No se considera científico negar la realidad histórica de Jesús

cristianismo

Es un hecho, muchos escépticos sostienen todavía que Jesús de Nazaret es un personaje ficticio, fruto de la siempre fértil y delirante imaginación humana; una entelequia prefabricada situada exactamente al mismo nivel que Zeus, Ra, Don Quijote, Sherlock Holmes y el Pato Donald, sólo que, según ellos, más “dañina” que los citados. No estamos hablando aquí de milagros u otros hechos excepcionales que, según los evangelios, se le atribuyen, todos más o menos aceptados por las distintas nominaciones cristianas y los historiadores no aconfesionales. No, y entendemos que este no es el lugar más indicado para debatir ese asunto. Aquí estamos hablando una vez más de Ciencia, y de lo que ésta ha dictaminado sobre la realidad o no de la existencia histórica de Jesús, de su ubicación material como individuo concreto dentro de unas coordenadas reales de tiempo y espacio. Muchos ateos niegan, no sólo ya los milagros del Galileo (algo que, por otra parte, podemos entender), sino también su historicidad, un tema este sobre el que ya no queda ningún debate abierto, por muchos arietes retóricos que nuestros intrépidos ateos embistan para reabrirlo.

Como supondrán, he tenido que elegir una entre muchas fuentes para documentar esta entrada. Al final me he decidido por la última que he encontrado, la más reciente de las que dispongo, para evitar ser acusada de “no estar al día de los últimos descubrimientos”. Esto también me lo conozco.

Los párrafos que siguen han sido extraídos del artículo “Jesús visto con los ojos de hoy”, aparecido en el número 162 de la revista “Clío Historia”, una publicación a la que se puede acusar de lo que ustedes quieran, menos de ser afín a la religión organizada :-). Está firmado por Antonio Piñero, catedrático de Filología Griega de la Universidad Complutense de Madrid, especializado en lengua y literatura del cristianismo primitivo, un área de estudio a la que ha dedicado las últimas décadas. Piñero se define a sí mismo en estos términos: “historiador independiente, escéptico, racionalista, agnóstico y respetuoso con las creencias de los demás, aunque como ideas que son deben discutirse educadamente. No soy militante”.  Precisamente por no ser un agnóstico militante o proselitista de la línea dura, es invitado en ocasiones a aportar su autorizada opinión sobre la sociedad de la época de Jesús tanto en publicaciones católicas no fundamentalistas como en espacios de contenido escéptico. Pero subrayamos que el doctor Piñero NO es creyente, y esto es una excelente baza a favor del fin que nos proponemos en este post, pues de este modo la objetividad del documento queda garantizada, hasta donde esto es posible. Vayamos, pues, sin más dilación, al meollo del asunto. Como siempre, los incisos en caracteres grises son míos:

La pregunta básica y fundamental, si existió Jesús realmente, no se discute hoy.Aunque sí continúa estudiándose el valor historiográfico de los evangelios, sobre todo el de los tres primeros, Mateo, Marcos y Lucas. Igualmente, ¿cómo deben interpretarse los testimonios externos de autores no cristianos, como Talo (fragmentos recogidos por Jorge Sincelo, historiador bizantino de finales del siglo VIII y principios del IX), Plinio el Joven, Suetonio, Tácito, Flavio Josefo, Mara bar Serapión o Luciano de Samosata?

El último libro importante y serio que cuestionaba la existencia histórica del nazareno es la obra de Hermann Raschke, “La negación de la historicidad de Jesús en el pasado y el presente”, publicado por Bremen en 1926. A partir de ese año, sin embargo, la postura general de la crítica cambió radicalmente. Desde entonces no se considera científico negar la realidad histórica de Jesús, sino que su existencia se acepta como un hecho más del pasado, una existencia sin perfiles definidos, como la de tantos otros personajes de la historia antigua de los que sabemos poco. Negar la historicidad de Jesús supone muchísimos más problemas que afirmar su existencia. En realidad la mera afirmación de su existencia histórica es poco problemática. Lo importante es, como ocurre siempre, la interpretación posterior de su figura.

La investigación está de acuerdo en que la personalidad de Jesús es compleja, como la de todo gran personaje, y difícil de condensar en una sola perspectiva: su teología y su modo de argumentar es afín a la de los fariseos; su Dios y su religión es una profundización de lo que él considera la esencia de las Escrituras judías; y hay un cierto acuerdo -discutido solo por los más fundamentalistas- en que Jesús no propugnó la fundación de ninguna religión nueva, sino una cierta reforma para abrir más el corazón hacia Dios, el prójimo y lo esencial de la ley con vistas a entrar en el Reino.

Se está de acuerdo en que Jesús asumió distintos papeles: profeta y proclamador del Reino futuro, rabino, visionario apocalíptico, exorcista y sanador…

Los evangelios canónicos, aceptados por las iglesias, están escritos desde la fe y para suscitar la fe, son propagandísticos… La historia estricta parece no interesarles. Hoy día es casi un axioma el aserto siguiente: no conservamos ni un solo texto evangélico que nos comunique un dato histórico sobre Jesús por sí mismo, es decir, por el gusto de hacer historia, sin a la vez transmitir la fe de la comunidad primitiva sobre ese posible dato, lo cual lleva a pensar irremediablemente que tal texto pueda no ser objetivo.  Pero, a la vez, no es general, ni mucho menos, una postura escéptica radical sobre el valor testimonial de los tres primeros evangelios, sino que se admite que una sana crítica histórica, literaria y de fuentes puede obtener datos suficientes de ellos para formarse una imagen general de Jesús (…)

Se está de acuerdo también en que a través de las fuentes que poseemos no podemos saber nada o casi nada del ‘Jesús real o de hecho’. Esta expresión se refiere a la serie de detalles de su vida que nos podrían interesar: fecha exacta de su nacimiento y muerte, aspectos más precisos sobre su familia y parientes, cómo se llevaba con ellos antes de su vida pública y cómo creció, cómo y dónde ejerció su oficio, qué aspecto físico tenía, cuáles eran sus preferencias respecto a la comida y la bebida, si se ponía o no enfermo de vez en cuando, qué carácter y humor tenía, y si los habitantes de Nazaret lo consideraban su amigo o hasta qué punto lo apreciaban antes de su vida pública, etc. De eso nada dicen los evangelios ni otras fuentes por lo que en círculos científicos se opina que toda reconstrucción de tales o análogos datos es absolutamente aventurada, y en la casi totalidad de los casos fantasiosas y sin ningún valor.

(A título personal, yo aplicaría también esta conclusión de los estudiosos a esta célebre reconstrucción del rostro de Jesús. No dejen de leer el artículo de la revista Quo que les enlazamos. Por lo que he podido entender, si dentro de dos mil años, un arqueólogo encontrara un cráneo en un yacimiento ubicado en lo que hoy es el madrileño barrio de Lavapiés, a partir de él podrán reconstruir el rostro del actual alcalde de Valdepeñas… Y no se me sulfuren los lectores ateos, esta “reconstrucción” me parecería igualmente arbitraria, aunque la imagen resultante hubiera sido un primitivo clon de Brad Pitt, en lugar del aspirante a Cromañón que nos proponen estos expertos :-).  Es el procedimiento científico seguido lo que me suscita dudas y sospechas de sesgo, no el resultado).

Sí se está de acuerdo en que podemos llegar a saber las líneas generales de la vida, hechos y palabras de ese Jesús como maestro galileo de la Ley carismático, del que hemos afirmado que existió históricamente.

Sobre el estado civil de Jesús hay un cierto consenso entre los estudiosos en proclamar nuestra ignorancia al respecto. Al comienzo de su vida pública, en torno a los treinta años de edad, Jesús pudo haber sido soltero, viudo o casado que había dejado temporalmente a su familia por amor a la propagación del Reino de los cielos inminente. Todas estas posibilidades estaban abiertas en el Israel del siglo I…Todas las especulaciones en torno a María Magdalena son consideradas, por lo general, fantasías, generadas sobre todo a partir de finales el siglo XIX e inicios del XX.

Sobre el motivo de su muerte empieza a haber un cierto acuerdo, incluso entre los católicos no fundamentalistas. La inmensa mayoría de los estudiosos se inclinan a considerar que Jesús fue condenado a la cruz, como mors agravata, por los romanos por considerarlo un pretendiente mesiánico, un sedicioso para el Imperio, como individuo políticamente peligroso en cuanto que -al proclamarse mesías- podría provocar de inmediato un motín contra las fuerzas de ocupación del Imperio (…)

Jesús como fundador del cristianismo no suscita tampoco consenso y se discute, además, cómo puede entenderse el término ‘fundador’. Hay una cierta tendencia a pensar que Jesús es más su causa explicativa, su impulsor y su fundamento, pero no estrictamente su fundador, ya que el cristianismo es la expresión de la cristología y teología neotestamentaria, y ésta solo se forma después de la muerte de Jesús como relectura y reinterpretación de su vida y obra.

El tema ‘Jesús de Nazaret’ no es del todo abarcable y continúa siendo enigmático por falta de fuentes. Los ojos de hoy han proporcionado novedosas perspectivas sobre el Jesús del pasado a base de estudios serios y de comparaciones con textos del pensamiento antiguo, social, histórico, filosófico y religioso, a las que hasta el momento se había prestado poca atención.

Además, Jesús no es solo una realidad histórica, sino también un símbolo. Como tal tiene significados e irisaciones múltiples para quienes creen en él. Y como tal es solo apropiable personalmente, de modo que cada uno puede asimilarlo de un modo distinto. Pienso que este proceso es utilitariamente legítimo”.

Si, como hemos visto, los historiadores más serios han dictaminado que Jesús fue un personaje real, ¿por qué tantos ateos mantienen todavía que nunca existió? Nos cuesta creer que se trate sólo de ignorancia o de la comprensible necesidad de que la realidad se ajuste a sus deseos :-), aunque también haya algo de esto. Esta actitud resulta especialmente insólita cuando se trata de ateos cientifistas quienes, como tantas veces hemos advertido aquí, asumen los dictados de la Ciencia ortodoxa sin “digerir”, yo diría que casi sin masticar, y sin el menor asomo de duda o crítica. Cuando lo que está en juego es la existencia o no de Jesús, sin embargo, muchos no están tan dispuestos a acatar el lema tácito del movimiento “Extra scientiam nulla salus” 🙂 Estamos habituados a las  incoherencias y otros desatinos de algunos nuevos ateos, pero esta actitud nos resulta singularmente llamativa.

Tirando del hilo, hemos encontrado una de las razones que explicaría en parte esta conducta. Pueden consultar un excelente compendio de las claves que dieron origen a esta corriente negativista en esta entrada de Wikipedia.  Por favor, léanla completa, o podrían sufrir el mismo traspiés que el ateo que citábamos en este otro post 🙂 Y este consejo es aplicable a cualquier lectura de fondo teísta o ateo: lean lo que lean, háganlo hasta el final.

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Ya para acabar, les cuento una anécdota que bien podríamos enmarcar en nuestra exitosa sección “Leído al pasar” :-). He rastreado las obras del doctor Antonio Piñero para estar segura del rigor y objetividad de su trabajo, antes de publicarlo en nuestro sitio. Pues bien, debajo de uno de los artículos que el doctor Piñero dedica a Pablo de Tarso y su relación con las mujeres, encontré este jugoso comentario, donde un anónimo escéptico impone, más que propone, al experto su personal revisión de la vida privada del Apóstol de los Gentiles:

“De acuerdo con la información de que yo dispongo (información cuyas fuentes no facilita, se limita a decir que dispone de ella), Paulo (¿Paulo?) de Tarso tenía dos hijas y un hijo. Una vez que abandonó su familia para dedicarse a la predicación fue cuando sintió las presiones del ‘vientre y del bajo vientre’ que decía Eusebio de Cesarea(obispo del s. III-IV que no cita nunca a esos “hijos” de Pablo o Saulo, y que cuando alude a las “presiones del bajo vientre” se refiere al deseo sexual en general y no al de Pablo en particular, que no dudamos que lo tuviera, como todo hijo de vecino. Pero nuestro escéptico cita a Eusebio como apoyo a su tesis, queda muy erudito, y, oye, a lo mejor cuela).
2 Pedro (suponemos que se refiere a 2 Pedro 3: 16) concluye que no hay quien entienda las epístolas paulinas (todo parece indicar que Pablo experimentó algún tipo de fenómeno místico -dedicaremos una próxima entrada a este polémico tema-, y todos los que han pasado por esta experiencia coinciden en que es inefable, es decir, imposible de describir; a esto se refería Pedro), que es un modo de decir que practicaba el onanismo intelectual”.

 Recordamos una vez más la fábula de la zorra y las uvas, ‘como mi capacidad cognitiva no me alcanza para entender un concepto, ese concepto es irrelevante o absurdo, y el autor un“onanista”‘.
Además, lo dijo Eusebio de Cesarea.
🙂
Lo dicho, “siembra duda, que algo queda”.
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Calculando la Navidad: la auténtica historia del 25 de diciembre

No fueron los cristianos quienes asumieron una fiesta pagana, sino al revés. Recuperamos un artículo muy útil en estas fechas. (Publicado el 22 de diciembre de 2008).

William J. Tighe

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La opción del 25 de diciembre es el resultado de los intentos realizados por los primeros cristianos para averiguar la fecha de nacimiento de Jesús

Sin embargo, resulta interesante saber que la opción del 25 de diciembre es el resultado de los intentos realizados por los primeros cristianos para averiguar la fecha de nacimiento de Jesús, basándose en cálculos de calendario que nada tenían que ver con los festivales paganos.

Fue más bien al contrario, ya que el festival pagano del “Nacimiento del Sol Invicto”, instituido por el emperador romano Aurelio el 25 de diciembre de 274, fue casi con toda certeza un intento de crear la alternativa pagana a una fecha que ya gozaba de cierta importancia para los cristianos romanos. Así pues, “los orígenes paganos de la Navidad” son un mito sin fundamento histórico.

Un error

La idea de que la fecha fue sacada de los paganos se remonta a dos estudiosos de finales del siglo XVII y principios del XVIII. Paul Ernst Jablonski, un protestante alemán, pretendía demostrar que la celebración del nacimiento de Cristo el 25 de diciembre era una de las muchas “paganizaciones” del cristianismo que la Iglesia del siglo IV había adoptado, como una de las muchas “degeneraciones” que habían transformado el cristianismo apostólico puro en catolicismo.

Dom Jean Hardouin, un monje benedictino, intentó demostrar que la Iglesia católica había adoptado festivales paganos para fines cristianos sin paganizar el Evangelio. En el calendario juliano, creado en el año 45 a.C. bajo Julio César, el solsticio de invierno caía en 25 de diciembre y, por tanto, a Jablonski y a Hardouin les pareció evidente que esa fecha debía haber contenido obligatoriamente un significado pagano antes de haber sido cristiano.

Pero, en realidad, la fecha no había tenido ningún sentido religioso en el calendario festivo pagano en tiempos anteriores a Aurelio, y el culto al sol tampoco desempeñaba un papel importante en Roma antes de su llegada.

Había dos templos del sol en Roma. Uno de ellos (mantenido por el clan en el que nació o fue adoptado Aurelio) celebraba su festival de consagración el 9 de agosto, y el otro el 28 de agosto. Sin embargo, ambos cultos cayeron en desuso en el siglo II, en que los cultos solares orientales, como el mitraísmo, empezaron a ganar adeptos en Roma. Y en cualquier caso, ninguno de estos cultos, antiguos o nuevos, tenían festivales relacionados con solsticios o equinoccios.

Lo que ocurrió realmente fue que Aurelio, que gobernó desde el año 270 hasta su asesinato en 275, era hostil hacia el cristianismo, y está documentado que promocionó el establecimiento del festival del “Nacimiento del Sol Invicto” como método para unificar los diversos cultos paganos del Imperio Romano alrededor de una conmemoración del “renacimiento” anual del sol. Lideró un imperio que avanzaba hacia el colapso, ante las agitaciones internas, las rebeliones en las provincias, el declive económico y los repetidos ataques por parte de tribus germanas por el norte y del Imperio Persa por el este.

Al crear esa nueva festividad, su intención era que el día 25, en el que comenzaba a alargarse la luz del día y a acortarse la oscuridad, fuera un símbolo del esperado “renacimiento” o eterno rejuvenecimiento del Imperio Romano, que debía ser el resultado de la perseverancia en la adoración de los dioses cuya tutela (según creían los romanos) había llevado a Roma a la gloria y a gobernar el mundo entero. Y si podía solaparse con la celebración cristiana, mejor aún.

Una consecuencia

Es cierto que la primera prueba de una celebración cristiana en 25 de diciembre como fecha de la Natividad del Señor se encuentra en Roma, algunos años después de Aurelio, en el año 336 d.C., pero sí hay pruebas del Este griego y del oeste latino donde los cristianos intentaban averiguar la fecha del nacimiento de Cristo mucho antes de que lo empezaran a celebrar de una forma litúrgica, incluso en los siglos II y III. De hecho, las pruebas indican que la atribución a la fecha de 25 de diciembre fue una consecuencia de los intentos por determinar cuándo se debía celebrar su muerte y resurrección.

¿Y cómo ocurrió todo esto? Parece haber una contradicción en la fecha de la muerte del Señor entre los Evangelios Sinópticos y el Evangelio de Juan. Los sinópticos la situarían en la Pascua de los judíos (después de la Última Cena la noche anterior), mientras que Juan la describiría en la Víspera de la Pascua, en el momento en que los corderos eran sacrificados en el Templo de Jerusalén para el ágape que tendría lugar después de la salida del sol ese mismo día.

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La solución a esta cuestión implica contestar a la pregunta de si la Santa Cena fue un ágape pascual o una cena que tuvo lugar un día antes, lo cual no estudiaremos aquí. Basta con decir que la primitiva Iglesia siguió a Juan y no a los sinópticos y, por tanto, creyó que la muerte de Cristo había tenido lugar el 14 Nisán, de acuerdo con el calendario lunar judío.

Por cierto, los estudiosos modernos se muestran de acuerdo con que la muerte de Cristo podría haber tenido lugar en el año 30 o en el 33 d.C., ya que éstos son los únicos años de esa época en los que la Vigilia de Pascua podían haber caído en viernes. Las posibilidades son, por tanto, el 7 de abril del 30 o el 3 de abril del 33.

Sin embargo, dado que la Iglesia primitiva fue forzosamente separada del judaísmo, entró en un mundo de calendarios distintos y tuvo que instaurar sus propios momentos para celebrar la Pasión del Señor, en parte también para independizarse de los cálculos rabínicos de la fecha de Pascua. Por otra parte, como el calendario judío era un calendario lunar que constaba de 12 meses de 30 días cada uno, cada pocos años debía añadirse un mes decimotercero por un decreto del Sanedrín, para mantener el calendario sincronizado con los equinoccios y los solsticios, así como para evitar que las estaciones se fueran “desviando” hacia meses inapropiados.

Aparte de la dificultad que debieron tener los cristianos en investigar, o quizás en ser bien informados sobre las fechas pascuales en un determinado año, el hecho de seguir un calendario lunar diseñado por ellos habría dispuesto en su contra tanto a judíos como a paganos, y seguramente también les habría sumido en inacabables disputas entre sí mismos.

El siglo II vio fuertes disputas sobre si la Pascua tenía que caer siempre en domingo o en cualquier día de la semana dos días después del 14 Artemision/Nisán, pero haber seguido un calendario lunar no habría hecho más que agravar estos problemas.

Estas divergencias eran interpretadas de distintas maneras entre los cristianos griegos de la parte oriental del imperio y los cristianos latinos en la parte occidental del mismo. Parece ser que los cristianos griegos quisieron encontrar una fecha equivalente a su 14 Nisán en su propio calendario solar y, dado que el Nisán era el mes en el que tenía lugar el equinoccio de primavera, eligieron el día 14 de Artemision, el mes en el que el equinoccio de primavera caía invariablemente en su propio calendario. Alrededor del 300 d.C., el calendario griego fue solapado por el romano y, como las fechas de principio y final de los meses en estos dos sistemas no coincidían, el 14 Artemision se convirtió en el 6 de abril.

No obstante, parece que los cristianos latinos del siglo II en Roma y África del norte querían establecer la fecha histórica en la que murió Jesús. En la época de Tertuliano [c.155 -220 d.C.] habían concluido que murió en viernes, 25 de marzo del 29. Como nota aparte, debo hacer constar que ello es imposible: el 25 de marzo del 29 no cayó en viernes, y la Víspera de Pascua judía en el 29 d.C. no caía en viernes ni en 25 de marzo, ni siquiera en el mes de marzo.

Edad Integral

Así pues, en el este, tenemos el 6 de abril y, en el oeste, el 25 de marzo. Llegados a este punto, debemos introducir una creencia que parece ser que se propagó en el judaísmo en el tiempo de Cristo, pero la cual, como no aparece en la Biblia, no han tenido presente los cristianos. Se trata de la “edad integral” de los grandes profetas judíos: la idea de que los profetas de Israel murieron en la misma fecha que la de su nacimiento o concepción.

Este conocimiento es un factor clave a la hora de entender por qué algunos de los primeros cristianos llegaron a la conclusión de que el 25 de diciembre fue la fecha del nacimiento de Jesucristo. Los primeros cristianos aplicaron esta idea a Jesús, con lo que el 25 de marzo y el 6 de abril no sólo eran las supuestas fechas de la muerte de Jesús, sino también las de su concepción o nacimiento. Existe alguna prueba fugaz de que al menos algunos cristianos en los siglos I y II consideraron el 25 de marzo y el 6 de abril como la fecha del nacimiento de Cristo, pero rápidamente prevaleció la asignación del 25 de marzo como la fecha de la concepción de Cristo.

Y es en este día, conmemorado casi universalmente entre cristianos como la Fiesta de la Anunciación, cuando el Arcángel Gabriel llevó la Buena Nueva de un salvador a la Virgen María, con cuyo consentimiento la Palabra de Dios (“Luz de Luz, Dios verdadero del Dios verdadero, nacido del Padre antes de todos los tiempos”) se encarnó en su vientre. ¿Cuánto dura un embarazo? Nueve meses. Si contamos nueve meses a partir del 25 de marzo, es 25 de diciembre; si es a partir del 6 de abril, tenemos el 6 de enero. El 25 de diciembre es Navidad y, el 6 de enero, es la Epifanía.

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La Navidad (el 25 de diciembre) es una fiesta de origen cristiano occidental. Parece que en Constantinopla fue introducida en el año 379 ó 380. De un sermón de San Juan Crisóstomo, que en su época fue un renombrado asceta y predicador en su nativa Antioquía, parece que ahí la fiesta se celebró por primera vez el 25 de diciembre del 386. Desde esos centros, se esparció por todo el Oriente cristiano y se adoptó en Alejandría alrededor del 432, mientras que en Jerusalén se asumió un siglo o un poco más después. Los armenios, solos entre las Iglesias cristianas antiguas, nunca la adoptaron, y hasta hoy llevan celebrando el nacimiento de Cristo, la adoración de los Reyes y el bautismo el 6 de enero.

Por su parte, las Iglesias occidentales fueron adoptando gradualmente la celebración de la Epifanía del este el 6 de enero, y Roma lo hizo entre el 366 y el 394. Pero en Occidente, esta festividad se presentaba normalmente como la conmemoración de la visita de los Reyes Magos al niño Jesús y, como tal, era una fiesta importante, pero no una de las más determinantes. Ello provocaba un fuerte contraste con la posición de la Iglesia oriental, donde sigue siendo la segunda fiesta más importante de la iglesia después de la Pascua.

En Oriente, la Epifanía es mucho más importante que la Navidad. La razón es que la festividad también celebra el bautismo de Cristo en el Jordán y el momento en que la Voz del Padre y el Descenso del Espíritu Santo manifestaron por primera vez a los mortales la divinidad del Cristo Encarnado y la Trinidad de las 3 Personas en un solo Dios (¿?¿?).

Una fiesta cristiana

Así pues, parece que el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Cristo no está en absoluto en deuda con las influencias paganas en las prácticas de la Iglesia durante o después del tiempo de Constantino. Es totalmente improbable que fuera la fecha exacta del nacimiento de Cristo, pero surgió estrictamente de los esfuerzos de los primeros cristianos latinos para averiguar la fecha histórica de la muerte de Cristo.

En cambio, la fiesta pagana que instituyó el emperador Aurelio en esa fecha, en el año 274, no sólo fue un esfuerzo para utilizar el solsticio de invierno con el objetivo de hacer una declaración política, sino que, casi con toda certeza, fue también un intento de dar un sentido pagano a una fecha ya importante para los cristianos romanos. A su vez, los cristianos podrían más tarde volver a adoptar la fiesta del “Nacimiento del Sol Invicto” para referirse, en memoria del nacimiento de Jesús, a la ascensión del “Sol de la Salvación” o el “Sol de la Justicia”.

William J. Tighe, corresponsal de TOUCHSTONE y profesor adjunto de la Universidad de Muhlenberg. Para los interesados, recomienda la lectura de Los Orígenes del Año Litúrgico de Thomas J. Talley.

Visto enhttp://www.forumlibertas.com

Referencias:

“La Navidad era una fiesta universal entre los cristianos ya en el siglo V”

 

¿CUANDO COMIENZA A VIVIRSE LA NAVIDAD? 

 

Jóvenes israelíes se rebelan contra su Ejército en apoyo a Palestina

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Una hija de un antiguo jefe del Mosad (servicios secretos de Israel) protagoniza un vídeo, junto a otros jóvenes israelíes, en el que anuncian que se niegan a servir en el Ejército, en protesta por la ocupación israelí de Palestina.

En el vídeo, publicado en Youtube, el grupo de jóvenes señala que “somos objetores de conciencia israelíes. Eso significa que nos negamos a servir en el Ejército de Israel porque están ocupando a otro pueblo, a los palestinos. Los niños palestinos no pueden ir a la escuela por culpa de los ’check points’ [controles militares], ni siquiera obtener asistencia médica. Muchos jóvenes palestinos son encarcelados injustamente. Muchos de ellos han sido asesinados o sus casas demolidas. El Gobierno [de Israel] dice que estas políticas nos mantienen a salvo… pero negar a los palestinos sus derechos humanos básicos nos pone a todos en riesgo. Es ilegal. Es incorrecto. Es inmoral. Está en contra de mis principios”.

En vísperas del reinicio de las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz entre Israel y Palestina, el Gobierno israelí anunciaba esta semana la construcción de 800 nuevos asentamientos en territorio palestino.

La medida es reflejo del sentir generalizado del pueblo israelí, según revela una encuesta realizada conjuntamente por el Instituto Israelí por la Democracia y la Universidad de Tel Aviv.

Sin embargo, no todas las voces se expresan en el mismo sentido, pues obras como el presente vídeo o el documental ’Mi barrio’, que relata el caso de una familia palestina que recibió el apoyo de activistas israelíes para evitar que los colonos ocuparan su casa, recogen voces que raramente son escuchadas, pero que, según Julia Bacha, directora de esa película, “luchan junto a los palestinos por conseguir una ciudad justa [en referencia a Jerusalén] y un futuro en igualdad en la región”.

Fuentehttp://www.voltairenet.org/article179789.html

Deu 19:14 No desplazarás el lindero de tu vecino, que fijaron tus antecesores, en la herencia que has de poseer, en la tierra que YHVH tu Dios te da en posesión.

Deu 27:17  ¡Maldito el que desplace el lindero de su vecino! Y todo el pueblo dirá: ¡Amén!

¿Cuántos ‘cristianos’ dicen hoy AMÉN por el estado de Israel?, creo que es necesario que vuelvan a leer sus biblias.

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http://jewishvoiceforpeace.org/

¿Hay vida en otros planetas?

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El tema de los extraterrestres o aliens, OVNIs y vida en otros planetas ha sido un tema interesante en el Cristianismo por muchísimo tiempo. La posibilidad de que no estemos solos en el universo es intrigante y ha inspirado muchísimos libros, películas, controversias y estudios científicos.

Pero, ¿es razonable pensar que no estamos solos en el universo?

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¿Hemos sido visitados por extraterrestres?

No hay porqué pensar que sí.

La galaxia Andrómeda es la galaxia más cercana a la nuestra (la Vía Láctea). Andrómeda está a una distancia de 2,5 millones de años luz de la Vía Láctea. (NOTA: un año luz es la distancia que le toma a un rayo de luz viajar durante un año; es aproximadamente 10 trilliones de kilómetros o unas 6 trilliones de millas.) Por lo tanto, si hubiesen extraterrestres en Andrómeda, se tardarían más de 2,5 millones de años luz en alcanzar a la Tierra, ya que la Tierra no está en un borde de nuestra galaxia y las galaxias están en perpetuo movimiento. Lo que esto significa es que, aunque aquellos extraterrestres consigan una nave que viaje a la velocidad de la luz (cosa que Einstein dice que es imposible), se tardarían más de 2,5 millones de años en llegar.

La NASA ha publicado en su sitio web un artículo con cierto tono irónico y carente de detalles titulado ‘Propulsión warp: ¿Para cuándo?’. Como se desprende del texto, en uno de los programas de la NASA varios científicos trataron de desarrollar un sistema de propulsión para naves espaciales totalmente nuevo. La base teórica de este estudio son los trabajos de físicos y matemáticos como Matt Visser, Michael Morris, Miguel Alcubierre, entre otros.

Además que la galaxia Andrómeda es significativamente más grande que la Vía Láctea. Si la vida fuese común en el universo, los extraterrestres de Andrómeda tendrían más probabilidad de encontrarla en algún otro lugar de su propia galaxia que en la diminuta Vía Láctea.

Por último, sería problemático para que los extraterrestres nos detectasen. Hemos estado enviando ondas radiales hacia los confines del espacio por menos de 100 años. Recuerda que la galaxia más cercana, Andrómeda, está a 2 millones de años luz de nosotros. Así que, por lo menos, faltan 2 millones de años para que estas ondas radiales lleguen hasta allá. La luz y otras señales electromagnéticas que recibirán van a ser representativas de cuando se enviaron; es decir, si las reciben en 2 millones de años va a ver la Tierra de hace dos millones de años. Los seres en otras galaxias no tendrían manera de saber que vida avanzada existe en nuestra galaxia.

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SETI – ¿Extraterrestres en nuestra galaxia?

Los científicos han sido activos por los últimos 40 años buscando vida inteligente en nuestra galaxia. La Búsqueda por Inteligencia Extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés) ha logrado extender la búsqueda a 40,000 años luz de la Tierra (nuestra galaxia tiene un diámetro de 100,000 años luz). Hasta hoy, no se ha detectado ninguna señal de los sistemas estelares en este alcance.

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Grandes problemas con viajes intergalácticos…

Parecería bastante obvio que nuestra tecnología de cohetes es incapaz de proveer la velocidad necesaria como para hacer que los viajes intergalácticos sean una posibilidad. Aunque los motores de materia/anti-materia pueden acelerar a una velocidad cerca a la velocidad de la luz, no hay manera de contener o generar grandes cantidades de anti-materia. La única manera que se ha logrado crear anti-materia es utilizando aceleradores de partículas que miden kilómetros de ancho y la escasa cantidad de anti-materia que se genera es destruida rápidamente por interacciones con materia común.

El poder nuclear proveería una opción de combustible abundante como para viajes intergalácticos, pero solo duraría unos años antes de ser gastado.

La energía de la fusión todavía no se ha podido aprovechar de esta manera, pero también se gastaría eventualmente.

Frank Drake, el astrónomo y astrofísico responsable por fundar SETI y uno de los pioneros en la búsqueda de vida extraterrestre, dijo en la revista “Astrobiology Magazine”:

“Enviar una nave espacial del tamaño de un avión a una décima de la velocidad de la luz requiere tanta energía como la que los Estados Unidos produce en más de 100 años.”

De hecho, el requisito mínimo de combustible para tal nave es 100 toneladas, asumiendo que el reactor de fusión convierte la materia en energía cinética con 100% de efectividad. Esto es muy poco práctico.

Sin embargo, resolver los problemas de propulsión y combustible es sólo el principio. Eso de viajar a la velocidad de la luz no es un problema sencillo. A esa velocidad, la intensidad del impacto de pequeñas partículas (como un grano de arena) provocaría agujeros severos en el casco de la nave. Drake comenta:

“[A esas velocidades] una colisión con una partícula de unos gramos resultaría en algo cerca de la energía de una bomba nuclear. No son buenas noticias para los viajeros intergalácticos.”

Un gran problema biológico que no mencionan en los medios publicitarios es la luz azul cambiante de las estrellas comunes cuando se viaja cerca de la velocidad de la luz. El efecto Doppler de viajar a estas velocidades lograría convertir la onda de luz visible a las ondas de rayos gama y rayos equis. Protegerse de rayos gama es casi imposible (pues pueden penetrar varios metros de metal sólido) y cuando chocan con materia (como un cuerpo de un astronauta), los resultados no son como los de los cómics – son devastadores. Este problema por sí solo podría limitar la velocidad de los viajes intergalácticos, haciéndolos aún más imposibles.

Otros problemas significativos tendrían que ver cómo mantener los organismos biológicos vivos por los muchos años que duraría un viaje a otra galaxia. Dado los efectos de la exposición prolongada a cero gravedad observada en astronautas de la Estación Espacial Internacional, es certero decir que puede ser fatal estar expuesto a cero gravedad por mucho más tiempo de lo que ya se conoce. Claro, a través de rotación se puede crear gravedad artificial, pero esto traería problemas de propulsión, haciendo un viaje larguísimo aún más largo.

Además, sería imposible llevar suficiente alimento y agua para tal viaje. Dos soluciones son posibles, pero aún no se ha desarrollado la tecnología para alguna. Una solución sería el reciclaje de todo el carbono y el agua. Este proceso involucraría capturar TODO desperdicio biológico (incluyendo cuerpos muertos) y convertirlos nuevamente en agua y alimento. Esta idea de hacer un bio-hábitat artificial y autosuficiente es interesante, pero impráctico pues requiere mucho espacio. Esto haría que la nave tenga más peso, necesitando más combustible y más tiempo para hacer un viaje.

La segunda solución posible es una que ha sido utilizada por las películas de ciencia-ficción por mucho tiempo: la animación suspendida. Hasta ahora, no hay evidencia de que estemos cerca de encontrar cómo hacerlo – y no parece posible.

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Entonces, ¿estamos solos?

Como se ha demostrado, la probabilidad de que extraterrestres hayan visitado la tierra es prácticamente cero. Las demás galaxias están muy lejos como para detectar nuestra presencia (ya que las señales radiales no llegarán por millones de años más) y el viaje intergaláctico es imposible a través de tan grandes distancias. Estudios recientes demuestran que el universo es muchísimo más inhóspito de lo que parece desde nuestro sistema solar y nuestro planeta único. Una gran cantidad de nuestra propia galaxia es inhóspita. Ni si quiera se espera que se produzcan planetas rocosos como el nuestro (la inmensa mayoría son planetas gaseosos y así se quedarán) y mucho menos con la sorprendente y “suertuda” colisión de la luna, que provocó que la Tierra no fuese completamente agua y logró cambiar la atmósfera para que no fuese como Venus, reteniendo el calor del Sol.

Todo esto es aparte de que nuestro sistema solar es único en el hecho de que los gigantes gaseosos (como Júpiter y Saturno) están en las afueras del sistema, lejos de la estrella central. Esto es absolutamente esencial para el desarrollo de vida inteligente. Si no, las colisiones devastadoras de la Tierra con objetos espaciales sería 10,000 más probable – haciendo que sólo bacterias y otros organismos simples pudiesen sobrevivir en el constante bombardeo. Estas especificaciones (y otras) hacen de nuestra posición en el universo una única. Literalmente.

John Gribbin, escribió un libro llamado: “Solos en el Universo: Porqué nuestro Planeta es Único.” En él, Gribbin concluye con la siguiente frase:

Las razones por las cuales estamos aquí hacen una cadena tan improbable que la posibilidad de que exista alguna otra civilización tecnológica en la Vía Láctea es extremadamente pequeña. Estamos solos y deberíamos acostumbrarnos a ésta idea.

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Algunas Preguntas Comunes

¿Por qué Dios creó un universo tan grande si sólo nosotros lo habitamos?

Dios es creador. Es Su naturaleza. La inmensa proporción de universo refleja Su grandeza. ¿No es impresionante pensar que un Dios que creó tanto enfoca Su amor inagotable en nosotros?

¿Es posible que Dios haya creado a otros seres vivientes en otros planetas/galaxias?

La realidad es que, al no conocer todo el universo, hay una posibilidad. Pero es sumamente improbable. Hay una diferencia entre posible y probable. Si yo cubro el hemisferio occidental con 2 metros de monedas iguales y te doy una sola oportunidad (con los ojos vendados) para que encuentres una moneda que yo firmé – ¿es posible que la encuentres? Claro. La moneda está ahí, en alguna parte. Sería imposible si la moneda NO estuviese ahí y estuviese en mi bolsillo. Por lo tanto, sí es posible encontrar la moneda firmada. Ahora, ¿es probable? Claro que no.

Fuentehttp://verdadyfe.com

Stephen Hawking: “El universo no necesitó ayuda divina para formarse”

El físico británico cuenta que el papa Juan Pablo II advirtió al mundo científico que no estudiase el momento de la creación porque era sagrado.

El físico teórico británico Stephen Hawking. / NASA

El físico teórico británico Stephen Hawking. / NASA

Stephen Hawking triunfó esta semana en Pasadena (cerca de los Los ángeles) al impartir una conferencia sobre El origen del universo en el Instituto de Tecnología de California (Caltech). Mucha gente hizo cola durante 12 horas para lograr entrar. Y el célebre físico británico fue contundente: “Nuestro universo no necesitó ninguna ayuda divina para formarse”, según informa Space.com. Abordó cuestiones fundamentales como “¿Por qué estamos aquí?” y recordó que mucha gente todavía busca una solución divina para contrarrestar las teorías los físicos curiosos que investigan el cosmos. “¿Qué estaba haciendo Dios antes de la divina creación? ¿Estaba preparando el infierno para la gente que hiciese tales preguntas?”, bromeó.

En su charla popular, Hawking repasó el debate teológico sobre la creación del cosmos y las teorías cosmológicas científicas (incluida la alternativa al Big Bang del universo estacionario, de Fred Hoyle) antes de entrar en la física relativista y la cosmología con sus teorías, incluidas las más avanzadas Volviendo al asunto religioso contó que, en los años ochenta, cuando él publicó un artículo científico sobre el momento inicial del universo, el papa Juan Pablo II advirtió a la comunidad científica contra el estudio del momento de la creación, dado que era sagrado. “Me alegró no ser arrojado a la inquisición”, bromeó.

La conferencia concluyó con un llamamiento del célebre físico teórico por continuar la exploración del cosmos y del espacio, como una necesidad humana. “No creo que sobrevivamos otros mil años sin escapar de nuestro frágil planeta”, dijo. Hawking ha pasado un mes en Caltech, como suele hace todos los años, para discutir problemas de física con sus colegas, como su amigo Kip Thorne, señala Space.com.

Fuentehttp://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/20/actualidad/1366476356_380123.html

¿Entonces debemos concluir que el Universo se creó a partir de una explosión que ‘explotó’ de la nada y sin causa alguna?

Nunca he entendido bien a estos científicos, ganan millones de dólares dando este tipo de conferencias acerca del ‘origen del universo’, pero no son capaces de responder a preguntas fundamentales tales como: ¿Qué sucedió en el instante anterior al big-bang? ¿Cuáles fueron las causas que originaron esta explosión? ¿Cómo es posible pasar de la NADA a ALGO?

La ciencia no podrá demostrar jamás como ocurrieron, ya que exige experimentos repetidos y evidencia empírica observable. Sin embargo, muchos creen que los científicos tienen la última palabra sobre cómo apareció el universo. Es más, muchos creen que la ciencia ha demostrado que la creación bíblica nunca ocurrió. La teoría del creacionismo, en contra de lo que comúnmente se cree, encaja con los descubrimientos científicos actuales. Los científicos la llaman la primera ley de la termodinámica. Esta ley se basa en que la materia se puede convertir energía, así como el calor que resulta al quemar un tronco.

OVNIS: la última advertencia de YAHWEH (Parte IV y FINAL)

En la tercera parte de esta serie de artículos se analizó como el fenómeno OVNI y las abducciones tienen una interesante conexión con una naturaleza espiritual más que material, por ejemplo, de acuerdo a Strieber, el fenómeno posee una naturaleza espiritual malvada. Vallée, por otro lado piensa que el fenómeno tiene una naturaleza paranormal y así, algunas piezas parecen encajar en nuestra teoría al afirmar que estamos ante la presencia de demonios del aire provenientes del espacio exterior que tiene un origen en común.  Génesis 6.

Sexo demoníaco e hibridación

Suponiendo que estamos en lo correcto al afirmar que los demonios del aire y los humanoides del espacio exterior tienen un origen en común, ¿cuál es entonces la razón de su interés en el sexo? Hemos visto ya que al menos este fue el punto crucial en la historia de Génesis 6, donde los ‘hijos de Dios’ tomaron como esposas a las ‘hijas de los hombres’ y les nacieron hijos. ¿Por qué, pues, podría Satanás estar tan interesado en el sexo como una constante durante tantos siglos de historia humana? ¿De qué manera puede una cultura de la sexualidad desenfrenada contribuir al logro de sus objetivos?

Quizás simplemente Satanás desea ver humillada a la mujer al grado más bajo: reducirla vengativamente a mero objeto de placer. Después de todo él sabía que el Cristo vendría de la ‘semilla de la mujer’ (Génesis 3:15).

Puede ser también que el enemigo quiera herir a Dios aunque sea de manera indirecta. Dado que no puede herir a Dios mismo, ataca a las personas a quienes Dios ama. Y sabemos que una de las armas más poderosas del diablo contra la humanidad es las de la perversión de la sexualidad humana. Y su prisa para lograr este desvío es enorme, pues “el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo” (Apocalipsis 12:12).

El sexo como experiencia religiosa

Quizás exista una tercera razón de naturaleza espiritual que explique el fenómeno de la cultura de la sexualidad. Creo que Satanás podría estar utilizando el sexo y la experiencia orgásmica como un método para depositar sus ideas en las mentes de sus víctimas. El diablo no ignora que una de las experiencias humanas que más se acerca al éxtasis de la comunión con Dios es la del orgasmo sexual. Thomas ha dicho que si alguna vez el ser humano actúa como si estuviera poseído pero sin estarlo realmente, lo hace cuando se encuentra sobrecogido por la irresistible fuerza de la pasión sexual –es entonces que tiembla, gime, llora y se retuerce en esa agridulce experiencia que desafía toda descripción [1].

Para la mayoría de la gente, las relaciones sexuales resultan placenteras y gratificantes. Sin embargo, para algunas personas su práctica ha supuesto algo mucho más especial, y la describen literalmente como una “experiencia religiosa”. Al menos esa es la conclusión a la que ha llegado la psicóloga Jenny Marin en su obra Trascendent Sex: When Lovemaking Opens the Veil [Sexo trascendente: cuando hacer el amor abre el velo]. Tras realizar un estudio con 91 sujetos que dijeron sufrir experiencias místicas durante el orgasmo, Marin ha recopilado relatos sobre luces celestiales, visiones de seres angelicales o viajes fuera del cuerpo.

No obstante, otros especialistas, como el terapeuta William Fitzgerald, creen que todo tiene una explicación fisiológica: Cuando la gente experimenta un orgasmo, se estimula su glándula pituitaria y se liberan endorfinas, con un efecto similar a los derivados de la morfina.

El hombre sin Dios se encuentra vacío, y por esa razón Satanás ha estado utilizando la sexualidad para darle al hombre una falsa sensación de éxtasis espiritual. No obstante, en vez de lograr satisfacer su sed espiritual, la sexualidad desenfrenada solo tiende a empeorar la situación, pues el vacío se hace cada vez más grande y las dosis deben ser incrementadas a grados extremos.

En la mayoría de los casos, Satanás ha tenido éxito en usar el erotismo entre humanos como vehículo de su filosofía de la vida. Pero a menudo él también ha hecho intervenir directamente a los demonios en este juego malvado de la sexualidad fornicaria.

28-03-2013 21-57-43

Íncubos y súcubos hoy

Por ejemplo, es difícil hallar un pueblo que no cuente entre sus leyendas narraciones de raptos y cruzas entre seres humanos y no humanos. Nada podía detener a aquellos terribles monstruos raptores no humanos (como el “agazapado” o el “raptor”) que secuestraban y violaban a las mujeres y a los hombres. Piensen en la angustia plasmada en las siguientes palabras encontradas en un antiquísimo manuscrito:

“No hay puerta que les corte el paso ni cerrojo que los haga volver atrás. Se deslizan bajo la puerta como la serpiente, se meten por las bisagras como el viento, y arrancan a la esposa de los brazos del marido y al hijo de las rodillas del padre”.

La historia de estos seres lascivos se remonta hasta la cultura sumeria, hace 6,000 años, con Lilitu, el primer súcubo conocido. El significado de su nombre en acadio era muy sugerente: “demonio nocturno”. Sumerios, babilonios y asirios creían que Lilitu y sus sirvientes sexuales les causaban sueños eróticos agotadores que les impedían el descanso reparador.  Pero lo que más les preocupaba era el contribuir a su reproducción, dado que engendrarían monstruosos demonios sin cara, los alu y los gallu. Después de una existencia repleta de tropelías, esta progenie se reunía con su padre humano en el lecho de muerte para impedir el tránsito de su alma hacia el más allá.

Por su parte, ninguno de los primeros padres de la Iglesia puso jamás en duda estos coitos de humanos con seres demoníacos. Todo lo contrario; Juan Crisóstomo aseguraba a finales del siglo IV, que no había nada más cierto que estos ayuntamientos contra natura; una aseveración confirmada, entre otros, por Cirilo, Hilario o Agustín de Hipona. Este último, ya en su clásico tratado La Ciudad de Dios, decía que “es una creencia muy difundida que los silvos y los faunos, comúnmente llamados íncubos, frecuentemente han estado molestando a las mujeres y teniendo coito con ellas”. Llegó a decir también que “sería desvergonzado no creerlo”. Y para que no hubiese dudas al respecto, el papa Inocencio VIII, en su bula Summis desiderantes, (1484), confirma la existencia de íncubos y súcubos que se unen sexualmente con cristianos.

§ 1. En verdad hace poco, no sin gran disgusto, llegó a nuestros oídos que en algunas regiones de Alemania superior, así como en las provincias, ciudades, tierras, dominios y diócesis de Maguncia, Colonia, Tréveris, Salzburgo y Bremen, muchas personas de ambos sexos, olvidando su propia salvación y desviándose de la fe católica, tratan con demonios, íncubos y súcubos, y con sus hechizos, cantos, conjuros y otras nefastas supersticiones y sortilegios se dedican a excesos, crímenes y delitos, y hacen morir, agotarse y extinguirse EL PARTO DE LAS MUJERES, la CRÍA de los animales, la uva de las viñas, el fruto de los árboles, así como hombres, mujeres, acémilas, ovejas, ganado y otros animales de diverso género, también viñas, frutales, prados, pastos, grano, trigo y otras legumbres del campo y atormentar y afligir con CRUELES DOLORES INTERNOS y EXTERNOS a los mismos hombres, mujeres, acémilas, ovejas, ganado y animales así como IMPEDIR a los hombres PROCREAR y a las mujeres PREÑARSE, y que ni los hombres con sus esposas, ni las mujeres con sus esposos PUEDAN REALIZAR los actos conyugales, además de renegar con boca sacrílega aquella fe que recibieron en la sagrada recepción del bautismo.

En los procesos inquisitoriales desde el siglo XIII al XVIII, por ejemplo, cientos de presuntas brujas fueron enjuiciadas y condenadas por haber mostrado evidencias de haber tenido relaciones sexuales con íncubos. Del mismo modo, los hombres hacían descripciones de las noches en que tuvieron relaciones con hermosas súcubos [2].

Según la tradición medieval, al principio los demonios llevaban a cabo estas incursiones de colchón sin cuerpo visible. Pero se supone que a partir del siglo XI empezaron a materializarse para experimentar el placer sexual. Tomás de Aquino arguyó que tomaban prestado el cuerpo de personas vivas, aunque no llegó a explicar cómo se producían estas posesiones en préstamo. San Basilio estimó que los malignos estaban formados por “vapores condensados”. Y, a mediados del siglo XVII, el filósofo inglés Henry Moore apoyó esta tesis, atribuyendo la frialdad del pene de los íncubos (advertida por las víctimas), al ‘efecto de congelación’ necesario para materializar su cuerpo espiritual, aunque muchos refutaron esta hipótesis argumentando que la menor temperatura percibida era debida más bien a que los demonios poseían y reanimaban el cuerpo de personas que acababan de fallecer.

Los íncubos (del latín incubare: echarse encima de…) tienen su paralelo actualizado en los modernos casos de abducción, en los que los supuestos extraterrestres tienen una gran facultad de adaptación a los deseos secretos o inconscientes de sus víctimas humanas.

En las leyendas, la literatura y la historia también abundan evidencias de que la experiencia orgásmica ha sido utilizada ampliamente por Satanás para el cumplimiento de sus nefastos propósitos. Pero ¿existe alguna otra evidencia fuera de Génesis 6 de que esto haya ocurrido en la antigüedad?

Lilith

Permítanme ofrecerles una evidencia más. En un pasaje digno de atención, el profeta Isaías dice:

“Las fieras del desierto se encontrarán con las
hienas, y la cabra salvaje gritará a su compañero;
la lechuza también tendrá allí morada, y hallará
para sí reposo”. (Isaías 34:14)

El pasaje que es ya de por sí bastante críptico, se hace
todavía más oscuro por el hecho de que en el original hebreo la
palabra que se traduce por lechuza es Lilith, palabra que ha causado bastantes dificultades y controversia en su traducción. Aunque algunas traducciones modernas como la Nueva Versión Internacional prefieren traducir esta palabra como “criaturas nocturnas”, no deja de mantenernos en la oscuridad. Pero la mayoría de los académicos piensan hoy que la palabra está tomada (como he dicho arriba) del idioma asirio y hace referencia nada menos que a ¡los demonios femeninos de la noche! Hoy sabemos que en la mitología asiria Lilith era un demonio femenino y una súcubo que solía tener coito con los varones mientras estos dormían. El profeta Isaías no se detiene en explicar las andanzas sexuales de los sátiros y de Lilith, por ser de sobra conocidas por su público hebreo…

Sodoma y Gomorra

Deberíamos también volver a echar un vistazo a Génesis 9, donde se hacen referencias más directas a las relaciones fornicarias (ilegítimas) entre seres espirituales y seres humanos.  El pasaje cuenta que dos seres de naturaleza espiritual provenientes del cielo visitaron a Lot en la ciudad de Sodoma y le advirtieron de la inminente destrucción de la localidad.

Gén 13:13  Pero la gente [g1] de Sodoma era mala y pecadora en gran manera contra YHVH. 

[g1] Heb. ‘ish = hombre, pero indica ambos géneros.

Se nos dice también que la depravación y degradación de sus habitantes era tal que Dios había decidido matarlos a todos. La ciudad se había convertido en un pozo de asquerosa concupiscencia al grado que ‘resultaba ya insoportable’a las narices de Dios. Aun sigue siendo un misterio el que Lot (sobrino de Abraham) haya llegado a convertirse en un líder de la ciudad y a la vez haber permanecido siendo “justo”… Entre las prácticas malvadas de la ciudad se encontraba la sodomía –término que se deriva directamente del nombre de la ciudad–, es decir el concúbito entre personas del mismo sexo.

Gén 19:5 Y gritando a Lot, le dijeron: ¿Dónde están los varones que han venido a ti esta noche? ¡Sácalos para que los conozcamos! [c1]

[c1] Heb. vened’ah ‘otam. Esto es, en sentido de relación sexual.

Cuando los varones de la ciudad se enteraron de que los dos seres espirituales (ángeles fieles) habían llegado al pueblo, inmediatamente expresaron sus deseos lascivos, de modo que…

“…llamaron a Lot, y le dijeron: ‘¿Dónde están
los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos
para que los conozcamos”.

He allí el quid de mi tesis: Los sodomitas no solo sabían que los visitantes venían ‘de las estrellas’, sino que sabían que los hermosos seres descendidos del cielo (los extraterrestres) ¡gustaban de relacionarse sexualmente con seres “de carne extraña” a la suya! Por eso Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas…

28-03-2013 23-22-24

“…son puestas como escarmiento, al sufrir el castigo de un fuego eterno, por haber practicado, como aquellos [los extraterrestres o “ángeles que no mantuvieron su posición de autoridad”], inmoralidad sexual y vicios contra la naturaleza” (Judas 7).
Así mismo Sodoma y Gomorra y las ciudades comarcanas, que de igual modo que estos se habían entregado a la fornicación, yéndose tras carne extraña, yacen para escarmiento sufriendo el castigo de un fuego eterno”. (Straubinger)

Vamos: la implicación es que no solo practicaban el pecado de la homosexualidad ¡sino que también tenían la costumbre de fornicar con ‘extraterrestres’!

Sexo con humanoides

Miles de reportes de la ufología contemporánea son una reproducción fiel de los eventos narrados en Génesis: humanos que son contactados y raptados por seres del espacio exterior al interior de sus vehículos. Cientos de estos reportes se encuentran ampliamente documentados, y no solo eso sino que algunos testigos- íctimas han proporcionado ecografías que demuestran que hubo embarazos reales, pese a su insistencia en no haber mantenido relaciones sexuales con ningún ser humano.

Conocemos en América Latina el impresionante caso de “Marlene”, joven de 36 años y víctima de unos inquietantes ‘sueños’ relacionados con la presencia de una entidad no humana. En 1999 fue sometida a una sesión de regresión hipnótica que permitió conocer detalles de acontecimientos que ya no recordaba. Cuando los médicos la estudiaron, ella presentaba quemaduras sobre la piel de sus costados con extrañas formas de ‘manos’ casi humanas. Lo peor de todo es que su metabolismo comienza a cambiar, se cansa con facilidad, sufre vómitos y mareos. El diagnóstico del médico: un embarazo confirmado de tres meses.

Cuando Marlene está considerando la alternativa del aborto, los ‘sueños’ vuelven: le siguen escenas de un quirófano súperiluminado, hemorragias, y un feto de enorme cabeza y brazos desproporcionadamente largos. A la mañana siguiente, Marlene se despierta empapada en sangre y encuentra que, en efecto, ha sufrido un aborto. El bebé simplemente ya no está…

El “síndrome del niño perdido”, como se ha denominado a la desaparición de los fetos, suele dejar profundas secuelas físicas y psicológicas sobre las víctimas. Algunas madres confiesan la sensación de que su hijo permanece vivo en algún lugar y de que, tarde o temprano, podrán volver a encontrarse con él.

La teoría Nefilim afirma que todo esto se trata de un riguroso programa de hibridación, cuyo producto es la raza llamada Nefilim. Creo que este programa de hibridación ha resultado ya en muchos tipos de Nefilim, aunque la meta pareciera ser la creación del humanoide perfecto: un tipo que pueda pasar por humano. Y realmente he llegado a creer no solo que ha habido varias etapas en el desarrollo del programa de hibridación y que pueden diferir en apariencia unos de otros, sino que muchos de ellos ya se encuentran en el proceso de tomar posesión de los lugares más estratégicos en las esferas del poder político, económico, militar y religioso; situación que les permitirá preparar el terreno para la manifestación final del “hombre de perdición” que traerá la última gran desgracia a la humanidad: el Anticristo

Nota de referencia:

Dan a conocer el nacimiento de primeros bebés humanos ‘Genéticamente Modificados’

El próximo nuevo orden mundial alienígena del Anticristo

Estamos llegando al final de nuestro recorrido histórico. Se que lo que hasta aquí ha sido expuesto representa un territorio poco conocido para la mayoría de los lectores, aun para los lectores bíblicos. Reconozco que el tema es tan extraño y grotesco que muchos de mis lectores tendrán que dar una especie de ‘salto de fe’ para poder aceptarlo. Pero créanme: lo aquí expuesto realmente sucedió, y lo que terminaré diciendo realmente sucederá. Espero haber expuesto el cúmulo de evidencia bíblica e histórica suficiente como para que el escéptico al menos considere la posibilidad de que mi tesis sea correcta.

Creo que nos acercamos a paso veloz al final de la historia como la conocemos, y que todos nosotros vamos a ser testigos de fenómenos que desafiarán nuestros conceptos y nuestras mentes finitas. Me parece que el retorno de los Nefilim es el siguiente paso en la agenda del mal en su meta por someter a la raza humana. Hay ciertas fuerzas y poderes en juego trabajando conjuntamente para la instauración de un nuevo orden mundial: la civilización del Anticristo. Todo parece indicar que esas fuerzas han vuelto a poner en movimiento la maquinaria del calendario profético que nos llevará directo al ‘fin del mundo’. Ya están aquí, y pienso que los Ovnis y sus tripulantes van a jugar un papel principal en el escenario del fin.

El apóstol Pablo indicaba que las batallas del mundo espiritual que hemos mencionado son “contra principados y potestades en las regiones celestes”. Y en estos tiempos estamos descubriendo una potente actividad de Satanás, los ángeles caídos y los demonios. Creo que la batalla que se reinició hace pocas décadas es, por un lado, mucho más antigua de lo que se imaginan muchos, y, por el otro, mucho mayor que la que podría darse contra las tecnologías procedentes de cualquier civilización alienígena. Creo que los Ovnis representan en realidad la actividad de estos demonios a cara descubierta en los tiempos finales que se avecinan. Y por raro que suene, creo que estamos asistiendo a la batalla final de los espíritus, de tal modo que pronto será necesario que cada uno de nosotros elija un bando en esta batalla o se sitúe del lado que quede vencedor.

Los Ovnis y el Anticristo

Los demonios están preparando la venida del Anticristo, y el mundo está a punto de experimentar lo que los estudiosos de la profecía bíblica denominan la ‘Gran Tribulación’. Se trata de un periodo de cuarenta y dos meses [Rev 13:5] en el que el Anticristo (la manifestación física del mismo Satanás) instaurará un imperio terrible a nivel mundial que sobrepasará cualquier antecedente histórico, mayor aun que el régimen Nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

[Rev 13:5] Y le fue dada una boca que hablaba grandezas y blasfemias, y le fue dada autoridad para actuar durante cuarenta y dos meses.

El Anticristo no será un dictador mundial al estilo de los que de cuando en cuando ha conocido el mundo. De hecho, será algo sin comparación histórica; algo con lo que la humanidad no se ha enfrentado nunca antes. Se trata de un futuro líder político de gran poder personal, intelectual, militar, político y económico: un mago-hechicero de gran carisma que capturará la lealtad de quienes no conocen la profecía acerca de él. Se convertirá en un verdadero mesías-salvador a quien el mundo confiará sus asuntos y de quien, efectivamente, obtendrá la solución a sus problemas. Según las profecías del Nuevo Testamento con respecto a este personaje malvado llamado “la Bestia”, demostrará poderes sobrenaturales originados en aquel que lo estará poseyendo por completo (Satanás), y estará respaldado por otro ser oscuro al que la Escritura llama “la otra bestia que habla como dragón” (Ver Apocalipsis 13).

Aquí es donde creo que entran en escena los Ovnis y el ‘programa extraterrestre’.

Como he dicho al principio de este trabajo, el mundo deberá estar predispuesto y acostumbrado a pensar en términos de lo novedoso y de lo extraño o sobrenatural. Deberá estar al borde del colapso civilizacional, a fin de que la propaganda acerca de la inminente irrupción ‘extraterrestre’ y de la incorrecta interpretación del fenómeno OVNI produzcan el clima espiritual propicio en la psique colectiva que facilite la aceptación de salvadores no humanos. ¿No es verdad, por ejemplo, que, aparte de los optimistas humanistas ingenuos del día de hoy, la mayoría de las personas informadas sobre la situación del planeta han perdido la esperanza de que algún ser humano sea capaz de resolver los innumerables problemas a que se enfrenta el mundo hoy?

Lo que yo veo en el futuro próximo son dos escenarios posibles con respecto a la relación entre el Anticristo y el asunto ‘extraterrestre’. Por un lado veo la altamente probable irrupción de un ‘superhombre’ surgiendo de lo que se supone sea alguna civilización extraterrestre más avanzada, dispuesta a ayudar a esta civilización ‘hermana’ de hombres incapaces de sobrevivir sin ayuda externa. Así, ese ‘superhombre’, líder de alguna ‘confederación cósmica de hermanos del espacio’, sería revelado como el salvador de la humanidad que los Ovnis traen consigo, y del cual habrían estado preparando su aceptación y entrada desde hace más de cincuenta años. El otro escenario posible sería el de un ser humano superinteligente y poderoso capaz de unificar las fuerzas políticas, militares y económicas internacionales en contra de alguna supuesta fuerza extraterrestre que amenace invadir nuestro planeta.

Esta aparentemente descabellada posibilidad fue respaldada por un personaje tan importante como el desaparecido ex presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, quien llegó a reconocer en la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 21 de septiembre de 1987 que:

En nuestras obsesiones con las enemistades del momento, a menudo olvidamos que debemos unirnos todos como miembros de la raza humana. En ocasiones pienso cuan rápidamente nuestras diferencias mundiales se desvanecerían si fuéramos enfrentados a la amenaza de una fuerza alienígena procedente de fuera de este mundo. [3]

Incluso, ya antes, en 1982, en una proyección privada para la Casa Blanca de la película “ET”, el presidente susurró al genial Steven Spielberg: “En esta sala se encuentran por lo menos seis personas que saben qué hay de verdad en tu película”.

La próxima y definitiva irrupción alienígena

Como fuere, creo que la observación de Ovnis, las abducciones humanas por ‘grises’ y demás fenómenos relacionados (contactos, agroglifos, aterrizajes, vacas mutiladas, etc.), irá en aumento hasta el extremo que la opinión pública supondrá que la abierta manifestación extraterrestre es inminente e inevitable. Por ejemplo, muchos de los llamados ‘contactados’ afirman haber recibido información privilegiada que asegura que los extraterrestres irrumpirán sobre la tierra en una forma tangible y visible cuando el mundo esté psicológicamente preparado. Por su parte, los ocultistas hablan del inminente retorno de los ‘maestros ascendidos’ que impulsarán el paso a una ‘Nueva Era de Oro’ de posibilidades infinitas.

Ahora bien, el que estos ‘extraterrestres’ se manifiesten al mundo como amistosos ‘hermanos cósmicos’ procedentes de una civilización estelar avanzada, ansiosos de ayudar a la humanidad en el establecimiento de un gobierno mundial de paz y armonía infinitas, o que se presenten a sí mismos como una raza alienígena depredadora contra quienes hay que unificar las fuerzas internacionales, es cosa que todavía queda por resolverse. Pero de lo que sí estoy seguro es que como sea, va a ser algo bien grande, bien impactante y perturbador. Al respecto, el eminente psicólogo suizo, Carl Jung, creía que los Ovnis pueden estar preparando al mundo para cambios importantes de paradigmas que sorprenderán a muchos que no se hallen preparados para ello.

Jacques Vallee [4] ha llegado a creer que toda la fenomenología Ovni no se trata más que de un ‘sistema de control’ cuya función consiste en ‘descongelar’ primero nuestros sistemas de creencias para programarlos después en conformidad a un ‘propósito más elevado’. Dice que así como los termostatos controlan la temperatura o como los giroscopios controlan la dirección del vuelo de un cohete, así el fenómeno Ovni, como fenómeno paranormal, está dedicado a controlar y condicionar las creencias humanas. Para él, pues, “los Ovnis son los medios por los que los conceptos humanos están siendo reestructurados” ([4], p. 200). Este sistema de control que Vallée discierne correctamente, realmente se trata de uno de los múltiples aspectos de lo que las Escrituras denominan “el mundo”, ese diversificado y milenario sistema de manipulación a cuya cabeza se encuentra el llamado “dios de este mundo”: Satanás (Ver 2ª Corintios 4:4).

[2Co 4:4]  en los cuales el dios [m1] de este mundo [m2] cegó las mentes de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria del Mesías, quien es imagen de Dios.

[m1] Esto es, el diablo g Luc_4:6; Jua_12:31; Jua_14:30; Jua_16:11; Efe_2:2

[m2] En cuanto al pasaje de 2ª Corintios 4:4, Pember [5] ha señalado que el significado de la palabra “mundo” que ahí se usa, es ambiguo, pues aunque la connotación original de la palabra griega (cosmos) puede ser limitada solo a nuestro planeta y sus habitantes, también puede ser ampliada a la totalidad del universo, y que cuando el término es aplicado a la esfera de poder del Adversario, bien podría comprender todas las esferas de nuestro Sistema Solar. Dice también que sobre la base de los reportes de la astronáutica que describe la superficie lunar (y de otros planetas como Marte, añadiría yo) como un sitio árido y desprovisto de vida, bien podría ser que el poder e influencia de Satanás se extienda hasta los cuerpos celestes cercanos a nuestro planeta.

Con respecto a esta transformación de la conciencia humana inducida por el fenómeno OVNI, John Weldon [6] cree que los millares de avistamientos de Ovnis representan un aspecto del plan final en la agenda extraterrestre, ya que son parte de un plan para empujar a secciones significativas de una cultura entera a la aceptación del ocultismo (como sistema de explicaciones) o a su participación en ello, y a una alteración colectiva de la visión del mundo; todo en preparación necesaria de los sucesos que enmarcarán la venida del Anticristo.

Los ‘alienígenas’ están acelerando su misión. Saben que su tiempo es corto. El apóstol Pablo dice que…

El malvado vendrá, por obra de Satanás, con
toda clase de milagros, señales y prodigios
falsos. Con toda perversidad engañará a los que
se pierden por haberse negado a amar la verdad
y así ser salvos. Por eso Dios permite que, por
el poder del engaño, crean en la mentira. Así
serán condenados todos los que no creyeron en
la verdad sino que se deleitaron en el mal” (2ª
Tesalonicenses 2:9-12. NVI).

Para mí esto no significa otra cosa que la aparición de los Ovnis y sus supuestos ocupantes están sentando el escenario del ‘malvado’: el Anticristo. La historia terminará en algún punto. La progresión lineal de la historia, como la conocemos, llegará a su fin y el Mesías verdadero retornará para gobernar al mundo por mil años desde Jerusalén. Entonces el mal terminará, pero antes de que lo haga, el Hombre de Iniquidad se levantará con gran poder, y realizará falsos milagros que engañarán a muchos. Esto es lo que algunos llaman “El Gran Engaño”.

Nichols y Alexander [7] han apuntado que no resulta difícil hacer un esquema del futuro próximo en el que los gobiernos del mundo harán contacto con entidades supuestamente extraterrestres para recibir de ellas instrucciones acerca de cómo llevar los asuntos de este mundo. Dicen que no debiera sorprendernos en absoluto que Jesucristo no sea mencionado según su verdadero carácter bíblico por tales entidades, y que tampoco debiera sorprendernos que ni siquiera sea mencionado en absoluto.

El dios del Anticristo

La causa que subyace al fenómeno OVNI, las abducciones y demás fenómenos paranormales, son más malignas de lo que suponen los actuales divulgadores y comentaristas del fenómeno. La Escritura advierte que el periodo de siete años denominado el “Fin del mundo” comenzará oficialmente cuando la nación de Israel firme un tratado de paz con la cabeza del gobierno de la Europa unificada (Daniel 9:27), lo cual le permitirá reconstruir el antiguo templo y reiniciar el antiguo culto judío basado en el sistema sacrificial.

Dan 9:27  Y por otra semana confirmará el pacto con muchos. A la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después, con la muchedumbre de las abominaciones, vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. 

El hombre que llevará a la nación judía a firmar este tratado será considerado por los líderes religiosos judíos como el largamente esperado Mesías del Antiguo Testamento.  Pensando solo en su propia conveniencia político-económica, Israel entrará en el “pacto con la muerte” con este hombre, creyendo una vez más –como lo hizo erróneamente en la antigüedad– que este poderoso líder sí será su amigo, y que podrá protegerlo de sus enemigos.

RAZONES QUE DEMUESTRAN QUE EL ANTICRISTO SERÁ UN HOMBRE ISRAELITA

Durante los primeros 42 meses (tres años y medio) la nación de Israel vivirá en relativa seguridad debido a la atractiva (pero inicua) alianza que habrá hecho con el líder más poderoso que el mundo haya conocido jamás.

Pero cuidadosas investigaciones de los textos relacionados con la naturaleza y verdadera identidad del Anticristo, nos revelan su misteriosa conexión con el fenómeno alienígena. Daniel 11 describe al Anticristo en los siguientes términos una vez que ha establecido su reino mundial:

El rey hará lo que mejor le parezca. Se exaltará a sí mismo, se creerá superior a todos los dioses, y dirá cosas del Dios de dioses que nadie antes se atrevió a decir. […] Este rey no tomará en cuenta a los dioses de sus antepasados, ni al dios que adoran las mujeres, ni a ningún otro dios, sino que se exaltará a sí mismo por encima de todos ellos. En su lugar adorará al dios de las fortalezas; honrará a un dios que sus antepasados no conocieron y le presentará costosas ofrendas de oro, plata y piedras preciosas. Con la ayuda de un dios extraño atacará las fortalezas más poderosas, y rendirá grandes honores a aquellos que lo reconozcan…” (Daniel 11:36-39. NVI. Énfasis mío).

Este ‘dios extraño’ (literalmente ‘dios alienígena’) es el Baalhazor, el “dios de las fortalezas”, el cual nos provee la conexión entre el antiguo dios Baal y el dios del Anticristo. Baal era señor del cielo y de la guerra. A Baal se le dieron muchos títulos que se añadieron como terminaciones de su nombre. Algunos ejemplos hallados en las Escrituras son Baalbemoth, ‘señor de los lugares altos’, Baalzebub [b1], ‘señor de los que vuelan’ (la terminación zebub es un verbo hebreo que significa ‘revolotear rápidamente de un lado a otro’). Baal es identificado como Satanás mismo en pasajes como Mateo 10:25; Marcos 3:22, y Lucas 11:15.

[b1] Beelzebúl. Designación aplicada tanto por Jesús como por sus opositores al príncipe de los demonios gMat_10:25; Mat_12:24, Mat_12:27; Mar_3:22; Luc_11:15, Luc_11:18-19. La VUL (Vulgata Latina) registra Beelzebub en clara referencia al ídolo filisteo Baal-zebub mencionado en 2Re_1:2. Sin embargo, la conexión no es muy clara, y probablemente no es sino un esfuerzo por explicar la verdadera etimología y significado de un término obscuro, que no se repite en ninguna fuente anterior o contemporánea. En el ugarítico, zbl significa príncipe y ciertamente ocurre en algunos antiguos registros para designar al dios Baal. Sin embargo, en el hebreo post-bíblico (también en sirio y árabe) hallamos zbl con el significado estiércol, y el Talmud registra la palabra zibbul con la connotación de estercoladura (acción y efecto de estercolar). Si esto es así, es posible inferir entonces que el nombre Beelzebul (Baal-zibbul) posea el significado ambivalente de dominus stercoris (señor del estiércol) y defoecator (defecador).

El Anticristo honrará, pues, a Satanás, llamado Baal, ‘dios de las fortalezas’, ‘señor de los lugares altos’, ‘señor de aquellos que revolotean rápidamente de un lado a otro’, ‘príncipe del poder del aire’, y, obviamente, ‘príncipe de los poderes que subyacen a los objetos que vuelan en las regiones celestiales y de nuestra atmósfera: los Ovnis’.

De manera sorprendente, la Biblia nos explica dónde radica Satanás de manera cotidiana, y lo conecta con las fuerzas que pululan en la atmósfera:

“Porque nuestra lucha no es contra seres humanos (carne y sangre), sino contra poderes que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales” (Efesios 6:12).

Así pues, Satanás es llamado “el príncipe de la potestad del aire” (Efesios 2:2. RV) o “príncipe de la autoridad del aire” (Straubinger). La confederación de ángeles rebeldes está asentada en los cielos atmosféricos y, con toda probabilidad, en los planetas más cercanos al nuestro en la sección interior de nuestro Sistema Solar. El mismo rey hebreo David reconoció esto cuando escribió bajo la inspiración del Espíritu de Dios lo siguiente:

“¿Quién en los cielos es comparable al SEÑOR? ¿Quién como él entre los seres celestiales?” (Salmo 89:6.NVI)

De dónde vendrá el dios del Anticristo

La Biblia describe a Satanás (más comúnmente llamado Lucifer), como alguien que originalmente residía en el cielo. ¿En qué parte del cielo vivía Satanás/Lucifer, y qué sucedió con esos lugares celestiales de su antigua habitación? Una investigación profunda nos muestra que Satanás (o Lucifer), vivía en un sitio literalmente físico en los cielos del espacio exterior, el cual, una vez que fue destruido, dio lugar al conocido cinturón de asteroides y cometas que rodean el Sol en una órbita entre Marte y Júpiter.

La teoría más aceptada acerca del origen del mencionado cinturón de asteroides es la llamada “teoría del planeta fallido”, la cual afirma que durante el inicio de la formación del Sistema Solar, un planeta (que los astrónomos llaman Astera) se había comenzado a formar en el lugar que ahora ocupa el cinturón. Sin embargo, debido a su insuficiente masa y a la influencia gravitatoria de Júpiter, terminó fragmentándose.

Hoy podemos decir que esta teoría no puede ser correcta debido a que ha llegado a ser obvio que tanto el planeta Marte como el planeta ‘fallido’ alguna vez habían tenido océanos y atmósferas [ref1].

[ref1] En la edición de octubre de 1987 de la Science magazine, D. P. Cruikshank y R. H. Brown hicieron un reporte muy interesante. Habían descubierto compuestos orgánicos en tres asteroides del cinturón: Murray, 103 Electra y Orguiel. Utilizando técnicas de análisis espectral de la luz emitida por estos tres asteroides, Cruikshank y Brown detectaron incluso la presencia de aminoácidos. Aun más impactante, había “productos de alteración acuosa”, es decir barro, lo cual sugería que su planeta de origen alguna vez había estado sumergido en agua. Si los asteroides efectivamente contenían sedimentos, éstos no habrían podido ser depositados sin el flujo de grandes cantidades de agua líquida por largos periodos de tiempo. Esto también exigía una fuerza gravitatoria lo suficientemente fuerte como para mantener una densa atmósfera propia, la cual a su vez pudiera producir una climatología especial y procesos de erosión. La evidencia encontrada sobre los tres asteroides solo podía llevar a una conclusión: el planeta de donde procedían debió haber tenido océanos y atmósfera.

Los asteroides del ‘planeta fallido’ no son sino las ruinas de una catástrofe de proporciones épicas…

‘Rocas de fuego’

A la luz de nuestros conocimientos actuales acerca del agua que ha sido hallada en los polos lunares y la confirmación de la presencia de agua en Europa (satélite marciano), ¿debiera sonarnos descabellada la teoría de que Marte alguna vez fuera habitable gracias a su atmósfera y océanos? ¿No es verdad que el reciente anuncio de microorganismos hallados en rocas marcianas al menos sugiere la posibilidad de que algún tipo de vida se halla desarrollado abundantemente hace mucho tiempo, antes de que algún cataclismo lo hubiera destruido?

Por sorprendente que parezca, existen numerosos pasajes bíblicos que hacen referencia a planetas habitables, en particular al planeta que los astrónomos llaman Astra, es decir el que debió haber ocupado el verdadero quinto lugar del Sistema Solar empezando a contar desde Mercurio. Estos planetas cercanos a la Tierra, que las Escrituras llaman “piedras de fuego”, alguna vez no solo fueron capaces de sostener formas de vida sino que en efecto fueron el asiento de civilizaciones más grandes de lo que podamos imaginar [ref2].

[ref2] En el Museo Estatal de Berlín se conserva una llamativa tablilla sumeria de unos 5,000 años de antigüedad que, curiosamente, parece representar un sistema solar. En la pieza aparecen tallados once satelitales situados en torno a un círculo central más grande, que, a juzgar por los ‘rayos’ que de él emanan, parece representar al Sol. Si suponemos que los cuerpos que rodean a este ‘Sol’ tienen el fin de representar a los planetas de nuestro Sistema Solar, la presencia en la tablilla de los planetas no visibles a simple vista ya supondría un misterioso problema muy difícil de descifrar por los medios corrientes, pues se debe recordar que, oficialmente, los sumerios desconocían la existencia de Neptuno, Urano y Plutón, descubiertos en los pasados siglos XIX y XX. El enigma no termina ahí, pues junto al ‘Sol’, la Luna y los nueve planetas que conocemos, la tablilla muestra un cuerpo extra: lo que parece ser un décimo planeta. ¿Se trata del perdido planeta ‘X’ que algunos astrónomos modernos han incluido en sus sistemas de hipótesis de trabajo acerca del Sistema Solar? Al menos el escritor Zecharia Sitchin así lo cree. En su obra, Sitchin (2002) incluso le da nombre al astro: Nibiru, el mismo nombre que le otorga la mitología sumeria. Según este sabio, la tablilla en cuestión se encontraría representando la estructura de nuestro sistema planetario poco tiempo después de su creación, y explicaría un evento cósmico de carácter catastrófico. Nibiru, un planeta con una órbita excéntrica que tardaría 3600 años en completar una vuelta alrededor del Sol, habría cruzado el Sistema Solar colapsándose contra y causando la destrucción de un planeta antiguamente ubicado entre Marte y Júpiter, Tiamat, que no aparece representado. Los restos más grandes del despedazado Tiamat habrían dado lugar a nuestro satélite, la Luna, mientras los pequeños formaron el actual cinturón de asteroides existente entre los mencionados planetas. Nibiru –siempre según la interpretación de Sitchin– sería un planeta habitado por una civilización extraterrestre cuya raza, los Annunaki –literalmente ‘los descendidos del cielo a la Tierra’–, visitaron nuestro planeta por primera vez hace cerca de medio millón de años y crearon a la raza humana (Homo sapiens) manipulando genéticamente a hombres primitivos para que les sirvieran.

Nota: revisando una investigación de un ‘experto’ en lenguas semíticas (Mike Heiser) y en efecto, el dice que el 12avo planeta NO ES UN SOL, sino que un planeta (una estrella): http://www.sitchiniswrong.com/VA243seal.pdf. Es una estrella, y por lo tanto denota una estrella, un dios, o un solo planeta. Esta no es mi opinión, es la convención sumerio-arte mesopotámico.

El escritor e investigador Richard Hoagland se ha referido varias veces a la teoría de que las rocas espaciales que ahora conocemos como cometas, son en realidad el resultado de una catástrofe planetaria. Hoagland ha mencionado también que los cometas verdaderamente pueden hacer su papel de “aves de mal agüero” si llegan a volatilizarse, romperse o desviar las órbitas de los asteroides en su paso. Pero aun más significativamente, estos trozos cósmicos de lodo y hielo nos llevan a pensar antes que nada en su verdadero origen: el evento cataclísmico que los causó. Por inverosímil que suene, hoy contamos con evidencia de que un planeta del Sistema Solar simplemente explotó. Los científicos que respaldan la teoría del planeta faltante, sin embargo, no saben bien a bien el motivo de esta catástrofe. Lo que veremos en seguida son las evidencias escriturales de lo que verdaderamente ocurrió.

29-03-2013 13-17-30

Satanás: La ‘estrella de la mañana’

La gran mayoría de las personas que saben algo sobre el diablo, creen que “Lucifer” es el nombre verdadero de aquel querubín que eventualmente se convertiría en Satanás. Sin embargo, la errónea traducción “Lucifer” se encuentra en un único pasaje de la Biblia: Isaías 14:12, y solo en traducciones viejas como la Vulgata Latina o la King James Version (KJV). Comparemos, por ejemplo, con la interlineal la traducción que hace la KJV de este pasaje de Isaías:

“How art thou fallen from heaven, O Lucifer, son of the morning! How art thou cut down to the ground, which didst weaken the nations!” (KJV) [kvj]
“O shining star, son of morning, how you have fallen from the heavens […] For you said in your heart, I will go up to the heavens; I will raise my throne above the stars of God, and I will sit in the mount of meeting in the sides of the north […] I will be compared to the most high” (HENDRICKSEN. Énfasis mío). [hen]

[kvj] “¡Cómo has caído del cielo, oh Lucifer, hijo de la mañana! ¡Cómo fuiste
cortado por tierra, tú que debilitabas a las naciones!”

[hen] Oh estrella reluciente, hijo de la mañana, como has caído desde los cielos […] Por que dijiste en tu corazón, subiré a los cielos; levantaré mi trono por encima de las estrellas de Dios, y me sentaré en el monte de la congregación a los lados del norte […] y seré comparado con el altísimo”. (Biblia Hebrea Interlinear de Hendricksen)

Esta mala interpretación ha llevado a algunos a concluir que Lucifer es una entidad diferente a Satanás. Al menos la mala traducción de esta palabra por parte de la KJV agrega confusión dada la asociación mental entre Venus/Lucifer/Estrella de la mañana. Sin embargo, el original hebreo deja claro que la palabra ‘Lucifer’ no es la mejor de las traducciones. ‘Lucifer/Lucero’ claramente no es lo que este pasaje intenta decir. Desafortunadamente, la Biblia Hebrea Interlineal de Hendricksen traduce la frase también de manera errónea: “Oh estrella reluciente”. La palabra hebrea original es ha-lale, y no significa ‘estrella’ sino ‘sonido claro, brillante o alegre’ (de ahí su relación con el vocablo haleluya: ‘alabad a Jehová’), aunque también denota simplemente la idea de ‘colores brillantes o relucientes’ y, muy apropiadamente, la idea de ‘jactanciosidad’ y ‘orgullo’. Entonces, si la idea que intentaba dar el hebreo original era la de ‘estrella’, la palabra que debió haber sido usada era kochob: ‘objeto redondo y rodante’.

Por su parte, la frase “hijo de la mañana” debería ser leída: “hijo del amanecer”, refiriéndose a lo ‘temprano’, a ‘lo primero de algo’ Zsabemos, por ejemplo, que Dios creo a los ángeles al principio de toda su creación. Así pues, una traducción más precisa del hebreo debería ser: “…Oh, claro sonido, orgulloso hijo de los primeros…”, lo cual describiría a este ángel rebelde que fue arrojado de los cielos por Dios, su creador. Lo que pasa es que Satanás no es la única ‘estrella de la mañana’ mencionada en el Antiguo Testamento. Otros pasajes describen a los ángeles como ‘hijos del amanecer’ en el sentido de ‘los primeros hijos de la creación’:

Por ejemplo, Dios cuestionó a Job desde la tempestad diciéndole:

“¿Dónde estabas cuando puse las bases de la tierra? ¡Dímelo si de veras sabes tanto! […] ¿Sobre qué están puestos sus cimientos, o quién puso su piedra angular mientras cantaban a coro las estrellas matutinas y todos los ángeles gritaban de alegría?” (Job 38:4-7.NVI).

Dios creó a los ángeles antes de ordenar a los mundos venir a la existencia. Dios es conocido en la Biblia como el ‘Señor de las huestes’:

“El señorío y el temor están con él; El hace paz en sus alturas. ¿Tienen sus ejércitos número? ¿Sobre quién no está su luz?” (Job 25:2-3. RV. Ver también Salmo 148).

Satanás, el más grande de los ángeles de Dios, era la ‘medida de la perfección’ y belleza de toda la creación. Su naturaleza reflejaba la misma gloria y la palabra de Dios. Pero algo malo pasó:

“Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad” (Ezequiel 28:14-15. RV. Énfasis mío).

Si lee usted el texto completo, se dará cuenta que la profecía de Ezequiel está dirigida al ‘rey de la roca’ (Tiro), un ‘querubín elegido’ que es descrito como alguien capaz de ‘pasear en medio de las piedras de fuego’, que literalmente se dice: ‘en medio o entre las rocas de construcción (eh-ben) o rocas de fuego’.

¿‘Rocas de construcción’?
¿Qué son esas ‘rocas’ que el más grande de los ángeles podía ir de arriba a abajo dentro de su vastedad? La respuesta está en el cielo nocturno. En él podemos ver a simple vista las ‘rocas de construcción’ de Dios reflejando la luz del Sol: los planetas.

Antes de la creación de Adán, las civilizaciones de ángeles existían en aquellos planetas del Sistema Solar que eran habitables. A través de las Escrituras hay referencias eventuales a los primeros lugares de habitación de algunos de los antiguos ‘hijos de Dios’. Este autor cree que los ángeles construyeron sus habitaciones sobre la Tierra, Marte, ‘Astera’ (el que era el quinto planeta), la Luna, etc. Otra vez Ezequiel nos dice que…

“Por la abundancia de tu comercio, te llenaste de violencia, y pecaste. Por eso te expulsé del monte de Dios, como un objeto profano. A ti, querubín protector, te borré de entre las piedras de fuego” (Ezequiel 28:6. NVI. Énfasis mío).

Rebelión y caída de Satanás

Cuando Satanás se rebeló, Dios lo echó como algo profano de las alturas de los cielos. Debido a su rebelión, Satanás fue ‘borrado de entre las piedras de fuego’, es decir los planetas, donde él había estado reinando sobre reinos literalmente materiales. El día de hoy aun pueden ser halladas evidencias de ello sobre la superficie marciana, y el llamado “cinturón de asteroides”, entre Marte y Júpiter, es la evidencia de que una civilización de poderosos bene ha-elohim fue destruida completamente en un muy remoto pasado.

Heb 13:2  No olvidéis la hospitalidad, porque por medio de ésta algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. [Gén_18:1-8; Gén_19:1-3.] (BTX, Énfasis mío)

Cuando Satanás y sus ángeles se rebelaron, Dios destruyó sus literales lugares de habitación. De acuerdo con la Escritura, esta destrucción fue rápida y decisiva. Tan es así, que el quinto planeta habitable, al cual la Biblia llama Rahab (‘orgullo’, ‘vanidad’), fue tachado del mapa del Sistema Solar.

Dios trajo una destrucción sobre las cabezas de sus rebeldes ‘hijos’, los ‘vigilantes’, los cuales tenían como misión custodiar y ayudar a la raza humana en su desarrollo civilizacional. El poder que usó tuvo unas proporciones inimaginables. Estamos hablando de la destrucción de al menos un planeta entero. En el pasaje de Job 26:11-13, Satanás es veladamente descrito como una serpiente que huye del juicio de Dios.

Job 26:11-13 Los pilares de los cielos se estremecen, Y quedan atónitos ante su reprensión. Aquieta el mar con su poder, Y con su inteligencia lo hiere en su arrogancia. Su Espíritu hermoseó los cielos, Y su mano traspasó la serpiente tortuosa. (BTX3, Énfasis mío).

Dios hizo caer un fuego en medio del mismo centro de su gran reino planetario. El planeta ‘Rahab’ explotó literalmente enviando pedazos de sí mismo al campo gravitacional de los llamados ‘planetas interiores’. Los asteroides impactaron como lluvia la superficie de Marte, y los océanos y la atmósfera del planeta rojo fueron expulsados al espacio exterior para nunca más volver. Sobre la superficie terrestre tuvieron lugar una serie de catástrofes del mismo género: la destrucción de ciudades levantadas sobre la Tierra miles de años antes de que apareciera el ser humano. Y en torno a esta desgracia, el profeta Jeremías tuvo la siguiente visión:

Miré a la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y a los cielos, y no había en ellos luz. Miré a los montes, y he aquí que temblaban, y todos los collados fueron destruidos. Miré, y no había hombre, y todas las aves del cielo se habían ido. Miré, y he aquí el campo fértil era un desierto, y todas sus ciudades eran asoladas delante de Jehová, delante del ardor de su ira. Porque así dijo Jehová: ‘Toda la tierra será asolada; pero no la destruiré del todo’.” (Jeremías 4:23-27. RV. Énfasis mío).

Jeremías estaba viendo en las eras anteriores de la creación de Adán y está describiendo la destrucción de la Tierra. Dice que aun ’no había hombre’ (es decir, descendientes de Adán), no obstante ya había ciudades que fueron destruidas por la ira de Dios. ¿Quiénes vivían en esas ciudades, entonces? Nada menos que las huestes de los poderosos bene ha-Elohim, los ‘hijos de Dios’ que vivían en la Tierra antes de su rebelión.

Al tener acceso al original hebreo, nos damos cuenta que las palabras que en el verso 23 de Jeremías 4 se traducen por ‘asolada’ y ‘vacía’ (tohu y bohu) son las mismas que se encuentran en el pasaje inicial de Génesis 1:2, donde dice que “la tierra estaba desordenada y vacía”. La gran mayoría de los académicos cristianos creen que Génesis 1:2 quiere decir que la Tierra fue creada originalmente en un estado de imperfección.  Pero Génesis 1:1 deja establecida la realidad del estado original de la creación: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”.  La siguiente frase, “y la tierra estaba desordenada y vacía”, se encuentra traducida erróneamente en la mayoría de las versiones conocidas, que deberían decir: ‘y la tierra se volvió desordenada y vacía’. [des]

[des] Ver PEMBER, G. H. [5]. Op. Cit. El verbo que traduce “estaba” es usado ocasionalmente con un acusativo simple en el sentido de ‘ser hecho’ o ‘volverse’.

Si el lector lo piensa bien, estará de acuerdo en que no hay bases bíblicas para creer que de origen Dios crea algo sumido en la confusión y la desolación (o ‘en el desorden y el vacío’). Entiendo que Dios es el Creador del orden. Es Satanás quien corrompe lo que Dios crea en perfección original. La rebelión de Satanás arrastró a la creación a un estado de corrupción, después de haber gozado una gloriosa perfección.  Afortunadamente, aunque la creación…

“…fue sometida a la frustración, esto no sucedió por su propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firma esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza…” (Romanos 8:20. NVI).

Dios usa la rebelión angelical para demostrar Su justicia y Su misericordia, así como Su omnisciencia a través de la historia. Este deseo algún día alcanzará a toda la creación cuando su plan de redención culmine exitosamente. Entonces, todos esos ángeles rebeldes que se cruzaron con los seres humanos pronto serán juzgados y recibirán su justo castigo (1ª Pedro 1:10-12).

Rahab es hecho pedazos

La verdad mostrada en las Escrituras es que ‘por su sabiduría los cielos eran hermosos’, después llegó la rebelión, y con ella la corrupción y la muerte. El salmista inspirado dice de Dios:

Tú quebraste a Rahab [el planeta entre Marte y Júpiter] como a herido de muerte; con tu brazo poderoso esparciste a tus enemigos. (Salmo 89:10).

Después de que el reino de Satanás fuera devastado, muchos de los ángeles rebeldes fueron aprisionados hasta el día de su juicio, en el futuro lejano, cuando Dios los reunirá y les condenará eternamente. Otras secciones de estos ángeles en rebeldía continuaron existiendo con una habilidad para viajar en la atmósfera y aun fuera de ella hacia el espacio exterior y aun entre los planetas –las ‘rocas de fuego’. El Libro de Enoc describe esta escena de cautiverio en las siguientes palabras:

“Vi columnas de fuego que descendían y cuya altura y profundidad eran inconmensurables.  Más allá de ese remolino, vi un lugar sobre el que no se extendía el firmamento de los cielos, bajo el cual no había tampoco cimientos de la tierra; sobre el que no había ni agua ni pájaros, sino que ese lugar era desierto y terrible. Allí vi siete estrellas parecidas a grandes montañas, que ardían. El ángel [que me acompañaba] me dijo: ‘Este lugar es el fin del cielo y de la tierra; es la prisión de las estrellas y de los poderes del cielo. Las estrellas que ruedan sobre el fuego son las que han transgredido el mandamiento del Señor, desde su nacimiento porque no han llegado a su tiempo. Él se irritó y las ha encadenado hasta el tiempo de la consumación de su pecado, en el año del misterio” (Enoc 18:13-16. Énfasis mío).

El Nuevo Testamento afirma por su parte que los ángeles capturados después de esta rebelión (y quizás también los que lo fueron después del Diluvio) fueron echados en ‘prisiones de oscuridad’:

“Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio” (2ª Pedro 2:4. RV. Énfasis mío).

Prisioneros de la oscuridad

¿Dónde se encuentran estas ‘prisiones de oscuridad’ (‘tenebrosas cavernas’, según la NVI)? ¿Dónde está este ‘infierno’ (‘Tártaro’, de Tartarosas)? Este es el único pasaje en toda la Biblia en el que se usa la palabra ‘Tártaro’. Todas las demás referencias al ‘infierno’ en el Nuevo Testamento traducen la palabra griega Hades (literalmente ‘el mundo de abajo’) [inf1], el ‘reino de los muertos’, o la hebrea Gae’hinnóm (Géhenna, en griego’). [inf2]

[inf1] El correspondiente término hebreo sche’ohl (Seol) aparece sesenta y cinco veces en las Escrituras hebreas (Antiguo Testamento). En la revisión de 1909 de la Reina-Valera se traduce “infierno”, “sepulcro”, “sepultura”, “abismo”, “profundidad”, “huesa”, “fosa” y “hoyo”, y es sinónimo del término hebreo Géhenna.

[inf2] El vocablo griego traducido en Marcos 9:47 como “infierno” es GÉ.HEN.NA, un término procedente de las voces hebreas Gai Ben Hinnom, o Gai Hinnom, es decir, “Valle del hijo de Hinón”, o simplemente “Valle de Hinón”, y se refiere en realidad al antiguo incinerador de basura situado en la cañada o barranco en las afueras de la muralla sudoeste de la antigua Jerusalén. Para un estudio más exhaustivo de los conceptos de Infierno y Lago de Fuego, consultar mi ensayo: Hernández, A. (2010): Un enfoque bíblico sobre la naturaleza del infierno y el lago de fuego. [The UCLi Press: Cuernavaca]. Solicite un ejemplar gratuito en formato pdf a este autor, o descárguelo de: http://es.scribd.com/doc/28966085/La-segunda-muerte-Unenfoque-biblico-sobre-la-naturaleza-del-infierno-y-el-lago-de-fuego-Armando-H-Toledo

Así, los ‘Vigilantes’ rebeldes se encuentran en el ‘Tártaro’, justo debajo de nuestros pies, en un lugar bien profundo de la Tierra en ‘prisiones oscuras’ esperando el día de su juicio. Y el lector no debiera sorprenderse de las historias que se cuentan acerca de ciertos sonidos extraños que emanan del interior de la Tierra.

Hace pocos años, por ejemplo, se escuchaba un testimonio que entonces parecía una tomada de pelo, pero que hoy en día tendríamos que reevaluar. De acuerdo con un reporte, ciertos geólogos rusos penetraron la corteza terrestre mediante un profundísimo hoyo que se introducía varios kilómetros. Debido a la naturaleza de la obra, había necesidad de usar sensores y micrófonos. Pero jamás se imaginaron lo que quedaría registrado en sus cintas. Su sangre se les heló al escuchar los más terribles gritos de lamento y agonía de voces de personas… Recientemente, yo mismo he escuchado la que se supone es la grabación original, y es de lo más aterradora: una cinta que se ha publicado en la Internet que registra una multitud incontable de gritos y lamentos en idiomas imposibles de entender, fruto de la última perforación inmensamente profunda que se ha hecho a la fecha.

El significado profético de la exploración de Marte

Hacia el mes de julio de 1976, la comunidad astronómica internacional esperaba las primeras fotografías que de Marte serían tomadas y enviadas de regreso a la Tierra por la sonda espacial Vikingo I. Lo que nadie podía imaginar era la información gráfica que tales fotografías traían. Lo que allí aparecía era demasiado inquietante y desestabilizador. Eran imágenes procedentes de la región conocida como Sidonia Mensae, a unos 40 grados al norte del ecuador marciano. Una toma en particular, con código de identificación 35A72 (es decir, la foto 35 de la nave A, la Vikingo I, durante su órbita número 72), mostraba nada menos que un vasto conjunto de cuerpos de apariencia artificial entre los que se destacaba una formación rocosa semejante a un rostro humano completo, con ojos, nariz, boca y línea del cabello. La estructura, que parece mirar al cielo infinito mide, en diagonal, alrededor de un kilómetro y medio. Se acababa de inaugurar la era del misterio marciano…

Las pirámides de nuestro vecino rojo

En 1979, Vincent DiPietro, un ingeniero eléctrico especializado en procesamiento de imágenes (que para entonces trabajaba para la NASA), y su amigo Gregory Molenaar, (técnico en computadoras, también bajo contrato por la NASA), se sorprendieron de estas imágenes y pensaron si, quizás, aumentando la resolución de las mismas, podrían determinar si efectivamente se trataba de un rostro de hechura artificial o solo un fenómeno orográfico que daba la apariencia de uno. Debido a que los recursos técnicos con los que contaban para entonces no les permitió detallar más la imagen, ellos mismos tuvieron que desarrollar un programa de computadora especial que les permitió delinear todos los píxeles hasta lograr mejorar el contraste de otra toma, la 70A13. Allí, cerca de donde volvía a aparecer la misma estructura en forma de cara pero desde un ángulo diferente, aparecía una línea de cerros en forma de pirámides entre los cuales destacaba uno: un objeto con la forma de una pirámide de cinco lados.

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Sus lados estaban dispuestos en ángulos de 30 grados, a unas 10 millas al sur del ‘rostro’ (curiosamente 1/360 del diámetro polar marciano), con una altura aproximada de 800 metros y un diámetro de casi tres kilómetros. Esta estructura llegaría a ser conocida como la pirámide D&M, dados los nombres de los dos investigadores. DiPietro y Molenaar llegaron a creer que esas dos estructuras, tan cercanas la una a la otra, no eran el fruto de la erosión o trucos de cámara, sino que eran estructuras artificiales, presumiblemente erigidas por alguna antiquísima civilización marciana.

El principal promotor de los descubrimientos de DiPietro y Molenaar fue el escritor científico Richard C. Hoagland, quien se involucró en el debate marciano en 1983. Desde entonces, Hoagland (con intachables credenciales científicas) se ha convertido en el principal abogado de la presencia de estructuras artificiales en el Planeta Rojo y principal fuente de información en torno al ‘Rostro’ y demás estructuras.

¿Qué hubo en Marte?

Si las estructuras marcianas son verdaderamente artificiales, la pregunta forzosa es ¿quién las construyó? Picknett y Prince [8] piensan que, al parecer, solo existen tres posibles respuestas:
1. Fueron construidas, efectivamente, por alguna antigua civilización marciana, barrida quizás por alguna catástrofe natural, como la producida por el choque de un cometa o de un meteoro [9].
2. Son el producto de una civilización extraterrestre proveniente de algún otro punto del universo, que incluso habría visitado la Tierra. [t1]
3. Son la obra de una civilización avanzada que se originó aquí en la Tierra y llegó a viajar a Marte.

[t1] Ver SITCHIN (1978), Op. Cit.; ALFORD, Alan, F. (1996): Gods of the New Mellennium: Scientific Proff of Flesh and Blood Gods. [Eridu Books: Walsall], y DÄNIKEN, Erich von (1999): Chariots of the Gods. [Berkley Publishing Group: New York]. Esta escuela de pensamiento, a la que algunos han dado en llamar “Paleocontactología”, interpreta los mitos del mundo antiguo como memorias romantizadas de encuentros con seres extraterrestres y su tecnología. Los ‘dioses’ no serían otra cosa que entidades biológicas que desarrollaron una civilización avanzada de viajes interplanetarios. También intenta explicar las anomalías de la tecnología antigua (tales como las pirámides) como el resultado de tales contactos: http://www.youtube.com/watch?v=lKU9G5mnze8

Hoagland [10] está firmemente convencido de que los monumentos de Sidonia fueron construidos por una civilización ajena a nuestro Sistema Solar, que también visitó la Tierra en el pasado más remoto, y ha calculado que la edad del ‘Rostro’ es de mucho más de medio millón de años.

Las teorías de Hoagland tienen una implicación más. Él cree que estas estructuras no solo pueden ser atribuidas a seres venidos de más allá del Sistema Solar sino que tales entidades habrían creado a la misma raza humana –idea que, por más inverosímil que pudiera parecer, está ganando millones de adeptos rápidamente en todo el mundo. Sus cada vez más puntuales acusaciones a la NASA van en el sentido de que ese organismo paraestatal forma parte de una conspiración que impide que la verdad acerca de Sidonia llegue al gran público.  Por ejemplo, ha tomado el liderazgo en la promoción de la teoría de que la sonda Mars Observer, declarada oficialmente perdida desde 1993, ha continuado mandando datos a la Tierra secretamente…

El mensaje de Sidonia

En 1988 apareció en escena Erol Torun. Con él, la investigación de las anomalías marcianas tomó otro rumbo. Cartógrafo y analista de sistemas del servicio cartográfico de la Secretaría de la Defensa de los Estados Unidos, se vio particularmente interesado por la Pirámide D&M de entre las demás estructuras que se alzan en la llanura de Sidonia. Torun, conocedor de que la geomorfología de Marte no poseía ningún mecanismo natural que pudiera explicar la formación de una estructura de tan asombrosa simetría, decidió analizar con más cuidado la geometría de la construcción. Pero no se imaginaba lo que le deparaba su estudio pues, codificadas en la estructura de aquel objeto, descubrió una serie de relaciones matemáticas y constantes geométricas fundamentales cuya probabilidad de haber sido originadas al azar se hallaban cerca de cero. Pero estos descubrimientos quedaron empequeñecidos ante el hecho de que esas mismas relaciones matemáticas se repetían con asombrosa precisión si se trazaban líneas unificantes entre las demás misteriosas estructuras de la llanura. Al parecer, todo formaba parte de un complejo diseño que repetía una y otra vez los mismos números, ángulos y figuras. Para él estaba claro que allí no solo había un diseño deliberadamente codificado sino que todo un mensaje podía ser traducido desde el lenguaje de las matemáticas [tor].

[tor] TORUN, Erol (1996): http://users.starpower.net/etorun/pyramid/

Estos enigmáticos resultados inquietaron a Hoagland, quien concluyó que las relaciones geométricas del complejo de Sidonia eran referencias claras a las matemáticas de la hiperdimensionalidad (ver capítulo 14). Para él, la clave de esta geometría se encontraba en el uso repetido del ángulo de 19.5 grados. Por ejemplo, dos lados de la Pirámide D&M se encuentran a 19.5 grados de la línea de latitud marciana, y este ángulo se vuelve a repetir en la posición que comparten un grupo de pequeños montes de la misma región.

Ahora bien, según Hoagland 19.5 grados (más precisamente 19.47) son significativos dado que se trata de la ‘constante del tetraedro’ –la figura más simple de los sólidos regulares, de cuatro lados triangulares equiláteros. Esto es interesante dado que es un hecho que existe una importante relación entre el tetraedro (pirámide simple) y la esfera, en la cual este poliedro puede ser inscrito. Por ejemplo, si consideramos a los planetas como esferas y colocamos el vértice de un tetraedro imaginario en uno de los polos, los otros tres vértices caerán a la altura del paralelo 19.5 grados en el hemisferio opuesto. Y lo que hace más interesante a estas relaciones es el otro hecho curioso de que en todos los planetas del Sistema Solar en los que se ha podido estudiar la superficie con relativo detalle, es sobre esa misma localización geográfica donde se encuentran invariablemente los mayores focos de inestabilidad tectónica causada por alguna fuente de energía exactamente a 19.5 grados norte o sur del ecuador. Por ejemplo, la gran mancha roja de Júpiter se encuentra a esa altura (19.5). En Marte, el asombroso Olimpus Mons, el más grande volcán conocido de todo el Sistema Solar (con 563 kilómetros de ancho), también está ubicado a 19.3 grados norte. En Neptuno ocurre lo mismo, ya que tiene una mancha como la de Júpiter aunque de color azul. En el Sol, la mayor incidencia de sus manchas (el efecto visible de las erupciones derivadas de la alta actividad), también se observan precisamente alrededor del paralelo 19.5 grados. Aquí en la Tierra, a ese nivel se localizan las intensamente activas islas de Hawai, el cinturón volcánico del Pacífico, así como el volcán más grande del mundo, el Mauna Loa (19.6).

Se piensa que el fenómeno de los 19.5 grados es el resultado de la rotación misma de los planetas, siendo esos los focos de expresión física de inagotables flujos de energía provenientes de fuentes hiperdimensionales paralelas a nuestro universo físico tetradimensional. Es decir, al nivel de los 19.5 grados es donde más fácilmente se manifiestan los recursos energéticos acumulados en las otras dimensiones que de hecho existen, y que son superiores a las cuatro en las que nos movemos (alto, ancho, largo, tiempo).

Hoagland piensa que esta es la razón por la que el ángulo de 19.5 grados es tan recurrente en la región de Sidonia.  Cree que es la clave dejada por otros con la intención de guiarnos al descubrimiento de la física hiperdimensional y sus inagotables fuentes de energía. Arguye que si la energía generada por las fuentes de expresión de esa física hiperdimensional pudiera ser canalizada, la humanidad contaría con un flujo inagotable de energía a precio anonadado, así como la capacidad de desarrollar tecnologías superavanzadas, tales como la propulsión antigravitatorio y los viajes interestelares.  Tales tecnologías, siempre según Hoagland, resolverían casi al instante la mayoría de los problemas del mundo, trayendo al fin el tan esperado “Nuevo Orden Mundial”.

¿Agroglifo (mesianismo) marciano?

29-03-2013 16-29-55Es curioso darse cuenta de que otra área de gran interés intelectual para Hoagland y colaboradores, es el del polémico tema de los ‘círculos de los cultivos’. Este equipo sostiene que estos ‘agroglifos transtemporales’ (como prefieren llamarlos) contienen en sí los códigos geométrico-matemáticos que repiten y refuerzan el ‘mensaje secreto’ de Sidonia. Así, conectando a los ‘constructores extraterrestres’ de Sidonia con el enigmático (aunque visible) fenómeno de los círculos sesgados, Hoagland no está diciendo otra cosa sino que los marcianos constructores no solo aun andan por el barrio sino que están más que activos en la Tierra hoy. Incluso, se arriesga a afirmar que ‘el hecho de que alguien –de origen claramente no terrestre– se encuentra ahora promoviendo en la Tierra, y ante nuestros ojos, la decodificación del “mensaje de Sidonia” en la forma de mensajes en los cultivos’.

Un ‘circulo de cultivo’ (o agroglifo) en particular tiene una especial importancia en la hermenéutica extraterrestre de ese investigador. Se trata de la formación de Barbury Castle, aparecida en 1991 en la campiña inglesa de Wiltshire, la cual, según Hoagland, al incorporar la geometría tetraédrica, no solo confirma la conexión marciano-terrestre sino también ¡el inminente retorno de los constructores de Sidonia! Hoagland, de hecho, se encuentra muy comprometido con la interpretación del “están de regreso” de esa formación en particular, en la que él y su equipo afirman haber identificado algunos de los mismos ángulos claves que detectaron en la planicie de Sidonia.

Independientemente del misterio detrás de los círculos en los cultivos, ¿cuál es para Hoagland el mensaje que lee en ellos y en la arquitectura marciana? Él afirma que se trata nada menos que de una ‘afirmación arquitectónica de la física fundamental del universo Zla concreción última de una gran “arquitectura universal” al nivel más arquetípico, y que este mensaje está idénticamente codificado en cualquier otra parte del Sistema Solar, incluida la Tierra’. Para él, todo gira en torno del esperanzador retorno de los ‘constructores’, un retorno que cambiará al mundo para siempre…

Y bien, yo pienso que detrás de la promoción de estos ‘mensajes mesiánicos’ de Hoagland y otros de su categoría (ya a nivel público o tras bambalinas) debe haber (hay) algo real que tiene que ver con el punto de vista que aquí he venido exponiendo. Creo que el trabajo de estos promotores y divulgadores de la hipótesis extraterrestre forman parte (consciente o inconscientemente) de un programa sistemático de ‘aclimatación’ de la psicología de las masas, a fin de prepararlas para el futuro anuncio oficial de que ya se ha logrado establecer contacto con una supuesta civilización extraterrestre.

Reflexión final

¿Dónde estaba usted cuando sucedió el ataque a las Torres Gemelas en septiembre de 2001? ¿Dónde estaba cuando el Tsunami de 2004? ¿Dónde estará usted el día en que la humanidad haga contacto público con entidades de naturaleza extraterrestre? ¿Tiene idea de qué significará tal evento para usted, su familia y el resto de la humanidad? Bajo las condiciones en las que vive el mundo el día de hoy, nada (nada) volvería a ser lo mismo: las consecuencias que conllevaría tal evento serían inimaginables. El momento en que las autoridades científicas y políticas reconocieran la existencia de seres no terrestres y entablaran una comunicación real y abierta a nivel mundial sería tan transformador que la evolución social del hombre cambiaría para siempre, llevando consigo un trastoque de los aspectos más diversos de la vida: desde lo intelectual hasta lo religioso, pasando por lo económico, lo político, lo científico, Etc.

La anterior sería una situación solo comparable con la vivida por los pueblos aborígenes de América en el momento en que ‘contactaron’ con seres diferentes a ellos, llegando en impresionantes naves flotantes. Estos ‘alienígenas’ establecieron todo un sistema diferente de ideas, costumbres y religión, a un grado tal que al instruir a los indígenas en los nuevos paradigmas, lograron más fácilmente su dominación y presentaron un cambio radical en su evolución social.

El futuro ‘shock’ civilizacional

La teoría Nefilim asegura que algo semejante está por ocurrirle a la humanidad. Al establecerse próximamente una relación con entidades biológicas de supuesto origen extraterrestre, precisamente por presentar tecnologías, saberes, costumbres y filosofías tan diferentes, provocarán un colapso de la civilización como la conocemos, lo que llevará a su vez a la revisión de los actos, las creencias y los valores humanos del pasado y del presente, y a la necesaria redefinición del futuro. Es lo que algunos teóricos han denominado el “shock cultural” que se produce cuando dos sistemas civilizacionales con diferencias de origen y evolución se ponen en contacto. Al paso del tiempo, en el mejor de los casos una de ellas es dominada completamente por la otra, y en el peor, desaparece para nunca más volver.

Los políticos y empresarios que tienen acceso a ciertos documentos que parecen advertir de la presencia actual de tales entidades, ya se han dado cuenta de las consecuencias que traerían consigo el fin del presente orden mundial y el establecimiento de uno nuevo. Imagínese el lector a los gobiernos mundiales perdiendo el poder y el control sobre las sociedades. Imagínese a potencias como Estados Unidos, Japón, la Gran Bretaña, Alemania, etc. llegando al grado de depender de las decisiones de individuos no humanos más poderosos que pudieran establecer condiciones nuevas que abarcarían a toda la humanidad, paralizando nuestras actividades cotidianas y teniendo que asimilar otras diferentes.

En una carta presuntamente enviada en 1947 al presidente estadounidense Harry S. Truman por parte de los científicos Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer (“Relaciones con habitantes de cuerpos celestiales”), estos científicos explicaban que el establecimiento de relaciones con seres extraterrestres acarrearía problemas muy difíciles de solucionar. Uno de ellos sería el de que tales seres no fueran amistosos sino que vinieran en el plan de conquistar a la humanidad.

“La Guerra de los Mundos”, aquella dramatización radial que realizara Orson Welles en la transmisión radiofónica del 30 de octubre de 1938 en la ciudad de Nueva York, que estaba basada en una historia ficticia de H. G. Wells y que relata una invasión marciana al planeta Tierra, es el único parámetro con que contamos para saber muy aproximadamente la manera en la que reaccionaría el individuo promedio en el caso de que unos alienígenas repentinamente llegaran a invadirnos. Esa noche, la gente enloqueció después de huir de los ‘gases rociados por los marcianos’.

Según la nota del New York Times del día siguiente, en realidad una ola de histeria había atacado a miles de radioescuchas entre las 8:15 y 9:30 de la noche anterior. La transmisión que irrumpía en las salas de las casas, los hospitales y las iglesias, hizo que los servicios religiosos se interrumpieran, que el tránsito se congelara y que las comunicaciones se saturaran de llamadas de un público histérico que salía de sus casas cubriéndose la nariz con pañuelos humedecidos y toallas sobre sus rostros para huir de lo que pensaban era un ‘rociado generalizado con gases venenosos provenientes de las naves de los marcianos’. Varias personas se suicidaron y miles llamaban a la policía, a los diarios y a las estaciones de radio pidiendo medidas de protección. Se cuenta que un hombre de Ohio, por ejemplo, llamó a la redacción del mencionado rotativo para preguntar ‘en qué tiempo aproximadamente se acabaría el mundo’… Otro policía confesó haber subido a su azotea y visto ‘el humo de las explosiones por aquí y por allá…’ La fantasía de Wells provocó la histeria en la ‘Gran Manzana’ de la primera mitad del siglo XX, y una cosa quedó clara: la humanidad no estaría preparada para un evento de tal magnitud en el caso de que se llegara a verificar en el futuro.

Bajo la experiencia del 38 los gobiernos han tomado con cierta reserva el hablar sobre este tema, y toda información relacionada con la supuesta llegada de seres espaciales suele encubrirse bajo los rótulos de “seguridad nacional” y “ultra secreto”. Cuando ha sido necesario, los gobiernos han creado programas de desprestigio del discurso y la evidencia ufológica, aunque a su vez aprovechan para estudiar las reacciones de las personas ante ciertos informes que se llegan a hacer públicos [pub1].

[pub1] Es interesante el resultado del informe “Iron Mountain”, en el que fueron creados objetos voladores parecidos a los auténticos OVNIs y los dejaron volar en los cielos de Norteamérica, provocando una serie de reportes de avistamientos por diversas personas que con el tiempo se convirtieron en pánico, incredulidad, y hasta la creación de sectas y psicogrupos religiosos.

Personajes de prestigio en el campo de la ufología dicen que, con respecto al tema de la abierta irrupción extraterrestre, los mismos ‘alienígenas’ saben de las repercusiones que provocaría su presencia declarada. El prestigiado ufólogo español, J. J. Benítez, por ejemplo, ha llegado a argumentar que los extraterrestres que ya se encuentran en los alrededores están preparando el terreno para realizar el contacto definitivo. Los “contactados”, por su parte, aumentaron su número en la última década del siglo XX, y han confesado saber que la evolución del ‘proyecto revelación’ se ha de llevar a cabo mediante ciertas pautas seguidas de una hiperactividad en los avistamientos, y que al parecer el mencionado contacto ‘no deberá ser espontáneo sino lento’. Dicen también que, dadas nuestras actuales acciones sociales, políticas, económicas y ecológicas se ha visto acelerado este programa, a grado tal que a no más de década y media de haberse iniciado el siglo XXI podría iniciarse el contacto…

Aprendiendo de la higuera

Y bien, ante todo lo expuesto solo me resta expresar unas palabras de reflexión.

En el discurso del Monte de los Olivos, Cristo Jesús habló directamente del tiempo de su retorno y de las condiciones mundiales en las que sucedería. Dijo:

“Aprendan de la higuera esta lección: Tan pronto como se ponen tiernas sus ramas y brotan sus hojas, ustedes saben que el verano está cerca. Igualmente, cuando vean todas estas cosas, sepan que el tiempo está cerca, a las puestas. Les aseguro que no pasará esta generación hasta que todas estas cosas sucedan” (Mateo 24: 32-34. NVI).

En este pasaje del Nuevo Testamento, examinado en su contexto y en su sentido literal, el Señor Jesús dice claramente que habrá señales que indicarán que Él está ‘cerca, a las puertas’, y que la generación que esté viva cuando ‘todas estas cosas’ empiecen a suceder, comenzando con los ‘falsos cristos’ (falsos mesías o falsos salvadores de la humanidad), no moriría ‘hasta que todo esto suceda’.

Cabe observar que los judíos del tiempo de Jesús no se daban cuenta de que su Mesías (el Cristo) tendría que venir a la Tierra dos veces y que un largo intervalo (¡de casi dos mil años!) se interpondría entre esa época y la del cumplimiento de esta profecía [11]. Esta es la razón por la que incluso aquellos que creían que efectivamente Jesús era el Mesías no comprendieron que la generación de la cual el Señor estaba hablando realmente viviría en el futuro lejano durante el último periodo de la historia del mundo tal como lo conocemos.  Es obvio que ninguna de ‘estas cosas’ a las que se refería Jesús realmente comenzó a suceder durante la vida de quienes lo estaban escuchando, ni en la de ninguna generación de la Iglesia desde entonces. Así pues, el retorno de Cristo todavía no podía considerarse ‘cerca, a las puertas’ sino hasta que ‘estas cosas’ realmente comenzaran a suceder.

Pero veamos qué más dijo Jesús al respecto:

“En cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre. La venida del Hijo del hombre será como en tiempos de Noé. Porque en los días antes del diluvio comían, bebían y se casaban y daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca; y no supieron nada de lo que sucedería hasta que llegó el diluvio y se los llevó a todos. Así será en la venida del Hijo del hombre” (Mateo 24: 36-39).

Es decir, la generación que vivirá para ver ‘estas cosas’ que Jesús menciona en la primera parte será también testiga del regreso de Cristo, aunque ‘solo el Padre’ conozca ‘el día y la hora’ de su retorno. En cuanto al mundo incrédulo, su retorno ocurrirá en un tiempo cuando todo parezca ir de maravilla para aquellos que se hayan entregado (según la teoría Nefilim) al engaño extraterrestre (el ‘imperio alienígena del Anticristo’), de la misma manera que los incrédulos del día de Noé no tuvieron ni idea de la inminente destrucción hasta que la lluvia empezó a caer y hubo pasado toda oportunidad de ponerse a salvo en el arca.

La población prediluviana fue advertida con bastante anticipación: ¡120 años!, según Génesis 6:3, lo que lo coloca en la categoría del aviso más largo en la historia de las catástrofes preanunciadas. Sin embargo, la ceguera espiritual de esa generación le impidió escuchar tal advertencia. Esa gente estaba muy cómodamente asentada en su sistema, y seguramente les pareció una soberana tontería el que Noé se pusiera a construir semejante armatoste y se dedicara a predicar la justicia. [Ver 2ª Pedro 2:5]

Ahora bien, aunque las señales de aviso de la segunda venida del Cristo serán de una naturaleza diferente, sin embargo serán pasadas por alto de la misma manera por el mundo incrédulo del día de hoy. De hecho, “vendrá gente burlona que, siguiendo sus malos deseos, se mofará: ‘¿Qué hubo de esa promesa de su venida?’” (2ª Pedro 3:3-4). Y cuando el Anticristo ascienda de incógnito, con su fachada de ‘hermano del cosmos’ y como gran líder mundial de un imperio ‘extraterrestre’, con sus promesas de paz y prosperidad en la ‘nueva era de oro’, el mundo en general le mirará con esperanza en vez de empezar a buscar las ‘señales’ de la venida del verdadero Mesías y del establecimiento de su reino justo anunciado desde milenios atrás. El mundo se burlará de los pocos fieles que aun queden, de la misma manera que los detractores de Noé lo ridiculizaron a él. Finalmente, los incrédulos tomarán parte en una persecución mundial contra los escogidos de Dios. [Ver Mateo 24:22]

‘Como en los días de Noé’, los testigos del Señor (incluidos tres poderosos ángeles fieles especialmente enviados para ello) advertirán al mundo de la ira venidera de Dios contra los que hayan participado voluntariamente en el establecimiento del imperio extraterrestre del Anticristo (Apocalipsis 14:9-10).  Sin embargo, la humanidad inicua tampoco responderá en esta ocasión, pues…

“Cuando estén diciendo: ‘Paz y seguridad’, vendrá de improviso sobre ellos la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores de parto. De ninguna manera podrán escapar.  Ustedes, en cambio, hermanos, no están en la oscuridad para que ese día los sorprenda como un ladrón. Todos ustedes son hijos de la luz y del día. No somos de la noche ni de la oscuridad. No debemos, pues, dormirnos como los demás, sino mantenernos alerta y en nuestro sano juicio” (1ª Tesalonicenses 5:3-6).

Cierto: Noé no conocía ‘ni el día ni la hora’ del comienzo del diluvio, pero estoy seguro que sabía cuando el tiempo se estaba acercando; de modo que cuando empezó, él ya estaba completamente preparado según Dios lo había instruido previamente. De la misma manera, aquellos lectores que ya son fieles a Dios (o que desean empezar a serlo) que lleguen a entrar al inminente periodo final de la historia, tampoco sabrán con exactitud ni el día ni la hora de la segunda venida de Cristo, pero ¡sí podrán saber con anticipación cuándo será inminente su regreso! Cuando la gran persecución del imperio alienígena se establezca en contra de quienes se nieguen a pertenecer a él, los fieles al bando de Cristo entenderán lo que está pasando gracias a su conocimiento de la profecía futura y de lo que sucedió con el proyecto nefílico en la antigüedad remota, y estarán preparados según la Palabra de Dios y Su provisión sobrenatural.

Finalmente, creo que es de enorme importancia entender las siguientes dos verdades gemelas.

Primera: Solo los creyentes fieles, capacitados y educados en la Palabra de Dios, serán capaces de saber cuando se esté acercando el final de este mundo impío gobernado por Satanás, y tendrán considerable comprensión de los eventos que tengan lugar en ese fin gracias a su conocimiento de lo que ya ocurrió en el otro ‘fin del mundo’: el fin del mundo prediluviano. El cristiano observador y pendiente sabrá que ‘el verano vendrá tan pronto como se pongan tiernas las ramas de la higuera y broten sus hojas’. Pero que quede claro: será solamente la generación que vea todas ‘estas cosas’ empezar a ocurrir la que podrá asumir que Cristo ‘está cerca, a las puertas…’

Segunda: Incluso los creyentes más fieles y preparados no sabrán ‘ni el día ni la hora’ precisos del retorno de su Señor que detendrá la gran persecución a la que los someterá el Anticristo, para reunir a sus santos con él mismo, y para iniciar la ira de Dios contra los impíos que hayan quedado por haber decidido voluntariamente participar en el proyecto nefílico que representará el último intento de Satanás por impedir el establecimiento del reino de Dios sobre la tierra.

29-03-2013 16-56-11

Referencias y webliografía

[1] THOMAS, I. D. E. (1986): The Omega Conspiracy -Satan’s Last Assault on God’s Kingdom. [Hearthstone Publishind LTD: Oklahoma]

[2] DRAKE, W. Raymond (1974): Gods and Spacemen of the Ancient Past. [New York: Signet Books]

[3] No hay que olvidar la iniciativa de defensa estratégica SDI instaurada precisamente durante la administración Reagan, y más conocida como “La Guerra de las Galaxias”. La versión oficial dijo que se trataba de un proyecto a través del cual se pretendía instalar en órbita un conjunto de satélites armados. Su objetivo sería el de interceptar en vuelo los proyectiles nucleares de naciones enemigas, principalmente de la ex Unión Soviética. Sin embargo, más de una vez se denunció que los potentes rayos de partículas de estas armas satelitales en realidad no tenían como objetivo ningún misil soviético, sino que habían sido puestos en órbita como un subsistema de defensa nacional, debido al temor del gobierno de un eventual ataque por parte de entidades extraterrestres. http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen2/ciencia3/061/html/sec_11.html

[4] VALLÉE, Jacques (1974). The Invisible College. (E. P. Dutton: New York, NY). Hay versión en español: VALLÉE, Jacques. (1981). El colegio invisible. (Diana: México, D. F.)

[5] PEMBER, George Hawkins (1975): Earth’s Earliest Ages. [Kregel Publications: Grand Rapids]

[6] WELDON, John y Zola Levitt (1978): Ovnis: ¿Qué está sucediendo en la Tierra? [Barcelona: Clie]

[7] NICHOLS, W. y Brooks Alexander (1981): Los OVNIs y la nueva mentalidad. [Barcelona: Libros CLIE]

[8] PICKNETT, Lynn y Clive Prince (1999): The Stargate Conspiracy: The Truth About Extraterrestrial Life and the Mysteries of Ancient Egypt. [Berkeley Books: New York]

[9] HANCOCK, Graham, Robert Bauval y John Grigsby. (1998): The Mars Mystery: A Tale of the End of Two Worlds. [Michael Joseph: London]

[10] HOAGLAND, Richard (1996): The Monuments of Mars: A City on the Edge of Forever. [Frog, LTD: Berkeley]

[11] VAN KAMPEN, Robert (1993): La señal. [Colombia: UNILIT]

La información de este artículo fue tomada del libro de Armando H. Toledo, La Antigüedad del Futuro; EL FENÓMENO OVNI Y EL PROGRAMA EXTRATERRESTRE A LA LUZ DE LA TEORÍA NEFILIM. THE UCLi PRESS, INTL. Cuernavaca, México.

La presente obra digital es el resultado de cientos de horas de investigación bíblica y bibliográfica. Es una edición de autor y se distribuye gratuitamente a los lectores de habla hispana en América Latina y el resto del mundo. El autor, que es un investigador mexicano (n. 1965), no tiene compromisos denominacionales con ninguna iglesia establecida, llámese católica, evangélica o de cualquier otra denominación. La UCLi es un ministerio mundial cristiano de investigación y docencia de carácter independiente.

Primera publicación © 2005.
Todos los derechos reservados.
Se permite el uso de este material para ser citado, distribuido gratuitamente y estudiado en grupos religiosos y no religiosos, siempre y cuando no se altere su contenido y se den los respectivos créditos al autor.

Copyright © 2007 by The UCLi International Ministries
Quinta edición: 2012.

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¿Qué se necesita para comprender la fórmula de la felicidad?

Diez, doce años atrás, hice un descubrimiento que trastocó y revolucionó mi vida, convirtiéndome en un hombre nuevo. Descubrí una formula que me permite ser feliz por el resto de la vida, que permite disfrutar cada minuto de la vida. Redescubrí la vida.

Al escuchar esto, alguien podrá asombrarse y preguntarme:
_¡Cómo se enteró sólo diez o doce años atrás? ¿No ha leído usted los Evangelios?
¡Por supuesto que leí los Evangelios! ¡Pero no la había visto! La fórmula estaba allí, en los Evangelios, pero yo no la había comprendido. Más tarde, cuando ya la había descubierto, la hallé en los textos sagrados de las principales religiones y me asombré: la había leído y no la había visto, no la había comprendido. Ojalá la hubiera descubierto cuando era más joven.
¡Qué diferente habría sido todo!

¿Cuánto tiempo me llevará transmitir a otros esa fórmula? ¿Todo un día? Voy a ser honesto: sólo un par de minutos. No creo que requiera más de dos minutos transmitirla. Captarla o comprenderla llevaría…¿veinte años?, ¿quince años?, ¿diez años?, ¿diez minutos?, ¿un día?, ¿tres días? ¡Quién sabe! Eso depende de cada uno.

La capacidad de escuchar

Es necesaria una cualidad para captar aquello que yo descubrí de repente diez años atrás y que revolucionó mi vida: la cualidad de escuchar, de comprender, de “ver”. Creo que, si mil personas me oyen y una escucha, si mil me leen y una ve, es un promedio bastante bueno.

¿Es difícil comprender la fórmula? Es tan sencilla que puede comprenderla un niño de siete años, ¿no es asombroso? En realidad, cuando pienso en eso hoy, me pregunto: ¿Por qué no la comprendí antes? No lo sé. No sé por qué no la comprendí antes. Pero así fue. Puede ser que cualquiera esté en condiciones de comprenderla hoy, aunque sea en parte. ¿Qué se necesita para comprenderla? Una sola cosa: la capacidad de escuchar. Eso es todo. ¿Eres capaz de escuchar? Si lo eres, podrás comprenderla.

Ahora bien, escuchar no es tan fácil como podría parecer. La razón es que siempre escuchamos a partir de conceptos establecidos, de posiciones y fórmulas establecidas, de prejuicios…Escuchar no significa “tragar”; eso es credulidad: -Él lo dice, yo lo acepto.

No quiero que nadie me tenga fe cuando me escucha o me lee; las enseñanzas de la Iglesia o la Biblia se pueden tomar con fe, pero no lo quiero que me tomen a mí con fe. Deseo que cuestionen todo lo que digo, que reflexionen sobre mis opiniones.

Escuchar no significa ser crédulo. Pero tampoco significa atacar. Lo que voy a plantear es algo tan nuevo que algunos pensarán que estoy loco, que no estoy en mi sano juicio. Por consiguiente, van a sentirse tentados de atacar. Si se le dice a un marxista que algo anda mal dentro del marxismo, lo primero que probablemente haga es atacar. Si se le dice a un capitalista que algo no está bien en el capitalismo, se alza en armas. Si se le dice a un norteamericano que en los Estados Unidos hay algo que no está bien, se enfurece. Y lo mismo sucede con los indios, si se ataca a la India, etcétera.

Escuchar no significa creer ciegamente, ni tampoco atacar o simplemente estar de acuerdo. Me contaron acerca de un superior jesuita que tenía mucho éxito. Alguien le preguntó:
-¿Cómo es que usted tiene tanto éxito como superior?
-Muy sencillo; la receta es sencilla: estoy de acuerdo con todos – respondió.
¡Estaba de acuerdo con todos! Le objetaron:
-¡No hable tonterías! ¿Cómo puede usted tener éxito como superior estando de acuerdo con todos?
-Es cierto, ¿cómo puedo tener éxito como superior estando de acuerdo con todos? – fue su respuesta.

¿Qué se necesita para comprender la
fórmula de la felicidad? Una sola cosa:
la capacidad de escuchar.

De modo que escuchar no significa estar de acuerdo conmigo; puedes discrepar conmigo y entenderlo, ¿no es asombroso? Escuchar significa estar alerta. Si estás alerta, estás observando, estás escuchando, con una especie de mente virgen. No es fácil escuchar con una mente virgen, sin prejuicios, sin fórmulas establecidas.

Alguien me contó la historia de una persona que llevó a la práctica el famoso refrán: “Quien por día una manzana come, al médico a distancia pone.” Bien, esta persona tenía un affaire con la esposa de un médico…y comía una manzana por día. Es decir, ¡había entendido todo al revés! Había partido de una fórmula establecida, de una posición mental rígida.

Me contaron también acerca de un sacerdote que estaba tratando de convencer a un feligrés alcohólico de que dejara la bebida. Para ello llenó un vaso con alcohol puro y tomó una lombriz, dejándola caer en el vaso. La pobre lombriz comenzó a retorcerse y murió. Y el sacerdote le dijo al feligrés:
-¿Comprendiste el mensaje, Juan?
-Sí, padre, comprendí el mensaje… comprendí el mensaje…¿Sabe?, si se tiene un bicho en el estómago, hay que tomar alcohol.
¡Ay! ¡Vaya si comprendió el mensaje! Juan no comprendió el mensaje porque no estaba escuchando.

Conozco otro caso en el que era el sacerdote el que no estaba escuchando. En efecto, cuentan acerca de un alcohólico que fue a ver al cura párroco, el cual, como estaba leyendo el diario, no quería que lo molestaran.
-Disculpe, padre.
El padre, fastidiado, lo ignoraba.
-Eh, disculpe, padre.
-¿Qué pasa? – preguntó el párroco.
-¿Me podría decir qué produce artritis, padre?
El padre seguía fastidiado:

-¿Qué produce artritis? Beber produce artritis; eso es lo que produce artritis. Salir con mujeres fáciles produce artritis; eso es lo que produce artritis. Dedicarse al juego produce artritis; eso es lo que produce artritis. ¿Por qué lo preguntas?
-Porque aquí, en el diario, dice que el Santo Padre tiene artritis. El párroco no había estado escuchando.

Bueno, si estás preparado para oír algo nuevo, sencillo, inesperado, opuesto a casi todo aquello que te han contado hasta ahora, entonces quizás escuches lo que tengo que decir, quizás lo comprendas. Cuando Jesús enseñaba la Buena Nueva, creo que fue atacado no sólo porque lo que enseñaba era bueno, sino porque era nuevo. Odiamos todo lo que es nuevo:
-No quiero oír nada nuevo; denme las viejas cosas.

Si rechazamos lo nuevo, no
estamos dispuestos a escuchar.
Pero si lo aceptamos sin discriminar,
tampoco estamos escuchando.

No nos gusta lo nuevo; es demasiado molesto, demasiado liberador. Si rechazamos lo nuevo, no estamos dispuestos a escuchar.

Pero si lo aceptamos sin discriminar, tampoco estamos escuchando. Buda lo dijo de una manera muy hermosa: “Monjes y discípulos no deben aceptar mis palabras por respeto, sino que deben analizarlas, de la misma manera que un orfebre trabaja el oro: seccionando, raspando, frotando, fundiendo.” Así debe ser también con mis palabras.

La vida está donde menos se le espera

¿Qué es eso que llamamos “nuestra vida”? Echa una mirada al mundo y luego te invitaré a echar una mirada a tu propia vida. Echa una mirada al mundo: pobreza por doquier. Leí en el New York Times que los obispos de los Estados Unidos afirman que hay 33 millones de personas en el país que viven por debajo del umbral de pobreza, trazado por el propio gobierno. Si crees que eso es pobreza, deberías ir a otros países a ver la consunción, la suciedad, la miseria. ¿A eso se puede llamar vida?

Pero hay algo asombroso. Te mostraré que la vida existe aun en esas condiciones.
Alrededor de 12 años atrás me presentaron, en Calcuta, a un hombre que arrastraba un ricksha, un vehículo de tres ruedas de tracción humana…¡Es terrible! Se trata de un ser humano; no es un caballo el que tira, sino un ser humano. Estos pobres seres no duran mucho tiempo; viven 10 a 12 años después de que comienzan a tirar del ricksha, pues enferman de tuberculosis. Pese a su trabajo, Ramchandra –que así se llamaba este hombre tenía esposa e hijos, e incluso televisión. En ese entonces había un pequeño grupo de personas dedicadas a una actividad ilegal llamada “exportación de esqueletos”, que finalmente fueron apresadas. ¿Sabes qué hacían? Si una persona era muy pobre, ellos se le
acercaban y le compraban el esqueleto por el equivalente de unos 10 dólares. Así fue como le preguntaron a Ramchandra:

-¿Desde cuánto tiempo atrás trabajas en la calle?
-Desde hace diez años…-respondió Ramchandra. Entonces ellos pensaron: “No va a vivir mucho más…” Y dijeron: -Muy bien, aquí está tu dinero.

En el momento en que la persona moría, se apoderaban del cuerpo, se lo llevaban y, luego, cuando el cuerpo estaba descompuesto, mediante un proceso que tenían, descarnaban todo el esqueleto. Ramchandra había vendido el suyo, tanta era su miseria; estaba rodeado de consunción, pobreza, desgracia, incertidumbre. Nunca creerías posible encontrar la felicidad allí, ¿no es cierto?

A este hombre, al que nada parecía molestarlo, que estaba perfectamente bien, al que nada parecía preocuparlo, le pregunté un día:
-¿No estás preocupado?
-¿Por qué?
-¿Sabes?, por tu futuro, por el futuro de los niños…- agregué.
Bueno, hago lo mejor que puedo, pero el resto está en manos de Dios
-Pero –dije yo- ¿y qué hay de tu enfermedad?; te hace sufrir, ¿no es cierto?
-Un poco; tenemos que tomar la vida como viene –fue su respuesta.

Jamás lo vi de mal ánimo. Pues bien, un día, cuando estaba hablándole, me di cuenta de que estaba en presencia de un místico, me di cuenta de que estaba en presencia de la vida. ¡Él estaba allí! ¡Estaba vivo! Yo estaba muerto…Era un hombre que era plenamente él mismo, de acuerdo con aquellas bellas palabras de Jesús: “Mirad los cuervos del cielo, que no siembran ni cosechan…; mirad los lirios del campo, que no hilan ni tejen…” (Lc. 12, 24 y 27; Mt 6, 26); ellos no se preocupan ni por un momento del futuro; no como tú. Ramchandra estaba allí mismo. No sé, hoy seguramente estará muerto. Mi encuentro con él fue muy breve, en Calcuta; y después seguí hasta donde vivo ahora, hacia el sur de la India.

Está en la Biblia: “ Mirad los lirios
del campo, que no hilan ni tejen…”

¿Qué le sucedió a esta hombre? No lo sé. Pero sé que conocí a un místico. Era una persona extraordinaria; descubrió la vida, la redescubrió.

Esa extraña cosa: la mente humana

Muchas veces pensé qué cosa tan extraña es la mente humana. Ha inventado la computadora, ha desintegrado el átomo, ha hecho posible enviar naves al espacio, pero, ¿no ha solucionado el problema del sufrimiento humano, de la angustia, la soledad, la depresión, el vacío, la desesperación! Honestamente no creo que tú estés libre de todos esos sentimientos. ¿Cómo puede ser que no hayamos encontrado la solución para ellos? Hemos logrado toda clase de adelantos tecnológicos. ¿Ha elevado esto nuestra calidad de vida en una sola pulgada? ¡No!, ni en una pulgada. Tenemos – eso sí- más comodidad, más velocidad, más placeres, más entretenimientos, más erudición, mayores adelantos tecnológicos. Pero, ¿se ha logrado superar en algo la soledad, el vacío, la congoja, la avaricia, el odio, los conflictos? ¿Hay menos lucha, menos crueldad? Yo pienso que estamos peor…

Tenemos a mano la solución del
problema de la felicidad. ¿Por qué no
la usamos? No la queremos

La tragedia es, tal como lo descubrí diez o doce años atrás, que ¡el secreto se ha encontrado! Tenemos la solución a mano. ¡Por qué no la usamos? No la queremos. Ése es el motivo, ¿lo crees? ¡No la queremos! ¡No la queremos! Imagina que yo le diga a alguien:
-Mira, voy a darte una fórmula que te va a hacer feliz por el resto de tu vida; disfrutarás cada minuto del resto de tu vida…
Imagina que te digo eso a ti…Te lo diré, te daré la fórmula. ¿Sabes lo que
probablemente me responderás?
-¡No me la diga! ¡Basta! No quiero oírlo.
La mayoría de la gente no quiere escuchar la fórmula, aunque ni siquiera debe aceptarla por fe… Voy a demostrarte que es así.

Alrededor de seis meses atrás, el verano pasado, estuve en Saint Louis, Missouri, para dar una especie de seminario de fin de semana. Había allí un sacerdote, que se me acercó y me dijo:
-Acepto cada una de las palabras que usted ha dicho durante estos tres días, cada una de las palabras…,¿y sabe por qué? No porque haya hecho lo que usted os alentó a hacer: seccionar, frotar, raspar y analizar. No.
Y me explicó:
-Unos tres meses atrás, asistí a una víctima del sida en su lecho de muerte. Y el hombre me contó lo siguiente: “Padre, hace seis meses, el doctor me dijo que yo tenía seis meses de vida, y yo lo creí.” ¡Cuánta razón había tenido!, pues el hombre se estaba muriendo. ¿Sabe algo, padre? Éstos han sido los seis meses más felices de toda mi malgastada vida..¡los más felices! En realidad, nunca había sido feliz hasta estos seis meses, dijo, y abandoné la tensión, la presión, la ansiedad, la esperanza y, en lugar de caer en la desesperación, finalmente fui feliz.”

Y el sacerdote concluyó:
-¿Sabe?, muchas veces he reflexionado sobre las palabras de aquel hombre. Cuando lo escuché a usted este fin de semana, pensé: “Este hombre ha vuelto a vivir. Usted está diciendo exactamente lo que él dijo…”

Aprende a contentarte
con lo que tienes,
aprende a ser autosuficiente.

Donde empieza el camino

Otro hombre también sabía esto. En la Epístola a los Filipenses, san Pablo dice: “He aprendido a contentarme con lo que tengo…” (Flp 4, 1 1). ¡Está en la Biblia! La fórmula está en la Biblia. Yo te explicaré cómo ponerla en práctica, aunque la manera de hacerlo está allí también; la fórmula está completa…Esto es lo que dice san Pablo: “He aprendido a contentarme con lo que tengo…he aprendido a ser autosuficiente.” (Me achacarán quizá que la Biblia no dice “autosuficiente”; pero éste no será más que el comienzo de los ataques.) “He aprendido a ser autosuficiente” significa: “Sé andar escaso y sobrado. Estoy avezado a todo y en todo: a la saciedad y al hambre, a la abundancia y a la privación. Todo lo puedo en Aquel que me conforta.”

Un poco antes dice san Pablo: “Regocijaos en el Señor, siempre, regocijaos.” Yo lo repito: “Regocijaos.” Pienso en Ramchandra en Calcuta, pienso en aquella víctima del sida en Saint Louis. A eso se refiere san Pablo. ¡Lo había leído durante toda mi vida y nunca lo había entendido! Sus palabras se dirigían a mí y yo no las había comprendido. Bueno, supongamos que tú quieres comprenderlas, ¿qué debes hacer? Primero, deberás entender un par de verdades acerca de ti mismo. Luego, te arrojaré la fórmula, para que hagas lo que quieras con ella.

¿Qué debes entender acerca de ti mismo? Ante todo, que tu vida es un enredo. ¿No te gusta oírlo? Bueno, quizá eso prueba que es cierto. Tu vida es un enredo. Quizás me dirás: -Puede ser. Si eres como la persona promedio con la que me tropecé siempre, tu vida es un enredo.
Me dirás:
-¿Qué significa eso de que mi vida es un enredo? Me va muy bien en mis estudios, tengo padres buenos, tengo buenas relaciones con mi familia, tengo un novio (o una novia, según sea el caso), todos me quieren, me va bien en el deporte y tengo una carrera muy brillante por delante.

Ante todo, tu vida es un enredo.
¿No te gusta oírlo? Bueno,
quizás eso prueba que es cierto.

-Oh, ¿Sí?
-Sí.
-¿Piensas que tu vida no es un enredo?
Respondes:
-No.
-Oh, dime –aquí está la prueba de fuego-, ¿nunca te sientes solo?, ¿tienes alguna congoja?,
¿alguna vez te alteras por algo?
-¿Quiere decir que no debemos alterarnos?
-¿Quieres la respuesta limpia, clara y sencilla?
-¡Sí!
-¡No!
-¿Quiere decir: no alterarse por nada?
-Correcto, me oíste: ¡no!
-¡Cállese! No quiero escuchar más.
-¿Comprendes lo que quiero decir?
-No.

Como la mayoría de la gente, tienes una teoría: “Debes perturbarte o no eres humano.” Muy bien, adelante entonces, pertúrbate. Buena suerte. ¡Adiós!

Enseñar a cantar a los cerdos…?

Hay un delicioso refrán de un autor norteamericano, que cito frecuentemente: “No le enseñes a cantar a un cerdo: pierdes el tiempo e irritas al cerdo.” He tenido que aprender la lección y he abandonado mis intentos de enseñar a cantar a los cerdos. Ahora planteo:
-¿No quieres escuchar lo que digo? ¡Adiós!…
Ninguna discusión. No discuto. Estoy listo para explicar, listo para aclarar: ¿por qué tratar de discutir? No vale la pena. De modo que pregunto:
-¿Alguna vez sufriste algún conflicto interno? ¿Quieres decir que todas tus relaciones están bien?, ¿con todos?
-Bueno, no.
-Tu vida es un enredo. ¿Quieres decir que disfrutas de cada minuto de tu vida?

-Bueno, no del todo.
-¿Comprendes lo que te dije?…es un enredo.
-¡Eh! Espere un minuto, ¡la encarnación…!
-Sí, sí… ¡Adiós! “Después te veo, bicho feo.”
¿Por qué discutir? Mejor afirmar:
_No estoy interesado en discutir contigo. Punto. Lo sé porque lo estuve haciendo todo el tiempo. No estoy interesado en discutir. O enfrentas el hecho de que tu vida es un enredo en discutir. O enfrentas el hecho de que tu vida es un enredo o no lo haces: ¿No quieres enfrentarlo? No tengo nada que decirte. Y “tu vida es un enredo” significa que estás acongojado, por lo menos ocasionalmente, te sientes solo, este vacío te está mirando fijamente, estás asustado…¿estás asustado?

-Sí.
-Tu vida es un enredo.
-¿Quiere decir que se supone que no debemos tener miedo?
-No, señor (o señora, según sea el caso); ¡no!, se supone que no debemos tener miedo.
-¿De nada?
-De nada.
-Pero Mahoma…
Perdón, nos ocuparemos de Mahoma luego, ¿está bien? Hablemos de ti…¿No sabes lo que significa ser intrépido, no tener miedo? La tragedia es que no crees que lo puedes lograr. Sin embargo, ¡es tan fácil! Como te dijeron que no se puede lograr, nunca tratas de ser intrépido. Pero a lo largo de toda la Biblia está dicho que es posible y tú no lo comprenderás, porque te han dicho que no se puede lograr.

A lo largo de toda la Biblia
está dicho que se puede perder
el miedo y encontrar la felicidad.

-¿Estás angustiado por el futuro? ¿Tienes algún resabio de angustia, de preocupación, de desconcierto?
-Sí.
-¡Estás en un enredo! ¿Qué te parece? ¿Quieres aclararlo? Yo podría aclararlo en cinco minutos, si tu grado de preparación es adecuado. No tienes que mudarte de esa silla; sentado en ella podrías resolverlo en cinco minutos. No se trata de un recurso publicitario. Lo digo en serio: es algo tan sencillo y tan terriblemente importante que la gente no le acierta. Y tú lo puedes alcanzar.

Estamos “sentados”sobre una mina de diamantes y no lo sabemos

-¿Sabes cómo se descubrieron las minas de diamantes en Sudáfrica? Es una historia muy interesante; la he leído hace algún tiempo. Un hombre blanco, sentado en la choza del jefe de una aldea de nativos, en Sudáfrica, vio cómo los chicos jugaban con cosas parecidas a bolitas.  De pronto, su corazón se sobresaltó al darse cuenta de que, en realidad, eran diamantes.  Recogió un par de ellos,…¡diamantes! Entonces, le dijo al jefe de la aldea:
-¿Podría darme alguna de estas bolitas? ¡Usted sabe!, tengo chicos en casa que también juegan a esta clase de juego, y las suyas son algo diferentes…¿Podría usted…? A cambio, yo estaría dispuesto a darle una bolsa de tabaco.
El jefe rió y dijo:

-Mire, eso sería un abuso de mi parte; quiero decir, sería un verdadero robo aceptar su tabaco a cambio de estas cosas. Tenemos miles de ellas aquí.
Y le dio una canasta llena. Luego, el blanco regresó a su país, volvió con mucho dinero, compró todas las tierras del lugar y en diez años fue el hombre más rico del mundo. Esta historia real es como una parábola.

Reflexiono sobre mi propia vida y pienso: “¿Por qué la desperdicié?” ¡La desperdicié en toda clase de cosas maravillosas, ¡créeme !: ministerios pastorales, emprendimientos teológicos, servicios litúrgicos, etcétera. Nosotros, los sacerdotes, cuanto más ocupados estamos en las cosas de Dios, más probable es que olvidemos lo que significa Dios, y más probable es que nos volvamos más complacientes. (¡Ésta es la historia de Jesús! ¿Quiénes hicieron a un lado a Jesús? Los sacerdotes. ¿Quién más? La gente religiosa.) Entonces, ahora pienso: “¡Desperdicié la vida! No tengo ni un minuto para arrepentirme. ¡Para qué perder siquiera un minuto en lamentar el pasado!” ¿No es así? Pero el hecho es que la desperdicié.

No es demasiado tarde

Recuerdo aquella hermosa historia del pescador que salió temprano, por la mañana, para pescar, cuando aún estaba oscuro. Su pie tropezó con algo que parecía una bolsa, que probablemente había llegado arrastrada por la marea, desde algún barco naufragado. La recogió, la abrió y se dio cuenta de que contenía pequeñas piedras; las agarró y se entretuvo, hasta el amanecer, arrojándola lejos, en el mar, para ver si podía calcular, por el ruido que producían, la distancia a que había lanzado cada una. Pues bien, cuando comenzó a amanecer, miró dentro de la bolsa y vio allí tres piedras preciosas. ¡Dios!. ¡había estado llena de piedras preciosas y él no se había dado cuenta! ¡Demasiado tarde!, demasiado tarde…¡No
era demasiado tarde! ¡Quedaban tres piedras todavía! No era demasiado tarde, no era demasiado tarde…

Supongamos que a aquellos nativos “sentados” sobre aquellas minas de diamantes, muertos de hambre, con sus chicos desnutridos, dedicados a buscar comida, a mendigar, alguien les dijera:
-¡No vendan esa propiedad, hay en ella minas de diamantes! ¿Ven esto?
¡Es un diamante! Pueden venderlo, pueden obtener 100.000 dólares por esto…
Ellos dirían, seguramente:
-Eso no ser diamante; eso ser piedra.
En su mente eso es una piedra; se niegan a escuchar.
-¡No!, eso es una piedra.
Ésa es la actitud de las personas en todas partes: no quieren oír, no quieren escuchar. Tú le dices:
-La vida es extraordinaria, la vida es maravillosa; tú podrías disfrutarla; no tendrías ni un minuto de tensión, ni uno, ninguna presión, ninguna ansiedad. ¿Lo deseas?
-¡No es posible! ¡Nunca se ha logrado! ¡No puede lograrse! – será tu respuesta.
No hay ningún espíritu de búsqueda, de investigación, como ser:
-¡Tratemos de averiguar! Tratemos…
¡No, no, no! Esto no es lo que sucede. En cambio, dices:
– No puede lograrse.

La última cosa que quiere
un paciente es la cura;
no quiere curarse, busca alivio.

-No quiero oírte.
-Un sacerdote me ha dicho que no puede lograrse; mi psicólogo me dice que no puede lograrse…¡Usted viene a decir que puede lograrse! ¡Fuera!
¡Mala suerte!
Pues bien, entonces, lo que ahora te planteo es si estás preparado para admitir que tu vida es un enredo. Luego –y esto es un poco más duro-, sostengo que tú no quieres salir del enredo. Habla con cualquiera que merezca el nombre de “psicólogo” y lo confirmará: la última cosa que quiere un paciente es la cura; no quiere curarse, busca alivio. Eric Berne, uno de los grandes psiquiatras norteamericanos, lo expresa muy gráficamente. Imagina tú un paciente que está metido hasta sus narices en una letrina y pide ayuda. ¿Sabes lo que dice?:
-¿Podrían ayudarme a que la gente no haga olas?

-¿No quiere salir?
-¡Oh, no! ¡No, no! ¿Salir? ¡Por Dios! ¡No! ¡Sólo ayúdenme a que no hagan olas!
Eso es lo que él quiere. No quiere salir.
¿Quieres hacer una prueba contigo mismo? Te daré un par de minutos; podrás hacerla ahora mismo. Bien, aquí va:

-Suponte que pudieras ser inmensamente feliz, pero renunciando a obtener tu título de profesional. ¿Estás preparado para cambiar ese título por felicidad? No conseguirás esa novia (o ese novio, según sea el caso). ¿Estás preparado para cambiarla (o cambiarlo) por felicidad? ¿Sabes algo?: no alcanzarás el éxito. Fracasarás, y todos dirán: “¡Es un vagabundo!” Pero serás feliz, serás inmensamente feliz. ¿Estás preparado para cambiar la “buena opinión” de la gente con ese fin?

-¡Oh, no!
-Te daré tiempo para pensar en eso más adelante.

Preferimos ser desdichados

Cuando el verano pasado estuve en Siracusa, estado de Nueva York, vi un simpático aviso, en un diario, en el cual aparecía una chica tomada de la mano de un chico; y ella decía:
“No quiero ser feliz. Las únicas personas felices que conozco están en un manicomio. Yo quiero ser desdichada contigo.” ¿Comprendes lo que quiero decir?
-Yo no quiero ser feliz, quiero ser desdichada contigo.

¿Estás preparado para cambiar éxito por felicidad?

La gente no quiere salir de eso; no quiere, no quiere.
-No quiero felicidad; quiero fama. No quiero felicidad; quiero esa medalla de oro en los juegos olímpicos.
Supón que te diga:
Ira, deja de lado la medalla de oro; ¡serás feliz, maldición! ¿Para qué quieres esa medalla?
¿Para qué quieres ser el número uno, el jefe de la corporación? ¡Te haré feliz! Con 10.000 dólares por año, ¡te haré feliz!
¡No, no, no, no! Dame mi dinero, mi dinero, mi dinero, mi dinero, mi dinero…
¿Comprendes ahora lo que quiero decir? Ahora estás cayendo en la cuenta: ellos no quieren ser felices; ellos no quieren vivir; ¡quieren dinero!

¿Se te ha ocurrido alguna vez que aquello que llamas tu felicidad es en realidad tu cadena? Simplemente piensa: ¿A qué llamas tu felicidad? ¿Consideras que tu felicidad es alguien ( “tú eres mi dicha”), que es tu matrimonio, tus negocios, tu título, lo que sea? ¿Dónde encuentras tu felicidad?, ¿en quién encuentras tu felicidad? ¡En tu prisión! Éste es un lenguaje duro, y ¿quién puede escuchar estas palabras? Pero reflexiona sobre esto, “secciona, raspa, funde”:

¿Se te ha ocurrido alguna vez
que aquello que llamas tu felicidad
es en realidad tu cadena?

¿Recuerdas a Ramchandra, el hombre que tiraba del ricksha? ¡Vivía como un rey! ¡Lo digo en serio! Aunque la ayuda externa, de los demás, es buena, él no la necesitaba…, no para vivir. Necesitaba ayuda externa para estar cómodo, para estar sano.., no para vivir. Él podría haberla necesitado para alcanzar una larga vida, si es que a eso se lo puede llamar vida. Sería tener una larga existencia, no vivir. Él vivía. Yo estaba muero. Él sabía qué era la vida…Era feliz. Era como “los cuervos del cielo y los lirios del campo…”. Era una encarnación del Sermón de la Montaña. Todo eso estaba allí, en el Sermón de la Montaña…
Yo lo descubrí más tarde. Está todo allí. ¡Yo no lo había visto!…Y él vivía como un rey.

¿Qué significa vivir como un rey? ¿Sabes lo que los necios piensan que eso significa? (y el mundo está lleno de ellos, créeme). ¡Necios! ¿Sabes lo que ellos creen que eso significa? Significa trasladarse en coches de lujo, recibiendo las cortesías y el saludo de todos…, y toda esa clase de basura, toda esa clase de desperdicios, como ver aparecer sus nombres en los titulares. Creen que significa tener poder sobre la gente…Creen que eso significa vivir como un rey. Voy a decirte lo que yo creo que significa: ellos no viven como reyes; son esclavos.
¡Están aterrorizados! ¡Mira sus caras en la televisión, por Dios! Esos reyes y reinas, y esos presidentes… y todos los demás. ¡Míralos en la televisión y te darás cuenta enseguida! ¡Tienen miedo! ¿Sabes por qué tienen miedo? Porque quieren poder; porque quieren prestigio, quieren una reputación. No viven como reyes. Yo te diré qué significa “vivir como un rey” : no saber en absoluto de ansiedades, de conflictos internos, vivir sin tensiones, sin presiones, sin desconcierto, sin congoja. ¿Qué queda entonces? Felicidad pura, sin diluir.

“Vivir como un rey” significa
no saber en absoluto de
ansiedades, de conflictos internos,
vivir sin tensiones, sin presiones,
sin desconcierto, sin congoja.

La felicidad está en uno mismo

La gente a veces se pregunta: “¿Qué hago para ser feliz?” Tú no haces nada para ser feliz, necio. Eso muestra cuán mala ha sido tu educación teológica, que crees que debes hacer algo para ser feliz. No debes hacer nada para ser feliz. No puedes adquirir la felicidad, ¿sabes por qué? ¡Porque la tienes! ¡La tienes! ¡La tienes en este mismo momento! ¡La tienes! ¡Pero estás todo el tiempo obstruyéndola, en tu necedad! La obstruyes. Deja de obstruirla y la tendrás. Si yo pudiera mostrarte cómo librarte de tus conflictos, tus ansiedades, tus tensiones, tus presiones, tu vacío, tu soledad, tu desesperación, tu depresión, tu congoja…, te liberarías de todo eso. ¿Qué te quedaría? La felicidad pura, sin diluir. Eso es lo que tienes.

Los chinos lo dicen de una manera hermosa: “Cuando el ojo no está obstruido, el resultado es la visión; cuando el oído no está obstruido, el resultado es la audición; cuando la boca no está obstruida, el resultado es el gusto. “ Y yo agrego: “Cuando la mente no está obstruida, el resultado es la verdad; y cuando el corazón no está obstruido, el resultado es la dicha…y el amor.” Tú tienes todos estos sentidos y sentimientos, pero están obstruidos.  Elimina la obstrucción.

Ahora me ocuparé del segundo planteo: tú no quieres salir del enredo. Quieres comodidad, quieres tus pequeñas pertenencias, las pequeñas cosas que la sociedad te ha enseñado que son esenciales para la felicidad y que son las cosas que crean el enredo. Son falsedades. Eso es lo que tú deseas, de modo que por eso no quieres salir del enredo.

Pero hay algo más: el enredo existe también porque tienes ideas equivocadas, no porque algo esté mal en ti. ¿Tú estás bien!…y yo estoy bien, tú estás bien…, ¡estamos todos bien! No nos pasa nada malo, pero han puesto ideas equivocadas en nuestras cabezas. Alguien lo hizo. No debemos perder demasiado tempo tratando de apresar al culpable. De cualquier manera, el hecho es que tú tienes ideas equivocadas sobre la vida. Si alguien te diera un equipo estereofónico, te daría también el manual de instrucciones que lo acompaña. Pues bien, no nos entregaron un manual de instrucciones cuando nos dieron el don de la vida. O, mejor dicho: nos dieron luego un manual de instrucciones, pero ¡estaba completamente equivocado! Por eso, ustedes no escuchan la música de la vida; reciben sonidos “ásperos”.  Reciben desconcierto, conflictos, soledad, vacío. ¡Eso también está dicho el la Biblia! Pero muy pocas personas la leen realmente. Creen que lo hacen, pero no captan el quid, la esencia.  Yo no comprendí el quid. Quizás yo sea un reverendo pelmazo, pero he descubierto que muchos me acompañan. Ellos tampoco comprendieron el quid, ¡no lo entendieron!

La fórmula de la felicidad

¿Cuál es el quid? Bueno, hay muchas maneras de presentar la fórmula; yo te daré la más sencilla que pude encontrar. Voy a utilizar las palabras del viejo Buda. ¿Por qué lo elegí

El enredo existe también
porque tienes ideas equivocadas,
no porque algo esté mal en ti.

a él? Porque su fórmula es la más sencillas de todas y él la enuncia con límpida claridad. Aunque no estés de acuerdo con ella, no puedes dejar de comprenderla. Dice así: “El mundo está lleno de sufrimiento; la raíz del sufrimiento es el deseo; la supresión del sufrimiento es la eliminación del deseo. “¡Oh, imagino tu cara! Es hermoso lo que sucede:
estás pensado… ¿Eso es magnífico!, ¡Es magnífico!…Y estás pensando
equivocadamente…¡Eso es horrendo! Sin embargo, ¿No es maravilloso? Porque bien sé cómo yo reaccionaba ante esto. Me decían:

-“El mundo está lleno de sufrimiento…”
-¡Magnífico, correcto, de acuerdo!
-“…la raíz del sufrimiento es el deseo…”
-¡Bueeno…! ¿Correcto? ¿Qué conclusión sacarán otros?
-“…la supresión del sufrimiento es la eliminación del deseo.
-¿Entonces voy a ser un vegetal? Quiero decir: ¿cómo podremos vivir sin deseos?
Así pensaba yo. ¿Lo comprendes?
-Entiendo, entiendo…

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