La ideología de género y su implicancia en Chile

La discusión sobre “ideología de género” cada vez se hace más presente en nuestro país, introduciéndose con fuerza en diversos proyectos de ley que se discuten actualmente en el Congreso. En entrevista con El Demócrata, el director ejecutivo de la ONG Comunicad y Justicia, Tomás Henríquez, explica qué es esta corriente, a qué responde y sus implicancias tanto en Chile como en el mundo. “Su objetivo es generar una revolución cultural, política, social y jurídica que vuelva al sexo de las personas irrelevante en todos esos campos”, asegura el abogado.

El director ejecutivo de la ONG Comunicad y Justicia, Tomás Henríquez, explica a El Demócrata que la ideología de género es “un término utilizado por sus detractores para denominar un conjunto de ideas más o menos sistemáticas que plantean una antropología pública alternativa y opuesta a nuestro actual entendimiento de la persona humana como ser sexuado“.

En esa línea, Henríquez asegura que “su objetivo es generar una revolución cultural, política, social y jurídica que vuelva al sexo de las personas en irrelevante en todos esos campos, reemplazándolos por el concepto de género, identidad de género y expresión de género, que son distintos al sexo, comenzando porque todos ellos son subjetivos en su fuente, a diferencia de la constitución sexual humana, que es objetiva”. 

—¿Por qué es tan importante este debate?

—Todo ordenamiento jurídico tiene en su centro un concepto o imagen de la persona humana sobre el cual se construyen sus reglas, sus consideraciones de lo justo y de los derechos subjetivos reconocidos para resguardar eso justo. En la actualidad entendemos que el sexo es parte de lo que somos como integral a toda persona. Modulamos nuestro lenguaje en torno a este entendimiento (“hombre” y “mujer”, “padre” y “madre”, atienden a la diferenciación sexual, y denominan para todos lo que aceptamos como una realidad, expresada por medio de estos conceptos), así como también nuestro derecho –que es sexuado, en atención a que la persona es sexuada, y que el derecho debe servir a las personas– y nuestras relaciones sociales.

SUSTENTO TEÓRICO DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO

—¿En qué se sustenta la ideología de género?

—La ideología de género tiene una agenda eminentemente práctica. Pero esa agenda tiene un sustento teórico que viene de los pensadores del feminismo de género, como por ejemplo Shulamith Firestone o Beatriz Preciado (ahora conocida como Paul). Lo que une a estos autores es su fundamentación de una revolución política y social que tenga por efecto eliminar la diferencia sexual, lo que trae encadenado en sus tesis, la eliminación de la familia biológica (aspiración explícita en Firestone), la abolición de la idea de que los niños pertenecen a sus familias y que están bajo el cuidado de sus padres, etc. Sostienen una mirada de construccionismo social estricto, en que la identidad es de construcción desanclada de todo dato objetivo, y solo dependiente de la cultura, lo que no es cierto.

— ¿A qué responde?

—Las ideas y las agendas que forman parte de la ideología de género no son homogéneas en su origen. Uno puede encontrar en ellas tendencias o corrientes que son marxistas en su dialéctica, al mismo tiempo que se defiende desde el liberalismo expresivista. En cuanto a las corrientes filosóficas que nutren la misma, creo que es posible enmarcar la cuestión del transgenerismo dentro de un contexto más amplio, que es el transhumanismo y el gnosticismo.

IDEOLOGÍA DE GÉNERO EN CONCRETO

—¿Cómo se traduce en la práctica? 

A nivel del control del lenguaje, por medio de la imposición coaccionada de códigos de expresión. La obligación bajo sanción penal de tener que aceptar nuevas terminologías o pronombres para denominar a quienes se identifican como transgénero. Forzar a la población a tener que llamar y reconocer como mujer a quien es constitutivamente varón, pues mujer no es ya el ser humano que por su constitución física es apto para realizar la función sexual femenina, sino todo aquel que reclame la etiqueta para sí, de forma que “mujer” ya no denomina una realidad objetiva, sino que una convicción subjetiva.

“Esto impide la libertad de expresión, y por extensión, de pensamiento. Más aún, es una forma de expresión obligada. El lenguaje es patrimonio de todos y de construcción común. El Estado no debe tener el poder de controlar como hablamos, y por extensión, cómo pensamos. Esta amenaza es realidad ya en Canadá, bajo la última modificación del código criminal y de derechos humanos de dicho país”, agrega el director de Comunidad y Justicia.

SU IMPLEMENTACIÓN EN CHILE

—¿Cómo se ha implementado en Chile la ideología de género?

—El proyecto de ley de identidad de género en nuestro país, ya que este no es un proyecto de reconocimiento del género. Lo que hace es establecer que el sexo —realidad constitutiva de la persona— se vuelve electivo en el derecho, pues toda persona puede escoger cambiarlo según su gustopara que se ajuste a su identidad de género. Luego, el sexo se mantiene solo en nombre, porque ahora es un mecanismo para expresar un género, y no un concepto expresivo de la realidad constitutiva de la persona.

“La iniciativa —continúa Henríquez— empodera a quienes hagan uso de la ley para imponer esta nueva realidad sobre toda institución, sea pública o privada. Esto se extiende a colegios y universidades. Luego, el beneficiario de la ley puede exigir a todo otro tercero que le reconozca el carácter de mujer o de hombre, a pesar de no ser consistente con la realidad, en todo escenario y para todo efecto”.

“Además, está la circular de la Superintendencia de Educación sobre “derechos de los estudiantes trans”, que asume como paradigma que la identificación como transgénero de los menores de edad es una situación de carácter permanente, que la identidad de la persona es sólo aquella que ella subjetivamente afirme (ignorando toda expresión objetiva de la misma), y que la única forma de abordar esta situación es por medio de la confirmación de la pretensión del menor y su familia,en oposición a toda la evidencia existente sobre la baja persistencia de dicha convicción, y las discrepancias sobre el bien superior del niño. Todo establecimiento que desobedezca la posición de la Superintendencia es amenazada de ser sancionada”, destaca el abogado.

—¿A través de qué otras leyes se está introduciendo?

—Hay elementos de ella en la Ley de Garantías de la Niñez e Infancia —el modelo de los niños como adultos en miniatura, la inclusión del supuesto derecho a la identidad de género, y la posibilidad de sancionar a los papás como violadores de derechos de los hijos por el gobierno–; la ley de identidad de género; el proyecto de reforma al matrimonio; el proyecto de modificación de la ley general de educación para incluir la teoría de género como parte de los objetivos de la educación parvularia; por nombrar solo algunos.

IDEOLOGÍA DE GÉNERO EN EL MUNDO

—¿Qué implicancias ha tenido su implementación en otros países?

—La experiencia con la positivización de los postulados teóricos en la ley es extremadamente reciente,y aún no sabemos con claridad todas sus consecuencias. Si no me equivoco, existen menos de 5 países que tengan legislación que fuerza formas de expresión, como lo acaba de hacer Canadá. No hay más de una docena de países en el mundo que haya legislado sobre los cambios de sexo, y la mayoría lo hace en términos muy restrictivos, no como lo pretende nuestro actual proyecto de ley. Por lo mismo, parte del razonamiento es prospectivo, precisamente porque estamos al inicio de un proceso, debiendo decidir hacia dónde movernos.

—Pero, ¿Qué es lo que se ha viso hasta ahora?

—De manera anecdótica, pues aún no tenemos estudios estructurados sobre el tema, no deja de llamar la atención que exista un auge de auto-diagnóstico de transgenerismo focalizado en países, e incluso en regiones dentro de países, con replicación social de la misma. Dicho en simple, niños y adolescentes que se identifican como transgénero por replicación de lo que ven en la cultura y en sus grupos sociales.

“Sé que esta afirmación es polémica, pero no es mía, sino que de Stephen Stathis, psiquiatra que dirige la clínica de género para niños en Brisbane, que dice que la mayoría de los pacientes que llegan a verlo no son transgénero, y que para muchos adolescentes, el apropiarse de la identidad transgénero es una conducta consciente para sobresalir en su grupo. Y el problema es que, si no estamos consciente de que esto es posible, el potencial error en diagnóstico y posibles tratamientos posteriores es un peligro real e inminente para los derechos de los niños”, remata el abogado experto en la materia.

Fuente: https://www.eldemocrata.cl/noticias/tomas-henriquez-de-comunidad-y-justicia-explica-la-ideologia-de-genero-y-sus-implicancias-en-chile/?utm_content=buffer7e791&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

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