busca proteger los derechos intelectuales sobre la autoría de los vegetales genéticamente modificados) y ciertas leyes que permiten la liberación de los transgénicos en el mercado interno de nuestro país. Organizaciones opositoras como “Chile Sin Transgénicos” y “Greenpeace Chile”, además de varios políticos, argumentaban que tales cambios solo favorecerían económicamente a las grandes empresas dueñas de las semillas, y que tras una dominación del mercado podrían prácticamente “obligar” a los agricultores a comprar sus semillas sin posibilidad de guardarlas, intercambiarlas o venderlas. ¿Son beneficiosos o perjudiciales para Chile esos cambios legislativos? ¿Este rechazo ciudadano está basado en desconocimiento y populismo, en lugar de rigurosidad científica y protección al consumidor?

G.L: La UPOV91 no se refiere exclusivamente a los transgénicos. Recordemos que la UPOV anterior (de 1979) no incluía a los transgénicos ya que estos no existían. Esta nueva UPOV regula a todos los cultivos creados por breeding –que es casi todo lo que nos comemos- e incluye a los transgénicos. Eso no quiere decir que al aprobar la UPOV91 se autorice la liberación de transgénicos: Japón tiene una legislación similar a la nuestra en el tema de transgénicos y también firmó la UPOV91. Los agricultores compran las semillas que usan porque son de mejor calidad y ganan más dinero. Si un agricultor no ganara más dinero comprando la semilla, sencillamente no la compraría y usaría la semilla que ha guardado anteriormente. Las semillas que se venden son de muy buena calidad y son híbridas y la UPOV autoriza a guardar un porcentaje para resiembra. La generación de variedades es clave para la agricultura y el hecho de que Chile –país que produce y exporta una gran cantidad de productos agrícolas- haya aprobado la UPOV91 hace que al país puedan entrar nuevas variedades que están protegidas y, por lo tanto, mejorar la oferta. Recordemos que, por ejemplo, la fruta que Chile más vende es la uva Thomson seedless. Se llama así por que no tiene semilla y fue creada en USA. Chile debe pagar los derechos por vender esa uva y por lo tanto generar nuevas variedades es clave.

El ingreso al país de genomas nuevos y novedosos de fruta es clave para poder generar nuevas variedades, por eso es importante que hayamos firmado ese acuerdo. La firma del acuerdo no permite, como mucha gente ha especulado, “patentar” la papa chilota o la Araucaria: la UPOV explícitamente prohíbe la inscripción de plantas nativas, autóctonas o incluso conocidas.

Eso debería ayudar a reducir un poco el desconocimiento y la desconfianza que hay frente a los transgénicos.

Fuentehttp://de-avanzada.blogspot.com/2012/08/mitos-y-realidades-de-los-transgenicos.html

Verdad científica: Adán sí esperó a Eva

Adán-y-Eva

¿Quién fue primero? ¿el hombre o la mujer? La Biblia enseña que Dios creó el mundo en seis días y al sexto día al hombre y después, a la mujer. La ciencia lo explica de otra forma: nuestro ancestro común femenino más reciente fue una mujer africana, la llamada «Eva mitocondrial» y ella llegó primero, mucho antes que el hombre. Los últimos estudios genéticos sobre evolución humana concluían que Eva tuvo que esperar a su Adán unos 84.000 años. Pero ahora dos nuevas investigaciones vuelven a cambiar la historia de la evolución humana.

No le dan la razón al Libro del Génesis, pero se acercan un poco más. Concluyen que los antepasados que pasaron su genoma al resto de la Humanidad prácticamente se solaparon durante el tiempo evolutivo. Lo que aún no cambia es el origen de la Humanidad que sigue localizándose en África oriental, donde se cree que la especie humana actual nació hace unos 143.000 años. Y desde allí estos humanos modernos colonizaron al resto del mundo.

Los dos trabajos, uno de la Universidad de Standford (Estados Unidos) y otro de investigadores italianos, en Cerdeña, se publican en la revista científica «Science».

Ocho mil años antes

Eva no fue la primera, es más, según el trabajo de la Universidad de Standford, Adán llegó un poco antes.. Sus estimaciones indican que el hombre llegó hace 120.000 y 156.000 años y entre 99.000 y 148.000 años para la mujer. Los cálculos anteriores hablaban de entre 50.000 y 115.000 años atrás para el ancestro masculino. «Habría una diferencia de 8.000 años, pero ese tiempo no es significativo en la evolución humana por eso nuestra conclusión es que tanto la Eva como el Adán mitocondrial surgieron casi al mismo tiempo. Nuestra investigación muestra que no hay diferencia», explica Carlos Bustamante, profesor de Genética de la Universidad de Stanford y autor de una de las investigaciones. Bustamante insiste en que el trabajo no cambia, todavía, el curso de la historia evolutiva del hombre. Que coexistieran los dos sexos lo que nos dice es que la evolución humana ha sido bastante complicada. «Cuanto más conocemos de la diversidad genética humana, más reconocemos que aún sabemos poco de la prehistoria y cómo llegó el hombre a colonizar el mundo», dice.

Los expertos en evolución humana utilizan la genética para explorar el pasado de la humanidad. Lo hacen estudiando los genes mitocondriales que son los que se transmiten intactos, sin mezclas de madres a hijas, y los genes del cromosoma Y, que se pasan del padre a los hijos. De esta forma intentan reconstruir el árbol genealógico de la humanidad y para denominar al ancestro común recurren a los nombres bíblicos «Adán» y «Eva» al que añaden el apellido «mitocondrial». A pesar de utilizar el nombre bíblico, es muy poco probable que fueran el único hombre y la única mujer con vida en el momento o los únicos que hoy tienen descendientes. El Adán y Eva mitocondriales fueron aquéllos que lograron trasladar con éxito el cromosoma Y y el genoma mitocondrial a la mayoría de los humanos actuales en un proceso de selección natural.

En su investigación los científicos de la Universidad de Stanford estudiaron las secuencias del cromosoma Y entre 69 hombres en nueve zonas diferentes del globo, en Namibia, República Democrática del Congo, Gabón, Argelia, Pakistán, Camboya, Siberia y México.

Construyeron un árbol genealógico que también ha permitido conocer mejor las relaciones entre las poblaciones de nuestros antepasados que se expandieron desde África hacia el continente europeo y Asia.  (ABC, España) PSG

Fuentehttp://www.radiosantiago.cl/?p=87318

Referencias:

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/08/01/actualidad/1375378131_487246.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/08/02/ciencia/1375439266.html

Genes y vida humana. Dr. Jerome LeJeune

Exactamente de la misma manera se ejecuta la sinfonía de la vida

Dr. Jérome LeJeuneEl Dr. Jérome LeJeune falleció el 3 de abril de 1994. El Dr. LeJeune, de París, Francia, era doctor en medicina, doctor en ciencias, y fue profesor de Genética Fundamental durante 20 años. Descubrió la causa genética del Síndrome de Down y por ello recibió los premios Kennedy Prize y Memorial Allen Award Medal, que son las más altas distinciones mundiales que se otorgan en el campo de la genética. Él practico su profesión en el Hospital de Niños Enfermos de París (Hospital des Enfants Malades).

El Dr. LeJeune era miembro de las siguientes instituciones: American Academy of Arts and Science; The Royal Society of Medicine (en Londres); la Real Sociedad de Ciencias (en Estocolmo); las Academias de Ciencias de Italia y de Argentina; la Pontificia Academia de Ciencias (El Vaticano); y la Academia de Medicina de Francia.

Este artículo es el testimonio que dio el Profesor Jerome Lejeune ante la Asamblea Legislativa del Estado de Louisiana (USA) el 7 de junio de 1990. El testimonio fue publicado en la revista All About Issues, Vol. No. 5, otoño de 1991, pp. 17-20. Traducido por el Dr. Armando Cifuentes Ramírez, Cali, Colombia.

Señor Presidente:

Es interesante constatar que las ciencias naturales y las ciencias jurídicas hablan, básicamente, el mismo lenguaje. Antes de que se pueda proclamar una Constitución se tiene que definir cuidadosamente cada una de sus condiciones. Y luego se tiene que votar para promulgarla. La Constitución natural del ser humano también tiene que ser definida cuidadosamente en todas sus características. A estas características las llamamos GENES que son transportados por los cromosomas. También hay un proceso de votación que es la fecundación. Solamente uno entre aproximadamente mil millones de espermatozoides será el escogido para producir el nuevo conjunto de información. Una vez que la cabeza del espermatozoide ha traspasado la zona pelúcida, (una especie de bolsa plástica que protege la vida del nuevo ser), llega el momento en que su Constitución humana es puesta a votación y promulgada.

El fallo del Tribunal Supremo “Roe V. Wade”* afirmó que, puesto que desconocíamos el momento en que empieza la vida humana, somos libres para decidir tal o cual cosa. Desde entonces han transcurrido diez y siete años y la ciencia ha hecho un progreso vertiginoso. Quiero decirle cuánto mucho más conocemos hoy sobre el comienzo de la persona humana, de lo que sabíamos hace 17 años.

La vida tiene una historia muy, muy larga. Ha sido transmitida desde hace milenios en el género humano. Pero cada uno de nosotros tiene un momento de iniciación preciso, que es aquel en el cual toda la información genética, necesaria y suficiente, se reúne dentro de una célula, el óvulo fertilizado, y este momento es el momento de la fecundación. No existe la más mínima duda sobre esto.

Sabemos que esta información está escrita en una especie de cinta que llamamos DNA (acido desoxirribo nucleico). Es una molécula larga en la que, por medio de un código específico, están definidas todas las características de la futura persona. La cinta que está dentro del espermatozoide mide exactamente un metro de longitud, dividida en 23 pedacitos o cromosomas, y hay otra cinta de un metro dentro del óvulo; de manera que podemos decir que al principio de nuestra vida tenemos dos metros de cinta, en los cuales todo está codificado. Como una ayuda para entender cómo son de diminutas estas dos tablas de la ley de la vida, tengamos presente que la molécula de un metro de largo se enrosca tan apretadamente que cabe fácilmente en la punta de un alfiler. La vida está escrita en un lenguaje fantásticamente reducido. Cuando se emitió el fallo “Roe V. Wade” sabíamos que la información se hallaba dentro de la primera célula, pero nadie podía leerla, y nadie era capaz de anticipar su modo de manifestarse para que al final la información llegara a ser alguien vivo que nos dijera: “Soy un ser humano”.

Hoy sabemos que la vida es muy parecida a lo que sucede con una cinta magnética en la que se ha grabado música. En la cinta misma no hay notas. En la grabadora no hay músicos ni instrumentos. No obstante, debido a que la información ha sido codificada en el momento en que era recibida por un micrófono y luego transmitida a la cinta, el tocacintas puede leer dicha información, dar impulso a los altoparlantes, y así, lo que se reproduce no son los músicos ni las notas de la partitura, lo que se transmite, si usted está escuchando “la pequeña serenata”, es el genio de Mozart.

Exactamente de la misma manera se ejecuta la sinfonía de la vida. Está escrita mediante un código muy especial en la molécula de DNA, y la primera célula es la primera parte del tocacintas magnético, que descifra el código y toca vida humana. Si la información que está dentro de la grabadora-esa primera célula-es información humana, entonces este ser es un ser humano. Sabemos que inicialmente hay un mensaje, y si este mensaje se deletrea al estilo humano, forma lo que es un ser humano. Comprendemos que la materia es solo materia. Pero la materia puede estar animada por determinada información que le da forma y permite la construcción de un nuevo ser. Ahora, dependiendo de si uno es un melómano o un aficionado, reconocerá más pronto o más tarde, que en el tocacintas se ha puesto un cassette de “la pequeña serenata”. Si usted es un melómano de verdad, al segundo compás reconocerá la música. Si es un aficionado necesitará escuchar toda la cinta antes de decir: “Ahora sé que se trata de la pequeña serenata”. La ventaja de la genética es que la ciencia es devota de la vida: nos damos cuenta de que se trata de la vida tan pronto se ejecutan los primeros compases.

Este punto de vista acerca de los datos informativos no es una mera ilusión, ni es una hipótesis metafísica. Es pura ciencia. Quienes no quieren aceptar sus implicaciones dicen a menudo que la vida es simplemente un dinamismo, un movimiento continuo. Hoy en día, lamentablemente, se congelan embriones humanos. A medida que baja la temperatura, el tiempo se detiene; y cuando se alcanzan temperaturas muy bajas, el tiempo se suspende. Pero los seres humanos que han sido congelados no están muertos; recobrarán su propia autonomía y empezarán a ser ellos mismos otra vez. Así que sabemos que se ha interrumpido la dinámica, el movimiento; pero si no se ha destruido la información, la vida puede volver a comenzar. Hace 17 años no se podía decir nada acerca del contenido de la primera célula. Si se buscaba en su interior el mensaje genético que estaba codificado, se mataba a esa célula. Sucedía lo mismo con el embrión muy joven. Porque era imposible examinar el embrión de un día, de dos días o de una semana de edad y ver si tenía tal o cual característica, sin destruirlo, debido a la rudeza de la técnica.

Ahora tenemos un extraordinario descubrimiento, hecho hace cuatro años y que se utiliza en los laboratorios desde hace dos años. De un embrión de tres días que tiene de cuatro a ocho células, se extrae, en forma muy cuidadosa, una de esas células perforando la zona pelúcida, sacando la célula y volviendo a cerrar el diminuto orificio. Entonces, de la célula, con una nueva técnica llamada PCR o “polimerización en cadena” se reproduce el DNA de esa célula única y se llega a tener suficiente cantidad de tal DNA para analizarlo. Con la técnica en referencia se reproducen millones de copias de la molécula inicial del DNA en 24 horas. Es casi como un milagro porque funciona más rápido que la misma vida, pero utilizando los mismos procedimientos, esto es, una enzima especial en un ciclo especial tal como sucede en la naturaleza.

[Nota del editor: El Dr. Lejeune, cuya postura en defensa de la vida humana desde la concepción y la fertilización fue bien conocida, no se está refiriendo aquí a la técnica de clonación o a ninguna otra manipulación de embriones humanos que no respete su vida o dignidad, sino solamente al estudio, sin ningún daño para el embrión humano, del DNA.]

Hace menos de tres meses Monk y Holding publicaron en Inglaterra que, en su trabajo con embriones humanos producidos in vitro, habían podido extraer células de esos embriones, polimerizar el correspondiente DNA, examinarlo con determinado procedimiento y determinar si esos embriones incipientes eran masculinos o femeninos. [Nota del editor: De nuevo, el Dr. Lejeune de ningún modo está aprobando aquí la inmoral técnica de la fertilización in vitro que implica la destrucción de innumerables embriones humanos, sino sólo al hecho de que estos científicos pudieron constatar que efectivamente el sexo del ser humano se puede detectar desde los primeros momentos de su existencia.]

Así, aún en un embrión de una semana de edad, con éstas nuevas técnicas podemos decir: “es un hombre ” o ” es una mujer”. Va más allá de lo imaginable que los abogados, al conocer de repente que este embrión de una semana es un muchacho o una chica, no quisieran reconocer al mismo tiempo que es una persona humana.

Un segundo descubrimiento que cambió nuestra manera de considerar la composición genética humana en los últimos dos años fue hecho por Jeffries, otro colega inglés. Jeffries es un prominente especialista en DNA quien súbitamente tuvo la ingeniosa idea de que existían largos trechos del mensaje genético destinados únicamente a dar regularidad a las células. Por tal función específica podían resistir muchos cambios pequeños sin peligro para lo individual. Así cada uno de nosotros tiene, en la porción reguladora de nuestro sistema genético, un orden muy específico de los genes, todos los cuales son normales. Al tomar una célula y utilizar la polimerización en cadena, Jeffries pudo hacer muchas copias de esta parte del mensaje y trazar la información de una manera nueva.

Es muy interesante como aparece el resultado. El DNA específico de cada persona, al terminar de usar todo el procedimiento técnico, parece un conjunto de rayas de distinto ancho y colocadas a diferentes distancias, que conforman un patrón propio para cada ser humano. Se parece mucho al código de barras que nos encontramos en los productos del supermercado. En vez de la etiqueta con el nombre y el precio del producto escritos en letras y números, se usan barras de diferente ancho y colocadas a diferentes distancias una de la otra; si ésto se lee con el sistema analizador, el computador del supermercado sabe exactamente qué producto usted está comprando y a qué precio. Es lo mismo que ahora podemos hacer con cada ser humano examinando su DNA. Podemos trazar un código de barras que es absolutamente específico para cada uno de nosotros.

De hecho, si comparamos el código de rayas de una persona con los de su padre y su madre, podemos reconocer que la mitad de las líneas específicas de la persona también se encuentra en las del padre y la otra mitad en las de la madre; así se obtiene la absoluta definición de la herencia y podemos determinar con un error menor a una vez en diez mil millones, que esa persona es la descendiente biológica de este padre y esta madre.

Tal determinación es muy importante en el caso en que la paternidad deba confirmarse. Estamos en capacidad de detectar, más allá de cualquier duda, quién es el padre biológico y en vez de considerar al bebé como un criminal que debe eliminarse por el aborto, la sociedad debe reconocerlo como un ser humano. Si se conocen la madre y el padre, el ser humano con un padre indigno debe ser la preocupación y no la víctima de la nación. Jeffries encontró que el mensaje genético del espermatozoide estaba acentuado en forma diferente al mensaje genético transportado por el óvulo. Cuando uno está estudiando algo y leyendo un libro, muy a menudo toma un lápiz y subraya una frase que le parece debe recordar; ya que es muy importante. Y a veces , pone una X sobre otro pasaje porque no lo necesita inmediatamente. Es exactamente lo que la naturaleza hace con la totalidad del mensaje genético.

Expliqué que al principio de nuestra vida tenemos dos metros “de cinta”, pero he olvidado decirle que la cantidad de letras escritas en esos dos metros es cinco veces mayor que las de la Enciclopedia Británica. O sea que para imprimir el nombre de todas las bases que existen dentro de nuestro código genético, necesitaríamos cinco juegos de volúmenes del tamaño de la Enciclopedia Británica. Entendemos así por qué es muy prudente que la naturaleza subraye algunas frases, porque deben ser descifradas inmediatamente por la primera célula, y coloque una X en otras que van a ser usadas mucho más tarde en la vida. La célula no puede hacerlo todo al mismo tiempo, debe empezar por alguna parte.

Y otro descubrimiento es que en los varones está subrayada una parte del mensaje y en las mujeres otra parte distinta, y el resultado explica dos misterios de la genética. Sabemos ya que a veces después de un coito normal resulta un embarazo sin que exista dentro un bebé; un embarazo falso. A veces da origen a la “degeneración molar”, situación muy peligrosa porque se puede convertir en cáncer. Hace unos diez años se descubrió que cuando ocurría la degeneración molar únicamente se formaban membranas cuya composición genética era de origen paterno. También se conoce una situación opuesta. A veces en uno de los ovarios de una muchacha joven y virgen un óvulo se multiplica y forma una teratoma. En este teratoma se encuentran elementos semejantes a la piel, las uñas, el cabello y los dientes. Se denomina “quiste dermoide” que en nada se parece a un bebé sino a algunas partes sueltas.

El descubrimiento consiste en que el subrayado del mensaje masculino le dice a la primera célula cómo construir la membrana que va a proteger al bebé y cómo construir la placenta que tomará las provisiones de la sangre de la mamá; así, de hecho, el hombre tiene en la primera célula el deber de conseguir el alimento y construir el albergue, de construir la choza y salir a cazar. Por el contrario, el mensaje femenino es el de cómo formar diferentes partes que al ser ensambladas formarán un bebé. Es verdaderamente extraordinario que la división de las tareas que encontramos en los mayores, ya está escrita en el diminuto lenguaje de la genética en la primera célula de un milímetro y medio de ancho que es el epítome, el resumen, la disminución a la mínima expresión de la persona humana.

Cuando se sigue observando el desarrollo, el estilo de subrayado va cambiando en cada división de la célula. La primera célula transmite el mensaje con algo de los subrayado borrado, así que las nuevas células empiezan a leer otras partes. Como resultado, la vida es muy parecida al desarrollo profesional de un médico. Tal vez usted haya caído en cuenta que en Medicina, al terminar su carrera, el nuevo profesional puede volverse un médico general o un especialista. Un médico general aprende acerca de muchas, muchas enfermedades y a medida que pasan los años sabe menos y menos sobre más y más; cuando es un muy buen médico general sabe un poco de todo. Los especialistas hacen lo contrario. Aprenden más y más sobre menos y menos y al final un buen especialista sabe casi todo sobre muy poco. Así es como la naturaleza conduce el mensaje humano.

La primera célula es generalista. No puede manifestar muchas cosas, pero sabe algo de todo. Dice cómo construir una máquina que a la postre construirá el cerebro. Pero el motivo por el que esta primera célula, que sabe de todo, deba tener especialistas, es porque para que la célula especialista pueda manifestar su propia personalidad tiene que especializarse para que una célula haga las uñas, otra el sistema nervioso, y para que finalmente la totalidad manifieste al ser humano que existe desde la concepción (=fertilización).

Para recapitular lo que la ciencia nos enseña, Señor Presidente, diría, fuera de cualquier duda, que sabemos que en el principio existe el mensaje. El mensaje genético es vital y su manifestación es vida. Aún más brevemente diría, fuera de toda discusión, que si el mensaje es un mensaje humano, el ser es un ser humano.

 

* El fallo “Roe v. Wade” legalizó el aborto a petición en EE.UU., enero 22 de 1973.  http://www.humanlife.org/publications/sacnacspanish4.pdf

FUENTE: Traducción al español de “Genes & Human Life”, publicado en ALL About Issues, Fall 1991

Visto enhttp://encuentra.com/sin-categoria/genes_y_vida_humana_dr_jerome_lejeune12926/

Cómo se va a extinguir la humanidad

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¿Cuáles son las más grandes amenazas globales para la humanidad? ¿Estamos al borde de nuestra propia inesperada extinción?

Un equipo internacional de científicos, matemáticos y filósofos que trabajan en el Instituto del Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford está investigando cuál es el mayor peligro para la supervivencia del Hombre como especie.

En el documento “Riesgo existencial como prioridad global” argumenta que los dirigentes internacionales tienen que prestarle mucha atención a una serie de amenazas.

El director del instituto, el filósofo sueco Nick Bostrom, advierte que lo que está en juego no puede ser más importante: si nos equivocamos, éste puede ser el último siglo de la humanidad.

Las buenas noticias

¿Cuáles son los mayores peligros?

Se estima que el 99% de las especies que han existido se han extinguido, como el dodo.

Se estima que el 99% de las especies que han existido se han extinguido, como el dodo.

Empecemos por lo alentador.

Las pandemias y los desastres naturales pueden causar colosales y catastróficas pérdidas de vida, pero Bostrom cree que no acabarían con la humanidad.

La especie humana ya sobrevivió muchos miles de años a enfermedades, hambrunas, inundaciones, depredadores, persecuciones, terremotos y cambios climáticos. Así que la probabilidad está a nuestro favor.

Por otro lado, en el marco temporal de un siglo, califica el riesgo de extinción por el impacto de un asteroide o una súper explosión volcánica como “extremadamente bajo”.

Respecto a conflictos bélicos, incluso las pérdidas de vida sin precedentes autoinflingidas del siglo XX, con dos guerras mundiales, no lograron frenar el aumento de la población global.

Una guerra nuclear podría ocasionar una horrible destrucción, pero el equipo de expertos calcula que suficientes individuos podrían sobrevivir como para permitir que la especie subsista.

¡Uff!

Si ese es el consuelo para hacernos sentir bien… ¿de qué nos tenemos que preocupar entonces?

Bostrom señala que hemos entrado en una nueva clase de era tecnológica con el potencial de desafiar nuestro futuro como nunca antes. Son “amenazas sobre las que no tenemos historial de supervivencia”.

Éste es el primer siglo en la historia del mundo en el que el más grande riesgo viene de la humanidad

Lord Rees, astrónomo real británico

Comparándolo con un arma peligrosa en manos de un niño, le dijo a la BBC que el avance en la tecnología ha rebasado nuestra capacidad de controlar las posibles consecuencias.

Experimentos en áreas como biología sintética, nanotecnología e inteligencia artificial se están precipitando hacia el territorio de lo accidental e imprevisto.

Una por una

La biología sintética, en la que la biología se encuentra con la ingeniería, promete importantes beneficios médicos. No obstante, a Bostrom le inquietan las secuelas inesperadas de la manipulación de las fronteras de la biología humana.

La creación de nuevos organismos puede tener efectos secundarios ecológicos desconocidos.

La creación de nuevos organismos puede tener efectos secundarios ecológicos desconocidos.

Seán O’Heigeartaigh, un genetista del instituto y experto en evolución molecular, desconfía de las buenas intenciones mal informadas, pues en los experimentos se hacen modificaciones genéticas, desmantelando y reconstruyendo las estructuras genéticas.

“Lo más probable es que no se propongan hacer algo dañino”, apunta, pero subraya que siempre existe el peligro de que se dispare una secuencia de eventos no anticipada o de que algo se torne nocivo cuando se transfiera a otro ambiente.

“Estamos desarrollando cosas que pueden resultar profundamente mal”, declara O’Heigeartaigh en entrevista con la BBC.

La nanotecnología, trabajar a nivel molecular o atómico, también podría tornarse en algo altamente destructivo si se usa para la guerra, apunta Bostrom. Por ello, escribió que los gobiernos futuros enfrentarán el gran reto de controlar y restringir su mal uso.

El poder de lo pequeño

La manera en la que la inteligencia artificial interactuará con el mundo exterior es otro de los temores del ecléctico grupo de expertos reunidos en Oxford. Esa “inteligencia” informática puede ser una herramienta poderosa para la industria, medicina, agricultura o el manejo de la economía.

Se teme una explosión descontrolada de inteligencia artificial.

Se teme una explosión descontrolada de inteligencia artificial.

Pero también es completamente indiferente a cualquier perjuicio fortuito.

Daniel Dewey, quien se enfoca en superinteligencia artificial, habla de una “explosión de inteligencia” en la que el poder acelerado de las computadoras se vuelve menos predecible y controlable.

“La inteligencia artificial es una de las tecnologías que pone más y más poder en paquetes más y más pequeños”, le dice a la BBC Dewey, quien antes trabajó en Google.

Así como con la biotecnología y la nanotecnología, “se pueden hacer cosas que resultan en reacciones en cadena, y con muy pocos recursos se pueden emprender proyectos que pueden afectar a todo el mundo”.

Lo que no sabemos

Estos no son conceptos abstractos, asegura O’Heigeartaigh.

“Con cualquier nueva poderosa tecnología -opina O’Heigeartaigh-, debemos pensar detenidamente en qué sabemos, pero quizás es más importante en este momento estar conscientes de lo que no estamos seguros de saber”.

“Éste es el primer siglo en la historia del mundo en el que el más grande riesgo viene de la humanidad”, señala el astrofísico y actual astrónomo real británico Martin Rees.

“Con cualquier nueva tecnología hay ventajas pero también riesgos”, observa. “Es una cuestión de escala: vivimos en un mundo más interconectado: más noticias y rumores se difunden a la velocidad de la luz. Por ello, las consecuencias de un error o terror son más desmedidas que en el pasado”.

Lamenta que mientras que sí nos preocupamos por riesgos individuales más inmediatos, como los vuelos aéreos o seguridad alimentaria, tenemos más dificultad en reconocer peligros más serios.

¿Debemos angustiarnos por un apocalipsis inminente?

Hay un cuello de botella en la historia de la humanidad. La condición humana va a cambiar" Nick Bostrom

Hay un cuello de botella en la historia de la humanidad. La condición humana va a cambiar”
Nick Bostrom

Ésta no es una ficción distópica: la brecha entre la velocidad del avance tecnológico y nuestro conocimiento de sus implicaciones es real, recalca Bostrom.

“Estamos al nivel de los niños en términos de responsabilidad moral, pero con la capacidad tecnológica de adultos”.

No obstante, la trascendencia del riesgo existencial “no ha entrado en el radar de la gente”.

Listos o no, advierte, el cambio está próximo.

“Hay un cuello de botella en la historia de la humanidad. La condición humana va a cambiar. Puede ser que termine en una catástrofe o que nos transformemos tomando más control de nuestra biología”, sostiene el filósofo.

No se trata de ciencia ficción, ni de una doctrina religiosa o una conversación en un bar: no hay ninguna razón moral admisible para no tomarlo en serio“.

Fuentehttp://www.bbc.co.uk

Los judíos vienen del Cáucaso y no del antiguo Israel

Su material genético muestra que proceden del viejo imperio jázaro. La oleada que les trajo a Europa estaba formada por una mezcla de judíos y jázaros conversos, según un estudio.

© Genome Biology and EvolutionEste mapa plasma las rutas de las dos hipótesis sobre el origen de los judíos europeos: la de los jázaros, en amarillo, y la Rhineland, en marrón.

© Genome Biology and Evolution
Este mapa plasma las rutas de las dos hipótesis sobre el origen de los judíos europeos: la de los jázaros, en amarillo, y la Rhineland, en marrón.

El 90% de los judíos del mundo no proceden del Israel bíblico sino de las tierras del Cáucaso. Es más, ni siquiera son del todo judíos. Su material genético es un mosaico de genes donde predominan los antiguos pueblos caucásicos, de Mesopotamia, ancestros europeos y hasta chipriotas, además de los semíticos. Según una investigación publicada en Genome Biology and Evolution, grupos de israelíes fueron llegando a aquellas tierras entre el mar Negro y el mar Caspio hasta que el imperio que los acogió se convirtió al judaísmo. Fueron estos conversos los que protagonizaron una nueva diáspora hacia Europa.

La historia, trufada de muchos gramos de mito, venía sosteniendo que los actuales judíos europeos (aquel 90% y que en realidad, tras el Holocausto, no viven en este continente sino en América y el moderno Israel) son descendientes de tribus israelitas y cananeas. Tras la conquista musulmana de Palestina en el siglo VII, la abandonaron para asentarse en Alemania (Ashkenaz, en hebreo). Posteriormente, en el siglo XV, un pequeño grupo de unos 50.000 individuos emigrarían hacia el este (Polonia, Ucrania Rusia…) y en un sorprendente baby boom se multiplicarían hasta suponer el grueso de la población judía. Estos son los elementos básicos de la hipótesis Rhineland (o tierras del Rin, un río alemán) sobre el origen de los judíos europeos, que no incluye a los sefardíes o españoles (ver apoyo).

Sin embargo, el genetista de la Universidad Johns Hopkins (EEUU) y de origen judío Eran Elhaik ha realizado una investigación cuyos provocadores resultados desmontan varios mitos. La genética, según sugiere su estudio, sostendría que no hubo esa emigración seminal a Alemania o, al menos, el factor alemán no explicaría el origen de la mayoría de los judíos europeos. En realidad, estos procederían del Cáucaso. Allí, desde finales de la Edad del Hierro, emergió el imperio jázaro. Formado por una amalgama de tribus eslavas, escitas, iranias, turcas y hasta hunos y alanos, asistió durante siglos a sucesivas llegadas de judíos tanto de Palestina como de Mesopotamia, donde vivían los descendientes del pueblo hebreo que el babilonio Nabucodonosor II se llevó consigo tras destruir Jerusalén, en el 587 antes de nuestra era. Siglos después, los jázaros se convirtieron al judaísmo.

“La conversión en sí no está en duda”, dice Elhaik. “Documentos encontrados en Egipto lo confirman”, añade. Aunque la extensión de la conversión aún es discutida, se cree que todo el Imperio jázaro, incluyendo sus tribus subordinadas y esclavos, mantuvo el judaísmo en los siguientes 440 años hasta la invasión de los mongoles, en el siglo XIII”, añade. En un proceso que recuerda a la expansión de los cristianos en el Imperio romano, los gobernantes y la aristocracia jázarose pasaron en bloque al judaísmo cuando ya una buena parte de su población se había convertido a la fe hebrea. La invasión mongola y la gran epidemia de peste de 1347 empujaron a los ahora judeo-jázaros hacia el oeste. Esta versión alternativa del origen de los judíos europeos se conoce como la hipótesis de los jázaros y no había podido ser confirmada hasta ahora, que empieza a haber suficiente material genético de los pueblos del Cáucaso disponible para su estudio.

Con los datos genéticos de 1.287 individuos de ocho poblaciones judías y otras 74 de gentiles, Elhaik realizó cinco diferentes análisis y todos le llevaron al origen judeo-jázaro de la mayor parte de los alrededor de 13 millones de judíos del mundo. Usó la frecuencia de alelos (alternativas de un mismo gen) diferentes entre distintos grupos poblacionales y, tomando a judíos palestinos y caucásicos (armenios, georgianos o azeríes) actuales como base para determinar el linaje, comprobó que el 70% de los judíos procedentes de Europa central y occidental y todos los orientales compartían más con los segundos que con los primeros.

También, en una especie de triangulación geográfica, donde los vértices eran los vascos, los pigmeos y la etnia china Han, la investigación sitúa los ancestros de los judíos europeos en el sur del Cáucaso. En otro análisis, basado en el grado de mezcla genética de segmentos de cromosomas volvieron a comprobar que el linaje caucásico domina, con un 38%, por delante de los genes europeos occidentales (30%) y de los mesopotámicos. “En conjunto, nuestros resultados dibujan el genoma de los judíos europeos como un mosaico de ancestros caucásicos y de Oriente Próximo, europeos occidentales, Oriente Medio y europeos orientales en proporción decreciente”, dicen en las conclusiones del estudio.

En suma, además de no haber llegado a Europa directamente de Palestina, los judíos se mezclaron con los gentiles mucho más de lo que cuenta la historia. Incluso, buena parte de ellos lo son por religión, no por origen.

El camino diferente de Sefarad 

Aunque los llamados judíos sefardíes (españoles) no son objeto de este estudio, Eran Elhaik tiene algo que decir sobre ellos. En primer lugar, destaca que su expulsión de España en 1492 impide descubrir su origen debido a su dispersión por todo el Mediterráneos y mezcla tanto con las poblaciones autóctonas como con los judíos que ya vivían allí.

También recuerda que la distinción entre sefardíes y askenazíes es más religiosa que genética. Según sus investigaciones solo hay un análisis que incluya esta distinción con judíos sefardíes de Bulgaria y Turquía. “El trabajó mostró un alto grado de heterogeneidad como podría esperarse de un escenario como el que he descrito”, dice.

Aun así, Elhaik se atreve a responder a la pregunta sobre el origen de los sefardíes antes de su expulsión de España: “La respuesta más probable es que los llamados judíos sefardíes fueran descendientes de grecorromanos convertidos y población local en los dos primeros siglos de esta era”.

Fuente: http://esmateria.com/2013/01/17/los-judios-vienen-del-caucaso-y-no-del-antiguo-israel/

Visto en: http://es.sott.net/article/19069-Los-judios-vienen-del-Caucaso-y-no-del-antiguo-Israel