Ateísmo y religión, los asesinatos en masa de la historia

Lo que sigue a continuación, es la traducción de un articulo por Dinesh D`Souza llamado “ateísmo y no religión, es la fuerza real tras los asesinatos en masa de la historia” .

Pinchar aquí para leer el articulo original.

Dinesh D`Souza

Dinesh D`Souza

En los últimos meses, una oleada de libros ateos han sostenido que la religión representa, como expone en su libro “El fin de la fe” su autor Sam Harris, “la fuente más fuerte de conflictos humanos pasados y presentes”

El columnista Robert Kuttner hace uso de la familiar letanía: “Las cruzadas sacrificaron a millones de personas en el hombre de Jesús, y la Inquisición trajo torturas y asesinatos a millones más. Después de Martin Lutero, los cristianos se vieron envueltos en una sangrienta batalla contra otros cristianos durante tres siglos”

En su best seller “La ilusión de Dios”, Richard Dawkins sostiene que la mayoría de los recientes conflictos en el mundo- en el medio Oriente, las Balcanes, en Irlanda del Norte, en Cachemira y en Sri Lanka- son una muestra de la vitalidad del impuso asesino de la religión.

El problema es que estas críticas tienen la curiosa tendencia de exagerar los crímenes atribuidos a la religión al tiempo que ignoran los crímenes mucho mayores del fanatismo secular.

Un buen ejemplo de persecución religiosa en América, es el caso de las bujas de Salem. ¿Cuántos fueron asesinados en estos juicios? ¿miles? ¿cientos de personas? En realidad, menos de 25, pero aun así el mito aun sigue dando vidilla a las críticas de los iluminados.

Es extraño ser testigo de la pasión con que algunas figuras seculares claman contra las fechorías de los cruzados e inquisidores de hace mas de 500 años.

El número de condenados a muerte por la Inquisición española parece haber sido de unos 10.000. Algunos historiadores sostienen que habría que computar unos 100.000 más, muertos en cárceles por cuestiones de desnutrición o enfermedad.

Estas cifras son trágicas, qué duda cabe, y es cierto que los niveles de población eran mucho menores en aquellos momentos, pero aún así, son minúsculas en comparación con las cifras de muertos producidos por los despotismos ateos del S. XX.

En el nombre de la creación de su propia versión de una utopía libre de la religión, Adolf Hitler, Joseph Stalin, and Mao Zedong dieron lugar a un tipo de masacre que ningún inquisidor pudo igualar. En conjunto, estos tiranos ateos asesinaron a más de 100 millones de personas.

Más aun, muchos de estos conflictos que fueron computados como “guerras religiosas” no se lucharon por temas religiosos. Principalmente, la lucha respondía a reivindicaciones rivales por tierras o poder. ¿Podríamos denominar a la guerra entre Inglaterra y Francia una guerra religiosa simplemente porque los ingleses fueran protestantes y los franceses católicos? Pues, difícilmente.

Lo mismo puede decirse en la actualidad. El conflicto entre israelíes y palestinos no es, en su raíz, un conflicto religioso. Surge por una disputa por tierra y autodeterminación. Hamas y los partidos de extrema ortodoxia en Israel pueden presentar afirmaciones de tipo teológico, como “Dios nos dio esta tierra a nosotros, etc”, pero el conflicto seguiría siendo exactamente el mismo incluso sin estos motivos religiosos. La rivalidad étnica, y no la religión, es la fuente de tensión en Irlanda del norte y las Balcanes.

Sin embargo, los ateos de nuestros días insisten en hacer de la religión la causa de todos los males. Consideremos por ejemplo el análisis que Harris hace del conflicto en Sri Lanka: “Si bien las motivaciones de los Tigres Tamiles no son explícitamente religiosas- afirma- son hindúes que, sin duda, creen en cosas improbables a cerca de la naturaleza de la vida y de la muerte”. En otras palabras, mientras que los Tigres se ven como combatientes en una lucha política secular, Harris detecta un matiz religioso porque esta gente resultan ser Hindúes y seguramente “debe haber” algún matiz de locura religiosa que subyace y explica su fanatismo.

Harris podría continuar sin parar en este sentido. Buscando exonerar al secularismo y al ateísmo de los horrores perpetrados en su nombre, sostiene que el maoísmo y el estalinismo en realidad, eran “poco mas o menos una religión política”. En referencia al nazismo, dice, “mientras que el odio a los Judíos en Alemania se expresaba de un modo predominantemente secular, ello era debido a una herencia directa del cristianismo medieval”. De hecho, “el holocausto marco la culminación de dos mil años de cristianismo fulminante contra los Judíos”

Y uno encuentra las mismas sandeces en el trabajo del Sr. Dawkins. No se deje usted engañar por esa prestidigitación retorica. Ni Dawkins ni Harris pueden explicar por qué, si el nazismo fue descendencia directa del cristianismo medieval, el cristianismo medieval no produjo a Hitler. ¿Cómo puede una ideología autoproclamada como atea, presentada por Hitler como un repudio al cristianismo, ser una culminación de 2000 años de cristianismo?

Dawkins y Harris están empleando un truco que resulta transparente, y que hace responsable a la Cristiandad por los trucos cometidos en su nombre, mientras que exonera al secularismo y al ateísmo por los crímenes aun mayores cometidos bajo su ideología.

Los fanáticos religiosos han hecho cosas que son imposibles de defender, y algunos de ellos, en su mayoría en el mundo islámico, aun llevan a cabo estos horrores en el nombre de su credo. Pero si la religión a veces dispone a la gente a realizar su propia justicia y absolutismo, también proporciona un código moral que condena el asesinato de inocentes, y en particular, las enseñanzas morales de Jesús no aportan apoyo alguno – de hecho, suponen una severa reprimenda- a las injusticias históricas perpetradas en nombre del cristianismo.

Los crímenes del ateísmo, en general han sido realizados a través de una ideología arrogante que ve al hombre, no a Dios, como creador de valores. Utilizando las últimas técnicas de la ciencia y la tecnología, el hombre busca desplazar a Dios y crear una utopía secular en la tierra. Por supuestos, si algunos- Los Judíos, los terratenientes, los no aptos, los discapacitados…- tienen que ser eliminados para lograr esta utopía, este es un precio que los tiranos ateos y sus defensores se han mostrado siempre más que dispuestos a pagar. Y así es, como estos datos confirman la verdad de la sentencia dada por Fiodor Dostoievski “Si Dios no existe, todo está permitido”

Cuales quiera que sean los motivos por sed de sangre atea, el hecho indiscutible es que todas las religiones en el mundo juntas no han conseguido matar en 2000 años a tanta gente como ha sido asesinada en el nombre del ateísmo en las últimas décadas.

Ya es hora de abandonar el poco reflexionado mantra de que las creencias religiosas han sido la mayor fuente de conflicto humano y de violencia. El ateísmo, y no la religión es la fuente real detrás de los asesinatos en masa de la historia.

Visto en: http://lastresllavesdepablo.blogspot.com/

Fuente: http://www.csmonitor.com/2006/1121/p09s01-coop.html

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