EL TRONO DEL ALTÍSIMO Y SU ASAMBLEA

Apocalipsis 4.1 Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo. La primera voz que Oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: “Sube Acá, y te mostraré las cosas que han de acontecer después de éstas”

Luego de la visión gloriosa del Mesías en el día del Señor, y de recibir el mensaje a las siete iglesias, Juan ve una puerta abierta en el cielo -la puerta de la revelación profética-, y la voz como de trompeta del ángel le insta a subir para que aprecie lo que ha de suceder.

Apocalipsis 4.2 Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he Aquí un trono estaba puesto en el cielo, y en el trono, uno sentado.

3 Y el que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina, y alrededor del trono había un arco iris semejante al aspecto de la esmeralda.

LA VISIÓN DEL TRONO
Al ingresar por la puerta abierta de la revelación, el Espíritu –Ruaj haKodesh- conduce al profeta en visión, a un lugar del celeste donde está establecido el trono del Altísimo presidiendo su santa asamblea.

En la visión del trono Juan sabe que hay “uno sentado”, y lo que de Él aprecia es un resplandor como de piedras brillantísimas.

Este resplandor de la gloria del Altísimo sentado en su trono, es asemejado por Juan al brillo del jaspe, piedra translúcida de coloridos destellos; y al brillo de la cornalina, incluyendo quizas un resplandor de bellas gamas de amarillo.

Y alrededor del trono, un arco iris de color verde esmeralda. La palabra griega conocida como arco iris: ‘íris’, indica forma circular.

El trono del Altísimo es trono de luz, establecido con gloria y hermosura, que solo puede asemejarse al resplandor de piedras preciosas que brillan purísimas.

Se describe de la Jerusalén celestial que su “fulgor era semejante al de una piedra preciosísima como piedra de jaspe, diáfana como el cristal (Ap. 21.11), y que en su interior se ve el brillo del oro puro. De Jaspe es también el primer fundamento de la ciudad celestial.

El esplendor del trono del Altísimo es como el de la santa ciudad, y además le rodea un círculo iris con las tonalidades de una esmeralda.

Apocalipsis 4.4 También alrededor del trono había veinticuatro tronos, y sobre los tronos vi a veinticuatro ancianos sentados, vestidos de vestiduras blancas, con coronas de oro sobre sus cabezas.

LOS VEINTICUATRO ARCANOS
Veinticuatro tronos rodean el trono del Altísimo, allí tienen asiento veinticuatro ancianos –arcanos o principales-. Ellos conforman también la asamblea del Altísimo, son poderosos en medio de los cuales Dios juzga-

Salmos 82:1 Salmo de Asaf. Dios está en la congregación de los poderosos; en medio de los dioses juzga.

Esta congregación de poderosos hijos de Dios –y por ello dioses, lo dice el mismo Salmo-, tienen su lugar en esta asamblea de acuerdo a un objetivo que deben desarrollar.

Las vestiduras blancas y las coronas de oro sobre sus cabezas les identifican como reyes y sacerdotes principales.

Debido a que estos tronos están en el cielo, y el Salmo 82 indica que integran una congregación –asamblea- en medio de la cual Dios Juzga, ellos son reyes y sacerdotes de igual número de reinos en el celeste –24-, en los cuales hay que juzgar y establecer determinaciones, debido –sin duda- a la nefasta influencia del maligno.

David integró veinticuatro divisiones sacerdotales para servir por turnos en el templo que construiría posteriormente Salomón –1Cr 24: 1-18-. Las veinticuatro plazas sacerdotales fueron ocupadas por levitas hijos de Aarón, quienes eran jefes o principales y ejercían “para ministrar en la Casa del SEÑOR, en los atrios y en las cámaras, y en la purificación de toda cosa santificada, y en la obra del ministerio de la Casa de Dios”

1 Crónicas 23:30 y para que asistiesen cada mañana todos los días a confesar y alabar al SEÑOR, y asimismo a la tarde;

32 Y para que tuviesen la guarda del tabernáculo del testimonio, y la guarda del santuario, y la guarda de los hijos de Aarón sus hermanos, en el ministerio de la Casa del SEÑOR. 

Melquisedec, rey de Salem, es uno de los veinticuatro reyes y sacerdotes que tienen su trono alrededor del trono del Altísimo.

Hebreos 7:1 Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual salió a recibir a Abraham que volvía de la matanza de los reyes, y lo bendijo,

2 al cual asimismo dio Abraham la décima parte de todo, primeramente él se interpreta Rey de justicia; y luego también Rey de Salem, que es, Rey de paz;

3 sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, mas hecho semejante al Hijo de Dios, se queda Sacerdote eternalmente.

4 Mirad, pues, cuán grande sea éste, al cual aun Abraham el patriarca haya dado la décima parte de los despojos.

Los veinticuatro principales –arcanos- de la asamblea de Dios, son reyes y sacerdotes como lo es Melquisedec, y como él permanecen reyes eternamente, “hechos por virtud de vida indisoluble”; las coronas de oro que llevan puestas sobre sus cabezas en la asamblea del Altísimo, también recuerdan la corona incorruptible de vida eterna que se nos ha prometido; santos como el Primogénito, ciudadanos del celeste; cada uno representa un reino del celeste afectado por el maligno. Por esta razón conforman la asamblea del Altísimo que ideó el plan de restauración, y por ello dan gracias y aclaman la victoria de haMashíaj que compró con su sangre hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación. Conociendo, como ellos mismos contribuyeron a determinarlo, que el plan de Dios inicia desde la Tierra la redención del universo.

Apocalipsis 5:9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste muerto, y redimiste para Dios con tu sangre, personas de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

10 y los has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaran en la Tierra.

RELÁMPAGOS Y TRUENOS Y VOCES

Apocalipsis 4.5 Del trono salían Relámpagos y truenos y voces. Y delante del trono arden siete lámparas de fuego, las cuales son los siete Espíritus de Dios.

Para Juan las expresiones que surgen del trono del Altísimo se manifiestan a manera de truenos, relámpagos y voces; representan las determinaciones que presididas por el Altísimo surgen de la asamblea de Dios. Determinaciones que encaran guerra contra el maligno, para restaurar el terrible daño que este causó.

Salmos 18:13 Y tronó en los cielos el SEÑOR, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones de fuego.

14 Y envió sus saetas, y los desbarató; y echó relámpagos, y los destruyó.

17 Me libró de mi fuerte enemigo, y de los que me aborrecían, aunque ellos eran más fuertes que yo.

En el resplandor del Altísimo sus Palabras salen como el relámpago para ser cumplidas.

Salmos 29:3 Voz del SEÑOR sobre las aguas; el Dios de gloria hizo tronar; el SEÑOR sobre las muchas aguas.

4 Voz del SEÑOR con potencia; voz del SEÑOR con gloria.

LOS SIETE ESPÍRITUS DE DIOS

Apocalipsis 4.5b Y delante del trono arden siete lámparas de fuego, las cuales son los siete Espíritus de Dios.

Igual que las siete estrellas que Juan vió en la diestra de El Mesías, representan siete ángeles, así mismo las siete lámparas de fuego –o los siete Espíritus de Dios-, son siete ángeles que están al servicio –al mando- de la asamblea del Altísimo, los mismos que tocan las siete trompetas. Apocalipsis 8:2 Y vi siete ángeles que estaban delante de Dios; y les fueron dadas siete trompetas.

Ellos son encargados de transmitir lo que la asamblea determina que sea cumplido, así anuncian y dan guia al pueblo de Dios iluminando, preparándole.

UN MAR DE VIDRIO SEMEJANTE AL CRISTAL

Apocalipsis 4.6 Y delante del trono hay como un mar de vidrio, semejante al cristal. Junto al trono, y alrededor del mismo, hay cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.

Este mar indica la pureza y firmeza en que se consolida la asamblea del Altísimo. Con sólida apariencia, hecho de vidrio y semejante al cristal, en él ponen pie quienes cumplen con Dios y se acercan a su trono.

Exodo 24:9 Y subieron Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel;

10 y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno.

En el diseño del plano arquitectónico que recibió David, se registró la construcción de un mar representado en una enorme pila para el agua fundida en bronce, que podía contener unos 44.000 litros de agua, y para que los acerdotes se lavaran allí. “Mas el mar era para lavarse los sacerdotes en él.”(2Cr 4.6b)

Por igual razón, en Ap. 15.2 quienes salen victoriosos sobre la bestia de la gran tribulación, son vistos por Juan en el cielo en pie, sobre un mar de vidrio con la arpas de Dios cantando el cántico de Moisés y dando gloria al Rey de los santos.

CUATRO SERES VIVIENTES
Apocalipsis 4.6b Junto al trono, y alrededor del mismo, hay cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.

Ezequiel tuvo encuentro con cuatro seres muy similares a estos cuatro integrantes que completan la asamblea del Altísimo, y les fueron identificados como querubines.

“Jehová de los ejércitos permanece entre querubines” (1Sa 4.4)

Y tienen la semejanza del hombre terrestre (Ez. 1.5)

Llenos de ojos delante y detrás-
La responsabilidad de estos cuatro servidores ha sido la de ver detalladamente para el Altísimo lo que sucede día por día, paso a paso, durante el desarrollo del plan restaurador. Estan llenos de ojos delante y detrás –en la visión de Juan-simbolizando que han visto para el Altísimo todo lo sucedido en la guerra espiritual; porque la santidad eterna en que habita nuestro Hacedor no admite ni siquiera ver el mal.

Habacuc 1:13a Limpio eres de ojos para no ver el mal, ni puedes ver el agravio

Estos cuatro servidores son los ojos -en la guerra- del Altísimo, y también ejecutan con su autoridad las determinaciones de la santa asamblea. En el transcurso de Apocalipsis ellos son quienes originan acciones desde el trono; como ordenar a Juan: “Ven y mira”, en la apertura de cuatro sellos.

Apocalipsis 7 El primer ser viviente es semejante a un León, y el segundo ser viviente es semejante a un becerro, y el tercer ser viviente tiene cara como de hombre, y el cuarto ser viviente es semejante a un águila volando.

Las Semejanzas de los cuatro seres viventes-
La narración de los capítulos 1 y 10 de Ezequiel hace descripción de tecnología celestial. Ezequiel ve junto al río Kebar cuatro querubines “y en cuanto a la semejanza de sus caras, las cuatro tenían una cara de hombre, con una cara de león a la dercha, y las cuatro tenían cuatro a la izquierda Las cuatro también tenían una cara de águila.” (Ez. 1.10)

De ellos también anota Ezequiel que “por encima de sus cabezas se veía una bóveda brillante como el cristal”; refiriendo el casco que cubre sus cabezas, y que corresponde a la idumentaria que usan en su misión, y donde se establece el distintivo de su jerarquía celestial. De allí que ezequiel describa las figuras que ve en sus cascos: cara de león a la derecha, cara de toro a la izquierda, y semejante a un águila en la parte de atrás. Así mismo Ezequiel en dos ocasiones detalla un símbolo que completa la figura del casco en su parte frontal: una incrustación como en zafiro, con la figura del trono de Dios, indicando que son integrantes de la santa asamblea.

Ezequiel 1:26 Y sobre el cielo que estaba sobre sus cabezas, había una figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él.

Ezequiel 10:1 Y miré, y he aquí sobre el cielo que estaba sobre la cabeza de los querubines, como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono que se mostró sobre ellos.

Así como los veiticuatro principales de la asamblea del Altísimo usan vestimentas blancas y coronas de oro manifestando que son reyes y sacerdotes de Dios, igualmente los cuatro seres vivientes son portadores de la indumentaria que distingue su misión y responsabilidad en el reino de los cielos. Juan ve desde su panorámica solo un cuadrante del casco que portan en sus cabezas los cuatro seres viventes, que rodean el trono de Dios, de allí que haga diferencia en la apariencia que cada uno tiene, pero se comprende según el análisis de Ezequiel, que todos visten igual.

1.- Semejante a un león-

Este distintivo indica que sus portadores hablan con la autoridad del Altísimo, son quienes representan su Persona en las determinaciones de la asamblea, por terribles que estas sean, venciendo en todo obstáculo con justicia.

Amós 1:2 Y dijo: Jehová rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén; y las estancias de los pastores serán destruidas, y se secará la cumbre del Carmelo.

Amós 3.8 Hay un León que ha rugido. ¿Quien no temerá? El Señor soberano Jehová mismo ha hablado. ¿Quién no profetizará?

Proverbios 20.2 Un rey furioso es como un león rugiente, quien lo provoca pone en peligro su vida.

Proverbios 30:30 El león, fuerte entre todos los animales, que no vuelve atrás por nadie;

El león también representa el atributo de Todopoderoso de Dios, y la victoria de restauración eterna que se concretó en el Mesías. “…he aquí el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido…”(Ap. 5.5)

2.- Semejante a un becerro-

Esta figura en el casco que usan los cuatro seres viventes, representa la Altísima labor de restituirnos a la santidad. Con ella se revela el sacrificio con el que se limpia y purifica a la humanidad rescatándola del enemigo.

Hebreos 9:11 Mas Cristo ya estando presente, Sumo Sacerdote de los bienes que habían de venir, por otro más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es a decir, no de esta creación,

12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre entró una sola vez en el Santuario diseñado para eterna redención.

13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y la ceniza esparcida de una becerra, santifica a los inmundos para purificación de la carne,

14 ¿cuánto más la sangre del Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras de muerte para que sirváis al Dios viviente?

3.- Cara como de hombre-
El hombre es la imagen espiritual del Altísimo, hecho según el Unigénito, la creación entera fue establecida para la gran familia universal de Yeshúa, incluídos ángeles, querubines y serafines.

El rostro como de hombre que aprecia Juan en los cuatro seres vivientes, obedece a la parte frontal del casco que portan. Es el rostro del ser viviente que Juan tiene en frente.

4.- Semejante a un águila volando-

Esta figura indica dominio del celeste, con la insuperable capacidad para vigilar desde las Alturas que ejerse la asamblea del Altísimo.

Deuteronomio 32:10 Le halló en tierra de desierto, y en un desierto horrible y yermo; lo trajo alrededor, lo instruyó, lo guardó como la niña de su ojo.

11 Como el águila que despierta su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus espaldas;

Job 39:27 ¿se remonta el águila por tu mandamiento, y pone en alto su nido?

28 Ella habita y está en la piedra, en la cumbre del peñasco y de la roca.

29 Desde allí acecha alimento; sus ojos observan de muy lejos.

El águila en vuelo también simboliza la protección, el cuidadoso amor del Padre celestial hacia sus hijos, y en especial hacia la congregación de Yeshúa en el camino de la redención.

Apocalipsis 12:14 Y fueron dadas a la mujer dos alas del gran águila, para que de la presencia de la serpiente volase al desierto a su lugar, donde es mantenida por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.

SEIS ALAS
Apocalipsis 4.8 Y cada uno de los cuatro seres vivientes tiene seis alas, y alrededor y por dentro Están llenos de ojos. Ni de Día ni de noche cesan de decir: “¡Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso, que era y que es y que ha de venir!”

Las seis alas de cada ser viviente están llenas de ojos.

Proverbios 15:3 Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos.

Hacia el año 777 a.M. Isaías tuvo visión del trono del Altísimo

Isaías 6:1 En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.

2 Y encima de él estaban serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.

3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, Santo, Santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

Aunque Isaías no dice el número de servidores del Altísimo que vió junto al trono, en su visión hay seres vivientes como los que Juan ve en la asamblea de Dios. Cada uno tiene seis alas, y claman constantemente la santidad del Señor.

Seis alas identifican en estos servidores su grado de serafines, y se revela una función en especial delante del trono: “con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.”

Por otro lado, Los seres viventes que vió Ezequiel junto al rio Quebar son llamados querubines y la diferencia que se muestra en la descripción de estos, es en el número de sus alas. A los que Ezequiel llama querubines tienen cuatro alas, mientras que los vistos por Isaías junto al trono, igual que Juan en Apocalipsis -junto al trono de Dios- tienen seis alas y son llamados serafines. El rango de serafines ‘ardientes’ -en Hebreo- implica dos alas mas que los querubines, con ellas cubren su rostro delante del resplandor del Altísimo.

ADORAN AL QUE VIVE POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS
Apocalipsis 4.9 Y cada vez que los seres vivientes dan gloria, honra y alabanza al que Está sentado en el trono y que vive por los siglos de los siglos,

10 los veinticuatro ancianos se postran delante del que Está sentado en el trono y adoran al que vive por los siglos de los siglos; y echan sus coronas delante del trono, diciendo:

11 “Digno eres Tú, oh Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder; porque Tú has creado todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.”

Los cuatro servidores –serafines- que están alrededor del trono del Altísimo, tienen en las jerarquías de la santa asamblea un lugar prominente, por la misma ubicación mas cerca del trono; y además siguiendo su acción de alabanza y adoración al que vive por siempre, los veinticuatro reyes y sacerdotes –‘principales’- adoran, y rinden gloria y honra al Padre Creador por su obra universal.

El lugar del celeste donde se ubica esta gobernación de Dios, es el santo ‘monte’ de Dios, Sión celestial.

Bajo esta organización, donde también están “los siete Espíritus de Dios”, y presidida por Él, la asamblea del Altísimo diseñó y ejecutó –juzgó- las determinaciones del plan de Dios. Este colectivo de hijos del Altísimo -hebreo ‘Elohim’= ‘dioses’-, usó un nombre de guerra para representar en justicia los atributos de Dios, Yehovah, nombre de victoria en la santa estrategia contra el mal, nombre que les distingue en su misión restauradora de los ‘dioses diferentes’ –elohim ajerim-, nombre que los destaca como hijos del Altísimo que Resultaron Ser con Él y por esto Resultarían Ser, o prevalecer en su autoridad: Yehováh Elohim.

Preguntó Moisés al envíado de los ‘dioses del Poderoso’ (‘El-Elohim’), por el nombre del Poderoso de Israel:

Éxodo 3:13 Y dijo Moisés a los dioses del Poderoso: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros; y si ellos me preguntan: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les responderé?

14 Y respondió Elohim a Moisés: Yo Resultaré Ser el que Resultará Ser. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO Resultaré Ser (YHWH) me ha enviado a vosotros.

Así se le manifestó a Moisés que el Nombre de los ‘dioses del Poderoso’ de Israel es Yehovah Elohim: los dioses que Resultarán Ser, indicando que es nombre de victoria en la guerra.

Por esto Yehovah Elohim –los dioses que Resultaron Ser- dan jubilosa adoración al Mesías cuando ingresa victorioso sobre la muerte delante de la asamblea de Dios:

Apocalipsis 5:8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos cayeron sobre sus rostros delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos.

Fuente: http://caminoluz.net

Anuncios

2 pensamientos en “EL TRONO DEL ALTÍSIMO Y SU ASAMBLEA

  1. Hijo mío si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de tí. Haciendo estar atento tú oído a la sabiduría., si inclinares tú corazon a la prudencia, si clamares a la inteligencia,y a la prudencia dieres su voz. si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros,entonces entenderás el temor de JEHOVA y hallarás el conocimiento de Dios

    Proverbios 2:1-5.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s