Siria – Irán: EL ASALTO FINAL

EEUU e Israel se preparan para el asalto final de Siria e Irán, arrastrando al mundo a un conflicto de exterminio: el telón del último acto de la civilización, está a punto de alzarse.

Ángel Ruiz Cediel

Nunca estuvo en duda si Siria e Irán serían atacados por Israel y EEUU, sino sólo cuándo se llevaría a cabo el ataque. Parece que éste, en palabras de Hilary Clinton, es inminente, y además de la próxima reunión preparatoria que realizará el FOS (precipitada alianza para que parezca una acción internacional, básicamente conformada, además de por los susodichos Israel y EEUU, por algunas de las dictaduras más retrógradas de la Tierra, como los emiratos árabes y Arabia Saudita), ya se ha decidido armar a los sirios opositores a Al Assad, como si los mercenarios libios que ya están interviniendo en Siria y los que se están entrenando en Turquía y Jordania no estuvieran ya listos para el asalto final.

La ficha que va a mover esta coalición, sin embargo, no es menor, ni mucho menos, y con toda lógica puede considerarse la base de una escalada que abarcará a todo el mundo, porque de un modo o de otro van a ser arrastrados al conflicto Rusia y China. Por lo pronto, parece que sólo algunas potencias europeas se aliarán en el ataque preventivo, como Gran Bretaña o Francia, pero que sin duda llevarán a remolque a la OTAN, lo que supondrá de facto una invitación a los rusos para que se sumen al conflicto y usen no sólo el armamento estratégico que tienen ya desplegado en Siria, sino que también tengan la tentación de usar el que han desplegado a lo largo de todas sus fronteras con Europa, Oriente Medio y en el extremo siberiano que linda con Alaska. La tensión entre las flotas de la práctica totalidad de los países ubicadas en Ormuz y en el Golfo de Adén (superiores en número y capacidad destructiva a la totalidad de las flotas de guerra que hay en el resto del mundo), pueden hacer saltar la chispa del enfrentamiento entre bloques y abrir de par en par las puertas del infierno, desatando en todos los frentes, incluso los que ahora parecen a salvo, una violencia sin precedentes. 2012 está mostrando su peor cara, y ante estos sucesos mejor sería tanto para las personas como para los países no hacer demasiados planes de futuro.

Cualquier ciudadano occidental podría pensar que, en base a la demencial campaña mediática que se está llevando a cabo en todo Occidente y “países aliados”, el régimen de Bashr Al Assad de pronto se ha dedicado a atacar y a asesinar a su población así porque sí, en una especie de un ataque de locura. Sin embargo, conviene puntualizar que todo parece indicar que la agitación que viene desarrollándose en Siria desde hace tiempo no tiene nada de espontáneo, como no lo tuvo lo de Túnez, Egipto, Libia o Yemen. Es harto improbable que en una dictadura cuasi inmemorial la gente se canse de sufrir represión política y, de pronto, sin tener apenas más que para sobrevivir a duras penas, disponga de capacidad no sólo para seguir poniendo muertos gratuitamente, sino de enfrentar a una ejército regular con tanto éxito como para impedirle que tome una ciudad de medio pelo como Homs. ¿De donde salieron todas estas armas, y qué características tienen como para poder enfrentar carros de combate, aviación y todo el dispositivo militar de un ejército regular, por cierto uno de los más potentes de Oriente Medio?… ¿Con los AK-47 de los escasos desertores?… Parece que eso no sólo no es lógico, sino extremadamente incoherente, y de no estar armados por una potencia de fuego temible, sin duda un ejército regular no tendría problema para arrollar una supuesta débil resistencia ciudadana propia de aficionados mal armados, y una vez tomado el control de la plaza, ajustar cuentas. Sin embargo, a pesar de los airados bombardeos, no parece que el ejército sirio, que se enfrentó con notable éxito al temible ejército sionista en Líbano, sea capaz de controlar a un puñado de oficinistas armados con armas poco menos que domésticas y unos fusiles de asalto. Poco creíble, la verdad.

Pero todo esto es mucho menos creíble cuando sabemos que tanto EEUU como los israelitas están destacando comandos de fuerzas especiales tanto en Irán, para hacer papel mojado de Derecho Internacional y extender una política de agresión contra las personas –asesinatos selectivos (o no)- y contra las instalaciones de un país soberano al que no han declarado la guerra, como en Siria, donde sin duda alguna están jugando un papel que sí justificaría que el ejército sirio con toda su potencia no sea capaz de tomar el control de una plaza de unas pocas decenas de miles de ciudadanos teóricamente sin formación militar y sin recursos.

Por experiencia sabemos que allá donde los EEUU y sus aliados se han metido las cosas no han ido demasiado bien, al menos para las poblaciones “liberadas”. Han desecado las riquezas de esos países, pero las poblaciones han quedado diezmadas y los mismos Estados han quedado como fallidos, absolutamente destruidos, tal y como es el caso de Iraq, Afganistán, etc,además que han dejado muy pocos o ningún amigo. Invasiones que han llevado a cabo en base a mentiras manifiestas o a excusas de falsa bandera, por lo cual ningún tribunal internacional, la ONU o los mismos ciudadanos de Occidente parecen mostrar incomodidad alguna o solicitar que los dirigentes de esos países sean juzgados por crímenes contra la humanidad. La ley, sólo va, por lo que se ve, contra quienes están en el punto de mira de EEUU e Israel y sus socios, frecuentemente, como digo, dictaduras perversas en las que se conculcan sistemáticamente los derechos humanos, incluido Israel con los palestinos.

Mal hace Occidente apoyando una fantochada semejante, sin duda organizada para controlar el mundo e implantar un nuevo orden bajo su imperio. Irán, agredido su socio sirio, sabe que no tiene más opción que la guerra, y poco importará si es atacado o no: golpeará seguro, arrastrando a Paquistán, el cual está amenazado y está siendo agredido por drones y fuerzas especiales norteamericanas e israelíes, todo ello sin contar con que es una potencia nuclear y, ante la complicación previsible del conflicto regional que va a desatarse, es más que cierto que se vea en la tentación de usar su potencial nuclear, metiendo en la harina al resto de la región, como India, muy dependiente de Irán y su petróleo e igualmente una potencia nuclear, o como Rusia y China, quienes, ante tal tesitura, no tendrán más remedio que formar una alianza contra Occidente con un resultado no sólo sobradamente conocido por todos, sino ya anunciado en todas las profecías de todos los tiempos en todas las culturas: Siria es la llave del Apocalipsis, y en esa hora poco importará cuán lejos se encuentre cualquier país de Oriente Medio, porque llegará a las cuatro esquinas de la Tierra.

La progresión de los acontecimientos, si Occidente decide armar a los rebeldes o a los mercenarios que luchan contra el régimen sirio, no será aritmética y de ninguna manera controlable, sino que será una progresión geométrica capaz de involucrar directamente en unos pocos meses a la práctica totalidad del mundo. La siguiente batalla a ésta que está a punto de librarse, efectivamente será con palos y piedras. Sólo cabe, para detener este conflicto, la decidida oposición de cada ciudadano de Occidente –todos y cada uno de nosotros estaremos en peligro si tal acción se llevara a cabo-, y sería algo no sólo necesario para detener lo que bien pudiera ser la mayor matanza de la Historia, sino una excelente oportunidad para meter en vereda (ante los tribunales correspondientes) a quienes están haciendo del planeta un lugar inhabitable.

Nadie en su sano juicio puede estar conforme con que un país o un régimen instaure el terror o cometa asesinatos indiscriminados contra su propia población, pero eso es algo que no sabemos con certeza, porque quienes nos informan de ello carecen de toda credibilidad, y pudiera ser que las acciones encubiertas que ciertas potencias llevan a cabo busquen precisamente esa reacción. Por otra parte, los países tienen derecho soberano a decidir por sus propios medios su presente y su futuro, lo mismo que Irán tiene derecho a tener, en la actual tesitura, las armas que le dé la gane, sean nucleares o no (yo me fío mucho menos de EEUU, Israel o Gran Bretaña, y las tienen), y ante todo ello las demás naciones sólo pueden y deben mostrar respeto. Y, por último, es absolutamente increíble y sin ningún fundamento que haya por parte de las potencias Occidentales interés alguno en cuestiones como Derechos Humanos o cosa por el estilo porque algunos o muchos ciudadanos sirios estén siendo asesinados o no por el régimen de Al Assad: más muertes se producen en África, y por millones, y a nadie se le mueve la conciencia para intervenir y evitar tal genocidio por inacción, o la misma falsa crisis que han creado todos estos que ahora se rasgan las vestiduras como santones, han producido millones de desempleos en todo el mundo, pobreza a raudales, incontables suicidios por desesperación y una humillación en masa de la población de todo el mundo.

Si quienes han de salvar a los sirios de sus males son estas alimañas, mejor están como están. Es más, mejor estaría todo el mundo sin ellos: nada más seguro que esto. Que tu Dios o tu hado te libre de estos salvadores. Entretanto, pon en paz tu alma.

Puedes conocer toda la obra de Ángel Ruiz Cediel: Un autor que no escribe para todos (Sólo para los muy entendidos)

Fuente: http://www.diariosigloxxi.com

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