Ellen G. White y el Espíritu de Profecía

¿El Espíritu de Profecía?

En 1 Corintios 12:7-11, la Biblia dice que el Espíritu Santo es el que concede los dones espirituales a la iglesia de Dios. Uno de esos dones espirituales es el don de profecía (12:10). Por lo tanto, es lógico llegar a la conclusión de que la frase “El Espíritu de Profecía” se aplica al Espíritu Santo como el que concede el don espiritual de profecía. Esto es aún más evidente si analizamos los varios nombres que la Biblia aplica claramente al Espíritu Santo. Cada nombre de la lista siguiente describe una característica especial del Espíritu Santo. Al leer estos nombres del Espíritu Santo, recuerde que ninguno de ellos puede aplicarse jamás a ningún ser humano sin cometer el pecado de blasfemia.

Espíritu de Sabiduría – Isaías 11:2
Espíritu de Entendimiento – Isaías 11:2
Espíritu de Consejo – Isaías 11:2
Espíritu de Poder – Isaías 11:2
Espíritu de Conocimiento – Isaías 11:2
Espíritu de Temor del Señor – Isaías 11:2
Espíritu de Jehová – Miqueas 2:7
Espíritu de Dios – Mateo 3: 16
Espíritu de vuestro Padre – Mateo 10:20
Espíritu de Verdad – Juan 14:17
Espíritu de Jesús – Hechos 16:7
Espíritu de Santidad – Romanos 1:4
Espíritu de Vida – Romanos 8:2
Espíritu de Cristo – Romanos 8:9
Espíritu de Adopción – Romanos 8:15
Espíritu del Dios Viviente – 2 Corintios 3:3
Espíritu de su Hijo – Gálatas 4:6
Espíritu de Sabiduría – Efesios 1:17
Espíritu de Revelación – Efesios 1:17
Espíritu de Jesucristo – Filipenses 1:19
Espíritu de Gracia – Hebreos 10:29
Espíritu de Gloria – 1 Pedro 4:14
Espíritu de Profecía – Apocalipsis 19:10

Usando solamente la Biblia, permitiendo a la Biblia que se interprete a sí misma, es evidente que, cuando Apocalipsis 19:10 dice que “el testimonio de Jesús es el espíritu de profecía“, se refiere al Espíritu Santo. Jesús dice en Juan 15:26 que una de las obras del Espíritu Santo es que “testificará acerca de mí“. Así, pues, está claro que el Espíritu Santo es “el testimonio de Jesús” porque testifica precisamente de Cristo. Y el Espíritu Santo es también “el Espíritu de Profecía” porque concede el legítimo don de profecía e inspira a los verdaderos profetas para que representen consistente y exactamente la voluntad de Dios.

Aunque puede decirse que una persona que ha recibido el legítimo don espiritual de profecía es inspirada por el Espíritu de Dios, es blasfemia decir que el que recibe el don es El Espíritu de Profecía. Durante un siglo, los Adventistas del Séptimo Día criticaron al Papa por usar títulos que pertenecen a Dios, ¡pero ellos hacen lo mismo al llamar a Ellen White “El Espíritu de Profecía”!

Hagamos una aplicación personal de Apocalipis 12:17. Lea Apocalipsis 12:17 como un texto aislado, aparte del prejuicio Adventista, y pregúntese: “¿He sido capacitado de tal manera por la gracia de Cristo Jesús que mora en mí, que Dios me ve como (1) obedeciendo sus mandamientos y (2) poseyendo completamente el Espíritu Santo?” Si su respuesta es sí, entonces usted es una de esas personas a las que la Biblia llama el “remanente” o la “descendencia” de la iglesia de Dios (Apocalipsis 12:17), y usted es “consiervo” de Dios (Apocalipsis 19:10).

Simplemente dejando que la Biblia se interprete a sí misma, usted tiene la certeza por la Palabra de Dios de que Ellen White NO es el Espíritu de Profecía y no tiene nada que ver con el lugar de usted en la verdadera iglesia: el Cuerpo de Cristo!

La Iglesia Remanente

Pero, ¿qué dice la Biblia acerca de “La Iglesia Remanente”?

Es interesante notar que la Biblia nunca usa la frase “la iglesia remanente”. La Biblia nunca habla de La Iglesia Remanente como una organización terrenal. La Biblia nunca dice que las personas deben ser miembros de una particular “iglesia remanente”, u organización “remanente”, para tener la salvación, o para trabajar para Dios, o para ser contadas como pueblo de Dios. En vez de eso, cuando la Biblia usa las palabras “remanente”, “descendencia”, y “de Dios” unas 826 veces, está hablando de personas, algunas de las cuales algunas veces se opusieron a Dios,  fueron castigadas por Dios, eran miembros de naciones que no eran Israel, y/o eran sobrevivientes reconvertidos. Pero nunca habla de ninguna iglesia, denominación, u organización terrenal como “La Iglesia Remanente“.

La Biblia deja claro que el reino de Dios – o la Iglesia de Cristo, o hasta “el pueblo de Dios” – no es la nación judíani tampoco ningún otro grupo particular de personas diferente del cristianismo en general. Ser parte de la Iglesia de Dios no depende de que su nombre esté en los libros de ninguna iglesia terrenal.

Según la Biblia, su salvación depende de su relación con Cristo Jesús. Jesús no era Adventista del Séptimo Día, ni lo fue ningún miembro del pueblo de Dios desde la creación hasta que la Iglesia Adventista del Séptimo Día fue organizada en 1863. Una abrumadora mayoría de los miembros del pueblo de Dios en la actualidad ¡no son miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día!  Al aceptar a Cristo Jesús como su Salvador y vivir cada día por medio del poder del Espíritu Santo morando en usted, su salvación está asegurada ahora mismo, ¡no importa en qué iglesia esté su membresía!

“Y ahora, queridos hijos, permanezcamos en él para que, cuando se manifieste, podamos presentarnos ante él confiadamente, seguros de no ser avergonzados en su venida”. – 1 Juan 2:28.

“Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad. En esto sabremos que somos de la verdad, y nos sentiremos seguros delante de él”. – 1 Juan 3:18-19.

“También sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozcamos al Dios verdadero. Y estamos con el Verdadero, con su Hijo Jesucristo. Éste es el Dios verdadero y la vida eterna”. – 1 Juan 5:20.

“Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida”. – 1 Juan 5:11-12.

Fuente: http://www.ellenwhiteexposed.com

1Co 10:17  Puesto que el pan es uno solo, los muchos somos un solo cuerpo; porque todos participamos del único pan.

1Co 12:12  Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo; así también el Mesías.

1Co 12:13  Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un solo cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber un mismo Espíritu.

1Co 12:19  Y si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?

Efe 4:4 Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como también fuisteis llamados con una misma esperanza de vuestro llamamiento:
Efe 4:5 Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo,
Efe 4:6 un solo Dios y Padre de todos, quien está sobre todos, a través de todos, y en todos.

Col 3:15  Y la paz del Mesías sea árbitro en vuestros corazones, a la cual ciertamente fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.