EEUU aprobó objeción de conciencia para abortos o eutanasia

La norma, que también incluye las esterilizaciones, entrará en vigor en 60 días.

“Cumple con una promesa del presidente Donald Trump, de promover y proteger los derechos a la libertad religiosa y de conciencia”, dijo el Departamento de Salud.

EEUU aprobó objeción de conciencia para abortos o eutanasia

El Departamento de Salud de Estados Unidos (HHS) hizo pública este jueves una norma que permite al personal médico optar por no participar en abortos, esterilizaciones o suicidios asistidos por objeción de conciencia.

La norma, que entrará en vigor en 60 días, “refuerza” más de 25 leyes aprobadas en el Legislativo y “cumple con una promesa del presidente, Donald Trump, de promover y proteger los derechos a la libertad religiosa y de conciencia”, plasmada en una orden ejecutiva que firmó en mayo de 2017, detalló el HHS.

El Departamento de Salud “protege” así a proveedores e individuos de “proveer, participar o pagar” servicios como los abortos -autorizados en todo el país-, las esterilizaciones o suicidios asistidos, que son legales en algunos estados.

“Esta norma garantiza que entidades y profesionales de la salud no sean acosados fuera del campo de la atención médica porque se niegan a participar en acciones que violan su conciencia, incluido terminar con vidas humanas”, dijo en un comunicado el director de la Oficina de Derechos Civiles del HHS, Roger Severino.

Celebra el movimiento conservador

En Estados Unidos el aborto es legal a la práctica desde que en 1973 el Tribunal Supremo declaró inconstitucional cualquier interferencia del Estado en la decisión de la mujer sobre el embarazo.

En los últimos años, sin embargo, el movimiento conservador ha tratado que el Alto Tribunal, de mayoría derechista, vuelva a estudiar su constitucionalidad para revertir la decisión de 1973.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca supuso esperanzas renovadas para los que anhelan su prohibición.

Mientras tanto, el Partido Republicano ha tratado de sortear ese fallo aprobando normas que obstaculizan el acceso al aborto amparadas en los derechos religiosos y la salud de las mujeres.

Trump, además, ha retirado la financiación pública a las clínicas de planificación familiar que ofrecen abortos, una medida dirigida sobre todo a Planned Parenthood, la mayor de estas organizaciones en el país contra la que los conservadores tienen una cruzada.

https://www.cooperativa.cl/noticias/mundo/ee-uu/eeuu-aprobo-objecion-de-conciencia-para-abortos-o-eutanasia/2019-05-02/234858.html

La religión recuerda a la sociedad las normas morales objetivas. “Justicia y construcción de un nuevo orden mundial”

Padre Miguel Ángel Ayuso Guixot

Estambul (Turquía) (AICA): El padre Miguel Ángel Ayuso Guixot, secretario del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, intervino el pasado 14 de octubre en el Foro Mundial de Estambul, Turquía, cuyo tema fue “Justicia y construcción de un nuevo orden mundial”. El padre Ayuso analizó la contribución esencial de la justicia social y de la libertad religiosa para la paz, y la aportación indispensable de la religión en la promoción de la paz y la justicia en el tejido de la sociedad global. “La religión -afirmó- aporta su contribución al debate nacional de una sociedad determinada”.

El padre Miguel Ángel Ayuso Guixot, secretario del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, intervino el pasado 14 de octubre en el Foro Mundial de Estambul, Turquía, cuyo tema fue “Justicia y construcción de un nuevo orden mundial”. El padre Ayuso analizó la contribución esencial de la justicia social y de la libertad religiosa para la paz, y la aportación indispensable de la religión en la promoción de la paz y la justicia en el tejido de la sociedad global. “La religión -afirmó- aporta su contribución al debate nacional de una sociedad determinada”.

Ese debate tiene que hacer frente a los complejos retos de las sociedades del mundo moderno. Conceptos como “justicia” y “justicia social” son una parte integral de esa discusión. Por eso nos preguntamos, ¿cuál es la contribución de la religión al debate nacional sobre “justicia” y “justicia social?”

La justicia es un atributo divino y la enseñanza religiosa contribuye, sin duda, a la reflexión sobre el recto ordenamiento de las relaciones; en otras palabras, a la justicia social. La tradición católica, sin embargo, sostiene que la justicia es accesible, por medio de la razón humana, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, tanto religiosos como no religiosos”.

“Por tanto, sean creyentes o no creyentes, todos defienden la dignidad innata de la persona humana, y ven en esta dignidad la razón de los derechos inalienables de cada individuo, cuya protección es el objetivo de la justicia.

“Estos derechos son anteriores e independientes del Estado, y la medida de la justicia del Estado es la medida en que respeta y reivindica estos derechos que lo preceden, ya que la justicia exige que todas las personas disfruten del libre ejercicio de sus derechos. Cuando el Estado deja de administrar justicia o actúa injustamente, ya no tiene autoridad moral ni legitimidad. Esto implica que el Estado está sujeto a juicio, que no tiene poder absoluto, que puede y debe rendir cuentas.

“Nuestra pregunta es, por lo tanto, ¿quién puede pedir cuentas al Estado para asegurarse de que actúa con justicia? La cuestión no es política sino moral, aunque la respuesta requiera decisiones políticas”.

“Dado que la cuestión fundamental es de naturaleza moral se deduce que la característica de una sociedad justa y civil es el espacio adecuado y debido que otorga a la religión, que tiene una contribución única en ser la voz de los que carecen de ella: los pisoteados, los oprimidos y perseguidos; la voz profética que llama a todos a actuar por la paz y la justicia.

“La religión llama a la conciencia de la sociedad para que actúe verdaderamente en favor del bien común. La religión, por lo tanto, tiene un papel en el debate político, no para proponer soluciones políticas concretas -algo que está fuera de su competencia- , sino para recordar a la sociedad las normas morales objetivas que son el fundamento de la justicia y de una sociedad justa”.

Fuente: http://www.aica.org

La Iglesia quiere sacerdotes que sean gobernadores, legisladores, alcaldes…

Peña Nieto cuando compareció ante el episcopado en abril pasado.
Foto: Miguel Dimayuga.

La jerarquía eclesiástica ha brindado su apoyo a Enrique Peña Nieto a cambio de que suprima las prohibiciones constitucionales para que los ministros de culto puedan ocupar cargos de elección popular. Atrás quedaron, dice Manuel Corral, vocero del episcopado, las “irrealizables” pretensiones de la Iglesia católica de impartir educación religiosa en las escuelas públicas y de poseer medios de comunicación. Ahora, puntualiza, se busca que dichos ministros puedan ser, como cualquier ciudadano, gobernadores, presidentes municipales, diputados, senadores…

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El nuevo presidente dela Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), quien será electo en noviembre próximo y durará un sexenio en el cargo, tendrá como principal encomienda política trabajar con el gobierno de Enrique Peña Nieto para realizar los cambios legislativos que les permitan a los sacerdotes ocupar puestos de elección popular.

El mismo Peña Nieto, como candidato a la Presidencia de la República, se comprometió ante el pleno de obispos a emprender estas modificaciones constitucionales para que la jerarquía católica –dijo– goce de una “libertad religiosa plena” y sus ministros de culto puedan por fin ser gobernadores, diputados, senadores y presidentes municipales… una vieja aspiración clerical.

Pese a las impugnaciones contra la elección de Peña Nieto, el episcopado siempre respaldó a las autoridades electorales que le dieron el triunfo al candidato priista, a quien desde un principio la Iglesia lo favoreció en su carrera presidencial al presentarlo con el Papa Benedicto XVI y luego casarlo eclesiásticamente con su actual esposa Angélica Rivera, La Gaviota.

Ahora, el episcopado realiza una amplia consulta para determinar quién lo presidirá durante el sexenio 2012-2018. Son dos los prelados que encabezan las preferencias: el cardenal José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara, y monseñor Rogelio Cabrera López, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez.

El vocero del episcopado, Manuel Corral, exclama animoso ante este horizonte promisorio que se le abre a la jerarquía con el nuevo gobierno federal:

“¡Caray! Es muy bueno que el nuevo presidente de la República y el nuevo presidente del episcopado arranquen al mismo tiempo en sus respectivos cargos. Los dos empiezan y salen al mismo tiempo; así comenzarán de cero, libres de ataduras. ¡Eso es muy bueno!”.

–¿Cuáles son los asuntos pendientes que el episcopado tiene con Peña Nieto?

–Una apertura completa en el tema de la libertad religiosa. No debemos quedarnos estancados en los hechos del pasado. Debemos ver sin miedo al futuro y darle una visión diferente a las cosas.

–Pero ese tópico es muy amplio. ¿Pondrán énfasis en algún punto?

–Sí, claro, en el acceso a cargos de elección popular. La ley civil no debe prohibirles a los ministros de culto desempeñar cargos públicos como cualquier otro ciudadano. Eso se llama discriminación. Ya hay organismos en México que la combaten, como el Consejo Nacional para Prevenirla Discriminación.  Sin embargo,la Iglesiaha quedado fuera de estas políticas y sigue siendo víctima de la intolerancia. La Iglesia no afecta a nadie, al contrario, siempre ha sido fundamental para la cohesión social de los pueblos.

“Durante su campaña, Peña Nieto nos dijo que está a favor de la libertad religiosa plena. Mantiene esa postura. Bueno, pues habrá que recordarle e insistirle en que termine de configurar esa libertad dentro del marco jurídico. Por fortuna es un hombre joven que no está prejuiciado con antecedentes ideológicos e históricos que otros pudieran tener. Pertenece a una nueva generación que ve las cosas desde otro punto de vista”.

Corral alude a la promesa que, el pasado 19 de abril, Peña Nieto les hizo a los más de 100 obispos del país reunidos en la sede del episcopado, en Lago de Guadalupe, Estado de México. Ahí –bajo el enorme crucifijo del salón plenario de la CEM–, el entonces candidato a la Presidencia se comprometió a apoyar las reformas constitucionales que pide la jerarquía en materia de libertad religiosa.

“Esta libertad beneficia sobre todo a las personas, más que a las instituciones. A la libertad religiosa plena la considero un gran logro social”, dijo.

Ante todo, realismo

De ahí que, dice ahora Corral, el episcopado no negociará con el nuevo gobierno algunos cambios constitucionales incluidos en el tema de la libertad religiosa –como obtener medios de comunicación masiva o impartir instrucción religiosa en las escuelas públicas–, sino que sólo se concentrará en obtener cargos públicos para sus sacerdotes y lograr que en la Constitución se quite el término de “libertad de creencia y de culto”.

Sobre este punto explica: “Queremos que en la Constitución, el término ‘libertad de creencia y de culto’ se suprima porque ese tipo de libertad es sólo una expresión externa de la fe que, además, es regulada por el Estado. Ese concepto debe suplantarse por el de ‘libertad de religión’, un derecho humano fundamental que el Estado no puede regular. La libertad de religión no la puede prohibir nadie. De esta manera, los artículos en los que se incluye aquel concepto, como el 3, el 27 y el 130, deben modificarse”.

–¿Por qué ahora desisten de pedir cambios constitucionales para poder impartir instrucción religiosa en las escuelas públicas? –se le pregunta.

–Esa pretensión es inviable. Se requerirían alrededor de un millón de maestros para dar religión en las escuelas. ¿Quién les pagaría? ¿Dónde recibirían formación? Pero además qué político o qué partido se atreverían en estos momentos a promover una modificación al artículo 3 constitucional para hacer ese cambio. ¡No! Debemos ser realistas; el objetivo de la Iglesia es evangelizar donde pueda hacerlo, como en las parroquias, las familias o las organizaciones católicas dedicadas a eso.

“La versión de que pretendemos dar instrucción religiosa en las escuelas es sobre todo un mito propagado por los masones, principalmente porla Iglesia Luzdel Mundo que es una extensión de la masonería. Pero no hay tal cosa, es querer espantar con el petate del muerto”.

–¿Y tampoco pretenden modificar la ley para poder poseer medios de comunicación masiva?

–Tampoco, porque ya tenemos varios medios de comunicación. Por ejemplo, las diócesis tienen sus propios periódicos registrados y sus respectivas páginas de internet. Hay diócesis que tienen hasta estaciones de radio. Y aunque manejado por laicos, está operando el canal de televisión católica Mariavisión. Según encuestas, los sacerdotes mexicanos son los que más utilizan las nuevas tecnologías para evangelizar; un 32% se vale de las redes sociales.

–¿En estos días, han tenido contacto con el equipo de transición de Peña Nieto para tratar estos asuntos?

–No, oficialmente no. Hay sólo encuentros informales. Por ejemplo, el actual presidente del episcopado, monseñor Carlos Aguiar Retes, ha coincidido con Peña Nieto en algunos eventos en los que simplemente se saludan y charlan un rato. En cualquier momento empezarán a darse las reuniones formales. Sólo esperamos que Peña Nieto designe a la persona encargada de tener la interlocución con el episcopado, como lo fue durante su campaña el señor Roberto Herrera, entonces encargado de llevar los asuntos con las Iglesias. Con él sí llegamos a tener encuentros más formales. Era el enlace de las diócesis con el candidato durante sus recorridos de campaña.

(Extracto del reportaje que se publica esta semana en la revista Proceso 1873, ya en circulación)

Fuente: http://www.proceso.com.mx/?p=320611

Benedicto XVI en México, un viaje con polémica electoral

El Papa Benedicto XVI está en México con la misión de reforzar la fe de los católicos en el país, según la Iglesia Católica. Pero muchos temen que su visita sirva además para apuntalar la influencia de su jerarquía en la política nacional.

El viaje de tres días por el estado de Guanajuato llega en un momento delicado en México, a sólo unos días de que arranque una campaña electoral para elegir a un nuevo presidente el 1 de julio.

En su misa del domingo en el llamado Parque Bicentenario estáran los tres principales candidatos: Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador. También grandes empresarios y líderes de gremios.

Solo unas semanas antes del viaje, los obispos mexicanos publicaron una polémica guía para “orientar” el voto de los católicos en los próximos comicios.

“Los fieles cristianos católicos deben tener claridad que no es posible hacer una opción política por quienes son partidarios o promotores de falsos derechos y libertades que atentan contra las enseñanzas contenidas en la Sagrada Escritura, la tradición y la doctrina de la Iglesia”, reza el documento de la Arquidiócesis de México.

Libertad religiosa

La llegada del Pontífice coincide además con el debate en el Congreso de una reforma del artículo 24 de la Constitución que, de aprobarse, les daría mayores libertades a las iglesias y que, según sus detractores, le abriría la puerta a la participación de la jerarquía católica en política.

Una discusión que está en la agenda del Papa en su reunión con el presidente, Felipe Calderón, reconoce el gobierno mexicano.

Y que según algunos legisladores, especialmente en el izquierdista Partido de la Revolución Democrática, se ven como una violación al estado laico mexicano.

Sin embargo, el Vaticano asegura que los tiempos son mera coincidencia y que se decidió venir en esta epoca para garantizar un tiempo benévolo con la salud del líder católico.

Siga la visita papal con nuestro enviado especial clic@bbc_delosreyes

¿Por qué Guanajuato?

El lugar elegido por la Iglesia para recibir a Benedicto XVI tampoco parece casual, según los críticos de este encuentro.

El Papa llegó este viernes a Guanajuato, un estado fuertemente católico, pero también conservador y uno de los mayores nichos de votos para el Partido de Acción Nacional, al que las encuestas aún le dan un segundo lugar en las elecciones de julio.

“Es ridículo pensar que el Papa viene a hacer campaña”, le dice a BBC Mundo el sacerdote Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis de México.

“No hay una sola visita de los Papas que se haya organizado con el objetivo de apoyar a un partido politico. Él no apostaría su capital simbólico para eso”, advierte.

Después de Brasil, México es el país con más católicos del mundo.

Una de las grandes sorpresas de este viaje es que el Pontífice haya aterrizado en el centro del país sin hacer una parada en la capital, donde se encuentra uno de los mayores centros de peregrinaje del mundo católico.

La Basílica de Guadalupe no es sólo un símbolo para la Iglesia en México, especialmente para los papas, también un oasis en una ciudad donde en años recientes se ha aprobado una legislación “contraria a los valores de la fe”, según los obispos.

El reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo y la legalización del aborto enfrentaron a las autoridades de la Iglesia con el alcalde, Marcelo Ebrard (PRD), y la Asamblea local.

Pero esa no es la razón por la que Benedicto XVI obvió a Ciudad de México en esta visita, según Valdemar.

“No es un secreto que al Santo Padre le afecta la altura”, dice.

El riesgo para Joseph Ratzinger, de 85 años, de estar a más de 2000 metros sobre el nivel del mar es la verdadera razón por la cual no acudirá a la capital, según el vocero, y no el temor a una foto incómoda con los gobernantes locales.

Iglesia-Estado

Aunque México se reconoce como estado laico, la Iglesia todavía juega un papel muy destacado en la vida nacional.

A pesar de las tormentosas relaciones entre el poder político y el religioso durante los años de la Revolución y bajo los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional, esta rigidez se ha ido suavizando en las últimas décadas.

Fue un presidente priísta, Carlos Salinas, quien potenció el reconocimiento del estado del Vaticano y restableció las relaciones Estado-Iglesia.

Fue algo sin precedentes que un representante de un estado extranjero llegara y que el presidente de México se arrodillara ante él y le brindara un homenaje”

John Ackerman, analista

Pero según el analista John Ackerman, la polémica sobre la influencia de la Iglesia en la vida política mexicana comenzó bajo la administración de Vicente Fox.

“Él besó el anillo del Papa cuando llegó a México (2002). Fue algo sin precedentes que un representante de un estado extranjero llegara y que el presidente de México se arrodillara ante él y le brindara un homenaje”, le dice a BBC Mundo.

“Este gesto se interpretó como una gran transformación, al menos simbólicamente, en términos de separación entre Iglesia y Estado”, añade Ackerman, del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Esta vez no hubo beso al anillo, pero sí una menos controversial inclinación de cabeza del presidente Felipe Calderón ante el jefe de Estado del Vaticano.

Para Calderón, la recepción del viernes en el aeropuerto de Guanajuato fue probablemente el último gran acto público y de baño de masas antes de que la legislación electoral le prohiba participar en eventos que puedan considerarse “electoralistas”.

Por eso ahora la atención está puesta en la misa del domingo, en las palabras del Pontífice y, sobre todo, en los gestos de los candidatos.

Fuente: http://www.bbc.co.uk

Lo que está en juego en este año decisivo 2012

Y es que un factor que está jugando fuerte es la religión.

Acaba de comenzar en Estados Unidos el maratón electoral que concluirá el 6 de noviembre de este año 2012 con la designación de un nuevo presidente. Así como el partido demócrata tiene ya como candidato a Obama, el partido republicano tiene que recorrer un largo camino hasta agosto, que elegirá en la convención de Tampa Bay (Florida) el candidato que se enfrentará al presidente electo.

Este itinerario comprende una serie de estaciones intermedias que son las llamadas primarias: votaciones estado por estado que jalonan el largo recorrido. La primera de ellas acaba de tener lugar en el estado de Iowa. Los vencedores –prácticamente empatados- entre los siete candidatos han sido Mitt Romney, un mormón de 61 años y Rick Santorum, católico de 53 años. La siguiente votación es hoy martes día 10, en New Hampshire.

Los vencedores de Iowa
Miremos de cerca a los contendientes. Acabo de decir que Rick Santorum es un católico, ex senador por Pensilvania. Tiene siete hijos y, como católico coherente con sus convicciones, es pro-vida, defensor del matrimonio heterosexual y preocupado por la educación. A su alrededor se han congregado los protestantes evangélicos y, en general, los votantes defensores de los valores cristianos. Su contrincante, Romney, ha tenido que superar algunas dificultades por su religión mormona. Sin embargo, en una reciente encuesta del Pew Research Center, el 91% de los evangélicos blancos –los votantes republicanos más propensos a rechazar la religión del candidato- apoyarían a Romney si éste fuera designado como el candidato republicano para medirse con el presidente Obama.

Y es que un factor que está jugando fuerte es la religión. Incluso un conocido profesor de la Universidad de Notre Dame hace unos días titulaba así su análisis de las elecciones en marcha:“Es la religión, estúpido, no la economía”, poniéndola a la cabeza de las motivaciones de los electores. No diría yo tanto, ya que los problemas económicos (paro y déficit público) están muy presentes en el actual contexto electoral. Sin embargo, la religión también cuenta, de acuerdo con la historia de Estados Unidos.

Incluso un presidente no especialmente fervoroso como Obama, tomó posesión en una ceremonia en la que dos pastores protestantes hicieron consideraciones religiosas (uno haciendo la invocación a Dios y otro impartiendo la bendición final), parte de la multitud asistente rezó el Padre Nuestro, el nuevo presidente juró sobre una Biblia (concretamente la usada por Lincoln en idéntica ceremonia) y aludió en el texto de su discurso hasta cuatro veces a Dios, incluidas dos invocaciones a la ayuda divina al terminar.

El sentido de la separación Iglesia/Estado
Lo cual no es excepcional ya que obedece a una vieja tradición estadounidense que, con uno u otro matiz, viene repitiéndose desde que George Washington lo hiciera en 1789. El hecho objetivo que manifiesta esa simbología es el significado de la religión en la vida pública americana. Téngase en cuenta que el propósito de la separación entre las Iglesias y el Estado en Estados Unidos no fue –por decirlo en palabras de William McLoughlin– “el de hacernos a los americanos libres de la religión, sino más bien el de hacernos oficialmente libres para la práctica de la misma”.

Quiere decirse con esto que el trasfondo histórico que enmarcó el tratamiento jurídico del factor religioso en Estados Unidos fue distinto del europeo. En Estados Unidos, el poder político se limitó a abolir la religión de Estado, poniendo a todas las Iglesias en pie de igualdad, en absoluta posesión de sus bienes y libres para organizar su vida interior. Era una separación amistosa con benévola neutralidad hacia todas las Iglesias. Algo bastante distinto de la intencionalidad de la Revolución Francesa, que marca el principio del separatismo continental. Aquí el poder no perseguía una separación benévola, sino una subordinación de la Iglesia al Estado.

Se entiende así que, según estadísticas recientes, más del 90% de los encuestados norteamericanos afirma que votarían a un afroamericano, a un judío o a una mujer, y un 59% se muestran dispuestos a votar a un homosexual. Sólo un 49%, sin embargo, están dispuestos a votar a un candidato presidencial ateo.

La libertad religiosa
Sin embargo, este planteamiento, que permite hoy a un católico como Santorum o a un mormón como Romney encabezar la candidatura republicana ha necesitado un largo camino hasta el triunfo definitivo de la libertad religiosa. Un ejemplo: cuando J. F. Kennedy empezó el 2 de enero de 1960 su carrera hacia la Casa Blanca, el hecho de que un católico se presentara a la presidencia produjo resistencias. Tan es así que las referencias a su condición de católico fueron tan constantes –sobre todo en las primarias- que hubo de salir al paso con cierta reiteración. Hasta que un día estalló: “Nadie me preguntó si era católico cuando me enrolé en la Marina de Estados Unidos. Nadie preguntó si mi hermano era católico o protestante antes de que subiera al bombardero norteamericano en que voló su última misión”. El 20 de enero de 1961, como primer presidente católico de la histo ria, se sentaba en el Despacho Oval.

Hoy es absolutamente normal que los católicos accedan a cargos públicos sin especiales problemas. Por ejemplo, de un total de 435 congresistas estadounidenses hay actualmente 135 católicos (31,03%). Y el esfuerzo de las organizaciones católicas en temas sociales es especialmente valorado. No se olvide que, cada año, las organizaciones católicas invierten cerca de 30.000 millones de dólares en servicios sociales y educativos.

De las elecciones de 2004 a las de 2012
Se entiende así, que las elecciones de 2004 enfrentaran a un católico (Kerry) contra un protestante (Bush), pero sin reproducir las tensiones entre protestantes y católicos que existieron en la contienda Nixon/Kennedy. Se habló de aborto, pena de muerte, células madre, matrimonio entre homosexuales, pedofilia entre el clero etc, pero no de “relaciones de obediencia de los católicos romanos con su Iglesia”. La división se produjo esta vez entre votantes “devotos” (protestantes o católicos) y los llamados cristianos “self service” (católicos o protestantes), que practican más o menos, pero no suelen seguir las indicaciones de sus Iglesias sobre temas controvertidos. Algo parecido pasó en las elecciones de 2008: seis precandidatos católicos iniciaron la carrera electoral y fue nombrado vicepresidente otro católico: J. Biden, aunque no del todo ortodoxo en sus opiniones sobre temas morales.

Los católicos históricamente han tendido tradicionalmente al voto demócrata. Los republicanos representaban al votante blanco y protestante. La tendencia cambió con Reagan. Como ha explicado Michael Novak, Reagan comprendió que una de las claves del voto de los católicos era y es la familia. La insistencia en la familia le ganó un apoyo importante del voto de los católicos, que luego volvió a los demócratas, con Clinton, y ahora está –me refiero a los católicos activos- con aquellos candidatos que apoyan los valores cristianos. El Religion News Service subraya que, durante el último cuarto de siglo, los católicos activos y los evangélicos blancos cada vez votaron más a los republicanos, convirtiendo la oposición al aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo en temas políticos importantes .

Tal vez por eso, uno de los factores que está jugando un papel importante en las actuales elecciones son las últimas políticas sociales de Obama en relación con el aborto, los matrimonios entre personas del mismo sexo y la política exterior de apoyo al control de población a través de esterilizaciones y anticonceptivos. Por ejemplo, la administración de Obama acaba de retirar las subvenciones públicasal Office of Migrations and Refugee Services, el organismo no gubernamental de atención a emigrantes y refugiados más importante de los Estados Unidos. Impulsado por los obispos estadounidenses desde 2006, atiende al 26% del total de inmigrantes llegados a la Unión Americana, cubriendo un campo al que el Estado no llega, en aspectos como el combate de la prostitución de mujeres inmigrantes y el comercio de órganos. La verdadera razón era que este organismo se negaba a financiar abortos. Los obi spos han protestado enérgicamente declarando que “parece que existe una nueva regla no escrita del Departamento de Salud. Es la regla del ‘abc’: Anybody But Catholics (Todos, excepto los católicos)”. Esto también tendrá consecuencias electorales.

Por Rafael Navarro-Valls

Fuente: http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=19990