El coronavirus y otras plagas modernas en la profecía

Coronavirus
La Biblia es clara: estas enfermedades empeorarán. Esto es lo que usted necesita saber.

Una nueva cepa del coronavirus está matando a cientos de personas e infectando a decenas de miles. La enfermedad similar a la neumonía se llama COVID-19, o coronavirus de Wuhan. Las infecciones se están propagando principalmente en China, pero están comenzando a alcanzar a otras naciones alrededor del mundo.

Las autoridades dicen que la cantidad de muertos e infectados podrían seguir multiplicándose por semanas o meses. Esto se debe a que antes de que Wuhan (la ciudad china donde estalló la enfermedad) fuera puesta en cuarentena, ¡unos 5 millones de personas potencialmente infectadas salieron a otras partes de China y el mundo! Infecciones han sido confirmadas en Alemania, Australia, Bélgica, Camboya, Canadá, Corea del Sur, Costa de Marfil, EE UU, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, España, las Filipinas, Finlandia, Francia, India, Italia, Japón, Malasia, Nepal, Reino Unido, Rusia, Singapur, Sri Lanka, Suecia, Tailandia, Taiwán y Vietnam.

Varias de estas naciones no sólo están reportando infecciones por el brote, ¡sino también muertes!

La historia oficial del gobierno chino es que el virus se originó en un mercado “mojado” [al aire libre] en Wuhan donde animales que normalmente no entrarían en contacto entre sí (como lobos, koalas, serpientes, ratas, pavos reales, zorros, salamandras y muchos más) viven apretados en cuartos y antihigiénicos aguardando su turno de ser descuartizados para ser vendidos como alimento para la gente. El gobierno dice que las condiciones en este mercado permitieron mutaciones de patógenos de una especie a otra, que finalmente pasaron a los humanos. Pero un estudio publicado por Lancet el 24 de enero, muestra que las primeras tres infecciones, documentadas a principios de diciembre, no tenían ningún vínculo con este mercado “mojado”. Ni otros 11 casos de los 41 analizados en el estudio.

Entonces la verdadera causa del coronavirus aún puede ser desconocida. Esto también muestra que estalló antes de lo que dicen los informes oficiales de China, y que luego pasó sin ser detectado por un tiempo desconocido.

Hay muchas incógnitas preocupantes sobre esta nueva enfermedad. Pero hay algunas verdades sobrias, ¡que podemos y debemos saber!

‘Pestilencias en diversos lugares’

El libro bíblico de Apocalipsis es principalmente sobre “cosas que han de ser después de estas”, o sea de eventos que vendrían después de la era del apóstol Juan (Apocalipsis 1:19). En Apocalipsis 6:1-8, Dios inspiró a Juan a hablar sobre los “siete sellos” que llevan a la Segunda Venida de Jesucristo. Los primeros cuatro sellos son llamados comúnmente los “cuatro jinetes del Apocalipsis”.

¡Estos jinetes simbolizan la culminación en el tiempo del fin, de los males más devastadores sufridos por la humanidad debido a su rebelión contra su Creador!

En su descripción del cuarto caballo y su jinete, Juan escribe: “Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía…” (versículo 8). Esto simboliza epidemias y enfermedades catastróficas. El pasaje dice que junto con los otros tres jinetes (que representan el engaño religioso, la guerra y el hambre), el jinete anémico que representa la enfermedad terminará matando a “la cuarta parte de la tierra”. Con la población actual de unos 7.800 millones, ¡esa cifra de muertos llegaría casi a 2 mil millones de personas!

Apocalipsis no es el único libro en la Biblia que advierte acerca del regreso de brotes de enfermedades en los últimos tiempos. Jesucristo Mismo dijo que ocurrirían pandemias de pestilencia antes de Su regreso: “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes (…) en diversos lugares” (Mateo 24:7; ver también Marcos 13:8 y Lucas 21:11). Pestilencia (o pestes) en este contexto significa brotes de enfermedades a gran escala.

Estas no son profecías viejas y polvorientas. ¡Son principalmente para nuestro tiempo ahora! ¡Son profecías dramáticas y alarmantes cuyo cumplimiento yace directamente ante nosotros! ¡Está profetizado que muchos millones de personas perecerán por enfermedades y males!

Así que debemos esperar que empeoren las enfermedades como este nuevo coronavirus de Wuhan, ¡y que finalmente se propaguen como pandemias medievales y maten a millones de personas! Ya sea que este nuevo brote específico cause o no tal ruina, estas profecías son seguras.

Ni más, ni menos

En Zacarías 6, usted puede encontrar un simbolismo que se relaciona al de Apocalipsis 6. Es importante tener en cuenta el marco de tiempo descrito en ese capítulo [de Zacarías]. Los versículos del 10 al 12 nos muestran que es acerca de los días actuales. Hablan de una corona doble que se le da a un hombre justo antes del regreso de Jesucristo; es una profecía que fue cumplida recientemente (solicite mi libro gratuito El nuevo trono de David para una explicación al respecto). Sin embargo, antes de que eso ocurra, cuatro carros emergen de entre dos montañas, simbolizando los dos miembros presentes de la Familia Dios eterna: Dios el Padre y Jesucristo (versículos 1-3).

Los caballos negros aquí son una representación de violencia, hambre y pestilencia. Es claro que Dios envía estos carros a las cuatro esquinas de la Tierra. Observe los versículos 4, y 5: “Respondí entonces y dije al ángel que hablaba conmigo: Señor mío, ¿qué es esto? Y el ángel me respondió y me dijo: Estos son los cuatro [espíritus, vkj] de los cielos, que salen después de presentarse delante del Señor de toda la tierra”.

Estos seres espirituales que adoptan la apariencia de caballos salen después de “presentarse delante” de Dios y reciben instrucciones claras acerca de cómo deben proceder. Ellos son “de los cielos”, lo que significa que no son Satanás y sus demonios, que ya han sido arrojados del cielo y confinados a esta Tierra (Apocalipsis 12:9-12). Estos espíritus en Zacarías 6 se originan del propio recinto del trono de Dios, y a sus jinetes se les ordena ir “de aquí para allá” por toda la Tierra, a los cuatro ángulos (versículos 6-7).

Esto está hablando sobre un esfuerzo mundial que ocurrirá durante la Gran Tribulación y el Día del Señor. ¡Los seres angelicales ya están siendo posicionados e instruidos para estos eventos catastróficos! Pero Dios está en estricto control sobre exactamente cuánta devastación se les permite desatar a estos seres. Él no está destruyendo indiscriminadamente: Él está castigando al mundo en amor y con medida, para ayudar a la humanidad a volverse de los caminos de destrucción, ¡al camino de verdad y paz! Dios permitirá que las enfermedades y otras aflicciones representadas por estos caballos afecten a la humanidad precisamente al grado necesario (ni más ni menos) para ayudarles a arrepentirse.

El coronavirus de Wuhan sólo es una pequeña parte del panorama completo. Otras plagas ya se están extendiendo en ciudades más cercanas a casa.

Miseria metropolitana

Muchas ciudades estadounidenses están enfrentando una crisis de falta de vivienda. En el centro de la ciudad de Los Ángeles, por ejemplo, hay una pequeña ciudad de gente sin hogar llamada “Skid Row”. El área está inundada de drogas, basura, heces humanas, ratas y todo tipo de suciedad imaginable. La miseria está causando tasas elevadas de enfermedades como el sida, hepatitis A y la shigela (tipo de disentería). Y eso está dando lugar a brotes de algunas enfermedades, ¡que no han sido comunes por cientos de años en el mundo desarrollado!

El año pasado, las autoridades de Los Angeles declararon a Skid Row una “zona de tifus”. Varios residentes también están contrayendo tuberculosis. Incluso algunos empleados del departamento policial han contraído estas enfermedades tercermundistas. Algunos expertos advierten sobre el inicio de la peste bubónica; ¡una enfermedad en el siglo xiv que aniquiló a gran parte de Europa! Estamos ignorando esa historia, ¡y los funcionarios están permitiendo que estas condiciones maduren en algunas de nuestras ciudades más poderosas!

Circunstancias similares se encuentran en partes de Baltimore, Seattle, San Francisco y otras ciudades. Los guías turísticos aconsejan evitar tales lugares para evitar la infección.

¡Es una escena tan horrible que apenas podemos soportar escuchar las noticias al respecto! Sin embargo es sólo un pequeño anticipo de las plagas que vienen a EE UU, Gran Bretaña y Judá (la nación llamada Israel hoy), ¡si la gente no se arrepiente ante Dios!

Las enfermedades no respetan fronteras

El año pasado, los agentes de la Patrulla Fronteriza detuvieron a más de 850.000 extranjeros ilegales en la frontera sur de EE UU, el mayor número desde 2007. Un informe aparte dijo que cientos de los capturados que ingresaron ilegalmente al país el año pasado venían de partes de África que se sabe que están fuertemente afectadas por la enfermedad del ébola.

¿Y quién sabe cuántos extranjeros ilegales más cruzaron la frontera sin ser atrapados o contados?

¡Esto es peligroso por varias razones, incluyendo la peste! “Las enfermedades transmisibles no se detienen en las fronteras internacionales”, dijo un reporte reciente de la Federación para la Reforma de Inmigración Estadounidense. ¡No tenemos que buscar muy lejos para encontrar evidencia que demuestre que eso es cierto!

El año pasado en Luisiana, un brote de paperas en una instalación de Inmigración y Control de Aduanas (ice, por sus siglas en inglés) de EE UU obligó a los funcionarios a poner en cuarentena a cientos de detenidos. Casi al mismo tiempo, el comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza de EE UU, Kevin McAleenan dijo a los periodistas que los extranjeros ilegales agobiaban a los funcionarios fronterizos, y representaban graves riesgos para la salud. “Estamos viendo que los inmigrantes llegan con enfermedades y condiciones médicas en cantidades sin precedentes” dijo él. Mientras tanto, las erupciones de enfermedades virales en los centros de detención de inmigrantes en Arizona, Colorado y Texas, motivaron a los miembros del Congreso a preguntarle al director en funciones de ice, qué se estaba haciendo al respecto.

Sería ingenuo no entender que con tanta gente es probable que uno tenga enfermedades importadas, y que se propaguen. Sin embargo, a pesar de todas estas preocupaciones y de los brotes comprobados, los extranjeros ilegales siguen llegando al país tan rápido, que pocos son adecuadamente controlados para detectarles enfermedades infecciosas. La situación de la atención médica en la frontera ahora, según la declaración de un exfuncionario del Departamento de Seguridad Nacional está a sólo “un incidente grave, de convertirse en una catástrofe”.

¡Todos los factores necesarios para una crisis están presentes! ¿Qué tan cerca podría estar EE UU de una catástrofe real?

¡La estampida terminará!

¿A dónde está guiando esto? Ya estamos experimentando las etapas preliminares de lo que la Biblia llama la “gran tribulación”, en la que un tercio de la población de EE UU y otras naciones israelitas morirán, ¡antes de ser atacados directamente por enemigos extranjeros!

Estos jinetes del Apocalipsis y los caballos de Zacarías 6, ¡van a hacer una estampida sobre la Tierra! ¡Dios ya está comenzando a enviar una serie de eventos que hacen vibrar nuestro planeta! El coronavirus de Wuhan y las otras enfermedades que se presentan hoy son sólo el comienzo. Él va a permitir que el mundo vea hacia dónde conducen sus malos caminos.

Con frecuencia enfatizamos en la Trompeta y nuestra demás literatura que el Dios amoroso no se complace en ver sufrir a Sus futuros hijos. ¡Él quiere que la gente “prospere y tenga salud”! (3 Juan 2). Cristo vino para que pudiéramos “tener vida” y para que “la tuviéramos en abundancia” (Juan 10:10). En Éxodo 15:26, ¡Dios prometió específicamente al pueblo de la antigua Israel que, si le obedecían, nunca tendrían que sufrir ninguna enfermedad!

El problema fue que la antigua Israel, así como las naciones modernas y el resto del mundo hoy, no obedecieron a Dios. En lugar de eso lo rechazaron a Él y a Su ley de amor. Así que la gente sufre en lugar de prosperar, ser saludables y tener una vida real y abundante.

A Dios le duele saber que el sufrimiento está a punto de empeorar muchísimo. Le apena considerar las enfermedades y otros horrores que pronto estarán visitando la Tierra. Pero todo esto es parte de Su plan para enseñarle a la humanidad la necesidad absoluta de obedecer Su ley. ¡Y Escritura tras Escritura muestra que el plan de Dios tendrá éxito!

Este mundo con sus terribles enfermedades y otros problemas innumerables, pronto será reemplazado. En Su Segunda Venida, Jesucristo logrará lo que la mayoría de médicos, científicos y otros expertos brillantes han fracasado completamente en hacer. Él traerá la paz y salud duraderas y perfectas a todo hombre, mujer y niño. Enfermedades mortales como el coronavirus de Wuhan, el tifus, la peste bubónica, la tuberculosis y todas las otras, desaparecerán y nunca volverán.

¡Dios tiene mucho que lograr con Su pueblo en medio de una explosión de caos satánico! Dios envía a estos seres angelicales con trabajos específicos, ¡todo en preparación para la Gran Tribulación, el Día del Señor y la Segunda Venida de Jesucristo! ¡Él ya se está preparando para esa crisis de crisis! ▪

Fuente: https://www.latrompeta.es/articles/posts/el-coronavirus-y-otras-plagas-modernas-en-la-profecia

China ocultó y exportó el coronavirus

Lo que la dictadura china ha hecho es un atentado contra la humanidad. Escondieron información, destruyeron muestras, frenaron pruebas, negaron durante semanas lo que ya sabían.

Es en una dictadura, donde callan a quien quieren, donde no hay libertad, que un virus que se pudo controlar a tiempo fue ocultado hasta que ya el mundo entero estaba en peligro. (Reuters)

El virus que está matando gente en el mundo entero es un virus chino. Es en una dictadura, donde callan a quien quieren, donde no hay libertad, que un virus que se pudo controlar a tiempo fue ocultado hasta que ya el mundo entero estaba en peligro.

La dictadura china tenía en sus manos la posibilidad de salvar a miles de personas, de los suyos y del mundo entero, pero lo que decidió hacer —cuando era el momento adecuado— fue destruir muestras, frenar las pruebas y, sobre todo, ocultar lo que estaba ocurriendo.

En diciembre de 2019 los laboratorios chinos tenían identificado el nuevo virus altamente infeccioso que ya causaba estragos en China, la dictadura impidió que los científicos hicieran lo correcto: alertar al mundo, dar la información que tenían y con eso permitir que científicos y expertos del mundo empezaran rápidamente a trabajar en una vacuna y en las medidas necesarias para frenar la propagación.

En Wuhan, donde se inició el brote, la dictadura ordenó destruir las muestras de laboratorio que explicaban la causa de la neumonía viral que sufrían los habitantes del lugar para los primeros días de enero. Fue casi un mes después cuando por fin reconocieron que lo que ocurría era una transmisión de persona a persona.

Esas semanas en las que la dictadura china ocultó todo eran la clave para evitar la pandemia que hoy mata a gente en todo el mundo. Durante todo enero las autoridades en China negaron que lo que ocurría fuera un caso de transmisión persona a persona.

Hay que hacer énfasis en que la dictadura china es tan brutal y malévola que hizo lo necesario para callar incluso a aquellos médicos y científicos héroes que desafiando las ordenes empezaron a alertar al mundo de la gravedad del asunto.

Hoy tal vez la historia más conocida es la del doctor Li Wenliang. A finales de diciembre el doctor del Hospital Central de Wuhan empezó a advertir a sus compañeros de la escuela de medicina sobre un nuevo virus contagioso que se parecía al mortal SARS que a principios del 2000 se esparció desde China a diferentes países y dejó cientos de muertos.

Gracias al Dr. Li la noticia del virus empezó a difundirse, inmediatamente fue arrestado por la dictadura. Después de unos días fue liberado, no sin antes obligarle a firmar un documento en el que debió aceptar que había cometido un acto ilegal al hacer «declaraciones falsas» en las redes sociales y en el que se comprometía a «reflexionar seriamente» sobre sus «errores».

Después de haber humillado públicamente al Dr. Li, la policía de Wuhan habló en la televisión estatal china para advertir a la población sobre los peligros de «difundir rumores». Y desde ese día, durante varias semanas, en todos los medios estatales se pedía a los chinos no creer en los rumores que circulaban en internet.

Después de ser liberado el Dr. Li volvió a atender en los hospitales de Wuhan llenos de enfermos de coronavirus, fue contagiado y murió a los 34 años dejando una esposa embarazada y un pequeño hijo. Hoy debe ser recordado como un héroe que fue perseguido y silenciado por una dictadura a la que no le importa poner en riesgo a su gente y al mundo entero.

Como el Dr. Li, otros médicos fueron perseguidos y silenciados. Por ejemplo, el 1 de enero la Oficina de Seguridad Pública de Wuhan interviene para interrogar a ocho médicos que publicaron información sobre la enfermedad en WeChat.

La dictadura china incluso promovió el banquete chino del Año Nuevo Lunar que se celebra a finales de enero y donde millones de personas hacen tránsito por todo el país visitando a sus familiares. Las autoridades ya sabían hace semanas que lo que ocurría era un virus altamente contagioso y que muchas personas se infectarían en la celebración de esa fiesta.

El 23 de enero, como denuncia Wall Street Journal, aproximadamente 5 millones de personas abandonaron Wuhan sin ser examinadas por la enfermedad.

Incluso hoy, ciudadanos chinos prominentes que critican la respuesta del gobierno desaparecen repentinamente.

Lo que la dictadura china ha hecho es un atentado contra la humanidad. Escondieron información, destruyeron muestras, frenaron pruebas, negaron durante semanas lo que ya sabían: un virus estaba matando a la gente. Pero no solo ocultaron lo que ocurría sino que no tomaron ninguna medida para evitar que el mortal virus se esparciera por el mundo entero.

Un estudio publicado en marzo concluyó que si la dictadura china hubiera actuado tres semanas antes, tomando las medidas adecuadas, previniendo y aislando a los infectados, la cantidad de casos de contagio podría haberse reducido en un 95% y su extensión geográfica se habría limitado.

Increíblemente, después de todo esto, China se presenta al mundo como un ejemplo de efectividad en el manejo de la enfermedad y ofrece ayuda a otros países para enfrentar el virus. Incluso aseguran que han encontrado la vacuna para el coronavirus.

Lo que falta ahora es que nos creamos el cuento de que China es ejemplo de algo y lo pongamos como el héroe que construía hospitales en días y luego desarrolló primero que EE. UU. una vacuna.

Que quede claro: de China salió el coronavirus —igual que el SARS—, China frenó las pruebas, destruyó las muestras, ocultó información durante semanas y, sabiendo lo peligroso que era el virus, no hizo absolutamente nada para prevenir el contagio en otros países. China propagó el virus.

Ahora nuestros países intentan, como pueden, sobrellevar esta tragedia. Las fuerzas y energías deben estar puestas en salvar vidas y en mirar cómo enfrentar la terrible crisis económica que viene, pero llegará el momento en que superemos esto y ahí debemos exigir respuestas a la dictadura China por lo que ha hecho.

Por ahora, debemos tener claro que China no es modelo de nada y que el coronavirus es un virus chino.

Fuente: https://es.panampost.com/vanessa-araujo/2020/03/19/china-oculto-y-exporto-el-coronavirus/