¿CUÁNDO Y CÓMO SE PRODUJERON LOS EVANGELIOS?

Cuando investigamos las raíces de la enseñanza del Nuevo Testamento, debemos recordar que los Apóstoles fueron testigos oculares de los eventos de los evangelios. Pedro testificó ante el Gran Sanhedrín: “No podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído,” y en sus cartas, que aún entre liberales actualmente se tratan con más simpatía que antes, dice: “No seguimos fábulas ingeniosamente inventadas, sino que fuimos testigos oculares de su majestad”. Juan escribe: “Lo que hemos oído, lo que hemos visto . . . y lo que han palpado nuestras manos . . . damos testimonio y os anunciamos la vida eterna . . . Lo que hemos visto y oído, os proclamamos” (Hechos 4:20, II Pedro 2:16 y I Juan 1:1-3.). El libro de los Hechos insiste que sólo los que “han estado con nosotros” desde el tiempo del bautismo de Juan eran candidatos al cargo apostólico (Hechos 1:21-22.).

Esto conduce a la pregunta: ¿Qué garantías tenemos de que el mismo cuidado escrupuloso se haya aplicado al registro de los evangelios mismos? También pudiéramos preguntar: ¿Cuándo y cómo fueron escritos los evangelios? Definitivamente es obvio que cada uno de los evangelios presenta un testimonio peculiar a sí mismo, hasta en lo que concierne a su estructura. Difícilmente sería posible que algún reportero estrella de hoy alcanzara el mismo grado de precisión. No obstante, no equivalen meramente a cuatro grabaciones magnéticas, repitiendo lo mismo, palabra por palabra. Después de todo, los discípulos siguieron al maestro durante unos tres años y medio, y sólo cuando recordamos esto podremos entender el último versículo del evangelio de Juan: “Y hay también muchas otras cosas que Jesús hizo, que si se escribieran en detalle, pienso que ni aun el mundo mismo podría contener los libros que se escribirían”.

Existen cientos de libros que se han escrito únicamente sobre el origen de los evangelios. Desde los tiempos del padre de la iglesia, Agustín, a fines del siglo IV y principios del V, se han señalado similitudes entre los relatos escritos por los cuatro evangelistas.  Aun cuando muchos críticos han señalado de cuando en cuando que detrás de los reportes griegos están los originales semíticos, no obstante han sido estudiados con base en su supuesta afinidad con otras obras literarias griegas de la antigüedad. En otras palabras, la Cristología del Nuevo Testamento se consideraba indistinguible de la cultura más amplia de la era helenista. Un punto fundamental de partida, por ejemplo, era la suposición de que Jesús no pudo haber hablado en su propio tiempo acerca de la destrucción del Templo, por tanto, todos los evangelios debían haber sido escritos después del año 70 d. C. Se suponía que reflejaban ideas que ya habían echado raíces en las iglesias en lugar de que nos permitieran una perspectiva de la mente de Cristo haciendo impacto sobre la historia. El catedrático finés, Heikki Räisänen, por ejemplo, acepta, según el título de uno de sus libros, que “la ciencia aún está tratando de decidir cómo entender la Biblia”. “En el momento actual —prosigue—, los críticos no están de acuerdo sobre el asunto de que haya existido o no, un mito pre cristiano sobre el cual se pudiera haber fundado la especulación cristiana”. Él señala que, “con la caída de la hipótesis helenizante, el investigador aún queda incierto respecto a la pertinencia desde nuestra perspectiva, de estas especulaciones judías, que la reflexión cristiana utilizó en su época para ventaja propia”. Según su opinión, “no se ha encontrado ningún prototipo indiscutible de mito cristológico en un entorno helenístico” (Heikki Räisänen, Raamattunäkemystä etsimässä, págs. 56-57.).

Si esto es así, se debe poner en tela de duda todas las teorías modernas y la fecha y orígenes de los evangelios se deben reconsiderar. Las cartas de Pablo son reconocidas, aun entre círculos liberales, como auténticas en términos generales, y su fecha se ubica entre los años 50-60 d. C. De modo que en este sentido el asunto no tiene discusión. Pero si los evangelios no fueron escritos hasta después de la destrucción del Templo, entonces su autenticidad también debe ser dudosa. Será de primordial importancia pues, establecer primero, si Jesús realmente habló de la destrucción del Templo antes de los hechos, y segundo, qué idioma hablaba.

¿Jesús realmente se refirió a la destrucción de Jerusalén como lo afirman los evangelios?

Existen tantos indicios de que éste realmente fue el caso que resulta difícil sostener lo contrario. En Mateo 22:7, donde Jesús relata su parábola acerca del banquete de bodas, dice que el rey envió a su ejército y “quemó su ciudad”. Al final del capítulo siguiente habla de cómo anhelaba reunir a los habitantes de Jerusalén como la gallina junta a sus polluelos debajo de sus alas, pero como ellos no estuvieron dispuestos, dice: “He aquí, vuestra casa se os deja desierta.”. En hebreo la palabra que se usa para ‘Templo’ es bayith, que significa ‘casa’.  Lucas 21 también anuncia que Jerusalén será rodeada por ejércitos y que su “desolación” entonces estará cerca. “Y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan”. Estas cosas no son meros inventos de percepción retrospectiva.

La destrucción del Templo en Jerusalén fue predicha, no sólo por Jesús, sino también por otros judíos letrados de la época. Existen tres fragmentos en el Talmud que se refiere a algo terrible que sucede “40 años antes de la destrucción del Templo,” y que se dice tuvo diversas consecuencias, una de las cuales fue que “los sacrificios perdieron su eficacia”. Johanan Ben Zakkai, un amigo de Nicodemo, clamó en una ocasión en que las puertas del Templo se abrieron por sí solas: “O Templo, Templo . . . ¡Yo sé que has de ser destruido!” Con esto se refería a Zacarías 11:1: “¡Abre tus puertas, Líbano, y consuma el fuego tus cedros!” (Ej. Yoma 39b.) ‘Líbano’, según los rabinos, es un nombre secreto para referirse al Templo, porque sus letras raíces forman la palabra ‘emblanquecer’: el Templo por tanto “emblanquece” los pecados de la nación.

La profecía más clara respecto a la destrucción del Templo es, por supuesto, el capítulo 9 de Daniel, al que hace referencia incidental el historiador judío Josefo, (Antigüedades X 10-11.) quien también registró el hecho admirable de que la puerta oriental del Templo se abrió por sí sola durante la noche. (Guerras de los Judíos VI 5,3. Véanse también las observaciones de Jacob Neusner sobre esto en First Century Judaism in Crisis, págs. 73-75.) La prueba más fuerte de que se consideraba posible la destrucción del Templo, se encuentra en las Guerras Judías de Josefo: Durante la fiesta de los tabernáculos “cuatro años antes de la revuelta judía,” cuando “la ciudad florecía y se encontraba en perfecta paz,” un cierto Jesús, hijo de Anano, empezó a proclamar noticias extrañas, clamando a gran voz: “¡Una voz clama contra Jerusalén, contra el Templo de Dios, contra la nación entera!” Continuaba, de noche y de día, “por todas las avenidas y los callejones de la ciudad,” y a pesar de que tanto los oficiales judíos como los romanos lo azotaban hasta dejar al descubierto sus huesos, “no derramó una lágrima ni reprendió a sus perseguidores”. Perseveró en esto durante “siete años y cinco meses, hasta la fecha misma del sitio de la ciudad”. Finalmente, a su clamor de “¡Ay de ti, Jerusalén!” agregó las palabras: “¡Ay, Ay de mí también!” Poco después de que comenzara el sitio, nos dice Josefo, fue muerto por una piedra de una balista romana. (Guerras de los Judíos, VI, al final de 5,3.)

Lucas 19:41-44 nos proporciona un cuadro más detallado de la profecía de Jesús respecto a la destrucción que estaba a punto de venir sobre Jerusalén:

“Cuando se acercó, al ver la ciudad, lloró sobre ella, diciendo: ¡Si tú también hubieras sabido en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está oculto a tus ojos. Porque sobre ti vendrán días, cuando tus enemigos echarán terraplén delante de ti, te sitiarán y te acosarán por todas partes. Y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo de tu visitación”.

Existe un comentario en el Talmud acerca de Jeremías 13:17, donde el profeta “llora en secreto,” a causa del orgullo que se niega a “dar gloria al SEÑOR,” y por esto, “el rebaño del SEÑOR será llevado cautivo”. R. Shmuel Bar Yitsh. ak dice que: “esto es el resultado de la pecaminosidad de Israel, y es la razón por la que la Tora les será quitada y entregada a las nacions gentiles”. (Haggiga 5b.) El Talmud mismo interpreta esto en el sentido de que Dios mismo permitirá que el Templo sea destruido y que hasta los “ángeles de paz” llorarán por él. Había algo de este mismo pesar en el lamento de Jesús.

Si Johanan Ben Zakkai “sabía” que el Templo sería destruido, y si esta extraña expectativa ya circulaba en el ambiente en ese tiempo, entonces existen buenas razones para rechazar la vaca sagrada de la teología de que Jesús “no pudo haber” hablado de estas cosas con anticipación. De esta manera nuestra actitud hacia la predicación escatológica de Jesús también adoptará un tono más positivo. Hasta en la televisión finesa se ha presentado la tesis de que el evangelio de Marcos tiene una perspectiva escatológica más corta que los demás, y que él esperaba la segunda venida de Cristo en su propio tiempo. No obstante, Marcos también dice respecto al santuario, que “no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada,” y que antes de la segunda venida, “el evangelio debe ser predicado a todas las naciones”. (Marcos 13:2 y 10) Si intentamos determinar la fecha de los orígenes de los evangelios apoyándonos en suposiciones tan falsas, sólo servirán para impedir que prestemos oído al testimonio del propio Nuevo Testamento.

El Doctor Bo Reicke escribe en uno de sus estudios, que “no es más que dogma patriotero y superficial sostener en la crítica neotestamentaria, que los evangelios deben haber sido escritos después de la revuelta judía [66-70 d.C.], sólo porque contienen profecías respecto a la destrucción del segundo Templo que sólo pueden haberse insertado en una fecha posterior”.  Véase Bo Riecke, Synoptic Propheciese on the Destruction of Jerusalem, en Nov. Test. Suppl. Leiden 1972, 121-134.

El origen de la palabra -Dios- al tenor de la fuente Hebrea

Dios

<el (lae), «dios». Este término fue la forma más común de denominar a una divinidad en el Oriente Medio antiguo. Aunque muy a menudo aparece solo, <el se combinaba también con otras palabras para formar un término compuesto referente a la deidad o para identificar de alguna manera la naturaleza y las funciones del «dios». De ahí que la expresión <el elohim yishrael («Dios, el Dios de Israel»; Gn 33.20) identifique las actividades específicas del Dios de Israel. En la antigüedad, se creía que conocer el nombre de una persona le otorgaba poder sobre ella. Se consideraba que el conocimiento del carácter y atributos de los «dioses» paganos permitiría a los adoradores manipular o influir en las deidades en formas más eficaces que si sus nombres permanecieran desconocidos. Hasta cierto punto, la ambigüedad del término <el frustraba a las personas que esperaban obtener de algún modo poder sobre la divinidad, porque el nombre prácticamente no indicaba cosa alguna sobre el carácter del «dios». Esto se ajusta en particular a <El, principal «dios» cananeo. Los antiguos semitas se mantenían espantados ante los poderes superiores de los dioses y hacían cuanto estuviera a su alcance para propiciarlos. Generalmente asociaban a las divinidades con la manifestación y uso de un enorme poder. Tal vez esto se refleje en la curiosa frase hebrea: «Poder [<el] hay en mi mano» (Gn 31.29 rv-95, rvr; «tengo poder» lba, rva; «podría hacerte mal» bj; bla; cf. Dt 28.32). Algunas frases hebreas en los Salmos asocian a <el con aspectos impresionantes de la naturaleza, como los cedros del Líbano (Sal 80.10) o montañas (Sal 36.6). En estos casos, es clara la connotación de magnificencia y majestad.

Los nombres compuestos con <el eran comunes en el Oriente Medio durante el segundo milenio a.C. Metusael (Gn 4.18) e Ismael (Gn 16.11) son dos nombres que provienen de un período muy temprano. Durante el período mosaico, <el era sinónimo del Señor que libró a los israelitas de la esclavitud de Egipto y les ayudó a vencer en batalla (Nm 24.8). Esta tradición del <el hebraico como un «Dios» que se revela a sí mismo en poder y establece relación de pacto con su pueblo es muy prominente tanto en la poesía (Sal 7.11; 85.8) como en la profecía (Is 43.12; 46.9). Los israelitas hacían uso común del nombre de <el para denotar la provisión o el poder sobrenatural. Esto era a la vez normal y legítimo, puesto que el pacto entre Dios e Israel aseguraba a un pueblo obediente y santo que las fuerzas creativas del universo le sostendrían y protegerían en todo momento. A la inversa, si desobedecían y apostataban, estas mismas fuerzas les castigarían severamente.

<elah (Hl;aÔ), «dios». Este vocablo arameo equivale al término hebreo <eloÆah. Es una expresión general para «Dios» en los pasajes arameos del Antiguo Testamento y también una forma cognada del vocablo <allah, que los árabes usan para hablar de Dios. El término se emplea ampliamente en Esdras: aparece no menos de 43 veces entre Esd 4.24 y 7.26. En cada caso, se refiere al «Dios» del pueblo judío, fuese o no un judío el que lo usara. Este es el caso cuando el gobernador de la provincia de «Más Allá del Río» (es decir, al oeste del río Éufrates) le habló a Darío el rey acerca de «la casa del gran Dios» (Esd 5.8). Asimismo, Ciro instruyó a Sesbasar, gobernador, «que la casa de Dios sea reedificada» (Esd 5.15) en Jerusalén.

Aunque los persas sin duda no adoraban al «Dios» de Israel, le otorgaban la dignidad que correspondía al «Dios de los cielos» (Esd 6.10). Lo hacían en parte por superstición; aunque la naturaleza pluralista del recién conquistado Imperio Persa exigía que honrasen a los dioses de los pueblos conquistados, en aras de la paz y de la armonía social. Cuando Esdras usa el término <elah, a menudo especifica el Dios de los judíos. Habla, por ejemplo, del «Dios de Israel» (5.1; 6.14), el «Dios del cielo» (5.12; 6.9) y el «Dios de Jerusalén» (7.19). Asocia además a «Dios» con su casa en Jerusalén (5.17; 6.3). En el decreto de Artajerjes se habla del «sacerdote Esdras, escriba de la ley del Dios de los cielos» (7.12, 21). Esta designación parecería extraña viniendo de un rey persa pagano, si no fuese por la política de tolerancia religiosa que practicó la dinastía Aqueménide. En otras partes de Esdras, <elah se asocia con el templo, tanto en su construcción (5.2, 13) como un edificio concluido y consagrado para el culto divino (6.16).

En el único versículo de Jeremías escrito en arameo (10.11), el vocablo <elah se encuentra en su forma plural para describir a los «dioses» que nada tuvieron que ver con la creación del universo. Aunque estos «dioses» falsos los adoraban naciones paganas (y hasta reverenciados por algunos hebreos en el cautiverio babilónico), esas deidades acabarían pereciendo porque no eran eternas.

El libro de Daniel se vale de <elah para hablar tanto de los «dioses» paganos, como del único «Dios» verdadero. Los sacerdotes caldeos dijeron a Nabucodonosor: «Además, el asunto que el rey demanda es difícil, y no hay delante del rey quien lo pueda declarar, salvo los dioses, cuya morada no está con los mortales» (Dn 2.11 rva). Los caldeos se refirieron a esos «dioses» cuando informaron que Sadrac, Mesac y Abed-nego rehusaban participar en idolatría en la llanura de Dura (Dn 3.12). Daniel enumera estos «dioses» cuando condenó el abandono de Nabucodonosor por el culto al único y verdadero «Dios» de Israel (Dn 5.23). En Dn 3.25, el término se refiere a un ser o mensajero divino enviado a proteger a los tres jóvenes hebreos (Dn 3.28). En Dn 4.8–9, 18; y 5.11, aparece la frase «espíritu de los dioses santos» (rv, rva, rv-95, lba, bla; «Dios Santo» nrv). Las menciones restantes de <elah se refieren al «Dios» viviente a quien Daniel adora».

<eloÆah (H’/laÔ), «dios». Este nombre hebreo para «Dios» corresponde al término arameo <elah y al ugarítico il (o tratándose de una diosa, ilt). El origen del término se desconoce y se usa pocas veces en las Escrituras como un apelativo divino. Por cierto, su distribución en los varios libros de la Biblia es curiosamente desigual. Aparece <eloÆah 40 veces en Job entre 3.4 y 40.2; en el resto del Antiguo Testamento el término no se usa más de 15 veces.

Algunos eruditos consideran que el vocablo <eloÆah es la versión singular de la forma plural común <eloÆhéÆm, plural de majestad. Se suele pensar que <eloÆah es vocativo, con el significado de «Oh Dios». Pero no está muy claro por qué se necesitó tener una forma vocativa especial para dirigirse a Dios, puesto que el plural <eloÆhéÆm se traduce a menudo como vocativo cuando el adorador se dirige directamente a Dios, como en Sal 79.1. Es obvio que hay una relación lingüística entre <eloÆah y <eloÆhéÆm, pero no es fácil precisarlo.

El vocablo <eloÆah predomina más en la poesía que en la prosa, lo que es particularmente cierto en Job. Algunos eruditos han sugerido que el autor de Job escogió a propósito una descripción de la divinidad que evitara las asociaciones históricas que se encuentran en frases como «el Dios de Betel» (Gn 31.13) o «Dios de Israel» (Éx 24.10). Pero aun el libro de Job no es históricamente neutral, puesto que en la introducción se mencionan lugares y personas (cf. Job 1.1, 15, 17). Tal vez el autor consideró que <eloÆah fuese un término adecuado a lo poético y por consiguiente lo usó consecuentemente. Esto, al parecer, es el caso también en Sal 18.31, donde encontramos <eloÆah en lugar de <el, como en el pasaje paralelo en 2 S 22.32). También aparece <eloÆah como un término para «Dios» (Sal 50.22; 139.19; y Pr 30.5). Aunque <eloÆah como nombre divino apenas se usa fuera de Job, su historia literaria se extiende desde a lo menos el segundo milenio a.C. (como en Dt 32.15) hasta el siglo V a.C. (como en Neh 9.17).

<el shadday (yD’v’ lae), «Dios Todopoderoso». La combinación de <el con un término calificativo representa una tradición religiosa que quizás estuvo presente entre los israelitas desde el tercer milenio a.C. Algunos siglos después, shadday aparece en nombres personales hebreos tales como Zurisadai (Nm 1.6) y Amisadai (Nm 1.12). El uso más antiguo del apelativo como título de divinidad («Dios Todopoderoso») se encuentra en Gn 17.1, cuando «Dios» se identifica con Abraham.

Lamentablemente, no se encuentra ninguna explicación del nombre; tampoco las indicaciones que se dan «camina delante de mí y sé perfecto» no aclaran el significado de shadday. Los estudiosos han intentado entender el nombre relacionándolo con el término acádico shadu («montaña»); porque «Dios» reveló su gran poder con fenómenos relacionados con montañas como erupciones volcánicas o tal vez porque se le consideraba fuerte e inmutable como las «montañas eternas» en la bendición de Jacob (Gn 49.26 rva). Por cierto que un aspecto importante de la religión mesopotámica fue la asociación de la divinidad con montes. Se creía que los «dioses» preferían morar sobre los picos de los montes y los templos que los sumerios construyeron en forma de torres escalonadas, los zigurats, eran montes artificiales con propósitos cúlticos. Se acostumbraba construir un pequeño templo en la cúspide del zigurat para que la deidad patronal descendiera del cielo a morar allí. Los hebreos comenzaron su propia tradición de la revelación a partir de los montes poco después del éxodo, pero para entonces el nombre <el shadday se había reemplazado por el tetragrama Yahveh (Éx 3.15; 6.3).

<El shadday fue el nombre de «Dios» que los patriarcas usaron en relación con el pacto hasta el tiempo de Moisés, cuando se dio una nueva revelación (Éx 6.3). El pacto abrahámico se caracterizó por un grado de aproximación entre «Dios» y los protagonistas humanos que sobresale en la historia de los hebreos. El «Dios Todopoderoso» se reveló como una deidad poderosa capaz de realizar todo lo que se propone. Sin embargo, el grado de intimidad entre <el shadday y los patriarcas en varias etapas de su peregrinaje demuestra que el pacto involucró el cuidado y amor de Dios para la creciente familia que Él escogió, protegió y prosperó. Condujo a la familia del pacto de lugar en lugar, estando claramente presente con ellos en todo momento. Las formulaciones del pacto muestran que Dios no estaba preocupado con ritos cúlticos ni celebraciones orgiásticas. Más bien demandó un grado de obediencia tal que permitiría a Abraham y a sus descendientes caminar en su presencia, y tener vidas morales y espirituales sin tacha (Gn 17.1). Por tanto, el verdadero servicio a <el shadday no fue cúltico ni ritualista, sino de carácter moral y ético.

Durante el temprano período mosaico, el nuevo nombre redentor de «Dios» y la formulación del pacto sinaítico hizo que <el shadday pasara a ser casi obsoleto como apelativo de divinidad. Más adelante, en el Antiguo Testamento, el nombre aparece unas 35 veces, la mayoría en Job. De vez en cuando el nombre se usa como sinónimo del tetragrama Jahveh (Rt 1.21; Sal 91.1–2) para subrayar el poder y la fuerza de «Dios» en la forma usual.

<el >oÆlam (µl;/[ lae), «Dios de la eternidad; Dios eterno; Dios sempiterno». Hay formas relacionadas con el término >oÆlam en varias lenguas del Oriente Medio antiguo; todas se refieren a la extensión del tiempo o al tiempo muy distante. La idea parece ser cuantitativa en vez de metafísica. Por eso, en la literatura ugarítica, >bd >lm significa «esclavo permanente»; el término >lm (al igual que el hebreo >oÆlam) expresa un período inmensurable o de larga duración.

Únicamente en contados pasajes poéticos, como Sal 90.2, se juzga que estas categorías temporales no alcanzan a describir la naturaleza de la existencia de «Dios» como <el >oÆlam. En estos casos, se considera que el Creador ha sido «desde la eternidad hasta la eternidad»; pero aun este uso de >oÆlam expresa la idea de una existencia continua y mensurable en vez de una condición idependiente de consideraciones temporales.

El nombre de <el >oÆlam se asoció predominantemente con Beerseba (Gn 21.21–34). El asentamiento de Beerseba se fundó quizás en la Edad de Bronce temprana, y la narración de Génesis explica que el término significa «pozo del juramento» (Gn 21.31). Sin embargo, también podría significar «pozo de los siete», debido a los siete corderos que se apartaron como testigos del juramento.

Abraham plantó un árbol conmemorativo en Beerseba e invocó el nombre del Señor como <el >oÆlam. El hecho que Abraham permaneciera muchos días en la tierra de los «filisteos» parece sugerir que asociaba continuidad y estabilidad con <el >oÆlam, quien no lo limitaba las vicisitudes del tiempo. Aunque Beerseba tal vez fuera en su origen un lugar en que los cananeos adoraban, el local se asoció más tarde con la veneración al Dios de Abraham.

Más tarde Jacob viajó a Beerseba para ofrecer sacrificios al Dios de su padre Isaac. Sin embargo, no ofreció sacrificios a <el >oÆlam por nombre; y aunque tuvo una visión de Dios, no recibió una revelación que este fuese el Dios que Abraham veneró en Beerseba. Es más, Dios omitió mencionar el nombre de Abraham declarando que era el Dios del padre de Jacob.

Génesis 21.33 es el único lugar en el Antiguo Testamento en el que aparece el título de <el >oÆlam. Isaías 40.28 es el único caso donde >oÆlam se usa junto con un nombre que significa «Dios».

Fuente: http://www.ministros.org/Hebreo/4.htm

Las Guerras Nucleares de los Cavernícolas

La humanidad lleva más de 200 años consolidando una idea evolutiva que se opone a las evidencias físicas y literarias de nuestro pasado. ¿Hasta qué punto hemos sido engañados por un conjunto de hipótesis inconsistentes? ¿Qué sabemos realmente de nuestro pasado?

India

Algunas traducciones importantes de los Vedas se han publicado por la Sociedad Internacional para la Conciencia Krishna (International Society for Krishna Consciousness (ISKC)), una secta hindú a nivel mundial fundada en 1.965 por un hombre de negocios hindú retirado y dedicado a la deidad hindú, Krishna. Las traducciones de ISCK describen a los antiguos “dioses” hindúes y sus reyes sirvientes humanos viajando en naves espaciales, comprometidos en guerras interplanetarias y disparando con armas que emiten poderosos rayos de luz, tal como se relata cuidadosamente en los textos sagrados hindúes llamados “Vedas”. Por ejemplo: en el Srimad Bhagavatam, Canto Sexto; Parte 3, podemos leer: “En una ocasión mientras el Reyn Citraketu estaba viajando en el espacio exterior sobre un aeroplano brillante dado a él por el Dios Vishnu (el principal Dios hindú) el vio al Dios Siva (otro Dios hindú)…”.

El Srimad Bhagavatam habla de una raza de “demonios” la cual invadió a tres sistemas planetarios. Opuesto a los “demonios” estaba el dios Hindú Shiva quien poseía un arma poderosa con la cual disparaba a las naves enemigas desde su posición: “Las flechas lanzadas por el Dios Shiva parecían como rayos ardientes emanando del globo solar y cubiertos por tres aeroplanos residenciales que no podían ser vistos más”. Si esas y otras traducciones de los Vedas son precisas nos dan “dioses” como humanos siglos atrás, quienes retozaban en naves espaciales silbantes, comprometidas en combates aéreos y portando armas de rayos letales. Esto se ve en varios casos en otros libros hindúes como el Mahabaharata, el Ramayana, el Kiratarjuniya, y hasta el sagrado Samarangana Subtrahara cuya antigüedad sobrepasa los 3.000 años donde describen claramente discos y bolas de fuego voladores y portadores de armas de destrucción de masas.

En otro texto, las primeras cuatro líneas de un himno dicen: “Ahora la grandeza del carro de Vata,

Rompiendo va Y estruendoso es su ruido A los cielos toca, Produce luz espeluznante (un deslumbrante rojo encendido) Y un remolino de polvo encima de la tierra.”

Australia

Viajando hacia el sur de Oceanía, nos encontramos con la mitología wandjina en la Australia aborigen. De acuerdo al relato, los Wandjinas u hombres de las figuras rupestres encontradas en Kimberley al noroeste de Australia, fueron descubiertas en el año 1.838, pero su fecha de datación solo se descubrió en 1.996 mostrando igual que las leyendas indígenas en cuanto a estos seres, que convivieron con gigantes de hasta 5 metros de altura corroborado por el descubrimiento de hachas de mano, mazas, cuchillos y diversas herramientas con un peso de entre 5 y 16 Kg. Del mismo modo ya en 1.970 se descubrió una huella de un pie con forma humana de 59 centímetros de largo por 18 de ancho. La datación de las “grandes” herramientas descubiertas se fijó en unos 100.000 años y los restos fósiles humanos hallados se acercan a una antigüedad de 200.000 años.

Según la leyenda, en el tiempo de los sueños hubo una gran batalla en Uluru donde dos fuerzas aéreas devastadoras se enfrentaron bélicamente con armas tan poderosas que arrasaron la geografía solo dejando extraños monolitos en la tierra que hoy inquietan a los científicos que las investigan.

Ucrania

Hace algunos años la revista rusa Aura-Z publicó un artículo por el investigador ruso Vladimir Rubtsov acerca de un hallazgo de alta extrañeza: un artefacto misterioso conocido únicamente por el apelativo “La Bola Negra” y cuyo origen era aparentemente extraterrestre. La esfera había sido sometida a la consideración de especialistas de gran prestigio de la Academia Rusa de Ciencias, el Instituto de Ingeniería Física de Moscú, y la Asociación Industrial y Científica Soyuz. El descubrimiento del aparato fue producto de un accidente afortunado. En 1.975, durante la realización de excavaciones rutinarias en una cantera en el sur de la Ucrania, los obreros dieron con el objeto a una profundidad de 8 metros. Uno de los trabajadores quedó sorprendido por la configuración casi perfecta del objeto y la extrajo, llevándola a su hogar como una novedad para su hijo.

Con el paso del tiempo, la capa de arcilla que cubría el objeto comenzó a desmoronarse, revelando una esfera de consistencia parecida a la obsidiana. Un maestro llevó la extraña formación al museo comarcal, en donde permaneció por muchos años antes de llegar a las manos de Boris Naumenko, académico adjunto al Instituto de Ciencias Terrestres. Naumenko y sus colegas habían oído relatos sobre el supuesto origen “extraterrestre” del objeto y sus poderes “psíquicos”, así que se lanzaron a realizar una investigación científica del objeto para averiguar su composición y origen. Las pruebas iniciales ensayadas sobre la “bola negra” revelaron que pesaba entre cuatrocientos y seiscientos gramos, tenían un diámetro de 18 pulgadas, y estaba revestida de una capa amarillenta de depósitos varios. No fue posible determinar su edad, aunque el descubrimiento se había producido en una capa de arcilla de 10´000.000 de años de edad, tomando en cuenta la posibilidad de que el objeto pudo haber sido depositado allí posteriormente. Sin embargo, resultó posible estimar que las partículas que rodeaban el objeto tenían varios millones de años de edad.

El investigador Rubtsov pasa a decir en su artículo que se practicaron varias radiografías al objeto y se descubrió que tenía un núcleo cuya densidad era menor que cero. La superficie vidriosa del objeto no guardaba parecido alguno con las sustancia vítreas conocidas, y la antigüedad del objeto eliminaba la posibilidad de que el objeto fuese manufacturado por civilizaciones humanas. Y si resultaba cierto que el objeto era artificial, representaba la tecnología de una sociedad no humana y posiblemente extraplanetaria. La masa negativa del núcleo del objeto llevó a varios sabios a pensar que se trataba de un envase que contenía antimateria: parte del sistema de propulsión de una posible astronave. Rubstov comenta que la única manera de determinar el contenido del objeto era perforándolo, con resultados que bien pudieran ser catastróficos.

Parecería ser que otros objetos extraños también fueron descubiertos en la antigua Unión Soviética. En 1.993, se encontró un objeto de forma espiral en una mina de los Urales. Las pruebas metalúrgicas comprobaron que se trataba de un artefacto hecho de wolframio y molibdeno y cuya edad podía fecharse entre 20.000 y 300.000 años de edad, es decir, más antiguos que el hombre moderno.

En otro caso sensacional sobre armas de destrucción masiva de los cavernícolas y alta tecnología de la prehistoria tenemos nuevamente a la Unión Soviética como protagonista. Desde 1.991, prospectores de oro, luego expediciones científicas (comisionadas por el Instituto Central de Investigación Científica de Geología y de Prospección de Metales Preciosos y Noferrosos de Moscú), descubrieron objetos, metálicos, muchos en forma de espiral, cuyo tamaño varía desde 3 centímetros para los mayores hasta ¡¡¡3/1000° de milímetro!!! Es lo que se denomina Nanotecnología en la era glaciar en los montes Urales. Millares de esos artefactos han sido encontrados en muchos emplazamientos en la parte oriental de los montes de Ural, en las orillas de varios ríos en unas capas sedimentarias datando del pleistoceno superior, en varias profundidades desde 3 hasta 12 metros. Estos objetos han sido estudiados por la Academia de Ciencias rusa de Syk ty vka, Moscú y San Petersburgo, así como por un instituto científico de Helsinki en Finlandia: “Los objetos mayores son de cobre, mientras que los pequeños son de tungsteno (punto de fusión 3.410° c.) o de molibdeno (punto de fusión 2.650° c.)”.
Según el sitio y la profundidad en donde se encontraron, la antigüedad de estos objetos se estima entre ¡¡¡20.000 y 31.800 años!!! El Instituto de Moscú publicó un informe pericial n° 18/485 del 29/11/96 que concluye: “LOS DATOS OBTENIDOS PERMITEN PENSAR EN LA POSIBILIDAD DE UNA TECNOLOGÍA DE ORIGEN EXTRATERRESTRE”.

Israel

La milenaria historia de la Reina de Saba y su romance con el rey Salomón tomaron hace unas décadas un gran giro inesperado gracias a las investigaciones de famosos escritor suizo de numerosos best sellers Erich von Däniken. El descubrimiento de varios Tajt Suleiman (árabe: “Templo de Salomón”) a los largo de la geografía del mundo islámico despertó la curiosidad de varios investigadores como von Dániken quienes encontraron una curiosa similitud entre todos estos “aparentes” templos a Salomón. Todos estos recintos disponían de cavidades no hechas por material conocido y con el fin de almacenar aceite y agua. Los emplazamientos semejaban hangares o plataformas de despegue para una nave en forma discoidal. Esto fue corroborado por dos investigadores simultáneamente en esos años cuando recibieron los planos del Templo de Jerusalén, y cuyas medidas demostraron que se trataba de una lanzadera de una nave en forma de disco y que según posteriores análisis funcionaba por medio de aceite y consumo de hidrógeno (propulsión por agua. Similar al testimonio Robert Lazar, ex funcionario de Área 51 que trabajó en el estudio de tecnología invertida a los ingenios volantes).

La aparición de Jehovah es sin duda una aguda yaga al imperio egipcio que dominó hasta el 1.500 a.C. un carro de fuego con un poder tal que arrasó completamente Egipto cuando el faraón se negó a liberar al pueblo de Moisés.

Sumeria y Fenicia

Las narraciones más antiguas de la humanidad asumen que los dioses venidos de las estrellas entraron una vez más en guerra y decidieron acabar con el mundo conocido anegándolo en agua. Según los textos sumerios y fenicios, hubo una gran guerra entre los dioses con súper armas destructivas que arrasaron al planeta. El investigador Michael Tsarion asume que las pruebas son irrefutables y es respaldado por Zecharia Sitchin, uno de los pocos hombres en el mundo capaz de leer antiguos símbolos sumerios. Ambos así como von Däniken y otro grupo de investigadores y científicos reconocidos creen que el mundo se enfrentó en una guerra nuclear una vez más hacia el 6.000 a.C. y fue el final de años de constantes guerras que llevaron al hombre a la perdición y a las cavernas. El intercambio nuclear eliminó de la faz de la Tierra todo vestigio de ciencia y tecnología.

“Todo existió ya!” dijo el reconocido rabino Ben Akiba, tal como cita la Biblia: “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del Sol. ¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido. No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después.” (Eclesiastés 1:9-11).

Grecia

El famosos filósofo Paltón habló de juna tierra más allá de las columnas de Hércules, una floreciente civilización de la que oyó hablar a los sacerdotes egipcios y que se dice que fue arrasada por una cataclismo más similar a una explosión atómica. Esto no era nuevo en la cultura helénica, los griegos temían a sus dioses los cuales disponían de vehículos maravillosos para desplazarse por el cielo y tenían el poder de lanzar rayos y fuego a su placer si alguien estaba en contra de su voluntad.

América

La tribu indígena norteamericana de los Salishan, procedentes de la Columbia Británica en Canadá, cuenta lo siguiente: “Una vez los hombres quisieron entablar una guerra contra los hombres celestes…”. ¿Creían que estaban en capacidad de enfrentarse a sus dioses? Las narraciones indígenas aluden a que los dioses venidos en los thunderbird (pájaros tronantes) eran y son, semejantes a nosotros, salvo en su tecnología. En uno de los casos dicen los Iroqueses, indios del estado de New York, los cuales afirman que la Tierra estuvo cubierta con agua, la cual poblaban monstruos: “Muy arriba se extiende el cielo, habitado por seres sobrenaturales…”.

Los propios relatos del Libro de Mormón, supuestamente descubierto por John Smith en los EE.UU. el cual relata la historia de la América precolombina (del 600 a.C. hasta el 400 d.C.) hablan de la catastrófica manifestación de un arma nuclear que devastó la Tierra. Esto no es nuevo si vemos el relato en el libro del Génesis sobre la destrucción de las ciudades de Shdom (Sodoma) y Amorá (Gomorra) cuando Jehovah lanzó fuego y azufre toda la noche y pulverizó la zona. Días después volvió el sobrino de Abraham y encontró el mismo fenómeno que en la explosión volcánica del Vesubio (Italia) y Armero (Colombia). El vaho dejó a toda criatura viviente como una estatua de sal, petrificado. Hoy día ese territorio es el más bajo de la tierra: se encuentra a 400 metros por debajo del nivel del mar, no nace ninguna planta en la zona; desde el aire se veo como cuando se lanza un puñado de harina al suelo; hay cuarzos, corales, estrellas de mar y conchas fosilizadas a varios kilómetros del epicentro, el medio del desierto; la unión del lago Tiberiades y el Lago que hoy se llama “muerto”, desapareció y la salinidad del lago se elevó al punto que es el lugar del mundo donde el agua es tan salada y no se propicia la vida. Recibió desde entonces el nombre de Iam a Melaj (Mar de la Sal), popularmente conocido como Mar Muerto, donde hoy existen plantas nucleares y reactores en el fondo debido a que el calor a mayor profundad y más elevado.

Los mayas, aztecas, olmecas y toltecas, son a su vez unos críticos del abuso de los dioses. Asumen que el mundo vivió varias catástrofes inimaginables, la última, que coincide con el diluvio bíblico (diluvio de Deucalión según los griegos y del Gilgamesh según los fenicios), que precedió a otra guerra medioambiental con armas imposibles hacia el 10.500 a.C. que ocasionó el último periodo glaciar según la ciencia moderna.

Armas prehistóricas

Evidentemente, si existieron armas de destrucción masiva en nuestra prehistoria, también tenían que haber armas de fuego. Un búfalo prehistórico fue hallado con un orificio de bala en el cráneo, esto sucedió también con un hombre de Neandertal descubierto en Zambia, y un homo Sapiens encontrado en España. Esto no es un fenómeno inusual o aislado, la ciencia quiere esconder la evidencia más sólida sobre este punto, la cual demuestra que un elevado número de dinosaurios machos líderes de manada fueron disparados en la parte posterior del cráneo con algo similar al láser, su cadáver arrastrado para que el olor atrajera al grupo entero y luego eran reunidos en fosas comunes donde los sepultaban por toneladas de arena.

La aparición del láser es igual de antigua, las Piedras de Ica en Perú relatan que hombres y dinosaurios convivieron juntos y estos se vieron obligados a tener que exterminarlos. Las piedras tienen miles de años y fueron talladas a láser. Este mismo caso de tallado a láser lo vemos en Sudáfrica, donde fueron encontradas cientos de pequeñas piedras semejando planetas con el ecuador marcado. El asunto radica en que estas piedras son más antiguas que los primeros seres invertebrados, según la hipótesis darwinista, ya que tienen la modesta antigüedad de 2,800 millones de años. Más viejas que los dinosaurios.

Otros casos sorprendentes

No obstante, es absolutamente necesario prestar atención a los descubrimientos de objetos que “funcionan” y cuya fecha nos parece imposible. El planeador de Saqqara constituye un ejemplo; tenemos la existencia de baterías eléctricas de hace 1.500 años de antigüedad, la parte exterior de la batería consiste en una simple vasija de barro, de algo menos de 15 centímetros de altura. Está taponada con betún en el que se ha montado un cilindro de cobre que penetra en la vasija unos 10 centímetros. El cilindro consta de tiras de cobre soldadas, y está cubierto con una tapa de cobre. En el interior del cilindro se encuentra una varilla de hierro, que se ha corroído adrede tratándola con algún ácido. Esta vasija fue hallada en Bagdad, y por lo visto data de la época de la dominación de los partos en esta parte de Irak, que duró desde 250 a.C. hasta el 224 d.C.

La cantidad de artefactos milenarios que son incluso más avanzados de lo que hoy conocemos desbordan los depósitos arqueológicos. Modelos de aviones, modelos de cohetes, modelos de ovnis, modelos de astronautas, bombillas, clavos, dedales, diamantes pulidos, bujías, mapas de la tierra y del espacio, relojes solares y lunares, cráneos de cristal, ciudades fortaleza, cuevas vitrificadas, nanotecnología, armas nucleares, operaciones de corazón, cerebro y cesárea, tornillos, tuercas, obeliscos, pirámides, cilindros, elementos no existentes en la Tabla Periódica, prótesis, talla de oro y ónice, lentes, anillos, anzuelos, anclas, cadenas de oro, hilo de oro, monedas, sellos, pinturas rupestres, cubos, discos, campanas, tarros, chicles, modelos de submarinos, ciudadelas, ciudades fortaleza, astronomía, presas, túneles, cuevas, ciudades subterráneas, hachas y lo más sorprendente: manipulación genética. Todo esto, no tratándose de nuestra era, ni de hace unos siglos sino de hace decenas, cientos y miles de años, y en una inmensa mayoría estos artefactos tienen “decenas, cientos y miles de MILLONES DE AÑOS!!”.

Es increíble, pero más allá de todo esto, las pruebas fósiles y las huellas halladas por arqueólogos siguen esta línea. El hombre existe hace miles de millones de años, y no solo en la Tierra sino en otras tierras. Una huella humana de 590 millones de años es una de las más controversiales de estás pruebas, ya que en esa época se cree que apenas empezaron a surgir los primeros seres vertebrados. El evolucionismo es un plan creados por un grupo de masones antirreligiosos de la familia Darwin que recibieron un fuerte fondo monetario por varias sociedades científicas y que han conseguido su objeto: engañar a la inmensa mayoría de seres humanos para que creamos que somos primates.

Primero estás las pruebas históricas y literarias, las evidencias y los hallazgos, luego con menos o nada de credibilidad tenemos las teorías y las hipótesis.

La extraña bola de la familia Betz

Pero mucho antes de que se descubrieran objetos extraños en Eurasia, una familia en la ciudad de Jacksonville (Florida, EE UU) había descubierto un artefacto que desafió todos los intentos realizados por clasificarla.

Según una noticia de Prensa Asociada del 12 de abril de 1974, Antoine Betz y su esposa Gerri encontraron un objeto de forma esférica que pesaba unos 9 kilogramos y cuyas dimensiones eran menores que las de una bola de jugar a los bolos. El extraño artefacto parecía estar hecho de un metal altamente pulido y fue hallado justo en medio del patio delantero de la casa de los Betz.

La “bola Betz”, como se le llegaría a conocer, era capaz de realizar proezas verdaderamente asombrosas, como rodar hacia un lugar determinado por su propia cuenta y regresar a la persona que la había hecho rodar; vibraba y zumbaba como respuesta a los acordes de una guitarra. El interés por la esfera la convirtió en la sensación del momento, llegando a atraer la curiosidad de la Marina de Guerra de EE UU, que la pidió prestada a los Betz para someterla a una serie de pruebas. Los escépticos no demoraron en presentarse, alegando que la milagrosa esfera de metal no era más que una válvula de retención de una fábrica de papel, y la curiosidad del público se extinguió después de dicha aseveración.

Sin embargo, el investigador Bill Baker llegó a establecer que la “bola Betz” era tan increíble como se había pensado originalmente. Presentando los datos producidos por las pruebas oficiales, Baker comprobó que el objeto parecía albergar cuatro objetos distintos en su interior y que contaba con tres polos magnéticos no lineales: una anomalía científica. Si se le golpeaba con un martillo, el objeto producía sonidos como una campana; si se le colocaba sobre una mesa de vidrio, el objeto parecía ir “en busca” de la orilla de la mesa para luego alejarse de ella; si se inclinaba la superficie de vidrio, el objeto se desplazaba -asombrosamente- en el sentido contrario. La especulación sobre la verdadera naturaleza del objeto misterioso iba desde una sonda alienígena hasta un dispositivo antigravitatorio extraído de un OVNI derribado.

El “fichero de delincuentes” de los objetos extraños

Los objetos artificiales de alta extrañeza como la “bola negra” en Rusia o la “bola Betz” difícilmente pueden considerarse como únicos en su clase. Se tratan, sencillamente, de añadiduras modernas a una colección de dispositivos de alta extrañeza que han sembrado la superficie de nuestro mundo durante siglos. Después de su descubrimiento, estos objetos son analizados, escudriñados y evaluados antes de caer en el olvido, o desaparecer por completo, a menudo de manera extraña.

El más famoso -y controvertido- de ellos lo es, sin duda, el cubo de Gurlt.

Este cubo o paralelepípedo de color plomizo, con caras ligeramente convexas, se descubrió en una veta carbonífera en Austria en 1865 cuya edad era de varios millones de años. Los estudiosos alemanes y austriacos que examinaron el dispositivo no dudaron que era artificial ni que había sido depositado en la veta en épocas más recientes. Cuando no fue posible adelantar los estudios sobre el objeto, el cubo (bautizado con el nombre de uno de los investigadores, el Dr. Gurlt) fue puesto a la vista del público en el museo de Salzburgo.

Algunos científicos opinaron que el objeto, hecho de acero al carbón, era de origen meteorítico y que había sido “reprocesado” hasta alcanzar su forma cúbica, dejando sin contestar la interrogante más significativa: ¿qué o quién era capaz de reprocesar metales durante la era de los dinosaurios?

El extraño objeto aparentemente fue destruido durante el bombardeo de Salzburgo en la Segunda Guerra Mundial, pero cuando un periodista ruso visitó el museo de dicha ciudad en la década de los años 70 con miras a escribir una nota sobre el objeto anómalo, el conservador del museo le informó que “no existían pruebas normales” sobre la existencia del objeto: se habían perdido todos los archivos del museo desde 1880 hasta 1910. El periodista tachó el cubo de Gurlt de fraude, y así se le considera como tal hasta el día de hoy.

Aunque resulta conveniente para todas las partes en el asunto descartar el artefacto como fraudulento, el fallecido autor francés Jacques Bergier, escribió sobre estos objetos detenidamente en su obra Las visitas extraterrestres desde el pasado prehistórico hasta el presente (Signet, 1975). Bergier sugirió que los artefactos anómalos representaban los sofisticados métodos de recopilación de datos de una civilización extrahumana, agregando que tales objetos serían capaces de albergar una gran cantidad de informacion mediante el grabado en los átomos de hierro. Bergier consideraba que un cubo o cilindro con las dimensiones del desaparecido objeto estudiado por Gurlt podría contener diez millones de años en datos, añadiendo que radiaciones sutiles invisibles a nuestra tecnología podrían “alimentar” dichos objetos hasta ser recuperados por sus dueños… quienesquiera que sean.

Pero el peso de la carga no descansa sobre el desaparecido cubo de Gurlt. Las selvas centroamericanas, por ejemplo, albergan enormes esferas de piedra cuyo propósito se desconoce, a pesar de numerosas teorías que las caracterizan como representaciones de sistemas solares extraterrestres, dispositivos de recaudación de energía y otras posibilidades.

Si estos enigmáticos objetos representan la evidencia más concreta de una presencia extraterrestre en el planeta Tierra, sería posible entonces sugerir que la misión de muchos de los “aterrizajes de OVNIs” consiste en recuperar tales dispositivos de recolección de datos, que habrían sido depositados, lógicamente, en lugares de acceso difícil o dónde la civilización humana aún no habría llegado. Sin embargo, los escépticos se quejarían que de ser así, seguramente sería posible coger desapercibido a un alienígena con las manos en la masa, por así decirlo.

Fuente: http://caminoluz.net

EL TRONO DEL ALTÍSIMO Y SU ASAMBLEA

Apocalipsis 4.1 Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo. La primera voz que Oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: “Sube Acá, y te mostraré las cosas que han de acontecer después de éstas”

Luego de la visión gloriosa del Mesías en el día del Señor, y de recibir el mensaje a las siete iglesias, Juan ve una puerta abierta en el cielo -la puerta de la revelación profética-, y la voz como de trompeta del ángel le insta a subir para que aprecie lo que ha de suceder.

Apocalipsis 4.2 Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he Aquí un trono estaba puesto en el cielo, y en el trono, uno sentado.

3 Y el que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina, y alrededor del trono había un arco iris semejante al aspecto de la esmeralda.

LA VISIÓN DEL TRONO
Al ingresar por la puerta abierta de la revelación, el Espíritu –Ruaj haKodesh- conduce al profeta en visión, a un lugar del celeste donde está establecido el trono del Altísimo presidiendo su santa asamblea.

En la visión del trono Juan sabe que hay “uno sentado”, y lo que de Él aprecia es un resplandor como de piedras brillantísimas.

Este resplandor de la gloria del Altísimo sentado en su trono, es asemejado por Juan al brillo del jaspe, piedra translúcida de coloridos destellos; y al brillo de la cornalina, incluyendo quizas un resplandor de bellas gamas de amarillo.

Y alrededor del trono, un arco iris de color verde esmeralda. La palabra griega conocida como arco iris: ‘íris’, indica forma circular.

El trono del Altísimo es trono de luz, establecido con gloria y hermosura, que solo puede asemejarse al resplandor de piedras preciosas que brillan purísimas.

Se describe de la Jerusalén celestial que su “fulgor era semejante al de una piedra preciosísima como piedra de jaspe, diáfana como el cristal (Ap. 21.11), y que en su interior se ve el brillo del oro puro. De Jaspe es también el primer fundamento de la ciudad celestial.

El esplendor del trono del Altísimo es como el de la santa ciudad, y además le rodea un círculo iris con las tonalidades de una esmeralda.

Apocalipsis 4.4 También alrededor del trono había veinticuatro tronos, y sobre los tronos vi a veinticuatro ancianos sentados, vestidos de vestiduras blancas, con coronas de oro sobre sus cabezas.

LOS VEINTICUATRO ARCANOS
Veinticuatro tronos rodean el trono del Altísimo, allí tienen asiento veinticuatro ancianos –arcanos o principales-. Ellos conforman también la asamblea del Altísimo, son poderosos en medio de los cuales Dios juzga-

Salmos 82:1 Salmo de Asaf. Dios está en la congregación de los poderosos; en medio de los dioses juzga.

Esta congregación de poderosos hijos de Dios –y por ello dioses, lo dice el mismo Salmo-, tienen su lugar en esta asamblea de acuerdo a un objetivo que deben desarrollar.

Las vestiduras blancas y las coronas de oro sobre sus cabezas les identifican como reyes y sacerdotes principales.

Debido a que estos tronos están en el cielo, y el Salmo 82 indica que integran una congregación –asamblea- en medio de la cual Dios Juzga, ellos son reyes y sacerdotes de igual número de reinos en el celeste –24-, en los cuales hay que juzgar y establecer determinaciones, debido –sin duda- a la nefasta influencia del maligno.

David integró veinticuatro divisiones sacerdotales para servir por turnos en el templo que construiría posteriormente Salomón –1Cr 24: 1-18-. Las veinticuatro plazas sacerdotales fueron ocupadas por levitas hijos de Aarón, quienes eran jefes o principales y ejercían “para ministrar en la Casa del SEÑOR, en los atrios y en las cámaras, y en la purificación de toda cosa santificada, y en la obra del ministerio de la Casa de Dios”

1 Crónicas 23:30 y para que asistiesen cada mañana todos los días a confesar y alabar al SEÑOR, y asimismo a la tarde;

32 Y para que tuviesen la guarda del tabernáculo del testimonio, y la guarda del santuario, y la guarda de los hijos de Aarón sus hermanos, en el ministerio de la Casa del SEÑOR. 

Melquisedec, rey de Salem, es uno de los veinticuatro reyes y sacerdotes que tienen su trono alrededor del trono del Altísimo.

Hebreos 7:1 Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual salió a recibir a Abraham que volvía de la matanza de los reyes, y lo bendijo,

2 al cual asimismo dio Abraham la décima parte de todo, primeramente él se interpreta Rey de justicia; y luego también Rey de Salem, que es, Rey de paz;

3 sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, mas hecho semejante al Hijo de Dios, se queda Sacerdote eternalmente.

4 Mirad, pues, cuán grande sea éste, al cual aun Abraham el patriarca haya dado la décima parte de los despojos.

Los veinticuatro principales –arcanos- de la asamblea de Dios, son reyes y sacerdotes como lo es Melquisedec, y como él permanecen reyes eternamente, “hechos por virtud de vida indisoluble”; las coronas de oro que llevan puestas sobre sus cabezas en la asamblea del Altísimo, también recuerdan la corona incorruptible de vida eterna que se nos ha prometido; santos como el Primogénito, ciudadanos del celeste; cada uno representa un reino del celeste afectado por el maligno. Por esta razón conforman la asamblea del Altísimo que ideó el plan de restauración, y por ello dan gracias y aclaman la victoria de haMashíaj que compró con su sangre hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación. Conociendo, como ellos mismos contribuyeron a determinarlo, que el plan de Dios inicia desde la Tierra la redención del universo.

Apocalipsis 5:9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste muerto, y redimiste para Dios con tu sangre, personas de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

10 y los has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaran en la Tierra.

RELÁMPAGOS Y TRUENOS Y VOCES

Apocalipsis 4.5 Del trono salían Relámpagos y truenos y voces. Y delante del trono arden siete lámparas de fuego, las cuales son los siete Espíritus de Dios.

Para Juan las expresiones que surgen del trono del Altísimo se manifiestan a manera de truenos, relámpagos y voces; representan las determinaciones que presididas por el Altísimo surgen de la asamblea de Dios. Determinaciones que encaran guerra contra el maligno, para restaurar el terrible daño que este causó.

Salmos 18:13 Y tronó en los cielos el SEÑOR, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones de fuego.

14 Y envió sus saetas, y los desbarató; y echó relámpagos, y los destruyó.

17 Me libró de mi fuerte enemigo, y de los que me aborrecían, aunque ellos eran más fuertes que yo.

En el resplandor del Altísimo sus Palabras salen como el relámpago para ser cumplidas.

Salmos 29:3 Voz del SEÑOR sobre las aguas; el Dios de gloria hizo tronar; el SEÑOR sobre las muchas aguas.

4 Voz del SEÑOR con potencia; voz del SEÑOR con gloria.

LOS SIETE ESPÍRITUS DE DIOS

Apocalipsis 4.5b Y delante del trono arden siete lámparas de fuego, las cuales son los siete Espíritus de Dios.

Igual que las siete estrellas que Juan vió en la diestra de El Mesías, representan siete ángeles, así mismo las siete lámparas de fuego –o los siete Espíritus de Dios-, son siete ángeles que están al servicio –al mando- de la asamblea del Altísimo, los mismos que tocan las siete trompetas. Apocalipsis 8:2 Y vi siete ángeles que estaban delante de Dios; y les fueron dadas siete trompetas.

Ellos son encargados de transmitir lo que la asamblea determina que sea cumplido, así anuncian y dan guia al pueblo de Dios iluminando, preparándole.

UN MAR DE VIDRIO SEMEJANTE AL CRISTAL

Apocalipsis 4.6 Y delante del trono hay como un mar de vidrio, semejante al cristal. Junto al trono, y alrededor del mismo, hay cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.

Este mar indica la pureza y firmeza en que se consolida la asamblea del Altísimo. Con sólida apariencia, hecho de vidrio y semejante al cristal, en él ponen pie quienes cumplen con Dios y se acercan a su trono.

Exodo 24:9 Y subieron Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel;

10 y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno.

En el diseño del plano arquitectónico que recibió David, se registró la construcción de un mar representado en una enorme pila para el agua fundida en bronce, que podía contener unos 44.000 litros de agua, y para que los acerdotes se lavaran allí. “Mas el mar era para lavarse los sacerdotes en él.”(2Cr 4.6b)

Por igual razón, en Ap. 15.2 quienes salen victoriosos sobre la bestia de la gran tribulación, son vistos por Juan en el cielo en pie, sobre un mar de vidrio con la arpas de Dios cantando el cántico de Moisés y dando gloria al Rey de los santos.

CUATRO SERES VIVIENTES
Apocalipsis 4.6b Junto al trono, y alrededor del mismo, hay cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.

Ezequiel tuvo encuentro con cuatro seres muy similares a estos cuatro integrantes que completan la asamblea del Altísimo, y les fueron identificados como querubines.

“Jehová de los ejércitos permanece entre querubines” (1Sa 4.4)

Y tienen la semejanza del hombre terrestre (Ez. 1.5)

Llenos de ojos delante y detrás-
La responsabilidad de estos cuatro servidores ha sido la de ver detalladamente para el Altísimo lo que sucede día por día, paso a paso, durante el desarrollo del plan restaurador. Estan llenos de ojos delante y detrás –en la visión de Juan-simbolizando que han visto para el Altísimo todo lo sucedido en la guerra espiritual; porque la santidad eterna en que habita nuestro Hacedor no admite ni siquiera ver el mal.

Habacuc 1:13a Limpio eres de ojos para no ver el mal, ni puedes ver el agravio

Estos cuatro servidores son los ojos -en la guerra- del Altísimo, y también ejecutan con su autoridad las determinaciones de la santa asamblea. En el transcurso de Apocalipsis ellos son quienes originan acciones desde el trono; como ordenar a Juan: “Ven y mira”, en la apertura de cuatro sellos.

Apocalipsis 7 El primer ser viviente es semejante a un León, y el segundo ser viviente es semejante a un becerro, y el tercer ser viviente tiene cara como de hombre, y el cuarto ser viviente es semejante a un águila volando.

Las Semejanzas de los cuatro seres viventes-
La narración de los capítulos 1 y 10 de Ezequiel hace descripción de tecnología celestial. Ezequiel ve junto al río Kebar cuatro querubines “y en cuanto a la semejanza de sus caras, las cuatro tenían una cara de hombre, con una cara de león a la dercha, y las cuatro tenían cuatro a la izquierda Las cuatro también tenían una cara de águila.” (Ez. 1.10)

De ellos también anota Ezequiel que “por encima de sus cabezas se veía una bóveda brillante como el cristal”; refiriendo el casco que cubre sus cabezas, y que corresponde a la idumentaria que usan en su misión, y donde se establece el distintivo de su jerarquía celestial. De allí que ezequiel describa las figuras que ve en sus cascos: cara de león a la derecha, cara de toro a la izquierda, y semejante a un águila en la parte de atrás. Así mismo Ezequiel en dos ocasiones detalla un símbolo que completa la figura del casco en su parte frontal: una incrustación como en zafiro, con la figura del trono de Dios, indicando que son integrantes de la santa asamblea.

Ezequiel 1:26 Y sobre el cielo que estaba sobre sus cabezas, había una figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él.

Ezequiel 10:1 Y miré, y he aquí sobre el cielo que estaba sobre la cabeza de los querubines, como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono que se mostró sobre ellos.

Así como los veiticuatro principales de la asamblea del Altísimo usan vestimentas blancas y coronas de oro manifestando que son reyes y sacerdotes de Dios, igualmente los cuatro seres vivientes son portadores de la indumentaria que distingue su misión y responsabilidad en el reino de los cielos. Juan ve desde su panorámica solo un cuadrante del casco que portan en sus cabezas los cuatro seres viventes, que rodean el trono de Dios, de allí que haga diferencia en la apariencia que cada uno tiene, pero se comprende según el análisis de Ezequiel, que todos visten igual.

1.- Semejante a un león-

Este distintivo indica que sus portadores hablan con la autoridad del Altísimo, son quienes representan su Persona en las determinaciones de la asamblea, por terribles que estas sean, venciendo en todo obstáculo con justicia.

Amós 1:2 Y dijo: Jehová rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén; y las estancias de los pastores serán destruidas, y se secará la cumbre del Carmelo.

Amós 3.8 Hay un León que ha rugido. ¿Quien no temerá? El Señor soberano Jehová mismo ha hablado. ¿Quién no profetizará?

Proverbios 20.2 Un rey furioso es como un león rugiente, quien lo provoca pone en peligro su vida.

Proverbios 30:30 El león, fuerte entre todos los animales, que no vuelve atrás por nadie;

El león también representa el atributo de Todopoderoso de Dios, y la victoria de restauración eterna que se concretó en el Mesías. “…he aquí el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido…”(Ap. 5.5)

2.- Semejante a un becerro-

Esta figura en el casco que usan los cuatro seres viventes, representa la Altísima labor de restituirnos a la santidad. Con ella se revela el sacrificio con el que se limpia y purifica a la humanidad rescatándola del enemigo.

Hebreos 9:11 Mas Cristo ya estando presente, Sumo Sacerdote de los bienes que habían de venir, por otro más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es a decir, no de esta creación,

12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre entró una sola vez en el Santuario diseñado para eterna redención.

13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y la ceniza esparcida de una becerra, santifica a los inmundos para purificación de la carne,

14 ¿cuánto más la sangre del Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras de muerte para que sirváis al Dios viviente?

3.- Cara como de hombre-
El hombre es la imagen espiritual del Altísimo, hecho según el Unigénito, la creación entera fue establecida para la gran familia universal de Yeshúa, incluídos ángeles, querubines y serafines.

El rostro como de hombre que aprecia Juan en los cuatro seres vivientes, obedece a la parte frontal del casco que portan. Es el rostro del ser viviente que Juan tiene en frente.

4.- Semejante a un águila volando-

Esta figura indica dominio del celeste, con la insuperable capacidad para vigilar desde las Alturas que ejerse la asamblea del Altísimo.

Deuteronomio 32:10 Le halló en tierra de desierto, y en un desierto horrible y yermo; lo trajo alrededor, lo instruyó, lo guardó como la niña de su ojo.

11 Como el águila que despierta su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus espaldas;

Job 39:27 ¿se remonta el águila por tu mandamiento, y pone en alto su nido?

28 Ella habita y está en la piedra, en la cumbre del peñasco y de la roca.

29 Desde allí acecha alimento; sus ojos observan de muy lejos.

El águila en vuelo también simboliza la protección, el cuidadoso amor del Padre celestial hacia sus hijos, y en especial hacia la congregación de Yeshúa en el camino de la redención.

Apocalipsis 12:14 Y fueron dadas a la mujer dos alas del gran águila, para que de la presencia de la serpiente volase al desierto a su lugar, donde es mantenida por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.

SEIS ALAS
Apocalipsis 4.8 Y cada uno de los cuatro seres vivientes tiene seis alas, y alrededor y por dentro Están llenos de ojos. Ni de Día ni de noche cesan de decir: “¡Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso, que era y que es y que ha de venir!”

Las seis alas de cada ser viviente están llenas de ojos.

Proverbios 15:3 Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos.

Hacia el año 777 a.M. Isaías tuvo visión del trono del Altísimo

Isaías 6:1 En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.

2 Y encima de él estaban serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.

3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, Santo, Santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

Aunque Isaías no dice el número de servidores del Altísimo que vió junto al trono, en su visión hay seres vivientes como los que Juan ve en la asamblea de Dios. Cada uno tiene seis alas, y claman constantemente la santidad del Señor.

Seis alas identifican en estos servidores su grado de serafines, y se revela una función en especial delante del trono: “con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.”

Por otro lado, Los seres viventes que vió Ezequiel junto al rio Quebar son llamados querubines y la diferencia que se muestra en la descripción de estos, es en el número de sus alas. A los que Ezequiel llama querubines tienen cuatro alas, mientras que los vistos por Isaías junto al trono, igual que Juan en Apocalipsis -junto al trono de Dios- tienen seis alas y son llamados serafines. El rango de serafines ‘ardientes’ -en Hebreo- implica dos alas mas que los querubines, con ellas cubren su rostro delante del resplandor del Altísimo.

ADORAN AL QUE VIVE POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS
Apocalipsis 4.9 Y cada vez que los seres vivientes dan gloria, honra y alabanza al que Está sentado en el trono y que vive por los siglos de los siglos,

10 los veinticuatro ancianos se postran delante del que Está sentado en el trono y adoran al que vive por los siglos de los siglos; y echan sus coronas delante del trono, diciendo:

11 “Digno eres Tú, oh Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder; porque Tú has creado todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.”

Los cuatro servidores –serafines- que están alrededor del trono del Altísimo, tienen en las jerarquías de la santa asamblea un lugar prominente, por la misma ubicación mas cerca del trono; y además siguiendo su acción de alabanza y adoración al que vive por siempre, los veinticuatro reyes y sacerdotes –‘principales’- adoran, y rinden gloria y honra al Padre Creador por su obra universal.

El lugar del celeste donde se ubica esta gobernación de Dios, es el santo ‘monte’ de Dios, Sión celestial.

Bajo esta organización, donde también están “los siete Espíritus de Dios”, y presidida por Él, la asamblea del Altísimo diseñó y ejecutó –juzgó- las determinaciones del plan de Dios. Este colectivo de hijos del Altísimo -hebreo ‘Elohim’= ‘dioses’-, usó un nombre de guerra para representar en justicia los atributos de Dios, Yehovah, nombre de victoria en la santa estrategia contra el mal, nombre que les distingue en su misión restauradora de los ‘dioses diferentes’ –elohim ajerim-, nombre que los destaca como hijos del Altísimo que Resultaron Ser con Él y por esto Resultarían Ser, o prevalecer en su autoridad: Yehováh Elohim.

Preguntó Moisés al envíado de los ‘dioses del Poderoso’ (‘El-Elohim’), por el nombre del Poderoso de Israel:

Éxodo 3:13 Y dijo Moisés a los dioses del Poderoso: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros; y si ellos me preguntan: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les responderé?

14 Y respondió Elohim a Moisés: Yo Resultaré Ser el que Resultará Ser. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO Resultaré Ser (YHWH) me ha enviado a vosotros.

Así se le manifestó a Moisés que el Nombre de los ‘dioses del Poderoso’ de Israel es Yehovah Elohim: los dioses que Resultarán Ser, indicando que es nombre de victoria en la guerra.

Por esto Yehovah Elohim –los dioses que Resultaron Ser- dan jubilosa adoración al Mesías cuando ingresa victorioso sobre la muerte delante de la asamblea de Dios:

Apocalipsis 5:8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos cayeron sobre sus rostros delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos.

Fuente: http://caminoluz.net

Al tenor de la biblia: ¿ABOLIÓ YESHUA LA LEY DEL A.T.?

La ley dada a los israelitas en aquellos días, antes de que quedara abolida, no aplica para quienes estan en la ley de Cristo.

Muchos aseguran que ninguna ley del viejo testamento (leyes de la tora oral o mishná) ha sido abolida y que Jesús las cumplió todas, pero ¿es cierto eso?

Vamos a ver evidencias de que muchas leyes del viejo testamento quedaron abolidas por Jesucristo de modo que los cristianos ya no tenían que cumplirlas y Jesús tampoco las cumplió.  Un ejemplo claro es la ley del Talión (“ojo por ojo y diente por diente”).  Jesucristo la dejó abolida al decir así:

Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo:  No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.  (Mateo 5:38).

Éxo 21:24  ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,

¿No es evidente que estas palabras de Jesucristo dejaron abolida la ley que mandaba Ojo por ojo, y diente por diente de modo que los cristianos no tenían que cumplir esa ley? ¿Y no es cierto que Jesús tampoco cumplió esa ley?  A Jesucristo le hicieron mucho daño y finalmente le crucificaron, sin embargo, cuando Él estaba en la cruz, dijo:  “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.  Ahí vemos claramente que esas palabras de Jesús demuestran que no cumplió la ley del “ojo por ojo y diente por diente”.    Negar estas cosas, es negar las evidencias.

Igualmente, Jesucristo dejó abolida, Y NO CUMPLIÓ, la ley que mandaba matar a pedradas a las adúlteras cuando nos dejó este ejemplo en el Evangelio:

“Y Jesús se fue al monte de los Olivos. Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba. Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?  Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más”  (Juan 8:1-11).

Otro ejemplo:

Lev 20:1 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
Lev 20:2 También dirás a los hijos de Israel: Cualquier varón de los hijos de Israel, o del extranjero que reside en Israel, que entregue a alguien de su descendencia a Moloc, será muerto irremisiblemente. El pueblo de esta tierra lo lapidará con piedras.

Es evidente que Jesús NO CUMPLIÓ la ley del viejo testamento que mandaba apedrear a las adúlteras (Ni yo te condeno; vete, y no peques más), y es evidente que la dejó abolida al decirles “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella“, pues como no hay nadie libre de pecado, nadie tiene autoridad, ni nunca la tuvo, para arrojar piedras contra ningún pecador.  El único que estaba libre de pecado era Jesucristo y TAMPOCO CUMPLIÓ ESA LEY, pues no condenó a aquella mujer, dejándonos el ejemplo de lo que debían hacer todos aquellos que quisieran seguir el camino de Jesucristo:  perdonar y no condenar.

Como hemos visto en estos pocos ejemplos, Jesucristo SÍ dejó abolidas leyes del viejo testamento.  E igual que fueron abolidas esa ley que mandaba apedrear a las mujeres sorprendidas en adulterio y la ley que mandaba “ojo por ojo y diente por diente”, también fueron abolidas por las enseñanzas de Jesús todas las leyes del viejo testamento que mandaban que unos hombres hicieran daño y mataran a otros hombres, pues eran leyes contrarias al Evangelio.  Sólo hay que estudiar bien el Evangelio para darse cuenta de que Jesucristo, con sus enseñanzas, dejó abolidas todas las leyes del viejo testamento que no coincidían con las enseñanzas que Él nos entregó en el Evangelio.  Jesús dejó abolida toda ley que faltaba al amor, la misericordia y el perdón, que es lo que Él mandó.

Y para los que dicen que Jesús no abolió nada del viejo testamento porque esas leyes siguen vigentes para el pueblo judío, aquí está la prueba de que eso no es así, pues la Ley del Evangelio es la Ley que Jesucristo trajo para TODOS LOS PUEBLOS (incluido Israel):

” Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criaturaEl que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado“.  (Marcos 16,15-16).

Creer en el Evangelio es predicar y cumplir la Ley y los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio.  Y es que la Ley del Evangelio es la verdadera Ley que Dios dio a Israel, pues Jesucristo dijo:

No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.  Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará
de la ley
, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos”.  (Mateo 5:17-20).

¿Cuál era esa Ley de la que Jesús nos habla cuando dice “estos mandamientos muy pequeños”  ¿Cuál era esa “Ley y los profetas” que Jesucristo no vino a abolir y de la que no pasaría ni jota ni una tilde?  Jesucristo mismo nos lo enseña:

” todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque ésta es la ley y los profetas”. (Mateo 7:12).

Como vemos, ésta es la Ley que Dios dio a Israel porque Jesucristo mismo dice que “ésta es la ley y los profetas“.  Ésta es la Ley que sigue vigente, que no ha sido abolida.  De esta Ley es de la que no ha pasado “ni una jota ni tilde”.  Y esta Ley comprende los mandamientos que Jesucristo nos enseña en el Evangelio, que son los “mandamientos muy pequeños“, mandamientos que están basados en el amor, la misericordia y el perdón.  Pero nada tiene que ver esta Ley con las leyes del viejo testamento que faltan al amor, la misericordia y el perdón, nada tiene que ver esta Ley de Jesucristo con las leyes del viejo testamento que mandan que unos hombres hagan daño y maten a otros hombres.   Esas leyes del viejo testamento quedaron abolidas por la Ley y los mandamientos de Jesús.  Negar esto es negar lo que enseña el Evangelio, pues todo el Evangelio enseña que la única Ley vigente para TODOS LOS PUEBLOS es la Ley y los mandamientos entregados por Jesucristo, quedando abolidas todas las leyes del viejo testamento que son contrarias a la Ley y los mandamientos de Jesucristo.

¿A QUIÉN QUEREMOS SEGUIR?   ¿A LOS HOMBRES Y SUS RELIGIONES?  ¿O A JESUCRISTO?

Cualquier comentario déjelo y lo revisamos…  Shalom.

Fuente: http://elamordejesus.mforos.com

En nombre de Dios y su pronunciación

Antes que nada, no es mi propósito hacer sentir que es incorrecto que se utilice cualquier variante de la pronunciación del tetragrámaton, sino, dentro de mis limitaciones, ayudar a la comprensión de cómo estas llegaron a darse, y analizar la importancia y consecuencias de su utilización.

Este trabajo se basa en uno mucho más extenso por Gerard Gertoux hebraísta francés, quien es un erudito en hebreo antiguo e historia.

Este erudito, en resumen, explica que las letras vocales presentes en “Jehová” son las letras que corresponden al hebreo de tiempos de los documentos que se encontraron en Qumram en las inmediaciones del mar muerto, y que la pronunciación Yahweh corresponde a una variante aramea de la pronunciación original.

Esta representa un retorno de la opinión erudita a la posición “ortodoxa” de los que ha apoyado el forma “Jehova” para referirse al Nombre Divino.

A mi juicio, la opinión de este erudito es la que presenta mayor mérito histórico y lingüístico y hecha  por tierra la aseveración de que las vocales que incluye la forma Jehová son el resultado de la adición de las vocales en Adonay y/o Elohim.

Así, tal como lo escribí en la parte I de esta serie de artículos, es mi criterio que la pronunciación más parecida a la del hebreo antiguo es IEOUA.

Muchos de los que me han escrito en términos peyorativos harían bien en adquirir el libro “The name of God Y.e.H.oW.aH  Which is pronounced as it is written I_Eh_oU_Ah” por Gerard Gertoux.

Cabe indicar, sin embargo, que la pronunciación más exacta (IEOUA) presenta dificultades de pronunciación en el idioma español, lo cual conduce a una corrupción fonética aún mayor, e incluso se aproxima un vocablo que tiene un significado trivial.

Por esta razón he escogido utilizar en este sitio de internet la pronunciación Jehová o la pronunciación Yahweh, la cual se origina en el arameo antiguo y es la que utilizaban en el “vecindario” donde Cristo efectuó su ministerio.

El arameo igual que el árabe actual se vocaliza un poco diferente cambiando la o por la a en muchas palabras.

De hecho, la comunidad de habla aramea en Qumram expulsaba a aquellos que utilizaren el sagrado Nombre Divino en la lectura pública de las Escrituras. Este nombre, muy probablemente se pronunciaba Yahweh, que es la forma aramea.

Dado que Cristo vivió en esa misma época y hablaba arameo, cabe preguntarse si utilizó la forma aramea Yahweh o la forma hebrea Yehowah.

De hecho ambos idiomas, tanto el hebreo como el arameo tienen el mismo origen.

Tanto Abraham como Nacor su hermano eran hebreos porque descendían de Eber el hijo de Selah, el nieto de Noé.

Por el lado de Jacob, el nieto de Abraham se originaron los hebreos actuales, no obstante por el lado de Nacor y específicamente Aram su hijo, se originó el arameo.

¿Cuál de las dos vertientes del hebreo original mantuvo la pronunciación exacta del nombre divino? No lo sabemos.

De manera que aún sabiendo que en el hebreo antiguo el Nombre se pronunciaba Yehowah, aún es posible pensar que la verdadera pronunciación sea Yahweh.

Voy a analizar, entonces, con más detenimiento el tema de la utilización y la correcta pronunciación del nombre divino.

Primeramente es importante que el lector entienda la diferencia entre lo que es un nombre y lo que es un apelativo.

Nombres y apelativos

En el caso de los seres inteligentes, existe una diferencia fundamental entre el verdadero nombre de una persona y un mero apelativo.

Por definición, el nombre es el apelativo principal de una persona y es el vocablo ante el cual esa persona responde, es un sonido de características particulares.

Por otra parte un apelativo no necesariamente es el nombre de esa persona, sino que puede ser un apodo o nombre inventado, una variante tradicional, o hasta una mala pronunciación del mismo. Hasta un diminutivo y una contracción son apelativos, y no el nombre formal de la persona.

Ejemplos de apelativos son Pepe por José, Perico por Pedro y Juanito por Juan.

También, cuando, por ejemplo, una persona de habla inglesa pronuncia incorrectamente un nombre hispano, crea un apelativo como Jousei por José, Peidrro por Pedro, u Oan por Juan. 

Si la persona a quien se llama no está consciente de que alguien se está refiriendo a ella con un apelativo, simplemente no se sentirá aludida, porque ese no es su nombre.

Una vez que la persona se ha familiarizado con la pronunciación distorsionada que se le da a su nombre, esta empezará a responder normalmente; así cuando llamen a Jousei o a Peidrro, Jose y Pedro responderán sin ningún problema, porque se los ha llamado con el debido respeto, dado que la mala pronunciación se debe únicamente a la incapacidad del que los llama. Así, un apelativo puede llegar a ser reconocido, y funcionar como un nombre.

Ahora bien, si un hispano amigo nuestro, constantemente y en forma de burla nos llama por la pronunciación incorrecta, entonces, eso mismo sería una ofensa que nos cause desagrado y rechazo.

En la misma línea de pensamiento, la palabra Juan identifica a uno de los apóstoles de Jesús y la palabra Jesús identifica al Hijo del Dios Vivo. No obstante, si en la resurrección llamáramos  Juan al apóstol amado, seguramente este no reconocería ese nombre, ya que su nombre real es Yehokanan o Yukhanan. Lo mismo Jesús, su nombre verdadero es Yahshua; un sonido totalmente diferente.

De la misma manera, podemos decir que el Nombre de Dios en las formas de uso actual son meramente apelativos si las comparamos con lo que sería la verdadera pronunciación del mismo.

Este razonamiento nos demuestra que la importancia de un nombre radica en su significado, en su utilización respetuosa, en la aceptación del mismo por parte de quien se nombra, y no en su pronunciación o enunciación exacta.

De todas maneras, aunque toda la vida todos nos llamen Jousei por José, no hace que olvidemos que nuestro verdadero nombre es José.

Es “Jehová” el nombre de Dios?

Desde el punto de vista estrictamente fonético, el vocablo Jehová, como se pronuncia en español no pasa de ser más que un apelativo al igual que lo son Jesús o Juan. De modo que, solamente considerando su sonido, se podría decir que no es realmente el nombre de Dios; al menos no es el sonido que salió de la boca de Dios cuando se lo manifestó a sus siervos.

De la misma manera Jesús no es el nombre del Hijo de Dios sino un apelativo mediante el cual nos referimos a él.

¿Por qué decimos eso?

Primeramente, el sonido de la jota es completamente erróneo, sino que más bien debe utilizarse el sonido de la y.

El origen de la utilización de esta letra es el siguiente:

En el inglés antiguo, la jota sonaba como “y”, al provenir del alemán. Así, cuando se escribió el nombre IEOUA en inglés, correctamente se utilizó la letra J para representar el sonido “I”. Luego esta forma pasó por adopción al español, pero en este caso, el lector naturalmente pronuncia el fuerte sonido de la jota hispana. Además, en inglés mismo la “j” ha modificado su pronunciación a una diferente a la de la “Y”, a un sonido parecido al de la “ll” hispana.

La “v”, de fuerte sonido dentolabial, tampoco formaba parte del sonido original, no obstante recordemos que la v es una variante de la vocal u; por eso es llamada “uv” y la w es llamada también “doble u”, “uv doble” o “doble v”. El origen de su inserción en el vocablo “Jehová” es similar al de la Jota.

Recordemos una vez más que el nombre de Dios está constituido solamente por sonidos vocálicos.

De tal manera que la palabra “Jehová”, con la que nos hemos referimos a Dios, el Padre, es una corrupción fonética desde el punto de vista de las consonantes envueltas, de la misma manera que lo es la palabra Jesús, con la cual nos referimos a su Hijo Unigénito.*

En cuanto a las vocales, una gran cantidad de eruditos creen que los puntos vocálicos que los masoretas incluyeron corresponden a los sonidos vocálicos de Adonaí.  Según esta teoría, los masoretas deseaban evitar que la gente pronuncie el nombre de Dios y, al poner estos sonidos vocálicos el lector debía leer Adonaí o Elohim. Así, aún si utilizásemos los sonidos adecuados para las semivocales YHW, las vocales eoa, según esta teoría esto sería un barbarismo, o, como muchos afirman, una imposibilidad gramatical. El hecho es que la pronunciación de las vocales del nombre divino debe hacerse tomando en cuenta el marco histórico-cronológico porque, aunque en el hebreo contemporáneo y aun el de alguna antigüedad, esto puede ser considerado cierto, en el hebreo antiguo el asunto puede ser radicalmente diferente.

Recordemos que la pronunciación y el uso de las vocales varía de una época a otra en un mismo idioma.

En breve consideraremos el argumento en cuanto a cómo sonaban las vocales en el hebreo contemporáneo al tiempo de Jesús, el cual se acerca más al paleo hebreo, o hebreo original.

Los nombres teofóricos

Primeramente veamos lo que revela el análisis de los nombres teofóricos, es decir aquellos que incluyen el nombre de Dios en cualquiera de sus dos formas, la corta YH o la larga YHWH.

El erudito Gerard Gertoux afirma que los nombres teofóricos en el idioma hebreo, derivados de YHWH siempre contienen el sonido EO al comienzo del nombre y nunca al final, en esta línea están  Yehohanan, Yehonatan; a su vez, los nombres teofóricos derivados de la forma corta YH que aparece en Isaías 65:12  y en el Salmo 68:4, y que se pronuncia Yah o Yahu, incluyen el sonido IA al comienzo o al final de la palabra.

Así, por lógica es posible concluir que el origen de estos nombres teofóricos, YHWH también incluya los sonidos EO y no con los sonidos IA, que corresponden a la forma corta Yah o Yahu.

Ejemplos de nombres teofóricos derivados de la forma corta Yahu, son Abías y Zacarías, que son Abiyah y Zacaryah respectivamente, y contienen Yah siempre al final del nombre. Por supuesto Aleluyah incluye la forma corta del Nombre.

De manera que, por consecuencia ortográfica y relación fonética YHWH debe contener las vocales EO, como “JEHOVA”.

Gertoux concluye su poderoso argumento diciendo: “Por lo tanto, aquellos que vocalizan YHWH como Yahweh se ven obligados a admitir que el Tetragramaton, el nombre teofórico por excelencia, no pertenece a la familia de los nombres teofóricos, lo cual es inconcebible.”

Así, el que los cientos de nombres teofóricos hubiesen mutado a partir de la inclusión de los sonidos vocálicos de Adonay por parte de los masoretas es altamente improbable por no decir imposible.

Eso demuestra a mi criterio que los sonidos EO deben incluirse en la pronunciación correcta del tetragrámaton en el hebreo antiguo. Pero hay aún más.

Testimonios a favor

Flavio Josefo, el famoso historiador judío que relató la caída de Jerusalén y la destrucción de su templo en 70 EC, dice lo siguiente en “Las Guerra Judía” V:325: “El Sumo sacerdote tenía su cabeza cubierta con una tiara de lino fino con un reborde purpura bordado, y rodeado por otra corona en oro que tenía las letras sagradas en relieve: estas son cuatro vocales.”

Estas llamadas vocales, son en realidad semiconsonantes, ya que sirven  forma dual en el idioma hebreo y se denominan “matres lectionis” o madres de la lectura, ya que en su función de vocales, ayudaban en la lectura de cualquier texto, bajo reglas específicas de ubicación y combinación.

En base a esto muchos han argumentado a favor de la pronunciación Yahweh, la cual resultaría de la mera pronunciación de las vocales incluidas. No obstante los documentos encontrados en Qumram muestran que en el hebreo del primer siglo, la “Y”  indicaba los sonidos “I” y “E”, la “W” los sonidos  “O” y “U”, y la “H” el sonido “A”.

De la misma forma es posible inferir que la “H” sonaba “A” solamente al final de las palabras y que la combinación “YH” se pronunciaba “Ie” es decir el sonido I con una E tenue.

De acuerdo a Gerard Gertoux “estas equivalencias puedes ser verificadas en miles de palabras.”

Otro testimonio a favor de esta postura es el del Talmud judío, el cual se refiere al tetragrámaton como Shem hamephorah, que significa “el nombre que se pronuncia según sus letras”.

Esto apoya la idea de que YHWH simplemente se pronuncia de acuerdo al sonido de las letras semivocales que lo componen.

El talmud permite deletrear el nombre pero no pronunciarlo, lo cual demuestra que no es un mero asunto de deletreo, sino de conocer cómo estas “matres lectionis” se pronunciaban según el orden y combinación en que se encuentren. El deletreo del tetragrámaton sería Yod (Y) , He (H),Wau (W), He (H).

De manera que, si seguimos la guía del Talmud y los estudios fonéticos derivados de los escritos en Qumram, nuevamente llegamos a IEHOUAH o Yehowah como la pronunciación más aproximada a la pronunciación original; aunque para muchos esta parezca una pronunciación “imposible”.

Un tercer testimonio es la forma en que la septuaginta griega y los masoretas ponen el nombre YHWDH el cual hoy en español se vierte Judá. Este nombre, según sus letras y siguiendo los lineamientos fonéticos de Qumram se pronunciaría IHUDA ; en la LXX se vierte IOUDA y los masoretas Yehudah.

Esto demuestra que YHWH se pronuncia IEHOUA.

Recordemos que los eruditos que produjeron la septuaginta antigua,  que según Gertoux, tenían acceso al sacerdocio, fijaron la pronunciación de los nombres propios de personas, antes de que la costumbre de limitar el uso del Nombre a dentro del templo y, más aún, antes de que los masoretas sustituyan el nombre por ADONAY y/o ELOHIM. De manera que allí no funciona el argumento de que  la “EOUA” son vocales añadidas por los masoretas para “despistar” al lector, por ignorancia o “guiar” al lector a utilizar un título en lugar del Nombre Santo.

Por tanto queda totalmente destruido un argumento tan propagado por mucho tiempo por los que desean desprestigiar a aquellos que utilizan la forma “Jehová”.

El vocablo Yehowah y su origen

Como hemos visto he demostrado con poderosas razones que, por el lado de las consonantes, el sonido Jehová es una corrupción fonética de la pronunciación original del nombre de Dios, aunque las vocales que contiene son las vocales originales, según el análisis de los documentos de Qumram.

Yehowah, sin embargo es la pronunciación más cercana del Nombre en el hebreo antiguo.

Veamos lo que derivamos de un análisis de los vocablos según la concordancia Strong, que se basa en la biblia del Rey Jaime (King James bible).

James Strong creó un número para cada vocablo hebreo y griego presente en las escrituras.

Si el vocablo es en hebreo el número va después de una letra “H” y si el vocablo es en griego, el número va precedido por una G.

YHWH es el número Strong H3068.

Veamos lo que esa concordancia dice acerca de la pronunciación y origen de la palabra.

יהוה

yehôvâh

yeh-ho-vaw’

From H1961; (the) self Existent or eternal; Jehovah, Jewish national name of God: – Jehovah, the Lord. CompareH3050H3069.

Como se ve, Strong admite la pronunciación Yehowah.

Ahora examinemos el origen de la palabra H1961

H1961

היה

hâyâh

haw-yaw’

A primitive root (compare H1933); to exist, that is, be or becomecome to pass (always emphatic, and not a mere copula or auxiliary): – beacon, X altogether, be (-come, accomplished, committed, like), break, cause, come (to pass), continue, do, faint, fall, + follow, happen, X have, last, pertain, quit (one-) self, require, X use.

Se nos indica que la palabra origen es hayah, que significa existir. Por obvias razones no es posible admitir que esta palabra sea el origen del nombre divino, sino todo lo contrario. El nombre divino debe ser el origen del verbo existir, dado que nada existió antes que Dios, y menos el idioma.

Podemos correctamente decir que Yehowah es la palabra original, la primera en existir, Yehowah es La Palabra, por excelencia.

En otras palabras, la palabra Yehowah significa Existente-Creador-Originador y su derivación verbal hayah significa existir, causar que llegue a ser, llegar a suceder.

Así, la palabra Yehowah,  el titulo primigenio, el apelativo más antiguo, el Nombre Eterno, la primera Palabra, la Palabra Original, o simplemente “La Palabra” o “La Palabra de Dios”.

Otras derivaciones de “la palabra original” son las siguientes:

H1933

הוה    הוא

hâvâ’  hâvâh

haw-vaw’, haw-vaw’

A primitive root (compare H183H1961) supposed to mean properly to breathe; to be (in the sense of existence): – be, X have.

Su pronunciación es muy parecida y se traduce con el verbo ser y tener.

Así, esta derivación de la “palabra original” nos revela también que Yehowah es el Ser por Excelencia, o el Ser Absoluto.

H183

אוה

‘âvâh

aw-vaw’

A primitive root; to wish for: – covet, (greatly) desire, be desirous, long, lust (after).

La derivación lógica es que a partir de la palabra original se hubiese derivado la palabra ser o tener, y la siguiente derivación el desear ser, o desear tener, que es precisamente el significado de esta palabra.

 Notemos que esta también llega a tener una connotación negativa al significar de forma secundaria, codiciar  y desear de manera lujuriosa. Son derivaciones lógicas de la palabra original .

Veamos ahora otra derivación ha llevado a algunos hasta a cometer blasfemia contra Dios.

H1942

הוּה

havvâh

hav-vaw’

From H1933 (in the sense of eagerly coveting and rushing upon; by implication of falling); desire; also ruin: – calamity, iniquity, mischief, mischievous (thing), naughtiness, naughty, noisome, perverse thing, substance, very wickedness.

En esta otra variante ya el significado es completamente negativo, viene del mismo origen desear ser o desear tener, pero esta palabra se traduce iniquidad, perversión, calamidad, maldad.

El apóstol Santiago describió plenamente el deseo como el origen del pecado, el cual es la maldad y la desobediencia de la ley. (Santiago 1:14)

Parecida a esta es la palabra H1943, que significa ruina y destrucción, como una derivación de la maldad y la codicia.

H1943

הוה

hôvâh

ho-vaw’

Another form for H1942ruin: – mischief.

Esta es la palabra que ha lllevado a muchos a blasfemar, al decir que la palabra Jehovah significa destrucción, ruina y maldad, simplemente porque se parece a “hovaw”.

Aún otros han llegado a “deducir” a partir de esto que Jehová y Satanás son la misma persona.

Notemos que por esta razón la pronunciación del sonido “Ye” es de vital importancia para evitar este tipo de confusiones, ya que la “H” es muda.

Esta afirmación es carece totalmente de mérito, sería como decir que el señor Aumala es malo porque las ultimas letras de su apellido lo significan.

Quiera el Soberano, El Viviente, que los que lean este artículo se den cuenta que relacionar a Jehová con el inicuo es una falsedad total, ya que “la Palabra Original” es el Nombre del Dios Todopoderoso y así como en la creación, todo, tanto lo bueno como lo malo tienen su origen en El.

Así mismo, en el idioma todas las palabras se originan en una sola: YHWH.

Jehová no es el causante del mal, pero sí es el Origen absoluto de Todas las Cosas. Dios creo a angeles y hombres con voluntad propia, lo cual significa que podemos elegir hacer el bien o el mal, de esta manera, “Dios crea el mal”, no obstante el es Santo, Santo, Santo, es decir, de santidad absoluta.

Que forma utilizar

El profeta Moisés, a quien Yahweh le reveló el significado de su Santo Nombre, era tartamudo. De manera que lo más probable es que la forma en que habló al dirigirse a Dios por su nombre no haya sido cien por ciento clara y diáfana.

¿Habrá pronunciado Moisés el nombre de Dios a la perfección y en toda ocasión?

En otra ocasión Moisés rompió las tablas de la ley que Dios había escrito con su propia mano, y, sin embargo Dios no lo castigó, sino que hizo que volviese a subir a la montaña por otros 40 días y 40 noches para recibir las tablas nuevamente.

Esto demuestra que Jehová es un Dios paciente y compasivo, que comprende las limitaciones del ser humano.

De hecho hay miles de variantes de la palabra Jehová y Yavé según el idioma, dialecto y acento de la persona que lo expresa.

Cuando reveló su nombre a Moisés, le explicó su significado y no le dio una lección de pronunciación del idioma hebreo antiguo.  De hecho, no es difícil suponer que los Israelitas hubiesen desarrollado acento y dialecto después de 215 años de contacto estrecho con el idioma egipcio.

Es solamente lógico suponer que habían diferencias fonéticas entre el lenguaje israelita al salir de Egipto y el que habló el patriarca Abraham.

De hecho, el idioma arameo viene del sobrino de Abraham, Aram el hijo de Nacor.

Y como vimos el arameo y el hebreo, aunque muy parecidos, se diferenciaban en variaciones vocálicas.

¿Fue el idioma que se derivó de Aram o el que se derivo por el lado de Abraham el que conservó las características del lenguaje original?

No hay forma de saberlo.

Un caso parecido ocurre entre el portugués y el español. En español se dice “estoy”, mientras que el sonido en portugués es “ishteu”.

No obstante es revelador que cuando Cristo estuvo en la tierra el idioma de los judíos, y el que el aprendió desde su cuna, no fue el hebreo, sino mas bien el arameo.

Así, volvemos al dilema, de si la forma hebrea Yehowah o la forma aramea Yahweh son la pronunciaciónoriginal del Gran Nombre!

De manera que, aunque e importante y piadoso el tratar de encontrar la verdadera pronunciación del Nombre Divino, más importante aún es reconocer que este nombre tiene un significado, un dueño y que su Dueño se complace en que lo santifiquemos y lo respetemos; y que fue utilizado de manera muy respetuosa y reservada tanto por Jesús como por sus apóstoles.

Debemos aprender de la tradición de los hombres piadosos antiguos, quienes no utilizaban indiscriminadamente el Nombre Divino. Ni siquiera el propio Señor Jesús lo utilizó de la manera tan liberal y relajada con que muchos ahora lo hacen.

El prefirió enseñarnos a dirigirnos en oración a Dios como Padre y a santificar su nombre por referencia y no por mención. Recordemos que nos dijo: “Padre Nuestro, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino; hágase tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra…”

El nombre de Dios debe utilizarse con extrema prudencia, y conscientes de que nuestro Padre y otras personas sí nos entienden cuando utilizamos sus numerosos títulos y apelativos.

De manera que, es mi criterio, que si su biblia incluye el vocablo “Jehová”, no trate de cambiarlo en su lectura, ni se sienta mal de utilizarlo, es un apelativo aceptado, y se refiere al Dios Todopoderoso, su significado es el mismo que el del nombre original, por tanto, para todos los efectos es el nombre de Dios.

Tampoco considero digno el tratar de desacreditar de forma irreverente tal o cual pronunciación; sino más bien, tratar con respeto cualquier apelativo que se utilice para referirnos a nuestro Padre Celestial, y en especial aquellos que de una u otra forma se refieren al Nombre divino.

Debemos utilizar el Santo Nombre?

Como hemos explicado el Nombre de Dios hace alusión a que Él es el Origen absoluto de Todas las cosas.

Hace alusión a que el Todopoderoso es el Ser por excelencia.

Así por ejemplo, las palabras Padre, Creador y Señor dichas en el sentido absoluto transmiten de manera individual partes del significado completo del nombre de Dios.

El nombre hebreo-arameo es la suma absoluta de todos los atributos de Dios y el origen de todos los título y apelativos que utilizamos para referirnos al Padre.

Todos los títulos con los que nos referimos a Dios se funden en una sola palabra, en su nombre personal, Jehová.

Por esta razón es un nombre Santo, único, porque único es aquel que puede llevar este nombre.

El hecho de que El nos lo dio indica que tenemos Su permiso para utilizarlo pero siempre y cuando observemos el tercer mandamiento:

“No debes pronunciar el Nombre de Yahweh tu Dios en vano, por que Él no te dejará sin castigo”

Un solo Dios y un solo Nombre

A medida que se acerca el tiempo de la revelación de Nuestro Señor Jesucristo, se acerca así mismo el tiempo en que se cumplirán las palabras registradas en Zacarías 14:9:

9 Y Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre.

En aquel día ya no tendremos necesidad de preguntarnos si la pronunciación Yehowah del hebreo antiguo es la correcta o la pronunciación Yahweh del arameo antiguo lo es, porque escucharemos al propio Hijo de Dios nombrar a su padre por un solo nombre.

Tal y como Jesucristo dio a conocer el nombre de su Padre a sus discípulos. Durante su primera venida, así mismo dará a conocer a toda la humanidad  el único nombre de su Padre, y su propio nombre.

Hasta entonces, solamente podemos conformarnos con conocer el maravilloso significado del nombre y utilizar apelativos aproximados, según el idioma que hablemos.

En ese entonces se nos dará un cambio a un lenguaje puro, el idioma de los ángeles del cielo, y es solamente sabiendo ese idioma que podremos pronunciar exactamente el nombre que hasta ahora nos es inefable.

No utilizo en este trabajo la palabra corrupción en el sentido agravado sino en el sentido atenuado de la palabra, para expresar una desviación de lo que sería la pureza fonética, y no con el afán de rechazar o promover el rechazo del vocablo.

Fuente original: http://sudescanso.org

¿Aceptarán los judíos a Jesús como Mesías?

Para muchos les parece imposible, pero nada hay imposible para Dios, él es el Todo Poderoso, y ciertamente está escrito que toda la nación de Israel se convertirán y reconocerán que Jesús de Nazaret es el Mesías de Israel. Ahora la pregunta ¿cuando sucederá esto? Bueno, la verdad es que hoy día hay muchos judíos que ya están convertidos, por ejemplo en Israel hay unos 10.000 que pertenecen a la Iglesia Mesiánica, y el número sigue creciendo, pero esto no es lo que indica la Biblia como después veremos, pues la Biblia habla de una conversión masiva del pueblo Judío. Pero para entender esto debemos mirar antes que es lo que nos dice la Biblia que sucederá al pueblo Judío, para poder entender que motivos tendrán los judíos para de repente reconocer que Jesús es el Mesías.

Todos sabemos, ó mejor dicho los creyentes sabemos, que Israel no acepta a Jesús como el Mesías, y ellos siguen esperando a que venga. El problema radica en que ellos esperan a un Mesías triunfante, que les librará de sus enemigos, y ciertamente será así, pero antes han de sufrir todavía un poco, y lo decimos con tristeza, pues el pueblo judío ya ha sufrido demasiado, pero eso es lo que dice la escritura y lo veremos. Ahora bien, a pesar del sufrimiento que todavía les queda, lo cierto es que el Señor les ha hecho volver para nunca más ser echados de su tierra. También es cierto que las naciones que maltrataron al pueblo escogido serán juzgados y castigados por el Señor. Habrá varías guerras contra Israel, pero de todas ellas el Señor les librará y destruirá a los ejércitos que vayan contra ella. Para ver una de estas guerras puede leer Ezequiel 38 y 39. Después veremos otras.

LA CEGUERA DE ISRAEL

En Romanos 11:25, léelo por favor, Este versículo entre otros, marca un tiempo determinado para la total restauración de Israel y el reconocimiento del Mesías. Veamos con detalle este verso de romanos. Dice así: ?Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles? Lo primero que nos indica es que es un misterio, se refiere a la incredulidad de Israel. Anteriormente explica de los motivos por el cual el pueblo Israel no conoció al Mesías Jesús de Nazaret. Ahora explica cuando se producirá ese reconocimiento, es decir dice con claridad en que tiempo les será quitada la venda de los ojos.

El tiempo cuando los judíos reconocerán al Mesías es este: “que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles” Es decir hay un número determinado de gentiles que deben ser salvos, y aún no lo han sido, cuando llegue ese tiempo los ojos espirituales les serán abiertos y entenderán. Pero esta revelación de parte de Dios al pueblo de Israel vendrá mezclado de un poco de sufrimiento. Sabemos que ese tiempo ya ha dado comienzo, ¿porque? Porque Miles de Judíos en Israel y en otras partes del Mundo están reconociendo a Jesús como el Mesías y cuando esto comienza significa que está a punto de acabar la época de los gentiles y comienza la época del pueblo judío, en el sentido de que ellos Gobernarán con Jesús desde Jerusalén al igual que su Iglesia. Es importante para aquellos que piensan que Dios ha desechado a su pueblo que lean los capítulos 10 y 11 de Romanos, y podrán entender que Dios nunca desecho a su pueblo a pesar de la ceguera espiritual, Israel nunca dejó de ser el pueblo escogido por Dios y en este sentido el apóstol Pablo dice en Romanos 11:1 “Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera” y en el mismo capítulo verso 29 dice: “Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios” el apóstol dice esto en el sentido de que el llamamiento al pueblo judío es irrevocable.

¿QUE SUFRIMIENTO LES QUEDA POR PASAR TODAVIA?

Antes que todo quiero decir, que aunque habrá sufrimiento, sin embargo la restauración será gloriosa como romanos lo indica y otros pasajes, es decir que aunque queda por sufrir un poco, pero la gloria que viene a través de Israel es tremenda.

El sufrimiento que viene es debido a su cabezonería, sí, porque ellos se empeñan en recibir un Mesías a su medida, y eso no puede ser, porque Dios marcó unas pautas en el Antiguo Testamento y ellos no supieron reconocerlo, por ello Jesús les reprochó en Mateo 23: 37-38 “Gente de Jerusalén, gente de Jerusalén! Ustedes matan a los *profetas y a los mensajeros que Dios les envía. Muchas veces quise protegerlos, como la gallina que cuida a sus pollitos debajo de sus alas, pero ustedes no me dejaron. 38 Su templo quedará abandonado. 39 Les aseguro que a partir de este momento no volverán a verme, hasta que digan: Bendito sea el *Mesías que viene de parte de Dios»”

El sufrimiento más duro de Israel, comenzó con su rechazo al Mesías, y terminará en su totalidad con el reconocimiento de que Jesús es el Mesías. Pero antes de ese reconocimiento viene lo que la Biblia le llama el falso Mesías o anticristo, que Israel le acepta como el mesías cuando en realidad será un destructor y engañaran al pueblo de Israel con falsos pactos.

Este falso mesías que viene y que engañará al pueblo de Israel y al Mundo, se hará pasar por Dios según Tesalonicenses 2:3-4: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, 4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” Ahora atención, el falso mesías no vendrá al principio diciendo que él es Dios, eso sucederá después de tres años y medio de estar reconocido como mesías, después de esos tres años y medio se sentará en el templo de Salomón, (El que se construirá) y reclamará adoración, ATENCION, ES ESE MOMENTO CUANDO ISRAEL SE DA CUENTA QUE ES EL FALSO MESIAS, Y RECONOCEN A JESUS COMO EL MESIAS TODO ISRAEL SE ARREPIENTE, Y EL ANTICRISTO SE LANZA EN PERSECUCIÓN CONTRA ISRAÉL Y TRATARA DE DESTRUIRLOS, PERO SERÁN AYUDADOS POR EL SEÑOR Y JESÚS MISMO DESCENDERÁ DEL CIELO SEGÚN ESTA ESCRITO EN ZACARIAS CAPITULOS 11 AL 14 Y LOS SALVARA.

Fuente: http://www.rtvamistad.net/preguntas/021c68962700a0807.html