Assange: Internet es un arma de los poderosos

Julian-AssangeEl fundador de WikileaksJulian Assange, nos recibe en una oficina especial que la embajada de Ecuador en el Reino Unido ha habilitado para que dialogue con la prensa de cara a la publicación de su nuevo libro, Cypherpunks. La libertad y el futuro de Internet.

El pelo blanco y la piel casi traslúcida le dan un aire de albino insomne, pero los más de seis meses encerrado en la embajada y el más que incierto futuro ante la decisión del gobierno británico de no concederle el salvoconducto que le permitiría viajar a Ecuador, no parecen pesarle mucho.

Es cierto que tiene una aparentemente bien ganada fama de recluso y que en su pequeño cuarto en la embajada debe hacer lo mismo que hacía la mayor parte del tiempo en su vida libre: estar pegado a computadora e Internet. Es prácticamente imposible imaginar su vida sin la pantalla y el ciberespacio. Por eso mismo, su libro sorprende por partida doble. Según Assange, Internet puede hacer palidecer las peores pesadillas de control poblacional imaginadas en 1984, por George Orwell.

–Usted habla en su libro de Internet como posible amenaza para la civilización. Muchos piensan que es un arma para el progreso humano que ha producido, entre otras cosas, Wikileaks. ¿No es su interpretación un poco pesimista?

–No cabe duda que Internet ha dado poder a gente que no lo tenía al posibilitar el acceso de todo tipo de información a escala global. Pero al mismo tiempo hay un contrapeso de esto, un poder que lo utiliza para acumular información sobre todos nosotros y usarla en beneficio de los gobiernos y las grandes corporaciones. Hoy no se sabe cuál de estas dos fuerzas va a imponerse.

“Nuestras sociedades están tan íntimamente fusionadas por Internet, que se ha convertido en un sistema nervioso de nuestra civilización, que atraviesa desde las corporaciones hasta los gobiernos, desde las parejas hasta los periodistas y los activistas. De modo que una enfermedad que ataca este sistema nervioso afecta a la civilización en tanto tal. En este sistema nervioso hay vastos aparatos del Estado, principalmente, pero no únicamente de Estados Unidos, que operan para acaparar todo este conocimiento que Internet suministra sobre la población. Este es un problema que simultáneamente nos sucede a todos. Y se parece en este sentido a los problemas de la guerra fría”.

–Usted es muy crítico de Google y Facebook, que mucha gente considera como maravillosas herramientas para el conocimiento o las relaciones sociales. A esta gente en su experiencia cotidiana no le importa la manipulación que se pueda hacer con Internet.

–No les importa porque esta manipulación de información está oculta. Creo que en los pasados seis meses esto está cambiando. En parte por Wikileaks y por la represión que hemos sufrido, pero también por el periodismo y la investigación que se está haciendo. Google es excelente para obtener conocimiento, pero también está suministrando conocimiento sobre los usuarios. Google sabe todo lo que buscaste hace dos años. Cada página de Internet está registrada, cada visita al Gmail también. Hay gente que dice que no importa, porque lo único que quieren es vender avisos. Ese no es el problema. El problema es que Google es una compañía que está basada en Estados Unidos, sujeta a la influencia de poderosos grupos. Google le pasa información al gobierno de manera rutinaria. Información que se usa para otros propósitos más allá del conocimiento. Es algo que en Wikileaks sufrimos de primera mano. Es algo que le ha sucedido a muchísima gente.

–Pero a nivel de control de Estado hay usos legítimos de Internet para la lucha contra la pornografía infantil, el terrorismo, la evasión fiscal.

–Indudablemente hay usos legítimos y la mayoría del tiempo la policía los usa adecuadamente. Pero las veces en que no lo hacen, pueden ser terribles, aterrorizadoras, como está sucediendo en estos momentos en Estados Unidos. Hay una cuestión de soberanía que los gobiernos de América Latina deberían tomar en cuenta. Las comunicaciones que van de América Latina a Europa o Asia pasan por Estados Unidos. De manera que los gobiernos deberían insistir en que estas comunicaciones estén fuertemente encriptadas. Si un servidor de Internet de Brasil hace un acuerdo con uno europeo es importante que la información esté encriptada. Los individuos también deberían hacerlo. Y esto no es fácil.

–¿De qué manera un gobierno democrático o un congreso puede contribuir a preservar el secreto de las comunicaciones por Internet?

–Para empezar, garantizando la neutralidad del servicio. Igual que con la electricidad, no se puede negar el suministro basado en razones políticas; con Internet no debería existir esta posibilidad de controlar el servicio. El conocimiento es esencial en una sociedad. No hay sociedad, no hay constitución, no hay regulación sin conocimiento. En segundo lugar, hay que negarle a las grandes potencias y superpoderes el acceso a la información de otros países. En Argentina o Brasil la penetración de Google y Fracebook es total. Si los parlamentos en América Latina consiguen introducir una ley que consagre el encriptamiento de la información, eso será fundamental.

–Hemos hablado de la revolución de Twitter, pero en términos de medios más tradicionales, como la prensa escrita o la televisión, vemos que hay un creciente debate mundial sobre su lugar en nuestra sociedad. El cuestionamiento al poder de grandes corporaciones mediáticas, como el grupo Murdoch, o Berlusconi, en Italia, y las leyes y proyectos en Argentina o Ecuador para conseguir una mayor diversidad mediática, muestran un debate muy intenso al respecto. ¿Qué piensa de estas iniciativas?

–Nosotros hemos visto en nuestra propia lucha cómo el Grupo Murdoch o el Grupo Bonnier, en Suecia, han distorsionado deliberadamente la información que dan sobre nuestras actividades, porque sus organizaciones tienen un interés en el caso. Entonces tenemos por un lado censura a nivel del Estado y, por el otro, el abuso de poder de grupos mediáticos. Es un hecho que los medios usan su presencia para apuntalar sus intereses económicos y políticos. Por ejemplo, The Australian, que es el principal periódico de Murdoch en Australia, ha tenido pérdidas durante más de 25 años. ¿Cómo es esto posible? ¿Por qué lo sigue manteniendo? Porque es utilizado como un palo con el que golpear al gobierno para que ceda en determinadas políticas importantes para el Grupo Murdoch. El presidente Correa hace una diferencia entre la libertad de extorsión y la libertad de expresión. Yo no lo pondría exactamente así, pero hemos visto que el abuso que hacen grandes corporaciones mediáticas de su poder de mercado es un problema. En los medios, la transparencia, la responsabilidad informativa y la diversidad son cruciales. Una de las maneras de lidiar con esto es abrir el juego para que haya un incremento masivo de medios en el mercado.

(Tomado de La Jornada)

Visto en: http://www.cubadebate.cu/opinion/2013/02/23/assange-internet-es-un-arma-de-los-poderosos/

Alexander Stille: “El Vaticano vive una lucha clásica de poder y no un conflicto ideológico”

Según Stille, existe una división entre quienes sienten que han sido entrenados para dirigir y quienes han ido escalando en la Iglesia a través del servicio.

1704471_300El periodista norteamericano y profesor de la Universidad de Columbia, Alexander Stille, es un habitual colaborador del diario The New York Times, la revista The Atlantic y The New Yorker. Especialista en temas vinculados con el Vaticano y la política italiana, analiza, en conversación con La Tercera las repercusiones de la renuncia de Benedicto XVI y los desafíos que enfrenta la Iglesia en el futuro.

¿A qué se refería el Papa cuando mencionó en la misa de Cuaresma las divisiones en el clero?

No sabemos exactamente a quiénes se refería. Pero vemos divisiones de distinta clase. El escándalo de VatiLeaks reflejó de forma clara las divisiones muy serias en el mismo clero. Hay otras divisiones que la Iglesia ha estado reacia a hacer frente, como si puede la gente divorciada recibir la comunión, si se los va reincorporar o se los va excluir para siempre.

¿Cuáles son las luchas de poder al interior del Vaticano?, ¿es posible identificarlas?

El asunto es que ojalá pudiera decir que esto es una lucha entre la gente que quiere una mayor apertura y otra que quiere mantener todo igual. La verdad es que los documentos que salieron a la luz, en el caso VatiLeaks, revelaron que no había una lucha ideológica al interior del Vaticano, sino que era más una lucha clásica de poder. Lo máximo que uno puede decir es que hay una especie de división entre la corte tradicional diplomática del Vaticano. Ellos están ligados a ciertas instituciones educacionales en Roma que sienten que han sido entrenadas para dirigir cosas y aquellos que han ido escalando en la Iglesia por su servicio. Entonces, hay divisiones ahí entre esas partes de la Iglesia. Pero no hay divisiones profundas filosóficas sobre cómo ser católicos.

¿Cuáles son los errores y los aciertos del papado de Ratzinger?

Si uno lo escucha detenidamente, él estaba tratando de presentar una versión más amable de su papado. En su primera Encíclica había un mensaje de compasión, también había mucha amabilidad en muchas de las declaraciones que hizo como Papa, así que no era tan duro como era representado en la prensa popular. Sin embargo, creo que no fue un papado que será recordado por sus grandes logros. Se dice que el Papa hizo muchas relaciones públicas en EE.UU., pero no hizo frente a los problemas de la Iglesia, como el caso de los abusos sexuales. No se vio una fórmula de parte de la Iglesia para revertir la caída en la vocación sacerdotal. Su renuncia es innovadora. En cierta forma al tomar esta decisión él está diciendo que no porque las cosas han sido así por cientos de años, no hay razón para que tengamos que ser prisioneros de esto. Se necesita alguien más vigoroso y yo no soy capaz de hacer esto. En cierta forma es un mensaje realista y muy humilde. Lo veo entregando un verdadero liderazgo con este gesto de renuncia, que no lo vimos durante su papado.

¿Está de acuerdo con la afirmación de vaticanistas que Benedicto XVI fue un Papa solitario, que no compartía?

Sí estoy de acuerdo, pero se eligió a un hombre que tenía 77 años cuando se convirtió en Papa. Era un académico, él mismo dejó claro que no iba a ser la clase de Pontífice que era Juan Pablo II, que viajó por todo el mundo. Iba a ser diplomáticamente diferente. Creo que esa actitud fue desafortunada.

¿Cuáles son los cambios que se pueden esperar en la Iglesia tras la renuncia de Benedicto XVI?

En general no es una institución que cambie rápida y fácilmente. Hay que recordar que todos los cardenales que estarán votando en el cónclave fueron designados por Benedicto XVI y Juan Pablo II. Entonces tiene un tono muy conservador por lo que no creo que haya grandes sorpresas. Los dos últimos papas han sido grandes creyentes en la autoridad papal y la tradición, así que creo que la gente podría estar esperando grandes cambios, es probable que esté decepcionada.

¿Cuáles serán los desafíos que tiene que enfrentar el Vaticano?

La Iglesia Católica es una organización muy centralizada, teniendo al Papa como su líder, quien fue declarado infalible en el primer cónclave y luego tienes la realidad de 1.200 millones de católicos que son muy extremadamente diversos, viven en todo el mundo y tienen diferentes visiones sobre las cosas. Este problema de tener a cada uno de los católicos que siga el adoctrinamiento del Papa en este mundo diverso, es muy complicado. La Iglesia tiene el problema de que es vista como una pequeña teocracia de hombres alejados de los problemas de la gente común. Esto difiere de cómo la gente percibe a la Iglesia en un nivel local, cuando a menudo encuentra sacerdotes y religiosas que tienen un contacto cercano con la gente que sirven. Es por eso que en ese sentido se tiene una imagen más positiva de la Iglesia, mientras que el Vaticano aparece como remoto. A eso es lo que debe hacer frente.

¿Cómo el nuevo liderazgo en la Iglesia debe enfrentar la filtración de información y esta era de internet?

El Vaticano experimentó una crisis debido a los cambios en los medios de comunicación. En los siglos anteriores, el Vaticano controló gran parte de la información. Durante la era de la televisión, Juan Pablo II fue brillante al usarla para expresar el mensaje que quería. Lo que la gente más recuerda de ese Papado era miles de personas en países de todo el mundo, aplaudiendo a un Papa que era muy humano, pero al mismo tiempo como un monarca, él besaba a niños, se arrodillaba. Hablaba de la doctrina de la Iglesia sin que nadie lo contradijera y fue capaz de controlar ese mensaje muy efectivamente. Cuando Benedicto asumió, enfrentó una situación más dura en el manejo de la información, porque estábamos en la era de internet. A menudo se encontraron con dificultad para tomar la delantera en el tema y eran sorprendidos por cosas que el Papa decía. Por ejemplo, el Papa rehabilitó a unos obispos lefevbrianos y prácticamente el día después que hace este anuncio descubren que uno de los cuatro obispos tiene antecedentes de antisemitismo, comentarios negativos sobre mujeres, cosas que podrían haber descubierto en internet. Entonces surge la idea de una Iglesia que no sabía funcionar en un mundo que tenía acceso a información de forma rápida y fácil. Es por eso que creo que han mejorado en términos comunicacionales, aunque creo que necesitan hacer más. Necesitan encontrar los caminos para hacer que el mensaje sea entendible y que sea atractivo para los fieles.

Fuente: http://diario.latercera.com/2013/02/17/01/contenido/mundo/8-130116-9-alexander-stille-el-vaticano-vive-una-lucha-clasica-de-poder-y-no-un-conflicto.shtml

Irán y Corea del Norte cooperarán para hacer frente a “enemigos comunes”

DUBAI, 2 (Reuters/EP)

Los gobiernos de Irán y Corea del Norte estrecharán su cooperación en materia tecnológica y científica para hacer frente a sus “enemigos comunes”, según ha anunciado este sábado el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.

La Agencia Iraní de Noticias Laborales (ILNA) ha informado de que ambos países cooperarán en investigación, intercambio de estudiantes y en la instauración de laboratorios conjuntos focalizados en biotecnología, en las energías renovables, en agricultura y tecnología alimenticia.

Irán y Corea del Norte tienen enemigos comunes porque las potencias arrogantes no aceptan naciones independientes“, ha dicho Jamenei, citado por ILNA.

Los cables diplomáticos estadounidenses destapados por Wikileaks hace dos años ya constataban la existencia de estrechos lazos entre Teherán y Pyongyang, incluso en materia armamentística.

Fuente: http://noticias.lainformacion.com

El fin del mundo, otra vez

El calendario maya lo fecha en diciembre de este año. Sin embargo, cientos de profecías han anunciado el Apocalipsis a lo largo de la historia.. Unido desde siempre a la humanidad, el fin del mundo ha sido a veces anunciado de forma más bien curiosa.

En 1806, mientras Napoleón conquistaba el reino de Nápoles y en París fallecía el físico Charles Augustin de Coulomb, un hecho no menos trascendente ocurría a las afueras de Leeds, Inglaterra: una gallina ponía un huevo en cuya superficie se podía leer «Cristo viene». A cada sucesivo huevo escrito, los lugareños daban más crédito a la posibilidad de que tal ave fuera el heraldo del fin del mundo hasta que, cuando el pánico empezaba a adueñarse de la población, alguien un poco más listo que el resto descubrió que, en realidad, uno de los granjeros grababa en los huevos el mensaje sin más intención que reírse de sus vecinos.

Lo cierto es que mucho antes de la gallina profeta, el armagedón ya había sido proclamado por personajes en teoría más fiables, como el papa San Clemente I; la fecha de la catástrofe, prevista para el año 90, ha quedado hoy ligeramente desfasada. De igual forma, otro sacerdote y teólogo romano dedujo que la respuesta se hallaba en la Biblia (algo que se repetirá hasta nuestros días). Así, tomando como referencia las medidas del Arca de Noé, a la sazón 300 codos de largo por 50 de ancho y 30 de alto (Génesis, capítulo 6, versículo 15), dedujo que el fin del mundo se produciría en el año 500, gracias al pintoresco método de multiplicar largo por ancho y dividir el resultado por altura (300×50:30= 500).

Y si predicciones tan científicas calaron en la población, ante la inminencia del año 666 y pese a que el Apocalipsis (13:17-18) no dice que ese sea el momento del desastre, sino el número de la Bestia, el terror cundió en occidente. Debido a algún fallo técnico el mundo se salvó, así que hubo quien volvió a intentarlo el 6 de junio de 1666. Es de suponer que el 6 de junio de 2666 se insistirá en el tema.

Retrocediendo en el tiempo esa misma cifra satánica, a medida que el año 1000 se aproximaba, los acaudalados comenzaron a regalar sus bienes a los pobres con el objetivo de afrontar el Juicio Final con un buen curriculum, en tanto se prodigaban las peregrinaciones a Jerusalén. El 1 de enero sorprendió a muchos penitentes en medio del camino y, claro, tras él llegó el día 2, momento en que dieron la vuelta de regreso a sus casas. Probablemente lo hicieron con una mezcla de alivio y de sensación de ridículo, pero no es menos cierto que entonces las creencias convivían con la superstición y la incultura mucho más que hoy, en donde se disfrazan de tecnología. Recientemente, el paso al segundo milenio hizo que se vaticinara el caos que iba a desencadenarse cuando los ordenadores fueran incapaces de ajustar sus relojes al 2000, con lanzamiento de misiles nucleares incluido.

Existen docenas de augurios como los citados y, si algo tienen en común es que ninguno se ha cumplido, entre ellos, el debido a Michel de Nôtre-Dame, más conocido como Nostradamus. En una de sus cuartetas (Centuria X, nº 72), escribió: «El año mil novecientos noventa y nueve siete meses. / Del cielo vendrá un gran Rey de terror: / Resucitar al gran rey de Algolmois, / Antes después de Marte reinar por dicha». Como es sabido, en julio de 1999 no ocurrió nada, salvo que unos cuantos oportunistas ganaron jugosas sumas de dinero con la venta de libros. Ahora, como siempre sucede, resulta que nuevos expertos afirman que se malinterpretó al visionario y que la fecha está por llegar. Por contra, no se puede afirmar que Nostradamus buscara la fama fácil; a mediados del XVI ya era un reputado médico, astrólogo, perfumista y boticario. Así, formuló la cura de la esterilidad con un elixir compuesto de orina de cordero, sangre de liebre, cuerno de ciervo pulverizado, leche de burra, estiércol de vaca y la pata izquierda de una comadreja previamente sumergida en vinagre.

La pregunta, en muchos casos, es si las profecías, habitualmente descritas con un lenguaje abstruso y hermético, narran acontecimientos venideros con precisión o si, por contra, el arribista las moldea hasta que encajan en sus teorías. Es, en esencia, lo que denuncian quienes niegan validez a los textos de San Malaquías, un arzobispo católico que, a principios del siglo XII, formuló la Profecía de los Papas. Aunque ni siquiera está claro que sea auténtica la serie de ciento doce lemas, cada uno dedicado a un papa que habría de llegar, el momento es interesante ya que Benedicto XVI es, en la lista, el papa 111. Tras él, su heredero, Petrus Romanus, verá el fin del mundo. Ahora bien, ¿hasta qué punto son precisos los lemas, siempre escritos en latín? Sirva como ejemplo el dedicado a Pío VIII (1829-1830): Vir Religiosus, el varón religioso. Algo contundente, teniendo en cuenta que iba dedicado a un papa.

Fe y física

Precisamente, llevado por el deseo de desenmascarar a todos los embaucadores de su época, Isaac Newton se propuso acabar con las especulaciones averiguando la fecha de la hecatombe. El físico, teólogo y alquimista, expuso en un manuscrito fechado en 1704 que tomando como base de cálculo en la Biblia el Libro de Daniel, transcurrirían 1.260 años entre la refundación del Santo Imperio Romano por Carlomagno (año 800) y el fin. Por tanto, habrá que esperar hasta el 2060, aun cuando no deja de sorprender que el físico más grande de todos los tiempos se basara en la religión y no en la ciencia para formular la ecuación, al contrario de lo que hicieron los mayas en su calendario.

Películas, libros, programas de televisión, radio, internet… existe un gran acuerdo global basado en que el 21 de diciembre (o el 23, según otros eruditos) de 2012, coincidiendo con el final del calendario de los mayas, tendrá lugar el apocalipsis o, en el mejor de los casos, un período de transformación de la humanidad. Los catastrofistas lo relacionan con un asteroide gigantesco que impactará con la Tierra, o con descomunales llamaradas solares que provocarán un impulso electromagnético capaz de anular todos los dispositivos eléctricos del planeta, sumiendo nuestra civilización en el caos.

En el otro lado, un análisis más prudente entiende que el cambio alude a una evolución en lo espiritual, aunque para alcanzarlo hay que superar una ruptura. El alcance de la misma está por verse.

Sin embargo, los mayas no tuvieron algo en cuenta, un suceso que dejaría su calendario a la altura del barro.

Wikileaks

Según varios documentos filtrados por Wikileaks, el SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence), un organismo no gubernamental dedicado, entre otros proyectos, a la búsqueda de vida extraterrestre, habría localizado tres objetos que se acercan a la Tierra. El mayor mediría trescientos veinte kilómetros de diámetro, y sus compañeros algo menos. Las naves, desacelerando, estarían a la altura de Júpiter y, de mantener rumbo y progresión, llegarían hasta nosotros entre mayo y junio de este año. El propio SETI, sin embargo, ya ha desmentido la información en todos sus extremos, afirmando que proviene de las declaraciones del astrofísico Craig Kasnov, quien ni siquiera figura en los registros de la organización.

Lo bueno del rumor es que pronto se sabrá si es cierto o no. Lo malo es que si el físico Stephen Hawking tuviera razón, la humanidad estaría en un grave aprieto. Según Hawking, en el caso de que los extraterrestres nos visitaran, lo más probable es que para ellos fuéramos comida.

Fuente: http://www.diariovasco.com

Wikileaks y la guerra mundial de la información

Hay personas que aceptan de buena fe las revelaciones de WikiLeaks, principalmente debido a la mala interpretación de los documentos en los medios noticiarios controlados por las corporaciones. Hay quienes consideran estos documentos como auténticos y que sólo necesitan una adecuada interpretación y análisis.  Hay otras personas, generalmente relacionadas con los medios alternativos, que ven estas revelaciones con cautela y suspicacia. También hay quienes simplemente rechazan estas revelaciones, considerándolas como “operaciones psicológicas” dirigidas a ciertos países que se adecuan a los objetivos de la política exterior de Estados Unidos. Finalmente, hay personas que deploran las revelaciones, tratándolas de “traición” o “amenaza” a la seguridad. Entre todas estas ideas y opiniones, la última es, sin duda, la más ridícula.

El objetivo de este ensayo es examinar la naturaleza de las publicaciones de WikiLeaks y de cómo hay que tratarlas y entenderlas. Si WikiLeaks está cambiando las cosas, esperemos que la gente se asegure de que las cambie en el sentido correcto.

Propaganda Mediática contra Irán: Tomando los Cables en Sentido Literal

La aceptación en sentido literal de los cables concernientes a Irán es quizás la actitud más común, puesto que en él está concentrada la atención de los principales medios corporativos, los cuales presentan los cables diplomáticos obtenidos de las filtraciones como “pruebas” de que los medios prestan atención a los problemas más importantes, siendo el más notable de ellos el programa nuclear iraní. Como siempre el más

FEBRERO-MARZO de 2011 www.nexusmagazine.com              NEXUS * 15

destacado es El New York Times, con su desenfrenado desprecio por la verdad y con su implacable utilización de la propaganda al servicio de los intereses imperiales de Estados Unidos, encabezando sus artículos con titulares como “En todo el Mundo, Preocupación por Irán”, lo que explica que Israel y los líderes árabes estén de acuerdo con que Irán es una amenaza nuclear para el mundo, con el comentario en el artículo que afirma que “detrás de estos cables está la opinión de muchos líderes de que a menos que caiga el actual gobierno de Teherán, tarde ó temprano Irán tendrá una bomba”1. La agencia Fox News publicó un artículo anunciando que “Los documentos filtrados demuestran el consenso del Medio Oriente sobre la amenaza planteada por Irán”, añadiendo que “este sísmico documento publicado por WikiLeaks muestra un área de profundo acuerdo – que Irán es percibido en el Medio Oriente como el primer causante de problemas en la región”2. Esto es y debería entenderse,  como propaganda.

Aquí tenemos que precisar bien lo que entendemos bajo el término propaganda, para poder evaluar lo que es realmente propaganda en esas noticias. Mientras que deberíamos ser escépticos en cuanto a las fuentes y las campañas de desinformación, lo cual ocurre una y otra vez como bien saben los que analizan críticamente a los medios, también hay que tomar en cuenta el punto de vista personal sobre la fuente y diferenciar entre la autenticidad y el análisis. Creo firmemente que esos documentos son auténticos. En este sentido no apoyo la opinión de que sean parte de una operación psicológica o propaganda en cuanto a la revelación de los mismos. Hay que recordar que la fuente de estos cables son los canales diplomáticos de los Estados Unidos, y, por lo tanto, las declaraciones contenidas en ellos reflejan opiniones y creencias del personal diplomático estadounidense. Los documentos son una representación auténtica de sus declaraciones y convicciones, lo cual no significa que son un reflejo exacto de la realidad.

Es aquí donde entran los medios que utilizan como propaganda el contenido de las revelaciones. En los dos ejemplos presentados anteriormente, los autores insisten que las revelaciones demuestran la existencia de un “consenso” sobre Irán, y así las posiciones de Estados Unidos y por supuesto de Israel han sido “reivindicadas” en su preocupación en cuanto a la producción de armas nucleares por parte de Irán. Esto es un disparate. Los medios en realidad han leído y difundido el contenido literal de los documentos –  sugiriendo que puesto que los diplomáticos americanos y los líderes árabes y del Medio Oriente ven a Irán como una “amenaza” y que trata de producir un “arma nuclear”, eso debe ser verdad. Esto es un clásico non sequitur (error en razonamiento lógico).  Sólo porque el Medio Oriente y los líderes árabes vean a Irán como una amenaza, ello no significa que  sea así.

Consideremos de nuevo las fuentes. ¿Qué hace a los líderes árabes fuentes confiables de información “imparcial”? Por ejemplo, una de las “revelaciones” que recorrió el mundo fue la insistencia de Abdullah, Rey de Arabia Saudita, de que “América corte la cabeza de la serpiente” iraní y lance ataques militares.3 Esto ha sido interpretado en gran medida por los medios como una “prueba” de que existe un “consenso” sobre la “amenaza” que es Irán para el Medio Oriente y el mundo. Esta es la propaganda realizada por el diario New York Times, agencia Fox News y el gobierno de Israel, sin mencionar a otros. Además necesitamos contextualizar adecuadamente esta información, lo que durante mucho tiempo y con premeditación ha evitado hacer el New York Times. No pongo en duda la autenticidad de estas declaraciones o de la opinión de los líderes árabes de que Irán sea una “amenaza”. Por otra parte, Irán ha insistido que las revelaciones son “malintencionadas”, sirven a los intereses de Estados Unidos y que Irán tiene relaciones “amistosas” con sus vecinos.4 Esto también es propaganda. De nuevo, necesitamos contextualizar.

Los ciudadanos iraníes son principalmente Chiitas (89%), mientras que los países árabes, particularmente Arabia Saudita, son predominantemente Sunitas. Esta es precisamente la razón de la división entre las naciones de esa región, al menos de manera superficial. En realidad Arabia Saudita e Irán están lejos de ser “amigos” y sus relaciones no han sido buenas  después de 1979 cuando el Shah fue derrocado. Irán es el principal rival y competidor de Arabia Saudita por el poder e influencia en la región y por tanto representa una amenaza política para esta última.

Además, la actitud de los Países Árabes, como Arabia Saudita, Bahrain, Emiratos Árabes, Omán y Egipto, cuyos reclamos contra Irán han sido ampliamente publicitados, debe ser entendida en términos de sus relaciones con Estados Unidos. Estos países son los apoderados de Estados Unidos en la región. Sus ejércitos son subsidiados por el complejo militar – industrial estadounidense y sus regímenes políticos (todos son dictaduras o dinastías) son sostenidos y respaldados por Estados Unidos.

Lo mismo se puede decir de Israel, el cual mantiene la apariencia  de una democracia, similar a Estados Unidos. Además,  Israel está sometido a los intereses de Estados Unidos como un apoderado estadounidense. Si el ejército de Israel es financiado y equipado por EEUU, lo cual es cierto, entonces Israel depende  de Estados Unidos para mantener su poder militar y no puede sugerirles  que no arme a sus otros apoderados en la región. Si realmente se está preparando una guerra regional contra Irán, lo que parece ser cierto, entonces a Israel le interesa tener aliados contra Irán en la región.

¿Es WikiLeaks una Operación Propagandística?

Los líderes de Israel están muy seguros de que los documentos publicados en WikiLeaks no avergonzarán a su país. Antes de su publicación, el gobierno de Estados Unidos informó a las autoridades israelíes sobre el tipo de documentos referentes a Israel que serían publicados por WikiLeaks. Benjamín Netanyahu, Primer Ministro de Israel, declaró: “no existen diferencias en el discurso público emitido por nosotros y por Washington así como en la mutua comprensión de nuestras opiniones”.5 El Ministro de Defensa israelí Ehud Barak afirmó que los documentos “expresan la realidad con más precisión”.  Un importante político turco declaró que observar cuáles países están complacidos con las revelaciones dice mucho y expresó la hipótesis de que Israel “arreglaba las publicaciones” de los documentos como un intento de adelantar lo que es de su interés  y “ejercer presión sobre Turquía”.7

Además, varias organizaciones alternativas están bullendo de especulaciones sobre WikiLeaks como fachada  propagandística, quizás hasta una organización fachada de la CIA, un método para “controlar la oposición” (la historia nos muestra que ese tipo de acciones no son nada raro por parte de la CIA. No obstante, esta suposición se basa en el uso de la información revelada en los cables y me parece que evidencia una falta de contextualización de los documentos.

Entonces, ¿en qué contexto habría que considerar esto? Comencemos por Israel. Cuando el Primer Ministro Israelí afirma que las filtraciones de WikiLeaks no son vergonzosas para Israel, tiene razón en principio.  Y no es porque Israel no tenga nada que esconder (hay que recordar que los documentos de WikiLeaks no son documentos ultra secretos sino simplemente correspondencia diplomática), sino porque esa correspondencia diplomática de Israel refleja en gran parte el carácter de sus declaraciones públicas. Israel y élite política se caracterizan por hacer declaraciones públicas absurdas, por amenazar constantemente con la guerra a Irán y otros vecinos o a hacer propaganda sobre su creencia de que Irán está fabricando armas nucleares, lo cual nunca ha sido comprobado. Así que las revelaciones no “causan daño” a la imagen de Israel, la cual ya está hundida y es despreciable en la escena internacional y puesto que los diplomáticos y políticos israelíes son desvergonzados tanto en lo que anuncian públicamente como en lo que se dicen entre ellos. Por tanto, la imagen de Israel ha sido la misma durante mucho tiempo. Por supuesto, los líderes de Israel – tanto políticos como militares – usan el contenido de los cables para sugerir que estos “reivindican” su opinión de Irán como una amenaza, lo cual es, por supuesto, un absurdo truco propagandístico, exactamente la misma técnica empleada por los medios corporativos al considerar los cables en sentido literal.

Cuando Irán llamó esas revelaciones de WikiLeaks una propaganda occidental contra Irán, esa misma declaración debería ser tratada como una forma de propaganda. Después de todo, Irán sostenía que tenía “relaciones amistosas” con todos sus vecinos, lo cual históricamente y en la actualidad es una falsedad. Irán, como todos los países, utiliza propaganda para realizar sus propios intereses. Aquellos que intentan a luchar con la difusión de desinformación y propaganda, incluso yo, deben ser muy críticos de las muchas campañas e interpretaciones mediáticas contra Irán. Irán siempre ha sido objeto de las ambiciones imperiales de Estados Unidos y esto no es ningún secreto. Sin embargo, en el último grupo de documentos sobre Irán revelados por WikiLeaks, no hay nada que podría despertar dudas sobre su autenticidad, especialmente aquellos que se refieren a las opiniones de los diplomáticos occidentales y de los líderes árabes. No hay duda del porqué sus opiniones son como son, pues reflejan las prioridades de la política estadounidense y de todo el Occidente, y no porque sean objetivos en su esencia. En este punto, debemos diferenciar entre autenticidad y precisión.

Los analistas no solo deben evaluar críticamente la autenticidad de los documentos (y las fuentes de donde provienen), sino también, y quizás aún más importante, deben analizar críticamente la interpretación que se da a esos documentos. Así, aunque yo no cuestiono la autenticidad de los documentos concernientes a las percepciones occidentales y del medio oriente acerca de  Irán (ya que encajan en las más amplias realidades geopolíticas de la región), son las interpretaciones de estos documentos que considero como una muestra de propaganda activa por parte de los gobiernos y medios occidentales. El método de esta acción propagandística consiste en presentar los documentos como “evaluaciones objetivas” de la realidad-basada-en-hechos-reales, lo que ciertamente no es así. Los documentos son verdaderos en cuanto reflejan las opiniones de aquellos que los escribieron, lo cual no significa que son reales en cuanto a su esencia. Es esa la diferencia y es sumamente importante reconocerla tanto en la exposición de la propaganda como en la evaluación de la verdad.

La Verdad Sobre la Diplomacia

Una voz interesante sobre este asunto es la de Craig Murray, ex –embajador británico en Uzbekistán, quien se dio a conocer al exponer información de inteligencia de Uzbekistán relacionada con Al Qaeda como muy poco confiable, debido a los métodos de tortura (tales como cocinar personas vivas) usados para obtener información. Esta información era trasmitida a la CIA y al M16 – información que Murray señaló que era “objetivamente incorrecta”. Cuando Murray comunicó sus dudas a los altos funcionarios del Servicio Diplomático Británico, fue regañado por hablar de “derechos humanos”.8 La Oficina británica de Asuntos Exteriores y de Mancomunidad le dio a Murray una semana para renunciar al cargo, amenazándolo con enjuiciarlo y encarcelarlo por revelar “secretos del estado”.9 Posteriormente fue removido de su posición de embajador y desde entonces se ha convertido en una especie de activista político. En resumen, Murray es exactamente el tipo de diplomático que uno desearía: honesto. Pero él también fue exactamente el tipo de diplomático que los poderes imperiales occidentales no desean: honesto.

Entre las más recientes publicaciones en WikiLeaks de los documentos diplomáticos, el diario Guardián pidió a Craig Murray escribir un artículo en el que expusiera su interpretación del asunto. Como dijera Craig posteriormente el periódico redujo considerablemente su artículo y lo colocó entre otros numerosos comentarios sobre WikiLeaks. Sin embargo, Murray publicó la versión completa de su artículo en su página Web. El artículo comienza con la evaluación de las declaraciones de los funcionarios de todo el mundo, especialmente en Estados Unidos, quienes insisten que WikiLeaks expone a EEUU a “daños”, que pone en riesgo vidas humanas, y que estas revelaciones “alentarán al extremismo islámico”. Evalúa especialmente la noción de que “el secreto de estado es esencial para brindarnos seguridad a todos”. Murray explica que después de veinte años de trabajo en la diplomacia conoció muy bien este tipo de argumentos, especialmente el argumento de que en como resultado de las revelaciones de WikiLeaks, los diplomáticos no serán sinceros en sus consejos, “si estos consejos pudieran hacerse públicos”. Murray especifica:

Expresémoslo de otra manera. Se dice que el mejor consejo es aquel que no se puede defender  públicamente. ¿De veras? ¿Por qué? En el mundo globalizado de hoy, la embajada no es la única fuente de experticia. A menudo las organizaciones de expatriados, académicas o comerciales, están mucho mejor informadas. El mejor consejo sobre política no es aquel que está protegido contra la revisión pública.

Lo que por supuesto el establishment tiene en mente es que los embajadores tengan la libertad de recomendar cosas que el público en general vería con profunda vergüenza, y sin ningún peligro de ser descubiertos. Pero ¿realmente se les debería permitir hacer tales cosas, en una democracia?10

Murray pregunta intencionalmente por qué una conducta como mentir considerada reprochable para la mayoría de gente “debería ser aceptable, hasta loable, en la diplomacia”. Aclara que en el caso de los diplomáticos británicos “esta creencia de que su profesión los exceptúa de las restricciones normales del comportamiento decente, llega a un culto del Machiavelismo, un orgullo de su propia inmoralidad”. Explica que los diplomáticos pertenecen a un estrato social superior muy reducido y “se consideran superhombres nitzscheanos ultrainteligentes, por encima de la moralidad común”, conectados socialmente a la élite política.

Al criticar las afirmaciones de muchos comentaristas de que la publicación del contenido de las publicaciones ponen en peligro las vidas, Murray escribe que esta opinión requiere “confrontar este riesgo con los cientos de miles de verdaderas víctimas de la política exterior de Estados Unidos y sus co- conspiradores durante la década pasada”. Más aún, en cuanto a aquellos que suponen que WikiLeaks es una especie de operación psicológica o propagandística o una acción camuflada de la CIA, Murray dice lo siguiente:

Estos documentos reflejan la opinión de Estados Unidos- son comunicaciones oficiales del gobierno de Estados Unidos. Lo que muestran es algo de lo que yo mismo fui testigo, que los diplomáticos rara vez dicen a los políticos verdades difíciles de aceptar, sino que informan y refuerzan lo que sus amos quieren oír, para así recibir ascensos.

Por lo tanto, existe gran cantidad de información sobre el supuesto arsenal nuclear de Irán y una exageración sobre la capacidad de Irán para la distribución de las ojivas. Pero no hay nada sobre el extenso arsenal nuclear de Israel. Y no porque WikiLeaks haya censurado críticas sobre Israel.

Ello se debe a que si algún diplomático estadounidense hiciera una evaluación honesta y sincera de los crímenes de Israel, muy pronto sería un ex-diplomático desempleado.11

Murray termina su artículo con una declaración que todos deberían recordar: “La verdad ayuda a la gente a oponerse a las élites rapaces… en todas partes”.12

El Orden Mundial y el Despertar Global

Para tratar de entender a WikiLeaks y sus potenciales efectos (es decir, si los medios alternativos y los ciudadanos activistas utilizan esta oportunidad), debemos colocar a WikiLeaks en un contexto geopolítico más amplio.

Nuestro mundo humano existe como un complejo sistema de interacciones sociales. Las élites poderosas y dominantes existen y siempre han existido, sin embargo debemos darnos cuenta que no son omnipotentes: son humanas y llenas de defectos, al igual que sus métodos e ideas. Pero existen otras fuerzas que operan en la sociedad humana. Un fenómeno nuevo y único en la historia de la humanidad se está llevando a cabo en todo el mundo. Su alcance y volumen sin precedentes son una amenaza a todas las estructuras globales de poder: el “despertar político global”. Este término fue inventado por Zbigniew Brzezinski, quien escribió en el New York Times (16 de diciembre de 2008):

Por primera vez en la historia, casi toda la humanidad está políticamente activada, políticamente consciente y políticamente interactiva. El activismo global está generando un movimiento en búsqueda de respeto para la cultura y  de oportunidades económicas en el mundo marcado por los recuerdos de la dominación colonial e imperial.

En esencia, este masivo “despertar político global” es el que presenta el desafío más grande y más grave para los poderes organizados de la globalización y para la economía política global: los estados-nación, las corporaciones y bancos multinacionales, los bancos centrales, las organizaciones internacionales y las instituciones militares, de inteligencia, mediáticas y académicas. Los miembros  de la clase capitalista trasnacional, o “superclase”, como los llama David Rothkopf, se han globalizado como nunca antes. Por primera vez en la historia tenemos una élite verdaderamente global y fuertemente integrada. En la medida en que las élites han globalizado su poder con la intención de construir un “nuevo orden mundial” de gobernabilidad global y, en última instancia, con un  gobierno global, también han globalizado a los pueblos.

La “Revolución Tecnológica” involucra a dos principales acontecimientos geopolíticos. El primero consiste en que simultáneamente con el avance de la tecnología también acelera su desarrollo la comunicación de masas -la gente en todo el mundo puede comunicarse instantáneamente entre sí y consiguen acceso a la información de todo el mundo. En eso está el potencial –y a la larga la fuente principal– del despertar político global masivo. Al mismo tiempo La Revolución Tecnológica ha permitido a las élites  redireccionar y controlar la sociedad de maneras nunca antes imaginadas, culminando potencialmente en una dictadura científica global, lo cual muchos han advertido desde principios del siglo XX. El potencial para controlar las masas nunca ha sido tan grande, a medida que la ciencia libera el poder de la genética, la biometría, la vigilancia y las nuevas formas de eugenesia moderna, implementadas por una élite científica equipada con sistemas de control psicosocial. El análisis de Brzezinski del “despertar político global”  es útil puesto que en todas partes hay interés por la declaración que él hace de ese movimiento como la principal amenaza global para las élites. Así pues, la gente debería ver al concepto del despertar político global como la mayor esperanza potencial para la humanidad  y desarrollarla y apoyarla, al contrario de la opinión de Brzezinski, quien considera que hay que controlarla y eliminarla.

Brzezinski considera que para enfrentar a este nuevo “desafío” global por el poder atrincherado, especialmente de los estados-nación, que no pueden enfrentar de manera adecuada a los pueblos  cada vez más inflexibles y a sus reivindicaciones populares, hace falta una “cooperación supranacional cada vez mayor, promovida por Estados Unidos”. En otras palabras, Brzezinski una mayor y más amplia “internalización”; nada sorprendente, considerando que fue él quien estableció las bases intelectuales de la Comisión Tripartita.

Conceptualización de WikiLeaks 

Me parece que WikiLeaks debe ser conceptualizada en el  marco de nuestra comprensión de la realidad geopolítica en que vivimos. El escepticismo automático y la suspicacia hacia WikiLeaks por parte de los medios alternativos son perfectamente lógicos; sin embargo corren riesgo de perder la oportunidad que ofrece WikiLeaks no sólo para llegar a más personas con información importante sino también para presentarla más adecuadamente.

Los que tratan a WikiLeaks como una conspiración o un complot, como algún tipo de operación psicológica, cosas que de hecho han sucedido en el pasado, deberían tomar en cuenta que hasta ahora no hay pruebas de ello. Todo intento de verificar esta concepción se basa en especulaciones. Muchos países, especialmente en el Oriente Medio y en el Sur Asiático, señalan que los países occidentales son los que están detrás de la campaña propagandística encubierta cuyo objetivo es crear conflictos entre ciertos países y sus aliados. Tales sospechas fueron expresadas por Irán, Turquía, Pakistán y Afganistán. No sorprende que la mayoría de estos países, especialmente Irán, sean objeto de la política imperial de Estados Unidos. El hecho que las publicaciones de WikiLeaks hablan duro y negativamente de Irán, Pakistán, Afganistán, Rusia, China, Venezuela, etc., no debería sorprender a nadie, ya que son los cables diplomáticos que expresan las opiniones y convicciones del personal diplomático, el grupo social que en el pasado y en la actualidad ha sido profundamente sumiso y ha estado profundamente engranado en la ideología y metodología de las élites. Si toda la información que ellos proveen son rumores, conjeturas, suposiciones y temas repetidos de conversaciones, es obvio que esto aparecería en los cables diplomáticos. Y precisamente este es el caso.

Los cables están llenos de rumores y alegatos sin ninguna base. Se refieren precisamente a estos países específicos, que son geopolíticamente importantes para los intereses imperiales estadounidenses, lo que también explicaría porque hay mucha menos información referente a Israel u otros países aliados de Estados Unidos. Por esta razón creo que estos cables son auténticos y presentan la realidad del “grupo social diplomático” y, por tanto, son una vívida exploración en el estudio del imperialismo. Tenemos la increíble oportunidad de ver las “comunicaciones” de la diplomacia imperial.

En cuanto a muchas naciones del Medio Oriente y de Asia que ven a Wikileaks como un “complot occidental”, nosotros que pensamos críticamente, debemos prestar atención a la realidad geopolítica del despertar político global. Todos los estados están interesados en sí mismos: así es la naturaleza de un estado. Las élites en todo el mundo se dan cuenta de la realidad y del poder político potencial que tiene el despertar político global y por eso intentan eliminarlo o cooptar su potencial. Los estados (tales como Irán), que a menudo son percibidos por la prensa crítica como “objetivos” de los poderes imperiales occidentales, pueden utilizar esa fuerza a su favor. Pueden intentar a dirigir el despertar global y los medios alternativos a su favor, lo cual les da el poder político. Pero los medios alternativos, no deben ponerse del lado de nadie, en términos de élites globales o estructuras de poder: debemos permanecer críticos con relación a todas las partes y a todos los actores.

WikiLeaks goza de enorme audiencia y llega a nuevos públicos, a los jóvenes en el mundo y en el propio Estados Unidos. Las percepciones de la gente están comenzando a cambiar respecto a muchos asuntos. La pregunta es: ¿ignorarán los medios alternativos a WikiLeaks y se aislarán a sí mismos o se involucrarán con WikiLeaks y no dejarán que los medios principales tengan “un monopolio de interpretación” lo cual se vuelve inherentemente propagandístico. Si no llegamos a esa nueva y creciente audiencia, nos quedaremos discutiendo entre nosotros y en consecuencia nos aislaremos aún más y perderemos la oportunidad de lograr cambios. Necesitamos llegar a nuevas audiencias y precisamente ahora tenemos una excelente oportunidad de hacerlo. La gente está interesada, curiosa y hambrienta de algo más.

WikiLeaks y los Medios

En vez de ridiculizar a WikiLeaks como “no diciendo nada que no se supiera antes”, quizás los medios  alternativos deberían aprovechar la popularidad y el ímpetu de WikiLeaks y aprovechar sus documentos y análisis que, además, refuerzan nuestros argumentos y convicciones. Eso permitirá a otros, especialmente a las nuevas audiencias en todo el mundo, a ver y entender los documentos de WikiLeaks en un contexto más amplio.

Los informes de WikiLeaks son “revelaciones” solamente para aquellos que se apegan a las “ilusiones” de que vivimos en “democracias”, que promueven “libertad” en el mundo y en nuestro hogar, etc. Las “revelaciones” no desafían simplemente la forma en que los estadounidenses perciben a Estados Unidos, sino también cómo todas las naciones son percibidas por sus pueblos. Es un cambio increíble el hecho de que esas personas lean y descubran nuevas cosas y tomen interés por ellas.

Por ello, es probable que los medios corporativos estén fuertemente involucrados en la propagación de esas informaciones para controlar su interpretación, lo cual a su vez es una fuente principal de sospechas para los medios alternativos. Es tarea de los medios alternativos, de los intelectuales y de otras personas que piensan de manera independiente, refutar esa interpretación con un análisis objetivo. Las publicaciones de WikiLeaks en realidad proveen más hechos que podemos ubicar y que respalden nuestras interpretaciones que las de los medios corporativos.

Debemos preguntarnos por qué las publicaciones de WikiLeaks son “revelaciones” para la mayoría de la gente. Bien, son sorprendentes por la simple razón de que los medios tienen un fuerte control sobre el acceso y la difusión e interpretación de la información. Son reveladoras porque la gente es adoctrinada con mitos. No son revelaciones para los medios alternativos puesto que hemos estado hablando de estas cosas desde hace años. Sin embargo, aunque en realidad no sean necesariamente revelaciones, constituyen confirmaciones y reivindicaciones y proveen más información para el análisis. Es aquí donde yace una gran oportunidad. Puesto que las publicaciones respaldan y mejor informan nuestras perspectivas, podemos aprovecharlos y averiguar cómo WikiLeaks amplía y apoya el análisis crítico.

Para aquellos que recién se han interesado y buscan más información o para aquellos que ven desafiadas sus percepciones previas, sólo los medios alternativos y las voces críticas pueden proveer un contexto más amplio en el cual entender adecuadamente esas revelaciones. Así más personas verán que los medios alternativos reflejan mejor la realidad que los medios predominantes, para los cuales WikiLeaks es una “revelación”. Gracias a ello quizás más gente leerá los medios alternativos y sus ideas: después de todo, nuestras opiniones han sido reivindicadas y no las de los medios corporativos, (aunque estos últimos tratan de presentar lo contrario).

Sin embargo, ninguna otra organización es capaz de diseminar tanta información, tan rápidamente y con tal alcance como los medios corporativos. Si las revelaciones hubieran llegado sólo a los medios alternativos desde el principio, entonces la información alcanzaría solamente a los que ya leen la prensa alternativa.

En ese caso, las “revelaciones” no habrían sido tan impresionantes y su efecto no hubiera sido tan grande. En su exposición global del material de WikiLeaks (sin que importen sus interpretaciones sesgadas y propagandísticas) los medios corporativos han cambiado el significado y la dinámica de la información. Al extenderse a un público más amplio y nuevo, las voces alternativas y críticas pueden cooptar a este nuevo público, sacarlos del terreno del “control” de la información y dirigirlos al terreno de “acceso” a la información. Esta es potencialmente una de las oportunidades más importantes presentadas a las voces alternativas y críticas del mundo.

Las revelaciones de WikiLeaks son un evento transformador global no sólo en términos de que nuevas personas tomen conciencia de “nueva” información sino también en términos del efecto de éstas sobre las estructuras globales de poder. Con las renuncias de embajadores y la exposición de los diplomáticos como mentirosos y títeres, con el crecimiento de diferencias políticas entre los aliados imperiales de occidente y con muchas carreras y reputaciones de élites en riesgo, WikiLeaks está creando el potencial para un enorme deterioro de la efectividad del imperialismo y de la dominación. Sólo eso ya es un objetivo admirable y digno de realización. Que esto ya esté sucediendo muestra cuán poderosa y transformadora es y podría ser WikiLeaks. En todo el mundo la gente ha comenzado a observar a sus líderes con un lente no filtrado por las “relaciones públicas”. En los medios corporativos la información es filtrada a través de la propaganda y por eso es una obligación primordial de los medios alternativos y de los pensadores críticos, presentar esa información en un contexto más amplio y comprensivo. Ello erosionaría aún más la efectividad del imperio.

Con la reacción de varios países  y organizaciones policiales que emitieron órdenes de arresto para Julian Assange, editor en jefe de WikiLeaks, o al solicitar su asesinato (como sugirió uno de los consejeros del Primer Ministro canadiense en una presentación por televisión), estas organizaciones e individuos demuestran su propio odio hacia la democracia y hacia la transparencia y libertad de información. Tales reacciones pueden ser usadas para desacreditar su legitimidad para “gobernar”. Si se supone que las organizaciones policíacas existen para “proteger y servir”, ¿por qué entonces se convierten en perseguidores en lugar de castigar  y molestar a aquellos que revelan la verdad? Esto tampoco sorprende a los que estudian detenidamente la naturaleza del Estado y, especialmente, el fenómeno moderno de  la militarización de la sociedad nacional y el desmantelamiento de los derechos y libertades ciudadanas. Sin embargo, esto sucede frente a los ojos de todo el mundo y la gente está prestando atención. Ya eso es algo nuevo.

Esta es una oportunidad excepcional para criticar la política exterior (léase “estrategia imperial”), y para desentrañar a muchas estructuras globales de poder. Hoy, más que nunca, la gente quiere escuchar, aprender e investigar personalmente. WikiLeaks debería ser tratada como un regalo y no como una distracción. En lugar de enfocar partes de los cables revelados por WikiLeaks (como el referido a Irán) las cuales no reflejan los puntos de vista de los  medios alternativos, debemos aprovechar a WikiLeaks para enriquecer nuestro propio conocimiento, no sólo sobre la “política” en sí misma, sino sobre las interacciones e ideas sociales complejas que crean la base para la ejecución de la política.

En cuanto a los cables diplomáticos, WikiLeaks ayuda a develar y a eliminar la retórica subyacente a la política imperial y a exponer a los diplomáticos no como “observadores informados” sino como “agentes de poder”. La reacción de las naciones, organizaciones e instituciones en todo el mundo, añade más leña al fuego sobre este asunto, puesto que somos testigos de la total repugnancia que los líderes políticos tienen hacia la “democracia” y la libertad de información”, a pesar de su retórica. De esta manera pueden ser descubiertas varias instituciones de poder.

WikiLeaks como una Oportunidad

Si WikiLeaks es una operación psicológica, entonces sería la operación más estúpida o la más inteligente jamás realizada. Pero una cosa es segura: los sistemas y las estructuras de poder están siendo expuestas ante un público mucho más amplio que antes. La pregunta para los medios alternativos e igualmente para los investigadores críticos es lo que harán con esta información y con esta oportunidad.

Julián Assange fue entrevistado recientemente por la revista Time sobre WikiLeaks y explicó a su mal informado editor que las organizaciones que son secretas deben ser puestas al descubierto:

Si su comportamiento fuera revelado al público, tendrían dos opciones: una sería reformarse de manera que puedan estar orgullosas de sus acciones y orgullosas de mostrarlas al público. La otra sería encerrarse en sí mismos y quedar fragmentados y, como resultado de ello, perder su anterior efectividad. Personalmente creo que sería un buen resultado,  puesto que las organizaciones pueden ser eficientes, abiertas y honestas o cerradas, conspiradoras e ineficientes.14

Más adelante, Assange explicó algunas de sus opiniones acerca de la influencia que tiene WikiLeaks y las reacciones hacia ella:

Parece que el gobierno chino, el servicio de la seguridad pública chino, tienen mucho miedo de la libertad de expresión y si se puede decir que algo horrible sucede en ese país, esto a mi modo ver, es una señal muy positiva, ya que significa que las palabras todavía pueden producir reforma y que la estructura de poder es aún primordialmente de carácter político y  no fiscal.  De este modo, el periodismo y lo escrito son capaces de causar cambios y por eso las autoridades chinas tanto les temen. En cambio, en  Estados Unidos y en otros países occidentales, los elementos básicos de la sociedad han sido fiscalizados tan profundamente a través de las obligaciones contractuales que los cambios políticos no parecen producir cambios económicos, lo que en otras palabras significa que un cambio político no hace ningún cambio.15

En la entrevista Assange tocó el tema del Internet y de los medios comunitarios:

El surgimiento de los medios de comunicación social es un tema muy interesante. Cuando empezamos (en el año 2006), pensamos que el trabajo analítico lo harían los bloggers y la gente que escribiese artículos para Wikipedia, etc. Pensamos que eso era natural, considerando que teníamos muchos contenidos importantes y de calidad… La mayor parte de  pesado trabajo de análisis de nuestros materiales es realizado por nosotros y por los periodistas profesionales con quienes trabajamos, así como por profesionales activistas del movimiento de defensa de los derechos humanos. No lo hace la sociedad. Sin embargo, cuando se realiza el levantamiento inicial de la información, cuando un relato se convierte en una historia, se convierte en noticia, empezamos entonces a observar la participación del público, el cual empieza a profundizar y a proporcionar una perspectiva mayor. Por ello, las redes sociales tienden a ser para nosotros una especie de amplificador de lo que estamos haciendo. Además nos proveen de fuentes.16

Como investigadores, medios de comunicación y críticos, debemos estar conscientes de que nuestras opiniones y creencias deben estar abiertas al cambio y a la evolución. Sólo porque algo así no haya sucedido nunca antes no significa que no esté sucediendo ahora. Vivimos en la época de la Revolución Tecnológica e Internet ha cambiado la economía, la política y la sociedad misma a escala global. Es aquí donde la  esperanza en el crecimiento y mejor información del “despertar político global” debe tomar fuerza y establecerse. El verdadero cambio no llegará de las instituciones de poder ya establecidas ni de las recién creadas, que es a donde están siendo dirigidos todos los problemas, especialmente aquellos de importancia global. En su lugar, el verdadero cambio solo puede venir de la comunidad global de los pueblos, actuando juntos y a través del poder desencadenado por la Revolución Tecnológica y no de las estructuras de poder. El cambio debe entenderse globalmente y la comunidad debe estar organizada.

Estamos al borde de un período de transformación social global. La pregunta es: ¿haremos algo al respecto? ¿Buscaremos información y tomaremos parte en esta transición o vamos a sentarnos y observar como es desviada, criticando si se debilita y cae?

Así como la “globalización” ha facilitado el surgimiento de una élite global y de varias instituciones e ideologías de poder global, también ese mismo proceso facilitó la “globalización de oposición”. Y mientras las élites trabajan activamente para integrar y expandir las estructuras globales de poder, también, sin querer, están integrando y expandiendo la oposición global contra las mismas estructuras de poder. Es una gran paradoja de nuestros tiempos, de la cual debemos darnos cuenta, puesto que no es una mera observación de un hecho, sino una situación esperanzadora.

La esperanza no debe ser subestimada y es algo con lo cual yo mismo he luchado en mis perspectivas del mundo. Es difícil tener esperanza cuando se estudian tantos horrores en el mundo y se ve lo poco que se hace al respecto. Pero el activismo y el cambio necesitan esperanza. Lo demostró claramente la campaña de Obama la cual estaba salpicada con retórica de “esperanza” y “cambio”, algo que todo el mundo desea y necesita legítimamente. Sin embargo, la “esperanza” y el “cambio” de Obama eran marcas y patentes de Wall Street; fue una obra maestra el arte de la propaganda y un terrible golpe al verdadero significado de esperanza y cambio. Hay una razón por la que la campaña de Obama recibió los primeros lugares en las premiaciones de la “industria” de las relaciones públicas.17

Aunque en la mayoría de los frentes en el mundo la situación se pone cada vez peor, los medios alternativos han concentrado casi exclusivamente su atención en ellos, y se han cegado frente a los eventos geopolíticos positivos del mundo – es decir, al despertar político global y al papel de Internet en la transformación de la sociedad global. Aunque estos asuntos se reconocen, no son plenamente comprendidos ni explicados en un contexto más amplio: que estos son, de hecho, acontecimientos esperanzadores; de que hay esperanza. WikiLeaks refuerza esta convicción, si la tratamos como una oportunidad.

La lista de ejemplos dados a conocer por los cables revelados en WikiLeaks es interminable en cuanto a la cantidad de información adicional que puede ser añadida a la difusión de información y al análisis de los medios alternativos. No se equivoque: esta es una oportunidad para difundir la verdad, no para alejarse de ella. Trátenla así.

Sobre el autor:

Andrew Gavin Marshall es un investigador asociado en el Centre for Research on Globalization  (Centro de Investigaciones sobre la Globalización) en Montreal, Canadá. Es coeditor, con el profesor Michael Chossudovsky, del libro “The Global Economic Crisis: The Great Depression of the XXI century” (“La Crisis Económica Global: La Gran Depresión del Siglo XXI”) (disponible enhttp://www.globalreasearch.ca). Actualmente está escribiendo un libro sobre el gobierno global, previsto para ser publicado en 2011 por Global Research Publishers. Sus artículos publicados previamente en NEXUS son “La Anatomía Imperial de Al-Qaeda” (17/06), “El Surgimiento de la Dictadura Científica Global” (17/05), “Una Nueva Guerra Mundial para un Nuevo Orden Mundial” (17/02) y “El Nuevo Orden Mundial Financiero” (16/04-05).

Nota del Editor:

Debido a limitaciones de espacio, no hemos podido publicar la versión completa del artículo de Andrew G. Marshall. Para leerlo junto con las referencias finales diríjase a la página web en: http://tinyurl.com/67hmpqp.

Traducido por:

Danuta Makarewicz

Humberto Almeida

FEBRERO-MARZO de 2011 www.nexusmagazine.com              NEXUS * 15

Tomado de: http://www.aporrea.org

Rumores antagónicos aproximan la posibilidad de una guerra contra Irán

Por: Armando Pérez

La reciente aparición de rumores antagónicos sobre la inminencia o no de una guerra en el Golfo Pérsico, aproximan la posibilidad de que en efecto estalle una guerra contra Irán, con repercusiones impredecibles para todo el mundo, constatan expertos rusos.

Entre los argumentos que respaldan la proximidad del conflicto, los expertos destacan la postura adoptada por el gobierno de Israel de no informar a EEUU sobre sus planes para destruir instalaciones nucleares de Irán.

Según un funcionario de los servicios de inteligencia estadounidenses, esa es la postura inamovible adoptada por las  autoridades israelíes en la ronda de consultas sostenidas recientemente con funcionarios de alto rango de EEUU dedicadas a la situación en torno a Irán.

A juzgar por los funcionarios, EEUU ha gastado sus últimos cartuchos, así en enero en Israel estuvo el presidente del comité de Estados Mayores de las FFAA de EEUU,  Martin Dampsey, y en  febrero, el consejero de la Casa Blanca para asuntos de Seguridad Nacional Tom Donilon, y el jefe de la Inteligencia Nacional James Clepper.

En la agenda queda pendiente la invitación de visitar Washington hecha por el presidente de EEUU, Barack Obama, al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el próximo 5 de marzo.

Citado por la agencia Associated Press, el funcionario indicó esta semana que las autoridades israelíes no revelarán ningún detalle al respecto, para que después nadie pueda afirmar que EEUU pudo, pero no logró persuadir a Israel renunciar a sus planes bélicos.

Es decir, a los argumentos de los estadounidenses sobre la inconveniencia  de una guerra en el Golfo Pérsico, los israelíes respondieron que no pueden garantizar que no  atacarán, y si lo piensan hacer, no piensan decir cuándo o cómo ocurrirá.

Entre tanto, la Casa Blanca, el Pentágono y la embajada de Israel en Washington se abstuvieron de comentar  la información de Associated Press.

Según la agencia, los israelitas optaron por mantener sus planes en secreto porque comprendieron que EEUU no planea colaborar en la ejecución de esa operación, y mucho menos destinar su potencial militar para  emprender acciones bélicas por su cuenta.

Además en Tel Aviv consideran que Washington no toma en serio las consecuencias que puede acarrear la aparición de un Irán con armamentos nucleares.

Los servicios secretos de EEUU revelaron recientemente que a partir del año 2003, el programa  nuclear iraní no desarrolla proyectos relacionados con el armamento nuclear.

Y no obstante, preocupado por las actividades para enriquecer uranio en  territorio iraní, Washington declara oficialmente que es inadmisible que Teherán desarrolle actividades encaminadas a la construcción de bombas atómicas.

Pero los israelitas están seguros que Irán precisamente está trabajando en el asunto, y alertan que las sanciones internacionales ya no pueden impedir que Teherán logre su objetivo.

En las actuales circunstancias, para Israel el  bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes es la solución más adecuada para solucionar el problema.

El secretario de Defensa de EEUU Leon Panetta ya declaro que Israel puede emprender ataques preventivos contra las instalaciones iraníes en la primavera o verano del presente año, es decir, muy  pronto, pues en el hemisferio norte la primavera comienza en marzo.

Y no obstante las aseveraciones de que los preparativos para una guerra contra Irán prácticamente están en marcha, esta semana aparecieron rumores que indican todo lo contrario.

El pasado lunes, la página WikiLeaks filtró informaciones de la agencia privada de inteligencia Stratfor según las cuales, el servicio de espionaje de Israel ya en noviembre de 2011 había informado al gobierno israelí sobre la destrucción de la infraestructura nuclear de Irán.

Entre las filtraciones figura correspondencia de agentes de Stratfor relacionadas con  las explosiones ocurridad en la base de los Guardianes de la Revolución cerca a Teherán, ocasionado la muerte de al menos 17 personas, en noviembre del año pasado.

Una de esas cartas cita la opinión de un informante de Strarfor en los servicios secretos israelíes al responder sobre la participación de Israel en esos acontecimientos.

“Pienso que es una maniobra para despistar. Israel ya destruyó toda la infraestructura nuclear de Irán hace semanas atrás”, dijo el informante, citado por WikiLeaks.

El informante opinó que Irán ya no representa ningún peligro para Israel y que la campaña a favor de una operación bélica es promovida por los lideres de Europa para desviar la atención por la crisis de la deuda.

Según ciertas fuentes, agentes israelíes de procedencia iraní que emigraron a Israel con ayuda de guerrilleros kurdos perpetraron acciones subversivas en el territorio de Irán.

Entre otros documentos filtrados figuran  análisis que concluyen que si ocurre una guerra entre Israel e Irán, los países más favorecidos serán Arabia Saudita y Rusia, los mayores exportadores de petróleo, y los más afectados, serán China y Europa.
A juicio de los expertos rusos la aparición de versiones contradictorias es una señal que indica que la guerra está a la vuelta de la esquina.

Según esos expertos, Israel no puede perder más tiempo, porque más tarde las  condiciones serán menos favorables para solucionar el asunto con la ayuda de su aviación de combate.

A su juicio, las discrepancias entre EEUU e Israel sobre la guerra contra Irán sólo radica en los plazos, porque Washington y sus aliados tanto árabes como europeos, consideran que la guerra es el único recurso para poner fin al régimen de los Ayatolás en el país islámico.

Antes de emprender la guerra con Irán, es necesario derrocar al presidente de Siria, Bashar Asad, porque Siria es un eslabón clave de la influencia iraní en Oriente Medio, y esto requiere tiempo.

Más tarde la situación será desfavorable por la postura de Rusia, si el primer ministro Vladímir Putin gana las elecciones el próximo domingo y regresa a la presidencia del país.

Al explicar su postura en asuntos de política exterior, Putin fue categórico al advertir que está en contra de una guerra contra Irán.
Expertos militares rusos consideran que  esto quiere decir que Rusia puede reanudar los suministros de armamento defensivo a Irán, entre ellos los sistemas de defensa antiaérea S-300, y esto condiciona que los ataques de la aviación israelí contra las instalaciones iraníes, costará muchas pérdidas en aviones y hombres.

Fuente: http://sp.ria.ru

REFERENCIAS

Los rebeldes que derrocaron a Gadafi ahora se ensañan con la población de Libia

Hay que estudiar con lupa la propuesta de enviar tropas de la ONU a Siria

Rusia y China impiden que la revolución en Siria termine como en Libia

El caos en Libia favorece la guerra civil en Siria

La derecha y la izquierda de Rusia prometen lo mismo para acaparar el voto contra Putin

Irán denuncia que la CIA asesina a sus científicos, pero nadie presta atención

La nueva estrategia militar obliga a EEUU estar en todas partes con menos presupuesto

Sanciones, misiles y maniobras empeoran la confrontación entre EEUU e Irán

Las protestas con terrorismo favorecen un desenlace sangriento para la revolución en Siria

EEUU retira tropas, petroleras cuentan barriles e Irak espera más guerras

ISRAEL DESTRUYÓ TODAS LAS INSTALACIONES NUCLEARES IRANÍES NO SUBTERRÁNEAS

Israel destruyó todas las instalaciones nucleares iraníes no subterráneas. Este es el contenido de uno de los correos electrónicos publicados en el portal WikiLeaks.

De acuerdo a un agente del servicio de inteligencia hebreo, las amenazas de un ataque israelí contra Irán son una maniobra evasiva. Además, afirma que la agresión contra la República Islámica forma parte de un complot de los países europeos.

Wikileaks comienza a filtrar cerca de 5 millones de correos electrónicos confidenciales de una compañía de análisis de la seguridad internacional con sede en Estados Unidos. La empresa llamada ‘Stratfor Global Intelligence’ se especializa en recoger datos tanto a través de los medios de comunicación como de fuentes propias. Entre los clientes de esta compañía, conocida como ‘la CIA en la sombra’, figura el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense.

Fuente: RT