Rabino Judío cuenta la verdad sobre el genocidio contra los palestinos y Gaza

Yisroel Dovid Weiss

Yisroel Dovid Weiss y Abdul Karim Paz

Este valiente rabino dice lo siguiente:

“Por supuesto, no estoy de acuerdo con lo que le están haciendo a los palestinos, lo que les están haciendo a la gente de Gaza, lo que está todos los días en los medios, aunque desafortunadamente no suficientemente.

La gente se encuentra en un estado crítico en Gaza, se están muriendo. Están muriendo porque no pueden llegar bien a los hospitales, porque no tienen medicación apropiada, porque no tienen comida, porque no tienen agua. Tienen agua salada, agua contaminada y todo esto por culpa de que el sionismo está retratándose a si mismo ante el mundo como una fuerza divina que está simplemente siendo amenazada por la inhumana gente de Palestina.

Tenemos este secreto que revelarle al mundo:

Los judíos hemos estado viviendo con los palestinos, y con los musulmanes en el mundo durante cientos de años sin ningún grupo de derechos humanos que nos protegiera. No tenemos problema alguno con esta gente; somos, de hecho, pueblos muy cercanos, son nuestros hermanos más cercanos y servimos a un solo Dios y obedecemos al mismo Dios, y estamos muy agradecidos y hemos sido enseñados en nuestras escuelas para ser agradecidos con esta gente por su hospitalidad, la amistad y la protección que los musulmanes, y los árabes en todo el mundo, han ofrecido constantemente a los judíos a lo largo de la historia.

Entonces no había grupos de derechos humanos y no había Inquisición, ni cruzadas, y no teníamos a ningún Hitler, que es un producto de la sociedad cristiana y, aun con estas cosas, nadie dice que las sociedades cristianas no pueden vivir unidas.

¿Por qué están haciendo esto a los musulmanes?

Es por una razón muy simple, se trata del objetivo básico del sionismo, una estratagema para intimidar, y poder eliminar cualquier oposición a su movimiento político defectuoso.

Ellos (el sionismo) van contra Dios, y están empleando el instrumento de hacer creer al mundo civilizado (a todo el mundo) que los musulmanes son gente con la que no se no puede convivir y, por lo tanto, que todo lo que hacen, a la gente de Gaza y en el West Bank y en el Líbano, está justificado.

Estamos aquí para anunciar al mundo que ellos (los sionistas) son simples y auténticos ladrones, y que son diablos, que sus actos son malvados, y que ellos están haciendo esto contra Dios. Todo lo que es inhumano va también contra Dios.

Cada acción que llevan acabo, el hecho de invadir Palestina, está expresamente prohibida en la Torah.

Deu 19:14  No desplazarás el lindero de tu vecino, que fijaron tus antecesores, en la herencia que has de poseer, en la tierra que YHVH tu Dios te da en posesión.

Deu 27:17  ¡Maldito el que desplace el lindero de su vecino! Y todo el pueblo dirá: ¡Amén!

El concepto de subyugar, oprimir, echar a los palestinos y la lista completa de crímenes que no termina nunca, y el sufrimiento que están infligiendo contra los palestinos, son actos criminales y van contra Dios, van contra el judaísmo. Nuestros corazones en todo el mundo, los corazones de los judíos, están sufriendo por lo que los sionistas están haciendo. Y entendemos que ellos tienen un pozo sin fondo de dinero para hacer propaganda y para lavar el cerebro de la gente, para que la gente tema a los musulmanes, y tenga temor a los árabes, y para crear pánico entre la gente, hacerles creer que los musulmanes no son personas.

Muchos de ellos desgraciadamente creen que no se puede devolver la tierra a los árabes porque los musulmanes asesinarán a todos los judíos.

Todo esto es pura propaganda sionista. Y, como he dicho, la historia prueba lo contrario. Con o sin ello, han venido y han engañado a la gente para que crea que esto es judaísmo, y esa es la razón por la que fueron a Palestina a crear un estado de (…) Desde el comienzo, esta gente demostró su poca devoción a la religión, querían ir a (..) porque sabían que esta era la forma de obtener el respaldo de los judíos de todo el mundo, las masas ignorantes y obtener el apoyo de los cristianos evangelistas.

Pero todo esto no tenía nada que ver con la devoción, tenía que ver sólo con una cosa: una trama, una estafa; y esto exactamente lo que es el sionismo, una estafa, y esto es lo que el estado de Israel es, y esto es la razón por la que ellos pueden solamente intimidar, fanfarronear, y están orgullosos únicamente de su intimación.

La AIPAC (lobby americano pro-israelí), lo que hacía la AIPAC era introducir el miedo en cada político, les decía que cometían suicidio político si se levantaban con muestras de simpatías por el pueblo palestino, y les intimidaban para que mostraran su lealtad al estado de Israel. Esta es la razón por la que verás a funcionarios y miembros de partidos de todo el mundo que vienen aquí, partidos de la mayoría y de la minoría, republicanos y demócratas, porque el ejemplo ya se ha realizado, desde el congresista Finley, pasando por muchos otros. Cualquiera que hablara con simpatías por Palestina, o se manifestara en ese sentido, o entendiera la diferencia entre judaísmo y sionismo, era inmediatamente cesado en su puesto.

Nosotros rezamos a Dios, y rezamos fervientemente, y pedimos a cada individuo de este estado criminal, de este estado lleno de asesinos, que rece por un pacifico y veloz desmantelamiento de la rebelión contra Dios.

Rezamos a Dios para que la gente, los musulmanes y los árabes entiendan que los judíos de todo el mundo, que somos muchos cientos de miles, especialmente de la comunidad ortodoxa que conoce la Torah, que entiende bien la diferencia entre judaísmo y sionismo, entienden que esta política del estado de Israel está basada en el sionismo y no sólo no representa a los judíos, sino que representa lo diametralmente opuesto al judaísmo, que es antitético al judaísmo, y lo que sea que ellos estén haciendo es sólo un cáncer, que esta trayendo sufrimiento, odio y animadversión, tanto por los palestinos, como por los judíos y que son la raíz del río del derramamiento de sangre sin fin, no sólo por los 60 años de este declarado estado de Israel, sino durante cientos de años dado que han echado a perder Palestina y han extendido la palabra de la comunidad judía para declararse a si mismos los representantes de los judíos comenzando a llevar a cabo así su plan maléfico.

Queremos que los palestinos entiendan que los judíos realmente en esencia no harían nunca algo así, y deben entender que esto ocurre porque han quedado atrapados en la trampa del estado sionista. Algunos pensadores creen que esto es devoción a Dios y luego tenemos el factor miedo, el hecho de crear miedo entre los judíos, miedo a los árabes. Pero los judíos en todo el mundo saben muy bien que los árabes y musulmanes siempre nos han protegido.

Hay que recordarlo de nuevo y, como digo, hay aun cientos de miles de judíos religiosos que reclaman derechos humanos, pero los judíos entienden que se trata de derechos divinos contra los palestinos. Esto va en contra de la Torah.

No todo el mundo es capaz de levantarse por culpa de la intimidación permanente, los ataques del sionismo son muy fuertes, física y emocionalmente y en cualquier otro aspecto en que han atacado a todas nuestras comunidades. Cuando alguno de nosotros se ha levantado, ellos hacen lo que le ocurrió a Daria Sin. El día que comenzó el plan para el establecimiento del estado de Israel, ya sabían ellos cómo emplear todos esos métodos insidiosos, tramas y asesinatos de algunas personas para dar ejemplo al resto de la comunidad.

Eso es lo que le han hecho a los judíos.

Por ejemplo, mataron a Dr. Dean, en los años veinte, uno de los más respetados y bien conocidos embajadores representantes de gente distinguida y conocida entre los judíos (…)

Y por ello, que el mundo sepa que hay cientos de miles de personas que realmente están sufriendo, sufriendo contigo, pero no pueden hablar. Hemos tenido algunas veces decenas de miles y en ocasiones, cientos de miles de manifestantes en Jerusalén o en Nueva York, e invariablemente cuando salimos a manifestarnos, mucha gente pierde posteriormente sus empleos, porque nos estudian con un microscopio. Emplean una lupa de gran aumento para observar a los judíos que vamos a las manifestaciones y si tienen algún tipo de poder, sobre los jefes de estas personas, les dejan sin trabajo.

Que el mundo sepa, por lo tanto, que hay muchos judíos que se oponen al sionismo, y que sentimos que debemos rezar fervientemente al único que es el que controla en ultima instancia el mundo, Dios, para que traiga velozmente el fin de todo esto.

Apo 3:12  Al que venza, lo haré columna en el santuario de mi Dios, y nunca más saldrá fuera, y escribiré sobre él el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi Dios: la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

Apo 21:2  Y vi que descendía del cielo, de Dios, la ciudad santa: Una nueva Jerusalem, dispuesta como una esposa ataviada para su esposo.

Al mismo tiempo, reclamamos acción, levantémonos, y estoy dirigiéndome a mis hermanos judíos, levantémonos y hablemos y no nos dejemos intimidar por los sionistas; vamos a levantarnos y a protestar más a menudo y eduquemos constantemente a los ciudadanos del mundo para que no apoyen al estado de Israel; deberían mirar a los judíos y a quien tiene el poder de la palabra, Dios, y ayudar a los palestinos a recuperar sus soberanía de todo el territorio de Palestina.

Mat 23:37  ¡Jerusalem, Jerusalem, que matas a los profetas, y apedreas a los que te han sido enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos bajo las alas, y no quisisteis! 

Se agradece la información a nuestro amigo Emilio Saifuddin Frechtel

Comentario de Yosef Ben Aharon

Es una vergüenza que esto suceda, y que el propio pueblo de Israel, que de manera soberbia se hace llamar a sí mismo el pueblo de DIOS, actúe de esta manera, y si es aún peor, es porque quizá no recuerden que Moisés, el libertador del pueblo de Israel se casó con una mujer Árabe de nombre Séfora, con quien tuvo descendencia. Pues Jetro, su padre, era sacerdote de Madián, nombre que no pertenece a una región, sino a la tribu descendiente del cuarto hijo que Abrahám tuvo con su tercer esposa de nombre Cetura, y que así ha estado escrito en Génesis 25:1-2, que a la letra, dice: …Abrahám había tomado también otra mujer llamada Cetura, la cual le parió a Zamram, a Jecsán, a Madán, a Madián, a Jesboc, y a Sué… En consecuencia, Jetro, por haber sido ismaelita, su hija no tenía ascendencia hebrea, sino Árabe; y esto también se sustenta en lo que así ha estado escrito en el Libro de los Jubileos, capítulo 20 (fragmento), que a la letra, dice: …Abrahám repartió dones a Ismael y a sus hijos, y a los hijos de Cetura, y a ambos los apartó de su hijo Isaac, al que dio todo. Se fueron juntos Ismael, sus hijos, y los hijos de Cetura y sus hijos, y habitaron desde Farán hasta la entrada de Babilonia, en toda la tierra de la parte oriental, frente al desierto. Se mezclaron unos con otros, quedándoles el nombre de Árabes e Ismaelitas (hasta este día)…, y aunque habrá algunos atrevidos como los católicos, que insinúen que el Libro de los Jubileos es “apócrifo”, o pseudoepígrafo según los protestantes, este hecho también está confirmado y así ha estado escrito en el libro del Génesis 25:5-6, que a la letra, dice: …Y dio Abrahám toda su herencia a Isaac, aunque también a los hijos de las otras mujeres les dio bienes, y aún viviendo los separó de su hijo Isaac, y los envió hacia la parte oriental…

Así que, por ser el pueblo de DIOS, con más razón deben pregonarlo con el ejemplo, y no ofender, discriminar ni maltratar a sus semejantes, mucho menos a sus hermanos, y menos si es el primogénito, como lo son los musulmanes, pues al hermano primogénito se le debe respeto, y si el pueblo musulmán es el primogénito, es porque así ha estado sustentado para la posteridad, pues no debemos olvidar que Abrám amaba a Sarai, su mujer, quien al ser estéril y no darle hijos, ésta le pidió a su esposo que tomara por mujer también a su sierva Agar, cuyo origen era egipcio y había estado a su servicio por diez años, para que cuando esta diera a luz, Sarai tomara como suyo al hijo que Abrám engendrara con la sierva. Mas al estar embarazada, Agar se empezó a burlar de la esterilidad de Sarai, quien después de quejarse ante su esposo, y al ser sierva suya, comenzó a maltratarla. Fue así como Agar decidió huir, pero EL SEÑOR le ordenó que volviera, fuera sumisa a Sarai, y que no se preocupara por su hijo, a quien debía llamar Ismael, pues, su descendencia además de incontable, también sería fuerte, y así lo hizo, ella volvió (Génesis 21:8-11).

Ahora bien, si en la Ley que DIOS ordenó, y que tanto en la Toráh como en la Biblia está marcado en el libro de Deuteronomio, capítulo 21, versos 15-17, que a la letra, dice: …Cuando un hombre tenga dos mujeres, una muy amada y la otra no muy querida, y la amada y la no muy querida le parieren hijos, y el hijo primogénito sea de la no muy querida; será que, el día que reparta herencia a sus hijos, no podrá dar preferencia del derecho de primogénito a los hijos de la amada; en preferencia tendrá que dárselo al hijo de la no muy querida, que es el primogénito… Esto significa, que no obstante el amor que Abrám sentía por Sarai, su primogénito es Ismael, el hijo de la sierva Agar, y por ende el pueblo musulmán tiene los derechos de primogénito; por lo que al pueblo de Israel, descendiente de Isaac, hijo de Abrám con Sarai, debe considerar que su hermano mayor, el pueblo musulmán, por Ley de DIOS tiene que recibir el respeto que le corresponde, y consecuentemente dejar de verlo como un enemigo.

wa alaykum as salam / shalom

La historia sionista

El autor combina con éxito imágenes de archivo con comentarios propios y de otros, como Ilan Pappe, Jeff Halper, Alan Hart y Terry Boullata.

“He concluido recientemente un documental indepediente, La historia sionista, en el cual quiero presentar no solo la historia del conflicto Israel/Palestina, sino que también las razones centrales del mismo: la ideología sionista, sus objetivos (pasados y actuales) y su firme control no solo de la sociedad israelí, pero también, y de modo creciente, de la percepción que los occidentales tienen del Oriente Medio.

Estos conceptos ya han sido demostrados en el excelente documental Ocupación 101, de Abdallah Omeish y Sfyan Omeish, pero en mi documental yo lo trato de la perspectiva de un israelí, exsoldado de la reserva y alguien que ha pasado toda su vida a la sombra del sionismo.

Espero que encuentren un momento para ver “La historia sionista” y, caso quieran hacerlo, siéntanse a gusto para compartirlo con otras personas.

He hecho este documental enteramente solo, sin ningún presupuesto, aunque me tenga esforzado para alcanzar elevados estándares profesionales. Ojalá que esta producción doméstica sea del interés de los espectadores”

Renen Berelovich

Fuente: http://es.sott.net/article/18083-La-historia-sionista

“La era de Satanás” llegó a la Iglesia

Ante lo que le está cayendo estos últimos años a la iglesia (numerosas acusaciones de abusos sexuales por parte de sacerdotes) no nos ha de extrañar lo que realmente se debe de esconder en el seno de la iglesia. Ahora más que nunca se hacen patentes las luchas de poder, al tiempo que en  el Vaticano andan entretenidos intentando pasar página en relación  a la polémica acerca de los secretos robados, polémica bautizada con el término  vatileaks. Y no corren buenos tiempos para una iglesia, acusada no en pocas ocasiones de dejarse vender por Satán. Y en este sentido no desentonan las declaraciones que hace un tiempo hiciera el conocido exorcista Padre Amorth afirmando que precisamente en el Vaticano existían sectas Satánicas.

Si nos trasladamos en el tiempo, el padre Amorth no es  el único prelado que ha afirmado algo parecido. Según el padre jesuita Malachi Martin, uno de los conocedores del tercer secreto de Fátima (  El tercer secreto estaría relacionado con la decadencia de la iglesia), el 29 de junio de 1963, durante el Pontificado de Pablo VI, un grupo de importantes eclesiásticos celebraron en la Capilla Paulina del Vaticano un ritual satánico de entronización de Satanás, inaugurando “La Era de Satanás”.

Según Malachi, el mismo Papa Pablo VI declaró que el humo de Satanás había entrado en el Vaticano. Una afirmación que confirmaron también un grupo de prelados católicos disidentes llamados “Los Milenarios”.

Pues bien, en 1999 el padre Malachi falleció súbitamente, y muchos piensan que quisieron silenciar a un jesuita que sabía demasiado y que estaba contando demasiadas cosas. Curiosamente, en la época en la que apareció muerto el jesuita, se encontraba escribiendo un libro en el que denunciaba el papel activo del Vaticano en la construcción del Nuevo Orden Mundial. ¿Casualidad?

Después de estas declaraciones que por todos los medios se han querido silenciar,  han saltado a la palestra diferentes testimonios reafirmando que efectivamente se celebran misas negras y hasta orgías en el seno del Vaticano.

Según algún testimonio anónimo se dice que  las prostitutas entran disfrazadas de monjas en el Vaticano y que los novicios son obligados a realizar  practicas sexuales para hacer carrera, pero como siempre, si existe algún rumor, éste se silencia. ¿Se trata  acaso de una campaña de desprestigio contra la iglesia o tal vez, exista cierta veracidad en todos estos testimonios?

“Los Milenarios. El Vaticano contra Dios” es un interesante libro que fué escrito por una serie de prelados, cuyas identidades no quisieron revelar, en el que se relatan  increíbles atrocidades y todo tipo de aberraciones que se cometen de puertas adentro del Vaticano, incluyendo el tema de las misas negras y los ritos satánicos.

El aristócrata Leo Lyon Zagami tras alcanzar el grado 33 de la francmasonería, se introdujo en los Iluminati, a través de la logia de Montecarlo. Recientemente, salió del anonimato a través de la web “Iluminati news” y explica ahora al mundo lo que el vivió realmente:

“la obra del diablo está en el Vaticano, y quien da las órdenes es el general de los jesuitas, que manda sobre el Papa y que es un personaje muy cuestionable. El es el que manda sobre los sionistas y quien está al mando de lo que sucede en Oriente Medio. El es quien da a los Rothschild y los Rockefeller. Las mayores cantidades de dinero están en el banco del Vaticano”.

Satán está muy presente en  Polonia

Satán de una u otra manera está muy presente en el seno de la iglesia. En Polonia, país católico por excelencia, se han desmarcado claramente y han creado la primera revista dedicada a Satanás. Con el nombre de  ‘Egzorcysta’  este nuevo magazine quiere convertirse en un referente en la lucha contra el maligno. Para ello los curas polacos ahondan en la figura del demonio y no tienen ningún pudor en publicar artículos con estos titulares: “‘Satanás es una realidad’, ‘No perdamos ni un segundo’ o ‘Una carta desde el infierno, confesiones de un condenado’.

La nueva publicación nacida en Septiembre fue éxito de ventas, agotándose rápidamente los 15.000 ejemplares de la tirada. Con 64 páginas a todo color y un precio de aproximadamente dos euros y medio.

Durante la presentación de la revista, el sacerdote exorcista, el padre Andrzej Grefkowicz,  dijo que solamente en Varsovia había  40 personas que estaban recibiendo ayuda por parte de un exorcista y que “lo que vemos en las películas sobre exorcismos no difiere mucho de la realidad”. El exorcista afirmó que aunque son más frecuentes los casos de posesión satánica en mujeres, “cualquier persona puede ser víctima del ataque del Maligno”. Además reveló que había mucha demanda de exorcistas, asegurando que en Varsovia tenían una lista de espera de tres meses.

Libros dedicados a vencer a Satán

El maligno es un tema que preocupa en especial a la iglesia. Las mentes más conspiranoicas y ciñendonos a  los datos, alegan una lucha interna de poder entre dos bandos bien enfrentados en el seno de la iglesia: “Los satanistas” versus “Los Milenarios”.

Y a parte se encuentran aquellos que conscientes de su vocación entregan su vida a luchar contra el maligno. Entre las recientes obras dedicadas a vencer a Satanás y comprometidas con la religión destacaAsí se vence al demonio  de José María Zavala, un impactante testimonio de exorcistas y poseídos sobre la realidad de la posesión diabólica y las armas de la Iglesia para luchar contra ella.En un capítulo del libro se explica como Juan Pablo II fue el primer Papa en casi 400 años que se enfrentócara a cara con el diablo. Sucedió el 4 de abril, domingo de Ramos, de 1982, al inicio de su pontificado.

Entre los libros más actuales sobre exorcismos destaca el conocido  Habla Un Exorcista… El libro de Gabriele Amorth, sacerdote católico italiano, considerado el mayor exorcista de la Ciudad del Vaticano en la Archidiócesis de Roma que ha realizado personalmente alrededor de 70.000 exorcismos. Sobre esta figura destacada en el mundo del exorcismo cabe señalar su libro Memorias de un exorcista. Mi lucha contra Satanás donde el padre Amorth es entrevistado por Marco Tosatti.

Entre los libros que tratan sobre el demonio y los exorcismos, gran  relevancia adquiere el libro Los rituales ocultos de la iglesia Catolica:Exorcismo “Revelaciones sobre las acciones de Satanás en la Tierra”del Padre Julián Victoria, no sin antes nombrar el apasionante tratado de demonología y manual de exorcistas, Summa daemoniaca del sacerdote José Antonio Fortea.

Fuente:http://expedientexfiles.blogspot.com.es/2012/04/rituales-satanicos-en-el-vaticano.html

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/09/11/comunicacion/1347388475.html

Visto en: http://hablemosdemisterio.com/satanismo/la-era-de-satanas-llego-a-la-iglesia/

La “única democracia de Oriente Medio”

Información extraída del libro: Violacion de Los Derechos Humanos en Palestina: Cronicas de Apartheid.

La Palestina histórica (27.009 Km2) estuvo dominada por el Imperio Otomano desde 1516 hasta 1917.  Tras la Primera Guerra Mundial fue sometida a la autoridad británica que promovió el llamado Mandato Británico como figura colonial de 1922 a 1947. Con la creación del Estado de Israel en 1948, el peculiar nacionalismo exclusivista judío, el sionismo, puso en marcha un largo proceso de transformación de un territorio árabe palestino a un espacio dominado por los judíos. Los palestinos re-clamaban la recuperación de sus derechos nacionales, entre los que está disponer de un Estado propio y el retorno de los refugiados.

Aparentemente, el conflicto palestino-israelí podría parecer otro conflicto étnico sin más, en el que dos pueblos se disputan un mismo territorio. Sin embargo, aunque los palestinos sí mantienen una homogeneidad étnica, al ser todos árabes, entre los israelíes podemos encontrar hebreos, árabes (los llamados orientales), europeos (asquenazis), sefardíes (descendientes de los judíos expulsados de España en 1492), etíopes, tailandeses, indostanes, uzbekos, kurdos e incluso más etnias diferentes. Muchas de éstas afirman descender de las famosas diez tribus perdidas de Israel por efecto de la conquista asiria en el siglo VIII antes de la era cristiana. Por otro lado, mientras los sionistas pretenden un territorio exclusivo para judíos, los israelíes no sionistas y la gran mayoría de los palestinos hablan de convivencia en común. Esta combinación hace que sea difícil considerar simplemente el conflicto palestino-israelí como un conflicto territorial de carácter étnico.

También podría parecer un conflicto religioso, en el que los seguidores de dos religiones contrapuestas luchan por controlar los lugares sagrados que ambas tienen en común. Tanto hebreos como árabes afirman proceder del mítico Abraham, a cuyos descendientes tanto el Yahvé de la religión judía como Alá de la musulmana (el mismo Dios bíblico en realidad) les prometió la antigua tierra de Canaan (Palestina, parte de Jordania, y el sur de Líbano y de Siria) en los tiempos en los que como tribus beduinas abandonaban el nomadismo. El sionismo se trata de legitimar en la consideración de que la Tierra Prometida fue otorgada por Dios al pueblo judío, argumento que impide cualquier posibilidad de debate al respecto, pues se considera dogma religioso. Sin embargo, los palestinos no fundamentan su derecho a permanecer en Palestina en base a criterios religiosos, sino históricos y jurídicos, ya que esa tierra les pertenece en propiedad y la legalidad internacional les ha asistido. Además, aunque hay una gran mayoría musulmana, podemos encontrar un amplio sector de población cristiana y drusa entre ellos, sin que por ello se vean privilegiados en el trato que reciben de Israel.

El conflicto palestino-israelí también podría parecer un típico conflicto colonial, en el que se trata de controlar una zona periférica rica en recursos naturales, como es Oriente Medio, implementando para ello políticas de terror contra la población autóctona para obligarles a someterse. Esto estaría en consonancia con la tendencia de la propia definición que la izquierda no sionista israelí hace del conflicto, al autodenominarse muchas veces, movimiento anticolonialista. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el valor de Palestina no es tanto económico como simbólico, y debe su importancia estratégica más bien a los recursos naturales, en especial el petróleo, de los países vecinos. No hay que olvidar que el origen de dicho conflicto hay que buscarlo en la política colonialista del Reino Unido tras la Primera Guerra Mundial, cuando Palestina quedó como Mandato Británico, así como la de Estados Unidos como potencia hegemónica tras la Segunda Guerra Mundial ante la importancia de Oriente Medio en cuanto a proveedor de petróleo y consumidor de armamento. De hecho, actualmente, la ayuda militar de Estados Unidos a Israel por año asciende a la increíble cifra de 2.068 millones de dólares y la ayuda económica a 720 millones de dólares anuales  84.854.827.200 dólares desde 1949 (1.725 y 600 millones de euros respectivamente al cambio actual). Si a esto le añadimos todas las donaciones de carácter privado que los judíos sionistas norteamericanos efectúan a Israel -1,5 billones de dólares al año-, obtenemos la clave para entender el poderío económico y militar israelí en la zona. Sin embargo, a pesar de la decisiva importancia del apoyo estadounidense a Israel, si reducimos el conflicto palestino-israelí a un problema colonialista perderíamos las dimensiones étnicas y religiosas que hacen de este caso algo peculiar que lo han convertido en el punto de mira de todo el mundo.

Así pues, todas estas visiones tienen su parte de razón, pero la realidad va un poco más allá que la mera suma de todas ellas. Por tanto, si bien el sionismo recurre a la identidad nacional como elemento legitimador y el Islam es un componente fundamental del nacionalismo árabe, el conflicto ni es religioso ni étnico a secas, ya que existe una diversidad étnica entre los judíos y religiosa entre los palestinos. La forma más apropiada de resumir el conflicto israelo-palestino sería definirlo como un sistema de apartheid, en el cual una comunidad originaria de Europa u occidentalizada, con mayores recursos económicos, técnicos y militares, mantiene políticas de segregación sobre otra comunidad étnicamente distinguible que es además la población autóctona del territorio en cuestión. En es-te caso particular, la legitimación para llevar a cabo las políticas segregacionistas israelíes se fundamenta en la propia persecución secular del pueblo judío, que necesita de un “hogar nacional” para escapar a la misma, sin tener en cuenta que para solucionar el llamado “problema judío” se haya creado otro problema que está afectando a las relaciones del mundo árabe con Occidente. Este supuesto rechazo secular ha generado un complejo paranoico en los judíos reafirmado por el terrible holocausto perpetrado por los nazis durante la segunda guerra mundial. Desde este punto de vista muy propio del sionismo, el judío se contempla a si mismo como una eterna víctima sin un lugar en un mundo antisemita por definición, de forma que la única posibilidad de supervivencia del pueblo judío radica en la conquista de un territorio seguro, y que mejor para ello que la legendaria Tierra Prometida que su dios tribal les había regalado en sus relatos míticos.  Así, la ocupación de Palestina es definida como una guerra de supervivencia del tipo “o ellos o nosotros” que justifica las labores de limpieza étnica que se están llevando a cabo. Este razonamiento se convierte en fundamentalista desde el momento en que se tacha de antisemita todo lo que sea antisionista, y se elimina así, cualquier posibilidad de debate sobre el papel de Israel en el conflicto. Esto les permite calificar sin complejos a los palestinos como terroristas y legitimar con ello todas las vulneraciones de los derechos humanos que en este texto vamos a exponer. Por supuesto, hay un fallo lógico en este razonamiento, y es que olvida tener en cuenta tanto la cruel violencia que se ha dirigido contra los palestinos, como cualquier consideración moral del asunto. David Ben Gurion, considerado el padre del Estado de Israel, decía: “cualquiera que contemple el sionismo desde un punto de vista moral, no es un verdadero sionista”. Otro aforismo sionista popularizado a finales del siglo XIX hablaba de “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”, a pesar de que a principios del siglo XX estaba habitada por algo más de 700.000 personas (80% musulmanes, 10% cristianos, 8% judíos y 2% otros). Este dicho ayudó a forjar un supuesto imaginario, compartido y avalado por los países europeos, según el cual Palestina era una tierra semi desértica habitada por grupos de beduinos incivilizados. Así se establecería la dicotomía entre “civilización” y “barbarie” tan necesaria para justificar las empresas coloniales y que se sigue manteniendo en la actualidad.

La realidad de la violencia de los israelíes sobre los palestinos se remonta a los tiempos del mandato británico, cuando los sionistas más radicales de lo miles de colonos judíos que empezaban a acudir a Palestina formaron milicias paramilitares para llevar a cabo campañas de terror contra los árabes, mano a mano con el ejército británico en un principio. Los dirigentes de estas milicias, reputados terroristas que atentaron incluso contra los británicos cuando estos se opusieron a sus intereses, Ben Gurion, Menahen Beguin e incluso Isaac Shamir, fueron posteriormente elegidos primeros ministros de Israel. Estos habían dirigido comandos armados que asesinaron impunemente a miles de personas y desplazaron a cientos de miles de ellas, tal y como está empezando a reconocer la historiografía post-sionista ante la negación total de los historiadores sionistas que afirman sorprendentemente que el desplazamiento palestino fue voluntario. Y es que, durante la fundación del Estado de Israel en 1948, las milicias sionistas obligaron a desplazarse a unas 750.000 personas, todas de etnia árabe y habitantes autóctonos de la zona. Para ello destruyeron más de quinientas ciudades y pueblos, y cometieron masacres indiscriminadas de civiles desarmados, como la de Deir Yashin, en la que se asesinó a sangre fría a 254 mujeres, niños y ancianos desarmados. Con ello, Israel se apropiaba por la fuerza de 78% del terreno de la Palestina histórica bajo mandato británico, cuando legalmente la ONU sólo había conferido el 55%, y eso a pesar de que sólo componían un tercio de la población y que habían anunciado lo que ahora llamamos limpieza étnica en las zonas que les correspondieran. Después de esto, unas 150.000 personas que lograron permanecer en el nuevo estado judío de Israel pasaron a convertirse en lo que denominan como “árabes-israelíes”, aunque no por ello gozaran de todos los derechos de la ciudadanía ya que quedarían bajo jurisdicción militar hasta el 67.

Los 800.000 árabes-israelíes de la actualidad, descendientes de aquellos, no son por tanto considerados ciudadanos, sino extranjeros sin derechos sobre el territorio y se les discrimina sistemáticamente. Se puede decir por tanto que la discriminación institucional israelí comenzó con la propia fundación del Estado de Israel en 1948. Desde este mismo año los palestinos han sufrido una verdadera limpieza étnica: la expulsión ha sido sistemática, planificada y ejecutada, vulnerando los más mínimos derechos de las personas. Será a partir de 1967 cuando la segregación mostrará su cara más dura, convirtiéndose realmente en un sistema de apartheid en el que la sociedad palestina bajo la ocupación vive una erosión de las libertades, una fuerte represión, toques de queda indiscriminados, castigos colectivos y expropiación de tierras. Se añadiría con la ocupación una tercera dimensión del conflicto, la del apartheid sobre los habitantes de los Territorios Ocupados, sumada a los dos problemas previos generados por la creación del Estado de Israel: los millones de refugiados palestinos que aún hoy esperan retornar a sus casas y la discriminación antidemocrática de los árabes-israelíes.

El caso es que el nacionalismo israelí más radical, conocido como “gran sionismo”, establece reivindicaciones territoriales exclusivistas también sobre Cisjordania y la Franja de Gaza, arrebatadas ambas a Jordania y Egipto respectivamente en la Guerra de los Seis días del 67, junto con la meseta del Golán a Siria, actualmente anexionada ilegalmente a Israel y la península del Sinaí, devuelta a Egipto. La situación de ocupación que desde 1967 se vive en la Franja de Gaza y Cisjordania, llamadas “Territorios Ocupados”, ha generado un éxodo paulatino de otros cientos de miles de personas ante el brutal apartheid contra ellos dirigido por el ejército israelí, las temidas IDF (Fuerzas de Defensa de Israel). La llamada “única democracia de Oriente Medio” niega desde 1967 el derecho a una nacionalidad a los más de tres millones y medio de personas que viven en los Territorios Ocupados (casi la mitad en campos de refugiados), y con ello pierden todo derecho a tener derechos, a la vez que otros seis millones de personas han sido condenadas al exilio y viven en su mayoría en campos de refugiados en Jordania, Líbano y Siria. En los Territorios Ocupados, compuestos por la Franja de Gaza y Cis-jordania, las normas que rigen son las más de dos mil ordenanzas militares que regulan todos los aspectos de la vida y subordinan por completo la vida de los tres millones y medio de árabes-palestinos a la de los aproximadamente trescientos ochenta mil colonos judíos que se han instalado allí. En algunas zonas estas desproporciones se multiplican, así en el departamento de Nablus, que incluye ocho pueblos y dos campos de refugiados, 184.000 palestinos viven rodeados por ocho colonias israelíes con unos 6.000 colonos. En Gaza la desproporción es todavía aún mayor, pues 1.300.000 palestinos viven subordinados a 7.000 colonos israelíes que tienen completamente cercada a la población árabe. Es importante tener en cuenta que durante los años del proceso de Oslo, entre 1992 y 2000, en los que se suponía que estaba en marcha un proceso de pacificación, los colonos asentados en Cisjordania y Gaza se duplicaron, pasando de 109.784 a 213.672 personas. Esto excluye Jerusalén, cuya población colona pasó de 141.000 a 170.400 personas. Según el Ministerio del Interior Israelí, en la actualidad hay cerca de 150 asentamientos en Cisjordania y 16 en la Franja de Gaza. Estas colonias sionistas están directa e indirectamente subvencionadas por el gobierno israelí a través de la obtención de ventajas fiscales, de la concesión de subvenciones a la industria y al consumo y de la construcción de infraestructuras.

En los años 90, se construyeron 400 kilómetros de carreteras de circunvalación para los colonos, que además de ser motivo para la expropiación de tierras, actúan como enormes barreras entre las poblaciones palestinas, dejándolas aisladas entre sí y creando una geografía fragmentada en pequeños cantones, más de 200 en toda Cisjordania. Además, en las colonias funcionan milicias paramilitares armadas por el gobierno y desde ellas se construyen los llamados “enclaves ilegales”, supuestamente sin permiso del Estado israelí, y que posteriormente se convertirán en colonias, para lo que, con la protección del ejército, confiscan la tierra (la mejor tierra), destruyen pozos, o roban árboles a veces literalmente, pues muchos olivos son arrancados y trasladados (se estima en más de 100.000 los árboles arrancados). De este modo, la sociedad palestina ha sido fracturada desde 1948 y fragmentada en palestinos refugiados (más de 4.000.000 dispersos por varios países), palestinos de la diáspora (1.000.000 dispersos por América Latina, E.E.U.U y países del Golfo Pérsico), palestinos bajo ocupación israelí (3.300.000) y palestinos con estatus de ciudadano israelí (800.000).

Así mismo, se olvida el hecho básico de que la política de seguridad israelí, mediante la cual se justifican todas las violaciones de los derechos humanos se trata, en realidad, de una política ofensiva encaminada a la limpieza étnica y tiene como consecuencias precisamente la pérdida de la seguridad Adoptada y proclamada por la Resolución de la Asamblea General 217 A del 10 de diciembre de 1948.

(Continúa en el libro Violacion de Los Derechos Humanos en Palestina: Cronicas de Apartheid)

Comentario de laverdadysololaverdad:

Espero que esta humilde publicación no termine siendo un ataque contra mi persona como ANTISEMITA, como acostumbran hacerlo los defensores del Estado de Israel, o sionistas (entiéndase evangélicos u otros grupos pro-sionismo).  No entender la diferencia entre Judaísmo y Sionismo es clave para poder terminar catalogando de títulos ofensivos a otras personas (error que por lo demás yo cometí en algún tiempo, y del cual estoy completamente arrepentido).  Esta publicación no busca ser la última verdad acerca de este conflicto que se viene gatillando desde hace años, por el contrario, solo busca proporcionar información anexa a la que nos cuenta la historia que actualmente podemos leer en los libros, para que usted pueda hacerse una idea de la real embergadura del conflicto y el impacto que esta tiene en la profecías bíblicas y en el futuro inmediato de Oriente Medio.

Por eso aquí cabe puntualizar que, de la misma manera que no se puede responsabilizar a un cristiano corriente y moliente (comprometido con una praxis encomiable de sus creencias) de los desmanes cometidos por la Iglesia Católica, tampoco podemos caer en nuestra infantil tendencia a las generalizaciones, como le ocurrió a Hitler, que nunca pasó de la fase oral en su evolución personal, y por ello su intelecto, burdo, primario, pudo ser sutilmente manipulado por la propaganda sionista en un momento histórico en que el sionismo necesitaba inmolar al pueblo judío para luego elevarlo a la cúspide de poder entre los jerarcas que manejan el mundo. Pocos saben que el Nazismo representa el “mayor y más perverso autoatentado de la Historia”, ante el cual el tremendo autoatentado del 11S queda reducido a un juego de niños. Por ello, cuidado, no podemos soltar sin empacho que a “todos los judíos hay que meterlos al mismo saco”.

Por fortuna cada vez son más las mentes que le ven las orejas al lobo y más las voces que tienen el coraje de deconstruir el Matrix de Sión introduciendo virus cognitivos en la sociedad. Porque para vencer a los “enemigos” hay que emplear sus armas: propaganda reactiva, subliminal, mediante autoatentados de la conciencia. Aunque la masa calla, es un buey indolente. El pueblo no se entera de la misa la media, nada en su pueril ignorancia. Sigue a pies juntillas los dictados de Matrix. Porque el pueblo no dispone de recursos para contrarrestar la inercia conductual de Matrix. El pueblo ha sido convenientemente sedado para que se muestre insensible cuando la verdad pasa ante sus narices, y a los que nos desgañitamos propagando la verdad, Matrix nos ha adjudicado el sambenito de “conspiranoico”, término que, según yo lo veo, viene a significar: psicópata de la verdad.

En definitiva, el lobby de Israel propicia que las políticas estadounidenses en Oriente Medio rara vez reflejen los intereses y valores nacionales de USA. ¿Qué enemigos reales tiene allí EE.UU.? Ah, pero los medios de comunicación no se cansan de inventárselos, llegando al absurdo de demonizar a los musulmanes, que bastante tienen con lavar sus propios trapos sucios. Porque digámoslo de una vez: Bin Laden es un invento sionista de pies a cabeza. Ha sido una de las marionetas más obsequiosas en el juego del Matrix. Y lo saben bien los políticos yanquis con estrechos vínculos con Israel, ya sean neoconservadores o neoliberales, puesto que gracias a esos oportunos peones del sionismo, que ocupan puestos clave en las diferentes administraciones, el Departamento de Estado, el Pentágono y los medios de comunicación, puede propiciarse esta galopante distorsión de la realidad que se respira en la atmósfera. Dale, dale. Sigue, sigue. Hay que papearse hasta las heces la ola de islamofobia. Islamofobia en pepitoria. Es el plato de moda. ¡Odiemos a los musulmanes! ¡Temámosles! No hacerlo equivaldría a abjurar de nuestra filiación futbolística al Real Madrid o al Barcelona.

No quiero seguir abusando de su infinita paciencia, amigos lectores. Para finalizar, repito la puntualización con la que inicié este comentario, porque conviene dejar esto meridianamente claro: cometeríamos un error necio, flagrante, si equiparamos a los judíos con los sionistas, si reducimos la identidad judía al binomio judío = sionista. Es un aviso para los librepensadores: si piensas que sionista y judío son la misma cosa, considérate un digno sucesor de Hitler. Decir que todos los judíos son sionistas alimenta precisamente la propaganda sionista. Porque el Sionismo nos reprograma mentalmente adoptando la piel de cordero, de víctima. El Sionismo necesita asumir el papel de “víctima propiciatoria”. Porque la condición humana, buena y noble por naturaleza (aunque también cómoda y cobarde), no se puede manipular desde postulados dictatoriales. Para poder manipular la condición humana hay que engañarla, hay que malversarla.

He dicho!

Jua 8:31 Decía entonces Jesús a los judíos que le habían creído: Si vosotros permanecéis en mi palabra, sois verdaderamente mis discípulos;
Jua 8:32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Jua 8:33 Le respondieron: Descendencia de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?
Jua 8:34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo el que practica el pecado es esclavo del pecado.
Jua 8:35 Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo queda para siempre.
Jua 8:36 Así que, si el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres.
Jua 8:37 Sé que sois descendencia de Abraham, pero procuráis matarme porque mi palabra no tiene cabida en vosotros.
Jua 8:38 Yo hablo lo que he visto en la presencia del Padre, y vosotros hacéis también lo que oísteis del padre.
Jua 8:39 Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dice: Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.
Jua 8:40 Pero ahora procuráis matarme, a un hombre que os ha hablado la verdad, la cual oyó de parte de Dios. No hizo esto Abraham.
Jua 8:41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Le dijeron: Nosotros no hemos nacido de fornicación. Un solo padre tenemos: Dios.
Jua 8:42 Jesús les dijo: Si Dios fuera vuestro padre, ciertamente me amaríais, porque Yo procedo y he venido de Dios. No he venido de mí mismo, sino del que me envió.
Jua 8:43 ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis oír mi palabra.
Jua 8:44 Vosotros sois de vuestro padre, del diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer; él era homicida desde un principio y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo habla, pues es mentiroso y padre de ella.
Jua 8:45 Pero a mí, que digo la verdad, no me creéis.
Jua 8:46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?
Jua 8:47 El que es de Dios, oye las palabras de Dios, por esto no oís vosotros, porque no sois de Dios.
Jua 8:48 Respondieron los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros que tú eres samaritano y tienes demonio?
Jua 8:49 Jesús respondió: Yo no tengo demonio, sino que honro a mi Padre y vosotros me deshonráis.
Jua 8:50 Pero Yo no busco mi gloria; hay quien la busca y juzga.
Jua 8:51 De cierto, de cierto os digo: Si alguno guarda mi palabra, de ningún modo verá muerte eterna.
Jua 8:52 Los judíos entonces le dijeron: Ahora sabemos que tienes demonio. Abraham murió, también los profetas; y tú dices: Si alguno guarda mi palabra, de ningún modo verá muerte eterna.
Jua 8:53 ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ¡También los profetas murieron! ¿Quién te haces a ti mismo?
Jua 8:54 Jesús respondió: Si Yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es. Es mi Padre el que me glorifica, el mismo que vosotros decís: Es nuestro Dios.
Jua 8:55 Y no lo habéis conocido, pero Yo lo conozco. Y si dijera que no lo conozco, sería semejante a vosotros, mentiroso; pero Yo lo conozco, y guardo su palabra.
Jua 8:56 Abraham vuestro padre se regocijó de que vería mi día, y lo vio y se alegró.
Jua 8:57 Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?
Jua 8:58 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham llegara a ser, Yo SoY.
Jua 8:59 Tomaron entonces piedras para arrojárselas, pero Jesús se ocultó y salió del templo.

Fuentes:

http://es.scribd.com/doc/7384236/Violacion-de-Los-Derechos-Humanos-en-Palestina-Cronicas-de-Apartheid

Declaración de los derechos universales Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948: http://ssj.app.jalisco.gob.mx/coesaen/decUniver.pdf

RESOLUCIONES APROBADAS POR LA ASAMBLEA GENERAL DURANTE EL 3° PERÍODO DE SESIONES

http://www.un.org/spanish/documents/ga/res/3/ares3.htm

Temas relacionados:

https://laverdadysololaverdad.wordpress.com/2012/02/11/la-mentira-del-dinero-el-matrix-de-sion/

https://laverdadysololaverdad.wordpress.com/2011/11/20/el-plan-de-la-elite-para-un-nuevo-orden-social-mundial/

La blasfemia como arma de guerra

Detrás del video difamatorio sobre la fe musulmana, podría estar el impulso racista y fascista de legitimar la falsa guerra contra el terrorismo en sus 11 años. Ahora, EE.UU. tiene otra razón para incrementar su presencia militar en África y Medio Oriente.

Esta mujer en Kuala Lumpur señala a Washington. Su cartel dice: «¡Obama! ¡Nuestra paciencia tiene límite! ¡No nos culpen si sus ciudadanos mueren! ¡Cúlpense a ustedes mismos! ¡Ustedes lo comenzaron!
Autor: Getty Images

Jorge L. Rodríguez González
jorgeluis@juventudrebelde.cu
22 de Septiembre del 2012 21:23:40 CDT

Atacaron el mundo musulmán, y como otras veces, lo hicieron contra el corazón de su cultura e identidad. Quienes se encuentren detrás de la factura del ofensivo corto Inocencia de los musulmanes —avance de la película Los Guerreros del Desierto—deben estar chocando copas, porque todo parece ir de acuerdo con lo que maquinaron: una ola de repudio antiestadounidense con ataques a las embajadas y consulados en países del norte de África, Medio Oriente y Asia.

La maquinaria mediática occidental se encarga ahora de alimentar la islamofobia, tan intensamente como lo hizo después del 11 de septiembre de 2001, cuando George W. Bush y su mano derecha Dick Cheney —tan belicoso y extremista como su jefe— acusaron a Osama bin Laden, cabecilla de la red terrorista Al-Qaeda y hombre de la CIA, de ser el autor intelectual del derrumbe de las torres del World Trade Center, en Nueva York.

Entonces fue la justificación para atacar Afganistán. Dos años después, Sadam Hussein, un viejo amigo de Washington, se convirtió en uno más de los personajes «peligrosos» para la seguridad nacional de Estados Unidos, y le acusaron de tener armas de destrucción masiva. El Pentágono no tardó en caer sobre esa nación.

La satanización sirvió para convencer a la opinión pública norteamericana e internacional de la «necesidad» de la guerra contra esas naciones. En medio del estado policíaco y de terror instaurado en la gran potencia, mucha gente sintió miedo de perder sus vidas en manos de «coléricos y extremistas musulmanes» y apoyaron a sus «muchachos».

Esa es la imagen que podrían estar intentando revivir ahora fuerzas oscuras.

Parecería no casual la aparición del video de 14 minutos, donde se denigra la imagen del profeta Mahoma. El hecho aún está velado por el misterio y abrió incógnitas. Solo se ha establecido como sospechoso a un tal Nakoula B. Nakoula, quien se identificó como integrante de la Iglesia ortodoxa copta, un individuo condenado por fraude bancario a través de la web. Si se comprueba su participación en la autoría de la cinta puede ser juzgado por violar la libertad condicional que le prohibía el uso de Internet y de computadoras. Para aumentar el enigma, una de las actrices del filme levanta una demanda alegando engaño y manipulación…

Sí está claro que la fama alcanzada por el video en Internet se le debe a Terry Jones, el reverendo extremista que hace año y medio quemó libros del Corán en la Florida y también provocó la furia del mundo musulmán.

Además, la película que circuló primero en Internet y por varias salas de cine en Estados Unidos era hablada en inglés; pero el extracto publicado en YouTube en árabe, y que encendió la chispa, había alterado los diálogos para hacerlos más insultantes e injuriosos: quizá una prueba de premeditación con el objetivo de provocar la reacción del mundo musulmán.

Se afirma que un pequeño grupo de judíos financiaron con cinco millones de dólares la cinta que pretende decirle al mundo, no solo a los estadounidenses, que los musulmanes son, por naturaleza, irracionales, intolerantes y bárbaros.

Igual objetivo persigue la publicación de caricaturas en la revista satírica francesa Charlie Hebdo y los anuncios que comenzarán a circular esta semana en el metro de Nueva York, cuyo texto dice: «Derrote a la Yihad. En cualquier guerra entre un hombre civilizado y un salvaje, apoye al hombre civilizado. Apoye a Israel. Derrote a la Yihad».

Así, estas fuerzas oscuras, vinculadas a intereses militares, económicos y electorales en Estados Unidos quieren hacer ver que estos 11 años de engañosa guerra contra el terrorismo, tiene que seguir en pie.

Por tanto, cobran gran simbolismo los violentos incidentes en el consulado estadounidense en Bengasi, Libia, justamente el 11 de septiembre, cuando se recordaba el ataque a las Torres Gemelas.

Esquema explicando como la red de los neoconservadores de EEUU están detrás del video anti-islam que ha desatado las protestas de musulmanes en todo el mundo. Fuente: https://www.facebook.com/Laproximaguerramundial

¿Pudiera ser un complot?

Otra vez la Casa Blanca apunta a Al-Qaeda, y con ello justifica sus desmanes contra el mundo. En los círculos de poder este criterio ya es una certeza. El Centro Nacional Antiterrorista de EE.UU. etiquetó el ataque de «atentado terrorista», y por tanto investiga cómo lo planificó Al-Qaeda.

Según Antiwar.com, algunos funcionarios estadounidenses señalaron a un ex prisionero del campo de detención de la Base Naval de Guantánamo, territorio cubano ocupado ilegalmente por EE.UU., como participante en el ataque de Bengasi que concluyó con cuatro muertes estadounidenses.

El sospechoso fue identificado como Sufyan Ben Qumu, supuestamente ex chofer de Osama bin Laden y ahora uno de los líderes de Ansar al-Sharia Benghazi, el grupo seguidor de Al-Qaeda al que las autoridades libias achacan los hechos. Se afirma también que el objetivo era vengar el asesinato, en un ataque de drones en Paquistán, de un agente de Al-Qaeda, de procedencia libia.

Pero sí está claro que la mayoría de quienes protestaron frente al consulado en Bengasi y se manifestaron en el mundo musulmán, lo hacen contra la profanación de su religión y sin intenciones de desenlaces fatídicos.

Al-Qaeda pudiese ser la responsable de los acontecimientos, pero Al-Qaeda no es el pueblo musulmán.

Las protestas verdaderamente antiestadounidenses, no tienen solo como sustrato la película difamatoria, esa fue la llama que sacó a flote el viejo resentimiento de los pueblos de la región por la forma en que Washington los ha tratado: saqueos, apoyo a dictaduras, respaldo a Israel en detrimento de la causa palestina, las invasiones y ocupación de Afganistán e Iraq, la sangrienta guerra contra Libia, los ataques con drones en Yemen, Paquistán, Somalia…

Despierta desconfianza en la interpretación de este acontecimiento que se produjera justamente en Libia, donde Estados Unidos y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) financiaron a grupos terroristas en la guerra contra el coronel Muammar al-Gaddafi.

Algunos analistas afirman que a Washington le salió allí el tiro por la culata, como resultado de negociar con grupos extremistas, y advierten que otro tanto le pudiera suceder en Siria, donde Al-Qaeda es un aliado en la guerra contra el Gobierno de Bashar al-Assad.

Aún quedan en el aire muchas interrogantes sobre los hechos. ¿Por qué si el Departamento de Estado de EE.UU. recibió información 48 horas antes de la posibilidad de que sus misiones diplomáticas podrían ser objeto de agresiones —según el diario británico The Independent—, no alertó a su personal?

No sería la primera vez que una provocación es usada para justificar una guerrra. La Historia nos deja muchas enseñanzas: la explosión del Maine, Pearl Harbor, el Golfo de Tonkin, las Torres Gemelas…

El resultado

En un ambiente electoral donde los candidatos aprovechan errores, deslices o malas decisiones para desprestigiar a su contrincante, el presidente Barack Obama, que aspira a seguir en la Casa Blanca, no demoró en reaccionar. Cuando los medios de comunicación incentivan el odio, el racismo y el orgullo nacional, el jefe de la nación más poderosa del mundo decidió reforzar su presencia militar en el norte de África y Medio Oriente, además de prometerle a sus ciudadanos justicia por el ataque a su sede diplomática, lo que podría traducirse en una escalada de la operación que arrancó Bush en 2001, y que ha continuado implementando Obama en sus cuatro años de administración.

Esa no sería poca ganancia para la ultraderecha guerrerista y sus socios sionistas, preocupados por un mandatario que parecería distanciarse un poco de las posturas fascistas de Israel, empecinado en atacar a Irán.

La respuesta fue enviar a las costas libias los buques USS Laboon y USS McFaul, que transportan misiles Tomahawk —proyectiles que iniciaron el ataque contra Iraq y repitieron en Libia. También despachó un contingente de marines, la primera intervención terrestre de Estados Unidos en la nación norteafricana, en manos de Washington desde que la OTAN derrocó el régimen de Gaddafi; pero ahora EE.UU. afianzaría con mucha más efectividad su control en un país sumido en una violencia e ingobernabilidad crónicas (de una población de seis millones, 200 000 integran las milicias que no responden a las autoridades centrales).

También incrementará la acción de sus drones sobre Libia con el objetivo declarado de localizar a los terroristas que atacaron el consulado de Bengasi.

Este despliegue militar «justificado» no le viene mal a los grupos de poder, tratándose de una región que parece salirse un poco del carril dictado por la Casa Blanca durante décadas. Hay un gran ascenso islámico que levanta banderas nacionalistas y aboga por abandonar las viejas prácticas de dictaduras plegadas a los intereses norteamericanos.

En el centro, el conflicto israelo-palestino, que emerge como una preocupación principal para gobiernos como el de Egipto, cuando El Cairo quiere rescatar su liderazgo en el área, pero no al estilo del defenestrado Hosni Mubarak, lo que levanta ronchas en un Israel que presiona a Washington en busca del espaldarazo.

No es de descartar tampoco que el video difamatorio buscara una reacción por parte de la República Islámica de Irán, justificante para una agresión planificada hace años por Estados Unidos y sus socios sionistas. En este mismo contexto, buques de guerra y efectivos militares se emplazan en el Golfo Pérsico.

La militarización puede ser mucho mayor. Todo depende de la evaluación final que Estados Unidos haga de los sucesos desatados por el filme y del empuje de las fuerzas que se favorecerían con una respuesta dura que ponga al mundo en vilo.

Fuente: http://www.juventudrebelde.cu/internacionales/2012-09-22/la-blasfemia-como-arma-de-guerra/

Escritora iraní advierte de la amenaza real de un ataque militar en su país

La escritora iraní Nazanín Armanian advierte de la amenaza “real” de un ataque militar contra su país, inmerso en una región que juega un papel geopolítico y estratégico determinante y que, en el último año, ha vivido las convulsas revoluciones de algunos Estados vecinos.

Armanian, que reside en Barcelona, y la narradora Martha Zein, que ya han colaborado en anteriores ocasiones, acaban de publicar “Irán, la revolución constante. Entre la modernidad y el islám tradicional” (Flor del Viento).

En el libro, que abarca desde la primera Constitución a principios del s.XX hasta la caída del Sha de Persia y la instauración del régimen de los ayatolás con Jomeini en 1979, las escritoras pretenden reivindicar las fuerzas democráticas “laicas” de los primeros años del siglo pasado y acercar a los lectores a la complejidad y contradicciones de la sociedad iraní, a ese “otro Irán oculto”, dicen.

La también profesora iraní ha advertido de la amenaza “real” de un ataque militar contra Irán que puede desestabilizar aún más el frágil equilibrio de Oriente Próximo, en un momento en el que la amenaza bélica por parte de Israel ha ido ‘in crescendo’ en los últimos meses con la complicidad de su gran aliado norteamericano.

La escritora afirma que Estados Unidos pretende recuperar su liderazgo estratégico en la región, que pasa por “limitar” la capacidad política, económica y militar de dos países: Irak, “que ya es un cadáver”, e Irán.

Zein, por su parte, apunta otro motivo que se suma a las razones geoestratégicas de Estados Unidos: los intereses económicos de las empresas de seguridad que, asegura, se están convirtiendo en el gran negocio en los albores del siglo XXI frente a las empresas armamentísticas de finales del XX.

“La amenaza de la guerra (a Irán) ya está generando enormes beneficios. La guerra ya existe a nivel económico, político y diplomático. Sólo falta saber la fecha del conflicto bélico”, subraya Zein.

Otro de los factores, aseguran las escritoras, es la irrupción de China en este escenario como potencia económica, ya que el 40% del petróleo iraní tiene como destino el gigante asiático: “Estados Unidos le está quitando a China el petróleo iraquí, el de Libia, el de Sudán del Sur. Ahora, le queda el de Irán. Sin ese petróleo, China verá reducido su crecimiento económico”, argumenta Armanian.

Un hipotético ataque militar a Irán puede desestabilizar todavía más la precaria situación de esta región con un país, Siria, inmerso en una guerra civil, mientras que los Estado que protagonizaron la primavera árabe viven un futuro incierto.

Ante la escalada de la amenaza bélica, la escritora iraní rechaza de plano un ataque militar a su país, pese a sus discrepancias con el régimen de los ayatolás, al que tilda de “ultraderechista y capitalista bajo la fachada islámica”.

“No necesitamos ninguna tutela ni que nadie nos libere, somos un pueblo suficientemente inteligente, ante los tambores de guerra”, dice Armanian, aunque se pregunta hasta qué punto Occidente permitirá que Irán decida su propio destino, dada su riqueza petrolífera y su importancia geopolítica en la región.

Fuente: http://www.abc.es