La gigantesca tormenta que azotará a Estados Unidos con la muerte del dólar

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Por imprimir, tomar prestado y gastar dinero de forma imprudente, las autoridades de Estados Unidos están claramente haciendo trizas la confianza en el dólar estadounidense. El resto del mundo está observando estas estupideces. En algún punto se darán por vencidos con esta divisa y se desharán de ella, con sus manos alzadas. Cuando aquello ocurra, va a ser absolutamente catastrófico para la economía estadounidense. En estos momentos, EE.UU. exporta gran parte de su inflación. Cada año, EE.UU. compra mucho más que lo que el resto del mundo compra de ellos, y por ende, el mundo termina con gigantescas pilas de dólares. Esto funciona bastante para el resto, porque el dólar es la principal divisa del mundo y es usada en los intercambios internacionales mucho más que otra moneda.

En 1999, el porcentaje de intercambio extranjero de reservas en dólares estadounidenses alcanzó su punto más alto, con un 71%. Desde entonces, ha descendido hasta un 62,2%. Pero la cifra continúa siendo gigantesca. EE.UU. puede imprimir, tomar prestado y gastar como loco, porque el resto del mundo estará allí para absorber sus dólares excesivos, dada la necesidad de intercambiarlos mutuamente. ¿Pero qué pasaría si el resto del mundo decide rechazar el dólar, de la noche a la mañana? En aquel punto, veríamos un tsunami de dólares devueltos a su país de origen. Tomémonos un momento y pensemos en la peor lluvia de billetes. La gigantesca súper tormenta de divisas que eventualmente golpeará a EE.UU. será mucho peor.

La mayoría de los estadounidenses no se dan cuenta de que hay muchos dólares siendo usados en el mundo, mucho más que en Estados Unidos. A continuación, dejamos un artículo académico escrito por Linda Goldberg:

El dólar es la mayor forma de dinero en efectivo en el mundo. Se estima que la mayoría de las impresiones de dólares de los bancos son usadas fuera de EE.UU. Más del 70% de las emisiones de billetes de cien dólares, y alrededor de un 60% de la emisión de billetes de veinte y quince dólares, son usadas en el extranjero, mientras que dos tercios de la emisión total de dólares de EE.UU. han estado circulando fuera de la nación desde 1990.

Por décadas, Estados Unidos ha estado exportando enormes cantidades de su divisa. Entonces, ¿qué ocurriría si este proceso se revirtiera y grandes cantidades de dólares comenzaran a regresar al país? Pensarlo es atemorizante.

La clave de esto sería que el resto del mundo depositara confianza en el dólar, para que la catástrofe no ocurra. Desafortunadamente, existe un montón de signos de que el mundo se está alejando del dólar.

Por ejemplo, recientemente se anunció que las naciones del BRICS están desarrollando su propia versión del Banco Mundial:

El bloque BRIC (Brasil, Rusia India, China y África del Sur) ha comenzado a planificar su propio banco de desarrollo y un nuevo fondo de salvataje, el cual sería creado con la puesta en conjunto de 240 mil millones en divisas extranjeras de reserva, según fuentes diplomáticas. Para entender cuán importante es el fondo propuesto, éste será más grande que el Producto Interno Bruto (PIB) de unos 150 países, según Russia & India Report.

Como se desliza en un artículo previo, en los últimos años han existido una serie de acuerdos internacionales nuevos de divisas, que fomentan el uso de monedas nacionales por sobre el uso del dólar estadounidense. Los siguientes son sólo algunos de los ejemplos:

1. China y Alemania (Ver aquí)
2. China y Rusia (Ver aquí)
3. China y Brasil (Ver aquí)
4. China y Australia (Ver aquí)
5. China y Japón (Ver aquí)
6. India Japón (Ver aquí)
7. Irán y Rusia (Ver aquí)
8. China y Chile (Ver aquí)
9. China y los Emiratos Árabes Unidos (Ver aquí)
10. China, Brasil, Rusia, India y África del Sur (Ver aquí)

¿Podrá convertirse este movimiento en una estampida de alejamiento del dólar? La pregunta es muy importante, pero nada de ello se escucha en los medios estadounidenses, ni de la boca de los políticos.

Mientras esto ocurre, los “líderes” estadounidense hacen todo lo que pueden para destruir la confianza en el dólar. La Reserva Federal está imprimiendo dólares como si fuera el apocalipsis. El gobierno federal, en tanto, continúa superando el límite de billones de dólares de déficit cada año. Aparentemente, no entienden que están destruyendo sistemáticamente el sistema financiero del país.

Otros líderes mundiales sí lo captan. Por ejemplo, el presidente ruso Vladimir Putin dijo hace unas semanas lo siguiente:

La irrazonable expansión del déficit presupuestario y la acumulación de la deuda nacional, son tan destructivas como un juego en el mercado de acciones. Durante la época de la Unión Soviética, el rol del estado en la economía era absoluto, lo que eventualmente derivó en una nula competitividad en la economía. Tal lección nos costó mucho. Estoy seguro de que nadie querría que la historia se repitiera.

Lo que el gobierno federal estadounidense continúa haciendo es demencial. Un día después de la celebración de Acción de Gracias de este año, la deuda nacional aumentó en 24 mil millones de dólares. Pero el desastre absoluto aún no ha llegado, y gran parte de los estadounidenses no está realmente preocupado de su deuda. Así, las cosas siguen rodando.

Por supuesto, la deuda nacional de EE.UU. de $16.309.738.056.362,44 dólares no es nada comparado con las futuras deudas que su gobierno federal deberá enfrentar. Simplemente observemos lo que un artículo reciente del Wall Street Journal tiene que decir sobre esto:

Las actuales obligaciones de duda del gobierno federal, incluyendo la Seguridad Social, Salud, y los beneficios futuros de retiro de empleados federales, ya excede los $86,8 billones de dólares, o 550% del Producto Interno Bruto (PIB). Para el fin de año del 31 de diciembre del 2011, los gastos anuales acumuladores de Salud y Seguridad Social fueron del orden de $7 billones de dólares. Ninguna cifra como esa es usada en el cálculo del déficit. En realidad, el déficit presupuestario reportado es menos de un-quinto de la cifra más adecuada (para los cálculos).

Otro economista pinta una imagen más gris. Según Niall Ferguson, el gobierno estadounidense deberá enfrentar obligaciones de deuda sin fondo (sin posibilidad de pago) de $238 billones de dólares.

Entonces, ¿de dónde van a sacar todo ese dinero? ¿Por qué no imprimen más dinero que nunca, para así el gobierno poder pedir más dinero prestado y gastar más que nunca? Esto es lo que algunos de los economistas más reconocidos del país están recomendando. No es chiste.

El periodista económico más famoso de Estados Unidos, Paul Krugman, del New York Times, está valientemente proclamando que la solución a todos estos problemas es imprimir, pedir prestado y gastar más dinero. Krugman insiste en que no hay razón para temer que la gigantesca montaña de deuda que se está acumulando haga colapsar el sistema:

Tenemos nuestra propia divisa, y casi toda nuestra deuda, tanto privada como pública, está denominada en dólares. Así que nuestro gobierno, a diferencia del gobierno griego, literalmente no puede quedarse sin dinero. Después de todo, puede imprimirlo él mismo. Así que no hay riesgo de que EE.UU. vaya a la quiebra por su deuda. Diría “sin riesgo del todo” si no fuera por la posibilidad de que los republicanos, una vez más, trataran de tomar a la nación como rehén por el tema del techo de la deuda nacional.

Pero si el gobierno de EE.UU. imprime más dinero para pagar sus cuentas, ¿esto no llevará a la inflación? No, no si la economía continúa deprimida.

Ahora, es cierto que los economistas podrían comenzar a esperar una gran inflación en los próximos años. También es posible que ellos presionen y bajen aún más el valor del dólar. Ambas cosas, sin embargo, ayudarían más que herir a la economía estadounidense en este momento; la inflación esperada desalentaría a las corporaciones y a las familias de no gastar su efectivo, mientras que un dólar más débil haría más competitivas a nuestras exportaciones.

Por supuesto, lo que él prescribe es totalmente demente y absurdo. En algún punto del juego, esto va a colapsar y el resto del mundo dirá un rotundo “NO” al dólar estadounidense. ¿Por qué deberían seguir utilizando una divisa que se ha convertido extremadamente inestable, y que está siendo constantemente manipulada?

Cuando el resto del mundo rechace el dólar, el valor de éste caerá como una roca, ya que existirá menos demanda sobre él.

Para agregar, si el resto del mundo no usara más el dólar estadounidense como moneda de intercambio, otras naciones dejarán de acumular gigantescas montañas de la divisa, inundando las costas de Estados Unidos con su regreso.

En aquel momento, veremos una inflación como nunca antes hemos visto en territorio estadounidense. La era de las importaciones baratas terminará y se deberá pagar mucho más, desde el petróleo hasta las baratijas de plástico fabricadas en el extranjero, que son compradas en Wal-Mart.

La mayoría de los estadounidenses ni siquiera sabe lo que es una “divisa de reserva”, pero cuando el dólar pierda tal estatus, ello desencadenará una pesadilla que la mayoría de los economistas no se puede imaginar.

Habrá que disfrutar la temporada de festivos mientras se pueda. Aún quedan montones de importaciones baratas llenando las bodegas de las tiendas estadounidenses. Una vez que la gigantesca tormenta de divisas golpee al país, los estadounidenses recordarán con cariño los viejos días de 2012.

Sí, el dólar sigue vivo y continúa haciendo tic-tac por el momento. Pero al paso en que las autoridades abusan de él, no sería válido decir que las cosas se ven buenas y saludablemente perdurables en el tiempo.

Fuente: http://verdadahora.cl/la_gigantesca_tormenta_que_azotara_a_estados_unidos_con_la_muerte_del_dolar.html

Fuerte tormenta de nieve azota isla rusa de Sajalín y mar de Japón

Las tormentas de nieve desde el sur de Sajalín se extenderán al centro y luego hacia el norte de la isla.

Temporal de nive y viento azota isla Sajalín y mar de japón. (imágen de video/La Gran Época)

Un fuerte ciclón de nieve está azotando la isla Sajalín de Rusia, el Mar Ojotsk  y se extiende al Mar de Japón, cortando el suministro eléctrico y cerrando los aeropuertos con vientos de 100 kilómetros por hora.

El ciclón llegó hoy a Sajalin con tormenta de viento y nieve.  El servicio meteorológico anuncia que permanecerá hasta el jueves por la tarde.

Las tormentas de nieve desde el sur de Sajalín se extenderán al centro y luego hacia el norte de la isla. El 5 de abril el ciclón perderá fuerza y sus residuos quedarán en la parte central delMar de Ojotsk, señala un comunicado.

De acuerdo con los meteorólogos, el tiempo durante el día en la isla comenzará a mejorar, pero en el norte se mantendrá una fuerte tormenta con vientos de más de 100 km por hora.

En el sur de la zona se espera que la tormenta se debilite en las costas y en las islas Kuriles  con vientos bajen  a menos de 100 km por hora.

“Como resultado del ciclón, en Nevelsk, Korsakov, y en los distritos Makarov se  interrumpió el suministro de electricidad, informa la agencia Ria.

El movimiento del ferry Vanino-Kolmsk se suspendió  y el aeropuerto está cerrado hasta que mejoren las condiciones climáticas, informó el Ministerio de Educación, agrega la agencia.

El Centro de Meteorológico de Japón, anunció el aviso de tormenta para el norte y sur del  Mar de Japón y Mar Ojotsk.

Los fuertes vientos continuarán al este y oeste de la isla de Sajalín para aminorar en la tarde, informa el ´último pronóstico de hoy.

La disputada isla de Sajalín se extiende en un largo de 1.000 kilómetros en el mar de Ojotsk. Está separada de la isla Hokkaido de Japón por el estrecho de La Pérouse. La historia cuenta que en el años 1616 durante la dinastía Ming, se enviaron 400 tropas a la isla.

Mas tarde tanto el imperio Qin, como Rusia y Japón se disputaron estas tierras que eran ocupadas por colonos rusos que instalaron minas de carbón, escuelas e iglesias. Los rusos no aceptaron cuando en 1945, Japón declaró unilateralmente su soberanía en la isla. Más tarde Rusia y Japón firmaron en 1855 el Tratado de Shimoda.

Tras nuevos conflictos entre ambos países, se firmó el tratado de San Petersbuirgo en 1875. Más tarde la guerra Rusia-Japón de 1905, y la Guerra Mundial, hicieron cambiar los límites entre ambos países, que correspondieron finalmente a una disputa por la parte sur de las tierras. En el tratado de San Francisco en 1951 Japón renuncia definitivamente a sus derechos, pero no reconoce los de Rusia.

En 1995 la isla fue devastada por un terremoto y murieron 3.000 personas. En 2007 tras otro sismo se elevó parte del suelo marino. Ahora Sajalín es aprovechada por las empresas explotadoras de gas natural.

Fuente: http://www.lagranepoca.com