El pacto EEUU-Israel con las bandas mercenarias islámicas: Israel rescata al «muyahidín Obama»

ob390_2_08694Después de muchas dudas y dos años transcurridos de tragedia humana, la guerra en Siria nos ha hecho descubrir y revelar una cosa muy importante – cosa que ha salido poco a poco a flote – como si fuese un inmenso iceberg que emerge del fondo del mar, hablamos de la enorme implicación, del fuerte cordón umbilical existente entre Occidente y el terrorismo islámico fundamentalista, al cual utiliza como un arma a su antojo. EEUU, Francia, Reino Unido principalmente como cabecillas y otros países vasallos, ya no escoden ni temen ante la opinión pública mundial que su maquiavélico plan sea descubierto, es decir la alianza de la prensa comercial y de ciertas potencias occidentales con el terrorismo fundamentalista, ambos trabajando conjuntamente en un plan de rapiña geopolítica que se ha convertido en la verdadera causa de destrucción de Siria.

Precisamente cuando la patraña de la línea roja se ponía al rojo vivo – pero seguía enterrada en la arena – y tenía que escoger entre «ejercer control» o «involucrarse directamente» en la guerra siria, [1] el presidente fue salvado por el gobierno israelí de Bibi Netanyahu.

La tentación fue irresistible para que Obama copiara a Ronald Reagan y se pusiera gloriosamente el manto de «Obama el muyahidín sirio», como hizo Reagan en los años 80 con sus adorados combatientes por la libertad de la yihad afgana. El asunto tendrá que esperar, tal vez no demasiado.

Los motivos de Israel

Vayamos al grano. El bombardeo israelí de instalaciones del ejército sirio en Jamraya cerca de Damasco es una provocación y un acto de guerra. Israel actuó como testaferro de Washington, que incluso podría haber suministrado la lista de objetivos. Y Washington – no vale la pena hablar de esos inútiles títeres de Bruselas – no condena los bombardeos y por enésima vez se burla del derecho internacional.

Israel insiste en que los objetivos eran misiles tierra a tierra iraníes Fateh-110 de camino a Hizbulá. Damasco dice que los objetivos fueron un instituto de tecnología militar así como campos de entrenamiento de tropas; hay muchos apartamentos cerca, a cuyos habitantes la CIA siempre ha querido reclutar como agentes. No hay armas químicas en Jamraya. Según las fuentes médicas sirias es posible que hayan muerto 42 soldados.

El argumento de Israel con respecto a Hizbulá es tenebroso. No existe confirmación en ningún sitio de que Hizbulá haya comprado misiles Fateh 110. Desde 2009, Hizbulá tiene versiones sirias del Fateh 110, el M600, con un alcance de unos 250 kilómetros y un sistema de guía aceptable.

El cacareo usual de «fuentes» anónimas de Washington insiste en que el propio Ejército Sirio necesita esos misiles contra las tendencias mercenarias armadas del autodenominado Ejército Libre Sirio (ELS). Por lo tanto no tendría sentido enviarlos al Líbano.

Pero para Israel tiene sentido destruir un suministro de Fateh 110, o incluso de M600. Por lo tanto Israel ayuda directamente al ELS (Ejército Libre Sirio, es decir las bandas mercenarias-terroristas financiada por Occidente; a propósito uno de sus voceros, verdadero o falso, se presentó en la televisión israelí para elogiar a los bombarderos. E Israel impide por lo menos por el momento que lleguen más misiles a Hizbulá.

Cortando a través de la niebla existe el hecho de que Israel tiene muchos motivos serios para volver a delinquir. Ansía una Siria débil, caótica y privada de tecnología militar avanzada. Ansía ante todo una somalización total de Siria, una distopía sectaria.

¿Qué mejor justificación para un Israel en armas siete días a la semana que el terrorismo wahabí de la línea dura al otro lado de sus fronteras (no delimitadas)?

Además, Israel quiere arrastrar a Siria, Hizbulá, y en última instancia a Irán a una guerra hecha y derecha. Lo quiere todo y mejor temprano que tarde.

Damasco por su parte puede jugar ajedrez y no reaccionar. Por lo menos de momento. O dejar que Hizbulá responda en el futuro cercano.

No es por accidente que el bombardeo haya tenido lugar después de:

  1. El tour del jefe del Pentágono, Chuck Hagel, por Israel y las petromonarquías del Golfo;
  2. Los progresos del Ejército Sirio durante las últimas semanas en el corredor de Homs contra los mercenarios/yihadistas patrocinados por el extranjero;
  3. el viaje «secreto» a Teherán del Jeque Nasralá de Hizbulá.

Posteriormente Nasralá, una refinada mente política, subrayó que lo que «ellos» quieren en realidad es la destrucción de la infraestructura, la economía y el tejido social de Siria para «destruir Siria como pueblo, como ejército, como toda una nación» [2]

Si hay más ataques – y es muy posible que los haya – para vaciar los arsenales del ejército sirio, serán un regalo providencial para los mercenarios/yihadistas. Nasralá tiene toda la razón cuando dice que el objetivo clave de la coalición de los dispuestos de OTAN-CCG – Israel es arrastrar a Siria a una guerra total. Después de una eventual reacción siria, la «solución» sería someterla a bombardeos masivos como sucedió en Irak.

Las opiniones de «Obama el muyahidín»

Queda por ver si la estrategia estadounidense/israelí tendrá éxito. Lo que logró fue postergar la coronación de Obama el muyahidín.

Los inframundos de los think-tanks [3] de EE.UU. estaban tremendamente excitados ante la perspectiva de que Obama soslayara al Consejo de Seguridad de la ONU (a Rusia y China) al estilo de Bush e impusiera unilateralmente una zona de exclusión aérea en Siria para que EE.UU. pueda involucrarse en la requerida «supresión de la campaña de defensa aérea del enemigo».

No tiene sentido, aunque los británicos y Francia no han cedido en la Unión Europea y en la OTAN, incluso tratando, de hecho, de soslayar a la OTAN imponiendo una zona de exclusión aérea.

La zona de exclusión aéresa se presentó en Washington como un medio de controlar las armas químicas de Siria. El problema es que Washington tiene una información pésima de donde se almacenan realmente esas armas químicas. Y para colmo es probable que las armas químicas no hayan sido utilizadas por el gobierno sino por los «rebeldes» Contras – según la investigadora de la ONU Carla del Ponte.

El gobierno de Obama también estaba flirteando con la idea de «ayuda letal directa» a los rebeldes con misiles guiados antitanques y misiles tierra-aire, por ejemplo.

Washington cree su propio mito de que «indirectamente» está involucrado en examinar y armar grupos opositores en Siria. Desde 2011, el armamento de bandas mercenarias/yihadistas sirias se ha contratado a través de arsenales del mercado negro en Libia y en Croacia.
La CIA ha estado metida en el asunto hasta el cuello. Muchas de esas armas están ahora en manos de yihadistas de la línea dura del tipo de Jabhat al-Nusra.

La idea de que la CIA es capaz de examinar y armar a esas bandas mercenarias yihadistas en beneficio de Washington después del colapso del gobierno de Bacher el-Asad es «el chiste» de principios del Siglo XXI. Basta recordar el pasado en Afganistán.

O imaginad a esos McYihadistas sirios, o muyahidines de You Tube, equipados con algunos excelentes misiles portátiles guiados por calor, causando estragos en todo el Sudoeste Asiático.

Por lo tanto, después de muchos quejidos, Obama terminó con algo mucho más confortable que una zona de exclusión aérea: ataques selectivos, con jets y/o misiles, perpetrados por los israelíes. El modelo podría ser la «Operación Zorro del Desierto» (el bombardeo de Irak ordenado por Bill Clinton en 1998). El objetivo: «enviar un claro mensaje» a Siria.

Los próximos bombardeos pueden ser contra aeródromos, concentraciones de aviones, depósitos de armas, tanques y artillería. El daño colateral, inevitablemente, aumentará en proporción al nivel de la provocación.

El exembajador de EE.UU. en la ONU, Bill Richardson, muy cercano al clan Clinton, ya ha declarado en ABC News que Obama «se orienta hacia ataques aéreos». Sí, es solo el comienzo. Y después vendrán los «mini-Conmoción y Pavor».

Seguir la hoja de ruta

La pregunta es por qué tardó tanto. La destrucción de Siria -como señaló el Jeque Nasralá – en la cual Occidente volverá colaborar con bandas yihadistas, está prevista desde hace años. Ved cómo Seymour Hersh la previó en 2007. Y ved con qué ansias el establishment de Washington espera el cambio de régimen .

Y Damasco, por cierto, es solo una parada antes de Teherán. Las proverbiales fuentes anónimas han filtrado al Sunday Times de Londres, propiedad de Rupert Murdoch, que una «Media Luna de la Defensa» se está convirtiendo en realidad.

Es el mismo elemento CCG-Israel en la coalición de los dispuestos en Siria, en este caso confabulado para «contrarrestar las ambiciones nucleares de Irán». Turquía, la Casa de Saud, los Emiratos Árabes Unidos, Jordania e Israel celebrando alegremente en centros conjuntos de comando y control para detectar malvados misiles balísticos iraníes.

No sé mucho de historia. Pero qué mundo tan maravilloso sería. Presidido por «Obama el muyahidín».

Fuente original: Asia Times Online, 7 de mayo de 2013.

Visto enhttp://es.sott.net/article/21001-El-pacto-EEUU-Israel-con-las-bandas-mercenarias-islamicas-Israel-rescata-al-muyahidin-Obama

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Líder ruso exige “investigación internacional” sobre la muerte de Hugo Chávez

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El presidente del Partido Comunista ruso, Gennady Zyuganov, exigió este miércoles una investigación internacional sobre la muerte del líder venezolano Hugo Chávez, afirmando que “está lejos de la coincidencia” que seis líderes de países latinoamericanos críticos de Estados Unidos sufran cáncer simultáneamente.

“¿Cómo pasó que seis líderes de países de América Latina, los cuales han criticado políticas estadounidenses y tratado de crear una alianza influyente para ser estados independientes y soberanos, sufrieran simultáneamente de la misma enfermedad?”, dijo Zyuganov a la televisión estatal rusa, pidiendo una investigación “bajo control internacional” sobre la muerte de Chávez.

Zyuganov acierta al sostener que seis líderes latinoamericanos fueron diagnosticados con cáncer dentro de un período relativamente corto de tiempo, especialmente la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, diagnosticada con cáncer de tiroide en diciembre de 2011, pese a que luego fue descartado en un segundo análisis.

La actual presidenta brasileña Dilma Rouseff, Fernando Lugo de Paraguay y el ex líder brasiñeño Lula da Silva, han sido todas víctimas del cáncer en los últimos años. En 2006, también se reportó que el líder cubano Fidel Castro había sido diagnosticado con cáncer.

Los comentarios de Zyuganov siguen la línea del vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien acusó, horas antes del anuncio del fallecimiento de Chávez, a “los enemigos históricos de nuestra patria” por ser responsables del cáncer del presidente, agregando que Yasser Arafat también había sido “inyectado con una enfermedad”.

Fuente: http://tn.com.ar/internacional/yasser-arafat-pudo-morir-envenenado-con-polonio-210_101381

El propio Hugo Chávez, tras ser diagnosticado con la enfermedad en 2011, especuló que Estados Unidos tenía la capacidad de provocar el cáncer. “No sería extraño que hubieran desarrollado una tecnología para inducir el cáncer y nadie lo sepa hasta ahora y lo descubran dentro de 50 años”, afirmó.

“Fidel (Castro) una vez me dijo, ‘Chávez ten cuidado, porque tú te le tiras a la gente encima. Mira, cuidado, esta gente ha desarrollado tecnologías, tú eres muy descuidado, cuidado con lo que comes, cuidado con una pequeña aguja y te inyectan no sé qué”, agregó Chávez.

El hecho de que Chávez ha sido objeto de numerosos intentos de asesinato de la CIA ha reforzado la creencia de que su cáncer pudo haber sido inducido subrepticiamente para sacarlo del poder, logrando exitosamente lo que el golpe de 2002 falló en alcanzar.

Fuente: http://verdadahora.cl/lider_ruso_exige_investigacion_internacional_sobre_la_muerte_de_hugo_chavez.html

Borrando países del mapa: ¿quién está detrás de los “estados fallidos”?

nouveau_Moyen-Orient_-_AFTER-400x269“Un peligroso rumor se ha extendido por el mundo y podría tener consecuencias catastróficas. Según la leyenda, el presidente de Irán ha amenazado con destruir a Israel, o para citar la cita incorrecta, “Israel debe ser borrado del mapa“. Contrariamente a lo que se cree, esta declaración nunca se hizo (…)(Arash Norouzi, Borrado del mapa: el rumor del siglo,   enero de 2007).

Desde agosto de 1945, los Estados Unidos han atacado, directa o indirectamente, unos 44 países en todo el mundo, varios de ellos en más de una ocasión. El objetivo declarado de estas intervenciones militares ha sido llevar a cabo un “cambio de régimen”. Los “derechos humanos” y la “democracia” se evocaron constantemente para justificar actos unilaterales e ilegales. (Eric Waddell,  La cruzada global militar de los Estados Unidos (1945 -) , Global Research, febrero de 2007).

Se trata de una circular [del Pentágono] donde se describe cómo vamos a eliminar siete países en cinco años, comenzando por Iraq, siguiendo con Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán y terminando por Irán”. Les pregunté: “¿Es una circular reservada?” Me respondieron: “Sí, señor.” Le dije: “Bueno, entonces no me la muestren” (General Wesley Clark, Democracy Now , 2 de marzo de 2007).

Washington está llevando adelante la destrucción de una larga lista de países.

¿Quién está en verdad buscando “borrar países del mapa”? ¿Irán o Estados Unidos?

Durante un período, eufemísticamente denominado la “era de la posguerra” -que se extiende desde 1945 hasta la actualidad-, los EE.UU. han atacado directamente o indirectamente más de 40 países.

Si bien los principios de la política exterior de EE.UU. se basan en la “expansión de la democracia”, el intervencionismo estadounidense –intervenciones militares y operaciones encubiertas-  ha dado lugar a la completa desestabilización y fragmentación de naciones soberanas.

La destrucción de países es parte de un proyecto imperial de los EE.UU., un proceso de dominación global. Es más, de acuerdo a fuentes oficiales, EE.UU. posee un total de 737 bases militares en el extranjero (datos de 2005).

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El concepto de “Estado Fallido”

El Consejo Nacional de Inteligencia (NIC, por sus siglas en inglés) con sede en Washington, en su informe Tendencias Globales (diciembre de 2012)  “predice” que 15 países de África, Asia y Medio Oriente se convertirán en “estados fallidos” hacia el año 2030, debido a su “conflictividad potencial y los problemas medioambientales “.

La lista de países que figuran en el informe NIC 2012 incluye Afganistán, Pakistán, Bangladesh, Chad, Níger, Nigeria, Mali, Kenia, Burundi, Etiopía, Ruanda, Somalia, República Democrática del Congo, Malawi, Haití, Yemen. (Véase la página 39)

En su anterior informe de 2005, publicado en el comienzo del segundo mandato de George W. Bush, el NIC predijo que Pakistán se convertiría en
un “estado fallido” hacia el año 2015 “al verse afectado por la guerra civil, la completa talibanización y lucha por el control de las armas nucleares “.

Allí se comparaba a Pakistán con Yugoslavia, país que fue  dividido en siete estados luego de una década de guerras civiles auspiciadas por EE.UU. y la OTAN.

El NIC pronosticaba para Pakistán un “destino similar al de Yugoslavia”, un “país dividido por la guerra civil, el derramamiento de sangre y las rivalidades inter provinciales” (Energy Compass, 2 de marzo de 2005).

En el último informe del NIC, mientras se asegura que los estados fallidos “sirven como refugio para grupos extremistas políticos y religiosos” (p. 143), el informe no reconoce el hecho de que desde la década de 1970 los EE.UU. y sus aliados proporcionaron apoyo encubierto a organizaciones extremistas religiosas como una vía para desestabilizar los estados nación soberanos y seculares, tal como lo eran Pakistán  y Afganistán en la década en ese entonces.

Los “estados fallidos” al estilo yugoslavo o somalí no son el resultado de divisiones sociales internas. Convertir los estados soberanos en estados fallidos es un objetivo estratégico implementado a través de operaciones encubiertas y acciones militares.

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El Fondo para la Paz con sede en Washington, cuyo objetivo declarado es promover “la seguridad sustentable a través de la investigación”, publica anualmente el “Índice de Estados Fallidos” de acuerdo a una estimación de riesgo en cada país (ver mapa más abajo). Dicho
Índice incluye en su lista a treinta y tres países.

De acuerdo al Fondo para la Paz, los “estados fallidos” son también “objetivo de los grupos terroristas ligados a Al Qaeda”.

“El ranking anual de los estados fallidos/frágiles realizado por el Fondo para la Paz y Foreign Policy se publica mientras la alarma internacional crece en torno a los grupos extremistas ligados a Al Qaeda que se establecen en la región norte de Mail donde están estableciendo un ámbito con base estatal para consolidarse y lanzar una expansión de la yihad”.

Huelga decir que ni la historia de Al Qaeda como herramienta de inteligencia de los EE.UU., ni su papel en la generación de divisiones facciosas e inestabilidad en Medio Oriente, Asia Central y África subsahariana se mencionan. Las actividades de las unidades de yihadistas de Al Qaeda en la mayoría de estos países forman parte de una perversa agenda de inteligencia encubierta.

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“Estados Fallidos, Estados Débiles”: una amenaza a los Estados Unidos

Según el Congreso de los EE.UU., siguiendo una lógica retorcida, los “estados fallidos”, constituyen una amenaza para la seguridad de los EE.UU. Esto incluye “diversas amenazas que emanan de los estados que usualmente se describen como estados débiles, frágiles, vulnerables, fallidos, precarios, en crisis o colapsados”.

Mientras culminaba la Guerra Fría a principios de 1990, los analistas se tomaron conciencia de una nueva situación de seguridad internacional que emergía, donde los estados débiles y fallidos se convirtieron en vehículos para el crimen transnacional organizado, la proliferación nuclear, y zonas calientes de conflictos civiles y crisis humanitarias. Las potenciales amenazas a la seguridad nacional de los EE.UU. por parte de los estados fallidos se hicieron más claras con el ataque de Al Qaeda del 11 de septiembre de 2001, planeado por Osama Bin Laden desde su refugio en Afganistán. Los sucesos del 11 de septiembre permitieron al presidente George W. Bush en el año 2002, proclamar la Estrategia de Seguridad Nacional según la cual “los estados débiles como Afganistán, representan un grave peligro para los intereses nacionales de estados fuertes como el nuestro” (Estados débiles y fallidos: la evolución de la seguridad, las amaneazas y la política de los EE.UU., Informe del CRS para el Congreso de los EE.UU., Washington, 2008)

Lo que no es mencionado en este informe del Congreso es que las “zonas calientes de la delincuencia organizada y del conflicto civil” son resultado de operaciones encubiertas de inteligencia de los EE.UU.

Según lo han demostrado investigaciones ampliamente documentadas, se sabe que la economía de la droga en Afganistán, que genera más del 90 por ciento del suministro mundial de heroína, está ligada a una operación de lavado de dinero que comprende varios billones de dólares e involucra grandes instituciones financieras. El tráfico de drogas que sale de Afganistán está protegido por la CIA y por las fuerzas de ocupación de los EE.UU. y la OTAN.

Siria: “Estado Fallido”

Las atrocidades cometidas contra la población siria por parte del Ejército Libre Sirio (FSA, por sus siglas en inglés), patrocinado por EE.UU. y la OTAN, buscan generar las condiciones para una guerra sectaria.

El extremismo sectario favorece la disolución de Siria como estado nación, así como la desaparición del gobierno central de Damasco.

El objetivo de la política exterior de Washington es transformar Siria en lo que el NIC denomina un “estado fallido”.

El cambio de régimen implica el mantenimiento de un gobierno central. A medida que la crisis siria se desarrolla, la meta deja de ser el “cambio de régimen” para pasar a ser la fragmentación y destrucción de Siria como estado nación.

La estrategia de EE.UU.-OTAN-Israel es dividir el país en tres estados débiles. Recientes informes de prensa revelaron que si Bashar Al Assad “se niega a renunciar”, “la alternativa es un estado fallido como Somalia”.

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Otro posible “escenario de ruptura”, según lo ha revelado la prensa israelí, sería la formación de cuatro estados “independientes” (sunita, alawita-chiita, curdo y druso).

Según el Mayor General Yair Golan de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés) “la guerra civil en Siria llevará al país a convertirse en un estado fallido y el terrorismo florecerá.” De acuerdo a las declaraciones del Mayor general Golan, las IDF analizan “cómo será la destrucción de Siria” (Reuters, 31 de mayo de 2012).

En el mes de noviembre de 2012, Lakhdar Brahimi, el enviado de paz de las Naciones Unidas para Siria, declaró que ese país podría convertirse en “una nueva Somalia (…) debe advertirse que puede surgir un escenario donde los señores de la guerra y las milicias llenen el vacío dejado por un estado colapsado” (Reuters, 22 de noviembre de 2012).

“Temo que ocurra algo incluso peor (…) el colapso del estado y que Siria se convierta en una nueva Somalia (…) Creo que si este problema no se aborda correctamente, el peligro será la “somalisación” y no la partición: el colapso del estado y el surgimiento de los señores de la guerra, milicias y grupos de combate”, declaró Brahimi.

Lo que el enviado de la ONU omite es que la desintegración de Somalia fue deliberada. Fue parte de una operación militar y de inteligencia encubierta por parte de los EE.UU., operación que en la actualidad también se está aplicando en varios países de Oriente Medio,  África y Asia, justamente, en aquellos países clasificados como “Estados Fallidos”.

La pregunta central es: ¿quién está haciendo que estos estados se conviertan en estados fallidos? ¿Quién busca “eliminarlos”?

La desintegración planificada de Siria como estado soberano es parte de un objetivo militar regional integrado y parte de una agenda de inteligencia que también incluye al Líbano, Irán y Pakistán. De acuerdo con las “predicciones” del NIC, la desintegración de Pakistán está prevista para el transcurso de los próximos tres años.

Michel Chossudovsky

29 de diciembre de 2012

Texto original en:  http://www.globalresearch.ca/destroying-countries-transforming-syria-into-a-failed-state/5317160

Traducido del inglés al castellano por PIA

New Age: La filosofía esoterista creada por la CIA

 

En el ámbito de las “teorías de la conspiración” y la información alternativa es muy frecuente encontrarse con premisas nuevaeristas del estilo pseudoesotérico de gurúes modernos. Area X ya ha dado cuenta de algunos casos como Matías Di Stéfano, que han sabido vender sus “enseñanzas”, generando ganancias millonarias. Sin embargo, pocos adeptos de ese tipo de creencias conoce el origen de la corriente ni sospecha que en realidad sus creencias son fruto de una amalgama generada por la CIA en los años 60′s para eliminar la creciente conciencia política que volvía peligrosa a la juventud estadounidense por aquellos años.

El movimiento de la nueva era estuvo estrechamente ligado a diversas operaciones secretas de la CIA y de la KGB, dentro del contexto de la Guerra Fría. Y es que este movimiento y sus líderes tuvieron mucho que ver con el desmantelamiento de la “Revolución del 68”; el inicio del terrible fenómeno del narcotráfico y el consumo masivo de drogas entre la juventud; el auge de diversas sectas orientalistas y, aunque parezca sorprendente, la caída de la URSS.

Las revueltas estudiantiles de los años 60 y principios de los 70 del pasado siglo supusieron un duro golpe para el establishment de las sociedades occidentales de esa época. En Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos, las tres naciones más comprometidas en la lucha contra el “telón de acero”, se estaba gestando algo que los líderes políticos no comprendían. Sus jóvenes más brillantes, los universitarios que dirigirían los destinos de sus respectivos países en la próxima década, se habían transformados en unos radicales antisistema.

Revueltas callejeras, manifestaciones, creación de organizaciones pacifistas o de acción política, mítines y todo tipo de iniciativas tendentes a promover un cambio en la sociedad tuvieron lugar durante esos años. En USA esta situación se agravó todavía más con las protestas contra la guerra de Vietnam. En los centros de poder del mundo occidental altos mandos de los servicios secretos, del ejército y del gobierno se reunían para intercambiar informes e impresiones sobre lo que estaba sucediendo.

La conclusión a la que llegaron las mentes pensantes de la CIA es que se estaba gestando un movimiento revolucionario en el mismo corazón del “mundo libre”. Y lo que era todavía peor: intelectuales, filósofos, profesores y gentes de gran altura intelectual y un enorme peso en la opinión pública se estaban adhiriendo al nuevo movimiento. Para los analistas de la CIA y de los servicios secretos británicos la situación se tornaba de una gravedad extrema. Los más pesimistas proyectaban un futuro nada tranquilizador. Esos jóvenes revolucionarios filocomunistas ocuparían puestos importantes en la estructura social de sus países. Los servicios de inteligencia, los partidos políticos, el ejército, las universidades, todos los sectores de la sociedad estarían “infiltrados” por izquierdistas radicales, todos ellos posibles agentes de la URSS. Es más, muchos políticos y militares vieron en este nuevo movimiento social de carácter antisistema la mano oculta de la temida KGB. La solución, según diversos autores, no consistió en acabar con el movimiento, sino en transformarlo, despojándolo de todo activismo político.

Ocultismo, drogas y rock and roll

El plan consistió en “cambiar el punto de atención” de los nuevos revolucionarios. Sus esfuerzos debían dirigirse hacia otras cuestiones, no hacia la meta de promover un cambio político. De este modo, en pocos años, el activo movimiento, que nació con unas metas bastante claras, acabó desinflándose y cayendo en la más absoluta anarquía, hasta desaparecer.

La finalidad de esta operación de largo alcance diseñada por la CIA y los servicios secretos británicos era introducir dentro del movimiento revolucionario juvenil tres nuevos elementos: las creencias esotéricas, mágicas y ocultistas; el consumo masivo de drogas y la aceptación del nuevo sonido del rock and roll. Con estos tres elementos los antropólogos y sociólogos de las inteligencias británica y norteamericana pensaron que lograrían que los jóvenes idealistas entrasen en un proceso de alejamiento del mundo real, lo que conllevaría la pérdida de sus objetivos políticos.

Y todo apunta a que estos planes tuvieron éxito. La música rock se transformó en un fenómeno juvenil de masas, atrayendo la atención de millones de adolescentes; las drogas se convirtieron en algo habitual en los campus universitarios estadounidenses, provocando la destrucción de toda una generación y las filosofías y sectas orientalistas llegaron a occidente. Muchos de los líderes de las revueltas de los años sesenta terminaron militando en sectas como los Hare Krishna, Meditación Trascendental y similares, y otros muchos fundaron o se convirtieron en militantes del “Movimiento del potencial humano”, que se centraba en el estudio de la astrología, la sabiduría de oriente, la hipnosis, las facultades paranormales del hombre, el yoga, la meditación o el desarrollo de la intuición entre otras cuestiones.

El potencial humano se transformaría más tarde en el ya masivo y popular movimiento de la nueva era. Pero, ¿de dónde obtuvieron los antropólogos y sociólogos de la CIA y la inteligencia británica la idea de combinar música rock, drogas y creencias mágicas? Según informaciones provenientes dePrioridad Internacional, una prestigiosa revista de circulación restringida especializada en cuestiones de inteligencia, nada más y nada menos que de los rituales de iniciación de diferentes pueblos indígenas y de varias ceremonias de los adoradores de la diosa Isis en los imperios egipcio y romano.

En estos rituales se unían las creencias mágicas –los dioses o los espíritus hacían acto de presencia en la ceremonia–; el consumo de sustancias alucinógenas como el peyote, el mescal u otras para comunicarse con los espíritus y lograr el trance, y una música de tambores repetitiva y rítmica con la finalidad de provocar un estado alterado de conciencia. Para Prioridad Internacional uno de los principales agentes de esta operación fue el famoso escritor Aldous Huxley.

El autor de Un Mundo Feliz, La máquina del Tiempo o La Isla del Doctor Moreau colaboró ya desde su juventud con la inteligencia británica y fue miembro fundador de la “Mesa Redonda de Rhodes”, una organización entonces comandada por Arnold Toynbee a la que pertenecían los miembros más importantes de la oligarquía británica. Toynbee perteneció durante casi cincuenta años al consejo del “Real Instituto de Asuntos Internacionales” –RIIA– y dirigió la División de Investigaciones de la inteligencia británica en la II Guerra Mundial, a la vez que hacía de oficial de información del primer ministro Winston Churchill. La función de los miembros de la “Mesa Redonda” era la defensa de los intereses del imperio y evitar a toda costa su decadencia y pérdida de poder en el ajedrez mundial. Los hijos de la élite de la “Mesa Redonda” entraban a formar parte de otra organización conocida con el pomposo nombre de los “Hijos del Sol”, que vendría a ser algo así como un escalón anterior obligatorio antes del acceso a la ya citada “Mesa”.

Años más tarde, Huxley regresó a Gran Bretaña, donde permaneció durante algún tiempo, hasta que a principios de 1952 volvió a asentarse en USA, esta vez acompañado por su médico personal y fiel amigoHumphrey Osmond. En ese mismo año la CIA puso en marcha el programa de control mental Mk–Ultra bajo la dirección personal del director de la agencia secreta norteamericana, Allen Dulles.

El director de la CIA, curiosamente, colocó en un lugar destacado del proyecto a Osmond, quien de este modo comenzó a trabajar para el servicio secreto de USA. Pocos meses después, Osmond y su amigo Aldous Huxley celebraron una serie de reuniones en la Universidad de Chicago para poner en marcha un plan de experimentación con mescalina y LSD. En esta época Huxley empezó a consumir mescalina y fruto de ello fue uno de sus libros más importantes: Las Puertas de la Percepción, obra que puso de moda la idea entre la juventud norteamericana que los alucinógenos tenían la capacidad de “expandir la conciencia” hacia otras realidades desconocidas.

Huxley estaba convencido que la renovación religiosa de USA vendría de las drogas y no de los predicadores. Huxley y el ya convertido en científico de la CIA Humphrey Osmond siguieron ampliando sus trabajos sobre los efectos de los alucinógenos con algunos individuos pertenecientes a los grupos ocultistas que el escritor había fundado en su primer viaje a USA. Recordemos que la base del proyectoMk–Ultra era también estudiar los efectos de las drogas en el ser humano. Entre los voluntarios “conejillos de indias” de Osmond y Huxley se encontraban algunos de los que años más tarde se convertirían en líderes de la contracultura estadounidense como Alan Watts o Gregory Bateson. Watts era un experto en religiones orientales y un defensor del uso místico del LSD con la finalidad de descubrir “nuestro yo interno”. Alan Watts también fue uno de los fundadores de la Pacific Foundation, la cual patrocinó a la WKBW en San Francisco y la WBAI–FM en Nueva York, las dos primeras emisoras de radio en promover el sonido rock and roll de los Rolling Stones, los Beatles y los Animals. Las mismas emisoras popularizarían luego el rock ácido y el punk rock.

En cuanto a Gregory Bateson, trabajó como antropólogo para la OSS, la agencia de inteligencia estadounidense anterior a la creación de la CIA. Más tarde se haría cargo de la dirección de la clínica experimental de drogas alucinógenas del hospital de veteranos de guerra de Palo Alto, de donde saldrían los primeros ideólogos del “hippismo”. A finales de los años sesenta Bateson fundó la “Clínica Libre” en la que siguió experimentando con drogas. Al personal de la clínica de Bateson pertenecía por ejemplo el doctor Ernest Dernberg, oficial de la inteligencia militar, posiblemente asignado al proyecto Mk–Ultra.

A mediados de los sesenta, la CIA y la inteligencia británica decidieron poner en marcha sus planes para acabar con la revolución juvenil. Se promocionó desde medios afines la música rock; se aprovechó la “infraestructura ocultista” creada por Aldous Huxley en California, al mismo tiempo que se publicitaba a todo tipo de sectas como los Hare Krishna o el Templo del Pueblo. Y, lo que es más terrible: se inundaron las calles y los campus universitarios de drogas mientras se daba cobertura a la “cultura de los alucinógenos”, promoviendo a gentes como Watts, Bateson, Isherwood, Timothy Leary –uno de los líderes de la contracultura acusado en múltiples ocasiones de trabajar en el proyecto Mk–Ultra– oStanislav Grof, el mayor difusor del uso del LSD como “expandidor de la conciencia”. Grof comenzó a trabajar sobre los efectos éste ya en 1956 en el Instituto Psiquiátrico de Praga. Años después se trasladaría a los Estados Unidos, continuando allí sus experimentos en el Centro de Investigación Psiquiátrica de Maryland. Grof, tras haber guiado personalmente más de 4.000 sesiones con LSD, llegó a la conclusión de que esta droga puede actuar como un catalizador de la conciencia.

En un amplio informe elaborado por el boletín de inteligencia Prioridad Internacional sobre los verdaderos intereses tras la revolución juvenil leemos: “A finales de los sesenta, Huxley fue nombrado profesor conferencista del Instituto Tecnológico de Massachussetts, en Boston. Estando en esa ciudad, Huxley organizó en Harvard un círculo paralelo a su equipo en la costa oeste. En el grupo de Harvard estaban Huxley, Osmond y Watts –venidos de California–, más Timothy Leary y Richard Alpert. El tema aparente del seminario de Harvard era ‘La Religión y su Significado en la Edad Moderna’. Se trataba en realidad de planear la contracultura del rock ácido. En la época de Harvard, Huxley estableció contacto con el presidente de la Sandoz –una empresa farmacéutica – que por esa época trabajaba en un contrato con la CIA para producir grandes cantidades de LSD y psilocibina –otro alucinógeno sintético– para la operación Mk–Ultra, el experimento oficial de guerra química de la CIA.

Según documentos que la CIA ha hecho públicos recientemente, Allen Dulles, el director de la agencia de inteligencia, compró más de 100 millones de dosis de LSD, casi todo el cual fue a inundar las calles de los Estados Unidos a finales de los sesenta. En esa misma época, también Leary comenzó a comprar por su cuenta grandes cantidades de LSD de la Sandoz. De las discusiones del seminario de Harvard, Leary armó el libro La Experiencia Psicodélica, basado en el antiguo Libro Tibetano de los Muertos. Con este libro se popularizó el término que había acuñado Osmond: expansión psicodélica de la muerte”. En este mismo informe se dice que el principal “conejillo de indias” de Bateson en Palo Alto fue Ken Kesey: “Bateson le administró la primera dosis de LSD a Kesey en 1959. Para 1962, Kesey había terminado su famosa novela Alguien Voló sobre el Nido del Cuco, la cual popularizó la noción de que la sociedad es una prisión y que los únicos realmente libres son los locos. Posteriormente, Kesey organizó un círculo de iniciados en el LSD denominada los ‘Alegres Truhanes’, que recorrían el país repartiendo LSD –muchas veces sin advertírselo a los receptores–, montando redes de distribución local y sentando las bases de una gran campaña de propaganda de la contracultura, aún un movimiento minúsculo”.

Esalen, nido de espías

A principios de los años 50 se funda en San Francisco la “Academia Americana de Estudios Asiáticos”, bajo la dirección del profesor de la Universidad de Standford Frederic Spiegelberg. Junto a él se unieron a esta nueva aventura intelectual Alan Watts, el indio Haridas Chanduri o el japonés D. T. Suzuki, entre otros. A los cursos impartidos por el profesor Spiegelberg y sus colaboradores asistieron durante años miles de estudiantes. Dos de estos alumnos, profundamente interesados por las sabidurías orientales, abrigaron la idea de fundar un centro especializado en el estudio de las nuevas ideas y filosofías que estaban llegando a los Estados Unidos. Michael Murphy y Richard Price, así se llamaban estos dos jóvenes emprendedores, consultaron su proyecto con Spiegelberg, que enseguida se ilusionó. Price había participado años atrás en los experimentos desarrollados por Gregory Bateson sobre los efectos de las drogas en el hospital de veteranos de Palo Alto. Parece que fue a través de Bateson como los dos jóvenes conocieron a Aldous Huxley, quien también prestó toda su ayuda para levantar este proyecto.

Al fin, en 1963, tras dos años de duro trabajo, Murphy y Price pusieron a funcionar Esalen, un instituto dedicado a la fusión de las religiones con la ciencia; oriente con occidente; lo material con lo espiritual; lo antiguo con lo moderno; el cuerpo con la mente; el arte con las matemáticas; etc. Situado en Big Sur, un bello paraje a unos 300 kilómetros al sur de Los Ángeles, pronto acaparó la atención de insignes heterodoxos que aterrizaron en Esalen llenos de ideas. Centenares de miles de personas pasaron por los cursos y convivencias de Esalen desde entonces hasta nuestros días. Escuelas, hospitales, iglesias y diferentes instituciones gubernamentales tienen en la actualidad contratos de colaboración con Esalen.

En este peculiar instituto de investigaciones desarrollaron sus enseñanzas escritores, filósofos, psicólogos, psiquiatras, historiadores e importantes científicos como Jack Sarfatti, un heterodoxo físico que trabajó en proyectos secretos para el gobierno de lUSA; Nick Herbert, autor de importantes estudios sobre comunicaciones translumínicas; Fred Alan Wolf, autor de conocidos libros de divulgación científica como Universos Paralelos o El Universo Onírico; Arthur Yung, matemático e inventor del helicóptero Bell;Jhon C. Lilly, médico y máximo experto mundial sobre los estados de privación sensorial y la comunicación con los delfines; Karl Pribram, neurofisiólogo y autor del modelo holográfico del cerebro;Stanislav Grof, especialista en los efectos del LSD y creador de la psicología transpersonal; B. F. Skinner, el famoso psicólogo conductista; Virginia Satir, fundadora de la terapia familiar; S. I. Hayakawa, especialista en semántica general de primera línea; David Bohm, físico y profesor de la Universidad de Princeton que ha realizado contribuciones decisivas a la mecánica cuántica y a la relatividad; John Mack, director durante años del departamento de psiquiatría de Harvard, premio Pulitzer y últimamente uno de los más famosos investigadores del fenómeno abducción –secuestro de seres humanos por parte de pretendidos seres extraterrestres–; o Fritjof Capra, un reconocido físico teórico que sentó las bases de las relaciones entre la física y las filosofías orientales con su best seller titulado El Tao de la Física.

Fuente: http://urgente24.com/areax/2012/10/new-age-la-filosofia-esoterista-creada-por-la-cia/

La blasfemia como arma de guerra

Detrás del video difamatorio sobre la fe musulmana, podría estar el impulso racista y fascista de legitimar la falsa guerra contra el terrorismo en sus 11 años. Ahora, EE.UU. tiene otra razón para incrementar su presencia militar en África y Medio Oriente.

Esta mujer en Kuala Lumpur señala a Washington. Su cartel dice: «¡Obama! ¡Nuestra paciencia tiene límite! ¡No nos culpen si sus ciudadanos mueren! ¡Cúlpense a ustedes mismos! ¡Ustedes lo comenzaron!
Autor: Getty Images

Jorge L. Rodríguez González
jorgeluis@juventudrebelde.cu
22 de Septiembre del 2012 21:23:40 CDT

Atacaron el mundo musulmán, y como otras veces, lo hicieron contra el corazón de su cultura e identidad. Quienes se encuentren detrás de la factura del ofensivo corto Inocencia de los musulmanes —avance de la película Los Guerreros del Desierto—deben estar chocando copas, porque todo parece ir de acuerdo con lo que maquinaron: una ola de repudio antiestadounidense con ataques a las embajadas y consulados en países del norte de África, Medio Oriente y Asia.

La maquinaria mediática occidental se encarga ahora de alimentar la islamofobia, tan intensamente como lo hizo después del 11 de septiembre de 2001, cuando George W. Bush y su mano derecha Dick Cheney —tan belicoso y extremista como su jefe— acusaron a Osama bin Laden, cabecilla de la red terrorista Al-Qaeda y hombre de la CIA, de ser el autor intelectual del derrumbe de las torres del World Trade Center, en Nueva York.

Entonces fue la justificación para atacar Afganistán. Dos años después, Sadam Hussein, un viejo amigo de Washington, se convirtió en uno más de los personajes «peligrosos» para la seguridad nacional de Estados Unidos, y le acusaron de tener armas de destrucción masiva. El Pentágono no tardó en caer sobre esa nación.

La satanización sirvió para convencer a la opinión pública norteamericana e internacional de la «necesidad» de la guerra contra esas naciones. En medio del estado policíaco y de terror instaurado en la gran potencia, mucha gente sintió miedo de perder sus vidas en manos de «coléricos y extremistas musulmanes» y apoyaron a sus «muchachos».

Esa es la imagen que podrían estar intentando revivir ahora fuerzas oscuras.

Parecería no casual la aparición del video de 14 minutos, donde se denigra la imagen del profeta Mahoma. El hecho aún está velado por el misterio y abrió incógnitas. Solo se ha establecido como sospechoso a un tal Nakoula B. Nakoula, quien se identificó como integrante de la Iglesia ortodoxa copta, un individuo condenado por fraude bancario a través de la web. Si se comprueba su participación en la autoría de la cinta puede ser juzgado por violar la libertad condicional que le prohibía el uso de Internet y de computadoras. Para aumentar el enigma, una de las actrices del filme levanta una demanda alegando engaño y manipulación…

Sí está claro que la fama alcanzada por el video en Internet se le debe a Terry Jones, el reverendo extremista que hace año y medio quemó libros del Corán en la Florida y también provocó la furia del mundo musulmán.

Además, la película que circuló primero en Internet y por varias salas de cine en Estados Unidos era hablada en inglés; pero el extracto publicado en YouTube en árabe, y que encendió la chispa, había alterado los diálogos para hacerlos más insultantes e injuriosos: quizá una prueba de premeditación con el objetivo de provocar la reacción del mundo musulmán.

Se afirma que un pequeño grupo de judíos financiaron con cinco millones de dólares la cinta que pretende decirle al mundo, no solo a los estadounidenses, que los musulmanes son, por naturaleza, irracionales, intolerantes y bárbaros.

Igual objetivo persigue la publicación de caricaturas en la revista satírica francesa Charlie Hebdo y los anuncios que comenzarán a circular esta semana en el metro de Nueva York, cuyo texto dice: «Derrote a la Yihad. En cualquier guerra entre un hombre civilizado y un salvaje, apoye al hombre civilizado. Apoye a Israel. Derrote a la Yihad».

Así, estas fuerzas oscuras, vinculadas a intereses militares, económicos y electorales en Estados Unidos quieren hacer ver que estos 11 años de engañosa guerra contra el terrorismo, tiene que seguir en pie.

Por tanto, cobran gran simbolismo los violentos incidentes en el consulado estadounidense en Bengasi, Libia, justamente el 11 de septiembre, cuando se recordaba el ataque a las Torres Gemelas.

Esquema explicando como la red de los neoconservadores de EEUU están detrás del video anti-islam que ha desatado las protestas de musulmanes en todo el mundo. Fuente: https://www.facebook.com/Laproximaguerramundial

¿Pudiera ser un complot?

Otra vez la Casa Blanca apunta a Al-Qaeda, y con ello justifica sus desmanes contra el mundo. En los círculos de poder este criterio ya es una certeza. El Centro Nacional Antiterrorista de EE.UU. etiquetó el ataque de «atentado terrorista», y por tanto investiga cómo lo planificó Al-Qaeda.

Según Antiwar.com, algunos funcionarios estadounidenses señalaron a un ex prisionero del campo de detención de la Base Naval de Guantánamo, territorio cubano ocupado ilegalmente por EE.UU., como participante en el ataque de Bengasi que concluyó con cuatro muertes estadounidenses.

El sospechoso fue identificado como Sufyan Ben Qumu, supuestamente ex chofer de Osama bin Laden y ahora uno de los líderes de Ansar al-Sharia Benghazi, el grupo seguidor de Al-Qaeda al que las autoridades libias achacan los hechos. Se afirma también que el objetivo era vengar el asesinato, en un ataque de drones en Paquistán, de un agente de Al-Qaeda, de procedencia libia.

Pero sí está claro que la mayoría de quienes protestaron frente al consulado en Bengasi y se manifestaron en el mundo musulmán, lo hacen contra la profanación de su religión y sin intenciones de desenlaces fatídicos.

Al-Qaeda pudiese ser la responsable de los acontecimientos, pero Al-Qaeda no es el pueblo musulmán.

Las protestas verdaderamente antiestadounidenses, no tienen solo como sustrato la película difamatoria, esa fue la llama que sacó a flote el viejo resentimiento de los pueblos de la región por la forma en que Washington los ha tratado: saqueos, apoyo a dictaduras, respaldo a Israel en detrimento de la causa palestina, las invasiones y ocupación de Afganistán e Iraq, la sangrienta guerra contra Libia, los ataques con drones en Yemen, Paquistán, Somalia…

Despierta desconfianza en la interpretación de este acontecimiento que se produjera justamente en Libia, donde Estados Unidos y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) financiaron a grupos terroristas en la guerra contra el coronel Muammar al-Gaddafi.

Algunos analistas afirman que a Washington le salió allí el tiro por la culata, como resultado de negociar con grupos extremistas, y advierten que otro tanto le pudiera suceder en Siria, donde Al-Qaeda es un aliado en la guerra contra el Gobierno de Bashar al-Assad.

Aún quedan en el aire muchas interrogantes sobre los hechos. ¿Por qué si el Departamento de Estado de EE.UU. recibió información 48 horas antes de la posibilidad de que sus misiones diplomáticas podrían ser objeto de agresiones —según el diario británico The Independent—, no alertó a su personal?

No sería la primera vez que una provocación es usada para justificar una guerrra. La Historia nos deja muchas enseñanzas: la explosión del Maine, Pearl Harbor, el Golfo de Tonkin, las Torres Gemelas…

El resultado

En un ambiente electoral donde los candidatos aprovechan errores, deslices o malas decisiones para desprestigiar a su contrincante, el presidente Barack Obama, que aspira a seguir en la Casa Blanca, no demoró en reaccionar. Cuando los medios de comunicación incentivan el odio, el racismo y el orgullo nacional, el jefe de la nación más poderosa del mundo decidió reforzar su presencia militar en el norte de África y Medio Oriente, además de prometerle a sus ciudadanos justicia por el ataque a su sede diplomática, lo que podría traducirse en una escalada de la operación que arrancó Bush en 2001, y que ha continuado implementando Obama en sus cuatro años de administración.

Esa no sería poca ganancia para la ultraderecha guerrerista y sus socios sionistas, preocupados por un mandatario que parecería distanciarse un poco de las posturas fascistas de Israel, empecinado en atacar a Irán.

La respuesta fue enviar a las costas libias los buques USS Laboon y USS McFaul, que transportan misiles Tomahawk —proyectiles que iniciaron el ataque contra Iraq y repitieron en Libia. También despachó un contingente de marines, la primera intervención terrestre de Estados Unidos en la nación norteafricana, en manos de Washington desde que la OTAN derrocó el régimen de Gaddafi; pero ahora EE.UU. afianzaría con mucha más efectividad su control en un país sumido en una violencia e ingobernabilidad crónicas (de una población de seis millones, 200 000 integran las milicias que no responden a las autoridades centrales).

También incrementará la acción de sus drones sobre Libia con el objetivo declarado de localizar a los terroristas que atacaron el consulado de Bengasi.

Este despliegue militar «justificado» no le viene mal a los grupos de poder, tratándose de una región que parece salirse un poco del carril dictado por la Casa Blanca durante décadas. Hay un gran ascenso islámico que levanta banderas nacionalistas y aboga por abandonar las viejas prácticas de dictaduras plegadas a los intereses norteamericanos.

En el centro, el conflicto israelo-palestino, que emerge como una preocupación principal para gobiernos como el de Egipto, cuando El Cairo quiere rescatar su liderazgo en el área, pero no al estilo del defenestrado Hosni Mubarak, lo que levanta ronchas en un Israel que presiona a Washington en busca del espaldarazo.

No es de descartar tampoco que el video difamatorio buscara una reacción por parte de la República Islámica de Irán, justificante para una agresión planificada hace años por Estados Unidos y sus socios sionistas. En este mismo contexto, buques de guerra y efectivos militares se emplazan en el Golfo Pérsico.

La militarización puede ser mucho mayor. Todo depende de la evaluación final que Estados Unidos haga de los sucesos desatados por el filme y del empuje de las fuerzas que se favorecerían con una respuesta dura que ponga al mundo en vilo.

Fuente: http://www.juventudrebelde.cu/internacionales/2012-09-22/la-blasfemia-como-arma-de-guerra/

Dos realidades de África

Caracas, 04 Abr. AVN.- Angola celebra este miércoles los 10 años de los acuerdos de paz firmados en Lusaka, Zambia, que permitió a este país del sur de África finalizar con la guerra de independencia contra la colonización portuguesa y emprender el camino hacia la transformación estructural del país.

En un acto de Luena, provincia de Moxico, el presidente José Eduardo Dos Santos, resaltó la lucha de los movimientos de liberación que lograron en la nación poner fin al régimen colonial y destacó la figura del líder revolucionario Agostinho Neto (1922-1979).

Mientras Angola avanza en las conquistas sociales y económicas por ser el país africano de mayor crecimiento sostenido, pero aún con carencias y con desocupación que todavía afecta al 30% de la población, en el norte de África varios países viven profundas crisis políticas y sociales.

Mali y Libia son naciones que atraviesan los conflictos internos más profundos, aunque las protestas y represiones todavía se sostienen en Egipto y Túnez

Dos Santos señaló durante la conmemoración la importancia del Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) y denunció que durante la guerra contra el colonialismo, Portugal bombardeó el país con napalm para contener al movimiento guerrillero y al pueblo que lo apoyaba.

Los acuerdos de paz en Angola fueron el puntapie inicial para llegar a un pacto con el Estado portugués, en 1974, que se vio reflejado con la independencia del país el 11 de noviembre de 1975.

Aunque Portugal se retiró de la nación, Angola tuvo que sufrir las invasiones militares desde Sudáfrica y Zaire, hostilidades que se prolongaron varios años y que el país africano enfrentó exitosamente con la ayuda de Cuba y la entonces Unión Soviética.

Desde el gobierno angoleño y el Buró Político del MPLA hicieron un llamado a la unidad y a profundizar la democracia.

Luego de la guerra contra el colonialismo, Angola logró reorganizar la producción del petróleo estatal, impulsar la construcción de carreteras e implementar diversos planes sociales, pero el conflicto bélico dejó más de cuatro millones de personas desplazadas, miles de muertos y una tasa de desempleo de alrededor del 43%.

Con la victoria angolana de 1988 se logró liberar su vecino del sur, Namibia,  y se le facilitó a los patriotas surafricanos sacar a Nelson Mandela de la cárcel y ganar las elecciones en Suráfrica, lo que con el transcurrir de los años se conformó una fuerza política significativa que unida a Mozambique, Zimbabwe, República Democrática del Congo y Tanzania, entre otros, dan vida a la Comunidad de Estados del África Austral (Sadc, por sus siglas en inglés), una organización regional de 15 estados que proporciona mayor estabilidad al cono sur africano.

El norte en crisis

En Libia, luego del asesinato de Muammar Al Gaddafi en octubre del año pasado, la crisis del país tomó un nuevo camino. Devastado por los bombardeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), que dejó miles de muertos, el Consejo Nacional de Transición (CNT) tomó el poder, pero al poco tiempo la fragilidad de ese organismo se puso en evidencia.

Los constantes enfrentamientos entre tribus y milicias mercenarias que siguen operando en el país, sumado a la división del territorio por parte de los jefes tribales de la región de Benghazi, demuestran que las promesas de democracia, estabilidad y democracia se encuentran lejanas.

La promulgación del estado autónomo de Cirenaica, en la zona de mayor producción de petróleo libio, es una muestra de una crisis que parece no resolverse en el corto plazo.

Por su parte, el golpe de Estado efectuado el pasado 22 de marzo en Mali por un grupo de militares, dejó al descubierto la fragmentación que atraviesa esa nación impactada negativamente por los desplazamientos de tuareg armados hacia territorio libio y las políticas de privatización efectuadas en la última década.

El derrocamiento del presidente maliense trajo aparejado el avance de los grupos tuareg quienes tomaron las ciudades de Kidal, Gao y Tombuctú, en tanto avanzó el accionar de la red terrorista Al Qaeda en el Magreb Africano (AQMA).

En Libia, la presencia de Al Qaeda fue uno de los factores desequilibrantes para el derrocamiento de Al Gaddafi, mientras que en Mali la Junta Militar todavía no puede detener a esa organización.

Leandro Albani AVN 04/04/2012 17:39

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