Stephen Hawking: “El universo no necesitó ayuda divina para formarse”

El físico británico cuenta que el papa Juan Pablo II advirtió al mundo científico que no estudiase el momento de la creación porque era sagrado.

El físico teórico británico Stephen Hawking. / NASA

El físico teórico británico Stephen Hawking. / NASA

Stephen Hawking triunfó esta semana en Pasadena (cerca de los Los ángeles) al impartir una conferencia sobre El origen del universo en el Instituto de Tecnología de California (Caltech). Mucha gente hizo cola durante 12 horas para lograr entrar. Y el célebre físico británico fue contundente: “Nuestro universo no necesitó ninguna ayuda divina para formarse”, según informa Space.com. Abordó cuestiones fundamentales como “¿Por qué estamos aquí?” y recordó que mucha gente todavía busca una solución divina para contrarrestar las teorías los físicos curiosos que investigan el cosmos. “¿Qué estaba haciendo Dios antes de la divina creación? ¿Estaba preparando el infierno para la gente que hiciese tales preguntas?”, bromeó.

En su charla popular, Hawking repasó el debate teológico sobre la creación del cosmos y las teorías cosmológicas científicas (incluida la alternativa al Big Bang del universo estacionario, de Fred Hoyle) antes de entrar en la física relativista y la cosmología con sus teorías, incluidas las más avanzadas Volviendo al asunto religioso contó que, en los años ochenta, cuando él publicó un artículo científico sobre el momento inicial del universo, el papa Juan Pablo II advirtió a la comunidad científica contra el estudio del momento de la creación, dado que era sagrado. “Me alegró no ser arrojado a la inquisición”, bromeó.

La conferencia concluyó con un llamamiento del célebre físico teórico por continuar la exploración del cosmos y del espacio, como una necesidad humana. “No creo que sobrevivamos otros mil años sin escapar de nuestro frágil planeta”, dijo. Hawking ha pasado un mes en Caltech, como suele hace todos los años, para discutir problemas de física con sus colegas, como su amigo Kip Thorne, señala Space.com.

Fuentehttp://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/20/actualidad/1366476356_380123.html

¿Entonces debemos concluir que el Universo se creó a partir de una explosión que ‘explotó’ de la nada y sin causa alguna?

Nunca he entendido bien a estos científicos, ganan millones de dólares dando este tipo de conferencias acerca del ‘origen del universo’, pero no son capaces de responder a preguntas fundamentales tales como: ¿Qué sucedió en el instante anterior al big-bang? ¿Cuáles fueron las causas que originaron esta explosión? ¿Cómo es posible pasar de la NADA a ALGO?

La ciencia no podrá demostrar jamás como ocurrieron, ya que exige experimentos repetidos y evidencia empírica observable. Sin embargo, muchos creen que los científicos tienen la última palabra sobre cómo apareció el universo. Es más, muchos creen que la ciencia ha demostrado que la creación bíblica nunca ocurrió. La teoría del creacionismo, en contra de lo que comúnmente se cree, encaja con los descubrimientos científicos actuales. Los científicos la llaman la primera ley de la termodinámica. Esta ley se basa en que la materia se puede convertir energía, así como el calor que resulta al quemar un tronco.

Documental: El hombre trascendente

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En nuestro mundo actual no se puede negar el increíble poder y potencial de la tecnología. La tecnología nos puede hacer más felices, más ricos y más saludables. Para muchos llega a ser casi una religión. Es por eso que no debería sorprender a nadie que esta religión tenga su propia versión del fin de los tiempos: la Singularidad.

El Hombre Trascendente (Transcendent Man) es un documental, dirigido por Robert Ptolemy, sigue a Ray Kurzweil, un inventor galardonado que posee más de setenta patentes en el rubro tecnológico, mientras él hace sus charlas en diversos lugares del mundo, donde habla sobre los beneficios y las maravillas de la singularidad tecnológica, éste afirma que habrá un punto donde la inteligencia no-biológica tendrá la capacidad de rediseñarse y mejorar a una rapidez tal, que aquella inteligencia humana que no haya sido mejorada o modificada, no podrá ni siquiera concebir lo que está sucediendo.

En el transcurso de la historia humana siempre ha existido una clase elitista, la cual, en la historia reciente, se ha obsesionado con tomar la evolución humana en sus propias manos.

Comenzó con Charles Darwin y algunas de las familias elitistas de Inglaterra en su intento de crear un “Superman” (súper-humano) a través del incesto. Esta ideología le dio el paso al movimiento eugenésico, que aspiraba a la creación de personas más sanas e inteligentes, el ahorro de los recursos de la sociedad y el “alivio” del sufrimiento humano. Una figura prominente del movimiento eugenésico, Julian Huxley, hermano de Aldous Huxley (autor del libro “Un Mundo Feliz”), primer director de UNESCO y fundador del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), acuñó además el término Transhumanismo, definiéndolo como: “Hombre que sigue siendo hombre, pero que trasciende a sí mismo, realizando nuevas posibilidades de y para la naturaleza humana”.

Aunque le guste o no a los fanboys de Kurzweil, la conexión con el transhumanismo es clara y el término y la ideología ha sido adoptada por una gran porción del movimiento. Unas de la posiciones de más “prestigio” que tuvo Huxley fue la presidencia de lo que hoy es conocido como el Instituto Galton (el que tiene su nombre en honor a Charles Galton Darwin, nieto de Charles Darwin). Al hablar sobre el futuro de la humanidad, Galton reitera: “Puede haber una droga, que, sin otros efectos nocivos, elimine la urgencia del deseo sexual, y así, la humanidad se reproduzca como trabajadores en una colmena.”

La singularidad promete crear esta red que permita la conexión universal de todos los seres humanos, una utopía a través de la “mente colmena”. En otras palabras, un tipo de conciencia colectiva donde la individualidad es sofocada.

Vea el documental

Fuente: http://verdadahora.cl/documental_el_hombre_trascendente.htmlcharlas

Gén 3:4 Entonces dijo la serpiente a la mujer: Ciertamente no moriréis,
Gén 3:5 sino que sabe ’Elohim que el día que comáis de él, se os abrirán los ojos y seréis semejantes a ’Elohim, conocedores del bien y del mal.