Cinco escenarios de ciberguerra en el nuevo orden mundial

  • El papel de la ciberguerra en el nuevo orden mundial adquiere un aspecto primordial tanto económica como geoestratégicamente. La expansión en las comunicaciones ha posibilitado que la dimensión de un ataque informático pueda tener consecuencias cada vez mayores en el terreno físico.
  • La realidad es que el espionaje, el robo de datos y el bloqueo de infraestructuras informáticas son un instrumento en el que empresas, gobiernos y delincuentes comunes confluyen.

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Cuando se habla de ciberguerra a todos nos viene a la mente un escenario muy influido por el cine a modo de videojuego en donde el litigio se dirime de forma incruenta, casi aséptica. La realidad es bien distinta. El crecimiento de la infraestructura tecnológica y la penetración de las redes de datos hacen que a día de hoy infraestructuras críticas puedan estar expuestas de un modo u otro a diversos tipos de ataques.  Un nuevo orden mundial se está conformando en el terreno de conflicto relativamente confinado de las redes.

En este contexto tecnológico, ciberguerra y cibercrimen son tan difíciles de separar como complicado dilucidar la diferencia real entre ambos. La acepción de “Ciberguerra Fría” comienza a tomar cada vez más cuerpo entre expertos de seguridad de todo el mundo. Los escenarios de esta guerra son tan diversos como sus partes. Englobarlos en un contexto común es ya una tarea complicada dado que el único nexo de unión entre todos es que el escenario principal se da en la red de redes.

Al contrario que las campañas que puedan llevar adelante grupos que se denominan Anonymous, el conflicto soterrado entre potencias, grupos de intereses y criminales ha tratado de permanecer en un segundo plano informativo por interés propio. Sin embargo, tanto por informaciones periodísticas como por la propia intención de varios de los jugadores en este nuevo tablero geoestratégico, son cada vez más las  informaciones al respecto  que saltan al primer plano informativo.

Ciberdefensa y legislación

Para conocer el peso que todo el asunto ha tomado en los tiempos recientes nada mejor que acudir a la documentación pública de diferentes organismos internacionales.  Así podemos ver cómo el   manual de la OTAN acerca de ciberguerra  legitima el asesinato de hackers La falta de una legislación o acuerdo internacional a propósito del conflicto en el terreno de las redes parece estar sirviendo de excusa para que la impunidad se abra paso. Operaciones de sabotaje y espionaje se suceden  cada vez con menos disimulo y se atribuyen de forma espuria a supuestos hackers, cuando es cada vez más manifiesto su origen real.

Como nota inquietante, que la revista norteamericana Wired, sitúe a Eugeni Karsperski, ciudadano ruso y dueño de la compañía de seguridad con su mismo apellido, como una de las  quince personas más peligrosas del mundo por su colaboración activa con el  FSB (agencia Rusa de seguridad) y sus acreditados conocimientos en ciberseguridad, no deja de ser esclarecedor. La “peligrosidad” parece ir más en función de las lealtades que a las actuaciones concretas.

Mucho menos agresivos, organismos como la  Unión Europea, también han comenzado a elaborar informes que acompañan a  maniobras de sus organismos de seguridad, como la polémica  agencia  ENISA (Agencia Europea de Seguridad de las Redes y de la Información). Australia, o Finlandia también desvelan su planificación al respecto haciendo público sus documentos sobre ciberseguridad. En todos ellos, aparte de los lugares comunes, se puede entrever cómo la exposición de sectores estratégicos cada vez mayores preocupa a los gobiernos.

Hace apenas unos días, surgió la noticas respecto a cómo han podido ser sustraídas información de primer orden a propósito de más de 79.000  instalaciones hidráulicas en EEUU por parte de hackers Chinos. Parece ser que las incursiones electrónicas de diversos hackers han sido tan discretas como continuas y ahora son los propios gobiernos  los que deben replantearse cómo asegurar instalaciones básicas.

Por su parte,  el Pentágono está preparando unidades especiales de ofensiva en un proyecto de ciberguerra en el que estas puedan intervenir comunicaciones y realizar ataques a infraestructuras controladas por ordenador para inutilizarlas o destruirlas. A esta información acompaña la autorización por parte de la presidencia de EEUU para realizar ataques cibernéticos a gran escala. Mientras tanto, su secretario de Defensa, Leon Panetta, alimenta la caldera hablando de que su nación se enfrenta a un eventual  “ Ciber Pearl Harbor“.

La estrategia de inteligencia de los EEUU ha variado en los últimos años enfocándose  más hacia la intervención de comunicaciones y operaciones electrónicas y retirando gran cantidad de agentes de campo. Sin embargo, esta estrategia no siempre ha dado los resultados esperados. Al calor de los atentados del 11S, legislaciones como la Patriot Act y la Homeland Security conseguirían ahondar en el camino del espionaje electrónico, aunque no siempre ofrecerían los resultados deseados  en la persecución y prevención del terrorismo.

Aun así, los resultados de la actividad en los terrenos de incursiones informáticas darían ejemplos concretos de ciberataques, entre los que destaca  Stuxnet Duqu o  Flame que han demostrado ser poderosas armas capaces de inutilizar infraestructuras y espiar equipos críticos en sistemas de defensa o investigación.

Los cinco escenarios de ciberguerra:

1. EEUU y China. Un conflicto no declarado cada vez más evidente.

La curiosa relación entre China y los Estados Unidos, les ha llevado a una constante tensión que ni puede ser declarada abiertamente ni se manifiesta más allá de esa guerra oculta que se libra en las redes. Mientras tanto, lugares públicos como el “Foro de la Industria de Internet China y Estados Unidos”, acogen calurosas declaraciones de intenciones en las que la colaboración contra el crimen y el espionaje son la clave.

Casos como el de Huawei, acusado el año pasado de mantener abiertas puertas traseras en sus routers que permitirían un eventual espionaje y acceso a sus infraestructuras por parte del país de origen de estos dispositivos, desató una polémica comercial que pasaría a primer plano informativo al formalizarse la queja por parte de la embajada China a propósito de la campaña contra una de sus mayores empresas tecnológicas.

Según un  informe de Akamai, China supuso a lo largo del último trimestre de 2012 un 41% del tráfico global de los ataques de denegación de servicio (DDoS). EEUU representó el 10% de estos. El crecimiento de estos ataques y la multiplicación de sus orígenes hacen que las estrategias de seguridad de empresas no directamente vinculadas a la red, como bancos y medios de comunicación, queden expuestas.  La escalada en la complejidad evidencia cada vez más que sin un claro patrocinio y  el respaldo de una infraestructura cada vez mayor no es posible llegar a la escala actual que adquieren estos ataques.

En 2009, se produciría el ataque conocido como Aurora, que tendría como principal objetivo un Google que se negaba por aquel entonces a aplicar las cláusulas de censura que el Gobierno chino pretendía imponer al buscador. Las cesiones parciales a la censura no serían suficientes para Pekín. Finalmente, Google decidiría abandonar China,  que desde entonces elevaría a Baidu como la gran opción de un internet debidamente fiscalizado por las autoridades.

Otro momento comprometido para las autoridades chinas sería la  filtración en un documental de corte propagandístico en el que se mostraba la interfaz de un software de ataque que solicitaba una dirección IP desde la que encubrir el origen real de este. En el fotograma, se empleaba la dirección de la  Universidad de Alabama, lo que dejaba en mala posición un reportaje que pretendía mostrar a China como víctima.

Esclarecedor ejemplo ha sido también el nuevo  centro de operaciones ubicado en Shangai, que se ha revelado como una de las fuentes de buen número de intervenciones en la red. Si bien ha sido complicado revelar la procedencia de estos ataques, dado que la mayor parte empelan como plataforma la multitud de equipos  zombies (operados remotamente por un software de control remoto) que operan como una  BotNet (red de ordenadores infestados), finalmente el origen apunta a este centro de operaciones.

La sombra de los ciberataques procedentes de China parece siempre seguir unos parámetros que difícilmente podrían apuntar a  hackers  individuales. Así los sucesivos ataques a  empresasprensa y organismo gubernamentales como la NASA, no dejan de apuntar, aunque si pruebas concluyentes, hacia miembros apoyados por el propio gobierno. La contraparte es aún más oscura. China, apenas reporta casos en los que su seguridad haya sido comprometida, a pesar de la constancia de que no dejan de sucederse casos en ambas direcciones. Así, el ministerio de Defensa chino y otros sitios militares han llegado a contabilizar mensualmente un promedio de 144.000 a lo largo de 2012, de cuyo origen parece que un 62,9% partía de EEUU según una de las pocas informaciones suministradas.

Ciertamente, las informaciones que se deslizan en los medios apuntan a un espionaje organizado y constante por parte de EEUU. La revelación de todo un arsenal de nuevas armas secretas chinas, directamente recogido en  informes públicos del Pentágono, no deja lugar a dudas del espionaje que este mantiene. La exactitud de los datos acerca de armas como misiles balísticos orbitales, cazas y sobre todo nuevas herramientas orientadas al ciberespionaje revelan una actividad importante en este sentido.

2. Guerra cibernética contra “Estados enemigos”  como Irán o Corea del Norte

Irán, pasando por Siria en su camino,  se ha convertido para EEUU e Israel en el próximo objetivo geoestratégico. La aparición de Stuxnet y la intrusión informática en la planta de enriquecimiento de uranio iraní de  Natanz en 2010, ha sido uno de los momentos más señalados de todo este proceso. No se trata solamente de que se haya podido acceder desde el exterior al corazón de los sistemas de control de unas instalaciones críticas sino que el método planteaba una novedad inquietante. Así Stuxnet abría el camino a toda una nueva generación de virus espía capaz deactuar de forma casi autónoma y con un potencial aterrador.

No sería hasta bastante después, cuando el propio Gobierno estadounidense confirmara la existencia de un arsenal informático preparado para eventuales ataques preventivos, cuando sabríamos que se confirmaba, de forma tácita, que Stuxnet formaba parte de dicha infraestructura. Posteriormente conoceríamos que sería concretamente parte de una colaboración entre EEUU e Israel. Tanto  Stuxnet como Duqu, siguen un mismo patrón. El peligro de ambos es la casi independencia con la que estas armas cibernéticas operan. Una eventual “mutación” o una deriva inesperada podría hacerlas operar a una escala no prevista o incluso volverlas contra sus creadores, como tantas obras de ciencia ficción nos han adelantado.

Por su parte,  Hezbollah también ha comenzado a crear una estructura desde la que realizar incursiones en el ciberespacio. El frente abierto contra Israel, nos ha ofrecido otro capítulo curioso. De forma independiente operaciones de miembros de Anonymous han confluido en ataques a infraestructuras informáticas expuestas sobre todo tras los últimos episodios contra palestina por parte del estado hebreo. En este contexto, deberemos estar atentos a cómo se desenvuelve  la llamada  OpUSA. Entre las acusaciones más destacadas, la de volver a entrenar y equipar a yihadistas contra el gobierno Sirio.

El escenario del conflicto sirio también ha aportado sus particulares operaciones como la llevada adelante por la   Syrian Electronic Army, que se atribuye los ataques de esta semana pasada a medios occidentales, como la BBC, France 24 TV, diversas radios públicas estadounidenses, Al-Jazeera, el Gobierno de Qatar y diversas cuentas de Twitter desde las que se difundirían informaciones falsas que llevarían a la caída de 145 puntos al índice Down Jones. Parece que en este sentido Siria puede ser el prólogo de una intervención contra su socio iraní.

Mientras, Corea de Norte y sus supuestas instalaciones nucleares se han convertido en otro de los objetivos prioritarios tanto de su vecino del sur como de EEUU. La reciente entrada de hackers en las redes norcoreanas, aisladas del resto de internet, ha sido posible gracias a un despliegue de antenas Wifi amplificadas que pudieron captar la señal y establecer un punto de entrada desde lugares próximos a la frontera. La intrusión terminaría por afectar a diversas infraestructuras aunque no alcanzara a ordenadores con información acerca del programa nuclear. Tal infraestructura  difícilmente pasaría desapercibida en una de las fronteras más vigiladas del mundo. La reacción del norte fue cortar la línea de enlace existente desde 2006 para evitar confusiones militares y enfrentamientos fronterizos y declarar nulos los términos del armisticio entre ambas coreas.

En paralelo a las amenazas y bravatas norcoreanas, EEUU y Corea del Sur establecen las bases para colaborar en un  eventual escenario de conflicto en la red. Esto se traduce en que el pretexto del ataque por parte de hackers se sostiene con dificultades y las próximas intrusiones en el sistema del norte serán ya confirmadas sin excusa, como métodos de “defensa”.

Por otro lado, parece que los ataques “de vuelta” pueden tener su origen en la propia China, aunque Corea del Sur se guarda bien las espaldas y acusa a sus compatriotas del norte de las recientes infecciones que afectaron  a bancos, ordenadores personales y canales de televisión.

Por su parte, los EEUU han descrito entre sus  prioridades estratégicas la intrusión en las redes que controlen el programa militar de Corea del Norte. La información pública que se conoce al respecto, advierte que podrían estar en disposición de manejar una variedad de herramientas de ataque que aunque no de la  sofisticación del gusano israeloestadounidense Stuxnet podrán comenzar a comprometer sectores estratégicos en poco tiempo.

3. Rusia, la ciberdelincuencia y el espionaje

El caso más famoso de  ataque de supuestos hackers a una nación fue el de 2007 a Estonia. Por aquel entonces, el país báltico era una de las naciones de mayor penetración digital de occidente. Diversos sistemas fundamentales, entre los que destacaban el sistema bancario y las infraestructuras públicas, desde saneamiento hasta los mismos semáforos, fueron bloqueados durante cerca de dos semanas a consecuencia de la retirada de un monumento identitario para la población rusa que habita el país.  Expertos de la OTAN tendrían que acudir para tratar de hacer cesar dicho ataque cuyo origen se ubicaría finalmente en la Federación Rusa.

Ninguno de estos ataques “políticos” ha sido en ningún caso reconocido, como viene siendo pauta habitual, por autoridad alguna. Las especulaciones posteriores apuntarían a una suerte de“encargo” a hackers con capacidades de movilizar enormes Botnets para llevar adelante estos.

La afirmación que el negocio ilícito es el modelo de empresa capitalista más perfecto podemos trasladarla al ámbito de la red. El empresario delictivo busca un nicho de mercado y lo explota de la mejor forma posible. Para ello, la red se ha convertido en un nuevo lugar donde poder difundir su mercancía mejor.

En el caso ruso también parece ser más cierto que en ningún otro que existen múltiples operadores independientes que se dedican al delito informático sin relación con el Estado. Informes como es de  Russian Underground 101,  a cargo de Max Goncharov, detalla todas las actividades ilícitas que se realizan en la red y los precios a los que estos  cibercriminales profesionales, prestan sus servicios en el  mercado negro del hacking ilícito, en foros comoantichat.ru, xeka.ru y cardingcc.com.

Grandes estructuras de ciberespionaje como la recientemente desvelada  “Octubre Rojo” apunta a nuevas formas de espionaje netamente delictivo con origen ruso. La sofisticación de este software espía es muy grande. Con un periodo de operación de más de cinco años, este software utiliza distintos módulos independientes, con pautas similares al malware  Flame, capaz de replicarse de forma oculta y descifrar códigos como  ACID, desarrollado por el Ejército francés y que emplea la OTAN y la Unión Europea.

4. Anonymous y el Hacktivismo

Las sucesivas detenciones de diversos individuos que se atribuyen a redes de Anonymous o miembros de LulzSec apenas han conseguido poner freno a las constantes campañas que estos colectivos agrupados bajo un nombre común realizan.

Desde sus primeras operaciones surgidas de 4Chan contra emisoras racistas o la Cienciología, El colectivo Anonymous ha evolucionado hacia una mayor concienciación de su papel como activista por los derechos en Internet. Su apoyo a Wikileaks, en la llamada  Operación PayBack, con las primeras acciones contra su bloqueo financiero, los llevarían a saltar definitivamente al primer plano informativo. También aumentarían su base de simpatizantes agregando un perfil mucho más activista y comprometido.

Desde entonces las operaciones de grupos de Anonymous irían incrementándose, sobre todo contra países con censura, organismos, políticos e incluso empresas. Ni siquiera la pederastia quedaría fuera de los ataques del grupo, que realizaría un masivo bloqueo al servidor de la red oculta que más páginas de este tipo empleaba.

El grupo LulzSec, impulsaría un ataque contra la compañía Sony que culminaría con la caída de PlayStation Network y la revelación de buena parte de nombres y claves de usuarios de sus clientes, como consecuencia de la denuncia de Sony contra  George Hotz, creador del Jailbreak para iPhone que luego realizaría igualmente para la PlayStation 3. Los cambios de la política de uso de su consola y las restricciones que trataban de imponer a su este volverían a tener  consecuencias para esta con sucesivos ataques que culminarían con la apertura final de esta a ser “pirateada” y la consiguiente puesta a disposicíon de juegos para su descarga.

La legislación que pretendía limitar la piratería y de paso buena parte de las libertades ciudadanas en la red, denominada SOPA, agruparía a buena parte del sector tecnológico. Acompañando a la línea cívica, que finamente conseguiría tumbar la ley, las operaciones de Anonymous tomarían el nombre de Operación BlackOut y pasarían por ataques a empresas y organismo gubernamentales que apoyaran dicha legislación.

5. Una difusa guerra contra el terrorismo

Podemos afirmar que el yihadismo internacional ha comenzado a ver cómo la actividad en la red puede ser empleada más allá de fuente de reclutamiento y comunicación entre sus miembros. Así grupos como la  ciberguerilla Izz ad-Din al-Qassam, han comenzado a emplear metodologías muy similares a las que emplean grupos como Anonymous para realizar sus acciones en la red. Una de sus formas más recurrentes de ataque ha sido  contra bancos estadounidenses. Estos ataques constantes se han sucedido a  lo largo de un periodo de ocho meses. Al igual que apuntábamos respecto al caso iraní, parece que grupos vinculados a este país son los dan soporte a este nuevo “comando” que también suele aparecer como  QCF (Izz ad-Din al-Qassam Ciber Fighters).

En este sentido, podemos encontrar  paradojas al estilo de la OpUSA, anunciada para el próximo día 7 de mayo por parte de Anonymous, como forma de protesta de las violaciones de derechos humanos en las que los EEUU pueden ser responsables. Podría darse el caso que, aunque de forma autónoma, converjan los  intereses de grupos completamente divergentes en este ataque. Como hemos explicado más arriba, el caso de Siria e Irán no deja de colmar de contradicciones a un occidente capaz de apoyar a los mismos yihadistas que persigue en sus  propias fronteras.

La “lucha contra el terrorismo” se ha convertido en el nuevo comodín del populismo conservador capaz de justificar cualquier legislación una vez modelada oportunamente la opinión pública. La realidad ha demostrado que la mayor parte de las líneas de actuación que se han anunciado públicamente han terminado por tener un empleo bien distinto. Las  diversas unidades surgidas a partir de la Patriot Act, después del 11S, demostraron una escasa eficacia a pesar de la ingente cantidad de recursos destinados a estas. El espionaje del activismo dentro de los propios EEUU ha terminado por ser una de las mayores actividades de dichos grupos. En este sentido la  ciberyihad parece ser el placebo necesario para mantener una tensión pública lo bastante asustada como para comulgar con una sustracción de derechos de otro modo intolerable.

La propia legislación que supuestamente  persigue controlar las comunicaciones terroristas no deja de ser un brindis al sol al respecto. Sin embargo  legislaciones como CISPA permitirán que el espionaje ciudadano pueda realizarse no solo por agencias estatales autorizadas para ello, incluso extrajudicialmente al tratarse de la supuesta persecución del terrorismo, sino por las mismas compañías que prestan servicios de Internet.

Intentar orientarnos entre los múltiples escenarios de la ciberguerra  y el cibercrimen resulta tan complejo como relatar el nuevo orden mundial que se está conformando. Quizás lo más interesante es que estos movimientos soterrados son las muestras de mayores despliegues y pueden apuntar la dirección geoestratégica del futuro. La ciberguerra en la actualidad no es más que la escaramuza inicial de futuros conflictos. Aun así, en un futuro próximo su importancia la llevará a un primer plano. De cualquier manera conocer su desarrollo dice mucho más que los discursos oficiales, teñidos de la diplomacia falsaria que nos revelara Wikileaks.

Fuente: http://www.eldiario.es

Israel y EEUU inician el mayor ensayo defensivo aéreo de su historia

Si un turista aterriza hoy en Israel y enciende la televisión o llega a determinados lugares, pensará que el país es víctima de un terremoto devastador o un masivo ataque de misiles.

Por un lado, Protección Civil del Ejército ha iniciado cinco días del simulacro más grande que ha realizado en caso de sufrir un terremoto de magnitud 7.1 en la escala Richter y un tsunami. Por otro, Israel y Estados Unidos protagonizan el mayor ejercicio conjunto de defensa aérea de su historia. El primero se llama ‘Punto de Inflexión 6’ y el segundo, ‘Austere Challenge 12’ (AC12).

Mientras en la retaguardia se ensaya la reacción ante varios terremotos (con un balance calculado de 7.000 muertos), el segundo ejercicio calibra un escenario bélico que provocaría un terremoto regional de otro tipo.

El Ejército israelí y el Comando Europeo de Estados Unidos (EUCOM EE.UU) culminan un largo proceso de preparativos. Aunque ambos lo niegan rotundamente, estas complejas maniobras se han asociado a un posible enfrentamiento con Irán a raíz de su proyecto nuclear.

“La planificación comenzó hace dos años y de ningún modo es una respuesta a eventos específicos de la región“, aclara el Tsáhal. El macroejercicio estaba previsto inicialmente para el pasado mes de abril pero fue aplazado.

Israel está amenazado por más de 100.000 misiles y proyectiles de Irán, Siria, Gaza y Líbano. El que fuera hasta hace unos días jefe de la Unidad de Defensa Aérea, el general en la brigada, Doron Gavish, afirma a ELMUNDO.ES: “Tenemos los medios tecnológicos y humanos para defender nuestro espacio aéreo y a nuestros ciudadanos aunque ninguna defensa es 100% hermética”.

Con motivo de estas maniobras, más de 1.000 soldados estadounidenses se encuentran en Israel. Otros 2.500 participarán desde sus bases en Europa y buques de guerra en el Mediterráneo. La participación israelí se cifra en 1.000 soldados.

Detección, localización y neutralización

Israel y EEUU comprobarán su operatividad y cooperación ante un escenario que incluye tres frentes que, en determinadas circunstancias, podrían ser simultáneos: Misiles Shihab desde IránKatiushas y misiles del grupo chí Hizbulá desde el Líbano, y cohetes y misiles Grad de los grupos armados desde Gaza.

Las defensas aéreas israelíes, apoyadas por su principal aliado y suministrador armamentístico, conforman un paraguas que cubre los cielos desde el norte (Hizbulá) hasta el sur (Hamas). Radares, satélites, salas de mando, misiles hostiles, portaaviones, bases y varias capas defensivas: corto, medio y largo alcance.

El ensayo se centrará en la detección, localización y neutralización del “misil hostil”. El lugar donde caerá, el tiempo estimado que tienen los ciudadanos para ir al refugio y el punto del impacto del misil disparado para frenar el ataque. Más allá de la batería Cúpula de Hierro (activada en el sur ya exitosamente contra los misiles de Gaza) y los Patriot, Israel confía en su sistema de defensa Jetz II (Flecha). También se ensayará el sistema norteamericano contra misiles balísticos Aegis.

El teniente general Craig Franklin, comandante de la Fuerza Aérea estadounidense en Europa, rechaza cualquier relación con acontecimientos actuales y destaca que “promoverá la estabilidad regional y ayudará a asegurar la superioridad militar”.

El número de participantes es menor al previsto inicialmente aunque no cambia, según sus responsables, la esencia de la maniobra defensiva.“Cada uno puede elegir el mensaje que desee sacar de este ejercicio”, afirma el general de brigada israelí Nitsán Nuriel.

“Un aumento de actividad militar podría ser observado y las carreteras podrían llegar a cerrarse por períodos cortos de tiempo, para asegurarse la integridad de los vehículos civiles”, dicen a ELMUNDO.es en el Ejército que, al igual que EUCOM EE.UU, aclara que todas las tropas norteamericanas abandonarán Israel al finalizar las AC12.

Más allá de ensayar las capacidades tecnológicas, humanas y militares, es un mensaje claro a Irán: Si ataca a Israel por sorpresa (poco probable) o como respuesta a una ofensiva israelí contra sus centrales nucleares (más probable), Teherán deberá lidiar también con los sofisticados sistemas norteamericanos en la región.

Aunque no lo desee, el presidente Barack Obama es consciente que una guerra entre Israel e Irán acabará arrastrando a su país teniendo en cuenta sus intereses, alianzas, bases y portaaviones en el Golfo Pérsico.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/10/21/internacional/1350814084.html

Vientos de guerra en el Oriente Medio (+Audio)

El Mundo a mitad de semana volvió a ser el tema de la Mesa Redonda Informativa de este miércoles en la que reconocidos periodistas, diplomáticos y analistas dieron seguimiento a los graves acontecimientos que prefiguran nuevos escenarios de guerra en el Oriente Medio.

En tal sentido, el analista de temas internacionales Leonel Nodal, comentó la situación de Siria, la reciente reunión de fin de semana y la solicitud -cuestionada por naciones que temen un recrudecimiento de la violencia – que ha encontrado eco en Arabia Saudita y otros países del Golfo Pérsico, quienes, a su vez, anunciaron la creación de un fondo multimillonario para financiar a las fuerzas opositoras en Siria.

Con este dinero, dijo, se pagarán los salarios de los combatientes del Ejército Libre Sirio, que en realidad son los bandidos rebeldes que hoy sustenta occidente para fomentar el terrorismo en ese país. El anuncio se produjo en la conferencia de “Los amigos de Siria”, que se llevó a cabo en Estambul, Turquía.

Según el opositor Consejo Nacional Sirio los rebeldes que luchan contra el gobierno de Al Assad recibirán sueldos provenientes de los millones de dólares que los estados ricos del Golfo Pérsico otorgarán cada mes para el fondo opositor.

Por su parte el diplomático y profesor Ernesto Gómez Abascal, indicó que este encuentro en realidad debió llamarse Los “Enemigos de Siria”, integrado por los 70 ministros de Exteriores de Occidente y de países árabes y al que algunos actores clave no asistieron, como Rusia, China e Irán.

Explicó que se discutió la búsqueda de nuevas maneras de aumentar la presión para derrocar el gobierno del presidente Bashar al Assad y ayudar a la oposición siria. “El principal grupo opositor, el Consejo Nacional Sirio, solicitó colaboración para armar a los rebeldes contra el gobierno, demanda respaldada por algunos estados árabes, pero la mayoría de los países asistentes a la conferencia temieron una inundación de armas que pudiera alimentar una guerra civil sectaria en Siria.

Fuente: http://www.radiosantacruz.icrt.cu

Audio:  

Escritora iraní advierte de la amenaza real de un ataque militar en su país

La escritora iraní Nazanín Armanian advierte de la amenaza “real” de un ataque militar contra su país, inmerso en una región que juega un papel geopolítico y estratégico determinante y que, en el último año, ha vivido las convulsas revoluciones de algunos Estados vecinos.

Armanian, que reside en Barcelona, y la narradora Martha Zein, que ya han colaborado en anteriores ocasiones, acaban de publicar “Irán, la revolución constante. Entre la modernidad y el islám tradicional” (Flor del Viento).

En el libro, que abarca desde la primera Constitución a principios del s.XX hasta la caída del Sha de Persia y la instauración del régimen de los ayatolás con Jomeini en 1979, las escritoras pretenden reivindicar las fuerzas democráticas “laicas” de los primeros años del siglo pasado y acercar a los lectores a la complejidad y contradicciones de la sociedad iraní, a ese “otro Irán oculto”, dicen.

La también profesora iraní ha advertido de la amenaza “real” de un ataque militar contra Irán que puede desestabilizar aún más el frágil equilibrio de Oriente Próximo, en un momento en el que la amenaza bélica por parte de Israel ha ido ‘in crescendo’ en los últimos meses con la complicidad de su gran aliado norteamericano.

La escritora afirma que Estados Unidos pretende recuperar su liderazgo estratégico en la región, que pasa por “limitar” la capacidad política, económica y militar de dos países: Irak, “que ya es un cadáver”, e Irán.

Zein, por su parte, apunta otro motivo que se suma a las razones geoestratégicas de Estados Unidos: los intereses económicos de las empresas de seguridad que, asegura, se están convirtiendo en el gran negocio en los albores del siglo XXI frente a las empresas armamentísticas de finales del XX.

“La amenaza de la guerra (a Irán) ya está generando enormes beneficios. La guerra ya existe a nivel económico, político y diplomático. Sólo falta saber la fecha del conflicto bélico”, subraya Zein.

Otro de los factores, aseguran las escritoras, es la irrupción de China en este escenario como potencia económica, ya que el 40% del petróleo iraní tiene como destino el gigante asiático: “Estados Unidos le está quitando a China el petróleo iraquí, el de Libia, el de Sudán del Sur. Ahora, le queda el de Irán. Sin ese petróleo, China verá reducido su crecimiento económico”, argumenta Armanian.

Un hipotético ataque militar a Irán puede desestabilizar todavía más la precaria situación de esta región con un país, Siria, inmerso en una guerra civil, mientras que los Estado que protagonizaron la primavera árabe viven un futuro incierto.

Ante la escalada de la amenaza bélica, la escritora iraní rechaza de plano un ataque militar a su país, pese a sus discrepancias con el régimen de los ayatolás, al que tilda de “ultraderechista y capitalista bajo la fachada islámica”.

“No necesitamos ninguna tutela ni que nadie nos libere, somos un pueblo suficientemente inteligente, ante los tambores de guerra”, dice Armanian, aunque se pregunta hasta qué punto Occidente permitirá que Irán decida su propio destino, dada su riqueza petrolífera y su importancia geopolítica en la región.

Fuente: http://www.abc.es

Ataque contra Irán: ¿Pospuesto hasta 2013?

El plan de Israel para atacar a Irán ha sido pospuesto hasta la primavera de 2013 después de que una simulación de guerra mostrara que Irán podría matar a 200 estadounidenses con un solo ataque con misiles, según un informe del alto corresponsal de Haaretz, Amir Oren.

“A las 8:58 pm del Martes, la guerra de Israel contra Irán en 2012 llegó a un final tranquilo. Los planes caprichosos de un gran ataque aéreo fueron devueltos a los rincones más profundos de cajas de seguridad y de los corazones. La guerra no puede haber sido cancelada, pero sin duda ha sido aplazada. Durante un tiempo, por lo menos, podemos decirlo claro a todos: No va a suceder este año. Hasta nuevo aviso, la Fuerza Aérea de Israel 007 no despegará”, escribe Oren.

Según el informe, una simulación de guerra llevada a cabo por el Comando Central de EE.UU. encontró que un ataque israelí contra las instalaciones nucleares de Irán sería inmediatamente seguido por el lanzamiento de un misil iraní que podría matar a 200 estadounidenses, un precio que no considera que merezca la pena pagar por parte de los generales de EE.UU..

Durante la misma sesión, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, también reconoció que Israel no actuará solo en atacar a Irán antes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre, según Oren, lo que significa que, “para todos los efectos, se trata de un anuncio de que esta guerra se pospone hasta por lo menos la primavera de 2013.”

Un retraso en el lanzamiento del ataque hasta la próxima primavera echa por tierra las expectativas de que el asalto militar tendrá lugar antes de finales de este año, un marco de tiempo para el que Rusia entiende que los israelíes estaban trabajando. El mes pasado, el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas rusas Nikolai Makarov dijo que la decisión israelí sobre si atacar o no se haría antes del verano.

En enero, los EE.UU. cancelaron un ejercicio militar conjunto con Israel, lo que fue percibido por muchos como una señal de que los estadounidenses estaban enfriando los pies.

A principios de este mes, también se informó de que Israel había “acordado con EEUU anular un ataque contra los sitios nucleares de Irán este año a cambio de recibir equipo militar”, incluyendo  bombas revienta-búnkeres y aviones de reabastecimiento de combustible. El acuerdo fue visto como una admisión tácita de que el gobierno de Obama apoyaría a Israel en el lanzamiento del ataque, pero sólo después de las elecciones en noviembre.

Si se ha tomado la decisión de posponer el ataque, esperamos ver como los Estados Unidos retiran al menos parte de su poderío naval del Golfo Pérsico. Los EE.UU. tienen actualmente los portaaviones  USS Carl Vinson y USS Abraham Lincolne patrullando el Estrecho de Ormuz, junto con el USS Makin Island, un buque anfibio de la clase Wasp de asalto. A principios de este mes se anunció que cuatro buques anti-minas adicionales iban también a ese punto de la región.

Como el último mapa de actualización naval de Stratfor ilustra, el USS Enterprise, que muchos especularon que también se dirigía al Estrecho de Ormuz, en preparación para un ataque contra Irán, ahora está programado para visitar el Pireo, Grecia, lo que sugiere que un enfriamiento de las tensiones podrían estar tomando lugar – al menos por el momento.

Fuente

Tomado de: http://www.laproximaguerra.com

Mar 13:7 Cuando oigáis guerras y rumores de guerras, no os alarméis, debe suceder, pero aún no es el fin.

Petróleo a US$200… ¿What?!!

Profesor Nouriel Roubini e Ian Bremmer, presidente de Eurasia Group.

Foreign Policy abordó el tema que por estas horas está generando fuerte preocupación mundial: el futuro del precio del petróleo. Mantuvo una conversación exclusiva con Nouriel Roubini e Ian Bremmer sobre las repercusiones de una guerra con Irán en el precio del crudo y la alianza entre China y Rusia.

Por: Foreign Policy

Con la opinión extendida de que se avecina una guerra con Irán y con el reciente regreso de Putin al poder en Rusia, el caos geopolítico está a la vuelta de la esquina. Foreign Policy ha vuelto a recurrir a Nouriel Roubini –siempre dispuesto a impartir algo de pesimismo– e Ian Bremmer para que nos expliquen estas bombas de relojería. Y no se han callado nada.

Hablemos un poco de lo que atemoriza a los mercados. Lo que preocupa a todo el mundo –y lo que, desde luego, ya se está notando en el mercado del crudo— es la preocupación por un posible ataque de Israel contra Irán. ¿Cómo de inminente lo ven?

Nouriel Roubini (NR): No soy el experto geopolítico, así que dejaré que Ian y otros calculen la probabilidad de un ataque contra Irán este mismo año, antes o después de las elecciones estadounidenses, o de un ataque de Israel por su cuenta. No sé si será del 20%, el 30% o el 50%, creo que esa opinión cambiará con el tiempo. Pero es probable que el segundo trimestre de 2012 sea el periodo en el que se haga un último intento de labor diplomática. En caso de que fracase, quizá entonces EE UU e Israel digan: “Si no cedéis, podemos acabar atacándoos”.  De modo que hay que medir cómo van a afectar esos hechos a los mercados.

Pero, incluso aunque no se produzca un ataque material, hay una guerra verbal entre Estados Unidos, Israel e Irán, y esta guerra verbal se ha intensificado. Hay también una guerra encubierta, porque Israel y EE UU, supuestamente, han matado a varios científicos y han recurrido al sabotaje utilizando armas informáticas, y ahora Teherán está reaccionando, ha tratado de matar a varios diplomáticos israelíes en diversas partes del mundo y, si las sanciones se endurecen, podría empezar a emitir otras amenazas. El petróleo Brent, que antes costaba 90 dólares el barril, está ya entre 120 y 125 dólares. Y, si la guerra verbal y la guerra encubierta continúan su escalada, existe una posibilidad de que, aun sin llegar al enfrentamiento militar, los precios del crudo suban tanto que la situación tenga repercusiones sustanciales en la economía.

Yo no subestimaría las consecuencias de que la gasolina, hoy, cueste ya más de 1,05 dólares el litro en varios Estados norteamericanos y puede alcanzar ese precio en otros muchos. Desde el punto de vista psicológico, cuando el precio supera 1 dólar el litro, hace mella en la confianza de los consumidores. Además, en verano, los precios tienen a aumentar 20 o 30 centavos más. Cuanto más suben, más posibilidades hay de que tengan consecuencias negativas en la confianza de los consumidores, las rentas disponibles y la economía. Y no ocurre solo en Estados Unidos, porque el precio del crudo en Europa y muchos otros países es muy alto.  Por tanto, prefiero que sean otros los que valoren el riesgo de conflicto, pero puedo decir con seguridad que los precios del petróleo van a subir aún más, más que a bajar. Lo único que me preocupa más que la eurozona es el petróleo.

Ian, ¿qué probabilidades tiene Obama de ganar las elecciones a tenor de los altos precios del petróleo y la posibilidad de otra guerra en Oriente Medio?

Ian Bremmer (IB): En primer lugar, si nos fijamos en las valoraciones, ya sean las de Intrade o las de cualquier otro sitio, en estos momentos, la gente piensa que Obama será reelegido, y eso es teniendo en cuenta el petróleo, el gas, Irán. No digo que sean unos cálculos muy avanzados, pero los mercados expresan todo esto en su conjunto. Desde luego, creo que el peligro en Europa ha disminuido drásticamente su capacidad de causar verdaderos problemas a Obama de aquí a noviembre. En cambio, el peligro que representan Irán y el crudo ha aumentado; no lo ha sustituido, pero sí ha aumentado. No es un problema tan grande como era Europa, en mi opinión, pero es serio.

¿De verdad? Daba la impresión de que a los estadounidenses no les importaba en absoluto.

IB: La Casa Blanca estaba muy preocupada por la posibilidad de que Europa estallase. Pero creo que el petróleo, sin ninguna duda, tiene más importancia política; es un elemento con el que los republicanos pueden atacar.

Veamos qué ocurre si Irán sigue adelante. Lo primero es que, igual que no se puede confiar en las informaciones sobre la eurozona que proceden de Londres porque son tendenciosas e increíblemente negativas, tampoco se puede confiar en las informaciones sobre Irán en Estados Unidos; no nos enseñan más que una cara de la moneda. Una cara que, de manera abrumadora, es la israelí, y suele exagerar la probabilidad de una catástrofe inminente. “No podemos vivir con una bomba iraní”, dicen, a pesar de que vivimos con bombas en Pakistán y Corea del Norte, así que, en algún momento, acabaremos chocando.

No me importa qué porcentaje se le atribuya, y estoy hablando de geopolítica, ¿de acuerdo? Lo que quiero decir es: al leer la prensa, parece que es inevitable que Estados Unidos e Irán lleguen al enfrentamiento. Y eso, desde luego, no es verdad.

Es cierto que, en el segundo trimestre, veremos un esfuerzo para endurecer unas sanciones que ya están aprobadas pero aún hay que poner en práctica, así como un auténtico esfuerzo de negociación. Pero también hemos visto en Irán unas elecciones parlamentarias recientes que no fueron precedidas de manifestaciones. Hemos visto a Jamenei decir cosas positivas sobre el Gobierno de Obama y Estados Unidos, un hecho casi sin precedentes. Así que parece claro que van a permitir unos cuantos meses de negociaciones, y eso significa que en estos momentos, a corto plazo, a la geopolítica de Irán se le está dando más importancia de la debida.

A más largo plazo, el Gobierno de Obama no quiere llevar a cabo un ataque militar contra Irán –y desde luego hará todo lo posible para evitarlos– antes de las elecciones. Los israelíes tampoco quieren emprender ningún ataque. Hace poco se hizo una encuesta que acaba de publicarse en Haaretz: el 58% de los israelíes se opone a los ataques unilaterales contra Irán. Netanyahu debe tenerlo en cuenta, por muy popular que sea. Y recordemos que el primer ministro israelí no ha tomado ninguna decisión de atacar. Lo que sabe bien es que lo que más le conviene es fingir que va a hacerlo. Entonces, Estados Unidos se ve obligado a tranquilizarlo y él acaba en mejor situación para exigir concesiones a cambio de no atacar, porque es una cosa horrible para Israel, etcétera.

Creo que el peligro es que hay una espiral de represalias que puede acabar arrastrando a Estados Unidos, da más importancia geopolítica al petróleo y aumenta las probabilidades de conflicto militar. Pero, en mi opinión, las posibilidades de que los israelíes ataquen de forma unilateral y destruyan el programa nuclear iraní –que sería una campaña amplia, larga y peligrosa— son relativamente escasas, y muy poco probables antes de las elecciones estadounidenses.

Nouriel, ¿qué es lo peor que puede pasar si Israel acaba atacando Irán?

NR: Lo peor que puede pasar es un conflicto prolongado. Si tiene repercusiones en el abastecimiento de gas y petróleo del Golfo, y la producción y las exportaciones iraníes, durante un tiempo,  se quedan en nada, el crudo podría subir hasta los 170, 180, 200 dólares el barril.

Entonces, la cuestión será cuánto tiempo mantiene ese nivel. Como es natural, en Washington se están discutiendo las posibles reacciones. El volumen de petróleo de la reserva estratégica es limitado, pero ¿para qué está, si no es para usarlo en una ocasión así?

La realidad es que, si pensamos en las tres últimas grandes recesiones globales, todas se debieron a una conmoción geopolítica en Oriente Medio que provocó una subida de los precios del petróleo. La guerra de Yom Kippur War en 1973 produjo la recesión mundial de 1974-1979; la revolución iraní de 1979, la subida de los precios del crudo y la recesión de 1980-1982; y en 1990, la invasión iraquí de Kuwait supuso una subida temporal de los precios que, entre otros factores, contribuyó a la recesión en Estados Unidos y todo el mundo.

Es decir, si el conflicto es serio y prolongado y la subida de los precios del crudo es importante, creo que estaremos hablando de una recesión no solo en Estados Unidos sino en todo el planeta. Y en esta ocasión, estaremos saliendo de una crisis financiera mundial que incluye un inmenso volumen de deuda pública y privada en muchas economías avanzadas, algo que no había en 1973, 1979 ni 1990. La economía mundial podría no absorber un shock petrolífero prolongado en un momento en el que ya está sufriendo un doloroso proceso de desapalancamiento y una enorme fragilidad en los balances generales tanto de los gobiernos como del sector privado.

Ian, acaba de volver de China, que sigue comprando petróleo iraní y se ha mostrado intransigente en el Consejo de Seguridad (junto con Rusia) ante las condenas de la represión en Siria. Y ahora, cuando el país parece estar preparándose para el ascenso de Xi Jinping a la jefatura del Estado, rebaja la perspectiva de crecimiento de su PIB a alrededor del 7,5%. ¿Es una protección política o económica?

IB: En la actualidad, el 62% del PIB chino lo constituyen empresas de propiedad estatal. Es una cifra superior a la de antes. El consumo en China está aumentando, pero no tan rápido como las inversiones del Estado. El informe que publicó el Banco Mundial a finales de febrero era excelente: era exhaustivo y mostraba exactamente lo que deben hacer los chinos. Y el Gobierno de Pekín lo auspició también en parte, lo cual es muy positivo. Pero no dice nada nuevo. Necesitan reequilibrar seriamente, necesitan transparencia en su economía, necesitan alejarse de las inversiones públicas en sectores de trabajo intensivo y necesitan alejarse de empresas estatales ineficientes. No veo ninguna voluntad política de hacerlo por parte de las máximas autoridades chinas, y no veo que vaya a cambiar con Xi Jinping y sus colegas cuando accedan al poder dentro de unos meses. Y, en mi opinión, ese es el verdadero problema.

Hace unos meses, Nouriel y yo escribimos un artículo en The Wall Street Journal en el que llegábamos a la conclusión de que, a largo plazo, el mayor problema que se está dejando para después es China. Y ahora que acabo de volver allí, estoy todavía más convencido. China es un coche muy, muy rápido; tiene un motor muy potente y lleva varios años circulando por una autopista muy larga y muy recta. Lo malo es que viene una curva en la carretera y el coche chino ni tiene dirección ni creo que vaya a tenerla. Eso debería preocuparnos mucho.

Además, las relaciones entre Estados Unidos y China están deteriorándose sin parar. Como decía usted, han vetado la resolución del Consejo de Seguridad sobre Siria; no se abstuvieron, sino que la vetaron. Y eso, una semana antes de que Xi Jinping visitara EE UU. Les da igual.

Estados Unidos no es el sector de población que les interesa. No les importa impresionarnos o no. No buscan ofendernos innecesariamente, pero la verdad es que les da igual lo que opinemos. Lo hemos visto con las últimas leyes aprobadas en el Senado, que intentan presionar a los chinos en relación con su divisa. La respuesta de Pekín fue de absoluta indiferencia.

Sin embargo, tienen enormes problemas internos que no están abordando de forma estructural ni sistemática, y eso, a la larga, les perjudicará y creará mucha más volatilidad en torno a las trayectorias económicas y políticas.

Nouriel, hablando de gente que asciende al poder, ¿qué opina de la elección de Vladímir Putin? ¿Cree que tiene alguna intención de reformar la economía, o se limita a disfrutar de los elevados precios del petróleo? ¿Y cómo de largo es su control?

NR: Entre 1998 y 2008, Rusia creció un 8% anual. Entonces se produjo la crisis financiera mundial y hubo una contracción, pero, desde entonces, su comportamiento económico ha estado entre el 3,5 y el 4%, incluso con la subida de los precios del crudo de 30 dólares el barril en 2009 a muy por encima de 100 dólares hoy. El problema con Rusia es que, si no se hacen reformas estructurales, reduciendo el papel del Gobierno en la economía y las empresas estatales y desarrollando más el sector privado, si no se hacen diversas reformas estructurales orientadas hacia el mercado, su índice de crecimiento puede no estar muy por encima del 4%. Y, en una economía que tiene un enorme volumen de extracción de rentas por la excesiva dependencia del petróleo, la energía y las materias primas, mientras esos precios sean altos, los incentivos para hacer reformas serán limitados. Existe un movimiento, sobre todo en Moscú y entre las clases medias, que trata de resistir contra él. Pero Putin ha ganado las elecciones. Veremos hasta qué punto es por el voto de la mayoría o por fraude electoral. Quizá esté algo más debilitado que hace un año, y quizá se deslice un poco más hacia el centro y ofrezca unas cuantas más reformas, pero, en mi opinión, las reformas en Rusia van a producirse a una velocidad mediocre e insuficiente para lo que sería deseable. Serán superficiales, no de fondo.

Ian, ¿ha sido un fracaso la política de “empezar de cero”?

IB: Bueno, se acabó. Ya la política de Bush después del 11-S fue también una especie de empezar de cero. Y fracasó. ¿Quién perdió Rusia? Clinton. También fracasó. Hemos pasado ya tres ciclos completos de altibajos con Rusia. Históricamente, muchos de los puntos bajos han sido responsabilidad de Estados Unidos. Esta vez, la culpa es de Rusia, porque Putin no es alguien con quien la administración estadounidense vaya a poder trabajar bien, y tampoco él está bien predispuesto hacia Estados Unidos. En China se ven ligeros cambios graduales en la política exterior y la actitud hacia el resto del mundo porque gobiernan por consenso. En Rusia, no. La política exterior la dirige una sola persona, con muy pocos elementos que contrarresten su poder.

Y Putin sufre presiones internas que hacen que esté todavía menos dispuesto a llevarse bien con los estadounidenses. Casi todos los colaboradores que ha situado a su alrededor tienen una inclinación muy nacionalista. Todas las señales que llegan de Moscú sugieren que la relación entre EE UU y Rusia va a deteriorarse enormemente, y lo verdaderamente importante es: si las relaciones entre ambos se deterioran de forma radical y las relaciones entre Estados Unidos y China se deterioran de forma radical, y dado que Putin ha dicho cosas muy positivas sobre China en los últimos tiempos, ¿vamos a ver un auténtico acercamiento de esos dos países?

Existen muchos obstáculos para que sea así –problemas demográficos, problemas de discriminación de los chinos por parte de los rusos–, pero, desde la perspectiva de la energía, es muy interesante. Desde la perspectiva del armamento, es muy interesante y muy preocupante para Estados Unidos. Creo que debemos estar muy atentos a lo que suceda.

¿Cree que va a haber más tensiones o, en realidad, Rusia ya no es tan importante?

IB: No es tan importante como China, ni muchísimo menos. Quiero decir que, si, en toda esta conversación, usted no hubiera mencionado Rusia ni una sola vez, no habría pasado nada. Pero sí tiene cierta importancia, sobre todo para los europeos, más que para Estados Unidos. Tanto Nouriel como yo creemos que Rusia no debería ser un BRIC. Los BRIC son países que van a ser dominantes, y, en Rusia, el PIB está disminuyendo, hay una tremenda fuga de capitales, una administración civil que no funciona, corrupción generalizada y terribles problemas demográficos. Podríamos expulsar a Rusia de los BRIC.

NR: A propósito de Rusia, Ian, tienes razón al decir que Rusia y China quizá estén acercándose, pero, en mi opinión, China es la mayor amenaza estratégica para Rusia. Tenemos una extensión de tierra en Siberia que es tan grande como EE UU, con apenas 15 millones de habitantes, y tenemos a millones de chinos que están atravesando la frontera de Mongolia, comprando tierras y empezando a producir. Como sabes,  la posesión es lo que cuenta. De modo que, desde el punto de vista estratégico, en algún momento, Moscú se va a dar cuenta de que los únicos que pueden impedir que pierda Siberia son Estados Unidos y Europa. Así que no entiendo su lógica. Les conviene mucho más ser amigos de EE UU y Europa que de China.

IB: Entiendo lo que dices. Creo que, desde el punto de vista estratégico, es muy cierto lo que dices, pero Pekín tiene mucho dinero y necesita energía, mientras que Rusia tiene muchos recursos energéticos y Putin quiere poder exhibir unas cuantas victorias rápidas. Ambos están del mismo lado que Siria e Irán, y me imagino que Hu Jintao no decidió vetar la resolución del Consejo de Seguridad, en vez de abstenerse, hasta que recibió una llamada personal de Putin antes de la votación. Los dos países tienen cada vez más problemas con Estados Unidos por razones muy diversas: por la primavera árabe, las opiniones generales sobre la democracia, los derechos humanos, etcétera. Desde un punto  de vista puramente pragmático, si esos dos países no tuvieran presiones internas –si solo estuviéramos moviendo unas piezas en un tablero de ajedrez–, veo muchos motivos por los que los rusos querrían entablar una relación a largo plazo con Estados Unidos. Pero me parece que están pasando muchas otras cosas en Rusia en estos momentos.

Fuente: http://www.estrategiaynegocios.net

Ataque de Israel a Irán puede desatar guerra regional, según simulación de EEUU

Una simulación de guerra desarrollada por el Pentágono concluye que un supuesto ataque de Israel a Irán desataría una guerra regional en la que EE.UU. se vería implicado de forma casi inevitable, informó el New York Times.

El ejercicio de “guerra virtual”, llamado “Internal Look” y que se utilizó tanto en la Guerra Fría como para predecir el resultado de la inminente invasión a Irak en 2002, fue empleado durante dos semanas por el Comando Central estadounidense para simular un escenario en el que Israel cumpliera sus amenazas de atacar a Irán.

Según indicaron al diario funcionarios estadounidenses que participaron en el experimento o fueron informados de sus resultados, de naturaleza clasificada, el ejercicio reforzó los temores del Departamento de Defensa sobre “la naturaleza impredecible e incontrolable” de un supuesto ataque de Israel.

De acuerdo con la simulación, una vez que ese país lanzara su ataque sobre Irán, que vería retrasado durante un año su programa nuclear, la República Islámica puede considerar que EE.UU. e Israel llevaban a cabo conjuntamente los ataques, por lo que “consideraría cómplices a las fuerzas estadounidenses en el Golfo Pérsico”.

Esa premisa llevaría a Teherán a atacar con misiles un buque de guerra de la Marina en el Golfo, matando a alrededor de 200 estadounidenses, según indicaron los funcionarios al diario.

Estados Unidos puede considerar ese ataque un acto de guerra, lo que le puede dar base para responder con sus propios bombardeos a instalaciones nucleares iraníes.

El ejercicio apuntó a que “puede ser imposible descartar la participación estadounidense en cualquier confrontación creciente con Irán”, y preocupó especialmente al general James N. Mattis, que dirige las tropas estadounidenses en Oriente Medio, el Golfo Pérsico y el sudeste asiático, de acuerdo con el rotativo.

Al concluir la simulación, Mattis dijo a sus asesores que un primer ataque israelí tendrá “consecuencias nefastas en toda la región y para las fuerzas estadounidenses allí”, según el diario.

Los funcionarios insistieron en que el ejercicio no se diseñó como un ensayo para una acción militar estadounidense, sino para probar las comunicaciones militares internas entre el Pentágono, la sede del Comando Central en Tampa (Florida) y el Golfo Pérsico, en preparación para un supuesto ataque israelí.

También subrayaron que la simulación no es el único resultado posible de un conflicto real, y que, pese a la sofisticación del ejercicio, resulta imposible predecir cómo reaccionaría el liderazgo iraní ante un emergente conflicto con Israel.

EFE

Fuente: http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Diplomacia/43773/