Israel contra Irán ¡Apocalipse Now!

Luiz Alberto Moniz Bandeira, Rebelion

A mediados de 2010, los periodistas Karen DeYoung y Greg Jaffe, del Washington Post, revelaron que las Special Operations Forces (SOF) de los Estados Unidos estaban operando en 75 países, 60 más que al final de la administración de George W. Bush, y el coronel Tim Nye, portavoz del U.S. Special Operations Command, declaró que el número llegaría a 120. Estas cifras indican que el presidente Barack Obama intensificó las shadow wars en cerca del 60% de las naciones del mundo y expandió globalmente la guerra contra Al Qaeda, más allá de Afganistán y de Irak, mediante actividades clandestinas de las SOF, en Yemen y en toda la parte del Medio Oriente, África y Central (1). E, incluso, solicitó un aumento del 5,7%, en el presupuesto de las SOF para 2011, elevándolo a U$S 6,3 mil millones, más un fondo de contingencia adicional de U$S 3,5 mil millones en 2010. (2) Sus contingentes, en 2010, eran de 13.000 efectivos, operando en diversos países, y eventualmente 9.000, divididos entre Irak y Afganistán.

Con este “way of war”, los Estados Unidos pasaron a emplear high-tech killing machines, como los drones (UAV), aviones no tripulados y manejados a distancia por la CIA, que disparan misiles aire-tierra del tipo AGM-114 Hellfire, o equipos del Joint Special Operations Command (JSOC), como el Navy SEALs,(3) para asesinar, sumariamente, y/o capturar (Kill/Capture) jefes de Al Qaeda y Talibanes, en Pakistán, Afganistán, Yemen, Somalia y en toda la Península Árabe.(4) El número de civiles muertos por drones, desde 2004 se situó, solamente en Pakistán, entre 2.347 y 2.956, de los cuales 175 eran niños, más que militantes.(5) Cerca de por lo menos 253 ataques fueron ordenados por el presidente Barack Obama.(6) Y a comienzos de 2012 los Estados Unidos disponían de más de 7.000 sistemas aéreos no tripulados (Unmanned Vehicle Systems), es decir, los llamados drones, más 12.000 en tierra, hasta centenas de operaciones de ataque, cubiertas y encubiertas en, por lo menos, seis países.(7) El mercado de drones, en 2011, estaba evaluado U$S 5.9 mil millones y se esperaba que se duplicase en la próxima década. Estos aviones no tripulados cuestan millones de dólares y existen de los más diversos tipos, como el MQ-1 Predator y el MQ-9 Reaper. Algunas variedades más sofisticadas, como el Parrot AR.Drone, que cuesta cerca de U$S 300,000 y puede ser manejado, inclusive, por iPhone.

El presidente Barack Obama, en 2011, determinó la construcción de una constelación de bases, en el Cuerno de África, Etiopía, Yibuti y hasta en una de las islas del archipiélago de las Seychelles, en el Océano Índico, para una agresiva campaña de operaciones con drones, contra el grupo fundamentalista radical Harakat al-Shabaab al-Mujahideen (HSM), aliado de Al Qaeda, con base en Somalia. (9) La CIA pasó a constituir cada vez más una fuerza paramilitar, además de los trabajos de espionaje y recolección de inteligencia y, junto con las SOF, participa de casi todas las que se llevan a cabo en las más diversas regiones. Y con este way of war, al cual el presidente Barack Obama, justificando el Premio Nobel de la Paz, recurrió más que el presidente George W. Bush, se ubica por encima de las leyes nacionales e internacionales. Basta con firmar una Executive Order (EO) o un finding, autorizando asesinatos (killing targets) y otras operaciones encubiertas, sin tener necesidad de consultar al Congreso. Y así las guerras se multiplicaron y se multiplican.

Barómetro de Conflictos

El Barómetro de Conflictos (Konfliktbarometer) divulgado por el Instituto de Heidelberg de Pesquisa Internacional de Conflictos (Heidelberger Institut für Internationale Konfliktforschung – HIIK), órgano del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Heidelberg, mostró que, en apenas un año, 2011, el número de guerras y conflictos, en el mundo se triplicó y fue el más alto, desde 1945: saltó de seis guerras y 161 conflictos armados en 2010, a 20 guerras y 166 conflictos en 2011, teniendo como escenario, sobre todo, al Medio Oriente, África y el Cáucaso. (11) Y la previsión del prof. Christoph Trinn, director del HIIK, es de que este número aumentará aún en 2012. (12)

Es probable. Según revelaciones del presidente Jimmy Carter (1977-1981), en una entrevista a la prensa, Israel, en 2008, poseía un arsenal nuclear del orden de 150 ojivas nucleares. 13 En febrero de 2012, Patrick “Pat” Buchanan, un paleoconservador (línea tradicional) del Partido Republicano y ex-comentarista político de la televisión MSNBC (canal de cable de los Estados Unidos), estimó que Israel tiene cerca de 300 ojivas nucleares y advirtió que una guerra en el Medio Oriente sería desastrosa para los Estados Unidos y la economía mundial. (14)

A fines de los años 1990, la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos había calculado que Israel poseía entre 75-130 armas nucleares, basada en las estimaciones de producción. (15) El arsenal incluía ojivas para misiles Jericho-1 y Jericho-2, además de bombas para los aviones y otras armas tácticas. De acuerdo a otros cálculos, Israel podría tener, en aquel momento, cerca de 400 armas nucleares, pero el número parece exagerado y su último inventario incluyó menos de 100 artefactos.

Fuente: FAS 16

El arsenal de Israel puede ser de 150 a 300 ojivas nucleares y la Israeli Defense Force – Air Force (IDF/AF) tendría en su poder 1.000 aeronaves, cerca de 350 aviones de combate, contando con 125 F-15s avanzados, y escuadrones de F-16s, específicamente modificados para emprender ataques estratégicos a larga distancia, además de una flota de Heron TP,(17) drones, es decir, aeronaves no tripuladas UAV), que pueden alcanzar 40.000 pies de altura y volar, por lo menos, 20 horas, hasta alcanzar el Golfo Pérsico. La Israeli Defense Force – Air Force (IDF/AF) tal vez sea mayor que la del Reino Unido y la de Alemania. (18) Sin embargo, parece muy limitada la posibilidad de su utilización para desencadenar una guerra contra Irán, con la seguridad de victoria.

Algunos, en Israel, creen que el ataque al reactor Osirak (Operation Opera), en Irak (1981) constituyó un éxito histórico, un precedente para el uso de la fuerza militar para impedir la proliferación de armas nucleares. Sin embargo, oficiales del Pentágono, entienden que un ataque a las instalaciones nucleares en Irán sería una operación muy compleja, muy distinta de los ataques “quirúrgicos” realizados por Israel al reactor Osirak, en Irak, y al reactor de Siria (Operation Orchard), en la región de Deir ez-Zor, el 6 de septiembre de 2007, con un total de ocho aviones F-15I Strike Eagle, F-16 Fighting Falcon y una aeronave de inteligencia.(19)

En función de atacar Irán, sin embargo, Israel necesitaría de al menos 100 bombarderos F-15, con bombas anti-bunker GBU-28 (laser-guided), de las cuales consta que dispone de apenas de 30, escoltados por cazas a chorro F-16 Fighting Falcon, y, según el anterior director de la CIA, volar una distancia de 1,600 km (cerca de 1.000 millas) sobre un espacio aéreo hostil, debiendo ser reabastecidos en el aire por otros aviones. (20) Según el anterior director de la CIA Michael Hayden, Israel no sería capaz de efectuar ataques aéreos que afectasen seriamente el programa nuclear de Irán. Tendría serios problemas de alcanzar las mayores usinas de enriquecimiento de uranio en Natanz y Fordo, y la planta de conversión de uranio en Isfaham. Dentro del establishment de Israel, no obstante, existen pocas voces aisladas que dudan del éxito de una larga embestida contra Irán, pero el consenso es que sería una operación compleja y difícil, para la capacidad de la IAF. (21)

El auto-Holocausto

La posesión de armas nucleares no convierte a Israel en una potencia. Este poderío militar no corresponde a su extensión territorial, a su dimensión demográfica ni a sus recursos materiales y humanos.(22) Y los escenarios que se delinean, en caso de un ataque a Irán, con el respaldo de los Estados Unidos, son realmente apocalípticos. Basta comparar los datos geográficos y demográficos, así como de sus fuerzas armadas convencionales, para dimensionar la catástrofe que conduciría a su fin al Estado de Israel, con un Holocausto provocado por su propio primer ministro, Benjamin Netanyahu. Un auto-Holocausto. Es lo que también preve el presidente de Rusia Vladimir Putin.(23)

El territorio de Israel es de apenas 20.770 km2, cercado por Egipto, la Faja de Gaza, Líbano, Siria y por Cisjordania (West Bank). Su población actual es de 7,5 millones de habitantes (2012), de los cuales más o menos 6 millones, alrededor del 75%, son judíos y el 25%, es decir, 1,5 millones, son árabes musulmanes, algunos cristianos y drusos. En la Faja de Gaza, hay 1.6 millones de palestinos; en Cisjordania, hay cerca 2,3 millones de palestinos. Aproximadamente dentro de todo el territorio de Palestina (incluyendo Israel) el número de árabes es del orden de más de 5,5 millones de palestinos, número casi igual al de los judíos en Israel, y el hecho de que el gobierno de Benjamín Netanyahu continúe autorizando construcciones en Cisjordania (se autorizaron 700 más en febrero de 2012), sin tener en cuenta el principio de la creación de dos Estados, puede llevarlos a una violenta explosión, en las circunstancias de una guerra contra Irán.

Al contrario de Israel, Irán ocupa el décimo sexto mayor territorio del mundo, al sudoeste de Asia, con una larga extensión de 1.648.195 km2 y fronteras con ocho países, y más de 2.440 km (1.516) del litoral entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, interconectados por el estratégico Estrecho de Ormuz. Su población es de 78,8 millones de habitantes (2012 est.), cerca de diez veces mayor que la de Israel. El director del Military Balance Project, en la Universidad de Tel-Aviv, coronel Yiftah Shapir, admitió que Israel podría lanzar un ataque contra Irán y causar muchos daños, desactivando su programa nuclear, pero tendría que bombardear el país y no podría hacerlo solo.(24) Él reconoce que lo máximo que Israel puede conseguir es atrasar su programa nuclear por “some months” y, dentro del máximo que le fuera posible, cinco años. (25) Tanto el general ® Nathan Sharony, jefe del Council for Peace and Security, compuesto por 1.000 altos oficiales de seguridad de Israel, como el ex jefe de la Mossad (2002-2010), Meir Dagan, también piensan que el ataque a Irán no compensaría, no sería favorable a Israel. (26)

En la Hebrew University, Meir Dagan calificó un ataque militar a Irán como “a stupid idea” y, en la Tel Aviv University, dijo que esto provocaría una guerra regional, imposible de enfrentar por parte de Israel, y le daría a la república islámica, una razón para seguir adelante con su programa nuclear. (27) Posteriormente, en noviembre de 2011, habló en el Club de Industria y Comercio de Tel Aviv, acerca de que Israel no debía atacar a Irán y previó una Katastrophe, si ocurriese. (28) Por su parte, el general ® David Fridovich, ex-comandante adjunto del Special Operations Command y actualmente director de Defensa y Estrategia en el Jewish Institute for National Security Affairs, declaró al diario israelí, que un ataque de Israel a Irán podría ser “counterproductive”. (29) La misma opinión manifestó el general James Cartwright, del Marine Corps, acentuando inclusive que persuadiría a más iraníes a apoyar el programa nuclear y convencerlos que por esto el país debe tener las armas. Un ataque – agregó – podría destruir las instalaciones, pero no “uninvent” la tecnología y el capital intelectual continuaría existiendo. (30) Y Shlomo Gazit, ex jefe de la Intelligence and National Security, de la Israeli Defense Force, acentuó, claramente, que un ataque a Irán tendría una consecuencia opuesta, es decir, resultaría en la “liquidation of Israel”. (31) Y resaltó: We will cease to exist after such an attack”.(32) De ahí que el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, declaró a la CNN que “We think that it’s not prudent at this point to decide to attack Iran”.(33)

Instalaciones nucleares

Irán posee cerca de 12 a 20 instalaciones nucleares, esparcidas por diferentes regiones. Algunos agentes de inteligencia de Francia, Reino Unido y Estados Unidos sospechan que, en Fordo, con 3.000 reactores, los científicos iraníes estén intentando enriquecer el uranio con una concentración superior al 20% de pureza, lo que le otorgaría capacidad al gobierno para producir artefactos nucleares, de ser almacenada una cantidad suficiente para el uso militar. Esta usina está construida parcialmente dentro de una montaña, al nordeste de la mezquita de la ciudad de Qom, altamente protegida, con una batería de misiles anti-aéreos, montada por la Guardia Islámica Revolucionaria.(34) La de Natanz, en la provincia de Isfaham, distante de Israel casi 1.609 km., se encuentra cerca de ocho metros bajo del nivel del suelo, protegida por varias capas de cemento. Allí operan aproximadamente 5.000 centrifugadoras, alimentadas con uranio hexafluoruro. Y, según el coronel retirado de la USAF, Rick Pyatt, sería muy difícil el ataque a Irán. Los aviones de Israel tendrían que volar sobre un territorio extranjero hostil, por cuanto los blancos están a 1.700 km de distancia, debiendo ser reabastecidos en el aire, los misiles Jericho-2 o Jericho-3 tendrían ojivas de peso limitado, probablemente menos de 1.000 libras, y es muy poco probable que pudiesen penetrar lo bastante profundo como para alcanzar el nivel determinado de destrucción.(35)

Si Irán tuviese el proyecto de enriquecer uranio para fabricar artefactos nucleares, algo que muchos sospechan que existen experimentos, inclusive en la base militar de Parchim, otras usinas deben ser también subterráneas, dentro de cavernas, difíciles de detectar con satélites y aviones. La topografía de Irán, la configuración de su relieve, presenta una enorme dificultad para ataques aéreos. Es muy similar a la de Afganistán, muy escarpado y difícil de mapear, con aviones, inclusive porque los vuelos tienen que ser bajos y la república islámica posee un óptimo sistema de defensa anti-aérea, con innumerables misiles tierra-aire.

Una operación aérea contra instalaciones nucleares de Irán tendría que ser, probablemente, acompañada por tropas terrestres. Pero Israel cuenta apenas con 176.500 hombres en el servicio activo, de los cuales 133.000 pertenecen al ejército, y 565.000 a la reserva, mientras que Irán cuenta con más de 523.000 en el servicio activo, de los cuales 350.000 están en el ejército, y cerca de 125.000, en los cuerpos de la poderosa Guardia Revolucionaria Islámica.(36) Además, Irán tiene un excelente sistema de defensa naval, montado con misiles Sunburn, importados de Rusia y de China, el misil más letal contra cualquier navío, diseñado para volar 1.500 millas por hora, nueve pies por encima del suelo y del agua.(37) El desequilibrio de fuerzas convencionales entre los dos países, es enorme. También posee submarinos y modernos barcos de patrullaje, equipados con misiles, y tendría capacidad de prohibir la línea estratégica de comunicación marítima, a través del Golfo Pérsico,(38) y controlar el paso de los cargamentos de petróleo.

Incluso con el apoyo de la flota, estacionada en el Golfo Pérsico, y la participación de tropas de los Estados Unidos, una guerra contra Irán, desencadenada por Israel, sería una guerra sumamente difícil y sangrienta. También, según los analistas del Pentágono, un ataque aéreo de los Estados Unidos a las instalaciones nucleares de Irán no sería suficiente para destruir todos los reactores para enriquecimiento de uranio, aunque fuese más amplio, menos arriesgado y probablemente les causase muchos más daños que si fuera llevado a cabo por Israel.(39) Podría solamente retrasar el programa, pero no impedir que Irán produjese armas atómicas.(40)

Fuente: 1155/New Scientist Global Security (41)
La población de Irán es superior a la suma de las poblaciones de Irak y de Afganistán y gran parte está concentrada en las montañas, que forman un cinturón extendido entre Zagros y Elbroz y una línea entre el litoral del Mar Caspio y el Estrecho de Ormuz. Otra parte de la población está algunas ciudades y en el nordeste, en Mashhad, ciudad con 2,83 millones de habitantes, cercana a la frontera con Afganistán y Turkmenistán, donde se encuentra la tumba de Iman al-Rida (765-c.818), uno de los sucesores del profeta Mahoma, venerado por los chiitas y visitado por cerca de 20.000 personas. El resto del país está muy poco poblado. Con tres lados cercados por montañas y dos por el Mar Caspio y el Golfo Pérsico, el tamaño y la topografía convierten a Irán en una fortaleza, muy difícil de ser invadida y, menos aún, de ser conquistada.(42)

Un ataque de Israel a Irán sería un desastre. Mataría a millares de civiles, arrasaría ciudades, pero no podría matar a 78,8 millones de iraníes ni devastar un territorio de 1.648.195 km2. Pero ninguna seguridad tendría que destruir completamente su programa de enriquecimiento de uranio. Por otro lado, Irán inmediatamente tomaría represalias y, si lanzase a continuación una lluvia de misiles Shahab, Gahdr-3ª o Sejji, con bombas de fragmentación, cuya sub-munición (bomblet), cerca de 202 explosivos, puede alcanzar entre 200 y 400 metros y llegar hasta 149 km, demolería muchas ciudades de Israel, inclusive Tel Aviv, y diezmaría a millares de sus habitantes. Seguramente, el Hamas (sunita), en la Faja de Gaza, y el Hisbollah (chiita), en el Líbano, aprovecharían para también atacar a Israel con misiles Katyusha, Fadjr-5, Urgan, Khaibar y otros de los que las dos organizaciones paramilitares disponen. Sería extremadamente difícil, casi imposible, que el gobierno de Benjamin Netanyahu resistiera a los bombardeos y al levantamiento de la población palestina dentro de Israel (1,5 millón), en la Faja de Gaza (1.6 millón) (43) y en Cisjordania (2,3 millones). Dentro de todo el territorio de Palestina (incluyendo a Israel) el número de palestinos es del orden de más de 5,5 millones, contra más o menos 6 millones de judíos. Sería una guerra híbrida, de alta y baja intensidad. La población de Israel, de más o menos 6 millones de judíos, 1,5 millón podría ser, en gran medida, aniquilada.
(ll) Israel contra Irán: ¡Apocalipse now!

La extensión del conflicto

Debido a su relevancia geopolítica y geoestratégica, interconectando el subcontinente indio al Mar Mediterráneo, sería virtualmente inevitable el spillover de la guerra contra Irán, desencadenada por Israel con o sin la participación de los Estados Unidos, debido a sus implicaciones religiosas y sectarias. Aunque el número de chiitas, entre los musulmanes, represente del 10% al 11%, contra más o menos el 90%, ellos constituyen la mayoría de la población de Irán, Azerbaiyán, Irak, Bahrein, minorías cualitativamente importantes en prácticamente todos los países del Medio Oriente y adyacencias. Están concentrados en áreas estratégicamente importantes para Irán.(44)

En Arabia Saudita, en una población de 19,4 millones, los chiitas, cerca de 1,5 y 2 millones de habitantes, representan cerca del 10%, pero aquí están concentrados en al-Qatif y Al Awamiyah, en la Provincia Oriental, la más rica en petróleo, donde representan 1/3 de los habitantes y viven institucionalmente discriminados, en las peores condiciones económicas, impedidos de construir sus mezquitas, etc.. Las tensiones son viejas. Pero, desde 2011, la población chiita comenzó a protestar, con más intensidad y a insurreccionarse, pero las manifestaciones pacíficas fueron reprimidas brutalmente por las tropas del rey Abdullah. Tanto en las manifestaciones del 24 de noviembre de 2011 como del 24 de enero de 2012, diferentes civiles, que protestaban, pacíficamente, fueron matados y millares, presos.(45) Y la prensa internacional no le otorgó ninguna relevancia a estos hechos.

Sin embargo, los chiitas, concentrados en al-Qatif y Al Awamiyah, en la Provincia Oriental, representan un puñal apuntado hacia el corazón petrolífero del país, de donde los Estados Unidos importan cerca del 12% de los 19 millones de barriles que consumía, cada 24 horas, en 2011.(46) En los primeros meses de 2012, diversas manifestaciones de protesta contra la monarquía wahabí y contra los Estados Unidos se sucedieron a lo largo de los puertos de Arabia Saudita, involucrando a Qatif (Al Qatif), Rabiyia (al-Rabeeya) y Awamiyah (al-Awamia), puerto este por donde fluyen más de 2 millones de barriles de petróleo todos los días.

En el caso de la guerra contra Irán, los chiitas seguramente volverían a rebelarse y a atacar los campos petrolíferos allá existentes, así como las instalaciones de los Estados Unidos y de las compañías americanas, como sucedió el 25 de junio de 1956, cuando un atentado terrorista explotó las Khobar Towers, cerca de la compañía Saudi Aramco, en la ciudad de Dhahran, matando a 19 soldados y civiles americanos. La estabilidad y la integridad geográfica de Arabia Saudita estarían amenazadas, inclusive por la secesión de la Provincia Oriental, región de fundamental importancia, no sólo económica, sino también geopolítica y estratégica, pues está situada en la margen del Golfo Pérsico y su capital, Dammam, unida a Bahrein por el puente de Manama.

Los chiitas componen cerca del 70% de la población, estimada (2011) en 1.214.705 habitantes (cerca de 517.368 son trabajadores extranjeros) y podrían, probablemente, aprovechar las circunstancias para también rebelarse contra el régimen del emir sunita, auto proclamado rey en el 2002, Hamad Bin Isa al Khalifa, como lo hicieron en 2011 y fueron salvajemente reprimidos por las tropas de Arabia Saudita y de los Emiratos Árabes Unidos, que atravesaron el puente de Manama bajo la égida del Gulf Cooperation Council (GCC), con el propósito de sofocar las manifestaciones y proteger las “instalaciones estratégicas” allá existentes. La población chiita vive económica y políticamente marginada. Y sus manifestaciones, exigiendo reformas democráticas, bajo el liderazgo del clérigo Sheik Isa Qassim, no cesaron, se reprodujeron en marzo de 2012, asustan a la elite sunita y a la monarquía Wahhabi de Arabia Saudita.

Bahrein es un pequeño país insular, de 692 km². Un archipiélago de treinta y cinco islas e islotes, en el Golfo Pérsico, pero, aunque su producción actual de petróleo sea diminuta, de un orden aproximado a los 239,900 bbl/d (2009 est.) tiene una importancia geopolítica y estratégica fundamental para Arabia Saudita y, principalmente, para los Estados Unidos. La 5ª Flota está instalada en la base naval de Manama, con 40 navíos y 30.000 efectivos, y el aeropuerto de Muharaq y la base aérea Sheik Isa son usados por la Fuerza Aérea americana para las operaciones en el Golfo Pérsico, en el Mar Rojo, en el Mar Árabe y para la seguridad del Estrecho de Ormuz. La presencia militar de los Estados Unidos legitima la autocracia sunita de la familia al Khalifa. Y si la mayoría chiita asumiese el poder en Bahrein, seguramente contaría con el respaldo de la población de la Provincia Oriental, que también se levantaría en Arabia Saudita y ciertamente tendría el apoyo de Irak y de Irán.

A guerra sectaria se extendería, también, al Líbano, a Jordania, recrudecería en Irak y en Siria, así como en Libia y en Yemen, y podría alcanzar a Qatar, donde los Estados Unidos construyeron instalaciones del US Central Command (USCENTCOM) y US Army Forces Central Command (ARCENT), en las Sayliyah, acuartelando dos brigadas y más de 11.000 soldados. En la Base Aérea de Al Udeid, ubicada al oeste de Doha, están instalados el United States Central Command (USCC) y la United State Air Force Central Command (USAFCC), así como hospeda al 379th Air Expeditionary Wing de la USAF y No. 83 Expeditionary Air Group RAF. De una forma u otra, la guerra sectaria afectaría e involucraría a las tropas de los Estados Unidos, dado que hace décadas apoyan a Israel y a los regímenes dictatoriales de la región, inclusive la monarquía Wahhabi, absolutista y corrupta, de Arabia Saudita, y el resultado seria el incremento del anti-americanismo y el mayor fortalecimiento de Al Qaeda.

El desastre económico

Cerca del 64% de las reservas mundiales de petróleo (Irán es el cuarto mayor exportador) están situadas en el Medio Oriente, que suple el 70% de las necesidades mundiales de petróleo, y la ruta del Golfo Pérsico, atravesando el Estrecho de Ormuz hasta el Golfo de Oman, es vital para la economía mundial, dado que por ahí pasa el 40% del transporte marítimo global de petróleo y la guerra – inevitablemente, interrumpiría el flujo de 15 Mb/d del crudo hacia Europa y los Estados Unidos, así como hacia China, Japón y Corea del Sur, entre otros países. El Estrecho de Ormuz sería directamente afectado y, en consecuencia, el transporte de petróleo, aunque Irán, militarmente, no lo bloquease.

Desde principios de 2012, el precio del petróleo tipo Brent aumentó en cerca del 10% y llegó a U$S 125,98, en marzo, debido a la inestabilidad en el Medio Oriente. Irán exporta 2,5 millones de barriles de petróleo por día, y la Opep no tiene posibilidad de compensar este volumen, en el caso de un ataque de Israel a Irán. Y la guerra entre los dos países, además de masacrar, posiblemente, a millares de árabes e israelíes, así como americanos, elevaría el precio del gas y del petróleo a un nivel inimaginable, catapultado a una cifra superior a los U$S 250, o incluso llegar a los U$S 500 el barril, interrumpiendo el comercio y causando un cataclismo en la economía mundial, ya sacudida y deprimida, desde 2007-2008, por la crisis del sistema financiero, a partir del colapso del Lehman Brothers y otras corporaciones, y no superada ni en los Estados Unidos ni en Europa, hasta 2012. Los volátiles mercados financieros entrarían en un pánico total, con otro golpe, mucho más profundo, que atrasaría aún más la recuperación y el crecimiento económico de los Estados Unidos y, sobre todo, de la Unión Europea.

El ex presidente George W. Bush, en 2003, solicitó U$S 87 mil millones para la reconstrucción de Irak y de Afganistán. Sin embargo, desde entonces, los Estados Unidos están gastando cerca de U$S 2 trillones por año, en las dos guerras, y menos del 5% del total fue usado para la reconstrucción (47). Sólo en 2011, la campaña en Libia costó para cada taxpayer (contribuyente) americano cerca de U$S 2 millones por día./47 Y, a fin de año, los Estados Unidos habían gastado en torno de U$S 1 mil millón, suministrando a la OTAN misiles, aviones de monitoreo, drones y toda suerte de munición para derrocar el régimen de Muammar Gaddafi y llevar el país al caos.(48) Una conflagración, abarcando todo el Medio Oriente, involucraría necesariamente a los Estados Unidos, cuya deuda pública, el 11 de marzo de 2012, había alcanzado un monto de más de U$S 15,5 trillones, mayor que el PBI, estimado en U$S 15,04 trillones (2011), (50) y continuaba creciendo cerca de U$S 4,01 mil millones por día.(51) Y sus gastos en la región, que ya suman trillones de dólares, crecerían de una manera insoportablemente abrumadora.

En 2002, el presidente George W. Bush (2001-2005 y 2005-2009) acusó a Irán de constituir con Irak y Corea del Norte, el “axis of evil”. Y ordenó que el U.S. Strategic Command, apoyado por la Fuerza Aérea, elaborase planes para bombardear a Irán. Sin embargo, dentro del Pentágono, generales y almirantes advirtieron que el bombardeo de Irán probablemente no destruiría todas sus instalaciones nucleares y podría producir serias consecuencias económicas, políticas y militares para los Estados Unidos.(52) La comunidad de inteligencia no había encontrado evidencia específica de actividades clandestinas o de instalaciones ocultas y que los planes de guerra no estaban seguros de ajustarlas. Y el presidente George W. Bush retrocedió, pero atacó Irak y el general Collin Powell, entonces secretario de Estado, llegó, incluso, a comparecer ante la ONU y el Consejo de Seguridad, el 6 de febrero y el 7 de marzo de 2003, para probar que Saddam Hussein poseía armas químicas y nucleares y era necesario urgentemente atacarlo y derrocar su régimen. El presidente George W. Bush y el general Collin Powel mintieron. Irak no poseía ninguna arma nuclear ni química.

Un oficial de alto rango del Pentágono comentó con el notable periodista americano Seymour M. Hershque que la experiencia en Irak había sido profundamente fallida (deeply flawed) y había afectado la evaluación de Irán. Y agregó que “we built this big monster with Iraq, and there was nothing there. This is son of Iraq”.(53) Los Estados Unidos perdieron la credibilidad y, nueve años después de atacar e invadir Irak, donde perdieron cerca de 4.486 soldados, tuvieron 33.184 seriamente heridos y mataron entre 106.000 y 115.00 iraquíes,(54) el presidente Barack Obama tuvo que retirar sus tropas, antes del 31 de diciembre de 2011, dejando casi todo el país arruinado, 470.000 personas viviendo en 382 campamentos, en áreas inseguras, a las cuales les falta empleo y servicios básicos, de acuerdo a los datos de la United Nations High Commissioner for Refugees (UNHCR).(55) Y todavía existen cerca de un millón de iraquíes desplazados, por diversas regiones, y millares viven en condiciones deplorables, incapaces de volver a sus áreas de origen por causa de la inseguridad de la situación o de la destrucción de sus hogares y falta de servicios básicos.(56)

La situación en Afganistán, de donde los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN estaban planificando el retiro de las tropas para antes de finalizar el 2014, no es muy distinta. En marzo de 2012, el país continuaba siendo inseguro, en medio de una situación económica y políticamente inestable, con un gobierno corrupto e incompetente, en medio de graves problemas sociales – 1/3 de la población desnutrida, menos de 1/4 sin agua limpia, desempleo – y 2,7 millones de afganos refugiados en la región y cerca de 3 millones en el resto del mundo.(57) Las fuerzas de los Estados Unidos/OTAN habían destruido casas, culturas e infraestructuras y continuaba el desplazamiento de personas, cerca de 350.000, dentro de Afganistán. El 16 de octubre de 2011, el ministro de Agricultura, Mohammad Asif Rahimi, reveló que más del 30% de la población afgana vivía por debajo del índice de pobreza y que era necesario invertir en la agricultura cerca de U$S 1 mil millones por año para evitar la crisis de hambruna.(58) Diez años de ocupación por parte de las tropas de los Estados Unidos/OTAN hicieron de Afganistán uno de los países más pobres, inestables e inseguros del mundo.(59)

Según el informe “Costs of War”, preparado por académicos, participantes del Eisenhower Research Project del Watson Institute for International Studies, de la Brown University, las guerras en Afganistán, Irak y Pakistán, en diez años, mataron 225.000 personas, incluyendo hombres y mujeres militares, mercenarios (contractors), de las empresas privadas militares, y civiles. Sólo en Afganistán, murieron 137.000 civiles y 35.600 civiles más, fueron muertos en Pakistán. Hasta agosto de 2011 habían muerto 5.998 soldados americanos, 43.184 fueron declarados oficialmente heridos, en Afganistán y en Irak, y 54.592 requirieron ser retirados del teatro de las Operations Enduring Freedom, Iraqi Freedom, New Dawn. por motivos médicos. Y los costos financieros se situaban entre U$S 3.2 y U$S 4 trillones, incluyendo asistencia médica y ayuda a los que están o quedarán mutilados. Existen muchos otros costos que no pudieron ser cuantificados, pero las guerras contra el terror, emprendidas por los Estados Unidos, fueron casi totalmente financiadas por préstamos, intereses de U$S 185 mil millones ya pagados o a pagar, y otro U$S 1 trillón puede aumentar a través de 2020.(60) Esto significa que entre el 3% y el 4% del costo anual de las dos guerras, por un valor total de U$S 1.27 trillones, fue financiado con tarjeta de crédito, según Joseph Lazzaro.(61)

Con dos guerras perdidas, en Irak y en Afganistán, del cual todavía busca una retirada más o menos honrosa para sus tropas, el presidente Barack Obama parece conciente del problema tanto económico como militar. Y no quiere emprender una aventura, especialmente en un año electoral, aunque no se pase por alto el grado de “inestabilidad e inmadurez” de la opinión pública, en los Estados Unidos, es decir, de “su potencial de histeria” según observó, hace algunos años, el inolvidable cientista político americano Brady Tyson.(62) La comunidad de inteligencia de los Estados Unidos no está convencida de que Irán pretenda realmente construir armas nucleares y la National Intelligence Estimate (NIE) de 2011 confirmó las conclusiones de 2007 y 2010, según las cuales el programa fue detenido desde 2003. (63) Sin embargo, no descartó la posibilidad de que sea capaz de producir bastante uranio enriquecido (HEU), que tanto sirve para uso civil (generación de energía nuclear), como para uso militar (producción de armas atómicas).

El general James R. Clapper Jr., director de la National Intelligence de los Estados Unidos, declaró que los especialistas americanos creen que Irán está preservando la opción de producir armamento nuclear, a pesar de que no había ninguna evidencia de que lo hiciera o que estuviese dispuesto a llevar adelante este propósito. El general David H. Petraeus, director de la CIA, así como el secretario de Defensa, Leon E. Panetta, y el general Martin E. Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, hicieron la misma evaluación en sus entrevistas en la televisión. (64) No es creíble que Irán fuese a atacar a Israel con ojivas nucleares, si las produjese. Un ataque de esta naturaleza sería también una masacre para la población palestina, dentro y fuera de Israel, y gran parte de la población del Líbano. El “second Holocaust”

Un punto importante que queda por considerar, es que cualquier ataque atómico iraní a Israel se convertiría también en una masacre a la población palestina fuera de Israel (y la población árabe dentro de Israel), y probablemente aniquilará a buena parte de la población del Líbano, etc.. Por lo tanto, los iraníes harían un holocausto no solamente de judíos y de árabes cristianos, sino también de árabes musulmanes (inclusive chiitas). ¡¿Que tal ?!…

Y el Ayatollah Ali Khamenei, líder de los (principistas) que vencieron las elecciones parlamentarias (Majlis Shora Eslami) de marzo de 2012, y Supremo Guardián de sus leyes religiosas (Velayat-e Faqih), reiteró que Irán no estaba en busca de armas “nucleares” y almacenarlas era “inútil y peligroso”.(65)

Las contradicciones en Israel
Más de la mitad de la población de Israel es contraria a atacar Irán, según una investigación divulgada por el diario israelí Ha’aretz, y que, si fuese necesario, no debería hacerlo solo. (66) Pero el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, del Likud, está estrechamente aliado al partido Ysrael Beitenu, bajo el liderazgo del israelita ruso Avigdor Liebermen, ministro de Asuntos Extranjeros, y refleja la tendencia de la ultra-derecha, que pasó a influenciar gran parte de la población de Israel. Desde 1989, con la desintegración del Bloque Socialista, hasta 2011, cerca de 1 millón de israelitas rusos o rusos de origen judaico, habían emigrado hacia Israel, pasando a constituir 1/6 de la población judaica (cerca de 6 millones), la mayoría de los cuales era de derecha, aún con la mentalidad de la guerra fría. Por otro lado, los ultra-ordotoxos sionistas, fundamentalistas, y predominan entre los colonos de 350.000 a 400.000 colonos, que expanden sus asentamientos en la bíblica Judea y Samaria, es decir, la Banda Occidental o Cisjordania, los territorios ocupados por Israel en la guerra de 1967, anhelan retomar toda Palestina o Canáan, la Tierra Prometida, la Tierra de Israel (Eretz Yisrael), e influyen cada vez más en la IDF. Sin embargo, aunque todavía existan 256 Kibbutzim (16 religiosos), con cerca de 106.000 habitantes y ubicados en áreas periféricas, como Arava, el sueño de Israel como sociedad igualitaria ya se desvaneció.

El Adva – 2009-10 Annual Social Report demostró que casi el 40% de los israelíes “find it difficult or very difficult to live on their current income.” (67) El diario Ha’aretz calculó que los 500 israelíes más ricos poseen un monto de U$S 75 mil millones, en un país cuyo PBI es de apenas U$S 205 billones, mientras que las 20 familias más ricas controlan casi la mitad del mercado de acciones.(68) Y la fortuna conjunta de estos más ricos es un 25% mayor que el presupuesto de Israel en 2011.(69) Ellos son el principal sustento del gobierno de la coalición de los partidos Likud-Ysrael Beitenu, de extrema derecha. Y las masivas demostraciones de protesta, que culminaron, en septiembre de 2011, con la marcha de 430.000 personas (la mayor en la historia de Israel) en Tel Aviv, dejaron en evidencia que las principales contradicciones en el país no son apenas étnicas o religiosas, sino sociales. Más de 60 años después de su constitución, Israel presenta un enorme nivel de desigualdad, con una economía íntegramente dependiente de los Estados Unidos, de los cuales reciben, desde 1985, U$S 3 mil millones por año,(70) la mayor parte como ayuda militar, aunque no cubra todos los gastos del presupuesto militar, evaluado como mínimo en U$S 13 mil millones o, aproximadamente, el 7-8% del PBI, uno de los más altos del mundo.(71) El costo de los Estados Unidos, con la inestabilidad en el Medio Oriente, cuyo epicentro es el conflicto Israel-Palestina, alcanzó un total de casi U$S 3 trillones, en dólares de 2002, mayor que el costo con la guerra en Vietnam. (72)

Todo indica que la retórica de Benjamin Netanyahu, ávido de atacar Irán, sea para presionar al presidente Barack Obama para que le conceda armas aún más sofisticadas y avanzadas a Israel, al competir con los extremistas del Partido Republicano. El presidente George W. Bush, durante su administración, se rehusó a venderle bombas de penetración profunda (bunker-penetrating bombs) y aviones de reabastecimiento, en consecuencia de las estimaciones de que Israel pudiese usarlos para atacar las instalaciones nucleares de Irán.(73) Sin embargo, el Premio Nobel de la Paz, presidente Barack Obama, accedió a los requerimientos del primer ministro, Benjamin Netanyahu, y autorizó al secretario de Defensa, Leon Panetta, a negociar con el ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, la venta de aviones de reabastecimiento y de bombas de penetración profunda (GBU-28 bunker-piercing).(74) El Ma’ariv Israeli News Service informó que el suministro de dichas armas a Israel apuntó a un acuerdo con el primer ministro Benjamin Netanyahu en el sentido de que él retardase el ataque a Irán hasta 2013.(75) Sin embargo, fuentes políticas de Israel informan que la mayoría del gabinete está a favor de un ataque militar a Irán, aún sin la aprobación de los Estados Unidos y el primer ministro, Benjamin Netanyahu, en el Knesset (Parlamento), hizo un discurso bien explícito y resuelto, declarando que no dudaría en tomar cualquier iniciativa, inclusive sin el acuerdo del presidente Barack Obama, y citó como precedente al primer ministro Menahem Begin (1977-1983), que mandó bombardear el reactor de Irak, contra la orientación de Washington y la opinión de Yitzhak Hofi, del Mossad, y Yehoshua Saguy, jefe de inteligencia de la IDF.(76) Y, al preparar a la opinión pública para la guerra, acusó a Irán de ser la “fuerza dominante”, por detrás de los ataques de Gaza, declarando que los “grupos de terror” están bajo su paraguas y que los israelíes podrían imaginar lo que ocurriría si estuviesen armados con bombas nucleares.

Según lo que percibió Aluf Benn, editor jefe del diario israelí Ha’aretz, el primer ministro Benjamin Netanyahu, desde que retornó de la visita a Washington, a principios de marzo de 2012, se empeñó, con un warmonger, en preparar a la opinión pública para la guerra contra Irán, intentando convencerla de que la amenaza a Israel es tangible y existencial y debe ser suprimida para evitar un “second Holocaust”.(77) No es creíble que Irán vaya a atacar a Israel con ojivas atómicas, si las produjese. Un ataque de esta naturaleza aniquilaría también a la población palestina, dentro y fuera de Israel, y gran parte de la población del Líbano. El “second Holocaust” al que el primer ministro Benjamin Netanyahu demagógicamente se refirió. Cualquier ataque atómico masacraría también a la población palestina, dentro y fuera de Israel, y probablemente a buena parte de la población del Líbano, etc. El “second Holocaust” no sería solamente de judíos, sino igualmente de árabes cristianos musulmanes (inclusive chiitas).

Sin embargo, aunque para contener las presiones del lobby a candidatos extremistas del Partido Republicano, continuase afirmando que todas las opciones estaban sobre la mesa, inclusive el “componente militar”, para impedir que Irán adquiera armas nucleares, el presidente Barack Obama desea evitar un enfrentamiento armado e insiste en la solución del impasse por medios diplomáticos, en medio de un endurecimiento de sanciones y operaciones encubiertas de sabotaje y asesinatos(78), la guerra en las sombras. No existe alternativa, por cuanto, en caso de un ataque aéreo a Irán, el escenario será el del Apocalipsis.

Cuando el cuarto Ángel tocó la trompeta y los cuatro Ángeles fueron liberados, que estaban encadenados en las orillas del Éufrates y se conservaban para la hora, el día, el mes y el año de la matanza de la tercera parte de los hombres; eran 200 millones de soldados y los caballos que montaban acorazados con una llama sulfurosa azul, tenían las crines como melena de león, de sus narinas salía fuego, azufre y humo y una tercera parte de los hombres fue muerta por estos tres flagelos, que les salían de las narinas. (79)

Fuente: http://www.rnv.gov.ve

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