No creas todo lo que lees

Encuesta revela la preocupante conducta de científicos que alteran y plagian datos para publicarlos.

Se encontró que un investigador había falsificado datos en su investigación sobre el antioxidante resveratrol, el cual se encuentra en el vino tinto y en las uvas rojas. (Cat Rooney/ La Gran Época)

Los Ángeles Times declaró en línea el 12 de enero que un investigador de la Universidad de Connecticut encontró que habían falsificado los datos sobre su investigación en el antioxidante resveratrol, el cual se encuentra en el vino tinto y las uvas rojas.

La revista médica británica (BMJ) declaró que un médico e investigador de vacunas contra la gripe con su centro de operaciones en la Universidad Leicester en el Reino Unido, había sido suspendido por una variedad de delitos menores como falsificar las firmas de sus colegas e incluirse él mismo en un estudio utilizando un nombre falso.

Seria confortante pensar en estos eventos como casos aislados en la comunidad científica. Sin embargo, según noticias publicadas en el BMJ el 12 de enero, la mala conducta de los científicos es “preocupante”, al menos en el Reino Unido.

La BMJ envió un cuestionario a más de 9.000 investigadores y revisores preguntándoles si tenían conocimiento de colegas que “inapropiadamente ajustaron, excluyeron, alteraron o inventaron información” con el propósito de publicarlos.

De los que respondieron, el 13% admitió que tenían tal conocimiento. El 6% admitió que eran conscientes de la mala conducta dentro de sus propias instituciones, la cual permanece sin suficiente investigación.

El 12 de enero, el Comité de Publicaciones Éticas (COPE) sostuvo una reunión para tratar el problema de la mala conducta cuando se hacían estudios en el Reino Unido.

Refiriéndose a la encuesta de la BMJ, la directora del COPE, la Dra. Elizabeth Wager, es citada diciendo, “esta encuesta concuerda con nuestra experiencia en el COPE, donde vemos muchos casos de instituciones que no cooperan con las publicaciones y fracasan en investigar adecuadamente la mala conducta en las investigaciones hechas”.

En una editorial publicada el 4 de enero en el BMJ, la Dra. Wager y la editora de la BMJ, Fiona Godlee escribieron: “Hay mucho conocimiento o casos que emergen para sugerir que la aparente escasez de casos investigados públicamente tiene que ver más con una cultura académica cerrada, competitiva y temerosa que con la de investigadores británicos siendo honestos”.

Mi sensación es que si la cultura no fuera tan “cerrada, competitiva y temerosa”, probablemente veríamos que la mala conducta es inclusive más prevalente de lo que las recientes encuestas de BMJ sugieren. Y eso es un problema porque realmente necesitamos confiar en la integridad de los descubrimientos sobre las investigaciones al hacer informes verdaderos acerca de la salud y el manejo de las enfermedades.

Personalmente, estoy encantado de que instituciones tales como la BMJ y la COPE sean una fuente de luz sobre este asunto, pensando acerca de cómo podríamos impedir la mala conducta en las investigaciones.

El doctor Jhon Briffa es un médico y autor radicado en Londres con interés en la nutrición y la medicina natural. Su página en internet es DrBriffa.com.

Fuente: http://www.lagranepoca.com

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