Una Tercera Guerra Mundial para un Nuevo Orden Mundial. Razones y posibilidades

Basta una recorrida por los diarios del mundo para tomar conciencia de que todo el sistema de Cultura Occidental y Cristiana parece a punto de colapsar definitivamente.

La economía es un caos creciente que viene arrollando las superestructuras formadas hacia el final de la Guerra Fría y nadie podría apostar a que se recuperará en lo cercano; más bien, la amenaza de un colapso es no sólo inminente sino también definitiva.

Los sistemas políticos tampoco son funcionales ya, ni tampoco sustentables. La democracia como panacea de la Modernidad no se aplica. Los gobiernos que obra en su nombre no son más que camarillas reducidas sostenidas por intereses económicos donde los pueblos solamente son una representación que maquilla la situación.

Esto se comprueba con la creciente supresión de derechos y libertades que intentan afectar incluso a la Internet. El control sobre los individuos es cada vez más creciente, desde las leyes inmigratorias cada vez más exigentes en Europa y en Estados Unidos, donde desde marzo del año 2013 la ley obligará a todos los ciudadanos a implantarse un “chip” para controlar “su salud”.

Los sistemas religiosos también van camino de la ruina; en el Oriente el Islam ha sido desvirtuado por los líderes que lo utilizan para justificar una “Jihad” contra Occidente, donde a su vez, la poderosa Iglesia Católica pierde credibilidad y poder aceleradamente aguijoneada por la liviandad e inmoralidad de sus estructuras más encumbradas.

La pérdida de los valores a nivel global es lacerante; la violencia preside cada vez la historia de las comunidades. En el medio, un Benedicto XVI, celoso custodio del poder de la estructura Católica clama a Dios pidiendo misericordia para la humanidad frente a los profetizados eventos finales que parecen avecinarse.

En medio de ese panorama se habla cada vez más abiertamente de una guerra que se iniciaría contra Irán pero que sus consecuencias comprometerían a todo el Globo. Estados Unidos mantiene desde unos meses una poderosa flota navegando en círculos en torno al Estrecho de Ormuz, mientras los rusos hacen lo propio mientras apoyan a Irán y al régimen de Siria.

En China, el Segundo Cuerpo de Artillería del Ejército Popular de Liberación, responsable de los misiles estratégicos, habría ya recibido órdenes de lanzar un “ataque nuclear preventivo” frente a un posible escenario donde sus fronteras, instalaciones nucleares o ciudades se vieran amenazadas.

Debajo de los chinos, India y Pakistán prueban misiles balísticos, mientras coreanos del norte y del sur movilizan tropas y lanzan cohetes con satélites militares y también prueban sus vectores con capacidad de carga nuclear.

El líder chino Hu Jintao –según un boletín del Ministerio de Defensa ruso, citado por los principales diarios europeos-, sostiene que la “agresión de Occidente y de Estados Unidos es inminente” y que la única forma de detenerla es una “acción militar directa e inmediata”, por lo que ha llamado a sus fuerzas navales “prepararse para la guerra”.

Más adelante, el informe dice que “China no dudará en proteger a Irán aún si para ello se necesita una Tercera Guerra Mundial”. Uno de sus párrafos más preocupantes señala que “Estados Unidos está preparando un “solución máxima” a la crisis del Medio Oriente si es que llega a estallar la guerra nuclear al atacar a Siria con agentes biológicos mortales con la intención de matar a decenas de millones de ciudadanos inocentes”.

Las razones de la locura

Básicamente, esta demencia impulsada por Estados Unidos asociado con Israel tiene una razón económica. El descalabro del sistema financiero mundial agobiado por el peso de una deuda de 100 Trillones de dólares que nadie puede pagar, según un reporte calificado como “impactante” del periodista e investigador Greg Hunter titulado “¿Se está saliendo el mundo de control?”.

Los republicanos están convencidos de que la guerra es la única salida para “licuar” todo, la deuda, los regímenes y armar un nuevo orden mundial, donde ellos naturalmente, serían los líderes. Obama, desde el sector demócrata, trata de hacer todo posible para asfixiar a Irán, pero fuentes de la Casa Blanca han deslizado que el Presidente, en el fondo está convencido como sus opositores y los judíos de que lo único que puede volver a poner todo en su lugar, es paradójicamente, la guerra.

A probar que ésta la solución que piensan aplicar viene el anuncio de que el proyecto de ley del Presupuesto norteamericano ya incluye los gastos militares de una escalada contra Irán, según reveló el congresista demócrata Dennis Kucinich, este pasado jueves 17 de mayo.

En el documento se contempla el envío de aviones, municiones y combustible para operaciones en el Golfo Pérsico por mar y por aire; además del refuerzo de la flota estacionada en la región para “larga campaña militar contra una serie de instalaciones nucleares y militares de Irán”.

En opinión de los analistas internacionales, las acciones militares contempladas en este proyecto ley ya aprobado por el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes y que para el año fiscal 2013 prevé unos gastos en Defensa de más de 642.000 millones de dólares, no sólo no obtendría los resultados que se buscan sino éstos que terminarían siendo catastróficos para los intereses norteamericanos.

Las consecuencias globales

Nunca desde la “Crisis de los Misiles” en 1962 cuando Estados Unidos y Rusia estuvieron a centímetros de la contienda nuclear el mundo se había visto tan cerca de una guerra de consecuencias impredecibles.

Por eso es que aventurar qué ocurrirá si Estados Unidos e Israel van contra Irán sobrepasa el terreno de lo posible y se instala en las conjeturas.

Para algunos, desde el punto de vista económico, sobrevendría una recesión desconocida que retrasaría en décadas al mundo globalizado. La magnitud de la destrucción llevaría al mundo a una nueva concepción de lo que debe ser la humanidad, quizás instalando un nuevo y más sincero sentido de religiosidad.

La crisis humanitaria sería mayúscula por la cantidad de desplazados que se movilizarían buscando qué comer, lo cual haría que la comida y el agua lleguen a cuidarse y cotizarse muy caros; algo que ya el Apocalipsis adelanta (Capítulo VI).

La muerte asolaría a consecuencia de las pandemias desatadas, máxime si se hace caso a ciertos informes rusos que denuncian que Estados Unidos tiene preparados misiles bacteriológicos para esparcir un virus mutante de influenza.

La fauna y la flora se verían afectados por la dispersión de nubes radioactivas, sin contar la posibilidad de un invierno nuclear en una hipótesis de máxima, lo cual según un informe de National Geographic, llevaría a la extinción de especies y a la desaparición de por lo menos un 40% de la población humana.

Asistimos a la paradoja más grande de los últimos tiempos; Estados Unidos, la gran democracia liberal, es por estas horas el ariete que está acometiendo contra la puerta que contiene a la Bestia de la guerra encerrada aún. Si llegan a abrirla, quizás la humanidad destape una Caja de Pandora, que únicamente ese don dado exclusivamente al ser humano puede mantener cerrada: la razón. Lo demás es impredecible.-

Por Ernesto Bisceglia 

Fuente: http://www.elintransigente.com

Breve CV de Ernesto Bisceglia

Periodista, escritor y docente de Filosofía, Formación Ética y Ciudadana, Historia del Pensamiento Jurídico y Político, Historia de las Religiones.

Ha publicado “Estampas de Salta” (1997); “Salta, el Capítulo de la Fe” (1998); “Masones, liberales y jacobinos, la otra guerra de Belgrano” (2005); “Formando Ciudadanos, un desafío cívico” (Manual, 2009); “El Pueblo debe saber de qué se trata – Doscientos años de Periodismo en la Argentina” (2009); “El Alma Franciscana de Salta” (2010); “Compendio de Historia de la Iglesia y la Evangelización americana, en las Provincias Unidas y en el Obispado de Salta” (2010). En el género de Novela, ha publicado “Su Santidad, el Anticristo” , premiada en los Concursos Literarios Provinciales 2010. Tiene publicados varios trabajos de investigación sobre temas docentes y jurídicos.

Escritora iraní advierte de la amenaza real de un ataque militar en su país

La escritora iraní Nazanín Armanian advierte de la amenaza “real” de un ataque militar contra su país, inmerso en una región que juega un papel geopolítico y estratégico determinante y que, en el último año, ha vivido las convulsas revoluciones de algunos Estados vecinos.

Armanian, que reside en Barcelona, y la narradora Martha Zein, que ya han colaborado en anteriores ocasiones, acaban de publicar “Irán, la revolución constante. Entre la modernidad y el islám tradicional” (Flor del Viento).

En el libro, que abarca desde la primera Constitución a principios del s.XX hasta la caída del Sha de Persia y la instauración del régimen de los ayatolás con Jomeini en 1979, las escritoras pretenden reivindicar las fuerzas democráticas “laicas” de los primeros años del siglo pasado y acercar a los lectores a la complejidad y contradicciones de la sociedad iraní, a ese “otro Irán oculto”, dicen.

La también profesora iraní ha advertido de la amenaza “real” de un ataque militar contra Irán que puede desestabilizar aún más el frágil equilibrio de Oriente Próximo, en un momento en el que la amenaza bélica por parte de Israel ha ido ‘in crescendo’ en los últimos meses con la complicidad de su gran aliado norteamericano.

La escritora afirma que Estados Unidos pretende recuperar su liderazgo estratégico en la región, que pasa por “limitar” la capacidad política, económica y militar de dos países: Irak, “que ya es un cadáver”, e Irán.

Zein, por su parte, apunta otro motivo que se suma a las razones geoestratégicas de Estados Unidos: los intereses económicos de las empresas de seguridad que, asegura, se están convirtiendo en el gran negocio en los albores del siglo XXI frente a las empresas armamentísticas de finales del XX.

“La amenaza de la guerra (a Irán) ya está generando enormes beneficios. La guerra ya existe a nivel económico, político y diplomático. Sólo falta saber la fecha del conflicto bélico”, subraya Zein.

Otro de los factores, aseguran las escritoras, es la irrupción de China en este escenario como potencia económica, ya que el 40% del petróleo iraní tiene como destino el gigante asiático: “Estados Unidos le está quitando a China el petróleo iraquí, el de Libia, el de Sudán del Sur. Ahora, le queda el de Irán. Sin ese petróleo, China verá reducido su crecimiento económico”, argumenta Armanian.

Un hipotético ataque militar a Irán puede desestabilizar todavía más la precaria situación de esta región con un país, Siria, inmerso en una guerra civil, mientras que los Estado que protagonizaron la primavera árabe viven un futuro incierto.

Ante la escalada de la amenaza bélica, la escritora iraní rechaza de plano un ataque militar a su país, pese a sus discrepancias con el régimen de los ayatolás, al que tilda de “ultraderechista y capitalista bajo la fachada islámica”.

“No necesitamos ninguna tutela ni que nadie nos libere, somos un pueblo suficientemente inteligente, ante los tambores de guerra”, dice Armanian, aunque se pregunta hasta qué punto Occidente permitirá que Irán decida su propio destino, dada su riqueza petrolífera y su importancia geopolítica en la región.

Fuente: http://www.abc.es

Israel contra Irán ¡Apocalipse Now!

Luiz Alberto Moniz Bandeira, Rebelion

A mediados de 2010, los periodistas Karen DeYoung y Greg Jaffe, del Washington Post, revelaron que las Special Operations Forces (SOF) de los Estados Unidos estaban operando en 75 países, 60 más que al final de la administración de George W. Bush, y el coronel Tim Nye, portavoz del U.S. Special Operations Command, declaró que el número llegaría a 120. Estas cifras indican que el presidente Barack Obama intensificó las shadow wars en cerca del 60% de las naciones del mundo y expandió globalmente la guerra contra Al Qaeda, más allá de Afganistán y de Irak, mediante actividades clandestinas de las SOF, en Yemen y en toda la parte del Medio Oriente, África y Central (1). E, incluso, solicitó un aumento del 5,7%, en el presupuesto de las SOF para 2011, elevándolo a U$S 6,3 mil millones, más un fondo de contingencia adicional de U$S 3,5 mil millones en 2010. (2) Sus contingentes, en 2010, eran de 13.000 efectivos, operando en diversos países, y eventualmente 9.000, divididos entre Irak y Afganistán.

Con este “way of war”, los Estados Unidos pasaron a emplear high-tech killing machines, como los drones (UAV), aviones no tripulados y manejados a distancia por la CIA, que disparan misiles aire-tierra del tipo AGM-114 Hellfire, o equipos del Joint Special Operations Command (JSOC), como el Navy SEALs,(3) para asesinar, sumariamente, y/o capturar (Kill/Capture) jefes de Al Qaeda y Talibanes, en Pakistán, Afganistán, Yemen, Somalia y en toda la Península Árabe.(4) El número de civiles muertos por drones, desde 2004 se situó, solamente en Pakistán, entre 2.347 y 2.956, de los cuales 175 eran niños, más que militantes.(5) Cerca de por lo menos 253 ataques fueron ordenados por el presidente Barack Obama.(6) Y a comienzos de 2012 los Estados Unidos disponían de más de 7.000 sistemas aéreos no tripulados (Unmanned Vehicle Systems), es decir, los llamados drones, más 12.000 en tierra, hasta centenas de operaciones de ataque, cubiertas y encubiertas en, por lo menos, seis países.(7) El mercado de drones, en 2011, estaba evaluado U$S 5.9 mil millones y se esperaba que se duplicase en la próxima década. Estos aviones no tripulados cuestan millones de dólares y existen de los más diversos tipos, como el MQ-1 Predator y el MQ-9 Reaper. Algunas variedades más sofisticadas, como el Parrot AR.Drone, que cuesta cerca de U$S 300,000 y puede ser manejado, inclusive, por iPhone.

El presidente Barack Obama, en 2011, determinó la construcción de una constelación de bases, en el Cuerno de África, Etiopía, Yibuti y hasta en una de las islas del archipiélago de las Seychelles, en el Océano Índico, para una agresiva campaña de operaciones con drones, contra el grupo fundamentalista radical Harakat al-Shabaab al-Mujahideen (HSM), aliado de Al Qaeda, con base en Somalia. (9) La CIA pasó a constituir cada vez más una fuerza paramilitar, además de los trabajos de espionaje y recolección de inteligencia y, junto con las SOF, participa de casi todas las que se llevan a cabo en las más diversas regiones. Y con este way of war, al cual el presidente Barack Obama, justificando el Premio Nobel de la Paz, recurrió más que el presidente George W. Bush, se ubica por encima de las leyes nacionales e internacionales. Basta con firmar una Executive Order (EO) o un finding, autorizando asesinatos (killing targets) y otras operaciones encubiertas, sin tener necesidad de consultar al Congreso. Y así las guerras se multiplicaron y se multiplican.

Barómetro de Conflictos

El Barómetro de Conflictos (Konfliktbarometer) divulgado por el Instituto de Heidelberg de Pesquisa Internacional de Conflictos (Heidelberger Institut für Internationale Konfliktforschung – HIIK), órgano del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Heidelberg, mostró que, en apenas un año, 2011, el número de guerras y conflictos, en el mundo se triplicó y fue el más alto, desde 1945: saltó de seis guerras y 161 conflictos armados en 2010, a 20 guerras y 166 conflictos en 2011, teniendo como escenario, sobre todo, al Medio Oriente, África y el Cáucaso. (11) Y la previsión del prof. Christoph Trinn, director del HIIK, es de que este número aumentará aún en 2012. (12)

Es probable. Según revelaciones del presidente Jimmy Carter (1977-1981), en una entrevista a la prensa, Israel, en 2008, poseía un arsenal nuclear del orden de 150 ojivas nucleares. 13 En febrero de 2012, Patrick “Pat” Buchanan, un paleoconservador (línea tradicional) del Partido Republicano y ex-comentarista político de la televisión MSNBC (canal de cable de los Estados Unidos), estimó que Israel tiene cerca de 300 ojivas nucleares y advirtió que una guerra en el Medio Oriente sería desastrosa para los Estados Unidos y la economía mundial. (14)

A fines de los años 1990, la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos había calculado que Israel poseía entre 75-130 armas nucleares, basada en las estimaciones de producción. (15) El arsenal incluía ojivas para misiles Jericho-1 y Jericho-2, además de bombas para los aviones y otras armas tácticas. De acuerdo a otros cálculos, Israel podría tener, en aquel momento, cerca de 400 armas nucleares, pero el número parece exagerado y su último inventario incluyó menos de 100 artefactos.

Fuente: FAS 16

El arsenal de Israel puede ser de 150 a 300 ojivas nucleares y la Israeli Defense Force – Air Force (IDF/AF) tendría en su poder 1.000 aeronaves, cerca de 350 aviones de combate, contando con 125 F-15s avanzados, y escuadrones de F-16s, específicamente modificados para emprender ataques estratégicos a larga distancia, además de una flota de Heron TP,(17) drones, es decir, aeronaves no tripuladas UAV), que pueden alcanzar 40.000 pies de altura y volar, por lo menos, 20 horas, hasta alcanzar el Golfo Pérsico. La Israeli Defense Force – Air Force (IDF/AF) tal vez sea mayor que la del Reino Unido y la de Alemania. (18) Sin embargo, parece muy limitada la posibilidad de su utilización para desencadenar una guerra contra Irán, con la seguridad de victoria.

Algunos, en Israel, creen que el ataque al reactor Osirak (Operation Opera), en Irak (1981) constituyó un éxito histórico, un precedente para el uso de la fuerza militar para impedir la proliferación de armas nucleares. Sin embargo, oficiales del Pentágono, entienden que un ataque a las instalaciones nucleares en Irán sería una operación muy compleja, muy distinta de los ataques “quirúrgicos” realizados por Israel al reactor Osirak, en Irak, y al reactor de Siria (Operation Orchard), en la región de Deir ez-Zor, el 6 de septiembre de 2007, con un total de ocho aviones F-15I Strike Eagle, F-16 Fighting Falcon y una aeronave de inteligencia.(19)

En función de atacar Irán, sin embargo, Israel necesitaría de al menos 100 bombarderos F-15, con bombas anti-bunker GBU-28 (laser-guided), de las cuales consta que dispone de apenas de 30, escoltados por cazas a chorro F-16 Fighting Falcon, y, según el anterior director de la CIA, volar una distancia de 1,600 km (cerca de 1.000 millas) sobre un espacio aéreo hostil, debiendo ser reabastecidos en el aire por otros aviones. (20) Según el anterior director de la CIA Michael Hayden, Israel no sería capaz de efectuar ataques aéreos que afectasen seriamente el programa nuclear de Irán. Tendría serios problemas de alcanzar las mayores usinas de enriquecimiento de uranio en Natanz y Fordo, y la planta de conversión de uranio en Isfaham. Dentro del establishment de Israel, no obstante, existen pocas voces aisladas que dudan del éxito de una larga embestida contra Irán, pero el consenso es que sería una operación compleja y difícil, para la capacidad de la IAF. (21)

El auto-Holocausto

La posesión de armas nucleares no convierte a Israel en una potencia. Este poderío militar no corresponde a su extensión territorial, a su dimensión demográfica ni a sus recursos materiales y humanos.(22) Y los escenarios que se delinean, en caso de un ataque a Irán, con el respaldo de los Estados Unidos, son realmente apocalípticos. Basta comparar los datos geográficos y demográficos, así como de sus fuerzas armadas convencionales, para dimensionar la catástrofe que conduciría a su fin al Estado de Israel, con un Holocausto provocado por su propio primer ministro, Benjamin Netanyahu. Un auto-Holocausto. Es lo que también preve el presidente de Rusia Vladimir Putin.(23)

El territorio de Israel es de apenas 20.770 km2, cercado por Egipto, la Faja de Gaza, Líbano, Siria y por Cisjordania (West Bank). Su población actual es de 7,5 millones de habitantes (2012), de los cuales más o menos 6 millones, alrededor del 75%, son judíos y el 25%, es decir, 1,5 millones, son árabes musulmanes, algunos cristianos y drusos. En la Faja de Gaza, hay 1.6 millones de palestinos; en Cisjordania, hay cerca 2,3 millones de palestinos. Aproximadamente dentro de todo el territorio de Palestina (incluyendo Israel) el número de árabes es del orden de más de 5,5 millones de palestinos, número casi igual al de los judíos en Israel, y el hecho de que el gobierno de Benjamín Netanyahu continúe autorizando construcciones en Cisjordania (se autorizaron 700 más en febrero de 2012), sin tener en cuenta el principio de la creación de dos Estados, puede llevarlos a una violenta explosión, en las circunstancias de una guerra contra Irán.

Al contrario de Israel, Irán ocupa el décimo sexto mayor territorio del mundo, al sudoeste de Asia, con una larga extensión de 1.648.195 km2 y fronteras con ocho países, y más de 2.440 km (1.516) del litoral entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, interconectados por el estratégico Estrecho de Ormuz. Su población es de 78,8 millones de habitantes (2012 est.), cerca de diez veces mayor que la de Israel. El director del Military Balance Project, en la Universidad de Tel-Aviv, coronel Yiftah Shapir, admitió que Israel podría lanzar un ataque contra Irán y causar muchos daños, desactivando su programa nuclear, pero tendría que bombardear el país y no podría hacerlo solo.(24) Él reconoce que lo máximo que Israel puede conseguir es atrasar su programa nuclear por “some months” y, dentro del máximo que le fuera posible, cinco años. (25) Tanto el general ® Nathan Sharony, jefe del Council for Peace and Security, compuesto por 1.000 altos oficiales de seguridad de Israel, como el ex jefe de la Mossad (2002-2010), Meir Dagan, también piensan que el ataque a Irán no compensaría, no sería favorable a Israel. (26)

En la Hebrew University, Meir Dagan calificó un ataque militar a Irán como “a stupid idea” y, en la Tel Aviv University, dijo que esto provocaría una guerra regional, imposible de enfrentar por parte de Israel, y le daría a la república islámica, una razón para seguir adelante con su programa nuclear. (27) Posteriormente, en noviembre de 2011, habló en el Club de Industria y Comercio de Tel Aviv, acerca de que Israel no debía atacar a Irán y previó una Katastrophe, si ocurriese. (28) Por su parte, el general ® David Fridovich, ex-comandante adjunto del Special Operations Command y actualmente director de Defensa y Estrategia en el Jewish Institute for National Security Affairs, declaró al diario israelí, que un ataque de Israel a Irán podría ser “counterproductive”. (29) La misma opinión manifestó el general James Cartwright, del Marine Corps, acentuando inclusive que persuadiría a más iraníes a apoyar el programa nuclear y convencerlos que por esto el país debe tener las armas. Un ataque – agregó – podría destruir las instalaciones, pero no “uninvent” la tecnología y el capital intelectual continuaría existiendo. (30) Y Shlomo Gazit, ex jefe de la Intelligence and National Security, de la Israeli Defense Force, acentuó, claramente, que un ataque a Irán tendría una consecuencia opuesta, es decir, resultaría en la “liquidation of Israel”. (31) Y resaltó: We will cease to exist after such an attack”.(32) De ahí que el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, declaró a la CNN que “We think that it’s not prudent at this point to decide to attack Iran”.(33)

Instalaciones nucleares

Irán posee cerca de 12 a 20 instalaciones nucleares, esparcidas por diferentes regiones. Algunos agentes de inteligencia de Francia, Reino Unido y Estados Unidos sospechan que, en Fordo, con 3.000 reactores, los científicos iraníes estén intentando enriquecer el uranio con una concentración superior al 20% de pureza, lo que le otorgaría capacidad al gobierno para producir artefactos nucleares, de ser almacenada una cantidad suficiente para el uso militar. Esta usina está construida parcialmente dentro de una montaña, al nordeste de la mezquita de la ciudad de Qom, altamente protegida, con una batería de misiles anti-aéreos, montada por la Guardia Islámica Revolucionaria.(34) La de Natanz, en la provincia de Isfaham, distante de Israel casi 1.609 km., se encuentra cerca de ocho metros bajo del nivel del suelo, protegida por varias capas de cemento. Allí operan aproximadamente 5.000 centrifugadoras, alimentadas con uranio hexafluoruro. Y, según el coronel retirado de la USAF, Rick Pyatt, sería muy difícil el ataque a Irán. Los aviones de Israel tendrían que volar sobre un territorio extranjero hostil, por cuanto los blancos están a 1.700 km de distancia, debiendo ser reabastecidos en el aire, los misiles Jericho-2 o Jericho-3 tendrían ojivas de peso limitado, probablemente menos de 1.000 libras, y es muy poco probable que pudiesen penetrar lo bastante profundo como para alcanzar el nivel determinado de destrucción.(35)

Si Irán tuviese el proyecto de enriquecer uranio para fabricar artefactos nucleares, algo que muchos sospechan que existen experimentos, inclusive en la base militar de Parchim, otras usinas deben ser también subterráneas, dentro de cavernas, difíciles de detectar con satélites y aviones. La topografía de Irán, la configuración de su relieve, presenta una enorme dificultad para ataques aéreos. Es muy similar a la de Afganistán, muy escarpado y difícil de mapear, con aviones, inclusive porque los vuelos tienen que ser bajos y la república islámica posee un óptimo sistema de defensa anti-aérea, con innumerables misiles tierra-aire.

Una operación aérea contra instalaciones nucleares de Irán tendría que ser, probablemente, acompañada por tropas terrestres. Pero Israel cuenta apenas con 176.500 hombres en el servicio activo, de los cuales 133.000 pertenecen al ejército, y 565.000 a la reserva, mientras que Irán cuenta con más de 523.000 en el servicio activo, de los cuales 350.000 están en el ejército, y cerca de 125.000, en los cuerpos de la poderosa Guardia Revolucionaria Islámica.(36) Además, Irán tiene un excelente sistema de defensa naval, montado con misiles Sunburn, importados de Rusia y de China, el misil más letal contra cualquier navío, diseñado para volar 1.500 millas por hora, nueve pies por encima del suelo y del agua.(37) El desequilibrio de fuerzas convencionales entre los dos países, es enorme. También posee submarinos y modernos barcos de patrullaje, equipados con misiles, y tendría capacidad de prohibir la línea estratégica de comunicación marítima, a través del Golfo Pérsico,(38) y controlar el paso de los cargamentos de petróleo.

Incluso con el apoyo de la flota, estacionada en el Golfo Pérsico, y la participación de tropas de los Estados Unidos, una guerra contra Irán, desencadenada por Israel, sería una guerra sumamente difícil y sangrienta. También, según los analistas del Pentágono, un ataque aéreo de los Estados Unidos a las instalaciones nucleares de Irán no sería suficiente para destruir todos los reactores para enriquecimiento de uranio, aunque fuese más amplio, menos arriesgado y probablemente les causase muchos más daños que si fuera llevado a cabo por Israel.(39) Podría solamente retrasar el programa, pero no impedir que Irán produjese armas atómicas.(40)

Fuente: 1155/New Scientist Global Security (41)
La población de Irán es superior a la suma de las poblaciones de Irak y de Afganistán y gran parte está concentrada en las montañas, que forman un cinturón extendido entre Zagros y Elbroz y una línea entre el litoral del Mar Caspio y el Estrecho de Ormuz. Otra parte de la población está algunas ciudades y en el nordeste, en Mashhad, ciudad con 2,83 millones de habitantes, cercana a la frontera con Afganistán y Turkmenistán, donde se encuentra la tumba de Iman al-Rida (765-c.818), uno de los sucesores del profeta Mahoma, venerado por los chiitas y visitado por cerca de 20.000 personas. El resto del país está muy poco poblado. Con tres lados cercados por montañas y dos por el Mar Caspio y el Golfo Pérsico, el tamaño y la topografía convierten a Irán en una fortaleza, muy difícil de ser invadida y, menos aún, de ser conquistada.(42)

Un ataque de Israel a Irán sería un desastre. Mataría a millares de civiles, arrasaría ciudades, pero no podría matar a 78,8 millones de iraníes ni devastar un territorio de 1.648.195 km2. Pero ninguna seguridad tendría que destruir completamente su programa de enriquecimiento de uranio. Por otro lado, Irán inmediatamente tomaría represalias y, si lanzase a continuación una lluvia de misiles Shahab, Gahdr-3ª o Sejji, con bombas de fragmentación, cuya sub-munición (bomblet), cerca de 202 explosivos, puede alcanzar entre 200 y 400 metros y llegar hasta 149 km, demolería muchas ciudades de Israel, inclusive Tel Aviv, y diezmaría a millares de sus habitantes. Seguramente, el Hamas (sunita), en la Faja de Gaza, y el Hisbollah (chiita), en el Líbano, aprovecharían para también atacar a Israel con misiles Katyusha, Fadjr-5, Urgan, Khaibar y otros de los que las dos organizaciones paramilitares disponen. Sería extremadamente difícil, casi imposible, que el gobierno de Benjamin Netanyahu resistiera a los bombardeos y al levantamiento de la población palestina dentro de Israel (1,5 millón), en la Faja de Gaza (1.6 millón) (43) y en Cisjordania (2,3 millones). Dentro de todo el territorio de Palestina (incluyendo a Israel) el número de palestinos es del orden de más de 5,5 millones, contra más o menos 6 millones de judíos. Sería una guerra híbrida, de alta y baja intensidad. La población de Israel, de más o menos 6 millones de judíos, 1,5 millón podría ser, en gran medida, aniquilada.
(ll) Israel contra Irán: ¡Apocalipse now!

La extensión del conflicto

Debido a su relevancia geopolítica y geoestratégica, interconectando el subcontinente indio al Mar Mediterráneo, sería virtualmente inevitable el spillover de la guerra contra Irán, desencadenada por Israel con o sin la participación de los Estados Unidos, debido a sus implicaciones religiosas y sectarias. Aunque el número de chiitas, entre los musulmanes, represente del 10% al 11%, contra más o menos el 90%, ellos constituyen la mayoría de la población de Irán, Azerbaiyán, Irak, Bahrein, minorías cualitativamente importantes en prácticamente todos los países del Medio Oriente y adyacencias. Están concentrados en áreas estratégicamente importantes para Irán.(44)

En Arabia Saudita, en una población de 19,4 millones, los chiitas, cerca de 1,5 y 2 millones de habitantes, representan cerca del 10%, pero aquí están concentrados en al-Qatif y Al Awamiyah, en la Provincia Oriental, la más rica en petróleo, donde representan 1/3 de los habitantes y viven institucionalmente discriminados, en las peores condiciones económicas, impedidos de construir sus mezquitas, etc.. Las tensiones son viejas. Pero, desde 2011, la población chiita comenzó a protestar, con más intensidad y a insurreccionarse, pero las manifestaciones pacíficas fueron reprimidas brutalmente por las tropas del rey Abdullah. Tanto en las manifestaciones del 24 de noviembre de 2011 como del 24 de enero de 2012, diferentes civiles, que protestaban, pacíficamente, fueron matados y millares, presos.(45) Y la prensa internacional no le otorgó ninguna relevancia a estos hechos.

Sin embargo, los chiitas, concentrados en al-Qatif y Al Awamiyah, en la Provincia Oriental, representan un puñal apuntado hacia el corazón petrolífero del país, de donde los Estados Unidos importan cerca del 12% de los 19 millones de barriles que consumía, cada 24 horas, en 2011.(46) En los primeros meses de 2012, diversas manifestaciones de protesta contra la monarquía wahabí y contra los Estados Unidos se sucedieron a lo largo de los puertos de Arabia Saudita, involucrando a Qatif (Al Qatif), Rabiyia (al-Rabeeya) y Awamiyah (al-Awamia), puerto este por donde fluyen más de 2 millones de barriles de petróleo todos los días.

En el caso de la guerra contra Irán, los chiitas seguramente volverían a rebelarse y a atacar los campos petrolíferos allá existentes, así como las instalaciones de los Estados Unidos y de las compañías americanas, como sucedió el 25 de junio de 1956, cuando un atentado terrorista explotó las Khobar Towers, cerca de la compañía Saudi Aramco, en la ciudad de Dhahran, matando a 19 soldados y civiles americanos. La estabilidad y la integridad geográfica de Arabia Saudita estarían amenazadas, inclusive por la secesión de la Provincia Oriental, región de fundamental importancia, no sólo económica, sino también geopolítica y estratégica, pues está situada en la margen del Golfo Pérsico y su capital, Dammam, unida a Bahrein por el puente de Manama.

Los chiitas componen cerca del 70% de la población, estimada (2011) en 1.214.705 habitantes (cerca de 517.368 son trabajadores extranjeros) y podrían, probablemente, aprovechar las circunstancias para también rebelarse contra el régimen del emir sunita, auto proclamado rey en el 2002, Hamad Bin Isa al Khalifa, como lo hicieron en 2011 y fueron salvajemente reprimidos por las tropas de Arabia Saudita y de los Emiratos Árabes Unidos, que atravesaron el puente de Manama bajo la égida del Gulf Cooperation Council (GCC), con el propósito de sofocar las manifestaciones y proteger las “instalaciones estratégicas” allá existentes. La población chiita vive económica y políticamente marginada. Y sus manifestaciones, exigiendo reformas democráticas, bajo el liderazgo del clérigo Sheik Isa Qassim, no cesaron, se reprodujeron en marzo de 2012, asustan a la elite sunita y a la monarquía Wahhabi de Arabia Saudita.

Bahrein es un pequeño país insular, de 692 km². Un archipiélago de treinta y cinco islas e islotes, en el Golfo Pérsico, pero, aunque su producción actual de petróleo sea diminuta, de un orden aproximado a los 239,900 bbl/d (2009 est.) tiene una importancia geopolítica y estratégica fundamental para Arabia Saudita y, principalmente, para los Estados Unidos. La 5ª Flota está instalada en la base naval de Manama, con 40 navíos y 30.000 efectivos, y el aeropuerto de Muharaq y la base aérea Sheik Isa son usados por la Fuerza Aérea americana para las operaciones en el Golfo Pérsico, en el Mar Rojo, en el Mar Árabe y para la seguridad del Estrecho de Ormuz. La presencia militar de los Estados Unidos legitima la autocracia sunita de la familia al Khalifa. Y si la mayoría chiita asumiese el poder en Bahrein, seguramente contaría con el respaldo de la población de la Provincia Oriental, que también se levantaría en Arabia Saudita y ciertamente tendría el apoyo de Irak y de Irán.

A guerra sectaria se extendería, también, al Líbano, a Jordania, recrudecería en Irak y en Siria, así como en Libia y en Yemen, y podría alcanzar a Qatar, donde los Estados Unidos construyeron instalaciones del US Central Command (USCENTCOM) y US Army Forces Central Command (ARCENT), en las Sayliyah, acuartelando dos brigadas y más de 11.000 soldados. En la Base Aérea de Al Udeid, ubicada al oeste de Doha, están instalados el United States Central Command (USCC) y la United State Air Force Central Command (USAFCC), así como hospeda al 379th Air Expeditionary Wing de la USAF y No. 83 Expeditionary Air Group RAF. De una forma u otra, la guerra sectaria afectaría e involucraría a las tropas de los Estados Unidos, dado que hace décadas apoyan a Israel y a los regímenes dictatoriales de la región, inclusive la monarquía Wahhabi, absolutista y corrupta, de Arabia Saudita, y el resultado seria el incremento del anti-americanismo y el mayor fortalecimiento de Al Qaeda.

El desastre económico

Cerca del 64% de las reservas mundiales de petróleo (Irán es el cuarto mayor exportador) están situadas en el Medio Oriente, que suple el 70% de las necesidades mundiales de petróleo, y la ruta del Golfo Pérsico, atravesando el Estrecho de Ormuz hasta el Golfo de Oman, es vital para la economía mundial, dado que por ahí pasa el 40% del transporte marítimo global de petróleo y la guerra – inevitablemente, interrumpiría el flujo de 15 Mb/d del crudo hacia Europa y los Estados Unidos, así como hacia China, Japón y Corea del Sur, entre otros países. El Estrecho de Ormuz sería directamente afectado y, en consecuencia, el transporte de petróleo, aunque Irán, militarmente, no lo bloquease.

Desde principios de 2012, el precio del petróleo tipo Brent aumentó en cerca del 10% y llegó a U$S 125,98, en marzo, debido a la inestabilidad en el Medio Oriente. Irán exporta 2,5 millones de barriles de petróleo por día, y la Opep no tiene posibilidad de compensar este volumen, en el caso de un ataque de Israel a Irán. Y la guerra entre los dos países, además de masacrar, posiblemente, a millares de árabes e israelíes, así como americanos, elevaría el precio del gas y del petróleo a un nivel inimaginable, catapultado a una cifra superior a los U$S 250, o incluso llegar a los U$S 500 el barril, interrumpiendo el comercio y causando un cataclismo en la economía mundial, ya sacudida y deprimida, desde 2007-2008, por la crisis del sistema financiero, a partir del colapso del Lehman Brothers y otras corporaciones, y no superada ni en los Estados Unidos ni en Europa, hasta 2012. Los volátiles mercados financieros entrarían en un pánico total, con otro golpe, mucho más profundo, que atrasaría aún más la recuperación y el crecimiento económico de los Estados Unidos y, sobre todo, de la Unión Europea.

El ex presidente George W. Bush, en 2003, solicitó U$S 87 mil millones para la reconstrucción de Irak y de Afganistán. Sin embargo, desde entonces, los Estados Unidos están gastando cerca de U$S 2 trillones por año, en las dos guerras, y menos del 5% del total fue usado para la reconstrucción (47). Sólo en 2011, la campaña en Libia costó para cada taxpayer (contribuyente) americano cerca de U$S 2 millones por día./47 Y, a fin de año, los Estados Unidos habían gastado en torno de U$S 1 mil millón, suministrando a la OTAN misiles, aviones de monitoreo, drones y toda suerte de munición para derrocar el régimen de Muammar Gaddafi y llevar el país al caos.(48) Una conflagración, abarcando todo el Medio Oriente, involucraría necesariamente a los Estados Unidos, cuya deuda pública, el 11 de marzo de 2012, había alcanzado un monto de más de U$S 15,5 trillones, mayor que el PBI, estimado en U$S 15,04 trillones (2011), (50) y continuaba creciendo cerca de U$S 4,01 mil millones por día.(51) Y sus gastos en la región, que ya suman trillones de dólares, crecerían de una manera insoportablemente abrumadora.

En 2002, el presidente George W. Bush (2001-2005 y 2005-2009) acusó a Irán de constituir con Irak y Corea del Norte, el “axis of evil”. Y ordenó que el U.S. Strategic Command, apoyado por la Fuerza Aérea, elaborase planes para bombardear a Irán. Sin embargo, dentro del Pentágono, generales y almirantes advirtieron que el bombardeo de Irán probablemente no destruiría todas sus instalaciones nucleares y podría producir serias consecuencias económicas, políticas y militares para los Estados Unidos.(52) La comunidad de inteligencia no había encontrado evidencia específica de actividades clandestinas o de instalaciones ocultas y que los planes de guerra no estaban seguros de ajustarlas. Y el presidente George W. Bush retrocedió, pero atacó Irak y el general Collin Powell, entonces secretario de Estado, llegó, incluso, a comparecer ante la ONU y el Consejo de Seguridad, el 6 de febrero y el 7 de marzo de 2003, para probar que Saddam Hussein poseía armas químicas y nucleares y era necesario urgentemente atacarlo y derrocar su régimen. El presidente George W. Bush y el general Collin Powel mintieron. Irak no poseía ninguna arma nuclear ni química.

Un oficial de alto rango del Pentágono comentó con el notable periodista americano Seymour M. Hershque que la experiencia en Irak había sido profundamente fallida (deeply flawed) y había afectado la evaluación de Irán. Y agregó que “we built this big monster with Iraq, and there was nothing there. This is son of Iraq”.(53) Los Estados Unidos perdieron la credibilidad y, nueve años después de atacar e invadir Irak, donde perdieron cerca de 4.486 soldados, tuvieron 33.184 seriamente heridos y mataron entre 106.000 y 115.00 iraquíes,(54) el presidente Barack Obama tuvo que retirar sus tropas, antes del 31 de diciembre de 2011, dejando casi todo el país arruinado, 470.000 personas viviendo en 382 campamentos, en áreas inseguras, a las cuales les falta empleo y servicios básicos, de acuerdo a los datos de la United Nations High Commissioner for Refugees (UNHCR).(55) Y todavía existen cerca de un millón de iraquíes desplazados, por diversas regiones, y millares viven en condiciones deplorables, incapaces de volver a sus áreas de origen por causa de la inseguridad de la situación o de la destrucción de sus hogares y falta de servicios básicos.(56)

La situación en Afganistán, de donde los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN estaban planificando el retiro de las tropas para antes de finalizar el 2014, no es muy distinta. En marzo de 2012, el país continuaba siendo inseguro, en medio de una situación económica y políticamente inestable, con un gobierno corrupto e incompetente, en medio de graves problemas sociales – 1/3 de la población desnutrida, menos de 1/4 sin agua limpia, desempleo – y 2,7 millones de afganos refugiados en la región y cerca de 3 millones en el resto del mundo.(57) Las fuerzas de los Estados Unidos/OTAN habían destruido casas, culturas e infraestructuras y continuaba el desplazamiento de personas, cerca de 350.000, dentro de Afganistán. El 16 de octubre de 2011, el ministro de Agricultura, Mohammad Asif Rahimi, reveló que más del 30% de la población afgana vivía por debajo del índice de pobreza y que era necesario invertir en la agricultura cerca de U$S 1 mil millones por año para evitar la crisis de hambruna.(58) Diez años de ocupación por parte de las tropas de los Estados Unidos/OTAN hicieron de Afganistán uno de los países más pobres, inestables e inseguros del mundo.(59)

Según el informe “Costs of War”, preparado por académicos, participantes del Eisenhower Research Project del Watson Institute for International Studies, de la Brown University, las guerras en Afganistán, Irak y Pakistán, en diez años, mataron 225.000 personas, incluyendo hombres y mujeres militares, mercenarios (contractors), de las empresas privadas militares, y civiles. Sólo en Afganistán, murieron 137.000 civiles y 35.600 civiles más, fueron muertos en Pakistán. Hasta agosto de 2011 habían muerto 5.998 soldados americanos, 43.184 fueron declarados oficialmente heridos, en Afganistán y en Irak, y 54.592 requirieron ser retirados del teatro de las Operations Enduring Freedom, Iraqi Freedom, New Dawn. por motivos médicos. Y los costos financieros se situaban entre U$S 3.2 y U$S 4 trillones, incluyendo asistencia médica y ayuda a los que están o quedarán mutilados. Existen muchos otros costos que no pudieron ser cuantificados, pero las guerras contra el terror, emprendidas por los Estados Unidos, fueron casi totalmente financiadas por préstamos, intereses de U$S 185 mil millones ya pagados o a pagar, y otro U$S 1 trillón puede aumentar a través de 2020.(60) Esto significa que entre el 3% y el 4% del costo anual de las dos guerras, por un valor total de U$S 1.27 trillones, fue financiado con tarjeta de crédito, según Joseph Lazzaro.(61)

Con dos guerras perdidas, en Irak y en Afganistán, del cual todavía busca una retirada más o menos honrosa para sus tropas, el presidente Barack Obama parece conciente del problema tanto económico como militar. Y no quiere emprender una aventura, especialmente en un año electoral, aunque no se pase por alto el grado de “inestabilidad e inmadurez” de la opinión pública, en los Estados Unidos, es decir, de “su potencial de histeria” según observó, hace algunos años, el inolvidable cientista político americano Brady Tyson.(62) La comunidad de inteligencia de los Estados Unidos no está convencida de que Irán pretenda realmente construir armas nucleares y la National Intelligence Estimate (NIE) de 2011 confirmó las conclusiones de 2007 y 2010, según las cuales el programa fue detenido desde 2003. (63) Sin embargo, no descartó la posibilidad de que sea capaz de producir bastante uranio enriquecido (HEU), que tanto sirve para uso civil (generación de energía nuclear), como para uso militar (producción de armas atómicas).

El general James R. Clapper Jr., director de la National Intelligence de los Estados Unidos, declaró que los especialistas americanos creen que Irán está preservando la opción de producir armamento nuclear, a pesar de que no había ninguna evidencia de que lo hiciera o que estuviese dispuesto a llevar adelante este propósito. El general David H. Petraeus, director de la CIA, así como el secretario de Defensa, Leon E. Panetta, y el general Martin E. Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, hicieron la misma evaluación en sus entrevistas en la televisión. (64) No es creíble que Irán fuese a atacar a Israel con ojivas nucleares, si las produjese. Un ataque de esta naturaleza sería también una masacre para la población palestina, dentro y fuera de Israel, y gran parte de la población del Líbano. El “second Holocaust”

Un punto importante que queda por considerar, es que cualquier ataque atómico iraní a Israel se convertiría también en una masacre a la población palestina fuera de Israel (y la población árabe dentro de Israel), y probablemente aniquilará a buena parte de la población del Líbano, etc.. Por lo tanto, los iraníes harían un holocausto no solamente de judíos y de árabes cristianos, sino también de árabes musulmanes (inclusive chiitas). ¡¿Que tal ?!…

Y el Ayatollah Ali Khamenei, líder de los (principistas) que vencieron las elecciones parlamentarias (Majlis Shora Eslami) de marzo de 2012, y Supremo Guardián de sus leyes religiosas (Velayat-e Faqih), reiteró que Irán no estaba en busca de armas “nucleares” y almacenarlas era “inútil y peligroso”.(65)

Las contradicciones en Israel
Más de la mitad de la población de Israel es contraria a atacar Irán, según una investigación divulgada por el diario israelí Ha’aretz, y que, si fuese necesario, no debería hacerlo solo. (66) Pero el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, del Likud, está estrechamente aliado al partido Ysrael Beitenu, bajo el liderazgo del israelita ruso Avigdor Liebermen, ministro de Asuntos Extranjeros, y refleja la tendencia de la ultra-derecha, que pasó a influenciar gran parte de la población de Israel. Desde 1989, con la desintegración del Bloque Socialista, hasta 2011, cerca de 1 millón de israelitas rusos o rusos de origen judaico, habían emigrado hacia Israel, pasando a constituir 1/6 de la población judaica (cerca de 6 millones), la mayoría de los cuales era de derecha, aún con la mentalidad de la guerra fría. Por otro lado, los ultra-ordotoxos sionistas, fundamentalistas, y predominan entre los colonos de 350.000 a 400.000 colonos, que expanden sus asentamientos en la bíblica Judea y Samaria, es decir, la Banda Occidental o Cisjordania, los territorios ocupados por Israel en la guerra de 1967, anhelan retomar toda Palestina o Canáan, la Tierra Prometida, la Tierra de Israel (Eretz Yisrael), e influyen cada vez más en la IDF. Sin embargo, aunque todavía existan 256 Kibbutzim (16 religiosos), con cerca de 106.000 habitantes y ubicados en áreas periféricas, como Arava, el sueño de Israel como sociedad igualitaria ya se desvaneció.

El Adva – 2009-10 Annual Social Report demostró que casi el 40% de los israelíes “find it difficult or very difficult to live on their current income.” (67) El diario Ha’aretz calculó que los 500 israelíes más ricos poseen un monto de U$S 75 mil millones, en un país cuyo PBI es de apenas U$S 205 billones, mientras que las 20 familias más ricas controlan casi la mitad del mercado de acciones.(68) Y la fortuna conjunta de estos más ricos es un 25% mayor que el presupuesto de Israel en 2011.(69) Ellos son el principal sustento del gobierno de la coalición de los partidos Likud-Ysrael Beitenu, de extrema derecha. Y las masivas demostraciones de protesta, que culminaron, en septiembre de 2011, con la marcha de 430.000 personas (la mayor en la historia de Israel) en Tel Aviv, dejaron en evidencia que las principales contradicciones en el país no son apenas étnicas o religiosas, sino sociales. Más de 60 años después de su constitución, Israel presenta un enorme nivel de desigualdad, con una economía íntegramente dependiente de los Estados Unidos, de los cuales reciben, desde 1985, U$S 3 mil millones por año,(70) la mayor parte como ayuda militar, aunque no cubra todos los gastos del presupuesto militar, evaluado como mínimo en U$S 13 mil millones o, aproximadamente, el 7-8% del PBI, uno de los más altos del mundo.(71) El costo de los Estados Unidos, con la inestabilidad en el Medio Oriente, cuyo epicentro es el conflicto Israel-Palestina, alcanzó un total de casi U$S 3 trillones, en dólares de 2002, mayor que el costo con la guerra en Vietnam. (72)

Todo indica que la retórica de Benjamin Netanyahu, ávido de atacar Irán, sea para presionar al presidente Barack Obama para que le conceda armas aún más sofisticadas y avanzadas a Israel, al competir con los extremistas del Partido Republicano. El presidente George W. Bush, durante su administración, se rehusó a venderle bombas de penetración profunda (bunker-penetrating bombs) y aviones de reabastecimiento, en consecuencia de las estimaciones de que Israel pudiese usarlos para atacar las instalaciones nucleares de Irán.(73) Sin embargo, el Premio Nobel de la Paz, presidente Barack Obama, accedió a los requerimientos del primer ministro, Benjamin Netanyahu, y autorizó al secretario de Defensa, Leon Panetta, a negociar con el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, la venta de aviones de reabastecimiento y de bombas de penetración profunda (GBU-28 bunker-piercing).(74) El Ma’ariv Israeli News Service informó que el suministro de dichas armas a Israel apuntó a un acuerdo con el primer ministro Benjamin Netanyahu en el sentido de que él retardase el ataque a Irán hasta 2013.(75) Sin embargo, fuentes políticas de Israel informan que la mayoría del gabinete está a favor de un ataque militar a Irán, aún sin la aprobación de los Estados Unidos y el primer ministro, Benjamin Netanyahu, en el Knesset (Parlamento), hizo un discurso bien explícito y resuelto, declarando que no dudaría en tomar cualquier iniciativa, inclusive sin el acuerdo del presidente Barack Obama, y citó como precedente al primer ministro Menahem Begin (1977-1983), que mandó bombardear el reactor de Irak, contra la orientación de Washington y la opinión de Yitzhak Hofi, del Mossad, y Yehoshua Saguy, jefe de inteligencia de la IDF.(76) Y, al preparar a la opinión pública para la guerra, acusó a Irán de ser la “fuerza dominante”, por detrás de los ataques de Gaza, declarando que los “grupos de terror” están bajo su paraguas y que los israelíes podrían imaginar lo que ocurriría si estuviesen armados con bombas nucleares.

Según lo que percibió Aluf Benn, editor jefe del diario israelí Ha’aretz, el primer ministro Benjamin Netanyahu, desde que retornó de la visita a Washington, a principios de marzo de 2012, se empeñó, con un warmonger, en preparar a la opinión pública para la guerra contra Irán, intentando convencerla de que la amenaza a Israel es tangible y existencial y debe ser suprimida para evitar un “second Holocaust”.(77) No es creíble que Irán vaya a atacar a Israel con ojivas atómicas, si las produjese. Un ataque de esta naturaleza aniquilaría también a la población palestina, dentro y fuera de Israel, y gran parte de la población del Líbano. El “second Holocaust” al que el primer ministro Benjamin Netanyahu demagógicamente se refirió. Cualquier ataque atómico masacraría también a la población palestina, dentro y fuera de Israel, y probablemente a buena parte de la población del Líbano, etc. El “second Holocaust” no sería solamente de judíos, sino igualmente de árabes cristianos musulmanes (inclusive chiitas).

Sin embargo, aunque para contener las presiones del lobby a candidatos extremistas del Partido Republicano, continuase afirmando que todas las opciones estaban sobre la mesa, inclusive el “componente militar”, para impedir que Irán adquiera armas nucleares, el presidente Barack Obama desea evitar un enfrentamiento armado e insiste en la solución del impasse por medios diplomáticos, en medio de un endurecimiento de sanciones y operaciones encubiertas de sabotaje y asesinatos(78), la guerra en las sombras. No existe alternativa, por cuanto, en caso de un ataque aéreo a Irán, el escenario será el del Apocalipsis.

Cuando el cuarto Ángel tocó la trompeta y los cuatro Ángeles fueron liberados, que estaban encadenados en las orillas del Éufrates y se conservaban para la hora, el día, el mes y el año de la matanza de la tercera parte de los hombres; eran 200 millones de soldados y los caballos que montaban acorazados con una llama sulfurosa azul, tenían las crines como melena de león, de sus narinas salía fuego, azufre y humo y una tercera parte de los hombres fue muerta por estos tres flagelos, que les salían de las narinas. (79)

Fuente: http://www.rnv.gov.ve

Petróleo a US$200… ¿What?!!

Profesor Nouriel Roubini e Ian Bremmer, presidente de Eurasia Group.

Foreign Policy abordó el tema que por estas horas está generando fuerte preocupación mundial: el futuro del precio del petróleo. Mantuvo una conversación exclusiva con Nouriel Roubini e Ian Bremmer sobre las repercusiones de una guerra con Irán en el precio del crudo y la alianza entre China y Rusia.

Por: Foreign Policy

Con la opinión extendida de que se avecina una guerra con Irán y con el reciente regreso de Putin al poder en Rusia, el caos geopolítico está a la vuelta de la esquina. Foreign Policy ha vuelto a recurrir a Nouriel Roubini –siempre dispuesto a impartir algo de pesimismo– e Ian Bremmer para que nos expliquen estas bombas de relojería. Y no se han callado nada.

Hablemos un poco de lo que atemoriza a los mercados. Lo que preocupa a todo el mundo –y lo que, desde luego, ya se está notando en el mercado del crudo— es la preocupación por un posible ataque de Israel contra Irán. ¿Cómo de inminente lo ven?

Nouriel Roubini (NR): No soy el experto geopolítico, así que dejaré que Ian y otros calculen la probabilidad de un ataque contra Irán este mismo año, antes o después de las elecciones estadounidenses, o de un ataque de Israel por su cuenta. No sé si será del 20%, el 30% o el 50%, creo que esa opinión cambiará con el tiempo. Pero es probable que el segundo trimestre de 2012 sea el periodo en el que se haga un último intento de labor diplomática. En caso de que fracase, quizá entonces EE UU e Israel digan: “Si no cedéis, podemos acabar atacándoos”.  De modo que hay que medir cómo van a afectar esos hechos a los mercados.

Pero, incluso aunque no se produzca un ataque material, hay una guerra verbal entre Estados Unidos, Israel e Irán, y esta guerra verbal se ha intensificado. Hay también una guerra encubierta, porque Israel y EE UU, supuestamente, han matado a varios científicos y han recurrido al sabotaje utilizando armas informáticas, y ahora Teherán está reaccionando, ha tratado de matar a varios diplomáticos israelíes en diversas partes del mundo y, si las sanciones se endurecen, podría empezar a emitir otras amenazas. El petróleo Brent, que antes costaba 90 dólares el barril, está ya entre 120 y 125 dólares. Y, si la guerra verbal y la guerra encubierta continúan su escalada, existe una posibilidad de que, aun sin llegar al enfrentamiento militar, los precios del crudo suban tanto que la situación tenga repercusiones sustanciales en la economía.

Yo no subestimaría las consecuencias de que la gasolina, hoy, cueste ya más de 1,05 dólares el litro en varios Estados norteamericanos y puede alcanzar ese precio en otros muchos. Desde el punto de vista psicológico, cuando el precio supera 1 dólar el litro, hace mella en la confianza de los consumidores. Además, en verano, los precios tienen a aumentar 20 o 30 centavos más. Cuanto más suben, más posibilidades hay de que tengan consecuencias negativas en la confianza de los consumidores, las rentas disponibles y la economía. Y no ocurre solo en Estados Unidos, porque el precio del crudo en Europa y muchos otros países es muy alto.  Por tanto, prefiero que sean otros los que valoren el riesgo de conflicto, pero puedo decir con seguridad que los precios del petróleo van a subir aún más, más que a bajar. Lo único que me preocupa más que la eurozona es el petróleo.

Ian, ¿qué probabilidades tiene Obama de ganar las elecciones a tenor de los altos precios del petróleo y la posibilidad de otra guerra en Oriente Medio?

Ian Bremmer (IB): En primer lugar, si nos fijamos en las valoraciones, ya sean las de Intrade o las de cualquier otro sitio, en estos momentos, la gente piensa que Obama será reelegido, y eso es teniendo en cuenta el petróleo, el gas, Irán. No digo que sean unos cálculos muy avanzados, pero los mercados expresan todo esto en su conjunto. Desde luego, creo que el peligro en Europa ha disminuido drásticamente su capacidad de causar verdaderos problemas a Obama de aquí a noviembre. En cambio, el peligro que representan Irán y el crudo ha aumentado; no lo ha sustituido, pero sí ha aumentado. No es un problema tan grande como era Europa, en mi opinión, pero es serio.

¿De verdad? Daba la impresión de que a los estadounidenses no les importaba en absoluto.

IB: La Casa Blanca estaba muy preocupada por la posibilidad de que Europa estallase. Pero creo que el petróleo, sin ninguna duda, tiene más importancia política; es un elemento con el que los republicanos pueden atacar.

Veamos qué ocurre si Irán sigue adelante. Lo primero es que, igual que no se puede confiar en las informaciones sobre la eurozona que proceden de Londres porque son tendenciosas e increíblemente negativas, tampoco se puede confiar en las informaciones sobre Irán en Estados Unidos; no nos enseñan más que una cara de la moneda. Una cara que, de manera abrumadora, es la israelí, y suele exagerar la probabilidad de una catástrofe inminente. “No podemos vivir con una bomba iraní”, dicen, a pesar de que vivimos con bombas en Pakistán y Corea del Norte, así que, en algún momento, acabaremos chocando.

No me importa qué porcentaje se le atribuya, y estoy hablando de geopolítica, ¿de acuerdo? Lo que quiero decir es: al leer la prensa, parece que es inevitable que Estados Unidos e Irán lleguen al enfrentamiento. Y eso, desde luego, no es verdad.

Es cierto que, en el segundo trimestre, veremos un esfuerzo para endurecer unas sanciones que ya están aprobadas pero aún hay que poner en práctica, así como un auténtico esfuerzo de negociación. Pero también hemos visto en Irán unas elecciones parlamentarias recientes que no fueron precedidas de manifestaciones. Hemos visto a Jamenei decir cosas positivas sobre el Gobierno de Obama y Estados Unidos, un hecho casi sin precedentes. Así que parece claro que van a permitir unos cuantos meses de negociaciones, y eso significa que en estos momentos, a corto plazo, a la geopolítica de Irán se le está dando más importancia de la debida.

A más largo plazo, el Gobierno de Obama no quiere llevar a cabo un ataque militar contra Irán –y desde luego hará todo lo posible para evitarlos– antes de las elecciones. Los israelíes tampoco quieren emprender ningún ataque. Hace poco se hizo una encuesta que acaba de publicarse en Haaretz: el 58% de los israelíes se opone a los ataques unilaterales contra Irán. Netanyahu debe tenerlo en cuenta, por muy popular que sea. Y recordemos que el primer ministro israelí no ha tomado ninguna decisión de atacar. Lo que sabe bien es que lo que más le conviene es fingir que va a hacerlo. Entonces, Estados Unidos se ve obligado a tranquilizarlo y él acaba en mejor situación para exigir concesiones a cambio de no atacar, porque es una cosa horrible para Israel, etcétera.

Creo que el peligro es que hay una espiral de represalias que puede acabar arrastrando a Estados Unidos, da más importancia geopolítica al petróleo y aumenta las probabilidades de conflicto militar. Pero, en mi opinión, las posibilidades de que los israelíes ataquen de forma unilateral y destruyan el programa nuclear iraní –que sería una campaña amplia, larga y peligrosa— son relativamente escasas, y muy poco probables antes de las elecciones estadounidenses.

Nouriel, ¿qué es lo peor que puede pasar si Israel acaba atacando Irán?

NR: Lo peor que puede pasar es un conflicto prolongado. Si tiene repercusiones en el abastecimiento de gas y petróleo del Golfo, y la producción y las exportaciones iraníes, durante un tiempo,  se quedan en nada, el crudo podría subir hasta los 170, 180, 200 dólares el barril.

Entonces, la cuestión será cuánto tiempo mantiene ese nivel. Como es natural, en Washington se están discutiendo las posibles reacciones. El volumen de petróleo de la reserva estratégica es limitado, pero ¿para qué está, si no es para usarlo en una ocasión así?

La realidad es que, si pensamos en las tres últimas grandes recesiones globales, todas se debieron a una conmoción geopolítica en Oriente Medio que provocó una subida de los precios del petróleo. La guerra de Yom Kippur War en 1973 produjo la recesión mundial de 1974-1979; la revolución iraní de 1979, la subida de los precios del crudo y la recesión de 1980-1982; y en 1990, la invasión iraquí de Kuwait supuso una subida temporal de los precios que, entre otros factores, contribuyó a la recesión en Estados Unidos y todo el mundo.

Es decir, si el conflicto es serio y prolongado y la subida de los precios del crudo es importante, creo que estaremos hablando de una recesión no solo en Estados Unidos sino en todo el planeta. Y en esta ocasión, estaremos saliendo de una crisis financiera mundial que incluye un inmenso volumen de deuda pública y privada en muchas economías avanzadas, algo que no había en 1973, 1979 ni 1990. La economía mundial podría no absorber un shock petrolífero prolongado en un momento en el que ya está sufriendo un doloroso proceso de desapalancamiento y una enorme fragilidad en los balances generales tanto de los gobiernos como del sector privado.

Ian, acaba de volver de China, que sigue comprando petróleo iraní y se ha mostrado intransigente en el Consejo de Seguridad (junto con Rusia) ante las condenas de la represión en Siria. Y ahora, cuando el país parece estar preparándose para el ascenso de Xi Jinping a la jefatura del Estado, rebaja la perspectiva de crecimiento de su PIB a alrededor del 7,5%. ¿Es una protección política o económica?

IB: En la actualidad, el 62% del PIB chino lo constituyen empresas de propiedad estatal. Es una cifra superior a la de antes. El consumo en China está aumentando, pero no tan rápido como las inversiones del Estado. El informe que publicó el Banco Mundial a finales de febrero era excelente: era exhaustivo y mostraba exactamente lo que deben hacer los chinos. Y el Gobierno de Pekín lo auspició también en parte, lo cual es muy positivo. Pero no dice nada nuevo. Necesitan reequilibrar seriamente, necesitan transparencia en su economía, necesitan alejarse de las inversiones públicas en sectores de trabajo intensivo y necesitan alejarse de empresas estatales ineficientes. No veo ninguna voluntad política de hacerlo por parte de las máximas autoridades chinas, y no veo que vaya a cambiar con Xi Jinping y sus colegas cuando accedan al poder dentro de unos meses. Y, en mi opinión, ese es el verdadero problema.

Hace unos meses, Nouriel y yo escribimos un artículo en The Wall Street Journal en el que llegábamos a la conclusión de que, a largo plazo, el mayor problema que se está dejando para después es China. Y ahora que acabo de volver allí, estoy todavía más convencido. China es un coche muy, muy rápido; tiene un motor muy potente y lleva varios años circulando por una autopista muy larga y muy recta. Lo malo es que viene una curva en la carretera y el coche chino ni tiene dirección ni creo que vaya a tenerla. Eso debería preocuparnos mucho.

Además, las relaciones entre Estados Unidos y China están deteriorándose sin parar. Como decía usted, han vetado la resolución del Consejo de Seguridad sobre Siria; no se abstuvieron, sino que la vetaron. Y eso, una semana antes de que Xi Jinping visitara EE UU. Les da igual.

Estados Unidos no es el sector de población que les interesa. No les importa impresionarnos o no. No buscan ofendernos innecesariamente, pero la verdad es que les da igual lo que opinemos. Lo hemos visto con las últimas leyes aprobadas en el Senado, que intentan presionar a los chinos en relación con su divisa. La respuesta de Pekín fue de absoluta indiferencia.

Sin embargo, tienen enormes problemas internos que no están abordando de forma estructural ni sistemática, y eso, a la larga, les perjudicará y creará mucha más volatilidad en torno a las trayectorias económicas y políticas.

Nouriel, hablando de gente que asciende al poder, ¿qué opina de la elección de Vladímir Putin? ¿Cree que tiene alguna intención de reformar la economía, o se limita a disfrutar de los elevados precios del petróleo? ¿Y cómo de largo es su control?

NR: Entre 1998 y 2008, Rusia creció un 8% anual. Entonces se produjo la crisis financiera mundial y hubo una contracción, pero, desde entonces, su comportamiento económico ha estado entre el 3,5 y el 4%, incluso con la subida de los precios del crudo de 30 dólares el barril en 2009 a muy por encima de 100 dólares hoy. El problema con Rusia es que, si no se hacen reformas estructurales, reduciendo el papel del Gobierno en la economía y las empresas estatales y desarrollando más el sector privado, si no se hacen diversas reformas estructurales orientadas hacia el mercado, su índice de crecimiento puede no estar muy por encima del 4%. Y, en una economía que tiene un enorme volumen de extracción de rentas por la excesiva dependencia del petróleo, la energía y las materias primas, mientras esos precios sean altos, los incentivos para hacer reformas serán limitados. Existe un movimiento, sobre todo en Moscú y entre las clases medias, que trata de resistir contra él. Pero Putin ha ganado las elecciones. Veremos hasta qué punto es por el voto de la mayoría o por fraude electoral. Quizá esté algo más debilitado que hace un año, y quizá se deslice un poco más hacia el centro y ofrezca unas cuantas más reformas, pero, en mi opinión, las reformas en Rusia van a producirse a una velocidad mediocre e insuficiente para lo que sería deseable. Serán superficiales, no de fondo.

Ian, ¿ha sido un fracaso la política de “empezar de cero”?

IB: Bueno, se acabó. Ya la política de Bush después del 11-S fue también una especie de empezar de cero. Y fracasó. ¿Quién perdió Rusia? Clinton. También fracasó. Hemos pasado ya tres ciclos completos de altibajos con Rusia. Históricamente, muchos de los puntos bajos han sido responsabilidad de Estados Unidos. Esta vez, la culpa es de Rusia, porque Putin no es alguien con quien la administración estadounidense vaya a poder trabajar bien, y tampoco él está bien predispuesto hacia Estados Unidos. En China se ven ligeros cambios graduales en la política exterior y la actitud hacia el resto del mundo porque gobiernan por consenso. En Rusia, no. La política exterior la dirige una sola persona, con muy pocos elementos que contrarresten su poder.

Y Putin sufre presiones internas que hacen que esté todavía menos dispuesto a llevarse bien con los estadounidenses. Casi todos los colaboradores que ha situado a su alrededor tienen una inclinación muy nacionalista. Todas las señales que llegan de Moscú sugieren que la relación entre EE UU y Rusia va a deteriorarse enormemente, y lo verdaderamente importante es: si las relaciones entre ambos se deterioran de forma radical y las relaciones entre Estados Unidos y China se deterioran de forma radical, y dado que Putin ha dicho cosas muy positivas sobre China en los últimos tiempos, ¿vamos a ver un auténtico acercamiento de esos dos países?

Existen muchos obstáculos para que sea así –problemas demográficos, problemas de discriminación de los chinos por parte de los rusos–, pero, desde la perspectiva de la energía, es muy interesante. Desde la perspectiva del armamento, es muy interesante y muy preocupante para Estados Unidos. Creo que debemos estar muy atentos a lo que suceda.

¿Cree que va a haber más tensiones o, en realidad, Rusia ya no es tan importante?

IB: No es tan importante como China, ni muchísimo menos. Quiero decir que, si, en toda esta conversación, usted no hubiera mencionado Rusia ni una sola vez, no habría pasado nada. Pero sí tiene cierta importancia, sobre todo para los europeos, más que para Estados Unidos. Tanto Nouriel como yo creemos que Rusia no debería ser un BRIC. Los BRIC son países que van a ser dominantes, y, en Rusia, el PIB está disminuyendo, hay una tremenda fuga de capitales, una administración civil que no funciona, corrupción generalizada y terribles problemas demográficos. Podríamos expulsar a Rusia de los BRIC.

NR: A propósito de Rusia, Ian, tienes razón al decir que Rusia y China quizá estén acercándose, pero, en mi opinión, China es la mayor amenaza estratégica para Rusia. Tenemos una extensión de tierra en Siberia que es tan grande como EE UU, con apenas 15 millones de habitantes, y tenemos a millones de chinos que están atravesando la frontera de Mongolia, comprando tierras y empezando a producir. Como sabes,  la posesión es lo que cuenta. De modo que, desde el punto de vista estratégico, en algún momento, Moscú se va a dar cuenta de que los únicos que pueden impedir que pierda Siberia son Estados Unidos y Europa. Así que no entiendo su lógica. Les conviene mucho más ser amigos de EE UU y Europa que de China.

IB: Entiendo lo que dices. Creo que, desde el punto de vista estratégico, es muy cierto lo que dices, pero Pekín tiene mucho dinero y necesita energía, mientras que Rusia tiene muchos recursos energéticos y Putin quiere poder exhibir unas cuantas victorias rápidas. Ambos están del mismo lado que Siria e Irán, y me imagino que Hu Jintao no decidió vetar la resolución del Consejo de Seguridad, en vez de abstenerse, hasta que recibió una llamada personal de Putin antes de la votación. Los dos países tienen cada vez más problemas con Estados Unidos por razones muy diversas: por la primavera árabe, las opiniones generales sobre la democracia, los derechos humanos, etcétera. Desde un punto  de vista puramente pragmático, si esos dos países no tuvieran presiones internas –si solo estuviéramos moviendo unas piezas en un tablero de ajedrez–, veo muchos motivos por los que los rusos querrían entablar una relación a largo plazo con Estados Unidos. Pero me parece que están pasando muchas otras cosas en Rusia en estos momentos.

Fuente: http://www.estrategiaynegocios.net

Wikileaks y la guerra mundial de la información

Hay personas que aceptan de buena fe las revelaciones de WikiLeaks, principalmente debido a la mala interpretación de los documentos en los medios noticiarios controlados por las corporaciones. Hay quienes consideran estos documentos como auténticos y que sólo necesitan una adecuada interpretación y análisis.  Hay otras personas, generalmente relacionadas con los medios alternativos, que ven estas revelaciones con cautela y suspicacia. También hay quienes simplemente rechazan estas revelaciones, considerándolas como “operaciones psicológicas” dirigidas a ciertos países que se adecuan a los objetivos de la política exterior de Estados Unidos. Finalmente, hay personas que deploran las revelaciones, tratándolas de “traición” o “amenaza” a la seguridad. Entre todas estas ideas y opiniones, la última es, sin duda, la más ridícula.

El objetivo de este ensayo es examinar la naturaleza de las publicaciones de WikiLeaks y de cómo hay que tratarlas y entenderlas. Si WikiLeaks está cambiando las cosas, esperemos que la gente se asegure de que las cambie en el sentido correcto.

Propaganda Mediática contra Irán: Tomando los Cables en Sentido Literal

La aceptación en sentido literal de los cables concernientes a Irán es quizás la actitud más común, puesto que en él está concentrada la atención de los principales medios corporativos, los cuales presentan los cables diplomáticos obtenidos de las filtraciones como “pruebas” de que los medios prestan atención a los problemas más importantes, siendo el más notable de ellos el programa nuclear iraní. Como siempre el más

FEBRERO-MARZO de 2011 www.nexusmagazine.com              NEXUS * 15

destacado es El New York Times, con su desenfrenado desprecio por la verdad y con su implacable utilización de la propaganda al servicio de los intereses imperiales de Estados Unidos, encabezando sus artículos con titulares como “En todo el Mundo, Preocupación por Irán”, lo que explica que Israel y los líderes árabes estén de acuerdo con que Irán es una amenaza nuclear para el mundo, con el comentario en el artículo que afirma que “detrás de estos cables está la opinión de muchos líderes de que a menos que caiga el actual gobierno de Teherán, tarde ó temprano Irán tendrá una bomba”1. La agencia Fox News publicó un artículo anunciando que “Los documentos filtrados demuestran el consenso del Medio Oriente sobre la amenaza planteada por Irán”, añadiendo que “este sísmico documento publicado por WikiLeaks muestra un área de profundo acuerdo – que Irán es percibido en el Medio Oriente como el primer causante de problemas en la región”2. Esto es y debería entenderse,  como propaganda.

Aquí tenemos que precisar bien lo que entendemos bajo el término propaganda, para poder evaluar lo que es realmente propaganda en esas noticias. Mientras que deberíamos ser escépticos en cuanto a las fuentes y las campañas de desinformación, lo cual ocurre una y otra vez como bien saben los que analizan críticamente a los medios, también hay que tomar en cuenta el punto de vista personal sobre la fuente y diferenciar entre la autenticidad y el análisis. Creo firmemente que esos documentos son auténticos. En este sentido no apoyo la opinión de que sean parte de una operación psicológica o propaganda en cuanto a la revelación de los mismos. Hay que recordar que la fuente de estos cables son los canales diplomáticos de los Estados Unidos, y, por lo tanto, las declaraciones contenidas en ellos reflejan opiniones y creencias del personal diplomático estadounidense. Los documentos son una representación auténtica de sus declaraciones y convicciones, lo cual no significa que son un reflejo exacto de la realidad.

Es aquí donde entran los medios que utilizan como propaganda el contenido de las revelaciones. En los dos ejemplos presentados anteriormente, los autores insisten que las revelaciones demuestran la existencia de un “consenso” sobre Irán, y así las posiciones de Estados Unidos y por supuesto de Israel han sido “reivindicadas” en su preocupación en cuanto a la producción de armas nucleares por parte de Irán. Esto es un disparate. Los medios en realidad han leído y difundido el contenido literal de los documentos –  sugiriendo que puesto que los diplomáticos americanos y los líderes árabes y del Medio Oriente ven a Irán como una “amenaza” y que trata de producir un “arma nuclear”, eso debe ser verdad. Esto es un clásico non sequitur (error en razonamiento lógico).  Sólo porque el Medio Oriente y los líderes árabes vean a Irán como una amenaza, ello no significa que  sea así.

Consideremos de nuevo las fuentes. ¿Qué hace a los líderes árabes fuentes confiables de información “imparcial”? Por ejemplo, una de las “revelaciones” que recorrió el mundo fue la insistencia de Abdullah, Rey de Arabia Saudita, de que “América corte la cabeza de la serpiente” iraní y lance ataques militares.3 Esto ha sido interpretado en gran medida por los medios como una “prueba” de que existe un “consenso” sobre la “amenaza” que es Irán para el Medio Oriente y el mundo. Esta es la propaganda realizada por el diario New York Times, agencia Fox News y el gobierno de Israel, sin mencionar a otros. Además necesitamos contextualizar adecuadamente esta información, lo que durante mucho tiempo y con premeditación ha evitado hacer el New York Times. No pongo en duda la autenticidad de estas declaraciones o de la opinión de los líderes árabes de que Irán sea una “amenaza”. Por otra parte, Irán ha insistido que las revelaciones son “malintencionadas”, sirven a los intereses de Estados Unidos y que Irán tiene relaciones “amistosas” con sus vecinos.4 Esto también es propaganda. De nuevo, necesitamos contextualizar.

Los ciudadanos iraníes son principalmente Chiitas (89%), mientras que los países árabes, particularmente Arabia Saudita, son predominantemente Sunitas. Esta es precisamente la razón de la división entre las naciones de esa región, al menos de manera superficial. En realidad Arabia Saudita e Irán están lejos de ser “amigos” y sus relaciones no han sido buenas  después de 1979 cuando el Shah fue derrocado. Irán es el principal rival y competidor de Arabia Saudita por el poder e influencia en la región y por tanto representa una amenaza política para esta última.

Además, la actitud de los Países Árabes, como Arabia Saudita, Bahrain, Emiratos Árabes, Omán y Egipto, cuyos reclamos contra Irán han sido ampliamente publicitados, debe ser entendida en términos de sus relaciones con Estados Unidos. Estos países son los apoderados de Estados Unidos en la región. Sus ejércitos son subsidiados por el complejo militar – industrial estadounidense y sus regímenes políticos (todos son dictaduras o dinastías) son sostenidos y respaldados por Estados Unidos.

Lo mismo se puede decir de Israel, el cual mantiene la apariencia  de una democracia, similar a Estados Unidos. Además,  Israel está sometido a los intereses de Estados Unidos como un apoderado estadounidense. Si el ejército de Israel es financiado y equipado por EEUU, lo cual es cierto, entonces Israel depende  de Estados Unidos para mantener su poder militar y no puede sugerirles  que no arme a sus otros apoderados en la región. Si realmente se está preparando una guerra regional contra Irán, lo que parece ser cierto, entonces a Israel le interesa tener aliados contra Irán en la región.

¿Es WikiLeaks una Operación Propagandística?

Los líderes de Israel están muy seguros de que los documentos publicados en WikiLeaks no avergonzarán a su país. Antes de su publicación, el gobierno de Estados Unidos informó a las autoridades israelíes sobre el tipo de documentos referentes a Israel que serían publicados por WikiLeaks. Benjamín Netanyahu, Primer Ministro de Israel, declaró: “no existen diferencias en el discurso público emitido por nosotros y por Washington así como en la mutua comprensión de nuestras opiniones”.5 El Ministro de Defensa israelí Ehud Barak afirmó que los documentos “expresan la realidad con más precisión”.  Un importante político turco declaró que observar cuáles países están complacidos con las revelaciones dice mucho y expresó la hipótesis de que Israel “arreglaba las publicaciones” de los documentos como un intento de adelantar lo que es de su interés  y “ejercer presión sobre Turquía”.7

Además, varias organizaciones alternativas están bullendo de especulaciones sobre WikiLeaks como fachada  propagandística, quizás hasta una organización fachada de la CIA, un método para “controlar la oposición” (la historia nos muestra que ese tipo de acciones no son nada raro por parte de la CIA. No obstante, esta suposición se basa en el uso de la información revelada en los cables y me parece que evidencia una falta de contextualización de los documentos.

Entonces, ¿en qué contexto habría que considerar esto? Comencemos por Israel. Cuando el Primer Ministro Israelí afirma que las filtraciones de WikiLeaks no son vergonzosas para Israel, tiene razón en principio.  Y no es porque Israel no tenga nada que esconder (hay que recordar que los documentos de WikiLeaks no son documentos ultra secretos sino simplemente correspondencia diplomática), sino porque esa correspondencia diplomática de Israel refleja en gran parte el carácter de sus declaraciones públicas. Israel y élite política se caracterizan por hacer declaraciones públicas absurdas, por amenazar constantemente con la guerra a Irán y otros vecinos o a hacer propaganda sobre su creencia de que Irán está fabricando armas nucleares, lo cual nunca ha sido comprobado. Así que las revelaciones no “causan daño” a la imagen de Israel, la cual ya está hundida y es despreciable en la escena internacional y puesto que los diplomáticos y políticos israelíes son desvergonzados tanto en lo que anuncian públicamente como en lo que se dicen entre ellos. Por tanto, la imagen de Israel ha sido la misma durante mucho tiempo. Por supuesto, los líderes de Israel – tanto políticos como militares – usan el contenido de los cables para sugerir que estos “reivindican” su opinión de Irán como una amenaza, lo cual es, por supuesto, un absurdo truco propagandístico, exactamente la misma técnica empleada por los medios corporativos al considerar los cables en sentido literal.

Cuando Irán llamó esas revelaciones de WikiLeaks una propaganda occidental contra Irán, esa misma declaración debería ser tratada como una forma de propaganda. Después de todo, Irán sostenía que tenía “relaciones amistosas” con todos sus vecinos, lo cual históricamente y en la actualidad es una falsedad. Irán, como todos los países, utiliza propaganda para realizar sus propios intereses. Aquellos que intentan a luchar con la difusión de desinformación y propaganda, incluso yo, deben ser muy críticos de las muchas campañas e interpretaciones mediáticas contra Irán. Irán siempre ha sido objeto de las ambiciones imperiales de Estados Unidos y esto no es ningún secreto. Sin embargo, en el último grupo de documentos sobre Irán revelados por WikiLeaks, no hay nada que podría despertar dudas sobre su autenticidad, especialmente aquellos que se refieren a las opiniones de los diplomáticos occidentales y de los líderes árabes. No hay duda del porqué sus opiniones son como son, pues reflejan las prioridades de la política estadounidense y de todo el Occidente, y no porque sean objetivos en su esencia. En este punto, debemos diferenciar entre autenticidad y precisión.

Los analistas no solo deben evaluar críticamente la autenticidad de los documentos (y las fuentes de donde provienen), sino también, y quizás aún más importante, deben analizar críticamente la interpretación que se da a esos documentos. Así, aunque yo no cuestiono la autenticidad de los documentos concernientes a las percepciones occidentales y del medio oriente acerca de  Irán (ya que encajan en las más amplias realidades geopolíticas de la región), son las interpretaciones de estos documentos que considero como una muestra de propaganda activa por parte de los gobiernos y medios occidentales. El método de esta acción propagandística consiste en presentar los documentos como “evaluaciones objetivas” de la realidad-basada-en-hechos-reales, lo que ciertamente no es así. Los documentos son verdaderos en cuanto reflejan las opiniones de aquellos que los escribieron, lo cual no significa que son reales en cuanto a su esencia. Es esa la diferencia y es sumamente importante reconocerla tanto en la exposición de la propaganda como en la evaluación de la verdad.

La Verdad Sobre la Diplomacia

Una voz interesante sobre este asunto es la de Craig Murray, ex –embajador británico en Uzbekistán, quien se dio a conocer al exponer información de inteligencia de Uzbekistán relacionada con Al Qaeda como muy poco confiable, debido a los métodos de tortura (tales como cocinar personas vivas) usados para obtener información. Esta información era trasmitida a la CIA y al M16 – información que Murray señaló que era “objetivamente incorrecta”. Cuando Murray comunicó sus dudas a los altos funcionarios del Servicio Diplomático Británico, fue regañado por hablar de “derechos humanos”.8 La Oficina británica de Asuntos Exteriores y de Mancomunidad le dio a Murray una semana para renunciar al cargo, amenazándolo con enjuiciarlo y encarcelarlo por revelar “secretos del estado”.9 Posteriormente fue removido de su posición de embajador y desde entonces se ha convertido en una especie de activista político. En resumen, Murray es exactamente el tipo de diplomático que uno desearía: honesto. Pero él también fue exactamente el tipo de diplomático que los poderes imperiales occidentales no desean: honesto.

Entre las más recientes publicaciones en WikiLeaks de los documentos diplomáticos, el diario Guardián pidió a Craig Murray escribir un artículo en el que expusiera su interpretación del asunto. Como dijera Craig posteriormente el periódico redujo considerablemente su artículo y lo colocó entre otros numerosos comentarios sobre WikiLeaks. Sin embargo, Murray publicó la versión completa de su artículo en su página Web. El artículo comienza con la evaluación de las declaraciones de los funcionarios de todo el mundo, especialmente en Estados Unidos, quienes insisten que WikiLeaks expone a EEUU a “daños”, que pone en riesgo vidas humanas, y que estas revelaciones “alentarán al extremismo islámico”. Evalúa especialmente la noción de que “el secreto de estado es esencial para brindarnos seguridad a todos”. Murray explica que después de veinte años de trabajo en la diplomacia conoció muy bien este tipo de argumentos, especialmente el argumento de que en como resultado de las revelaciones de WikiLeaks, los diplomáticos no serán sinceros en sus consejos, “si estos consejos pudieran hacerse públicos”. Murray especifica:

Expresémoslo de otra manera. Se dice que el mejor consejo es aquel que no se puede defender  públicamente. ¿De veras? ¿Por qué? En el mundo globalizado de hoy, la embajada no es la única fuente de experticia. A menudo las organizaciones de expatriados, académicas o comerciales, están mucho mejor informadas. El mejor consejo sobre política no es aquel que está protegido contra la revisión pública.

Lo que por supuesto el establishment tiene en mente es que los embajadores tengan la libertad de recomendar cosas que el público en general vería con profunda vergüenza, y sin ningún peligro de ser descubiertos. Pero ¿realmente se les debería permitir hacer tales cosas, en una democracia?10

Murray pregunta intencionalmente por qué una conducta como mentir considerada reprochable para la mayoría de gente “debería ser aceptable, hasta loable, en la diplomacia”. Aclara que en el caso de los diplomáticos británicos “esta creencia de que su profesión los exceptúa de las restricciones normales del comportamiento decente, llega a un culto del Machiavelismo, un orgullo de su propia inmoralidad”. Explica que los diplomáticos pertenecen a un estrato social superior muy reducido y “se consideran superhombres nitzscheanos ultrainteligentes, por encima de la moralidad común”, conectados socialmente a la élite política.

Al criticar las afirmaciones de muchos comentaristas de que la publicación del contenido de las publicaciones ponen en peligro las vidas, Murray escribe que esta opinión requiere “confrontar este riesgo con los cientos de miles de verdaderas víctimas de la política exterior de Estados Unidos y sus co- conspiradores durante la década pasada”. Más aún, en cuanto a aquellos que suponen que WikiLeaks es una especie de operación psicológica o propagandística o una acción camuflada de la CIA, Murray dice lo siguiente:

Estos documentos reflejan la opinión de Estados Unidos- son comunicaciones oficiales del gobierno de Estados Unidos. Lo que muestran es algo de lo que yo mismo fui testigo, que los diplomáticos rara vez dicen a los políticos verdades difíciles de aceptar, sino que informan y refuerzan lo que sus amos quieren oír, para así recibir ascensos.

Por lo tanto, existe gran cantidad de información sobre el supuesto arsenal nuclear de Irán y una exageración sobre la capacidad de Irán para la distribución de las ojivas. Pero no hay nada sobre el extenso arsenal nuclear de Israel. Y no porque WikiLeaks haya censurado críticas sobre Israel.

Ello se debe a que si algún diplomático estadounidense hiciera una evaluación honesta y sincera de los crímenes de Israel, muy pronto sería un ex-diplomático desempleado.11

Murray termina su artículo con una declaración que todos deberían recordar: “La verdad ayuda a la gente a oponerse a las élites rapaces… en todas partes”.12

El Orden Mundial y el Despertar Global

Para tratar de entender a WikiLeaks y sus potenciales efectos (es decir, si los medios alternativos y los ciudadanos activistas utilizan esta oportunidad), debemos colocar a WikiLeaks en un contexto geopolítico más amplio.

Nuestro mundo humano existe como un complejo sistema de interacciones sociales. Las élites poderosas y dominantes existen y siempre han existido, sin embargo debemos darnos cuenta que no son omnipotentes: son humanas y llenas de defectos, al igual que sus métodos e ideas. Pero existen otras fuerzas que operan en la sociedad humana. Un fenómeno nuevo y único en la historia de la humanidad se está llevando a cabo en todo el mundo. Su alcance y volumen sin precedentes son una amenaza a todas las estructuras globales de poder: el “despertar político global”. Este término fue inventado por Zbigniew Brzezinski, quien escribió en el New York Times (16 de diciembre de 2008):

Por primera vez en la historia, casi toda la humanidad está políticamente activada, políticamente consciente y políticamente interactiva. El activismo global está generando un movimiento en búsqueda de respeto para la cultura y  de oportunidades económicas en el mundo marcado por los recuerdos de la dominación colonial e imperial.

En esencia, este masivo “despertar político global” es el que presenta el desafío más grande y más grave para los poderes organizados de la globalización y para la economía política global: los estados-nación, las corporaciones y bancos multinacionales, los bancos centrales, las organizaciones internacionales y las instituciones militares, de inteligencia, mediáticas y académicas. Los miembros  de la clase capitalista trasnacional, o “superclase”, como los llama David Rothkopf, se han globalizado como nunca antes. Por primera vez en la historia tenemos una élite verdaderamente global y fuertemente integrada. En la medida en que las élites han globalizado su poder con la intención de construir un “nuevo orden mundial” de gobernabilidad global y, en última instancia, con un  gobierno global, también han globalizado a los pueblos.

La “Revolución Tecnológica” involucra a dos principales acontecimientos geopolíticos. El primero consiste en que simultáneamente con el avance de la tecnología también acelera su desarrollo la comunicación de masas -la gente en todo el mundo puede comunicarse instantáneamente entre sí y consiguen acceso a la información de todo el mundo. En eso está el potencial –y a la larga la fuente principal– del despertar político global masivo. Al mismo tiempo La Revolución Tecnológica ha permitido a las élites  redireccionar y controlar la sociedad de maneras nunca antes imaginadas, culminando potencialmente en una dictadura científica global, lo cual muchos han advertido desde principios del siglo XX. El potencial para controlar las masas nunca ha sido tan grande, a medida que la ciencia libera el poder de la genética, la biometría, la vigilancia y las nuevas formas de eugenesia moderna, implementadas por una élite científica equipada con sistemas de control psicosocial. El análisis de Brzezinski del “despertar político global”  es útil puesto que en todas partes hay interés por la declaración que él hace de ese movimiento como la principal amenaza global para las élites. Así pues, la gente debería ver al concepto del despertar político global como la mayor esperanza potencial para la humanidad  y desarrollarla y apoyarla, al contrario de la opinión de Brzezinski, quien considera que hay que controlarla y eliminarla.

Brzezinski considera que para enfrentar a este nuevo “desafío” global por el poder atrincherado, especialmente de los estados-nación, que no pueden enfrentar de manera adecuada a los pueblos  cada vez más inflexibles y a sus reivindicaciones populares, hace falta una “cooperación supranacional cada vez mayor, promovida por Estados Unidos”. En otras palabras, Brzezinski una mayor y más amplia “internalización”; nada sorprendente, considerando que fue él quien estableció las bases intelectuales de la Comisión Tripartita.

Conceptualización de WikiLeaks 

Me parece que WikiLeaks debe ser conceptualizada en el  marco de nuestra comprensión de la realidad geopolítica en que vivimos. El escepticismo automático y la suspicacia hacia WikiLeaks por parte de los medios alternativos son perfectamente lógicos; sin embargo corren riesgo de perder la oportunidad que ofrece WikiLeaks no sólo para llegar a más personas con información importante sino también para presentarla más adecuadamente.

Los que tratan a WikiLeaks como una conspiración o un complot, como algún tipo de operación psicológica, cosas que de hecho han sucedido en el pasado, deberían tomar en cuenta que hasta ahora no hay pruebas de ello. Todo intento de verificar esta concepción se basa en especulaciones. Muchos países, especialmente en el Oriente Medio y en el Sur Asiático, señalan que los países occidentales son los que están detrás de la campaña propagandística encubierta cuyo objetivo es crear conflictos entre ciertos países y sus aliados. Tales sospechas fueron expresadas por Irán, Turquía, Pakistán y Afganistán. No sorprende que la mayoría de estos países, especialmente Irán, sean objeto de la política imperial de Estados Unidos. El hecho que las publicaciones de WikiLeaks hablan duro y negativamente de Irán, Pakistán, Afganistán, Rusia, China, Venezuela, etc., no debería sorprender a nadie, ya que son los cables diplomáticos que expresan las opiniones y convicciones del personal diplomático, el grupo social que en el pasado y en la actualidad ha sido profundamente sumiso y ha estado profundamente engranado en la ideología y metodología de las élites. Si toda la información que ellos proveen son rumores, conjeturas, suposiciones y temas repetidos de conversaciones, es obvio que esto aparecería en los cables diplomáticos. Y precisamente este es el caso.

Los cables están llenos de rumores y alegatos sin ninguna base. Se refieren precisamente a estos países específicos, que son geopolíticamente importantes para los intereses imperiales estadounidenses, lo que también explicaría porque hay mucha menos información referente a Israel u otros países aliados de Estados Unidos. Por esta razón creo que estos cables son auténticos y presentan la realidad del “grupo social diplomático” y, por tanto, son una vívida exploración en el estudio del imperialismo. Tenemos la increíble oportunidad de ver las “comunicaciones” de la diplomacia imperial.

En cuanto a muchas naciones del Medio Oriente y de Asia que ven a Wikileaks como un “complot occidental”, nosotros que pensamos críticamente, debemos prestar atención a la realidad geopolítica del despertar político global. Todos los estados están interesados en sí mismos: así es la naturaleza de un estado. Las élites en todo el mundo se dan cuenta de la realidad y del poder político potencial que tiene el despertar político global y por eso intentan eliminarlo o cooptar su potencial. Los estados (tales como Irán), que a menudo son percibidos por la prensa crítica como “objetivos” de los poderes imperiales occidentales, pueden utilizar esa fuerza a su favor. Pueden intentar a dirigir el despertar global y los medios alternativos a su favor, lo cual les da el poder político. Pero los medios alternativos, no deben ponerse del lado de nadie, en términos de élites globales o estructuras de poder: debemos permanecer críticos con relación a todas las partes y a todos los actores.

WikiLeaks goza de enorme audiencia y llega a nuevos públicos, a los jóvenes en el mundo y en el propio Estados Unidos. Las percepciones de la gente están comenzando a cambiar respecto a muchos asuntos. La pregunta es: ¿ignorarán los medios alternativos a WikiLeaks y se aislarán a sí mismos o se involucrarán con WikiLeaks y no dejarán que los medios principales tengan “un monopolio de interpretación” lo cual se vuelve inherentemente propagandístico. Si no llegamos a esa nueva y creciente audiencia, nos quedaremos discutiendo entre nosotros y en consecuencia nos aislaremos aún más y perderemos la oportunidad de lograr cambios. Necesitamos llegar a nuevas audiencias y precisamente ahora tenemos una excelente oportunidad de hacerlo. La gente está interesada, curiosa y hambrienta de algo más.

WikiLeaks y los Medios

En vez de ridiculizar a WikiLeaks como “no diciendo nada que no se supiera antes”, quizás los medios  alternativos deberían aprovechar la popularidad y el ímpetu de WikiLeaks y aprovechar sus documentos y análisis que, además, refuerzan nuestros argumentos y convicciones. Eso permitirá a otros, especialmente a las nuevas audiencias en todo el mundo, a ver y entender los documentos de WikiLeaks en un contexto más amplio.

Los informes de WikiLeaks son “revelaciones” solamente para aquellos que se apegan a las “ilusiones” de que vivimos en “democracias”, que promueven “libertad” en el mundo y en nuestro hogar, etc. Las “revelaciones” no desafían simplemente la forma en que los estadounidenses perciben a Estados Unidos, sino también cómo todas las naciones son percibidas por sus pueblos. Es un cambio increíble el hecho de que esas personas lean y descubran nuevas cosas y tomen interés por ellas.

Por ello, es probable que los medios corporativos estén fuertemente involucrados en la propagación de esas informaciones para controlar su interpretación, lo cual a su vez es una fuente principal de sospechas para los medios alternativos. Es tarea de los medios alternativos, de los intelectuales y de otras personas que piensan de manera independiente, refutar esa interpretación con un análisis objetivo. Las publicaciones de WikiLeaks en realidad proveen más hechos que podemos ubicar y que respalden nuestras interpretaciones que las de los medios corporativos.

Debemos preguntarnos por qué las publicaciones de WikiLeaks son “revelaciones” para la mayoría de la gente. Bien, son sorprendentes por la simple razón de que los medios tienen un fuerte control sobre el acceso y la difusión e interpretación de la información. Son reveladoras porque la gente es adoctrinada con mitos. No son revelaciones para los medios alternativos puesto que hemos estado hablando de estas cosas desde hace años. Sin embargo, aunque en realidad no sean necesariamente revelaciones, constituyen confirmaciones y reivindicaciones y proveen más información para el análisis. Es aquí donde yace una gran oportunidad. Puesto que las publicaciones respaldan y mejor informan nuestras perspectivas, podemos aprovecharlos y averiguar cómo WikiLeaks amplía y apoya el análisis crítico.

Para aquellos que recién se han interesado y buscan más información o para aquellos que ven desafiadas sus percepciones previas, sólo los medios alternativos y las voces críticas pueden proveer un contexto más amplio en el cual entender adecuadamente esas revelaciones. Así más personas verán que los medios alternativos reflejan mejor la realidad que los medios predominantes, para los cuales WikiLeaks es una “revelación”. Gracias a ello quizás más gente leerá los medios alternativos y sus ideas: después de todo, nuestras opiniones han sido reivindicadas y no las de los medios corporativos, (aunque estos últimos tratan de presentar lo contrario).

Sin embargo, ninguna otra organización es capaz de diseminar tanta información, tan rápidamente y con tal alcance como los medios corporativos. Si las revelaciones hubieran llegado sólo a los medios alternativos desde el principio, entonces la información alcanzaría solamente a los que ya leen la prensa alternativa.

En ese caso, las “revelaciones” no habrían sido tan impresionantes y su efecto no hubiera sido tan grande. En su exposición global del material de WikiLeaks (sin que importen sus interpretaciones sesgadas y propagandísticas) los medios corporativos han cambiado el significado y la dinámica de la información. Al extenderse a un público más amplio y nuevo, las voces alternativas y críticas pueden cooptar a este nuevo público, sacarlos del terreno del “control” de la información y dirigirlos al terreno de “acceso” a la información. Esta es potencialmente una de las oportunidades más importantes presentadas a las voces alternativas y críticas del mundo.

Las revelaciones de WikiLeaks son un evento transformador global no sólo en términos de que nuevas personas tomen conciencia de “nueva” información sino también en términos del efecto de éstas sobre las estructuras globales de poder. Con las renuncias de embajadores y la exposición de los diplomáticos como mentirosos y títeres, con el crecimiento de diferencias políticas entre los aliados imperiales de occidente y con muchas carreras y reputaciones de élites en riesgo, WikiLeaks está creando el potencial para un enorme deterioro de la efectividad del imperialismo y de la dominación. Sólo eso ya es un objetivo admirable y digno de realización. Que esto ya esté sucediendo muestra cuán poderosa y transformadora es y podría ser WikiLeaks. En todo el mundo la gente ha comenzado a observar a sus líderes con un lente no filtrado por las “relaciones públicas”. En los medios corporativos la información es filtrada a través de la propaganda y por eso es una obligación primordial de los medios alternativos y de los pensadores críticos, presentar esa información en un contexto más amplio y comprensivo. Ello erosionaría aún más la efectividad del imperio.

Con la reacción de varios países  y organizaciones policiales que emitieron órdenes de arresto para Julian Assange, editor en jefe de WikiLeaks, o al solicitar su asesinato (como sugirió uno de los consejeros del Primer Ministro canadiense en una presentación por televisión), estas organizaciones e individuos demuestran su propio odio hacia la democracia y hacia la transparencia y libertad de información. Tales reacciones pueden ser usadas para desacreditar su legitimidad para “gobernar”. Si se supone que las organizaciones policíacas existen para “proteger y servir”, ¿por qué entonces se convierten en perseguidores en lugar de castigar  y molestar a aquellos que revelan la verdad? Esto tampoco sorprende a los que estudian detenidamente la naturaleza del Estado y, especialmente, el fenómeno moderno de  la militarización de la sociedad nacional y el desmantelamiento de los derechos y libertades ciudadanas. Sin embargo, esto sucede frente a los ojos de todo el mundo y la gente está prestando atención. Ya eso es algo nuevo.

Esta es una oportunidad excepcional para criticar la política exterior (léase “estrategia imperial”), y para desentrañar a muchas estructuras globales de poder. Hoy, más que nunca, la gente quiere escuchar, aprender e investigar personalmente. WikiLeaks debería ser tratada como un regalo y no como una distracción. En lugar de enfocar partes de los cables revelados por WikiLeaks (como el referido a Irán) las cuales no reflejan los puntos de vista de los  medios alternativos, debemos aprovechar a WikiLeaks para enriquecer nuestro propio conocimiento, no sólo sobre la “política” en sí misma, sino sobre las interacciones e ideas sociales complejas que crean la base para la ejecución de la política.

En cuanto a los cables diplomáticos, WikiLeaks ayuda a develar y a eliminar la retórica subyacente a la política imperial y a exponer a los diplomáticos no como “observadores informados” sino como “agentes de poder”. La reacción de las naciones, organizaciones e instituciones en todo el mundo, añade más leña al fuego sobre este asunto, puesto que somos testigos de la total repugnancia que los líderes políticos tienen hacia la “democracia” y la libertad de información”, a pesar de su retórica. De esta manera pueden ser descubiertas varias instituciones de poder.

WikiLeaks como una Oportunidad

Si WikiLeaks es una operación psicológica, entonces sería la operación más estúpida o la más inteligente jamás realizada. Pero una cosa es segura: los sistemas y las estructuras de poder están siendo expuestas ante un público mucho más amplio que antes. La pregunta para los medios alternativos e igualmente para los investigadores críticos es lo que harán con esta información y con esta oportunidad.

Julián Assange fue entrevistado recientemente por la revista Time sobre WikiLeaks y explicó a su mal informado editor que las organizaciones que son secretas deben ser puestas al descubierto:

Si su comportamiento fuera revelado al público, tendrían dos opciones: una sería reformarse de manera que puedan estar orgullosas de sus acciones y orgullosas de mostrarlas al público. La otra sería encerrarse en sí mismos y quedar fragmentados y, como resultado de ello, perder su anterior efectividad. Personalmente creo que sería un buen resultado,  puesto que las organizaciones pueden ser eficientes, abiertas y honestas o cerradas, conspiradoras e ineficientes.14

Más adelante, Assange explicó algunas de sus opiniones acerca de la influencia que tiene WikiLeaks y las reacciones hacia ella:

Parece que el gobierno chino, el servicio de la seguridad pública chino, tienen mucho miedo de la libertad de expresión y si se puede decir que algo horrible sucede en ese país, esto a mi modo ver, es una señal muy positiva, ya que significa que las palabras todavía pueden producir reforma y que la estructura de poder es aún primordialmente de carácter político y  no fiscal.  De este modo, el periodismo y lo escrito son capaces de causar cambios y por eso las autoridades chinas tanto les temen. En cambio, en  Estados Unidos y en otros países occidentales, los elementos básicos de la sociedad han sido fiscalizados tan profundamente a través de las obligaciones contractuales que los cambios políticos no parecen producir cambios económicos, lo que en otras palabras significa que un cambio político no hace ningún cambio.15

En la entrevista Assange tocó el tema del Internet y de los medios comunitarios:

El surgimiento de los medios de comunicación social es un tema muy interesante. Cuando empezamos (en el año 2006), pensamos que el trabajo analítico lo harían los bloggers y la gente que escribiese artículos para Wikipedia, etc. Pensamos que eso era natural, considerando que teníamos muchos contenidos importantes y de calidad… La mayor parte de  pesado trabajo de análisis de nuestros materiales es realizado por nosotros y por los periodistas profesionales con quienes trabajamos, así como por profesionales activistas del movimiento de defensa de los derechos humanos. No lo hace la sociedad. Sin embargo, cuando se realiza el levantamiento inicial de la información, cuando un relato se convierte en una historia, se convierte en noticia, empezamos entonces a observar la participación del público, el cual empieza a profundizar y a proporcionar una perspectiva mayor. Por ello, las redes sociales tienden a ser para nosotros una especie de amplificador de lo que estamos haciendo. Además nos proveen de fuentes.16

Como investigadores, medios de comunicación y críticos, debemos estar conscientes de que nuestras opiniones y creencias deben estar abiertas al cambio y a la evolución. Sólo porque algo así no haya sucedido nunca antes no significa que no esté sucediendo ahora. Vivimos en la época de la Revolución Tecnológica e Internet ha cambiado la economía, la política y la sociedad misma a escala global. Es aquí donde la  esperanza en el crecimiento y mejor información del “despertar político global” debe tomar fuerza y establecerse. El verdadero cambio no llegará de las instituciones de poder ya establecidas ni de las recién creadas, que es a donde están siendo dirigidos todos los problemas, especialmente aquellos de importancia global. En su lugar, el verdadero cambio solo puede venir de la comunidad global de los pueblos, actuando juntos y a través del poder desencadenado por la Revolución Tecnológica y no de las estructuras de poder. El cambio debe entenderse globalmente y la comunidad debe estar organizada.

Estamos al borde de un período de transformación social global. La pregunta es: ¿haremos algo al respecto? ¿Buscaremos información y tomaremos parte en esta transición o vamos a sentarnos y observar como es desviada, criticando si se debilita y cae?

Así como la “globalización” ha facilitado el surgimiento de una élite global y de varias instituciones e ideologías de poder global, también ese mismo proceso facilitó la “globalización de oposición”. Y mientras las élites trabajan activamente para integrar y expandir las estructuras globales de poder, también, sin querer, están integrando y expandiendo la oposición global contra las mismas estructuras de poder. Es una gran paradoja de nuestros tiempos, de la cual debemos darnos cuenta, puesto que no es una mera observación de un hecho, sino una situación esperanzadora.

La esperanza no debe ser subestimada y es algo con lo cual yo mismo he luchado en mis perspectivas del mundo. Es difícil tener esperanza cuando se estudian tantos horrores en el mundo y se ve lo poco que se hace al respecto. Pero el activismo y el cambio necesitan esperanza. Lo demostró claramente la campaña de Obama la cual estaba salpicada con retórica de “esperanza” y “cambio”, algo que todo el mundo desea y necesita legítimamente. Sin embargo, la “esperanza” y el “cambio” de Obama eran marcas y patentes de Wall Street; fue una obra maestra el arte de la propaganda y un terrible golpe al verdadero significado de esperanza y cambio. Hay una razón por la que la campaña de Obama recibió los primeros lugares en las premiaciones de la “industria” de las relaciones públicas.17

Aunque en la mayoría de los frentes en el mundo la situación se pone cada vez peor, los medios alternativos han concentrado casi exclusivamente su atención en ellos, y se han cegado frente a los eventos geopolíticos positivos del mundo – es decir, al despertar político global y al papel de Internet en la transformación de la sociedad global. Aunque estos asuntos se reconocen, no son plenamente comprendidos ni explicados en un contexto más amplio: que estos son, de hecho, acontecimientos esperanzadores; de que hay esperanza. WikiLeaks refuerza esta convicción, si la tratamos como una oportunidad.

La lista de ejemplos dados a conocer por los cables revelados en WikiLeaks es interminable en cuanto a la cantidad de información adicional que puede ser añadida a la difusión de información y al análisis de los medios alternativos. No se equivoque: esta es una oportunidad para difundir la verdad, no para alejarse de ella. Trátenla así.

Sobre el autor:

Andrew Gavin Marshall es un investigador asociado en el Centre for Research on Globalization  (Centro de Investigaciones sobre la Globalización) en Montreal, Canadá. Es coeditor, con el profesor Michael Chossudovsky, del libro “The Global Economic Crisis: The Great Depression of the XXI century” (“La Crisis Económica Global: La Gran Depresión del Siglo XXI”) (disponible enhttp://www.globalreasearch.ca). Actualmente está escribiendo un libro sobre el gobierno global, previsto para ser publicado en 2011 por Global Research Publishers. Sus artículos publicados previamente en NEXUS son “La Anatomía Imperial de Al-Qaeda” (17/06), “El Surgimiento de la Dictadura Científica Global” (17/05), “Una Nueva Guerra Mundial para un Nuevo Orden Mundial” (17/02) y “El Nuevo Orden Mundial Financiero” (16/04-05).

Nota del Editor:

Debido a limitaciones de espacio, no hemos podido publicar la versión completa del artículo de Andrew G. Marshall. Para leerlo junto con las referencias finales diríjase a la página web en: http://tinyurl.com/67hmpqp.

Traducido por:

Danuta Makarewicz

Humberto Almeida

FEBRERO-MARZO de 2011 www.nexusmagazine.com              NEXUS * 15

Tomado de: http://www.aporrea.org

La guerra sigilosa de EEUU contra Siria e Irán

Caracas, 17 Mar. AVN.- Estados Unidos busca desestabilizar a Siria para luego terminar con la Revolución Islámica que Irán vive hace más de 30 años, afirmó este sábado Omaira Zabib, investigadora del Instituto de Altos Estudios Diplomáticos Pedro Gual (IAEDPG).

Durante el conversatorio Acoso imperial sobre Siria e Irán que se realizó en la Filven 2012, la especialista hizo el recuento de la situación en Medio Oriente y el norte de África a partir de 2010, cuando en Túnez comenzaron las primeras protestas en contra del régimen de Ben Alí, quien dejó el poder después de 30 años.

Zabib explicó que EEUU y sus aliados buscan “sacar a Siria del medio para derrocar al gobierno iraní, nación que, según la investigadora, es la impulsora de la revolución islámica en la región.

La especialista señaló que Washington desarrolló “una guerra muy sigilosa” contra Siria e Irán, impulsando los enfrentamientos internos, tanto políticos como religiosos.

La también profesora de posgrados considera que ambos países representan el “poder contrahegemónico contra el imperialismo de la región”.

Sobre Irán resaltó su importancia geopolítica y económica en la región, por lo cual se convierte en “una amenaza para Occidente”.

Zabib detalló que en la democracia de la nación iraní hay elecciones, en el Parlamento están representadas todas étnicas y religiosas, y sus líderes utilizan el islam como “herramienta liberadora”, a diferencia de lo que ocurre dentro de las monarquías del Golfo Pérsico.

Sobre Siria denunció que ese país es víctima de una “confusión” y que los grupos armados opositores que operan dentro de sus fronteras son responsables del asesinato de 5000 personas, entre militares y civiles.

Consideró la analista internacional que países como Qatar y Turquía buscan la salida del presidente Bashar Al Assad del poder a través de una “guerra sucia”.

Cuando comenzaron hace un año las protestas en Siria, reclamando reformas políticas y sociales, Al Assad “reconoció que el pueblo tenía razón” e impulsó una serie de medidas, como por ejemplo la derogación de la Ley de Emergencia y la consulta para reformar la constitución, que tuvo el respaldo del 80% de los votantes.

Zabib alertó que EEUU necesita controlar Medio Oriente y África, porque en la primera región se encuentra la mayor producción de petróleo en el mundo, y en la segunda existe la reserva de agua dulce más grande del planeta.

Fuente: http://www.avn.info.ve/node/103970

LAROUCHISTA – La semana que evitamos la guerra

El domingo 4 de marzo Vladimir Putin ganó las elecciones presidenciales en Rusia con más del 60% de los votos. Pero esta no es una victoria sólo para Rusia, sino una esperanza para los pueblos que desean cooperar en paz. La semana estuvo plasmada de intervenciones tanto de LaRouche y su organización internacional así como también de los militares más importantes de las Fuerzas Armadas de EE.UU para frenar la guerra que Obama y los británicos pretenden desatar.

Amenazas para el planeta

Pese a los acuerdos para la no-proliferación entre las principales potencias nucleares, otros países han desarrollado sus propias bombas atómicas. Los cambios climáticos afectan a todo el planeta, pero la comunidad internacional tarda en encontrar una solución. Y EE. UU. invierte miles de millones de dólares en el equipamiento militar para Israel.

Fuente: http://actualidad.rt.com/