El campo magnético de la tierra está cambiando

(Phys.org)-El primer conjunto de resultados de alta resolución a partir de tres satélites Swarm constelación de la ESA desvela los más recientes cambios en el campo magnético que protege a nuestro planeta.

Lanzado en noviembre de 2013, Swarm está proporcionando conocimientos sin precedentes en el complejo funcionamiento de   la Tierra, que nos protege de los bombardeos de la radiación cósmica y las partículas cargadas.

Las mediciones realizadas durante los últimos seis meses confirman la tendencia general de debilitamiento del campo, con los descensos más dramáticos en el Hemisferio Occidental.

Pero en otras áreas, tales como el sur del Océano Índico, el campo magnético se ha fortalecido desde enero.

Las últimas mediciones confirman también el movimiento del norte magnético hacia Siberia.

Estos cambios se basan en las señales magnéticas derivadas de núcleo de la Tierra. En los próximos meses, los científicos analizarán los datos para desentrañar las contribuciones magnéticas de otras fuentes, a saber, el manto, corteza, los océanos, la ionosfera y la magnetosfera.

Esto proporcionará una nueva visión de muchos procesos naturales, de los que se producen en el interior de nuestro planeta con el clima espacial provocada por la actividad solar. A su vez, esta información dará lugar a una mejor comprensión de por qué el campo magnético se está debilitando.

“Estos resultados iniciales demuestran el excelente comportamiento de enjambre”, dijo Rune Floberghagen, Gerente de la misión Swarm de la ESA.

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June 2014 magnetic field. Credit: ESA/DTU Space

“Con una resolución sin precedentes, los datos también muestran la capacidad de Swarm para asignar funciones a escala fina del campo magnético.”

Los primeros resultados fueron presentados hoy en el ‘Encuentro de Ciencias del Tercer Swarm’ en Copenhague, Dinamarca.

Sofie Carsten Nielsen, Ministro danés de Educación Superior y Ciencia, destacó la contribución de Dinamarca a la misión. Swarm continúa el legado del satélite danés Oersted, que todavía está en funcionamiento, así como la misión alemana Champ. Instrumento central de Swarm – Campo magnetómetro vectorial – fue proporcionado por la Universidad Técnica de Dinamarca.

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Swarm constellation over Earth. Credit: ESA/AOES Medialab

Instituto Nacional del Espacio de Dinamarca, DTU, tiene un papel protagonista – junto con 10 institutos europeos y canadienses de investigación – que producen los modelos avanzados basados ​​en información del enjambre que describen cada una de las diversas fuentes de la medida del campo .

“Estoy muy feliz de ver que Swarm se ha materializado”, dijo Kristian Pedersen, Director de DTU Espacio.

Visto en: http://phys.org/news/2014-06-swarm-reveals-earth-magnetism.html#jCp

Fuente: http://www.esa.int/Our_Activities/Observing_the_Earth/Swarm/Swarm_reveals_Earth_s_changing_magnetism

¿Está temblando más de lo normal?

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¿Has sentido que últimamente está temblando más de lo normal? Efectivamente, la serie de terremotos ocurridos durante estos últimos meses ha llamado la atención, desde el temblor de magnitud 8.2 que sacudió a Chile el 1 de abril hasta el que ocurrió en México esta madrugada. No obstante, los científicos no están preocupados. 

El mes de abril ha sido notable por su actividad sísmica alrededor del mundo. De acuerdo con el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC), se registraron 26 terremotos que superaron una magnitud de 6 grados, cinco de los cuales rebasaron los 7.8 grados. En lo que va del mes de mayo, se han registrado 17 temblores de magnitud 6 o mayor. En comparación, únicamente ocurrieron 6 terremotos de esta magnitud en febrero, 8 en enero y solamente 2 en diciembre. 

A pesar de la reciente alza, los expertos aseguran que no es un fenómeno inusual sino una mera casualidad. Varios estudios estadísticos han demostrado que la actividad sísmica es un Proceso de Poisson, en el que los eventos ocurren completamente al azar y de forma independiente. El geofísico Eric Fields, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, explica que bajo esta idea, la frecuencia actual de los terremotos es equiparable a lanzar una moneda y obtener el mismo resultado varias veces. 

En realidad, los temblores ocurren todo el tiempo. El Servicio Geológico de Estados Unidos registra alrededor de 20 mil sismos al año, cerca de 50 al día (aunque la mayoría son demasiado débiles para ser percibidos). Desde la década de 1900, se ha reportado un promedio de 17 terremotos de gran magnitud al año. 

La actividad sísmica global no ha incrementado, ha incrementado nuestra habilidad de detectar los temblores gracias al creciente número de estaciones de sismógrafos y al desarrollo de las comunicaciones globales. Mientras que en 1931 existían alrededor de 350 estaciones, hoy operan más de 8 mil. 

El siguiente video de PTWC muestra la situación sísmica en el mundo, hora por hora, desde enero hasta abril 2014:

Fuentehttp://www.muyinteresante.com.mx/

Astronautas revelan que grandes meteoritos golpean la Tierra con mayor frecuencia que lo admitido

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Desde hace años, desde los astrónomos hasta la ciencia ficción nos vienen advirtiendo sobre los efectos devastadores que tendría el impacto de un meteorito de gran tamaño sobre la Tierra. Hasta ahora, las posibilidades mínimas de este desastre nos han proporcionado un cierto sentido de seguridad.

El problema, es que estamos equivocados.

Con ocasión del día de la Tierra, este 22 de abril tres ex astronautas de la NASA presentarán evidencias de que nuestro planeta sufre impactos de meteoritos con un tamaño considerable con una frecuencia de entre 3 a 10 veces más de lo que las agencias espaciales han admitido.

Aunque los datos serán entregados en detalle este martes, el CEO de la Fundación B612, Ed Lu, adelantó que si hasta el momento no hemos tenido una ciudad arrasada por un meteorito, ha sido por “pura suerte”.

¿Cómo lo saben? Gracias al análisis obtenido de una red de alerta sobre uso de armas nucleares, la cual ha registrado desde que entró en funcionamiento en 2001, un total de 26 explosiones de proporción equivalente a una bomba atómica, aunque todas en lugares remotos, alejados de poblaciones humanas.

“Esta red ha detectado 26 explosiones de varios kilotones desde 2001, todas provocadas por asteroides. Esto demuestra que los impactos de meteoritos no son raros, sino 3 a 10 veces más comunes de lo que pensábamos. El hecho de que ninguno de estos impactos haya sido detectado previamente prueba que lo único que ha evitado una catástrofe sobre una ciudad es sólo la suerte”, explicitó Lu según recoge la publicación científica británica Phys.org.

La información será refrendada por los ex astronautas Tom Jones, de las misiones del transbordador espacial, y Bill Anders, de la misión Apolo 8. Ellos concluyen que meteoritos como el que estalló sobre los cielos de la ciudad rusa de Chelyabinsk en febrero de 2013, con una fuerza de 530 kilotones de TNT, pueden impactarnos cada década o dos.

Los impactos, que serán mostrados en video durante la cita en el Museo Aeronáutico de Seattle, buscan concitar apoyo para la red Centinela de la Fundación B612, que busca lanzar un telescopio espacial infrarrojo que rodee el Sol siguiendo la órbita de Venus, en busca de elementos que pudieran resultar peligrosos para nuestro planeta.

Apoyada por empresas privadas como Ball Aerospace y donaciones personales, Centinela pretende llegar al espacio en 2017 ó 2018, siendo capaz de rastrear cientos de miles de objetos alrededor de la Tierra, con un tamaño superior a los 140 metros, en la esperanza de poder desviarlos antes de que entren en curso de colisión con nosotros.

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Fuente: http://www.biobiochile.cl/2014/04/19/astronautas-revelan-que-grandes-meteoritos-golpean-la-tierra-con-mayor-frecuencia-que-lo-admitido.shtml

La Tierra se “salvó” en 2012 de una potente llamarada solar

Fue el 23 de julio. Si hubiera ocurrido 9 días antes habría impactado sobre la Tierra, según científicos de EE.UU.
Rey Sol. La llamarada del 23 de julio de 2012, tal como la captaron investigadores estadounidenses./ NASA

Rey Sol. La llamarada del 23 de julio de 2012, tal como la captaron investigadores estadounidenses./ NASA

Un potente estallido solar que podría haber dañado gravemente los sistemas eléctricos e inutilizado los satélites rozó la Tierra en el año 2012, según han anunciado este miércoles científicos estadounidenses. La llamarada solar habría causado estragos en el campo magnético de la Tierra, con una afectación similar a la del caso Carrington de 1859, la mayor tormenta solar detectada en nuestro planeta. En aquella ocasión, el impacto tumbó el sistema de telégrafos de Estados Unidos, según la física de la Universidad de Berkeley Janet Luhmann.

“Si (el estallido de 2012) hubiera impactado en la Tierra, probablemente habría sido como el de 1859, pero hoy el efecto sobre toda nuestra tecnología moderna habría sido espectacular”, explica Luhmann en un comunicado. Un estudio del año 2013 estimó que una tormenta solar como la de 1859 representaría hoy un impacto de 2,6 billones de dólares sobre la economía global.

El masivo estallido de viento solar y de campos magnéticos salió disparado del Sol el 23 de julio de 2012 y habría impactado directamente contra la Tierra si se hubiera producido nueve días antes, según los cálculos de Luhmann.

Las llamaradas solares impulsaron hacia el sur campos magnéticos que habrían afectado al campo magnético norte de la Tierra, provocando un giro en las corrientes eléctricas que habrían hecho que los transformadores eléctricos se incendiaran. Las interferencias magnéticas también habrían afectado a los sistemas posicionamiento por satélite como los GPS.

El estudio completo sobre este estallido solar que pudo haber sido grave para los humanos fue detectado por la nave STEREO de la NASA y se publicó en la revista Nature Communications.

Referencias:

http://rt.com/usa/solar-blast-devastated-earth-2012-161/

http://www.clarin.com/sociedad/Tierra-salvo-potente-llamarada-solar_0_1106289482.html

http://news.nationalpost.com/2014/03/20/earth-narrowly-missed-being-crisped-by-solar-flares-in-2012/

http://www.natureworldnews.com/articles/6384/20140319/suns-perfect-storm-narrowly-missed-earth-but-could-have-wrecked-havoc.htm

Fuente:

http://www.nature.com/ncomms/2014/140318/ncomms4481/full/ncomms4481.html

¿Puede haber una llamarada solar que destruya la Tierra?

  • En la Estación Espacial Internacional los astronautas tienen un refugio para protegerse durante las tormentas solares.
  • Las tormentas afectan fundamentalmente a los satélites; para prevenir sus efectos se cambian de posición o se apagan.
Tormenta solar / NASA

Tormenta solar / NASA

Partículas solares lanzadas al espacio a miles de kilómetros por segundo, llamaradas potentes, máxima actividad, tormentas electromagnéticas que pueden causar problemas en los sistemas de comunicación… El clima espacial preocupa, y mucho, máxime teniendo en cuenta que nos acercamos al pico de actividad solar de este ciclo de 11 años.

Pero los científicos de la NASA dejan claro que no hay por qué preocuparse: incluso las llamaradas solares más potentes son incapaces de destruir la Tierra. Y es que, tal y como recuerdan, estos ciclos solares se han producido durante milenios y nunca ha habido llamaradas solares asesinas.

Sin embargo, recuerdan que esto no quiere decir que no afecte en nada. El hecho de que la llamarada solar no llegue a la tierra no quiere decir que las partículas solares y la radiación electromagnética que se expulsan con estas llamaradas no nos afecten, aunque no atraviesen la atmósfera.

Así, la NASA recuerda que, en un mundo cada vez más tecnológico, en el que todos utilizamos teléfonos móviles y GPS para orientarnos, no sólo en nuestros coches sino también en la navegación aérea e incluso en relojes extremadamente precisos para las transacciones financieras, el clima espacial es un asunto que se tiene muy en cuenta.

Porque sí es cierto que una tormenta electromagnética (solar) puede inutilizar los satélites de comunicación o provocar apagones de radio, con los trastornos que esto puede ocasionar. Puede, por ejemplo, perturbar la transmisión de señales de un GPS a la tierra. Por eso, lo normal es que se utilicen sistemas de prevención, exactamente igual que se hace cuando hay aviso de huracanes.

Así, como los que más se pueden ver afectados son los satélites, lo normal es que se les cambie de posición para que la tormenta no les atrape o bien se apagan todos sus sistemas electrónicos momentáneamente. En el caso de, por ejemplo, los astronautas de la Estación Espacial Internacional, estos tienen un refugio dentro de la estación que les sirve de protección y jamás se programan paseos espaciales si está previsto que la llamarada o la tormenta vaya en su dirección.

Fuentehttp://www.teinteresa.es/

El centro de la Tierra está tan caliente como el Sol

El núcleo interno de la Tierra es cristalino.

El núcleo interno de la Tierra es cristalino.

Nuevos cálculos sugieren que el núcleo interno de la Tierra está mucho más caliente de lo que sugerían experimentos anteriores, a una temperatura de 6.000 grados centígrados, más o menos tan caliente como la superficie del sol.

El núcleo sólido de hierro es cristalino y está rodeado por el núcleo externo que es líquido y está en movimiento, lo cual genera el campo magnético terrestre.

Pero la temperatura a la cual ese cristal del núcleo sólido se puede formar ha sido motivo de debate durante mucho tiempo.

Un nuevo experimento usó rayos X para sondear pequeñas muestras de hierro bajo una extraordinaria presión con el objetivo de examinar cómo esa materia cristalina se forma y se funde. Los resultados fueron publicado en la revista especializada Science.

El análisis de las ondas sísmicas registradas tras los terremotos en todo el mundo puede proporcionar mucha información sobre el grosor y la densidad de las capas de la Tierra, pero no pueden indicar su temperatura.

Eso debe ser calculado en un laboratorio o a partir de modelos informáticos que simulan el interior de la Tierra.

Buscando un acuerdo

Las mediciones de principios de los años 90 de las “curvas de fundido” del hierro, a partir de las cuales se puede deducir la temperatura del núcleo interno, sugerían una temperatura de unos 5.000 grados centígrados.

Tenemos que darles respuestas a los geofísicos, a los seismólogos, a los geodinámicos; necesitan ciertos datos con los que alimentar los modelos informáticos”

Doctora Agnes Dewaele

“Entonces era sólo el principio de este tipo de mediciones así que fueron una primera estimación para determinar la temperatura dentro de la Tierra”, dijo Agnes Dewaele, de la agencia de investigación francesa CEA, coautora de la nueva investigación.

“Otros investigadores hicieron otras mediciones y cálculos por computadora y no se llegó a ningún acuerdo. No es bueno para nuestro campo estar en mutuo desacuerdo”, le dijo a la BBC.

Determinar la temperatura del núcleo es crucial para todo un número de disciplinas que estudian distintas regiones del interior de nuestro planeta a las que nunca tendremos un acceso directo y que guían nuestro conocimiento para todo, desde los terremotos hasta el campo magnético de la Tierra.

“Tenemos que darles respuestas a los geofísicos, a los seismólogos, a los geodinámicos; necesitan ciertos datos con los que alimentar los modelos informáticos”, dijo la doctora Dewaele.

Visión con rayos X

Por eso su equipo acaba de reconsiderar esos más de 20 años de mediciones utilizando las instalaciones del European Synchrotron Radiation Facility, que tiene una de las fuentes de rayos X más intensas del mundo.

Ahora todo concuerda

Doctora Agnes Dewaele

Para replicar la enorme presión sobre el límite del núcleo terrestre, que es más de un millón de veces mayor que la presión a nivel del mar, usaron un artilugio llamado en inglés “diamond anvil cell”, esencialmente, una muestra minúscula de hierro sostenida entre las puntas de dos diamantes sintéticos de precisión mecanizada.

Una vez que las muestras fueron sujetas a altas presiones y a altas temperaturas usando un láser, los invetigadores usaron rayos X para realizar una “difracción”, es decir, para hacer rebotar los rayos X sobre el núcleo de los átomos del hierro y ver cómo cambiaba el patrón a medida que el hierro cambiaba de sólido a líquido.

Esos patrones de difracción ofrecen información sobre los estados del hierro parcialmente fundido, que es lo que el equipo cree que los primeros investigadores midieron en sus primeros experimentos.

Los científicos ahora sugieren una temperatura del núcleo interno de 6.000 grados, pero lo importante, según la doctora Dewaele, es que “ahora todo concuerda”.

Fuentehttp://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/04/130425_ciencia_tierra_tempertaura_ig.shtml

La NASA alerta de una mancha solar de grandes dimensiones

La NASA ha informado sobre una colosal mancha solar que ha captado el Observatorio de Dinámica Solar (SDO) y cuyas dimensiones son suficientes como “para tragarse seis planetas como la Tierra“. Según ha indicado, esta mancha podría desencadenar erupciones solares esta semana.

Autor: NASALa NASA alerta de una mancha solar de grandes dimensiones

Autor: NASA
La NASA alerta de una mancha solar de grandes dimensiones

La agencia espacial estadounidense ha señalado que la mancha ha crecido con gran rapidez en las últimas 48 horas (19 y 20 de febrero) hasta alcanzar “proporciones enormes”. “Ha crecido hasta superar en seis veces el diámetro de la Tierra, pero su extensión es difícil de juzgar desde el punto en que está situada, ya que está en una esfera no en un cuerpo plano”, ha señalado la portavoz de la NASA, Karen Fox.

Los expertos han indicado que la región de la mancha solares, en realidad, un conjunto de manchas oscuras en la superficie del Sol que se desarrollaron rápidamente en los últimos dos días. Las manchas solares se forman a partir de los campos magnéticos cambiantes en la superficie del Sol, y son más frías que el material circundante solar.

Según Fox, algunos de los intensos campos magnéticos en la región de manchas solares están apuntando en direcciones opuestas, por lo que es propicio para la actividad solar. “Esta es una configuración bastante inestable que los científicos saben que pueden conducir a erupciones de radiación, más conocidas como llamaradas solares”, ha explicado.

El Sol está actualmente en medio de una fase activa del Ciclo Solar 24 y se espera que alcance el pico de actividad durante 2013. Algunos científicos ya alertaron el pasado año de que en 2013 se produciría la mayor llamarada solar detectada hasta ahora.

Por su parte, el SDO se puso en marcha en 2010 y es sólo uno de una flota de naves espaciales que mantienen una estrecha vigilancia sobre el Sol en busca de signos de erupciones solares y otros fenómenos meteorológicos espaciales.

Fuente: http://www.diariocriticocv.com

Descubren que llamarada solar “fulminó” a planeta situado a 63 años luz de la Tierra

Importante descubrimiento. (Foto: ABC)

El Hubble detectó cómo se evapora la atmósfera de un mundo después de recibir un potentísimo latigazo de radiación de su estrella.

Tierra. Un equipo de astrónomos ha descubierto una auténtica catástrofe en un planeta situado a 63 años luz de la Tierra. En una observación sin precedentes, el telescopio espacial Hubble ha captado cómo la atmósfera de este mundo se evapora después de que su estrella le enviara una potentísima radiación de rayos X.

La nube de gas sale disparada a 1.000 toneladas por segundo. La investigación aparecerá publicada en la revista Astronomy & Astrophysics.

Los científicos, dirigidos por el astrónomo Alain Lecavelier des Etangs, del Instituto de Astrofísica de París, observaron la atmósfera del exoplaneta HD 189733b durante dos períodos a principios de 2010 y a finales de 2011.

Este exoplaneta tiene un cielo azul, pero ahí es donde se detienen las similitudes con la Tierra. Se trata de un gigante gaseoso similar a Júpiter, pero un 14% más grande y más masivo. Se encuentra muy cerca de su estrella, a una distancia 30 veces menor de la que separa la Tierra del Sol. A pesar de que su estrella es ligeramente más pequeña y fría que la nuestra, esta cercanía hace que el clima del planeta sea excepcionalmente caluroso, por encima de 1.000 grados centígrados. Sin embargo, ese calor habitual no es suficiente para que la atmósfera salga disparada hacia el espacio.

“La primera serie de observaciones fueron realmente decepcionantes, dice Lecavelier, ya que no mostraban ningún rastro de la atmósfera del planeta en absoluto. Sólo nos dimos cuenta que habíamos dado con algo más interesante durante la segunda serie de observaciones”, manifestó.

En efecto, las observaciones realizadas en 2011 mostraban un cambio muy fuerte en la atmósfera, con claros signos de que una nube de gas salía del planeta a una velocidad de al menos 1.000 toneladas por segundo. “No solo confirmamos que algunas atmósferas de planetas se evaporan, sino que observamos cómo variaban las condiciones físicas de la atmósfera durante la evaporación. Nadie había hecho eso antes”, dice el científico.

Los investigadores creen que la evaporación se produjo por una intensa radiación de rayos X y luz ultravioleta extrema de su estrella, una radiación aproximadamente 20 veces más potente que la de nuestro Sol. Teniendo en cuenta que HD 189733b está tan cerca de su estrella, la dosis de rayos X fue 3 millones de veces superior a la que recibe la Tierra.

Fuente: ABC

Fuente IAP: http://www.iap.fr/Actualites/Avoir/2012/Juin/Lecavelier/TempeteAtmosExoPlan.html

El misterioso bombardeo cósmico del siglo VIII

Encuentran en los anillos de los árboles las huellas de una potente y extraña oleada de radiación procedente del espacio exterior que llegó a la Tierra hace más de mil años.

NASA
Recreación del impacto de rayos cósmicos contra la Tierra

A finales del siglo VIII, la Tierra fue alcanzada por una potente y misteriosa oleada de radiación procedente del espacio exterior. Sus huellas, impresas en los anillos de los árboles de la época, han sido encontradas ahora por científicos japoneses. El impacto de aquellos rayos cósmicos habría sido más que suficiente para inutilizar en todo el mundo una buena parte de los ordenadores y de los sistemas de comunicaciones por satélite. El estudio se acaba de publicar en Nature.

Las pistas son muy claras. Hace exactamente 1.237 años, algo muy extraño sucedió en nuestro vecindario espacial. Algo que provocó un “bombardeo” de rayos cósmicos de una intensidad nunca vistacontra nuestro planeta. Los restos de aquél evento han quedado registrados en los anillos de árboles de todo el mundo.

Aunque muy pocas veces nos demos cuenta de ello, la Tierra sufre de forma constante el impacto de billones de protones y otras partículas de altas energías procedentes de fuentes espaciales muy energéticas. El Sol, las supernovas y otros objetos mucho menos evidentes, como lejanísimos púlsares, quasares, magnetares y estrellas de neutrones, emiten de forma constante cantidades ingentes de radiación en todas las direcciones posibles, incluída la nuestra. Sin embargo, la procedencia de estos rayos sigue siendo desconocida.

Ahora, en la Universidad japonesa de Nagoya, un equipo de investigadores dirigido por Fusa Miyake ha encontrado en dos cedros milenarios una tasa espectacularmente elevada de carbono-14 (un isótopo radiactivo del carbono) en los anillos correspondientes a los años 774 y 775 de nuestra era. Lo cual significa que durante ese periodo nuestro planeta sufrió un intenso bombardeo de rayos cósmicos.

Y no es el único caso. Otro equipo de científicos, de la Universidad de Queen, en Belfast, también ha encontrado tasas inusualmente altas de carbono-14 en anillos de árboles que sugieren un evento cósmico de grandes proporciones sucedido alrededor del año 770. Su trabajo, sin embargo, no ha sido aún publicado.

Huellas reconocibles

¿Pero qué tiene que ver el carbono-14 con los rayos cósmicos? Cuando las partículas espaciales llegan a la atmósfera, colisionan y reaccionan con el oxígeno y el nitrógeno terrestres y crean nuevas partículas, entre ellas carbono-14, elemento que es absorbido por la biosfera y que deja, por lo tanto, huellas reconocibles. Por ejemplo, los árboles lo capturan durante la fotosíntesis y lo fijan de manera indeleble en sus anillos anuales de crecimiento.

Fue precisamente así, midiendo el índice de carbono-14 de dos viejos cedros japoneses, cuando Miyake y su equipo se dieron cuenta de que, en los anillos correspondientes a los años 774 y 775 había un incremento del 1,2% de ese elemento con respecto a los demás años. Y aunque un 1,2% puede parecer poca cosa, no lo es si se tiene en cuenta que la variación anual típica del carbono-14 es apenas de un 0,05%. De hecho, ese 1,2% supone un incremento masivo en la cantidad de carbono-14 absorbido durante esos años por los dos árboles.

De inmediato, surgió la pregunta. ¿De dónde vino el bombardeo de radiación del finales del siglo VIII? Las respuestas pueden ser varias. Una posible fuente de rayos cósmicos es el Sol, cuya actividad, como se sabe, varía en periodos de once años de duración y que, en ocasiones, nos sorprende con intensas llamaradas cuyos efectos llegan hasta la Tierra.

La otra posibilidad para un evento tan poderoso sería la explosión de una supernova, la muerte violenta de una estrella en nuestro “vecindario” espacial. Sin embargo, ninguna de estas dos posibles explicaciones convence a los investigadores. Si el bombardeo lo produjo el Sol, debió de ser durante una erupción solar como jamás hemos visto, y de una intensidad tal que resulta casi inimaginable. Si algo así se produjera hoy en día aniquilaría sin contemplaciones y de un solo golpe las redes eléctricas y de comunicaciones de todo el mundo.

Y si hubiera sido una supernova, deberíamos seguir viendo su brillo, que puede durar fácilmente varios miles de años antes de extinguirse del todo. Además, no existen documentos del año 775 que reflejen un acontecimiento que, si se produjo, debió de llamar poderosamente la atención de los habitantes del planeta. Investigaciones recientes muestran que, por aquella época, sí que se produjeron dos supernovas, Casiopea A y Vela Jr. Pero ambas tan lejos y tan poco potentes que no habrían podido provocar un aumento masivo de carbono-14 en la Tierra…

«Serpientes en el cielo»

Así que, mal que les pese a los científicos, el origen del mayor bombardeo de rayos cósmicos del que se tiene noticia sigue siendo un misterio. “Con nuestros actuales conocimientos -admite Miyake- no podemos especificar la causa de ese evento. Sin embargo, sí que podemos decir que un acontecimiento extremadamente energético sucedió en nuestro entorno espacial alrededor del año 775, sin que la causa fuera una llamarada solar o una supernova”.

Para llegar al origen de la cuestión, Miyake y su equipo tendrán que seguir trabajando. Los pasos siguientes para intentar aclarar el misterio son estudiar la abundancia de otros elementos, como el berilio, y bucear a fondo en los archivos históricos para comprobar si, hace 1.237 años, alguien, en algún lugar, vio una extraña llamarada en el cielo.

En este sentido, según publica New Scientist, Mike Baillie, investigador de la Universidad de Queen que estudia los anillos de los árboles, ha encontrado ya un registro histórico, aunque posterior, que hace referencia al fenómeno. Se trata del cronista inglés Roger de Wendover, que en el siglo XIII escribió: “En el año de nuestro Señor de 776, espantosos signos de fuego fueron vistos en los cielos tras el anochecer. Y aparecieron serpientes en Sussex, surgiendo del suelo, para el asombro de todos”.

Fuente: http://www.abc.es

Observatorio detecta una enorme mancha solar

Este fenómeno ha generado una serie de erupciones con dirección a nuestro planeta.

Imagen captada por el astrónomo aficionado Alan Friedman.

El observatorio SDO de la Nasa (Solar Dynamics Observatory) ha detectado una serie de manchas en la superficie del Sol, donde la mayor tiene 100.000 kilómetros en total, por lo que puede ser fácilmente distinguida con telescopios solares caseros.

Esta mancha solar activa, denominada AR 1476, ha provocado una serie de eyecciones de masa coronal en dirección a nuestro planeta, por lo que según el sitio Spaceweather, el fenómeno podría llegar a la Tierra durante los próximos días.

La explosión fue catalogada por los expertos como M, es decir, de intensidad media, que puede provocar apagones de radio en las regiones polares, por ejemplo. Las categorías para medir estas llamaradas son C, M y X, siendo esta última la más potente.

Como el Sol se encuentra en su período de actividad (que tiene un ciclo cada 11 años), se espera que este tipo de fenómenos continúen durante los próximos meses.

Fuente: http://www.latercera.com