La reencarnación de las almas al tenor de la Biblia

La creencia en la reencarnación ha estado presente en toda la humanidad desde la antigüedad, en las religiones egipcia, griega, hinduista, budista y romana. Está presente en la mayoría de religiones orientales, como hinduismo, budismo y taoísmo, y también en las religiones no «adulteradas» africanas y tribales de América y Oceanía. En la historia de la humanidad, la creencia de que una persona fallecida volverá a vivir o aparecer con otro cuerpo (con una personalidad generalmente más evolucionada) ha sobrevivido incluso dentro de las religiones judeocristianas (cristianismo, judaísmo e islam). Son prácticamente las únicas que no la contemplan, pero han permanecido bajo la forma de diversas herejías y posturas no oficiales.  (Wikipedia)

En general, reencarnación es la creencia según la cual el alma, después de la muerte, se separa del cuerpo y toma otro cuerpo para continuar otra vida mortal. Según esta creencia, las almas pasan por ciclos de muertes y nuevas encarnaciones. Un ser  humano, por ejemplo, podría volver a vivir en la tierra naciendo como un nuevo personaje. Una creencia reencarnacionista llamada “metempsicosis”, enseña que los grandes pecadores pueden reencarnarse en un animal o una planta.

Posiblemente la creencia en la reencarnación comenzó al querer aplicar al ser humano el ciclo que observaban en la naturaleza: El sol y la luna aparecen y desaparecen. Igualmente las estaciones del año, el follaje, las flores y tantas otras cosas en la naturaleza tienen un ciclo. Así pensaron que el ser humano moría pero regresaba otra vez en otro cuerpo.

La reencarnación es también fruto del deseo humano de darle explicación a las diferencias de inteligencia, salud, talentos, fortuna, etc. que existen entre seres humanos. Según la doctrina de la reencarnación estas diferencias serían culpa o mérito por el comportamiento en vidas anteriores. Por lo tanto se le culpa a los pobres, los enfermos y los desdichados por su condición desdichada y no se hace nada por ellos porque están pagando su culpa. El Evangelio, por el contrario nos revela que Dios se hizo hombre en pobreza En los pobres encontramos al mismo Cristo.

El hombre no debe inventarse “respuestas” para lo que no puede entender. “San Antonio el Grande, el célebre abad egipcio, meditaba en el desierto: ¿Por qué algunos mueren tras una vida corta mientras que otros llegan a una envidiable vejez? ¿Por qué algunos son pobres y otros ricos? ¿Por qué los injustos se enriquecen y los justos pasan necesidad? Entonces oyó una voz que le respondía: “Antonio, Antonio, ocúpate de ti mismo, pues eso pertenece al juicio de Dios y a ti nada te aprovecha saberlo”. (Testimonios y Enseñanzas de los Padres del Desierto, C. Tescaroli). Publicado en la revista: Tierra Santa. Mayo-Junio 2002. Jerusalén. Número 756.

¿Donde se origina?

La creencia en la reencarnación comienza en la India en el siglo VII a.C. Eso significa que no es tan antigua como la fe de los judíos o de los sumerios, egipcios, persas y chinos. Ninguno de estos creía en la reencarnación y por eso edificaron magníficas tumbas.

El Budismo apareció en la India, en el siglo V a.C. y adoptó la creencia en la reencarnación. Mas tarde pasó a Grecia y Roma. Algunas religiones también adoptaron esta explicación humana a los problemas que no podían entender. Tuvo adeptos entre algunos filósofos griegos. En nuestros tiempos se encuentra entre las enseñanzas de las sociedades teosóficas, los gurus indios, los psíquicos y el movimiento de la nueva era por el cual se han importado muchas creencias orientales.

Algunos malinterpretan la Biblia y dicen que apoya la reencarnación.

La religión judía por mucho tiempo no tubo una clara doctrina sobre lo que ocurre después de la muerte pero ciertamente no enseñaba la reencarnación ya que esa creencia surge mucho mas tarde y es incompatible con la revelación que los judíos habían recibido de Dios.

El Salmo 39, 14: “Señor, no me mires con enojo, para que pueda alegrarme, antes de que me vaya y ya no exista más” (v.14).

Job le dice a Dios: “Apártate de mí. Así podré sonreír un poco, antes de que me vaya para no volver, a la región de las tinieblas y de las sombras” (Job 10,21-22).

Sabiduría16,14: “El hombre, en su maldad, puede quitar la vida, es cierto; pero no puede hacer volver al espíritu que se fue, ni liberar el alma arrebatada por la muerte’’

2 Samuel 14,14. “Todos tenemos que morir, y seremos como agua derramada que ya no puede recogerse”

2 Samuel 12,22-23. “Mientras el niño vivía, yo ayunaba y lloraba. Pero ahora que está muerto ¿para qué voy a ayunar? ¿Acaso podré hacerlo volver? Yo iré hacia él, pero él no volverá hacia mí”

El Nuevo Testamento

La doctrina del N.T. es incompatible con la reencarnación. El N.T. Enseña que después de la muerte NO se regresa a otra vida en la tierra sino que pasamos enseguida al purgatorio que es un estado temporal pero no en esta tierra, o pasamos a nuestro destino definitivo que es el cielo o el infierno.  Nuestro cuerpo volverá al polvo hasta el día de la resurrección cuando nuestro único cuerpo cobrará vida pero será glorificado.

La parábola del rico Epulón (Lc 16,19.31):  Lázaro después de la muerte va inmediatamente al cielo. El rico muere y va inmediatamente al infierno. El versículo 25 revela que el rico pagará por su mala conducta, no reencarnándose, sino en el infierno para siempre, del cual no puede pasar al otro lado ni volver a la tierra.

El buen ladrón desde la cruz pidió a Jesús: “acuérdate de mí cuando vayas a tu reino”. Jesús le responde: “Te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Lc 23,43).  El buen ladrón no regresó a la tierra para pagar su “karma” por ser ladrón.  Fué directo al cielo “hoy mismo” por el perdón recibido de Jesús.

Filipenses 1,23-24: “Me siento apremiado por los dos lados. Por una parte, quisiera morir para estar ya con Cristo. Pero por otra, es más necesario para ustedes que yo me quede aún en este mundo” Obviamente Pablo sabía que al morir no regresaría con otra vida al mundo sino que estaría definitivamente “con Cristo”.

1 Cor 15,42.44. “En la resurrección de los muertos, se entierra un cuerpo corruptible y resucita uno incorruptible, se entierra un cuerpo humillado y resucita uno glorioso, se entierra un cuerpo débil y resucita uno fuerte, se entierra un cuerpo material y resucita uno espiritual”.

Hebreos 9,27 sintetiza la enseñanza de las Escrituras al respecto:
“está establecido que los hombres mueran una sola vez, y luego el juicio”

Uno de los pasajes bíblicos en que pretenden encontrar la reencarnación es Mateo 11,14: “Y, si queréis admitirlo, él (Juan Bautista) es Elías, el que iba a venir.”  Jesús habla aquí de que el espíritu profético de Elías (no su cuerpo ni su alma) continúa en San Juan Bautista. Que se refiere al espíritu profético y no al cuerpo físico de Elías se deduce de Lucas 1,17 “e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.”

Además, el mismo San Juan Bautista negó explícitamente ser Elías:

“Y le preguntaron: «¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?» El dijo: «No lo soy.» – «¿Eres tú el profeta?» Respondió: «No.»” -Jn 1,21

Para entender el sentido bíblico pongo un ejemplo: Si nosotros decimos de una niña: “tiene los ojos de su madre”, todos entienden que no se trata de un trasplante de ojos. No se trata de la reencarnación de los ojos de la madre en la niña. Solo estamos diciendo que los ojos de madre e hija se parecen mucho.

El evangelio del amor y del perdón sobrepasa en grande la enseñanza cruel de la reencarnación con sus ciclos y karmas.  Dios tanto amó al mundo que envió a Su único Hijo para que el que crea en El tenga vida eterna.

Fuente- Alan Schreck en inglés, artículo en New Covenant, V-1990 y varias otras.  

Recomendamos al lector leer el siguiente paper: http://www.losnavegantes.net/PDF-LN/lareencarnacion.pdf

Shalom

Los pecados de Semyazza y sus asociados

Semyazza (arameo: שמיחזה, griego: Σεμιαζά) también SemihazahShemyazazSêmîazâzSemjazaSamjâzâShemihazaShemhazai) es un ángel caído, jefe de los doscientos ángeles caídos, pertenecientes a los Grigori. Se dice que está colgado entre la Tierra y el Cielo, y forma la constelación de Orión.

En el Libro de Enoc se le presenta como el líder de un grupo de ángeles llamados “Grigori” (Vigilantes) que se consumen con la lujuria de la mujer mortal y se convierten en ángeles caídos

Entonces Shemihaza que era su jefe, les dijo: “Temo que no queráis cumplir con esta acción y sea yo el único responsable de un gran pecado”. Pero ellos le respondieron: “Hagamos todos un juramento y comprometámonos todos bajo un anatema a no retroceder en este proyecto hasta ejecutarlo realmente”. Entonces todos juraron unidos y se comprometieron al respecto los unos con los otros, bajo anatema. (Libro de Enoc, 6, 3-5)

Una lista completa de los líderes del grupo se pueden encontrar en el Libro de Enoc. Semjaza convenció a otros Grigori a unirse a él para fornicar con las mujeres. Como resultado, él y los otros pecadores Grigori engendraron hijos gigantes (en el Génesis llamados Nephilim o “los caídos” en hebreo), que dominaron y se dieron banquetes con los seres humanos durante los días de Enoc. Otro pecado de los Vigilantes fue enseñar a varios humanos artes creativas – sobre todo Azazel, que les enseñó los secretos de la guerra, lo cual causó la ira de Dios.

Dios mandó al ángel Gabriel a causa de los Gigantes para hacer la guerra con ellos:

Y el Señor dijo a Gabriel: Procede contra los bastardos y réprobos hijos de la fornicación y haz desaparecer a los hijos de los Vigilantes de entre los humanos y hazlos entrar en una guerra de destrucción, pues no habrá para ellos muchos días. Ninguna petición en su favor será concedida, pues esperan vivir una vida eterna o que cada uno viva quinientos años. (Libro de Enoc, 10)

Por último, la sentencia de los asociados de Semyazza es descrita.

Y a Miguel le dijo el Señor: ve y anuncia a Shemihaza y a todos sus cómplices que se unieron con mujeres y se contaminaron con ellas en su impureza, ¡que sus hijos perecerán y ellos verán la destrucción de sus queridos! Encadénalos durante setenta generaciones en los valles de la tierra hasta el gran día de su juicio. En esos días se les llevará al abismo de fuego, a los tormentos y al encierro en la prisión eterna. Todo el que sea condenado, estará perdido de ahí en adelante y será encadenado con ellos hasta la destrucción de su generación. Y en la época del juicio que yo juzgaré, perecerán por todas las generaciones. (Libro de Enoc, 10, 11-14)

Después de la destrucción de los Gigantes, Dios causó el Diluvio Universal para destruir a los humanos que se habían corrompido.

Fuente: El libro de Enoc, Wikipedia

Una Carta de AMOR de YHWH

Una Carta de AMOR

Amado hijo/a,
Puede ser que tú no me conozcas, pero Yo sé todo acerca de ti … Sal.139:1
Todos tus caminos me son conocidos … Salmos 139:3
Pues fuiste hecho/a a mi imagen … Génesis 1:27
Te escogí cuando planifiqué la creación … Efesios 1:11
Fuiste hecho/a maravillosamente … Salmo 139:1
Te saqué de las entrañas de tu madre el día en que naciste … Salmo 71:6
Yo no estoy lejos ni enojado; soy la completa expresión del amor, manifestado en mi Hijo, Yahshua … 1 Juan 4:9
Yo te ofrezco más de lo que tus padres te han dado o te darían jamás. Mt.7:11
Toda buena dádiva que recibes procede de Mí … Santiago 1:17
Mi plan para tu futuro está lleno de esperanza … Jeremías 29:11
Mis pensamientos hacia ti son incontables, como la arena del mar. Salmo.139:17
Nunca dejaré de hacerte bien … Jeremías 32:40
Deseo plantarte con todo mi corazón y con toda mi alma … Jeremías 32:41
Si me buscas con todo el corazón, me encontrarás … Deuteronomio 4:29
Porque Yo soy el que pongo en ti el querer como el hacer … Filipenses 2:13
Yo soy tu gran Consolador … 2 Tesalonicenses 2:16-17
Yo estoy cerca de ti cuando tu corazón está quebrantado … Salmo 34:18
Un día quitaré toda lágrima de tus ojos y todo el dolor que has sufrido en la tierra … Apoc. 21:4
Porque en Yahshua es revelado mi amor por ti … Romanos 5:8
Él vino a demostrarte que Yo estoy por ti, no contra ti … Romanos 8:31
Yahshua murió para que tú te reconciliaras conmigo … Romanos 5:1
Yo lo di todo por ganar tu amor … Romanos 8:32
Yo siempre he sido y siempre seré .. Padre … Mateo 6:9
Estoy con los brazos abiertos esperando por ti … Lucas 15:20

Con todo mi amor,
tu Padre Celestial, YHWH

Fuente: http://infonom.com.ar/blog/

Comparación del Nuevo Testamento con el resto de la literatura de la antigüedad

Cuando colocamos la principal fuente literaria de la fe cristiana, el Nuevo Testamento, al lado de las demás obras literarias supervivientes de la antigüedad, inmediatamente observamos una gran diferencia en relación con el tiempo transcurrido entre la escritura original de determinado documento y las copias más antiguas que nos son conocidas. Por ejemplo, los manuscritos más antiguas existentes de las obras de Sófocles fueron copiados 1400 años después de la muerte del autor. Con las obras de Eurípides, la diferencia de tiempo es de 1600 años, con Platón 1300 y Demóstenes es de 1200 años. No obstante, estas obras no se han sujetado al mismo grado de crítica que el Nuevo Testamento. El poeta romano Virgilio, según esta norma, es una rara excepción en que el ejemplar más antiguo que se conserva de sus obras fue hecho sólo cuatro siglos después de su muerte (1).

Los ejemplares más antiguos de algunas partes del Nuevo Testamento se remontan a una etapa muy temprana. Existen algunos fragmentos de papiros del evangelio de Juan que datan del año 125 d. C. (2).  De manera semejante, se han encontrado fragmentos más extensos de Juan y también de Lucas y de las cartas de Santiago y Pablo, que se han fechado en el tercer siglo (3).  Las cuevas de Qumran también han producido fragmentos de papiro de Santiago que datan de 50-60 d. C. (4).  Entre los años 200-350 es posible encontrar todos los ejemplares más tempranos del NT.

Aproximadamente 2500 manuscritos griegos antiguos de los evangelios se han preservado, de los cuáles más de 40 se remontan a mucho más de mil años. Además de esto, la iglesia conserva aproximadamente 1500 “lecturas dirigidas”, los  leccionarios, en los cuales los evangelios se encuentran dispuestos en porciones diarias.  Desde el principio el Nuevo Testamento era traducido a los dialectos sirios, al copto, al armenio, al etíope y por supuesto, al latín. En algunos casos estas traducciones son más antiguas que los más primitivos manuscritos griegos que se conservan. Por ejemplo, una versión en copto de Tebán pertenece al siglo III, y existen casi 8000 copias de la vulgata latina de fines del siglo IV.  El manuscrito conocido como Codex Sinaiticus, encontrado en 1844 en Sinaí, pudiera ser uno de los 50 ejemplares que Eusebio, obispo de Cesarea mandó hacer en 331 d. C. para el emperador Constantino. Estas comparaciones demuestran que el Nuevo Testamento es capaz de sostenerse al lado de cualquiera de las obras de la antigüedad.

Aunque difícilmente es justificable en la actualidad pensar en las palabras de Cristo como si originalmente hubieran sido  logias desconectadas, bien pudieran haber existido más de estos dichos que no fueron incluidos en el Nuevo Testamento. Pablo cita uno de ellos al despedirse de sus amigos en Mileto; les dice que recuerden “las palabras del Señor Jesús, que dijo: ‘Más bienaventurado es dar que recibir’”. (Hechos 20:35). Muchas personas también conocen las palabras de Jesús citadas por Orígenes: “El que está cerca de mí está cerca del fuego, y el que está lejos de mí está lejos del reino de Dios”.

En la tradición literaria cristiana, la diferencia entre lo que es genuino y lo que es falsificado es tan clara que los libros tradicionalmente aceptados del Nuevo Testamento, el ‘canon’, eran distinguibles en una etapa relativamente temprana, de otros materiales de naturaleza devocional o puramente imaginaria.  Aun cuando el canon no se había establecido oficialmente sino hasta el sínodo de Cártago y de Hipo en el 393 y 397 d. C. respectivamente, tomó forma en una etapa mucho más temprana. En 1740 cierto coleccionista llamado Muratori encontró un documento antiguo en Milán en el que se enumeraban los manuscritos del Nuevo Testamento considerados Escritos Sagrados por la iglesia en Roma alrededor de 170-180 d. C.  Allí se hace mención de una carta apócrifa, conocida como el ‘Pastor de Hermas’, diciendo que es “demasiado tardío y no de origen apostólico”. El Canon Muratorio menciona aproximadamente la misma composición del Nuevo Testamento que el que se usa hoy: cuatro evangelios, los Hechos de los Apóstoles y 13 epístolas paulinas. Dice respecto a las cartas a Timoteo y Tito, que son “generalmente aceptadas” como guías para los cargos eclesiásticos. Las tres cartas de Juan y la de Judas también figuran en la lista Muratoria. John A.T. Robinson, cuyo libro sobre la fecha del Nuevo Testamento se comentará más adelante, especula que Judas auxilió a Pedro en la redacción de su segunda epístola, y que le agregó algunos conceptos de su propia carta, que se consideraban importantes desde el punto de vista de la iglesia. La fecha de la redacción de estas muy discutidas cartas es fijada por Robinson en 61-62 d. C.

Es evidente que la estructura y compilación del Nuevo Testamento datan desde la mitad del segundo siglo. Los historiadores no podrían esperar de ningún movimiento religioso una evaluación crítica más temprana de su propio significado.

JESÚS A LA LUZ DE LAS FUENTES JUDÍAS

La tradicional actitud judía hacia Jesús se determina por una parte, por afirmaciones aisladas del Talmud, que fueron ordenadas en forma escrita entre los años 200-500 d. C. y por otra parte, por la obra polémica  Toldôth Yeshu,  ‘Relatos de Jesús’. Esta última también se conoce con el nombre de Ma’se Talui, traducido ‘Los Hechos del Crucificado’.

El TOLDOTH YESHU tuvo su origen en el siglo V, cuando muy temprano, y subsecuentemente se difundió, en sus versiones hebrea y judeoalemana, entre los campesinos judíos. Ni siquiera los eruditos judíos argumentan que tenga alguna base histórica; de principio a fin es pura leyenda. La mayoría de los críticos consideran que es producto de la Italia del siglo VIII, y del tumulto de las Cruzadas en el siglo XI, en la que hubo muy difundida persecución de los judíos. Sin embargo, se han encontrado en el Cairo fragmentos de papiro arameo que pudieran considerarse versiones más originales de las leyendas (5).  El catedrático judío Josef Klausner ha hecho un gran servicio a su pueblo, testificando en su libro, Jesus von Nazaret, págs. 58-66, que estas anécdotas polémicas carecen de valor histórico. No obstante, el célebre ateo Voltaire, entre otros, sostenían que eran relatos auténticos de la vida de Jesús (6).  Yo siempre había pensado que estas leyendas sólo eran conocidas por los judíos de Europa Oriental, hasta que un hombre de trasfondo árabe me dijo que él había oído de ellas en su infancia. Sin embargo, a pesar de las blasfemias que contienen, su efecto sobre él fue que finalmente lo condujeron a la comunión con una iglesia cristiana.

El  Toldôth Yeshu habla de cómo Juan, un hombre temeroso de Dios, conocedor de la Tora y procedente de la casa de David, se comprometió para matrimonio con cierta Miriam, originalmente de Belén, hija tímida y honorable de una vecina viuda. Sin embargo, el vulgar pero externamente atractivo Pandera, también se fijó en Miriam. Una noche de sábado vino a Miriam durante su regla y la violó. Miriam pensó que era su prometido y cedió ante él después de una infructífera lucha, grandemente asombrada ante la conducta de su prometido, previamente tan piadoso.  Cuando vino el verdadero prometido, Juan, ella le expresó claramente su enojo. Él sospechó inmediatamente de Pandera y le contó todo es asunto al Rabí Shimon Ben Shetah. Miriam se embarazó, y como Juan sabía que el niño no era de él, pero que era incapaz de demostrar quién era el culpable, huyó a Babilonia.

El argumento central del relato es que se supone que Yeshu se robó el Shem ha-Mephorash, el nombre de Dios “que no se debe pronunciar,” tomándolo del Lugar Santísimo del Templo, y por medio de él realizó milagros. Pero “Judas, el hombre de Kerioth,”quien ofreció traicionar a Yeshu ante los líderes de la nación, también se robó el “nombre impronunciable” de la misma manera, y realizaba los mismos milagros. El fragmento arameo de Cairo dice que Yeshu y Judas “volaron en el aire”. Judas voló más alto que Yeshu y lo hizo caer al “contaminarlo con su semen, con lo que ambos se hicieron inmundos y cayeron al suelo”. Este repugnante relato se relaciona con Balaam, quien condujo a Israel a la inmoralidad, y cuyo castigo, según el Talmud, fue que “lo sentenciaron a ser arrojado a una caldera de semen hirviendo” (7).  El nombre ‘Yeshu’, formado al tomar sus letras de las letras iniciales de otras palabras, se explica como Yimmah. SHmô Vezichrô, “que su nombre y toda memoria de él sea obliterada”.

Luego se nos cuenta cómo Yeshu fue encarcelado en Tiberias, pero escapó y de allí huyó a Antioquía y Egipto para aprender aún más brujería. Al regresar a Jerusalén quiso, una vez más, robarse el nombre secreto de Dios, que mientras tanto había olvidado.  Yehuda (Judas) informó de esto a los sabios de Jerusalén, y dijo que él se arrodillaría ante Yeshu para que ellos pudieran distinguirlo de sus discípulos, que vestían ropas del mismo color. De esta manera Yeshu fue tomado preso y fue sentenciado a morir en la horca el día antes de la Pascua, viernes.

Después de que fue sepultado, el hortelano, Yehudi, tomó su cuerpo y lo escondió en una zanja en su huerto. Sus discípulos, al no poder encontrar su cuerpo en la tumba, le dijeron a la reina Helena que él había resucitado de los muertos, y por ello la reina quiso matar a todos los sabios de Israel. Sin embargo, el Rabí Tanhuma (Bar Abba), con la ayuda del Espíritu Santo, encontró el cuerpo, que luego fue atado a la cola de un caballo y arrastrado hasta donde estaba la reina. Pero los discípulos de Yeshu difundieron el evangelio acerca de Él entre los gentiles. Entre estos discípulos estaban los doce apóstoles, que eran fervientes perseguidores de los judíos.

Podemos ver que el Toldôth Yeshu de ninguna manera coincide con la historia. Rabí Shimon Ben Shetah vivió en el tiempo de Alejandro Janeo (126-76 a.C.). El Talmud lo presenta como un hombre inmisericorde, capaz de haber ordenado en un mismo día en Askalón, la crucifixión de 80 mujeres acusadas de brujería (8). Razón de sobra, pues, para hacer de él un testigo de los poderes mágicos de Yeshu. Rabí Tanhuma, considerado “sello del Midrashim,” estaba activo alrededor de 350-375 d. C. ‘Reina Helena’ obviamente es una referencia a la madre cristiana de Constantino el Grande, quien visitó la Tierra Santa y tuvo una influencia enorme sobre su hijo. Juan, el prometido de Miriam, parece reflejar la actividad de Juan Bautista. El Talmud se refiere a Yeshu como  Ben Pandera, el ‘hijo de Pandera’, (9) y también encontramos en sus páginas el repugnante relato acerca de la “polución” contenido en el Toldôth Yeshu: un castigo similar debía ser la suerte de quienes “blasfemen las palabras de los Sabios” (10).  En el texto antiguo, no censurado, se menciona a “Yeshu” en este contexto. (11)  Aunque el Talmud hace a Yeshu partícipe de vida eterna, (12) el conflicto entre la iglesia y la sinagoga frecuentemente ha dado origen a comentarios de mal gusto, encontrados en los escritos más antiguos de ambos lados: por ejemplo, algunos escritos católicos y la literatura de oración Ortodoxa y las obras polémicas de Lutero exhiben un matiz antisemítico. No debemos intentar embellecer aquello de lo cual es tan culpable el gentil como el judío.

Las menciones de Jesús en el Talmud son pocas y dispersas. Si hemos de comparar las palabras del Nuevo Testamento con las tradiciones encontradas en el Talmud, será necesario relatar algo acerca de la naturaleza y el origen del Talmud.

Una consecuencia de la destrucción del segundo Templo en el año 70 d. C. fue el peligro de que el legado espiritual judío pudiera desaparecer. Para evitar esto, Rabí Joh.anan Ben Zak. kai, quien había sido sacado de Jerusalén de contrabando en un ataúd por sus alumnos, empezó inmediatamente a reunir a los fariseos letrados en Jabne, mejor conocida como Jamnia. Él exponía la Tora con el espíritu tolerante de Hillel el anciano y de Gamaliel.  Con el consentimiento de los romanos, fundaron el  Gran Concilio, que funcionó en asuntos legales como Suprema Corte, y empezó simultáneamente a compilar los “decretos tradicionales de los Padres”. Poco después de esto vino el Rabí A. qiba, quien, hasta su muerte en 135 d. C., ordenó este material tradicional bajo diversos encabezados. Su pupilo, Rabí Meir, continuó con la obra hasta que Rabí Judah, quien representa la cuarta generación después de Hillel, terminó la compilación del MISHNA.  (13)  Al mismo tiempo se compiló el TOSEPHTA, que “complementa” los pronunciamientos de los eruditos de los primeros dos siglos cristianos. Este periodo de Tannaim fue seguido por el Amoraim, que duró hasta el año 500 d. C. Durante ese periodo de 300 años fue compilado, tanto en Babilonia como en Palestina, el GEMARA, que “completa” y concluye la colección de tradiciones. Los Mishna y el Gemara se conocen colectivamente como el  Talmud, o ‘enseñanza’.  El Talmud de Jerusalén, las enseñanzas de la tierra de Israel, se habían compilado para el año 350, mientras que el gigantesco Talmud Babilónico de 12 tomos no se terminó sino hasta el año 500 d. C. Cuando comparamos las palabras de los eruditos del Talmud con las enseñanzas de Cristo, siempre debemos determinar qué periodo representa cada erudito.

El Talmud se refiere comparativamente poco a Jesús. Prefiere dar instrucciones copiosas acerca de la manera de abordar a “los que creen en Jesús el nazareno”. Esta es la interpretación habitual de la palabra Min, que se supone es una abreviatura de Ma’aminei Jeshûa ha-Notsri. El Talmud habla de cómo “el Nazareno Yeshu” realizó milagros y engañó a la gente; blasfemaba contra los eruditos que explicaban la Tora al estilo de los fariseos; tuvo cinco discípulos; (14) dijo que había venido para destruir la Ley, no para cumplirla; (15) fue crucificado en vísperas de la Pascua como incitador de rebelión nacional; (16) sus discípulos sanaban a los enfermos en su nombre. (17) El Talmud se refiere a los evangelios como avôn gilyon  o  âven gilyon.  Ambos términos significan ‘escrito pecaminoso’.  Algunos rabinos eran de la opinión que debían ser quemados; otros sentían que debía quitarse el nombre de Dios antes de quemarlos (18) Los estudiosos judíos recalcan que la crítica del Talmud generalmente no se dirige contra la persona de Jesús: a Él se le considera judío, y aun en los comentarios sobre su crucifixión, se admite que Él estaba “cerca del reino de Dios” (19).  El Talmud no duda que Jesús y sus discípulos hayan realizado milagros, simplemente prohíbe aceptar ayuda de los Minim, aun cuando esté en peligro la vida de la persona. Desde fines del segundo siglo cristiano en adelante, esta actitud se arraigaba cada vez más profundamente.

Podemos entender muy bien el esfuerzo del Talmud por prohibir toda comunicación con los cristianos judíos. Había surgido un problema serio: ¿Cómo se le debía contestar a un judío cristiano? Existía el deseo de refugiarse de la influencia del cristianismo. Abundan ejemplos de esto. Los más ilustrativos pudieran ser los dos comentarios en el Talmud del ‘Hijo del Hombre’ del libro de Daniel, un pasaje de gran importancia para los cristianos, ya que aparece 84 veces en los evangelios y habla de la naturaleza humana y divina del Mesías. Daniel dice:

“Venía uno como un Hijo de Hombre . . . y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran. Su dominio es un dominio eterno que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido” (7:13-14).

Este pasaje es la base del llamado al evangelismo del mundo, por el hecho de que aborda la autoridad cósmica y universal del Mesías.

Una vez un hombre vino al Rabí Aqiba y le preguntó por qué Daniel 7:9 dice en plural: “Seguí  mirando hasta que se establecieron tronos”. Aqiba respondió: “Uno es para Dios, y el otro para David,” es decir, el Mesías. Con eso, Rabí Josi lo reprendió y dijo: “Aqiba, ¿hasta cuándo contristarás al Espíritu de Dios? No. Más bien, uno está reservado para la Justicia y el otro para la Rectitud” (20).  El Talmud se esfuerza por evitar toda interpretación Mesiánica e interpreta este pasaje como una referencia a “Metratrón,” que lleva el mismo nombre de Dios y que frecuentemente incluso se identifica con el Mesías. El buen amigo y cuñado del Rabí A. qiba, R. Eliezer, conocido también como discípulo del R. Joh. anan Ben Zakkai, finalmente fue exiliado a Lida de por vida al ser hallado culpable de ser un Min, un judío cristiano.  También fue excomulgado del Gran Concilio en Jabne. Parecería que R. Josi temía que Aqiba también encontrara su camino hacia la comunión cristiana. Sin embargo, pudiera ser que Aqiba simplemente haya agregado su propia interpretación al pasaje del Salmo 110 que describe al Mesías sentado a la diestra de Dios, una interpretación generalmente aceptada por los rabinos.  Podemos ver en muchos pasajes del Talmud cómo la sinagoga se escudaba de la influencia del cristianismo.

LOS LIBROS DE TEXTO ESCOLARES de Israel en la actualidad presentan, por primera vez desde la destrucción del Templo, la postura oficial respecto al más noble ejemplar del judaísmo, Jesús.  El profesor Pinhas E. Lapide hizo un estudio sobre la relación de diez de los principales libros de texto escolar con el cristianismo y con Jesús (21).  Cinco de ellos empiezan por presentar a Juan Bautista como alguna especie de héroe nacional y maestro que fue activo antes de Jesús. En siete de los libros las palabras de Jesús se presentan al lado de las palabras de los profetas del Antiguo Testamento. Tres de ellos dan el nombre de Jesús en forma completa como Yeshûa, como lo hacen los judíos cristianos y como también se refirió a Él RaMBaM.  La forma acortada Yeshu, en realidad tiene un matiz despectivo, como hemos visto.  En todos estos libros se subraya lo “judío” de Jesús y se hace ver claramente que no se trata del mismo “Jesús” de la iglesia. Cada uno de estos diez libros de texto sostienen que San Pablo “separó” la iglesia del judaísmo con su enseñanza de la Tora, y así convirtió una “secta” en una “religión”. En hebreo esto constituye una especie de juego de palabras—un kat, ‘secta’ se convirtió en ledat, una ‘religión’.

En lo que concierne a las enseñanzas de Jesús, siete de los libros hacen hincapié en que Él proclamaba la inminencia del “reino de Dios”; cinco señalan su fidelidad a la Tora; tres afirman que era de los fariseos; sólo uno de ellos sostiene que se oponía a los hombres letrados de su época. Jesús predicó justicia social y amor fraternal; dijo que debíamos amar aún a nuestros enemigos; en particular, se declaró en contra de la hipocresía y las apariencias externas. Sólo uno dice que creía ser el Mesías.

Cuantitativamente hablando, uno de estos libros dedica sólo dos renglones al tema de Jesús, aunque dedica cuatro páginas y media a la descripción de la expectativa mesiánica en la época del segundo Templo. El que más ampliamente trata con el tema de Jesús, le dedica cuatro páginas completas. En total, los libros citan 18 versículos diferentes del Nuevo Testamento, dedicando la mayor atención al Sermón del Monte. Un comentario Talmúdico sobre Jesús es mencionado sólo una vez (22) y el Toldôth Yeshu ni siquiera se menciona.

En 1970 el Ministerio de Educación Israelí publicó lineamientos en cuanto a la manera en que había de enseñarse este material.  Este folleto sobre “Cristianismo Primitivo” aborda los siguientes temas: a) ‘Jesús y los primeros cristianos’, aprox. 8 págs.; b) ‘Cómo llegó a ser el cristianismo la religión oficial del imperio romano’, 12 págs.; c) ‘Cristianismo y la Iglesia’, 10 págs.; d) la ‘Iglesia y los Judíos’, 5 págs. Estas instrucciones se dieron para la enseñanza de niños de alrededor de 12-13 años de edad.

El Profesor Lapide afirma al final de su estudio que los libros de texto de Israel “pintan el cuadro más positivo de Jesús que jamás hayan recibido de sus maestros los niños judíos”. Posiblemente pudiéramos agregar aquí que el Nuevo Testamento ha sido leído en la Universidad de Jerusalén como literatura judía desde los 1930. Además, Israel es el único país del Oriente Cercano en el que existe un sistema multipartidario y que intenta, al menos formalmente, observar el principio de libertad de expresión. Esto hace posible el diálogo abierto entre judíos y cristianos, y pudiera sanar relaciones que durante siglos han sido terriblemente dañadas.

Bibliografía

1. Daniel-Rops. Jesus and His Times. págs. 31-32. Vol. Tomo I.

2. Juan 18:31-33 y 37-38, Fragmento Rylands 457, P-52.

3. Ej. P-66, Bodmer 2 y P-20, P-22 o P-46.

4. Qumran, cueva 7.

5. Ginsburg, rabino Yitshak. Véase el libro hebreo Ginzei Schächter I, fragmentos Midrash y Hágada. págs. 324-338.

6. G. Lindeskog, Jesus och Judarna, p 23.

7. Gittin 57a.

8. Mishna Sanhedrin 6,4.

9. A. boda Zara 27b.

10. Gittin 57a.

11. Véase la colección de pasajes censurados “Hesronôth ha-Sha’s,” “kolel teshuvoth ha RaDaQ leha-Notsrim,” Cracova 1893, p 26.

12. Sanhedrin 43a.

13. Judah presidió sobre el Gran Concilio de 170-217 d. de C.

14. Sanhedrin 43a.

15. Véase el resumen de Josef Klausner en su libro Jesus of Nazareth, German ed., p55.

16. Sanhedrin 43a.

17. Avoda Zara 27b.

18. Tosephta, Shabbath 13,5.

19. Sanhedrin 43a.

20. Sanhedrin 38b y H. aggiga 14a. Véase también Daniel 7:9 y 13-15.

21. . Pinh.as E. Lapide, Jesus in Israeli School Books, en el Journal of Ecum. Studies, Tomo IV, 1973, págs. 515-531.

22. Sanhedrin 43a, en el que podemos leer de la crucifixión de Jesús en vísperas de la Pascua, sus cinco discípulos y lo de estar “cerca del reino”.

Extracto del estudio: EMEENTALLDLER, traducción al español.

 

Los orígenes del judaísmo rabínico-sinagogal

Durante los años cincuenta y sesenta de nuestra era se fue gestando una confrontación general, social y religiosa que derivó en una guerra del pueblo judío contra la dominación romana, iniciada como tal en el año 66 con los disturbios acontecidos en Cesárea y Jerusalén como consecuencia de la clara provocación del gobernador romano Gessio Floro. Tras la conquista de la Fortaleza Antonia y de la Plaza del Templo por Eleazar, posteriormente ajusticiado por los romanos, Nerón ordena al general Vespasiano y a su hijo Tito la reconquista del país, aunque la muerte de Nerón en el 68 supone que Vespasiano tenga que abandonar la zona, dejando el mando a su hijo Tito, al ser nombrado emperador por el grueso de las legiones orientales. A principios del año 70 comenzó el asalto a la ciudad de Jerusalén, pese a que los judíos ofrecieron una feroz resistencia, casa por casa. En septiembre del mismo año, tras la quema del Templo, se toma la ciudad de Jerusalén luego de un enorme baño de sangre. Sin embargo, un grupo de 960 judíos, en su mayoría pertenecientes a la rama de los zelotas, se habían hecho fuertes en la fortaleza de Masada y no fue hasta el año 74 cuando, tras un prolongado asedio romano, dichos rebeldes decidieron inmolarse en grupo. Unas décadas después, entre 132 y 135, tuvo lugar una nueva rebelión acaudillada por Simón bar Kochbá (Reconocido por algunos como el Mesías de la Estrella — eso realmente significa Kochbá — de Números 24,17 ) que los romanos aplastaron de nuevo. De resultas de esta nueva rebelión, la Jerusalén antigua fue destruida por completo y en su lugar se construyó una nueva ciudad completamente helenizada, la Colonia Aelia Capitolina. Las consecuencias de esto fueron desastrosas para los judíos: Se les prohibió, bajo pena de muerte, entrar en la ciudad (Realmente la prohibición afectaba a todo circunciso), practicar la circuncisión, celebrar el Sabbat, ordenar a los doctores de la Ley, enseñar públicamente la Torá y hacer prosélitos. La religión judía se había convertido en una religión de diáspora en su propio país, mas aquello no significó su final. La continuidad entre el Israel teocrático y el carente de Templo fue garantizada por una de las grandes corrientes que habían existido dentro del judaísmo, el fariseísmo.

En plena primera guerra judío-romana (66-70),Yojanán ben Zakkay, representante del fariseísmo moderado y miembro del sanedrín, se avino a negociar con los romanos (Nunca fue partidario de la guerra contra Roma) y estos le permitieron abrir una escuela (Bet midras) en Yabne (Jamnia, en griego) que fue convirtiéndose en el centro de una pequeña agrupación de letrados que formaba rabinos, confeccionaba el calendario judío y que paulatinamente fue asumiendo — con la aprobación de los romanos — algunas funciones judiciales del sanedrín de Jerusalén. Al retirarse Yojanán ben Zakkay, la dirección de Yabne pasó a manos de Gamaliel, representante de la Casa de Hillel, quien eliminó a la escuela rival dirigida por la Casa de Shammai, la cual tenía su propia interpretación de la Ley. El jefe de la Casa de Hillel representaba entonces el judaísmo para Roma, deseosa de llegar a unmodus vivendi. Esto convirtió al fariseísmo moderado (Según el espíritu de Hillel) en el judaísmo normativo por antonomasia. Comenzó entonces un proceso de uniformidad en la interpretación de la Ley de consiguiente reducción de la pluralidad de posiciones.

Después de la catástrofe nacional que supusieron las guerras judeo-romanas, a los judíos les habían quedado las Escrituras, los doctores de la Ley y las sinagogas, aunque estos tres elementos estaban llamados a adquirir un valor completamente nuevo después del hundimiento de Jerusalén y del Templo: LaEscritura: Los rollos de la Torá ocuparán ahora el lugar del altar y su estudio, junto a la oración y a las buenas obras, sustituye al culto del Templo; losdoctores de la Ley: Los rabinos suceden ahora a la casta sacerdotal. La dignidad rabínica, adquirida mediante la preparación intelectual, sustituye a la hereditaria dignidad sacerdotal y levítica; la sinagoga: La casa local de reunión, oración y vida comunitaria ocupa ahora el lugar del Templo de Jerusalén. Por todo ello, podemos afirmar — citando al especialista judío-norteamericano Jacob Neusner — que el judaísmo, TAL Y COMO LO CONOCEMOS, comenzó a configurarse antes y después de la destrucción del Templo en el año 70 de nuestra era, alcanzando su plena definición en el año 600.

Con ayuda de la sinagoga y de los doctores, el fariseísmo comenzó a imponer una ordenación universal de la vida y, de este modo, la asamblea de Yabne sancionará innovaciones nacidas bastante antes que han mantenido aún vigencia legal en el judaísmo hasta nuestros días. Por una parte, se fijó el canon de las Escrituras Sagradas en los 24 libros de la Tanak (Biblia hebrea) que también hubieron de adoptar posteriormente y hasta hoy las iglesias protestantes. Quedan fuera del mismo los siete libros deuterocanónicos (Los que sí aparecen en la traducción griega de la Biblia y que están incluidos tanto en el canon griego-ortodoxo como en el católico-romano: Baruc, Eclesiástico, Tobías, Judit, 1 y 2 Macabeos y Sabiduría). También quedaron fuera los llamados pseudoepigráficos (Que no han sido recogidos tampoco por ninguna confesión mayoritaria: Henoc, Sibilas, Testamento de los Doce Patriarcas…). En Yabne también quedó fijado el texto-tipo de la Biblia hebrea, válido hasta hoy, cuya pronunciación fue determinante en la Edad Media mediante la añadidura de vocales al texto consonántico. De otra parte, se regularon también las oraciones para la sinagoga y para el individuo: Dos oraciones principales hasta hoy; por la mañana y al anochecer, el Shemá Israel (¡Escucha, Israel!); a media tarde, la Shemone Esre (Las Dieciocho bendiciones); la duodécima oración de éstas contiene los minim (Maldición de los disidentes) y los nosrim (Maldición de los judeo-cristianos). En una época posterior se crearon los piyyutim(Oraciones complementarias para el culto sinagogal).

Tras la destrucción de Jerusalén, muchos doctores de la Ley huyeron principalmente a Babilonia, que tenía una economía floreciente, y en donde aún perduraban viejos lazos con esa tierra. Allí se desarrolló la inusitada actividad intelectual de un judaísmo que seguía siendo palestino pero fuertemente salpicado por la cultura helenista. En consonancia con el modelo palestino, ya en el siglo III se consiguió educar a esta población judía desplazada a Babilonia según las observaciones farisaicas y se llegaron a crear escuelas superiores rabínicas (Sura y Nahardea/Pumbedita) que pronto superaron en importancia a las palestinas. Babilonia ganó así lo que Palestina había perdido, la primacía política, espiritual y cultural. La preponderancia de Babilonia se puso de manifiesto en la tradición postbíblica y en el nacimiento de la ortopraxis.

Para los fariseos, siempre había sido importante la opinión de que junto a la Ley escrita existió una Ley (Torá) oral, desconocida en los primeros tiempos, que transmitía las interpretaciones de la Torá escrita junto con las diversas opiniones rabínicas al respecto. Estas transmisiones de antepasados fueron filtrándose oralmente, aunque cada vez fue aumentando el número de transmisores especializados que las aprendían de memoria. Más tarde, comenzaron a ser escritas, primero en privado y luego de forma oficial. Este proceso de comentario de la Torá, de complejidad creciente y de enorme amplitud, se extendió a lo largo de medio milenio y tuvo dos fases protagonizadas respectivamente por la Misná y el Talmud.

MISNÁ: Hacia el año 200 de nuestra era, el patriarca Yehuda ha-Nasi compiló una selección normativa de a Torá oral – la Misná (Repetición o doctrina, en hebreo) — que abarcaba la Halaká, esto es, toda la ley religiosa de la tradición oral. Desconocemos si Yehuda ha-Nasi pretendió crear una colección de fuentes de tradición oral, un manual para la enseñanza o bien un código legal propiamente dicho para los tribunales. 50 ó 100 años más tarde, la Misná se había convertido en el código de derecho vinculante para todo el rabinato. Actualmente, la Misná — escrita en hebreo — contiene 63 tratados reunidos por secciones temáticas, comprendiendo cinco o seis generaciones de unos 260 doctores de la Ley. Según la opinión ortodoxa, esta Torá oral tiene el mismo valor que la Torá bíblica, ya que fue revelada también en el Sinaí. (Opinión desconocida antes de la destrucción del Templo…). Desde un punto de vista crítico, está Torá oral carece de uniformidad, percibiéndose la mano de muchas generaciones y detectándose huellas de revisiones practicadas por doctores de la Ley o intérpretes con posterioridad al año 200.

TALMUD: Durante los tres siglos siguientes, también la Misná será objeto de comentarios en los dos centros de actividad intelectual judía, Palestina y Babilonia. Estos comentarios se realizaron mediante la Gemará (Añadidura, en hebreo) redactada, en ocasiones, en dialectos arameos. El conjunto formado por Misná y Gemará constituye, pues, el Talmud (Estudio o doctrina, en hebreo), que es un gigantesco comentario de la Misná en la medida en que sus tratados son importantes tras la destrucción del templo. Existen dos versiones bastante diferentes del Talmud: 1- El Talmud palestinense o jerosolimitano, que comenta tan sólo 39 tratados de la Misná. Poco ordenado y con frecuencia contradictorio, estuvo concluido a principios del siglo V. 2- El Talmud Babilónico, que si bien comenta sólo 37 tratados de la Misná, es amplísimo (Ocupa unas 6.000 páginas tamaño folio) y se terminó en el siglo VIII, imponiéndose en todo el judaísmo.

En el Talmud se distinguen dos géneros: La Halaká (Camino a seguir, en hebreo), ley religiosa con las normativas legales que obligan en lo religioso y en lo civil; y la Haggadá (Narración, predicación, en hebreo), relatos, leyendas, parábolas, datos astronómicos, medicinales, anatómicos, etc… De esta manera, el Talmud es una especie de informe enciclopédico en el que se registran muchas opiniones contrapuestas acerca de la Ley y un número muy variado de temas sobre los que se discutió durante siglos. El Talmud babilónico constituye hasta hoy el fundamento normativo para todas las decisiones religioso-legales del judaísmo rabínico. En contrapartida al cristianismo, el judaísmo no conoció dogmas, catecismos o exámenes de fe. Lo que realmente le preocupa al judaísmo ortodoxo es la ortopraxis, esto es, la vida recta bajo la Torá. Aunque, si bien a la hora de enfrentarse a los disidentes puede ser no menos dogmático, catequizante e incluso excluyente que el cristianismo, la identidad judía se concreta menos en los contenidos de fe que en la realización práctica de ésta.

Fuente: https://leiter.wordpress.com/2009/11/05/los-origenes-del-judaismo-rabinico-sinagogal/

La Simiente de la Serpiente: Judíos Edomitas y los Hijos de Caín

¿Quién es Israel? ¿Es el Sionismo Israel hoy?

La mayoría de los cristianos escuchan la palabra Sionismo y piensan en Jerusalén. Y este fue un astuto complot de aquellos quienes adoran a Satanás para confundir la terminología de sus agendas políticas, para arrullar a las personas hasta dormirlas y ponerlas de acuerdo con sus políticas porque suenan buenas. Sionismo es una agenda política, pero cuando los cristianos la escuchan piensan que se trata del Sión Bíblico y de Jerusalén.

Sionismo es una agenda de los Iluminatis Bolcheviques para capturar el área de Israel para el Anticristo. De hecho, su agenda es para gobernar el mundo desde Jerusalén. Cuando la batalla de Armagedón tome lugar, el Anticristo convoca a todas las armadas del mundo en Israel para pelear en contra de la Segunda Venida de Jesucristo. En ese tiempo, el Anticristo estará gobernando desde Jerusalén.

La agenda comenzó tiempo atrás cuando los Judíos Edomitas Bolcheviques financiaron el levantamiento de Hitler al poder en Alemania para crear las condiciones a fin de establecer su propia Nación de Israel para el gobierno Iluminati y eso es exactamente lo que ha pasado como el Holocausto Nazi. ¿Quién estaba detrás del holocausto? Los Judíos Edomitas. ¿Por qué? Porque ellos querían salir de los Judíos creyentes en la Torah y establecer una nación Babilónica Judía Talmúdica en Israel. Y esto es lo que tenemos hoy como Sionismo. Judíos Talmúdicos gobernando, empujando la agenda del Nuevo Orden Mundial e Iluminista para preparar la nación para el gobierno del Anticristo.

Los Judíos Edomitas no son del verdadero linaje Judío.

En Apocalipsis 2:9 y 3:9 Yahweh dice que hay aquellos quienes claman ser judíos, pero no son judíos, son todos mentirosos. Ellos son la Iglesia de Satanás, la sinagoga de Satanás y son adoradores y seguidores de él.

Y ¿Qué están ellos haciendo hoy? Conquistando el mundo para que el Anticristo gobierne desde Jerusalén. En cada nación, en cada evento principal, los Judíos Edomitas han estado detrás de estos.

Mira a Norteamérica hoy, ¿quien dirige la Casa Blanca? Los Judíos Edomitas e Hijos de Caín. ¿Quién fue arrestado por el Congreso por traición durante la Segunda Guerra Mundial por comerciar con el enemigo? Prescott Bush. ¿Quién anunció la formación del Nuevo Orden Mundial en América? Su hijo, George Bush, padre. ¿Quien es el presidente de Norteamérica hoy? George Bush, hijo. ¿Qué tienen los Bush en común con los Judíos Edomitas? Que todos ellos son parte del linaje de la serpiente de los Iluminatis.

Los Iluminatis están al tope de dos razas en particular de personas conocidas como Judíos Edomitas y los Hijos de Caín. Y así va todo el camino hasta el tope donde los Iluminatis dirigen directamente debajo de los Jesuitas. Los Jesuitas le responden directamente al Papa Negro. La Posición del Papa Negro es la verdadera posición de poder en el Vaticano opuesta a la posición del Papa “blanco.” Muchos piensan que es en el Papa Juan Pablo II (Nota del Traductor: Hoy es el Papa Benedicto XVI, o Joseph Ratzinger) en quien reside el poder, pero el verdadero poder en el Vaticano está escondido, y esta posición es la conocida como la del Papa Negro. Negro implica escondido o secreto. Hoy, Hans Van Kolvenbach sustenta el titulo de Papa Negro. Y él no tiene rival, no es el segundo de nadie en esta tierra estableciendo el surgimiento de Satanás al poder. El es literalmente la mano derecha de Satanás. Quien rige desde el Vaticano.

Así que, ¿Qué tenemos hoy? Los falsos judíos en Israel llamados verdaderos judíos. Y los verdaderos “judíos” ni siquiera saben que lo son. Estamos siendo llevados a creer por las iglesias de hoy que los escogidos de Satanás son los escogidos de Yahweh. Ahora bien, ¿Estás listo para gritar?

Los ortodoxos, Reformados, y Judíos Mesiánicos repudian a los judíos que dirigen el Sionismo en Israel hoy. No solo son ellos Judíos Edomitas, sino que ellos son también conocidos como los Judíos Khazar. En el 692 d.C. el Reino Khazar fue establecido. Esas fueron las personas que han adoptado el Judaísmo como su religión oficial porque los verdaderos judíos vivieron entre ellos y los proselitaron. Desde este punto en adelante ellos se hicieron pasar a ellos mismos como verdaderos judíos con el derecho a Palestina como su tierra natal. Ellos no son amadores de Yahweh sino odiadores de Él. Son la descendencia de la serpiente de quienes el Señor habló directamente diciendo que ellos eran “de su padre el diablo.” Fueron de esta simiente los que instigaron para Su crucifixión. Ellos se habían infiltrado como los Fariseos en la era de Jesús y aún dominan la nación “judía” de hoy. Y esos son los que las iglesias creen que son los “escogidos” del Señor. Si hicieran 5 minutos de investigación dentro del Israel de hoy ellos se darían cuenta de su error. En vez de eso, se mantienen reciclando los errores y falsedades semana tras semana, mes tras mes, año tras año.

Se nos ha dicho en nuestras iglesias que debemos respaldar a Israel o el Señor traerá Su juicio a esta nación, cuando de hecho es porque estamos respaldándolos que ESTÁ VINIENDO Su juicio sobre esta nación. El Israel de hoy es la profecía de los higos malos de Jeremías capítulos 21-24 y el árbol de higo malo que Yahweh maldijo. El no estaba maldiciendo a su propio pueblo, sino aquellos quienes El odia, la simiente de la serpiente de Esaú y de Caín.

Jesús dijo, “21 De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.” La montaña es simbólica de gobierno o autoridad. La mala higuera son los falsos judíos, el pueblo escogido de Satanás. El Señor está diciéndonos que eliminemos de la tierra la autoridad de los Edomitas y verdaderamente que no los respaldemos. Pero, ¿Qué estamos haciendo? Enviándoles millones de dólares en ayuda financiera y armas anualmente. ¿Puedes ver la ironía ahora? ¿Ves POR QUE los juicios vienen para Norteamérica? Si los Edomitas son los que habitan a Israel hoy y los que se llaman a si mismos judíos y no lo son, ¿Quiénes y dónde están los verdaderos judíos? Dispersos. América ES Israel. Somos las tribus de Israel dispersas por todo este país junto con las otras naciones blancas. Los judíos de la antigüedad no eran de piel oscura. Noé era rubio platinado con ojos azules, David fue rojizo con pelo rojo. Rojizo significa que tenía las mejillas sonrosadas, que se sonrojaba. Las personas de color oscuro no se sonrojan tampoco nacen con el pelo rubio o rojo.

Esaú es también descrito rojizo y velludo. Los israelitas de antes eran una raza blanca. Y ¿Quiénes componen las razas blancas de hoy? No estoy diciendo esto siendo racista solo estoy diciendo tal como esto era y es. Fue el nieto de Noé, Canaán (descendiente de Cam) quien fue el padre de las razas de piel oscura, aún las razas árabes de hoy, Dan y Sheba, etc… estaban conectados a Cam a través de su hijo Canaán.

Si lees en Ezequiel 37:12-14 & 23 los judíos no están en la tierra de Israel hoy, ellos no están siendo reunidos dentro de la tierra, ni lo serán hasta que el Señor retorne. Así que, toda esa fachada de Israel retornando a su tierra en los últimos días no es verdad. Cuando el Señor retorne el reunirá Su gente de los confines de la tierra en la tierra de Israel y esto no será hasta entonces. Así que, ¿Quiénes son los que están allá ahora? Los impostores.

Alguna vez te has preguntado ¿por que Yahweh odió a Esaú? ¿Aún antes de que naciese? ¿Por que haría el Señor tal declaración? Porque hay muchas cosas que El odia y Esaú era una de ellas (Mal. 1:3, Rom. 9:13). El odiaba la simiente de la serpiente.

Caín, La Simiente de la Serpiente

Pero antes de que entremos a Esaú, hablemos de Caín. En Génesis 3:15ª El dice, “5Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya;” Enemistad significa odio mutuo. El está diciendo que es mutuo el odio entre la simiente de Satanás y la simiente de Eva. Así que hay dos simientes. La simiente de la serpiente comenzó con Caín y la simiente de Adán comenzó con Set. No importa como ellos han tratado de cubrirlo en la Biblia Rey King James, (y también en la Reina Valera, Nota del traductor), los rollos del Mar Muerto y aun versos como Génesis 3:15 hacen claro que Satanás tuvo su propia simiente y esta comenzó tiempo atrás con Eva.

Muchos de ustedes están escuchando esto por primera vez. Porque si han estado sentados en iglesias que programan todas nuestras vidas no han escuchado aún la verdad aunque esté ahí mismo en la Biblia. La manzana fue figurativa de las relaciones sexuales enmascarada con la terminología “Eva fue engañada por Satanás” y mientras las personas no acepten esto como la verdad que es, ellos permanecerán ciegos a la verdadera guerra que acontece hoy en día, la cual es entre la simiente de la serpiente y el resto de la raza humana. El término engañada usado en este texto es lo mismo que “seducida”. Aun más, las Escrituras dicen que Caín “era del malo,” que él era hijo de Satanás a través de la seducción de Eva. El término “de” significa lo mismo que descendencia. Además, tampoco Caín está enlistado entre los descendientes de Adán lo cual fuertemente indica que Caín no era su hijo. El inicio oficial del trigo y la cizaña comenzó con Eva. El trigo Y la cizaña.

http://www.sherryshriner.com/spanish/serpent-seedline.htm