EL ARMAGEDÓN

Es solo una pequeña parcela de terreno en el Medio Oriente, pero ha llamado más la atención que cualquier otro lugar de la tierra, lo que en buena medida se debe a la profecía bíblica de la batalla de Armagedón (Apocalipsis 16:12-15). Se ha especulado mucho con respecto del significado de esta terrible profecía. Se han escrito muchos libros que han sido éxito de ventas, y se han lanzado películas en vídeo que usan el nombre Armagedón. La interpretación popular de la profecía va desde un desastre nuclear o un cometa que impacta sobre la tierra hasta una invasión de Israel por Rusia. Algunas personas, ante la gran disparidad de opiniones que hay sobre el tema, se encogen de hombros y dicen: “¿Quién puede entenderlo? ¡Todo el mundo llega a una conclusión distinta sobre el tema!”.
Sin embargo, la Biblia enseña que la profecía no fue dada como material para la especulación. Es más, se espera que la entendamos. En 2 Pedro 1:19 se enseña que deberíamos “estar atentos” a lo que la profecía nos enseña. Eso quiere decir que es importante. Este pasaje también indica que “ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada”; lo que significa que la profecía bíblica no es para unos pocos privilegiados. El propósito de Dios es que todos la comprendan. En Apocalipsis 1:3, Dios les promete una bendición a los que lean el libro de Apocalipsis y guarden las cosas que están escritas en él. Entonces, si se esperaba que entendiéramos, ¿por qué hay tantas opiniones diversas sobre el tema de la profecía de la Biblia? La respuesta es sencilla. Muchos pierden el equilibrio cuando abordan las Escrituras, y no reúnen toda la evidencia bíblica sobre un tema determinado, antes de llegar a una conclusión. Recuerda que aproximadamente unos dos tercios del libro de Apocalipsis están compuestos por expresiones tomadas de otras partes de la Biblia. Si Juan usa un lenguaje que es difícil de entender, puedes descubrir su significado comparándolo con pasajes similares que se encuentran en el resto de la Biblia. El libro de Daniel es particularmente esclarecedor.

El término Armagedón mismo es una palabra compuesta. Proviene de Har Megiddon, que significa literalmente: “la montaña de Megido”. Es una referencia a una montaña, no al valle que está a su lado. Pero no podemos negar que Dios eligió identificar a la montaña refiriéndose al valle. ¿Por qué? El valle de Megido tiene una historia excepcionalmente rica. Era un cruce de caminos del mundo antiguo, y por ello muchos ejércitos se encontraron en Megido y pelearon un buen número de batallas decisivas. Los arqueólogos han descubierto fortificaciones construidas por Acab, Salomón y otros reyes de la Biblia. Josué venció allí a los reyes de Canaán (Jueces 5:19), y Débora y Barac derrotaron a los ejércitos de Sisara en el mismo lugar (Jueces 4). También fue en Endor, en la ladera oriental de Megido, donde Saúl le dio la espalda a Dios y buscó el consejo de una pitonisa. Al día siguiente, murió en batalla contra los filisteos. Elías confrontó a los sacerdotes de Baal a lahora de la verdad espiritual en el monte Carmelo en Megido. Han sucedido tantísimas cosas en Megido que se ha convertido en símbolo de conflicto o batalla. Ha llegado a simbolizar en particular el gran conflicto espiritual.

En Daniel 5 encontramos la historia de Belsasar (nieto de Nabucodonosor) quien organizó una fiesta blasfema con la que aparentemente trataba de re asegurarles a los ciudadanos de Babilonia que su ciudad era indestructible. Para probarlo,exhibió los trofeos de victorias pasadas, incluyendo los vasos del templo de Jerusalén. ¿Por qué necesitaban ese re aseguro los ciudadanos de Babilonia? Porque había un ejército masivo procedente del Oriente —el ejército Medo-Persa— acampandoen las afueras de la ciudad.

Ciro el Persa no podía derribar los muros de la ciudad, por lo que decidió ingresar por debajo de ellos, por donde el río Eufrates atravesaba la ciudad. En un dramático cumplimiento de la profecía que se encuentra en Isaías 44:27-45:1, escrita más de cien años antes del nacimiento de Ciro, drenó las aguas del Eufrates y avanzó por debajo de las murallas. Gracias a la fiesta alcohólica que tenía lugar en el interior, las puertas que estaban a los lados del río en el interior de la ciudad quedaron abiertas. La ciudad cayó un una noche, tal como Dios se lo había dicho a Belsasar (Daniel 5:25).

Si tomas esta historia y la comparas con la profecía de Armagedón, encontrarás algunos paralelos sorprendentes. En Apocalipsis 16:12, el río Eufrates se seca para dar paso a los reyes del oriente. (Ciro venía del oriente.) Apocalipsis 16:19 nos dice que el resultado final de Armagedón ¡es la caída de Babilonia!.

Ciro, quien atacó a Babilonia desde el oriente, es llamado “ungido de Dios” en Isaías 45:1. Jesucristo es el ungido de Dios, y ¡también a él se lo presenta viniendo del oriente! (véase Mateo 24:27). La profecía de Armagedón nos está señalando el día en el que la Babilonia espiritual (que representa la confusión espiritual) será destruida por la Segunda Venida de Jesucristo. La batalla de Armagedón nos señala algo mucho más grande que un simple valle o una guerra física. Es símbolo de una batalla espiritual que se libra en el interior de cada uno. Por eso Juan es tan escrupuloso al referirse a la “Montaña de Megido”, o Har Megiddon (la “Montaña de Megido”). Juan está usando ese término en Apocalipsis 16 para señalarnos la hora de la verdad en el Monte Carmelo. A medida que se acerca el final de la historia, necesitamos tener la certeza de que estamos en el bando correcto. De una vez y para siempre el conflicto entre el bien y el mal llegará a su final.

La montaña más importante junto al valle de Megido es sin dudas el Monte Carmelo, donde Elías llamó a la nación de Israel a tomar una decisión a favor o en contra de Dios. “¿Hasta cuándo claudicaréis entre dos pensamientos?”, les preguntó (1Reyes 18:21). Lo que está implicado en el Armagedón es más grande que los territorios o las disputas militares. Es símbolo de la controversia final en la que el destino de toda alma viviente sobre la tierra será decidido para siempre. Es la batalla que se decide si Cristo es o no es el Señor.

“¿Hasta cuándo claudicaréis entre dos pensamientos?” Ese es el verdadero tema en cuestión en el Armagedón. Debemostomar una decisión, ¿a qué Dios serviremos? ¿Al dios del ego? ¿Al dios del dinero? ¿O al Dios del Cielo?

Apocalipsis 19:11-16 es una descripción de la resolución del gran conflicto que se desarrolla en el universo. Es el clímax de la batalla por tu eternidad. Jesucristo regresará para poner las cosas en su lugar. El pecado y el sufrimiento serán eliminados para siempre. Apocalipsis 16:20, 21 describe a los que no estarán listos para la venida de Cristo. No tienes ninguna necesidad de estar entre ellos.  Hoy, ¿hasta cuando claudicarás entre dos pensamientos? El ofrecimiento de la vida eterna es gratuito; Cristo lo ha pagado por ti. ¿Aceptarás su regalo y te encontrarás entre los que lo estén esperándolo cuando él regrese?

Fuente: http://www.estaescrito.org

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