Arqueología: El Arca de la Alianza y la sangre de Jesús de Nazareth (Ron Wyatt)

En el siguiente video se muestra la ubicación exacta del arca de la alianza descubierta por el científico Ron Wyatt:

En este otro video, Ron Wyatt nos da una pequeña conferencia acerca de sus importantes descubrimientos y la importancia que tiene esto para la humanidad.

Testimonio de Ron Wyatt

Toda esta evidencia puede ser consultada directamente en su sitio web: http://www.wyattmuseum.com/

El Arca del pacto: http://www.wyattmuseum.com/arkofthecovenant.htm

La Sangre de Jesús:

Fuentes:

http://www.wyattmuseum.com/

http://users.netconnect.com.au/~leedas/

Se agradece al sitio El Gran Engaño por proporcionarnos esta información

http://elgranenganio.wordpress.com/

“Te alabo Dios del cielo y la tierra, por esconder estar cosas de los sabios y entendidos, para revelársela a estos pequeñitos”. Con toda certeza puedo decir que Dios es grande! y su hijo Jesucristo vive para siempre!.

El Gran Engaño, lo que nunca te contaran en las noticias.

 

 

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TODA LA CREACIÓN TOMA VENGANZA, LA GRAN TRIBULACIÓN

Mat 24:21 Porque habrá entonces una gran tribulación, cual no la ha habido desde el comienzo del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás.

Dan 12:1 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo, y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces. Pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el rollo.

Apo 7:14 Y le he dicho: Señor mío, tú lo sabes. Me dijo: Éstos son los que salen fuera de la gran tribulación, y lavaron sus ropas y las blanquearon en la sangre del Cordero.

La séptima trompeta era la señal de que “no habría más demora” (véase Apocalipsis 10:6-7). El tiempo se había acabado; la ira en su máxima expresión había llegado a Israel. Desde este punto en adelante, Juan abandona el lenguaje y las imágenes de una mera advertencia. La destrucción de Jerusalén es segura, así que el profeta se concentra por entero en el mensaje de su inminente destrucción. Al describir el destino de la ciudad, Juan extiende e intensifica las imágenes del éxodo que ya han sido tan penetrantes durante toda la profecía. Juan habla de “la gran ciudad” (16:19), recordándoles a sus lectores una referencia anterior: “la gran ciudad, que espiritualmente se llama Sodoma y Gomorra, donde también el Señor fue crucificado” (11:18). A Jerusalén se le llama Sodoma a causa de su apostasía sensual y lujuriosa (véase Ezequiel 16:49-50), y porque está destinada a la total destrucción como un holocausto total (Génesis 19:24-28; Deuteronomio 13:12-18). Pero las metáforas más usuales de Juan en relación a la gran ciudad son tomadas del patrón de Éxodo: Jerusalén es, no sólo Egipto, sino también los otros enemigos de Israel. Juan ha mostrado al dragón egipcio persiguiendo a la mujer en dirección al desierto (Apocalipsis 12); un Balac y un Balam redivivos tratando de destruir al pueblo de Dios por medio de la guerra y la seducción que conduce a la idolatría (Apocalipsis 13); los ejércitos sellados del nuevo Israel reunidos en el Monte Sión para celebrar las fiestas (Apocalipsis 14); y los santos de pie y triunfantes a orillas del “Mar Muerto”, cantando el cántico de Moisés (Apocalipsis 15). Ahora, en el capítulo 16, los siete juicios correspondientes a las diez plagas de Egipto han de ser derramados sobre la gran ciudad.

Hay también una marcada correspondencia entre estos juicios de los cálices y los juicios de las trompetas del capítulo (1). Debido a que las trompetas eran esencialmente advertencias, sólo afectan una parte de la tierra; dentro de las copas, la destrucción es total.

Cálices

Sobre la tierra, ésta se convierte en pústulas (16:2).

Sobre el mar, éste se convierte en sangre (16:3).

Sobre los ríos y fuentes, éstos se convierten en sangre (16:4-7).

Sobre el sol, hacen que éste queme (16:8-9).

Sobre el trono de la bestia, causando oscuridad (16:10-11).

Sobre el Éufrates, éste se seca para preparar el camino para los reyes del oriente; la invasión de los demonios en forma de ranas; Armagedón (16:12-16).

Sobre el aire, causando tormentas, terremotos, y granizo (16:17-21).

Trompetas

Sobre la tierra: 1/3 de la tierra, los árboles, la hierba quemada (8:7).

Sobre el mar: 1/3 del mar se convierte en sangre; 1/3 de las criaturas del mar mueren, 1/3 de las naves son destruidas (8:8-9).

Sobre los ríos y las fuentes: 1/3 de las aguas se convierten en ajenjo (8:8-11).

Se oscurece 1/3 del sol, la luna y las estrellas (8:12).

Las langostas demoníacas atormentan a los hombres (9:1-12).

El ejército del Éufrates mata 1/3 de la humanidad (9:13-21).

Voces, tormenta, terremoto, granizo (11:15-19).

Plagas de Egipto

Úlceras (sexta plaga; Éxodo 9:8-12).

Las aguas se convierten en sangre (primera plaga: Éxodo 7:17-21).

Las aguas se convierten en sangre (primera plaga: Éxodo 7:17-21).

Oscuridad (novena plaga: Éxodo 10:21-23).

Langostas (octava plaga: Éxodo 10:4-20).

Invasión de ranas de los ríos (segunda plaga: Éxodo 8:2-4).

Granizo (séptima plaga: Éxodo 9:18-26).

Una gran voz que sale desde el templo da la orden que autoriza los juicios de llos cálices (Apocalipsis 16:1). Nuevamente, Juan subraya un punto básico de su profecía: que estas terribles plagas se originan tanto en Dios como en la iglesia (véase 15:5-8). Estos son juicios de Dios en respuesta a las oraciones de sus santos.

He llamado a estos siete recipientes cálices (más bien que copas [KJV] o fuentes [NASVD] para subrayar su naturaleza como “sacramentos negativos”. Desde una perspectiva, la sustancia de los cálices (la ira de Dios, que es “pura”, véase 14:10) parece ser fuego, y en consecuencia, varios comentaristas han considerado estos recipients como incensarios (como en 5:8; véase 8:3-5). Pero los impíos son condenados en 14:10 a “beber del vino de la ira de Dios, que es echado puro en el cáliz de su ira”; y, cuando las plagas se derraman, el “ángel de las aguas” se alegra de lo apropiado de la justicia de Dios: “Porque ellos derramaron la sangre de los santos y los profetas, y tú ls has dado a beber sangre” (16:6). Algunos versículos más adelante, Juan vuelve a la imagen de “el cáliz del vino del ardor de su ira” (16:19). Lo que está sirviendo de modelo en el cielo para instrucción de la iglesia en la tierra es la excomunión final del Israel apóstata, cuando la comunión del cuerpo y la sangre del Señor le sea por fin negada. Los pastores-ángeles, a los que se les han confiado las sanciones sacramentales del nuevo pacto, son enviados desde el mismo templo celestial, y desde el trono de Dios, para que derramen sobre ella la sangre del pacto. Jesús advirtió a los rebeldes de Israel que Él les enviaría sus mártires para que fuesen muertos, “para que caiga sobre vosotros toda la sangre justa derramada en la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, a quien matásteis entre el templo y el altar. De cierto os digo, que todas estas cosas vendrán sobre esta generación” (Mateo 23:35-36). Beber sangre es inevitable: o los ministros del nuevo pacto nos la sirven en la eucaristía, o la derramarán de sus cálices sobre nuestras cabezas.

En consecuencia, siete ángeles salen del templo (véase 15:1) y se les dice que viertan los cálices de la ira de Dios: la Septuaginta usa este verbo (ekcheo) en las instrucciones para los sacerdotes para que derramen la sangre del holocausto alrededor de la base del altar (véase Levítico 4:7, 12, 18, 25, 30, 34; 8:15; 9:9). El término está usado en Ezequiel para referirse a la fornicación del Israel apóstata con los paganos (Ezequiel 16:36; 23:8), o su derramamiento de sangre inocente por medio de la opresión y la idolatría (Ezequiel 22:3-4, 6, 9, 12, 27), y la amenaza de Dios de derramar su ira sobre Israel (Ezequiel 14:19; 20:8, 13, 21; 21:31; 22:27). En el Nuevo Testamento, se usa de manera similar en contextos paralelos con temas principales en Apocalipsis: el derramamiento del vino (Mateo 9:17; Marcos 2:22; Lucas 5:37), el derramamiento de la sangre de los mártires (Mateo 23:35; Lucas 11:50; Hechos 22:20; Romanos 3:15, y el derramamiento del Espíritu Santo (Hechos 2:17-18, 33; 10:45; Romanos 5:5; Tito 3:6; véase Joel 2:28-29; Zacarías 12:10).

Todas estas diferentes asociaciones están en el trasfondo de este derramamiento de plagas sobre la tierra que ha derramado la sangre de Cristo y de sus testigos, la gente que resistió y rechazó el Espíritu. Los antiguos odres de Israel están a punto de reventar.

EL PRIMER CÁLIZ

Al derramar el primer ángel su cáliz sobre la tierra (Apocalipsis 16:2), “vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen”. La úlceras son una retribución apropiada para la apostasía, y el hecho de que Dios ponga el sello de su ira sobre los que llevan la marca de la bestia. Así como Dios había derramado úlceras sobre los impíos egipcios que rendían culto al estado, que persiguieron a su pueblo (Éxodo 9:8-11), así también stá enviando plagas sobre estos adoradores de la bestia en la tierra de Israel – el pueblo del pacto que ahora se han convertido en perseguidores de la iglesia, semejantes a Egipto. Esta plaga es mencionada específicamente por Moisés en su lista de las maldiciones del pacto por idolatría y apostasía: “Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado. … Jehová te herirá con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado” (Deuteronomio 28:27, 35).

EL SEGUNDO CÁLIZ

El segundo ángel derrama su cáliz en el mar (apocalipsis 16:3), y se convierte en sangre, como en la primera plaga de Egipto (Ëxodo 7:17-21) y la segunda trompeta (Apocalipsis 8:8-9). Sin embargo, esta vez la sangre no corre en arroyos, sino que es como la sangre de un muerto: tiene grumos, está coagulada, y putrefacta. La sangre se menciona cuatro veces en este capítulo; cubre la faz de Israel, derramándose sobre los cuatro rincones de la tierra.

Aunque el significado principal de esta plaga es simbólico, pues se refiere a la impureza del contacto con la sangre y la muerte (véase Levítico 7:26-27; 15:19-33; 17:10-16; 21:1; Números 5:2; 14:11-19), existen estrechos paralelos con los eventos reales de la gran tribulación. En una ocasión, miles de rebeldes judíos huyeron hacia el mar de Galilea de la matanza de Tariquea por parte de los romanos. Haciéndose a la mar sobre el lago en pequeños y frágiles botes, pronto fueron perseguidos y alcanzados por las resistentes balsas de las fuerzas superiores de Vespasiano. Entonces, como cuenta Josefo, fueron masacrados sin misericordia: “Los judíos no podían, ni escapar hacia tierra firme, donde todos estaban en armas contra ellos, ni presentar batalla naval en igualdad de términos. … Les sobrevino el desastre, y fueron enviados al fondo, con botes y todo. Algunos trataron de salir a flote, pero los romanos les alcanzaron con sus lanzas, matando a otros al saltar sobre las barcas y atravesando a los ocupantes con sus espadas; algunas veces, al acercarse las balsas, los judíos eran atrapados en medio y capturados junto con sus botes. Si algunos de los que se habían lanzado al agua salían a la superficie, pronto eran despachados con una flecha, o una balsa leds alcanzaba; si, en su desesperación, intentaban subir a bordo de las balsas del enemigo, los romanos les cortaban las cabezas o las manos. Así que estos miserables morían en todas partes en incontables números y de todas las maneras posibles, hasta que los sobrevivientes eran derrotados y empujados hacia la orilla, sus barcas rodeadas por el enemigo. Al lanzarse sobre ellos, muchos eran alanceados mientras todavía estaban en el agua; muchos saltaban a la orilla, donde eran muertos por los romanos.

“Se podía ver el lago entero manchado de sangre y atestado de cadáveres, porque ni uno solo escapó. Durante los días que siguieron, un horrible hedor flotaba sobre la región, la cual presentaba un espectáculo igualmente horrendo. Las playas estaban llenas de escombros y cuerpos hinchados, los cuales, calientes y pegajosos por la descomposición, hacían el aire tan fétido que la catástrofe que sumergió a los judíos en el luto era repugnante aun para los que lo la habían causado” (The Jewish War, iii, x. 9).

EL TERCER CÁLIZ

La plaga del tercer cáliz (Apocalipsis 16:4-7) se parece más directamente a la primera plaga de Egipto (y a la tercera trompeta: véase 8:10-11), pues afecta “los ríos y las fuentes de las aguas”, convirtiendo en sangre toda el agua de beber. El agua es símbolo de vida y bendición durante toda la Escritura, comenzando desde la historia de la creación y el jardín de Edén. En esta plaga, las bendiciones del paraíso son invertidas y convertidas en pesadilla; lo que una vez fue puro y limpio se convierte en contaminado y corrompido por la apostasía.

El “ángel de las aguas” responde a esta maldición alabando a Dios por su justo juicio: “Justo eres tú, que eres y que eras, el Santo, porque juzgaste estas cosas”. No debemos avergonzarnos de un pasaje como éste. La Biblia entera está escrita desde la perspectiva del personalismo cósmico – la doctrina de que Dios, que es personalidad absoluta, está constantemente activo a través de su creación, haciendo que todas las cosas ocurran inmediatemente por su poder y mediatamente por medio de sus siervos angélicos. No existe tal cosa como “ley natural”; sería mejor que hablásemos de los “hábitos de pacto de Dios”, o el orden habitual que Dios impone a su creación a través de las acciones de sus ángeles. Nuestras ciencias no son otra cosa que el estudio de los patrones habituales de la actividad personal de Dios y sus mensajeros celestiales.

De hecho, esto es precisamente lo que garantiza la validez y la confiabilidad tanto de la investigación científica como de la oración. Por una parte, los ángeles de Dios tienen hábitos – una danza cósmica, una liturgia que envuelve cada uno de los aspectos del universo entero, en los cuales puede confiarse en todas las actividades tecnológicas del hombre, mientras ejerce dominio en el mundo bajo la autoridad de Dios. Por otra parte, los ángeles de Dios son seres personales, llevando a cabo sus órdenes constantemente; en respuesta a nuestras peticiones, Dios puede ordenar a los ángeles que cambien la danza, y lo hace.

Hay, pues, un “ángel de las aguas”; y él, junto con toda la creación personal de Dios, se regocija en el justo gobierno del mundo. La estricta justicia de Dios, resumida en el principio de ojo por ojo (Éxodo 21:23-25), queda evidenciada en este juicio, porque el castigo se ajusta al crimen: “Derramaron la sangre de los santos y los profetas”, exclama el ángel de las aguas, “y les has dado a beber sangre”. Como hemos visto, el crimen característico de Israel fue siempre el asesinato de los profetas (véase 2 Crónicas 36:15-16; Lucas 13:33-34; Hechos 7:52). Jesús llamó a este hecho la razón específica de por qué la sangre de los justos sería derramada en el juicio sobre aquella generación (Mateo 23:31-36).

El ángel de las aguas concluye con una afirmación interesante: por haber los apóstatas derramado sangre, “ellos son dignos”. Este es un paralelo deliberado con el mensaje del cántico nuevo en Apocalipsis 5:9: “Digno eres de tomar el libro y abrir su sello; porque fuiste muerto, y nos compraste para Dios con tu sangre”. Así como el Cordero recibe su recompensa sobre la base de la sangre que derramó, así también estos perseguidores han recibido la justa recompensa por su derramamiento de sangre.

Dios había prometido una vez al Israel oprimido que haría a los enemigos de su pueblo según sus malas obras:

Y a los que te despojaron haré comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino; y conocerá todo hombre que yo Jehová soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob (Isaías 49:26).

La apostasía de Israel ha invertido esto: ahora es él, el perseguidor por excelencia, el que será obligado a beber su propia sangre y devorar su propia carne. Esto fue cierto en mucho más que en un sentido figurado: como Dios había predicho por medio de Moisés (Deuteronomio 28:53-57), durante el sitio de Jerusalén, los israelitas de hecho se convirtieron en caníbales; las madres se comieron literalmente a sus propios hijos. Puesto que ellos derramaron la sangre de los santos, Dios les da a beber su propia sangre (véase Apocalipsis 17:6; 18:24).

Uniéndose al ángel en alabanza viene la voz del altar mismo, donde la sangre de los santos y los profetas había sido derramada. El altar se regocija: “¡Sí, Señor Dios Todopoderoso, justos y verdaderos son tus juicios!”. Los santos reunidos al pie de la base del altar habían clamado por justicia, pidindo venganza de sus opresores (Apocalipsis 6;9-11). En la destrucción de Israel, esa oración es contestada; los testigos son vindicados. Es más que una coincidencia que estas oraciones en Apocalipsis 16:5-7 (junto con el texto del cántico de Moisés en Apocalipsis 15:3-4) sean notablemente similares al cántico cantado por los sacerdotes just antes de ofrecer los sacrificios. Irónicamente – así como Dios mismo se está preparando para el holocausto total en 70 d. C. – los mismos ángeles del cielo cantaban la liturgia del propio Israel contra él.

EL CUARTO CÁLIZ

Ahora el cuarto ángel Apocalipsis 16:8-9) derrama su cáliz sobre el sol, abrasando a los hombres con fuego. Mientras que la cuarta trompeta resultó en una plaga de oscuridad (8:12), ahora el calor del sol aumenta, de modo que los hombres son “abrasados con gran fuego”. Esto también es una inversión de la bendición básica del pacto que estaba presente en Éxodo, cuando Israel fue protegido del calor del sol por la nube de gloria, la sombra del Todopoderoso (Éxodo 13:21-22; véase 91:1-6). Esta promesa se repite una y otra vez a través de todos los profetas:

Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma” (Salmos 121:5-7).

No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas (Isaías 49:10).

Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto (Jeremías 17:7-8).

Y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos (Apocalipsis 7:15-17).

A través de todo el libro de Apocalipsis, Juan a menudo usa la voz pasiva (como en la expresión le fue dado) para indicar el control soberano de los acontecimientos por parte de Dios. Nuevamente, subraya la soberanía de Dios al decirnos que le fue dado al sol que abrasase a los hombres; y en la línea siguiente, es aun más explícito: “Dios … tiene poder sobre estas plagas”. Juan no sabe nada de un “Dios” que se sienta indefenso en el banquillo, viendo pasar el mundo; ni reconoce a un “Dios” que es demasiado amable para enviar juicios sobre los impíos. Juan sabe que las plagas que caen sobre Israel son “las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra” (Salmos 46:8).

En su libro sobre la Trinidad, Agustín subraya el mismo punto: “La creación entera es gobernada por el Creador, por quien y en quien fue fundada y establecida. Por eso, la voluntad de Dios es la primera y suprema causa de todas las apariciones y todos los movimientos corporales. Porque nada sucede en la esfera visible y sensible que no sea ordenado o permitido desde el tribunal interior, invisible e inteligible del emperador altísimo, en esta vasta e ilimitada comunidad de toda la creación, de acuerdo con la inexpresable justicia de sus recompensas y castigos, gracias y retribuciones”.

Pero los apóstatas rehusaron someterse al señorío de Dios sobre ellos. Como la bestia de Roma, cuya cabeza estaba coronada por “nombres de blasfemia” (13:1) y cuya imagen adoraban, los hombres blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas. Y, como el Faraón impenitente (véase Éxodo 7:13, 23; 8:15, 19, 32; 9:7, 12, 34-35; 10:20, 27; 11:10; 14:8), “no se arrepintieron para darle gloria”. Israel se había convertido en un Egipto, endureciendo su corazón; y, como Egipto, sería destruido completamente.

(1) Sin embargo, la correspondencia no es exacta; y característicamente, Russell llega demasiado lejos cuando, después de una comparación superficial, declara categóricamente: “Esto no puede ser mera coincidencia casual: es identidad, y sugiere la pregunta: ¿Por qué razón se repite aquí la visión? J. Stuart Russell, The Parousia: A Critical Inquiry Into the New Testament Doctrine of Our Lord´s Second Coming (Grand Rapids: baker Book House, [1887] 1983), p. 476.

Fuente: http://verdadasd.org

Billy Graham: “En los próximos 10 ó 15 años se habrá predicado el evangelio en todo el mundo”

El Centro Billy Graham, reveló que de 10 a 15 años podría haber finalizado la predicación del evangelio en el mundo, dado por terminada la Gran Comisión encomendada por Jesús, una vez que ocurra esto ¿qué sucederá después? ¿Vendrá Jesús de inmediato?

El Centro de Billy Graham, en una reciente, reunión en Orlando, Florida, en el Wheaton College, anunció que “en 10 ó 15 años todo el mundo conocerá del evangelio de Jesús, dando como resultado el cumplimiento de la Gran Comisión”.

En otras palabras, es posible que cada grupo de personas en la tierra sepa sobre el evangelio y tenga una parte de la Escrituras traducida a su idioma, según el Centro Billy Graham, dicho anuncio ha sorprendido, según publica Charisma News.

Tras ese anuncio, Leith Anderson, presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos, hizo una observación notable. Le dijo a la asamblea que se cree que cuando lleguemos al cielo, habrá largas colas de personas deseosas de ver a los 12 discípulos, Pablo, Bernabé, Priscila, Aquila y una multitud de otros cristianos del primer siglo: “¿Qué se siente de haber estado allí en el momento cuando el evangelio comenzó a salir a toda tribu, pueblo y nación?”.

Jesús enseñó: “Este evangelio del reino será predicado en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14). Es emocionante pensar que la venida de Cristo puede venir en los talones de la última persona en la tierra, tras escuchar el evangelio. Pero hay que tener cuidado de no leer más en este texto”.

Aunque las Escrituras dicen que el evangelio será predicado a todo el mundo y entonces vendrá el fin, no dice que la venida de Cristo será inmediatamente después de la finalización de la Gran Comisión. E incluso si se trata de seguir de inmediato, nuestra comprensión de completar la Gran Comisión puede no coincidir con Dios. Un día puede venir cuando pensamos que la tarea se ha completado, pero que puede ser Dios sigue teniendo la intención para que podamos llegar. Si Cristo demora, Su venida para otros cien años, debemos ser fieles en proclamar su nombre a cada generación”.

La Biblia también es clara al decirle a los creyentes que no deben preocuparse por tratar de adivinar el día y la hora en que el Señor Jesucristo regresará. Aún así, muchos parecen jugar el juego de adivinanzas. Parece que cada vez que hay un desastre natural o algún tipo de colapso moral que afecta a toda una cultura, o una crisis en una nación, o un crimen contra la humanidad se produce el inminente regreso de Cristo.

Un día, él volverá, pero la Biblia dice que en lugar de tratar de adivinar los tiempos y las estaciones, los cristianos deben estar sobre otras ocupaciones. A los cristianos se les dice que deben estar alerta (Mateo 24:42). Se les dice que no tengan miedo, sino que se consolen unos a otros sin importar las circunstancias, ya que Cristo traerá todas las cosas a un fin bueno (1 Tes. 4:18). A los creyentes se les instruye que debido a que Jesús vendrá de nuevo, deben estar ocupados cultivando en sí mismos la santidad y la conducta piadosa (2 Pedro 3:11-15), resaltó Anderson

Fuente: http://www.noticiacristiana.com/sociedad/2011/11/billy-graham-en-los-proximos-10-o-15-anos-se-habra-predicado-el-evangelio-en-todo-el-mundo.html

Cumplimientos de Daniel 11 / Máquina de crear terremotos

Dan 11:40 Pero al tiempo del fin, el rey del sur arremeterá contra él, y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo y muchas naves, y entrará en los países y pasará sobre ellos como un torrente.
Dan 11:41 Entrará a la tierra gloriosa, y muchas provincias serán derribadas, pero Edom y Moab, y la mayoría de los hijos de Amón escaparán de su mano.
Dan 11:42 Extenderá su mano también contra otras tierras, el país de Egipto no escapará,
Dan 11:43 sino que se apoderará de los tesoros de oro y plata y de todas las cosas preciosas de Egipto, y los Libios y los Etíopes lo seguirán. (Yemen)
Dan 11:44 Pero noticias del oriente y del norte lo turbarán, y saldrá con gran furia para asolar y para destruir enteramente a muchos.
Dan 11:45 Y plantará los pabellones de su palacio entre los mares, junto al monte glorioso y santo, pero llegará a su fin, y no tendrá quien lo ayude.

Y cuando esto se cumpla…   que ya está en proceso…  viene Daniel 12.

Dan 12:1 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo, y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces. Pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el rollo.

Se recomienda encarecidamente ver las otras conferencias desde la número 1, con mente abierta y tiempo (no duran menos de 1,5 horas).

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EL VATICANO Y LAS SOCIEDADES SECRETAS EN BUSCA DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL

“Después de estas cosas vi a otro ángel que descendía del cielo y que tenía gran autoridad, y la tierra se iluminó con su gloria. Y proclamó con potente voz diciendo: “¡Ha caído, ha caído Babilonia la grande! Se ha convertido en habitación de demonios, refugio de todo espíritu inmundo, y refugio de toda ave inmunda y aborrecible”. (Apocalipsis 18: 1, 2)

Compton luego hace una lista de las fallas de la Iglesia Católica en años recientes:
Declinación en la creencia en los absolutos (p.2-3).
Su disposición a comprometerse con la maldad en este mundo, en lugar de mantenerla a raya (p.3).
Predicación del humanismo en nombre de la caridad cristiana (p.3).
Pasar de ser el enemigo inflexible del comunismo a tomar parte en un “diálogo” comprometedor, contribuyendo así a la ruina de la sociedad.
Claudicó en su credo de Un Dios Verdadero en el cielo por el falso credo de que hay muchos dioses en el Cielo y en la Tierra (p.3).

Compton luego hace la pregunta crítica — “¿qué es lo que ha causado los cambios en la Iglesia”? Luego de reconocer que la mayoría de las personas naturalmente rechaza la idea de una “conspiración”, el autor declara, ” vemos… la obra de un plan de siglos y deliberado para destruir a la Iglesia desde adentro. Aun así hay más pruebas de todo tipo sobre la existencia de esa conspiración, de las que hay sobre algunos de los hechos comúnmente aceptados de la historia… La orquestación secreta, que se ha ocultado… a los académicos, así como a la mente del público, ha sido el trasfondo o la fuerza impulsora de gran parte de la historia mundial” (p.4).

En este punto, sentimos la necesidad de hablar sobre el concepto de una conspiración interna en los sucesos mundiales. Sin duda, muchas personas se burlan de tal concepto; aun así, les recordamos a nuestros oyentes dos hechos:

La Biblia declara claramente y a menudo que Satanás ha estado conspirando contra Dios desde el comienzo de la historia mundial para tratar de tomar el control de este universo de las manos de Dios.

Tanto Satanás como Dios trabajan mediante agentes humanos para controlar este mundo. Vemos este panorama en Daniel 10, donde Daniel ora por 21 días por una respuesta a la oración. Cuando el ángel de Dios llega hasta él luego de este periodo de tiempo, le dice a Daniel que Dios había respondido a la petición de Daniel el mismo día en que Daniel oró y había comisionado a este ángel particular para llevar la respuesta. Sin embargo, este ángel había sido retrasado por los demonios de Satanás, que batallaban contra los ángeles de Dios en el ámbito sobrenatural. ¿Por qué era la batalla? Para ver qué fuerza controlaría realmente a los reyes de la tierra, al tomar las decisiones diarias que afectarían la historia del hombre. La Biblia enseña la conspiración de Satanás y sus seguidores terrenales contra Dios y Sus santos.

El renombrado historiador Edward Gibbons, escribió en su obra magistral, “The History of the Decline and Fall of the Roman Empire” (Historia de la declinación y la caída del Imperio Romano), que la razón principal de la caída del Imperio Romano de 1,200 años fue una conspiración interna, secretísima, dentro del propio gobierno. Todo el tiempo que los conspiradores estuvieron causando daño, engañaron magistralmente a los ciudadanos del Imperio, a través de las mentiras y mediante las burlas ante la estupidez de cualquiera que osara sugerir que esto era una conspiración. Cualquiera que no aprenda de la historia está condenado a repetirla, así que debemos despertar y tomar nota de la realidad de la conspiración en nuestros medios.

Ahora volvamos a la palabras de Compton  concernientes a la Iglesia Católica Romana actual:

“El deseo de dominar el mundo, ya sea a través del poder de las armas, la cultura o la religión, es tan viejo como la historia….” (p.5).

Luego de detallar algunos de los intentos de tomar el control del papado por parte de elementos no cristianos, Compton llega entonces a Adam Weishaupt, el sacerdote jesuita que creó los Maestros de los Illuminati. Compton declara, “…Adam Weishaupt pudo ver el prospecto que tenía delante de sí son una mente militar. Tenía empuje y visión. Sabía el valor de la sorpresa, basada en el secreto… Era decidido… Fusionaría a la humanidad en un todo, eliminaría la tradición, suprimiría los dogmas…”. Weishaupt “se diferenció de sus compañeros en nombre de la hermandad universal. El estado ideal que Weishaupt tenía en mente estaba… basado en el sueño imposible de la perfección humana… El primer día de mayo de 1776, la sociedad secreta que habría de afectar profundamente gran parte de la historia subsiguiente comenzó a existir con el nombre de los Illuminati.

“Los Illuminati tenían…un plan .. se decidieron por una muy abarcadora línea de conducta. Esta formaría y controlaría la opinión pública. Amalgamaría las religiones al disolver todas las diferencias de creencias y rituales que las habían mantenido aparte, y se apoderaría del papado y pondría a un agente suyo en la Silla de Pedro” (p. 7-8).
Estos planes se escribieron en 1776.

Posteriormente, un miembro de los Illuminati, Nubius, en un escrito de 1818 declaró que la meta de los Illuminati es “la completa aniquilación del catolicismo, e incluso, finalmente del cristianismo. Si el cristianismo sobreviviera, aun sobre las ruinas de Roma, un poco después reviviría y viviría” (p. 13). Posteriormente, examinaremos las mismas metas, según se expresan en el libro de la Nueva Era “The Occult Conspiracy” (La conspiración oculta). Compton continúa citando la explicación de Nubius sobre la necesidad de los Illuminati de infiltrar el papado.
“El papado ha estado entrelazado durante setecientos años con la historia de Italia. Italia no puede moverse ni respirar sin el permiso del Sumo Pontífice… Es necesario buscar un remedio. Muy bien, hay un remedio a la mano. El Papa… nunca entrará a una sociedad secreta. Por tanto, se convierte en deber de las sociedades secretas hacer el primer avance hacia la Iglesia y el Papa, con el objeto de conquistar a ambos” (p.13).
Esto no es nada más que un llamado a los Illuminati a infiltrar el papado. Así, la meta desde el principio (1776) fue plantar un iluminista confeso en el papado, mientras las filas católicas estarían completamente ignorantes de que esto había ocurrido. Nubius reconoció entonces que ese proceso podría tomar muchos, muchos años. Previmos la necesidad de invadir y tomar los conventos y seminarios, para ganar las mentes de las monjas y especialmente los sacerdotes que suben para convertirse en cardenales. Los cardenales eligen al Papa (p. 12-15).

¿Cómo fue financiado Weishaupt en su empeño de establecer los Maestros de los Illuminati?. Compton explica:
“El (Weishaupt) recibió respaldo financiero… de un grupo de banqueros de la Casa de Rothschild. Fue bajo su dirección que se elaboraron los planes a largo plazo y a nivel mundial de los Illuminati…”
Compton luego confirma la naturaleza espiritual ocultista de este plan de los Illuminati para un Nuevo Orden Mundial.
“El reclamo de estar poseídos por una influencia de otro mundo podría no haber sido totalmente falso… someterse a las pruebas que hacen a un Illuminati de pura cepa (la ceremonia se realizó de noche, en una cámara subterránea cerca de Frankfurt” (p. 8-9).

Compton registra más de la influencia ocultista de los Maestros de los Illuminati. “…Algunos ritos y símbolos derivaron un significado innegable de lo que generalmente es llamado Magia Negra, o de la invocación de un poder satánico cuya potencia corre como un rayo siniestro…”.
El hombre se guía y recibe órdenes por los símbolos… Los Illuminati hicieron uso de … una pirámide, o triángulo, que durante mucho tiempo ha sido conocida por los iniciados como un signo de fe solar o mística. En la cima de esa pirámide, estaba, y de hecho aún está, la imagen de un Ojo humano separado, a la que se han referido en forma diversa como el ojo abierto de Lucifer… o el observador eterno del mundo y la escena humana”.

“La pirámide era uno de los símbolos que representaba la deidad desconocida y sin nombre en los cultos precristianos. Siglos después, fue resucitada como símbolo de la destrucción de la Iglesia Católica; y cuando la primera fase de esa destrucción había sido producida por aquellos que la habían infiltrado y desde entonces ocupaban algunos de los lugares más altos en la Iglesia, la reprodujeron como señal de su éxito”.

Compton luego nos estremece con la siguiente revelación:
“El (este Ojo que Todo lo Ve) dominaba sobre las multitudes que se reunieron para el Congreso Eucarístico de Filadelfia en 1976. Fue tomado por los jesuitas, que publicaron el anuario de la Sociedad, y apareció en una serie de estampillas del Vaticano emitidas en 1978” (p. 10-11). El autor cristiano Bill Cooper, me confirmó este hecho verbalmente por teléfono cuando llamé a su asistente para tratar de confirmar independientemente esta chocante información.

Compton identifica más específicamente el verdadero significado del Ojo que todo lo Ve:

“El Ojo, que se remonta a los adoradores babilónicos de la luna, o astrólogos, vino a representar la trinidad egipcia (pagana) de Osiris, el sol; Isis, la diosa de la luna, y su hijo, Horus ” (p. 11-12).

De hecho, una de las marcas que identifica al paganismo es su adoración de la Trinidad como Padre, Madre Virgen e Hijo. Esta Trinidad Pagana se encuentra en virtualmente cada religión pagana organizada en el mundo.
Compton continúa examinando el progreso del Plan de los Illuminati para infiltrar la Iglesia Católica desde adentro.

“Para mediados de los 1800, los Illuminati estaban al mando del Estado de Italia” (p. 17). Pero todavía la oficina religiosa del papado estaba fuera de su control.

En este punto, debemos recordar que el papado y la Iglesia Católica Romana entera estaban siendo mortalmente debilitados por la inclusión de doctrina falsa, pagana. Fue sólo cuestión de tiempo antes de que los Illuminati pudieran derrocar al papado al implantar exitosamente a uno de los suyos. El papado estaba destinado a caer como un árbol que se había estado pudriendo por siglos antes de que cayera de repente bajo la arremetida del viento persistente. La meta de infiltrar el Vaticano con un iluminista está también detallada en el libro The Occult Conspiracy (La conspiración oculta), por Michael Howard, en el capítulo 7, titulado “Secretos en el Vaticano”, páginas 141-160.

Esta meta suprema de los Illuminati de infiltrar a los suyos en los niveles más altos de la Iglesia Católica no tuvo éxito hasta principios de los 1960, cuando se convocó el Vaticano II. Compton declara, “los librales o progresistas, seguros de haber traído los designios de las sociedades secretas a una conclusión exitosa, estaban exultantes… EL mundo entero de la religión ahora estaba permeado por su influencia…” (p. 62).

“En menos de una década la iglesia había transformado de una implacable enemiga del comunismo en una activa y bastante poderosa defensora de la coexistencia con Moscú y la China Roja. Al mismo tiempo, los cambios revolucionarios en sus enseñanzas de siglos han movido a Roma más y más cerca… de las del neopaganismo humanista, del Concilio Nacional y Mundial de Iglesias” (p. 62-63).

“Cuando los efectos del Concilio Vaticano Segundo se hicieron aparentes, el doctor Rudolf Griurber, obispo de Regensbury, fue llevado a observar que las ideas principales de la Revolución Francesa, ‘que representan un importante elemento en el plan de Lucifer, estaban siendo aceptadas en muchas esferas del catolicismo'”. Recuerde, Compton es un católico de toda la vida y aún practicante. A medida que uno lee su libro, se acuerda de la actitud del escritos de las Lamentaciones.

Compton continúa:

“Aunque se ha conducido mayormente tras bastidores…la lucha entre la Iglesia y las sociedades secretas ha sido más agria y prolongada que cualquier conflicto internacional…” (p. 75).

Ahora que el Vaticano II había implementado el Plan de Lucifer, como había observado el obispo Griurber, luego Compton revela el próximo paso del Plan de los Illuminati:
“Ahora quedaba concluir una visita realmente histórica con un rito de iniciación que pondría el sello a esta comprensión recién admitida…”. “Así, el papa Paulo, dio en las Naciones Unidas el 4 de octubre de 1965”, (p.67), un discurso “que propagó el evangelio social tan cercano al corazón de los revolucionarios, sin una sola referencia a las doctrinas religiosas que ellos [los revolucionarios] encontraban tan perniciosas” (p. 68).

Luego del discurso, el papa Paulo VI fue al Salón de Meditación de la ONU. “Un boletín cuidadosamente publicado, que supuestamente trataba sobre el significado y el propósito del salón, fue producido por Lucis Press, que publica materiales impresos para las Naciones Unidas”. El hecho de que Lucis Trust es la Casa Publicadora que imprime y disemina el material de Naciones Unidas, es una devastadora formulación de cargos de la Nueva Era y la naturaleza satánica de esta organización. Lucis Trust fue establecida en 1922 como Lucifer Trust por Alice Bailey, para que fuera la compaña publicadora que diseminaría los libros de Bayley y Blavatsky. En 1923, Bailey cambió el nombre a Lucis Trust, sin duda porque Lucifer Trust revelaba en forma demasiado clara la verdadera naturaleza del Movimiento de la Nueva Era [Constance Cumbey, The Hidden Dangers of the Rainbow (Los peligros ocultos del arcoiris), p. 49].  Un rápido viaje a cualquier librería de la Nueva Era revelará que muchos de los libros incondicionales de la Nueva Era, especialmente todos los libros de Bailey, son publicados por Lucis Trust.

Ahora regresemos a la historia de la visita del papa Paulo VI a las Naciones Unidas el 4 de octubre de 1965.

“Este salón [de meditación] era un centro de los Illuminati, dedicado al culto del Ojo que Todo lo Ve, que bajo un sistema de alegorías y secretos velados… estaba dedicado al servicio de los cultos paganos, y la obliteración del cristianismo en favor de las creencias humanistas” (p. 68-69).

Este ritual ocultista de iniciación por el papa Paulo VI en el Salón de Meditación de las Naciones Unidas, “representó la etapa inicial de un esquema, el cumplimiento del cual sería… la erección del Templo del Entendimiento, en cincuenta acres del Potomac en Washington, D.C…. El propósito subyacente del templo fue revelado de lleno por su… Ojo que Todo lo Ve… que representaba las seis fes del mundo — budismo, hinduismo, islam, judaísmo, confucianismo y cristianismo…” Esta abdicación significa que el Papa ya no se considera el “Vicario de Jesucristo sobre la tierra” (p. 70-71).

El escenario está así preparado para la formación y el anuncio de la Religión del Nuevo Orden Mundial. Esta nueva religión será una combinación de todas las religiones del mundo, lo que significa el toque de difuntos para la Separación del Cristianismo Verdadero. Recuerde las palabras de Jesús, “Yo SOY el Camino, y La Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). Esta dramática declaración significa que ninguna de las otras religiones individualmente ni la Religión del Nuevo Orden Mundial pueden proveer el camino al Padre en el Cielo. Al infiltrar y tomar control del papado católico romano, Satanás habrá obtenido una enorme victoria, y estará preparado el escenario para el desarrollo de los sucesos predichos en el libro del Apocalipsis.

Ahora considere el próximo paso que dio el papa Paulo VI, como lo registra Compton: “Hizo también uso de un símbolo siniestro, usado por los satanistas en el siglo seis, que había sido revivido en la época del Vaticano Segundo. Este era una cruz torcida o partida, en la que se exhibía una figura repulsiva y distorsionada de Cristo, de la cual los practicantes de la magia negra y brujos de la Edad Media habían hecho uso, para representar el término bíblico ‘marca de la Bestia’. Aun así no sólo Paulo VI, sino sus sucesores, los dos Juan Pablo, llevaron ese objeto y lo alzaron para que fuera reverenciado por las multitudes, que no tenían la menor idea de que representaba al anticristo” (p.72). En la página 56, Compton retrata al actual papa, Juan Pablo II, sosteniendo esta cruz torcida o partida.

Pero la peor revelación de Compton aún está por venir.
El papa Paulo luego se presentó en el Yankee Stadium “llevando el efod, la antigua vestidura… que usó Caifás… quien pidió la crucifixión de Cristo”..(Ibid).

“Pocos días después del regreso de Paulo a Roma, el obispo de Cuernavaca, Mendes Arceo, declaraba que ‘el marxismo es necesario para hacer realidad el reino de Dios en la época actual’; mientras que el papa Paulo dejó saber que Roma…estaba lista para considerar de nuevo las sociedades secretas” (p.72).

“Una mañana del verano de 1976, unos jóvenes seminaristas católicos se sintieron sumamente alarmados por una revelación en un diario llamado el “Borghese…porque el periódico contenía una lista detallada de clérigos, algunos de los cuales ocupaban algunos de los cargos más elevados, que se decía eran miembros de sociedades secretas. Fueron noticias sorprendentes, porque… los estudiantes estaban familiarizados con… la ley canóniga 2335, [que] expresamente declara que un católico que se uniera a una sociedad de ese tipo sería excomulgado… mientras que la ley canóniga 2336 estaba relacionada con las medidas disciplinarias a ser aplicadas contra cualquier clérigo” que se uniera a una sociedad secreta.
Michael Howard, autor de la Nueva Era de “The Occult Conspiracy”, habla de esta misma lista, pero va más allá para revelar que la mayoría de estos jerarcas católicos eran miembros de logias masónicas (p. 152). Howard declaró que algunos de estos altos jerarcas del Vaticano eran:

El secretario privado del papa Paulo VI
El director general de Radio Vaticano
El arzobispo de Florencia
El prelado de Milán
El director asistente del periódico del Vaticano
Siete obispos italianos
El abad de la Orden de San Benedicto (p. 152)

Estos estudiantes quedaron horrorizados con esta revelación, porque se habían emitido repetidas bulas papales contra las sociedades secretas, comenzando con el papa Clemente XII (1738), y terminando con el papa Pío XI, que murió en 1939.

Este artículo fue negado en forma muy vociferante por un escritor católico, M. Jacques Ploncard, en la publicación L’Aurora, quien declaró que ningún prelado había estado afiliado a una sociedad secreta desde 1830. Sin embargo, investigadores determinados, algunos de los que fingieron ser miembros del gobierno, lograron acceso al Registro Italiano de Sociedades Secretas, y recopilaron una lista de cardenales, arzobispos y obispos que eran miembros de sociedades secretas. Esta lista incluyó a 125 prelados. Compton luego hace una lista de estos nombres en las páginas 78-84. El escenario estaba ahora preparado para la plena aprobación papal de la membresía en las sociedades secretas. El 27 de noviembre de 1983, el papa Juan Pablo II, el papa actual, emitió la bula papal que legalizó la membresía en las sociedades secretas para los católicos.

Ahora podemos entender cómo es que este papa Juan Pablo II puede exhibir tan descaradamente la cruz torcida o partida, ocultista. Ahora podemos entender cómo el papa Juan Pablo puede buscar con entusiasmo la dominación del Nuevo Orden Mundial, como lo afirma Malachi Martin en su libro, The Keys to this Blood (Las llaves para esta sangre). Martin es un sacerdote jesuita retirado, que enseñó en el Instituto Bíblico Pontificio del Vaticano.

Finalmente, luego de más de 200 años la Sociedad Secreta de los Maestros del Illuminati, los originadores del concepto del Nuevo Orden Mundial, han alcanzado uno de sus principales objectivos, infiltrar a su propio iluminista como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica Romana. Este suceso ocurrió, como ya hemos declarado, a principios de los 1960, cuando el papa Paulo VI llegó al poder.

Es interesante que el autor cristiano Bill Cooper, en su libro Behold a Pale Horse (He ahí un caballo blanco), declara, “en 1952, se formó una alianza, que unía… por primera vez en la historia: Las Familias Negras (la nobleza europea, que históricamente han practicado el espiritismo ocultista); los Illuminati, el Vaticano, y los masones, que ahora trabajan juntos para traer el Nuevo Orden Mundial” (p. 80).

Michael Howard añade la nota al calce final a todo este tema, al concluir su capítulo sobre la implicación del Vaticano en la corriente hacia el Nuevo Orden Mundial. Recuerde, Howard no critica al Vaticano; en su lugar, es un escritor de la Nueva Era que muestra entusiasmo respecto a estos sucesos. Howard declara, “En las celebraciones en honor a San Francisco de Asís en 1986, que hicieron énfasis en la unidad de todas las religiones mundiales, el Papa participó en una oración multirreligiosa por la paz mundial. Los tradicionalistas se horrorizaron de ver que el Pontífice compartía alegremente una plataforma con un lama tibetano, un swami hindú, un médico brujo indígena norteamericano, un rabino judío y un sumo sacerdote maorí… La unidad de todas las religiones del mundo y el reconocimiento de que todas derivaron de la misma fuente antigua es la filosofía central de las sociedades secretas”.

En este punto, recuerde las palabras de Jesús, “Por sus frutos los conoceréis”. La corriente hacia el Nuevo Orden Mundial ha visto ocurrir su progreso más significativo bajo el liderazgo de hombres que exteriormente parecían sumamente conservadores y tradicionalistas. No se deje engañar.
Finalmente, en un seminario en Boston, en agosto de 1990, el director en Nueva Inglaterra de la Sociedad Teosófica declaró en forma audaz y entusiasta que el Plan para la implementación de la Religión Pagana del Nuevo Orden Mundial pedía que el Papa católico viajara a Jerusalén en el momento preciso de la historia para acordar una conferencia religiosa mundial especial. A esta conferencia asistirían todas las religiones mundiales. En esta conferencia, el Papa anunciaría que desde este momento en adelante, todas las religiones del mundo serían una. La meta final de los Maestros de los Illuminati se logrará finalmente, con el liderazgo del Papa.

Pero, por qué debemos sorprendernos de que Adam Weishaupt fuera un sacerdote jesuita católico. Así, vemos a la Iglesia Católica presente en el inicio de esta conspiración para el Nuevo Orden Mundial, y en el final.
No se deje engañar.

David Bay, director del Ministerio Senda Antigua.
Discutiremos este tema a partir de varias fuentes:
“The Broken Cross” (La cruz torcida), por Peirs Compton, 1981.
“The Occultic Conspiracy: Secret Societies — Their Influence and Power in World History” (La conspiración ocultista: sociedades secretas — su influencia y poder en la historia mundial), por Michael Howard, 1989.
“Behold A Pale Horse” (He ahí un caballo blanco), por el autor cristiano Bill Cooper, 1991.
Miremos primero “The Broken Cross”.
Compton es un ex editor de un periódico católico, “The Universe”. El traza la presunta infiltración de la Iglesia Romana por los Illuminati. El autor es un católico tradicional y aún practicante, que ha escrito este libro como protesta contra el abandono por la Iglesia Católica de sus enseñanzas tradicionales de la doctrina cristiana.