“Estoy listo para ser el primer Papa negro”: Peter Turkson

El cardenal Peter Turkson, nacido en Ghana (África), dice que está preparado para suceder a Benedicto XVl.

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El cardenal ghanés Peter Turkson, visto como posible candidato a suceder al papa Benedicto XVI, cree que la Iglesia católica está preparada para que el próximo pontífice sea de América Latina o África, según ha afirmado al diario británico The Times.

Turkson, de 64 años, considera que el cónclave de cardenales que debe elegir al nuevo papa, tras la renuncia de Benedicto XVI el próximo 28 de febrero, reconocerá la madurez de la Iglesia en estas dos regiones del mundo en vías de desarrollo.

“Para mí, tener a alguien del hemisferio sur del mundo, como África, América Latina o Asia, no sería una sorpresa. La Iglesia ha estado en América Latina durante años. No podemos pretender que no hay un cierto liderazgo allí”, afirmó el cardenal, quien cree que la Iglesia de África tiene el mismo mérito.

Turkson, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz del Vaticano, ha resaltado que Benedicto XVI ha valorado el trabajo de la Iglesia de África en el documento papal Africae Munus (La misión de África), en el que manifiesta su admiración por ella.

Según The Times, África afronta en el cónclave una fuerte competencia de América Latina y la Iglesia de Italia.

No obstante, Turkson es visto como posible aspirante puesto que no es un cardenal de edad avanzada, agrega el rotativo, que recuerda que este cardenal ghanés es uno de los diez hijos de un carpintero que trabajó en una mina de manganeso.

“Cuando le dije a mis padres que quería ser sacerdote, no me creyeron. Me dijeron: ‘Tu no, tal vez otro hermano”, recordó.

Según reveló, sintió una gran inspiración para seguir el sacerdocio a raíz del trabajo de una misión holandesa en un pueblo del oeste de Ghana, por lo que entró como seminarista.

“Yo lo explico así -dijo-. Cuando conduces un coche hay un motor de arranque. El arranque hace que el motor funcione. Es el motor que hace conducir el coche pero el motor no funciona sin el arranque. En nuestra vida, hay alguien que actúa de arranque”.

“En mi caso, fue un sacerdote misionero y su forma de oficiar la misa me interesó. Fue una inspiración que me llevó al seminario”, puntualizó el cardenal.

Preguntado sobre si estaba preparado para ocupar la Silla de San Pedro, Turkson afirmó que “cuando uno acepta ser sacerdote, uno acepta servir a la Iglesia”.

Turkson también le dijo al diario británico The Telegraph que de llegar al Vaticano, como máximo líder de la Iglesia Católica debería asumir el desafío de convertir nuevamente a la institución en un referente en la vida moderna y a la vez sobrellevar los pensamientos conservadores  en una sociedad  con miles de estilos de vida alternativos.

En su recorrido en  la iglesia, el ghanés ha recibido grandes halagos por parte de Benedicto XVl  y no perdió tiempo al manifestar su pensamiento conservador.

“Necesitamos encontrar caminos para lidiar con los desafíos que han surgido en la sociedad y la cultura. Es imperativo continuar con nuestra tarea evangelizadora o convertir a aquellos que han abrazado estilos de vida alternativos que desembocan en tendencias y costumbres falsas. No podemos fallar en nuestra tarea de guiar a las personas” dijo el cardenal.

Turkson causó controversia en el pasado  por aparecer en un video diciendo  que Europa debía enfrentar a los musulmanes que se estaban tomando el continente y por insistir  en que los condones no eran la solución en la lucha contra el sida.

“Si llegara a ser Papa, lo primero que haré es reivindicar la imagen de nuestra santa iglesia católica” concluyó en su entrevista con The Telegraph.

Con información de EFE.

Fuente: http://www.semana.com/mundo/articulo/estoy-listo-para-primer-papa-negro-peter-turkson/333298-3

A dos años de la invasión a Libia

¿De qué ha servido su destrucción como país? ¿Cómo viven hoy los libios?

Casi dos años después de aquel ataque “salvador” de la Otan, con el que se pretendía liberar a los libios de los imaginarios “bombardeos genocidas” de Gadafi, como también pretendían democratizar al país de la supuesta barbarie, cabe hacerse la pregunta: ¿Para qué ha servido la destrucción de Libia como país? “¿Cómo viven hoy los libios? ¿Miran el futuro con esperanza?

Hoy a casi dos años de la invasión imperial se constata que casi el 50% de los libios han huido del país; que muchas poblaciones, como Beni Walit, aún continúan siendo bombardeadas por los milicianos del nuevo gobierno títere impuesto por EEUU y Occidente y sin que ningún medio de comunicación muestre el actual genocidio hacia los disidentes; que tribus enteras como los Warfala son perseguidas, humilladas y asesinados a diario; que no hay gobierno constitucional ni democráticamente elegido, sino que impuesto por Occidente; en realidad nunca existirá un gobierno democrático en ese país mientras esté gobernado por EEUU. Esta pantomima de gobierno no ha sido capaz de hacer su trabajo de ordenar los servicios básicos del país, salvo la explotación y exportación del gas y petróleo a manos de las petroleras occidentales.

Y uno se pregunta ¿Qué grave delito habían cometido los libios? Un país que contaba con el mayor nivel de vida e índice de desarrollo humano de toda África (y tal vez del mundo); donde había pleno empleo y con 2,5 millones de trabajadores extranjeros; con un sistema de salud universal y gratuito; con agua y luz gratis para todos; con la mayor esperanza de vida de toda África; con tierra, vivienda y semillas gratis para los campesinos; la mayor matrícula de estudiantes universitarios de África y becas de 1.600 Euros para todos ellos. Un país donde se concedían préstamos sin interés y donde la vivienda era un derecho constitucional respetado; con un sistema de democracia directa en donde las tribus (grandes grupos de población) elegían a sus representantes.

Cómo podía suceder tanta maravilla en un país perteneciente a un supuesto continente atrasado. Pues bien lo conseguían con las ganancias del petróleo que se repartía a su población. Todo esto ya no existe debido a la destrucción de una nación a manos de unos mercenarios imperialistas y el saqueo de sus recursos naturales.

Qué sería de Chile si el cobre que sacan de sus entrañas se repartiera la ganancia en la población, sin duda seríamos un país desarrollado. Esto no ocurre porque las empresas mineras internacionales son dueñas del 70% de nuestros recursos.

Pero sigamos con el tema de Libia.

Alguien en el mundo se pregunta hoy por la democracia de Libia. El argumento principal que pregonaron las democracias occidentales era que se invadía ese país para rescatar a la población de la tiranía, que se convocaría a elecciones libres dentro de un plazo prudente, que se democratizarían las instituciones y que la población sería más feliz.

¿Qué ha sido de esas promesas?

Respondo inmediatamente, nada de esto ha ocurrido y peor. Ya la educación no es gratuita; la mujer, que tenía un papel preponderante en la sociedad libia ha quedado reducida a su mínima expresión por un gobierno islamista. Que los servicios básicos como salud, educación y vivienda ya no son gratuitas y que la riqueza del petróleo que servía para cubrir estas necesidades hoy lo saquean los países imperialistas. Esta misma película la estamos viendo en Siria, donde no se lucha por el petróleo sino por la reservas de gas que tiene ese país y que de seguro es la causa de su desgracia el día de hoy.

¿Cuál es su delito de Libia que sirvió de pretexto para la invasión? Pues, tal vez, todo eso: Ser un país con grandes recursos naturales y un sistema socio económico muy diferente a nuestros modelos de capitalismo salvaje. Eso y sus planes de identidad panafricana: con sistema monetario propio, Banco central africano, etc., un nacionalismo panafricano que, de crecer, privaría a los colonialistas de la torta de todo un continente. Algo que, por supuesto no se podía consentir.

Libia era y es la puerta de entrada a África para esos depredadores de la “Democrática Comunidad Internacional” que utilizan a la Otan para saquear un país tras otro. Lo estamos viendo en Siria y en Malí. Y tienen previsto entrar en 35 países africanos más. Argelia es uno de los primeros en la lista.

Para llevar adelante los planes estratégicos del Imperialismo, se adopta un nuevo formato colonialista de esta nueva oleada belicista. Por ello, los EE.UU. van a ‘conseguir’ el favor del nuevo gobierno islamista de Libia de aceptar la instalación en ese país del Africom, el súper-ejército americano para África, algo que antes no habían conseguido en ningún otro país africano, mientras el resto de los países miembros de la Otan (incluido España) adoptan distintos protagonismos dependiendo de la coyuntura puntual. Ya sabemos que España que está en la quiebra ya no podrá disponer de tropas para otras invasiones y menos del pasado de dominación colonial que se ejerció sobre el país intervenido. Desde esa puerta, todo el continente quedará bajo control y se desplegarán las estrategias adecuadas para eliminar el actual predominio comercial de otras potencias como China, controlar todos los recursos naturales de valor estratégico y someter a los grupos, países y/o líderes disidentes, como Gadafi, Al Asad o similares. Sin que nadie en el mundo se le oponga ni se escandalice.

Por Hugo Farías Moya

Fuente: http://www.elciudadano.cl/2013/02/22/63781/a-dos-anos-de-la-invasion-a-libia/

Más de 4 millones de personas necesitan ayuda alimentaria en África del sur

El problema del hambre en África no tiene la de nunca acabar.

El problema del hambre en África no tiene la de nunca acabar.

Más de cuatro millones de personas en Malaui, Zimbabue y Lesoto necesitan asistencia alimentaria en los próximos cuatro meses hasta la llegada de las nuevas cosechas, informó hoy el Programa Mundial de Alimentos (PAM).

La falta de lluvia en el sur del continente ha dado lugar a la escasez de alimentos en los tres países y las necesidades se han visto incrementadas, según el PAM, con el comienzo de la “hambruna estacional”, el periodo que va desde la plantación (entre octubre y noviembre) y la cosecha (entre marzo y junio).

En Malaui casi 1,9 millones de personas (13 % de la población) requerirán de esta asistencia alimentaria hasta marzo de 2013, una cifra nueve veces superior a la del año pasado. En Zimbabue, 1,6 millones de personas necesitarán ayuda en el “periodo de hambruna”, cifra que ha aumentado un 60 % con respecto al año anterior como consecuencia de la reducción de la cosecha de cereales en un 33 %.

En Lesoto, unas 725.000 personas están en serio riesgo de inseguridad alimentaria y el PAM ofrecerá asistencia a unas 230.000 personas afectadas por la sequía, especialmente en el sur del país y en las tierras altas.

En ese país la producción de maíz se ha visto reducida un 77 %, la de sorgo un 80 % y la de trigo un 50 % con respecto al año anterior.

Fuente: http://www.larepublica.pe/30-11-2012/mas-de-4-millones-de-personas-necesitan-ayuda-alimentaria-en-africa-del-sur

¿Porqué Siria, país no petrolero, es el blanco del imperio?

Dentro de lo que conocemos como el Derecho Internacional no hay nada lícito en la práctica. Un famoso proverbio popular dice que “las leyes se hicieron para quebrantarlas”. Todos conocemos cómo la potencia dominante hizo para precisamente dominar: mucho dinero para los países pobres y subdesarrollados que a cuenta gotas, y a la suma, son más, para que se lo repartieran sus políticos corruptos. Mientras, ese dinero se cobraba en efectivo, con los recursos naturales de los países “beneficiarios” de esas “ayudas” y con un dedito levantado en la Organización de las Naciones Unidas para favorecer al padrino benevolente que ayudaba con sus divisas. De esos deditos levantados frente a cualquier descabellada petición del país poderoso dependía, y depende aún, que el chorro se cierre o deje fluir más dinero sucio. Así, desde sus inicios, la ONU nació prostituida, considerando que después la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos era el único país dentro de la conflagración que estaba intacto y con dinero suficiente para emprender la conquista del mundo.

Desde el fin de la última guerra, una “cruzada” económica y morbosa se emprendió a puertas abiertas, casi sin resistencia y con la modalidad innovadora del sistema capital por delante. Así hemos llegado a nuestros días. Países tutelados por Estados Unidos de manera directa, a través de Organizaciones no Gubernamentales (en lo teórico) o a través de la compra de conciencias de algunos traicioneros de los países conquistados. Ya las sociedades se acostumbraron impávidas a que grupúsculos desalmados regalen las riquezas naturales al imperio dominante a cambio de ínfimas cantidades de dinero, que a lo sumo, son grandes fortunas solo para los corruptos y no para los pueblos.
Así, procurando comprar más dedos levantados en la ONU, Estado Unidos conquista los últimos vestigios de civilizaciones irredentas para usurpar todos los aspectos macros de esos pueblos. Si no resulta ofreciendo dinero a los gobiernos, se inocula en las masas una falsa de laboratorio para que aborrezcan a las autoridades nacionales porque, a fin de cuentas, el pueblo siempre es vulnerable a la guerra psicológica foránea para que deponga los regímenes honorables. Las dos mecánicas anteriores, siguen siendo bastante económicas para las arcas de los desinformados contribuyentes norteamericanos.

Pero si el gobierno del país a conquistar no acepta la compra de conciencias ni el pueblo es manipulable ante la guerra de información cruzada, queda entonces la tercera opción. He allí donde EE.UU pasa factura a sus países tutelados, pobres y no tan pobres para que en la ONU levanten sus deditos y le dejen la puerta abierta para la invasión del estado “forajido”. Previo, los medios de comunicación norteamericanos reciben beneficios lucrativos del gobierno estadounidense y, como son referencia “informativa” mundial, no es difícil que los medios de comunicación fronteras afuera se hagan eco de las matrices de opinión de laboratorio que no son capaces de constatar o rebatir.

La Ruta del Petróleo (antigua ruta de las especias) que define la ramificación desde el medio oriente del suministro de hidrocarburos por tuberías hacia el Mediterráneo y hacia China (futuro mayor consumidor del mundo) inquieta sobremanera la vorágine depredadora del imperio norteamericano. Para dominar a China se debe tener la yugular del lejano oriente entre los dientes de un alicate o de un manifol (válvula de paso) y para ello es necesario dominar el mercado petrolero por tierra. Solo falta Irán…

¿Por qué el más reciente intento de invasión a Siria, que no es precisamente un país petrolero, no está al margen de ese proyecto de La Ruta del Petróleo? Ya fue dominado Irák, Afganistán, y por la vía de la 2da mecánica, Egipto. Pero, ¿cómo conquistar Irán, la mayor amenaza de laboratorio después de Irak? No hay manera, por ahora, mientras la logística represente una ruina. He ahí que Siria, geopolíticamente es necesaria y, estratégicamente, sería el punto de encuentro de todos los lobos hambrientos del primero mundo. Una vez dominada Siria, toda la logística, pertrechos de guerra y soldados de inagotables contingentes, usarían este país como cabeza de playa para el transporte y despliegue de todo tipo de monstruos de la guerra, por tierra, hacia las fronteras iraníes y, en ese caso, Irán quedaría rodeada, vulnerable e infelizmente será destruida. Esa es esta razón por la cual Siria es hoy el blanco más apetecible (después de Irán) para los depredadores más voraces que haya conocido la historia universal.

Hay un conflicto diplomático serio. Rusia y China serían afectadas en todos los aspectos globales. Rusia perdería mercados petroleros europeos importantes (sus principales clientes), descendería trágicamente el precio de los hidrocarburos y podría representar la ruina para el coloso de Eurasia. Mientras que China sabe el futuro que le espera si se les da un cheque en blanco a sus potenciales y futuros opresores y ni el uno ni el otro están dispuestos a permitir descabellada aventura bélica en contra de sus intereses. He ahí las razones por las cuales estos dos gigantes se oponen en la ONU a las pretensiones de mayor dominio terrenal de occidente haciendo uso del Veto.  Mientras que los que han levantado sus dedos a favor de la invasión a Siria, ya sabemos que deben sus almas al diablo y así es como deben pagar.

No es Al Assad, no es el pueblo “oprimido” sirio, no son las bajas de los civiles alzados en armas lo que les preocupa a Estados Unidos y a esos dedos levantados en la ONU que ya fueron pagados, porque de ser esa la preocupación, (los civiles que “sufren” ante un “régimen malévolo”), entonces ya la ONU hubiese dispuesto la toma del cuerno de África con alimentos y medicinas porque allí sí hay civiles padeciendo los más atroces rigores del hambre y las epidemias donde jóvenes, mujeres y niños mueren en centenares diariamente y que sí necesitan una ayuda de humanidad. ¿Cuál es la diferencia entre los civiles en armas que mueren en combates en Siria y los que mueren en combate contra el hambre y las enfermedades en el cuerno de África? La diferencia es que en el Cuerno de África hay más muertos; pero NO hay petróleo, ni recursos apetecibles. Por eso para Estados Unidos y su departamento bélico ONU, los rebeldes sirios, así como en su momento lo fueron los rebeldes irakíes y, eventualmente lo serán los rebeldes iraníes, tienen mayor “valor comercial” para estos paladines de la libertad, la democracia y los Derechos Humanos que estos otros hermanos que mueren en África. Todos lo saben; pero nadie lo dice porque ello implicaría el fin de la cargada ubre.

¡Ya no somos pendejos!: sabemos cómo se menea el chocolate…

Fuente: http://www.aporrea.org

Presidente de Sudán declara guerra a Sudán del Sur

El presidente de Sudán, Omar al-Bashir, declaró hoy la guerra a Sudán del Sur. Foto: Xinhua

2012-04-18 — 12:25:00 PM — El presidente de Sudán, Omar al-Bashir, declaró hoy la guerra a Sudán del Sur y juró que derrocará al gobierno del Movimiento de Liberación Popular de Sudán (MLPS) en Yuba, en medio de la escalada de las confrontaciones militares en la frontera entre los dos países.

En una reunión de miembros del gobernante Partido Congreso Nacional en Jartum, el presidente sudanés declaró: “A partir de hoy nuestro lema es liberar a los ciudadanos de Sudán del Sur del régimen del MLPS”.

“Cometimos el error histórico de permitir que el MLPS gobernara el sur, pero corregiremos este error y tenemos una obligación moral con nuestra gente en Sudán del Sur, que es salvarlos del MLPS”, agregó al-Bashir.

Al-Bashir acusó al gobierno de Sudán del Sur de no comprometerse con los acuerdos y tratados firmados por ambos países y dijo que “esta gente no cumple sus promesas, no se apega a los documentos y son unos traidores”.

“Sudán no debe ser gobernado de manera separada en el norte y el sur. O ellos (el MLPS) vienen y controlan Jartum o nosotros vamos y controlamos Yuba”, dijo el presidente.

Las declaraciones se producen luego de que se informó sobre nuevos combates cerca de la ciudad de Aweil, en Sudán del Sur, a cerca de 160 kilómetros del yacimiento petrolero de Heglig cercano a la frontera entre las dos naciones.

El Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU) reiteró el martes su llamado a Sudán para que suspenda los ataques aéreos y a Sudán del Sur para que se retire de Heglig.

“Los miembros del consejo discutieron la manera de emplear la influencia del consejo para presionar a las partes para que tomen estas medidas e incluyeron una discusión sobre posibles sanciones”, dijo a los reporteros la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, quien preside el consejo en abril.

La región de Heglig rica en petróleo, localizada en la parte norte de la frontera de 1956 entre Sudán y Sudán del Sur, fue capturada por el ejército sursudanés el martes 10 de abril.

El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir Mayardit, dijo el mes pasado que Heglig pertenece a su país, pero tanto Jartum como la Unión Africana niegan este reclamo.

La Unión Africana, junto con Naciones Unidas, pidió una retirada incondicional de Heglig de las tropas sursudanesas.

El parlamento sudanés decidió el miércoles pasado anunciar una movilización general y suspender las negociaciones con Sudán del Sur.

Fuente: http://laestrella.com.pa

Luc 21:9  Y cuando oigáis de guerras y revueltas, no os alarméis, porque estas cosas tienen que acontecer primero, pero el fin no será inmediatamente. 

Jugando con el hambre: los millonarios negocios con la tierra

Multinacionales, países petroleros y fondos de inversión están comprando millones de hectáreas. El equilibrio natural, el destino de los campesinos y el futuro del planeta están en juego.

Un campesino en Ruanda. África concentra más de 70 por ciento de las compras masivas de tierras.

Hay un producto más atractivo que el oro, más rentable que el petróleo y más codiciado que las acciones de Apple: la tierra. En los últimos diez años en África, América Latina y el Sureste Asiático, 230 millones de hectáreas han sido cedidas, vendidas o alquiladas a estados petroleros, potencias emergentes, conglomerados industriales, fondos de inversión y bancos. Es como si hubieran comprado a Francia, España, Alemania, Reino Unido, Italia, Portugal, Irlanda y Suiza juntos. Una fiebre de miles de millones de dólares que está trastornando el planeta al establecer plantaciones gigantes donde antes solo había sabanas, selvas y pequeñas parcelas. Puede ser la oportunidad para impulsar una verdadera revolución verde pero, a cambio, el mundo está jugando con su equilibrio y su sostenibilidad.

Desde tiempos coloniales, empresas y gobiernos extranjeros se tomaron tierras en todo el mundo. Pero en 2008, cuando se dispararon los precios de los alimentos, se aceleró el frenesí por comprar. Ese año, según la compañía de análisis financiero Bloomberg, el trigo aumentó 130 por ciento; la soya, 87 por ciento; el arroz, 74 por ciento, y el maíz, 31 por ciento. Sorprendidos, países que importan gran parte de su comida, inversionistas y compañías agroindustriales redescubrieron el aforismo del autor estadounidense Mark Twain: “Compren tierra porque ya no la fabrican”.

Comenzó entonces la carrera por las hectáreas. Como le dijo a SEMANA Danielle Nierenberg, experta en agricultura sostenible de la ONG Nourishing the Planet: “muchos países ricos se empezaron a preocupar por la manera como iban a alimentar a su población en 10, 20 o 30 años y se pusieron a buscar sitios para cultivar”. Así fue como Arabia Saudita, Emiratos Árabes o Qatar, países desérticos que importan 60 por ciento de su comida y que tienen los bolsillos repletos de petrodólares, se volcaron a adquirir suelos fértiles en Etiopía, Kazajistán o Indonesia.

Japón, China y Corea del Sur también compraron compulsivamente. Seúl controla ahora, a través de grandes consorcios como Daewoo o Hyundai, 2.300.000 hectáreas en otros países. Es uno de los terratenientes más grandes del planeta y sus propiedades llegan hasta Brasil, Tanzania, Filipinas o Rusia. China, por su parte, se prepara para enfrentar un reto enorme. Tiene 1.400 millones de bocas para alimentar, el 20 por ciento de la población mundial, pero menos del 10 por ciento de los suelos cultivables del planeta. Con la urbanización y la industrialización, se está consolidando el problema. Por eso en los últimos años Beijing firmó contratos con más de 30 países.

Uno de estos es República Democrática del Congo, el país más grande de África, que lleva décadas atrapado en la llamada guerra mundial de África. En esa nación, empresas chinas consiguieron una concesión para instalar la plantación de palma más grande del mundo, que cubrirá en los próximos años un millón de hectáreas -casi cuatro veces el tamaño de Bogotá-.

Pero no solo los gobiernos invierten. Con los precios del petróleo por las nubes, la demanda por biocombustibles está aumentando a una velocidad vertiginosa, y con ella la presión para sembrar caña de azúcar, palma africana, soya o jatropha, una mata con propiedades similares. Grandes empresas del sector energético, químico o agroindustrial están adquiriendo por doquier. En Argentina, enormes extensiones de soya, destinada a biocombustibles, están devorando la pampa y reemplazando alimentos como el ganado o el trigo.

Pero el suelo ya no es solo para cultivar. También se volvió una forma para ganar mucho dinero. Después de la crisis financiera de 2008, las tierras atrajeron inevitablemente a los mercados financieros, pues es un negocio seguro. Con el auge de los biocombustibles, el calentamiento global, el incremento de la población mundial y el alza de los alimentos, la presión sobre la tierra va a seguir creciendo. Warren Buffett, el multimillonario estadounidense, se gastó 400 millones de dólares en soya y azúcar en Brasil. En Argentina, la familia Benetton posee 900.000 hectáreas en la Patagonia y el gurú de las finanzas George Soros ya tiene un fondo para adquirir tierras en América del Sur.

Como la compra masiva de tierras es aún un fenómeno reciente, sus consecuencias aún son inciertas. Los nuevos terratenientes insisten en que es una oportunidad única para sacar de la miseria a millones de campesinos. Prometen inversiones en educación, salud, carreteras, inyectar tecnologías y mejorar la productividad. Pero, como dijo a SEMANA Carlos Vicente, de la ONG Grain, los riesgos son demasiado grandes: “El acaparamiento de tierras ya está teniendo un tremendo impacto. El desplazamiento de comunidades locales, la destrucción de las economías regionales, la pérdida de la producción de alimentos para el consumo local, la pérdida de la biodiversidad, los impactos de los monocultivos y de los agrotóxicos usados en la producción agroindustrial son efectos que ya son parte de la realidad”.

Las dos terceras partes de los nuevos negocios se están firmando en África, en países que muchas veces carecen de instituciones capaces de ejercer un control. Las transacciones son opacas y los derechos del campesino no son precisamente la preocupación principal de los dirigentes. Además, muchos países están dispuestos a todo tipo de sacrificios con tal de atraer las inversiones. Philippe Heilberg, un inversionista estadounidense que tiene cientos de miles de hectáreas en Sudán del Sur, se lo explicó con mucho cinismo a la revista Der Spiegel: “Cuando hay poca comida, el inversionista necesita un estado débil que no lo fuerce a regirse por las reglas”. Así es como en Mozambique inversionistas consiguieron contratos de alquiler de 99 años, con exenciones de impuesto sobre 25 años, al irrisorio precio de un dólar por hectárea al año. Cada año solo van a pagar 300.000 dólares, lo que vale una casa en un suburbio de clase media en Houston.

También abundan denuncias de grandes organizaciones humanitarias sobre regiones enteras que son desplazadas. En enero, Human Rights Watch denunció que 70.000 campesinos de Etiopía abandonaron sus pueblos después de que el gobierno vendió sus tierras. Oxfam, por su parte, indicó que en Uganda 20.000 personas salieron de sus parcelas para que ahí se instale una compañía maderera.

Pero tal vez la mayor preocupación es que, aunque parezca contradictorio, la producción masiva estimula el hambre. Nierenberg dijo que “los gobiernos muchas veces venden sin consultar con las comunidades. Los granjeros, ya sin parcela, no pueden alimentar a su familia y se ven obligados a migrar a las ciudades”. Además, los alimentos ahora compiten en un mercado global. El pobre de Etiopía tiene que pagar un precio competitivo por el trigo que consume o, de lo contrario, el producto es exportado. Y el modelo agrícola, basado sobre todo en biocombustibles, acaba con los cultivos tradicionales. A mediados del año pasado, miles de personas murieron de hambre en el Cuerno de África. Una crisis que, según un reporte del Banco Mundial, fue provocada por una sequía prolongada, pero también por el auge de biocombustibles que contribuyeron a la inflación de la comida.

Por ahora, activistas y ONG tratan de imponer un código ético mundial, mayores controles y más transparencia en el mercado de tierras. Aunque algunos, como Carlos Vicente, piensen que “buscar un punto medio es como intentar que convivan en una jaula un cordero y un león”, el mundo tiene la obligación de resolver pronto cómo va alimentarse, sin correr el riesgo de autodestruirse.

Fuente: http://www.semana.com

1Ti 6:6 Aunque, ¡fuente de gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento!
1Ti 6:7 Porque nada trajimos al mundo y nada podemos sacar,
1Ti 6:8 así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto,
1Ti 6:9 pues los que quieren ser ricos caen en tentación y trampa y en muchas codicias insensatas y dañinas, las cuales hunden a los hombres en destrucción y perdición;
1Ti 6:10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos se descarriaron de la fe, y se traspasaron a sí mismos con muchos dolores.

Dos realidades de África

Caracas, 04 Abr. AVN.- Angola celebra este miércoles los 10 años de los acuerdos de paz firmados en Lusaka, Zambia, que permitió a este país del sur de África finalizar con la guerra de independencia contra la colonización portuguesa y emprender el camino hacia la transformación estructural del país.

En un acto de Luena, provincia de Moxico, el presidente José Eduardo Dos Santos, resaltó la lucha de los movimientos de liberación que lograron en la nación poner fin al régimen colonial y destacó la figura del líder revolucionario Agostinho Neto (1922-1979).

Mientras Angola avanza en las conquistas sociales y económicas por ser el país africano de mayor crecimiento sostenido, pero aún con carencias y con desocupación que todavía afecta al 30% de la población, en el norte de África varios países viven profundas crisis políticas y sociales.

Mali y Libia son naciones que atraviesan los conflictos internos más profundos, aunque las protestas y represiones todavía se sostienen en Egipto y Túnez

Dos Santos señaló durante la conmemoración la importancia del Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) y denunció que durante la guerra contra el colonialismo, Portugal bombardeó el país con napalm para contener al movimiento guerrillero y al pueblo que lo apoyaba.

Los acuerdos de paz en Angola fueron el puntapie inicial para llegar a un pacto con el Estado portugués, en 1974, que se vio reflejado con la independencia del país el 11 de noviembre de 1975.

Aunque Portugal se retiró de la nación, Angola tuvo que sufrir las invasiones militares desde Sudáfrica y Zaire, hostilidades que se prolongaron varios años y que el país africano enfrentó exitosamente con la ayuda de Cuba y la entonces Unión Soviética.

Desde el gobierno angoleño y el Buró Político del MPLA hicieron un llamado a la unidad y a profundizar la democracia.

Luego de la guerra contra el colonialismo, Angola logró reorganizar la producción del petróleo estatal, impulsar la construcción de carreteras e implementar diversos planes sociales, pero el conflicto bélico dejó más de cuatro millones de personas desplazadas, miles de muertos y una tasa de desempleo de alrededor del 43%.

Con la victoria angolana de 1988 se logró liberar su vecino del sur, Namibia,  y se le facilitó a los patriotas surafricanos sacar a Nelson Mandela de la cárcel y ganar las elecciones en Suráfrica, lo que con el transcurrir de los años se conformó una fuerza política significativa que unida a Mozambique, Zimbabwe, República Democrática del Congo y Tanzania, entre otros, dan vida a la Comunidad de Estados del África Austral (Sadc, por sus siglas en inglés), una organización regional de 15 estados que proporciona mayor estabilidad al cono sur africano.

El norte en crisis

En Libia, luego del asesinato de Muammar Al Gaddafi en octubre del año pasado, la crisis del país tomó un nuevo camino. Devastado por los bombardeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), que dejó miles de muertos, el Consejo Nacional de Transición (CNT) tomó el poder, pero al poco tiempo la fragilidad de ese organismo se puso en evidencia.

Los constantes enfrentamientos entre tribus y milicias mercenarias que siguen operando en el país, sumado a la división del territorio por parte de los jefes tribales de la región de Benghazi, demuestran que las promesas de democracia, estabilidad y democracia se encuentran lejanas.

La promulgación del estado autónomo de Cirenaica, en la zona de mayor producción de petróleo libio, es una muestra de una crisis que parece no resolverse en el corto plazo.

Por su parte, el golpe de Estado efectuado el pasado 22 de marzo en Mali por un grupo de militares, dejó al descubierto la fragmentación que atraviesa esa nación impactada negativamente por los desplazamientos de tuareg armados hacia territorio libio y las políticas de privatización efectuadas en la última década.

El derrocamiento del presidente maliense trajo aparejado el avance de los grupos tuareg quienes tomaron las ciudades de Kidal, Gao y Tombuctú, en tanto avanzó el accionar de la red terrorista Al Qaeda en el Magreb Africano (AQMA).

En Libia, la presencia de Al Qaeda fue uno de los factores desequilibrantes para el derrocamiento de Al Gaddafi, mientras que en Mali la Junta Militar todavía no puede detener a esa organización.

Leandro Albani AVN 04/04/2012 17:39

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