Las dos caras de la operación #Kony2012

Lo confieso: me enteré tarde del fenómeno #Kony2012. Cuando vi el vídeo en You Tube ya tenía más de setenta millones de visitas. Una ventaja: he podido leer pros y contras, informaciones variadas, sin estar borracho de emoción. Luchar por causas sociales siempre me pareció loable. Detener a Joseph Kony, un tipo que recluta a niños para su ejército privado, parece una buena idea. Pero suelo cuestionar todo antes de opinar (deformación periodística). He buceado con calma en las Sospechas sobre una campaña masiva en Uganda de Iñigo Saez de Ugarte o en el gran análisis de Juanlu Sánchez, entre otros textos. También he estudiado los detalles de la estrategia para convertir el vídeo / campaña en un viral en Internet. A continuación, ofrezco dos versiones, dos caras, del fenómeno #kony2012. Como no creo en verdades absolutas ni en los maniqueísmos, os toca a vosotros escoger la versión que más os guste. Es válido quedarse con un pedacito de la versión happy romance+un trozo de versión thriller. O viceversa. Puedes tomártelo como dos pildoritas de ficción. O como la vida misma. Quien me conozca hace un tiempo o lea este blog creo que sabrá qué versión es mi predilecta.

#KONY2012 (versión ´romance feliz´). #Kony2012 es una genial campaña de activismo. Cuando la sociedad en red actúa, cualquier cosa es posible. La estrategia de la ONG Invisible Children ha sido redonda: ha implicado a personalidades de la cultura pop, a políticos influyentes y a internautas de todo el mundo. Construyendo un viral en las redes, la ONG llega a los medios de una forma mucho más espectacular. El hecho de que por primera vez el Gobierno de Estados Unidos haya decidido enviar soldados a un país (Uganda) por la presión ciudadana marca un antes y un después en la historia. Los ciudadanos somos un lobby de presión que cotiza al alza. Pronto substituiremos a los lobbies empresariales. Gracias a las redes sociales la sociedad tiene un poder nunca visto en la historia. #Kony2012 prueba, además, como demostraron los movimientos indignados de 2011, que es posible que el ciberactivismo de sofá se convierta en algo tangible en las calles. Los internautas pueden empapelar muros, colgar pancartas y luchar en el mundo físico. #Konny2012 demuestra que el monopolio vertical de los mass media y Gobiernos está cada vez más en entredicho. Cualquier persona puede ser un changemaker. Hemos llegado, por fin, a la tan esperada era del emprendedorismo social.

#KONY2012 (versión thriller). #Konny2012 es una siniestra campaña orquestada por el eje del mal formado por Hollywood, el Gobierno estadounidense, el fundamentalismo cristiano y el 1% que rige los hilos económicos del mundo. Por un lado, Invisible Children es una ONG tapadera que gira en torno a un principio: ” todo está alrededor de “Jesús y la evangelización (gran texto)”. Todo apunta a que reciben ingentes cantidad de recursos del ala más dura de la iglesia evangélica, del lobby armamentístico y de donantes anónimos que enchufan millones desde paraísos fiscales. Por eso, su transparencia es más que cuestionable: sus finanzas apenas son controladas por el privado Better Business Bureau (pagas para que den su bendición de transparencia). Su informe de gastos (pdf) indica que a Invisible Children le importa un carajo la cooperación y solidaridad: apenas el 30% de su presupuestos va destinado a estos programas. El resto lo invierten en efectistas campañas con aroma de anuncio de Coca Cola, en viajecitos y en unas oficinotas cool en San Francisco. La foto de los los tres fundadores de Invisible Children posando como Rambos salvadores  junto al Ejército de Liberación Popular de Sudán (foto que abre el post), muestra que el discurso anti bélico de la ONG es una estudiada pose. Sus fundadores son los clásicos pijo-que-van-de-guays. Uno de ellos se emborracha con frecuencia, destroza coches y se masturba en la vía pública. Lo peor de todo peor es que Kony2012 es una estratagema para justificar una intervención militar estadounidense en África, cuyo petróleo oculto puede sustituir la dependencia del oro negro de los árabes.

Hollywood, por su parte, bendijo la campaña por un motivo claro: #kony2012 es una nueva forma de lanzar una película. La campaña en realidad es un viral para que la mega producción Machine Gun Preacher, melodrama edulcorado sobre los niños soldado de África, se convierta en un verdadero éxito de taquilla. Y hay más, mucho más. #konny2012 está llena de errores, incorrecciones y simplicicaciones. Joseph Konny hace mucho que no está en Uganda. Da igual, es parte del plan. Uno de los objetivos de las donaciones recibidas del 1% es esconder la causa de los problemas de África y la venta de armas del primer mundo a Gobiernos y guerrillas del continente. #konny2012 es sensiblería barata. Directa al corazón. Simplista. Reduccionista. El tufillo neocolonialista, eso sí, no ha pasado desapercibido para algunos africanos.Pero el principal objetivo del 1% – con beneplácito de Washington – es crear una gigantesca cortina de humo para que la sociedad se olvide de los verdaderos culpables de la crisis. La estrategia de perseguir a Irán para esconder la crisis, publicada por Wikileaks, fue insuficiente. El 1% necesitaba algo más redondo, más impactante, más naïf. El 1% necesita algo que insinue que el ciberactivismo puede cambiar el mundo, pero allá lejos. Los enemigos son los señores de la guerra de África, no los encorbatados de Goldman Sachs.

Actuar sí, but not in back yard.  Además, tras la primavera árabe, el 15M español y Occupy Wall Street, el 1% que saquea el planeta y los pensadores príncipes de la  SOPA que aspiran a controlar Internet querían probar una cosa: que todavía consiguen imponer los mensajes desde arriba. Que una estrategia de marketing se pasa por los huevos a la sociedad en red y a la inteligencia colectiva. De momento, #kony2012 (ya con 80 millones de visitas) ha dado un buen sopapo al popular vídeo de Susan Boyle cantando que reinó en You Tube en 2009 (a #konny2012 apenas le faltan seis millones de visitas para superar al hit de Susan). Pero eso también se la sopla a la orquesta del 1%. El plan funciona. La sed de  venganza está saciada. Casi nadie habla durante estos días de las escandalosos bonus de los banqueros de JP Morgan.  Pan, You Tube y circo.

Pero el 1% no contaba con que el 99% no era idiota y…

Mi web: bernardogutierrez.es Dirijo la consultora futuramedia.net En Twitter soy @bernardosampa

Fuente: http://blogs.20minutos.es

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