El cerebro no es sólo materia

Es capaz de generar espiritualidad, un concepto más amplio que el de religión

El cerebro no es sólo materia, ya que es capaz de generar espiritualidad, un concepto más amplio que el de religión. La espiritualidad es la conciencia de la segunda realidad o consciencia límbica, dominante en la humanidad primitiva y compartida con el reino animal. Es una facultad mental más, como la inteligencia o el lenguaje, una proyección de lo que genera el cerebro, que puede o no conducir a la religión. Por Francisco J. Rubia (*).

A la pregunta de si el cerebro es sólo materia, tengo que responder claramente que no. Experimentos realizados no hace mucho tiempo confirman que cuando se estimulan eléctrica o electromagnéticamente ciertas regiones cerebrales conocidas como el sistema límbico, o si quieren el cerebro emocional, se producen en el sujeto experimental experiencias espirituales e incluso experiencias místicas, que a mi entender son las experiencias espirituales más intensas.

A mi juicio, esto es de enorme importancia, porque significa que el cerebro, compuesto de materia consistente en células nerviosas, sus conexiones y las sustancias químicas que actúan como neurotransmisores, ese cerebro también es “espítiru” capaz de generar espiritualidad.

Cuando hablamos de espiritualidad la solemos asociar a la religión o a la religiosidad, pero esto es sólo en parte correcto, pues si es cierto que no se concibe la religión sin espiritualidad, sí se concibe, y de hecho existe, espiritualidad sin religión, como lo muestran lo que se han llamado “corrientes filosóficas”, como el budismo, el jainismo, el sintoísmo, el taoísmo, el confucianismo y algunos formas de hinduismo, que no tienen dioses y que, por tanto, no se consideran religiones.

Espiritualidad, felicidad y endorfinas

Si la religión es espiritualidad, pero la espiritualidad no tiene por qué ser religión, entonces la espiritualidad es un concepto más amplio. Y ¿qué se entiende por espiritualidad?

En las definiciones que se encuentran en los diccionarios encontramos un grupo que menciona el mismo término en la definición como “Espiritualidad es la cualidad de lo que es espiritual”. Y si buscamos la palabra espiritual encontramos: perteneciente o relativo al espíritu. Pero si vamos a la palabra espíritu, aún es peor, porque la definición de espíritu es: ser inmaterial y dotado de razón. Un ser inmaterial que, por definición, no tiene cerebro, ¿cómo puede tener razón? Estas definiciones no aclaran nada, aparte de ser incorrectas.

Un segundo grupo define la espiritualidad como un término antitético de la materialidad. Pero como estas definiciones están basadas en un dualismo materia-espíritu, entendiendo por espíritu algo inmaterial que controla el cuerpo físico, tampoco nos valen, por lo que decidí dar una definición más de acuerdo con mi propio pensamiento.

En mi libro El cerebro espiritual he definido la espiritualidad de la siguiente manera:“El sentimiento o impresión subjetiva de alegría extraordinaria, de atemporalidad y de acceso a una segunda realidad que es experimentada más vívida e intensamente que la realidad cotidiana y que está producida por la hiperactividad de estructuras del cerebro emocional”.

Esta definición, que como todas las definiciones no suelen abarcar todo el fenómeno, sin embargo alude a algunas características típicas de muchas experiencias espirituales, desde las más simples, como puede ser la observación de la belleza, tanto en la Naturaleza como en las artes plásticas, la música que puede conmovernos profundamente, hasta las más intensas como son las experiencias místicas que han experimentado los místicos y los fundadores de todas las religiones.

La alegría y felicidad que se experimentan en estas experiencias sabemos que se deben a la producción de endorfinas, sustancias parecidas a la morfina que el cerebro produce como analgésicos y sin las cuales los que realizan esfuerzos físicos extenuantes serían incapaces de realizar por el dolor que produce el ácido láctico en la musculatura.

Sabemos que cualquier situación de estrés es capaz de multiplicar por equis la cantidad de endorfinas que se producen. Por eso muchos atletas de alto rendimiento, como los corredores de maratón, alpinistas, etc., son adictos a esos ejercicios extenuantes.

Una característica de las experiencias espirituales profundas es la pérdida del sentido del tiempo y del espacio que dependen de la actividad normal de ciertas regiones de nuestro cerebro.

Seguir leyendo…   http://www.tendencias21.net/El-cerebro-no-es-solo-materia_a43928.html

Anuncios

Un dispositivo electrónico implantable en el cerebro ayudará a recuperar la memoria

Estados Unidos invertirá 2,5 millones de dólares en diseñarlo, y el objetivo es tener un prototipo en 2017

Estados Unidos invertirá 2,5 millones de dólares en diseñar un dispositivo electrónico implantable en el cerebro con la capacidad de registrar la actividad de las neuronas y de estimularlas para ayudar a recuperar la memoria. El objetivo del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, de California, es tener construido el nuevo prototipo para ensayos clínicos en 2017. Por Carlos Gómez Abajo.

Las ingenieras Angela Tooker y Vanessa Tolosa, del LNLL, cargan obleas de silicio en una cámara de vertido de metales deposition durante el desarrollo de los dispositivos neuronales. Fuente: LNLL.

Las ingenieras Angela Tooker y Vanessa Tolosa, del LNLL, cargan obleas de silicio en una cámara de vertido de metales deposition durante el desarrollo de los dispositivos neuronales. Fuente: LNLL.

La de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa (Darpa), del Departamento de Defensa de Estados Unidos, ha concedido al Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (LLNL, California) 2,5 millones de dólares para desarrollar un dispositivo neuronal implantable con la capacidad de registrar la actividad de las neuronas y de estimularlas para ayudar a recuperar la memoria.

La investigación, informa el Laboratorio en una nota de prensa, se basa en entender que la memoria es un proceso en el que las neuronas de ciertas regiones del cerebro codifican la información, la almacenan y la recuperan. Ciertos tipos de enfermedades y lesiones, incluyendo la lesión cerebral traumática (TBI, por sus siglas en inglés), la enfermedad de Alzheimer y la epilepsia, interrumpen este proceso y causan la pérdida de memoria. En EE.UU., la TBI afecta especialmente a los militares.

El objetivo del trabajo del LLNL -impulsado por el grupo de Tecnología Neuronal del LLNL y realizado en colaboración con la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y la empresa Medtronic- es el desarrollo de un dispositivo que utilice la grabación en tiempo real y la estimulación en ciclo cerrado de los tejidos nerviosos para llenar las lagunas del cerebro lesionado y restaurar la capacidad del individuo para formar nuevos recuerdos y acceder a otros formados previamente.

En concreto, tratarán de desarrollar un sistema de neuromodulación -un sofisticado sistema electrónico para modular las neuronas- que investigará las áreas del cerebro asociadas con la memoria para comprender cómo se forman los nuevos recuerdos. El dispositivo se desarrollará en el Centro de Bioingeniería del LNLL.

“En la actualidad, no existe un tratamiento eficaz para la pérdida de memoria provocada, por ejemplo, por el TBI”, explica el líder del proyecto, Satinderpall Pannu, director del Centro de Bioingeniería del LNLL, dedicado a la fabricación de interfaces neuronales biocompatibles.

LLNL desarrollará un dispositivo neuronal inalámbrico en miniatura e implantable de forma crónica. El dispositivo será implantado en la corteza entorrinal y el hipocampo, las regiones del cerebro asociadas con la memoria.

Un sistema electrónico externo que se llevará alrededor de la oreja almacenará la información digital asociada con el almacenamiento y la recuperación de la memoria y proporcionará energía al paquete implantable utilizando por un sistema de radiofrecuencia.

Duración

Diseñados para durar durante todo el tratamiento, los electrodos del dispositivo se integrarán utilizando tecnologías avanzadas de integración y empaquetamiento en 3D. Los microelectrodos que son el corazón de este dispositivo estarán incrustados en un polímero biocompatible y flexible.

El objetivo del equipo es tener construido el nuevo prototipo para ensayos clínicos en 2017. UCLA y Medtronic se centrarán en la realización de ensayos clínicos y en la fabricación de piezas y componentes, respectivamente.

Toma de decisiones

Investigadores del Wake Forest Baptist Medical Center (Carolina del Norte, EE.UU.), por su parte, utilizaron en 2012 un sistema prostético electrónico de funcionamiento similar al que quieren desarrollar en el LNLL, aunque en este caso el objetivo era recuperar la capacidad de tomar decisiones en sujetos que padecían una enfermedad o una lesión cerebral. Eso sí, sólo lo probaron en primates no humanos.

El sistema, explicaba el centro en una nota de prensa, accedía a los circuitos existentes en el cerebro a nivel celular y registraba los patrones de activación de múltiples neuronas de la corteza prefrontal, la parte del cerebro involucrada en la toma de decisiones. A continuación, “reproducían” la grabación de nuevo hacia la misma área del cerebro para estimular eléctricamente la actividad neuronal basada en la toma de decisiones.

En primer lugar, se entrenó a cinco monos para que seleccionaran una imagen de entre varias que se les mostraban en varias presentaciones de la serie (siempre la primera que les habían mostrado en la primera presentación de todas). Cuando acertaban, el dispositivo grababa los patrones neuronales correspondientes.

A continuación, se simuló una lesión cerebral administrándoles cocaína, que reducía su capacidad de toma de decisiones un 13% respecto a la normalidad. En este caso, cuando los monos fallaban, la prótesis reproducía los patrones neuronales “correctos”, grabados previamente. Los monos recuperaban de ese modo su capacidad normal de toma de decisiones.

Fuente: http://www.tendencias21.net

“Cuando mueres sólo cambias de conciencia”

Pim van Lommel, cardiólogo; investiga experiencias después de la muerte (EDM)

Pim van Lommel, cardiólogo; investiga experiencias después de la muerte (EDM)

Madurar es liberar la conciencia de la edad: he tratado a jóvenes con experiencias después de la muerte más maduros que yo. Mi padre era neurólogo y yo quise ser físico: ahora estudio física cuántica para entender qué sucede tras la muerte. La fe es otro camino a la verdad.

Cuando enseñaba Cardiología en el hospital de Arnheim -800 camas- ya investigaba cómo algunos pacientes, tras infarto y muerte clínica, volvían a vivir.


Hasta que en 1986 leí el testimonio de un estudiante de Medicina, George Ritchie, que resucitó tras nueve minutos de muerte clínica. Me impresionó tanto que empecé a estudiar en profundidad esos casos.

¿Tantos había?
En 1988 ya tenía doce episodios incuestionables y creé una red de investigación con otros diez hospitales holandeses. Iniciamos un estudio clínico prospectivo de 344 pacientes, que publicó The Lancet (2001).

Causó un impacto mundial.
Tanto que ya le avancé entonces, cuando usted me entrevistó, que, tras 31 años de cardiología, me iba a dedicar en exclusiva a las experiencias cercanas a la muerte (EDM).

¿Qué hemos aprendido desde el 2001?
Tenemos más preguntas, además de la clásica: ¿si la conciencia es un mero producto del cerebro, cómo puede sobrevivir y explicar la experiencia de la muerte?

¿Qué dice la ortodoxia médica?
Que se trata de meras alucinaciones causadas por la anoxia (carencia de oxígeno).

¿Y qué le dice su investigación?
Si la causa fuera la anoxia, todos los que vuelven a la vida tras la muerte tendrían EDM, porque todos la sufren, pero, en cambio, sólo el 18% tiene esas experiencias.

¿Qué explican sobre ellas?
Coinciden en hablar de recuerdos, cognición y emociones y mantienen la identidad, un punto crucial, porque el ego es el enlace entre la conciencia y el cuerpo.

¿Luces, voces, su vida en un instante…?
Las han experimentado miles de personas, pero no todos las explican por temor a ser tachados de lunáticos o porque creen que las causan la medicación o la enfermedad.

¿Todos experimentan lo mismo?
No todos experimentan todo, pero todos citan algunas experiencias recurrentes que coinciden en un cruce espacio-temporal.

¿A qué se refiere?
Es la revisión de la vida pasada, pero también la futura y presente: algunos, al volver, anticipan sucesos y reinterpretan los ya pasados, así que suelen cambiar de pareja, de trabajo, de existencia, porque han contemplado su vida en conjunto durante su EDM.

¿Cómo son esas visiones?
Inefables, a menudo el lenguaje carece de términos para explicarlas. Una EDM de tres minutos puede requerir semanas de testimonio en el que no se repite un solo episodio. El tiempo, como le decía, transcurre de un modo único en síntesis con el espacio y una constelación de familiares y afectos.

Por ejemplo.
Un paciente refiere cómo en su EDM había visto a un señor desconocido sonriéndole. Diez años después, su madre agonizante le reveló que él era hijo de una relación extramarital y le mostró una fotografía de su padre biológico, asesinado en un campo de concentración: era aquel señor sonriente.

¿Cómo sabe que esos pacientes clínicamente muertos siguen conscientes?
Lo prueban cientos de casos. En Conciencia más allá de la vida explico el de un hombre de 43 años que nos llegó cianótico, frío, sin tensión y con las pupilas dilatadas. La enfermera le extrajo la dentadura postiza y la depositó en un cajón. Resucitó inexplicablemente tras un largo coma y preguntó por sus dientes.

Si estas vivo, resultan muy útiles.
Reconoció, al verla, a la enfermera y le pidió que se los devolviera. Ella nos llamó alarmada y entonces el paciente nos relató en detalle lo que habíamos dicho y hecho cuando llegó muerto a urgencias del hospital.

¿Y usted qué cree?
Nuestra conciencia no es más que un retransmisor para esta dimensión de nuestro ser en varias. Es como una radio que, mientras vivimos aquí, sintoniza con este universo. Nuestra muerte sólo es un cambio de conciencia, una transición. Sólo morimos en una dimensión para pasar a otras.

¿Es una convicción religiosa?
Es física cuántica. Yo no soy creyente. Muchas religiones se han acercado a esa realidad con técnicas de paso entre esas dimensiones, como la meditación o el misticismo.

¿Cómo lo sabe?
Porque estudio casos -me consultan decenas cada día- y las experiencias son recurrentes y concurrentes: confluyen tiempo -pasado, presente y futuro: tienen visiones- y espacio en sensación de unidad.


Y esos testimonios de cada día coinciden con los relatos de la mística y las visiones de profetas, gurús y santos desde hace siglos.

¿Todo está conectado?
Ven la luz (los niños me cuentan que un ángel; los ateos hablan de “una energía” y los creyentes, de Dios). Todos se refieren a lo mismo y que en ello se sienten integrados.

¿Por qué la ciencia lo ignora?
Hasta ahora, la mecánica cuántica demuestra que la luz consta de partículas que al mismo tiempo son ondas -creo que nuestra conciencia las retransmite- dependiendo del estado del observador.

La experiencia de lo objetivo, al fin, depende de tu estado subjetivo.
Así que, desde los gurús milenarios hasta los físicos cuánticos, cuando asumes tu transición sin miedo experimentas un anticipo de esa sensación de plenitud.

La ciencia ignora o niega cuanto no puede explicar, pero eso no quiere decir que no exista. La vida del doctor Van Lommel es una apuesta por la verdad, por muy inexplicable que parezca, más allá del camino trillado de la ortodoxia. Han pasado diez años desde que hablamos, pero al estrechar su mano en el aeropuerto de Amsterdam (viene de conferenciar en Atlanta) me sonríe como a un viejo amigo y experimento una íntima sensación de paz y seguridad. El doctor Van Lommel se ha asomado al otro lado sin dejarse en éste el sentido común y lo que ha visto es bueno, aunque, para dominarnos, nos hayan infundido el miedo a verlo. Aceptarlo es aceptarnos y sentirse mejor.

Fuentehttp://www.lavanguardia.com

Referencias:

van Lommel P, van Wees R, Meyers V, Elfferich I. (2001) “Near-Death Experience in Survivors of Cardiac Arrest: A prospective Study in the Netherlands”, The Lancet, 358(9298):2039–45, doi:10.1016/S0140-6736(01)07100-8.

About the Continuity of Consciousness.  http://link.springer.com/chapter/10.1007/978-0-306-48526-8_9#page-1

¿Por qué vemos caras en la nubes?

Nuestro cerebro es muy «hábil» percibiendo rostros donde no los hay. Hay una red especializada en producir estas ilusiones.

En nuestra vida social las caras son importantes, por eso con frecuencia tenemos la ilusión de verlas (pareidolias)

En nuestra vida social las caras son importantes, por eso con frecuencia tenemos la ilusión de verlas (pareidolias)

Vemos caras en las nubes, en los dibujos de las cortinas o las alfombras, en las tostadas del desayuno, en una mancha o en la pared… Nuestro cerebro es muy hábil percibiendo rostros donde en realidad no los hay. Estas percepciones ilusorias se denominan pareidolias y son muy comunes. Y ponen también de manifiesto que nuestro sistema visual y nuestro cerebro están adaptados para percibirlas.

Esta tendencia a detectar rostros en lo que simplemente es un estímulo visual ambiguo y aleatorio sin una forma concreta, como una nube,podría tener un alto valor adaptativo. Puesto que las caras tienen gran importancia en nuestra vida social, es más ventajoso verlas casi por todas partes, que dejar de percibirlas. Algo que ocurre en un raro trastorno denominado prosopagnosia (del griego prosopon, rostro, y agnosia, dificultad para reconocer). Es un tipo de «ceguera» específica para reconocer los rostros que incapacita a las personas para formar la imagen de una cara, aunque pueden percibir sus componentes individuales: ojos, boca, nariz…

Algo tan simple como el juego de ver caras en las nubes ha interesado a los neurocientíficos, por el conocimiento que aporta sobre el cerebro. De hecho, las pareidolias con forma de cara indican que el cerebro está trabajando de forma equivocada, emparejando estímulos ambiguos con las representaciones internas de rostros. Y esta ilusión es importante para entender cómo el cerebro integra en realidad las partes de un rosto para que lo percibamos como una cara.

Un artículo recientemente publicado en la revista «Cortex» se ha ocupado de este tema. Que podamos percibir rostros se debe a que hay zona concreta del cerebro encargada de esta tarea: el área fusiforme facial (AFF). Está situada en el hemisferio derecho y es fundamental en el procesamiento exclusivo de los rostros, pero no de otros objetos o formas.

Percepción sesgada

En el experimento, a los participantes les mostraron imágenes ambiguas en las que aparecían puntos en distintas tonalidades de gris.Los investigadores les dijeron que en la mitad de estas imágenes podía percibirse una cara, lo cual no era cierto. El 34% de los participantes fueron capaces de ver caras en las imágenes. El propósito era averiguar si el área específica para el reconocimiento de caras (AFF) se activaba cuando los participantes decían ver en las imágenes de puntos una cara. Algo que comprobaron mediante resonancia magnética. Y en efecto, así fue.

Mientras los participantes tenían la ilusión de ver una cara en los puntos, el AFF se activaba. Y esta activación esta relacionada con la vividez con que percibían la cara: Cuanto mayor era la actividad detectada en el AFF, mayor era pareidolia que experimentaban.

Este área del cerebro es fundamental para unir cada parte de la cara y “formar” un rostros, algo que los expertos en neurociencia denominan procesamiento de abajo arriba.

Esta región específica para el reconocimiento de las caras no era la única que se activaba. También lo hacía la corteza prefrontal, la zona más evolucionada de nuestro cerebro. Esta zona del cerebroejerce una considerable influencia en el procesamiento visual. Podría decirse, que «sugiere» al área fusiforme facial cómo debe interpretar lo que está viendo. Es lo que se denomina procesamiento de arriba abajo. En realidad, las pareidolias consisten en acomodar estímulos visuales externos ambiguos con las representaciones internas que ya tenemos, y que maneja la corteza prefrontal.

Visión sesgada

En otras palabras, que la corteza prefrontal envía señales al área de procesamiento de las caras para que interprete las señales que recibe de la corteza visual (determinadas formas en una nubes, unos puntos, etc) como integrantes de una cara a pesar de que en realidad no es una cara. Una visión un tanto “sesgada” que da lugar a la pareidolia.

Además de la corteza prefrontal, la corteza visual y área de reconocimiento facial, intervienen otras estructuras en estas ilusiones y forman un red especializada en la percepción de caras a partir de estímulos ambiguos.

De ahí que los investigadores concluyan que las pareidolias de caras tienen un sentido evolutivo: más vale verlas donde no las hay, que ser incapaces de percibir los rostros humanos cuando los vemos , con la toda la información que aportan.

Fuente: http://www.abc.es/ciencia/20140309/abci-caras-nubes-201403071657.html

La percepción de que la marihuana es una “droga segura” es científicamente inexacta

Contact: William Raillant-Clark
rw.raillantclark@gmail.com
514-566-3813
University of Montreal

El cannabis afecta a los procesos de adicción en el cerebro de los adolescentes

La naturaleza del cerebro de un adolescente hace que los usuarios de cannabis entre la población especialmente en riesgo de desarrollar conductas adictivas y sufrir otros efectos negativos a largo plazo, de acuerdo con investigadores de la Universidad de Montreal y la Facultad de Medicina de Nueva York en el Monte Sinaí.

“De las drogas ilegales, el cannabis es la más utilizada por los adolescentes, ya que es percibida por muchos como de poco daño. Esta percepción ha llevado a un número creciente de estados para que aprueban su legalización y una mayor accesibilidad. La mayoría de los debates y las consiguientes políticas sobre cannabis se realizaron sin tener en cuenta su impacto en una de las poblaciones más vulnerables, a saber, los adolescentes, o sin tener en cuenta los datos científicos”, escribió el profesor Didier Jutras-Aswad, de la Universidad de Montreal y Yasmin Hurd, MD, PhD, del Monte Sinaí. “Si bien es claro que se necesitan más estudios científicos sistemáticos para comprender el impacto a largo plazo de la exposición al cannabis adolescente en el cerebro y el comportamiento, la evidencia actual sugiere que tiene una gran influencia sobre las conductas adictivas en adultos en particular para ciertos subgrupos de los grupos más vulnerables de individuos”.

Los investigadores revisaron más de 120 estudios donde analizaron diferentes aspectos de la relación entre el cannabis y el cerebro de los adolescentes, incluida la biología del cerebro, la reacción química que ocurre en el cerebro cuando se usa el fármaco, la influencia de la genética y los factores ambientales, además de los estudios sobre el fenómeno de la “droga de entrada”. “Los datos de estudios epidemiológicos han demostrado repetidamente una asociación entre el consumo de cannabis y la adicción a las drogas posteriores, más pesadas ​​y la psicosis (es decir, la esquizofrenia). Curiosamente, el riesgo de desarrollar estos trastornos después de la exposición al cannabis no es la misma para todos los individuos y se correlaciona con factores genéticos, la intensidad del consumo de cannabis y la edad en que se produce. Cuando la primera exposición se produce en los adolescentes más jóvenes frente a mayores, el impacto de cannabis parece ser peor en lo que respecta a muchos resultados como la salud mental, nivel de educación, la delincuencia y la capacidad de conforme con papel de adulto, “Dr Jutras-Aswad dijo.

Fuente (inglés): http://www.eurekalert.org/pub_releases/2013-08/uom-pom082613.php

¿Quién habitará la Tierra en 2035? Futurólogos de EE.UU. lo predicen

Junto con avances tecnológicos como la biotecnología o la nanotecnología surgen nuevas amenazas

Un grupo de futurólogos militares presentaron un video que muestra claramente una tendencia que va borrando los límites entre el ser humano y las máquinas.

Este proceso va cada vez más rápido hasta que llegará un momento -según ellos- en que no habrá diferencia entre el hombre y la máquina, dando lugar al ‘ciborg’, una nueva generación de personas en el mundo compuesta de elementos orgánicos y dispositivos cibernéticos. Como parte del programa de investigación ‘Blue Horizons’ del Centro de Estrategias y Tecnologías de las Fuerzas Armadas de EE.UU., se prepara una serie de informes anuales sobre las futuras tecnologías y en ese marco se produjo un video titulado ‘Bienvenidos al 2035… la era de la sorpresa’.  El videos empieza con la frase de Einstein “el progreso tecnológico es como un hacha en manos de un criminal patológico”, para luego pasar a ver la evolución que se inicia con Da Vinci en el año 1500. Después va mostrando cómo la tecnología se ha sofisticado hasta pronosticar cómo será en el año 2035.

Los autores creen que pueden predecir con bastante precisión las tecnologías que se utilizarán en el futuro, por ejemplo, aseguran que se implantarán chips en nuestro cerebro. El programa ‘Blue Horizons’ debe definir cómo se verá el aire, el espacio y el ciberespacio en los próximos 20 años, así como las nuevas amenazas a la seguridad nacional de EE.UU. y los métodos para minimizar los posibles daños. Sin embargo, los autores reconocen que nadie puede predecir con exactitud las consecuencias de una nueva etapa, lo que crea algunas preocupaciones.

Fuente: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/54581-ciborg-habitara-tierra-2035-futurologos-eeuu-predicen

Apo 13:16-18 Y hace que a todos, a pequeños y grandes, a ricos y pobres, a libres y esclavos, les pongan una marca en su mano derecha o en su frente, y que ninguno pueda comprar o vender, sino el que tiene la marca: el nombre de la bestia o el número de su nombre. Aquí está la sabiduría. El que tiene entendimiento, deduzca el número de la bestia, porque es número de hombre: su número es seiscientos sesenta y seis.

¿Meditar es bueno para el cerebro según estudio?

RPP Wikimedia Commons

Un estudio revela que las personas que practican meditación durante años refuerzan las conexiones de su cerebro.

Un estudio publicado en la revista Frontiers in Human Neuroscience indica que las personas que practican meditación durante años refuerzan las conexiones de su cerebro y presentan una mayor cantidad de plegamientos en la corteza del mismo.

Estas características se relacionan con una mayor memoria y con la habilidad para procesar información y tomar decisiones. Además, el trabajo demuestra la plasticidad del cerebro, es decir, su capacidad para adaptarse a los cambios ambientales.

En el estudio se incluyeron tanto a personas que llevaban más de 20 años practicando meditación como a otras que no lo hacían. Los investigadores, de la Universidad de California (UCLA), compararon las imágenes de resonancia magnética de los cerebros de los voluntarios y midieron los plegamientos de la corteza.

“Los meditadores son considerados unos maestros en la introspección y la consciencia, así que los datos obtenidos son lógicos”, indica Eileen Luders, uno de los autores, quién sin embargo afirma que también hay que tener en cuenta que aspectos genéticos y otros factores ambientales pueden contribuir a los resultados observados.

Comentario de laverdadysololaverdad

¿Estamos ante un estudio acabado y con resultados empíricos?

La doctora responde: indica Eileen Luders, uno de los autores, quién sin embargo afirma que también hay que tener en cuenta que aspectos genéticos y otros factores ambientales pueden contribuir a los resultados observados.

¿Podría la meditación tener los efectos deseados por aspectos ambientales y/o genéticos?

Estudiar la MT (Meditación trascendental) con ojos críticos es una excentricidad, pero buscando buscando, algo hemos encontrado.

Hay una monografía, (Meditation, classic and contemporary perspectives, editada por D. H. Shapiro y R. N. Walsh en 1984), en la que uno encuentra cosas interesantes e inesperadas. Por ejemplo, me sorprendió comprobar que la MT no consigue bajar la frecuencia cardiaca más allá que la simple relajación. Yo pensaba que eso sí podían hacerlo.

Aunque algunos estudios modernos muestran efectos positivos en la reducción de la hipertensión, los doctores Raj Dhwarka P. y Chittaranjan A. entre otros, discuten su relevancia estadística. Cualquier técnica de relajación tiene efectos parecidos, y la predisposición de los creyentes en la meditación a implicarse activamente en el estudio constituye un sesgo importante. Los practicantes de la MT se esfuerzan en convencer a los investigadores de que funciona, mientras que la relajación no suelen tener practicantes tan proselitistas. Un metaestudio de 2004 dice que definitivamente no hay nada serio al respecto.

Un artículo de 2006 de cuatro psiquatras tailandeses no consiguen encontrar una mayor efectividad de la meditación con respecto a otras técnicas como el biofeedback o la relajación en el tratamiento de la ansiedad.

Aún más explícito es el metaestudio de Canter y Ernst sobre 107 artículos relativos al efecto de la MT sobre diferentes funciones cognitivas. La conclusión final es que no hay evidencias de tales efectos.

¿Y efectos adversos?

En el capítulo 17 de la monografía que citábamos antes (Adverse effects of transcendental meditation), L.S. Otis  explica que, en su opinión, los efectos alegados por los propagandistas de la MT son consecuencia de una selección de las historias más favorables. El psicólogo describe su estudio, que parece bien hecho, con un grupo de voluntarios control que no aprendieron MT y que proporcionaron los valores de “línea base”, un grupo que fue adiestrado en MT simulada y un tercer grupo que recibieron la formación típica en el SIMS (Students International Meditation Society). También pasaron unos 800 cuestionarios a alumnos del SIMS, dividiéndolos en tres grupos: “novicios”, experimentados (realizaban un curso para ser profesores) y abandonos. Curiosamente, los meditadores con largo historial mostraban más efectos adversos que los que habían abandonado el proceso voluntariamente. Esta paradoja apunta hacia una posible conducta adictiva respecto a la MT. Ansiedad, conducta antisocial, confusión, intolerancia a los demás, dificultades para descansar… Se demostró que el número y severidad de los desórdenes estaba positivamente relacionado con el tiempo que llevaban meditando. Los efectos adversos fueron duraderos en algunos casos y algunos voluntarios tuvieron que abandonar el experimento por consejo médico.

Sus conclusiones son que no es una práctica recomendable para todo el mundo y que, en muchos casos es desaconsejable. Publicó sus resultados en 1974 en Psychology Today, pero la marea de la meditación estaba en su máximo por entonces y aquello era remar en contra. El SIMS puso fin a su colaboración con el científico y envió un carta a todos sus profesores de los EEUU atacando duramente el artículo y proporcionándoles respuestas estándar para eludir las sospechas de efectos adversos que pudieran tener los alumnos.

Pasada la marea, en 1993, Persinger publicó un estudio comparando a 221 meditadores con 860 no meditadores y encontró una gran cantidad de efectos de tipo epiléptico: percepciones no relacionadas con los sentidos, percepción de significados ocultos en estímulos intrascendentes y toda una serie de síntomas asociados a los que los psicólogos llaman “pensamiento mágico”… Su hipótesis es que estos procedimientos cognitivos potencian desórdenes de tipo epiléptico. Este investigador encuentra toda una serie de síntomas de preponderancia del hemisferio derecho en los meditadores. Experimentar “presencias” era más frecuente en mujeres, especialmente si eran zurdas. Finalmente advierte que la meditación está contraindicada en esquizotípicos, trastornos de personalidad disociada y todos los grupos que muestren un frágil concepto de sí mismos.

Así que el Dalai Lama que diga misa o recite mantras, pero la Meditación trascendental puede tener efectos secundarios perniciosos.

Contra los problemas físicos y psicológicos los resultados son pobres, y si sus efectos son tan beneficiosos no se explica la elevada tasa de abandono, que es del 35 al 70% según la fuente. Así que no parece una técnica muy poderosa y, aunque sus propagandistas tratan de ocultarlo, existen sospechas razonables sobre posibles efectos secundarios. Entonces, ¿para qué sirve? Pues hay un campo de aplicación en el que la meditación trascendental no tiene competencia: conseguir la paz mundial, evitar las catástrofes naturales, como los terremotos o las epidemias y acabar con la contaminación…¡estamos salvados!

Fuentes:

http://www.rpp.com.pe/2012-03-17-meditar-es-bueno-para-el-cerebro-segun-estudio-noticia_462358.html

http://nomehagasmuchocaso.wordpress.com/2009/10/25/medite-pero-seguro/

La meditación en sí, no es completa, si no va acompañada de la verdad de Dios. En su Palabra, ÉL hizo promesas a la humanidad. Por Ej; “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche Meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. (Josué 1:8 La Biblia)